¡Por fin!

Ya termine este capitulito, espero que les agrade…

Capitulo 19. Una simple decisión

Dos pares de ojos veían expectantes la pequeña esfera con completa atención. Ninguno de los hermanos se movía de su lugar por miedo a perderse los hechos que ocurrían en Chikyuu. Tanto Juunanagou como Juuhachigou habían dejado sus deberes para saber que había pasado con Bulma, pero nunca pensaron que la situación seria completamente diferente a la que ellos habían predicho, no cuando un ser de extraña piel por poco y mataba a su mejor amiga. Y que si no hubiera sido por Vegeta, ella ya no la contaría.

Estaban tan absortos que ninguno percibió la presencia del supremo Kaiosama o de Kibito.

-¿No deberían estar trabajando…?-pregunto con calma el dios. Los gemelos se sorprendieron tanto de su presencia que al intentar pararse se golpearon con la cabeza de su homologo.

-Juunana…-regaño la rubia sobándose la frente mientras su hermano se acariciaba la nuca.

-¿Se puede saber que están haciendo ustedes dos…?-cuestionó ahora Kibito con voz severa

-Lo sentimos mucho supremo Kaiosama…-respondió el pelinegro-pero por accidente encontramos esta esfera y al asomarnos nos dimos cuenta que nos mostraba a Bulma en Chikyuu…

-¿Por accidente…?-comento Kibito con mala leche, provocando que Juunana riera nervioso

-¿Y eso es lo que los tiene tan absortos que no han hecho nada en el planeta supremo…?-intervino el supremo Kaiosama ignorando el comentario de Kibito

-No es eso supremo Kaiosama…-hablo por primera vez Juuhachi-Unos extraños seres llegaron a Chikyuu y están atacando a sus habitantes, ¡uno inclusive trato de matar a Bulma…!

-Por suerte para ella, Vegeta la salvo…-terció el ojiazul. El dios y Kibito intercambiaron miradas al saber las nuevas noticias del custodio y del ángel.

-¿Cómo son estos seres Juuhachigou…?-preguntó el más pequeño de los presentes

-Pues, se hacen llamar las fuerzas Guinyu y que sirven a un tal Freezer…-comentó pensativa la rubia-son muy extraños pero se nota que son fuertes…

-No puedo creer que Frezeer haya llagado a Chikyuu…-susurró Kibito

-¿Ustedes lo conocen…?-pregunto Juunana

-Si, es un ser despreciable que se alimenta de sembrar terror en cualquier planeta al que llega…-dijo despacio el dios-aniquila a sus habitantes y luego vende los planetas a mercenarios o cualquiera que pueda pagar la suma que él propone…

-¡Entonces Bulma está en peligro…!-comentó alarmada la rubia.

-No

Ambos hermanos vieron interrogantes al supremo Kaiosama. Él se acerco a la esfera que estaba sobre una mesita y observó con detalle la escena que se estaba desarrollando. Bulma le estaba pidiendo a Vegeta que salvara a sus amigos.

-Creo que ha llegado la hora de que Frezeer pague por todo lo que ha hecho…-les dijo mientras tomaba asiento en uno de los cojines de la gran sala.

-Supremo Kaiosama, no creo que sea conveniente que…

-Está bien Kibito…-le calmo el dios-ellos son amigos del ángel que esta con Vegeta, deben saber que ella está a salvo…

-Pero Vegeta no podrá contra todos ellos…-le dijo Juunana cuando el dios les indico que tomaran asiento también. El ángel no creía que el custodio pudiera salir victorioso de aquella pelea, era consciente de sus habilidades, pero no creía que fueran suficientes para derrotar a toda la patrulla recién llegada.

-Les contare sobre Vegeta…-les dijo el supremo Kaiosama ignorando los comentarios del pelinegro-solo si prometen que no saldrá de esta sala…

-Lo prometemos…-dijeron ambos hermanos. El dios los observo inquiridoramente y luego comenzó a narrar lo que sabía del custodio.

-Vegeta pertenece a una raza que se extinguió hace años…-comentó con omnipresencia-los Saiyajin eran guerreros temibles que desarrollaban una fuerza sorprendente con cada batalla que enfrentaban. Eran orgullosos y temerarios, pero con enorme deseo de ser los más fuertes del universo, fue entonces que el rey de los Saiyajin hizo un trato con Frezeer con el objetivo de llegar a su tan deseada meta. Poco a poco, cada Saiyajin fue destinado a conquistar planetas y entregarlo a Frezeer como paga por la sociedad que mantenía con ellos.

-Vegeta fue el ultimo heredero de su raza, desde que nació, el rey le inculcó las normas de su planeta para que fuera el mejor representante de su reino. Él era la promesa que todos los habitantes de Vegetasei esperaban, el futuro Súper Saiyajin. Cuando Frezeer se entero de los planes del rey y su pueblo, decidió que ya no los necesitaba más, y que lo mejor sería aniquilarlos antes del que el pequeño príncipe llegara a su objetivo. Destruyó el planeta con todos sus habitantes en él y mando a unos de sus hombres a matar a Vegeta.

-Pero Vegeta era un niño…-exclamo enojado Juunana

-Lo sé, Juunanagou…-inquirió el dios-después de saber lo que Frezeer había hecho con el pueblo de Vegetasei y con su heredero, me traslade personalmente al limbo y fui por Vegeta. Seguí con las reglas y borre su memoria en cuanto aceptó ser el custodio de la muerte. Durante mucho tiempo, Vegeta siguió las normas al pie de la letra, pero su sangre Saiyajin le exigía entregarse a la batalla, por lo que no tuve otra opción que decirle a los cuatro Kaiosamas que lo entrenaran, lo que al parecer resulto mal porque Vegeta es una persona de muy mal carácter y le colmo la paciencia a cada Kaiosama como nunca nadie lo había hecho, Bubble y Gregory, mascotas del Kaiosama del norte todavía le guardan resentimiento por lo mal que los trato. Así que después de mucho discutirlo, lo lleve con el gran Kaiosama para que él se hiciera cargo de su entrenamiento. Al principio siguió las instrucciones que él le daba, pero con el paso del tiempo, Vegeta retaba a cada uno de los guerreros que también se encontraban ahí. El gran Kaiosama me pido que el custodio dejara de ser su alumno, pues a pesar el mejor guerrero, su temperamento no daba cabida a tratados de paz entre los demás habitantes de su planeta.

-Por lo que creé una habitación especial en donde Vegeta pudiera expulsar todo su poder sin dañar a otros. Su gran potencial pronto hizo que su poder llegara al máximo y que poco a poco controlara el enorme ki que poseía.

-Eso significa que hay posibilidades de que Vegeta venza a Frezeer…-concluyó el pelinegro con determinación. El supremo Kaiosama asintió en acuerdo, provocando que los rostros de ambos hermanos se relajaran y siguieran observando la bola de cristal.

Kibito y el dios se alejaron de ellos y se dirigieron a la salida.

-¿Está seguro de que es correcto, dejar que Vegeta se encargue de la situación…?-pregunto el compañero de dios del este

-Tranquilízate Kibito, Frezeer escogió su camino con sus decisiones…-le dijo éste- y aunque hayan cambiado el orden de los sucesos, estos siempre deben de pasar…

Kibito asintió y salió por la puerta dejando al dios cavilar con sus propios pensamientos.

El supremo Kaiosama sabía que Frezeer había marcado su destino al aniquilar a los Saiyajin, pero su sorpresa fue grande al saber que también había matado al heredero de Vegetasei, eso nunca debió haber pasado, Vegeta debió haber seguido vivo, pues su participación en los acontecimientos del universo eran de suma importancia, toda su existencia era vital para la armonía del tiempo. Pero cuando murió, el tiempo cambio de rumbo, los acontecimientos desaparecieron y se forjaron otros nuevos de los que el dios no tenía control. Pero él se rehusó a ser solo un espectador de ese nuevo destino e intervino como mejor le pareció, rescatando el alma del príncipe Saiyajin de las garras del infierno. Le dio un puesto en ese mundo, le proporcionó las armas para que se entrenara, para que su poder surgiera, paso por alto todas una de sus insolencias, lo consintió como nunca había hecho con otro ser. Tal vez movido por la vida que el Saiyajin hubiera tenido de no ser asesinado, toda la ira, la rabia, la frustración y el odio que debió haber perecido nunca llego a él, nunca experimento el sufrimiento en carne viva que su otro destino le tenía preparado. Todo, gracias a que Frezeer decidió matarlo y no conservarlo como un juguete al que iba a maltratar y humillar.

Vegeta solo conocía a Frezeer como el responsable de que él tuviera que ir limpiando el universo de sus atrocidades, ver lo que producía a cada planeta por el que pasaba. Tal vez había sido mejor para el custodio nunca haber estado bajo las órdenes del Lord. Incluso el destino le había enviado a Bulma sin que se lo propusiera el dios, fue desconcertante saber que ella había muerto, tal vez el destino no estaba tan errado del anterior universo, porque incluso ellos se habían conocido mucho antes y al igual que en la otra línea temporal, ellos habían términos juntos.

-Supongo que esto fue lo mejor…-concluyó el dios. Goku no era lo fuerte suficiente para vencer al ejercito de Frezeer y mucho menos al Lord, todo había cambiado y lo mejor que le pudo haber pasado a Chikyuu, fue que Vegeta estuviera en ese lugar.

-Hare lo que pueda…-fue la escueta repuesta del pelinegro a la suplica de la ojiazul

-Gracias…-le dijo la chica mientras lo envolvía en un abrazo.

-Pero quiero que te quedes lejos…-el advirtió el ojinegro-no quiero que algún disparo pueda alcanzarte, no vendré corriendo a salvarte, ¿entendiste?…

Bulma asintió y le brindo una sonrisa. Con determinación desenvolvió sus brazos de la espalda del custodio y le beso antes de salir corriendo para buscar un refugio seguro. Cuando Vegeta vio que ella estaba a salvo, se giro para enfrentar la batalla que estaba a punto de comenzar. Al parecer ninguno de los compañeros de Butter se había dado cuenta de su muerte, un punto más para el custodio. Resoplando en desacuerdo, Vegeta se elevo sobre las rocas dispuesto a defender el planeta que Bulma amaba.

-Esto ya me aburrió…-dijo Recoom después de luchar con Goku-¡Acabare contigo…!

Recoome lanzo un rayo de energía directo hacia un muy lastimado Goku, el pelinegro cerró los ojos preparándose para el impacto pero esté nunca llego a él, con sorpresa abrió los ojos y sin dar crédito a lo que sus ojos veían dejo escapar un grito de sorpresa.

-¡Vegeta…!-le llamo el ojinegro al notar que el amigo de Bulma había evitado que lo mataran-¿C-Como hiciste eso?

-Cállate gusano…-le dijo el custodio sin mirarlo.

Cuando Goku había conocido a Vegeta había desconfiado de él por no poseer ki, además de la atemorizante aura que lo rodeaba, pero lo había dejado pasar porque al parecer él era inofensivo y aunque destruyó medio bosque con su tiro cuando jugaban beisbol, nunca pensó que la fuerza que poseía fuera devastadora. Sabía que no era normal que alguien no tuviera ki, ahora estaba seguro que su ausencia era por el hecho de ocultar su enorme poder.

-No puede ser…-exclamó Krillin cuando vio a Vegeta deshacer fácilmente el ataque de Recoom-¿Quién demonios es Vegeta?

Al igual que el resto de los presentes, Recoome se sorprendió al ver que alguien tan insignificante se interpusiera en su camino, se recompuso y cambio su actitud por una molesta.

-¡Oye tu…!-le gritó al custodio-¿Cómo te atreves a interferir?

Vegeta comenzó a reír con ironía enfadando más a su adversario.

-¿De qué te ríes…?-pregunto molesto

-Siempre pese que ustedes, parda de gusanos eran más fuertes…-le dijo con calma-es decepciónate ver que son solos unos insectos…

-¡ ¿Cómo te atreves…?-grito fuera de si el peli naranja.

Antes de que pudiera reaccionar, Vegeta había decidido acabar con todos ellos lo antes posible. Se lanzo a él sin que este se diera cuenta y cuando estaba frente a él, disparo un rayo de ki directo en su cara, desintegrándolo en el proceso. Luego, con la misma sonrisa perversa en su rostro, salió disparado contra el resto de las fuerzas Gyiniu. Vegeta había esperado tanto tiempo pelear con alguien a muerte que no iba a desperdiciar el tiempo en seres inferiores. Reapareció justo detrás de Jeice y Gurdo, tomo sus cabezas entres sus manos y haciendo presión les rompió el cuello, después los lanzo al aire y como si de un juego se tratara les lanzo un par de rayos que los hizo explotar. Cuando Gyniu se dio la vuelta, Vegeta lo tomo del brazo y con un golpe certero de su codo le rompo la extremidad superior a su enemigo. Con un grito de dolor Gyniu se alejo de él y el custodio formo una pequeña bola de energía con su dedo, con una mirada que rayaba en la locura disparó contra su enemigo desmembrándolo en el proceso y como último recurso produjo una Big Bang Attack que desintegró al líder de las fuerzas especiales. Cuando vio que había terminado con ellos enfocó su vista en la enorme nave de la que salieron cuatro seres entre las sombras.

Vegeta sonrió con gusto, por fin vería que tan fuerte podía llegar a ser una batalla de verdad.

Con un aire que destilaba a muerte, Kiwi, Dodoria, Zarbon y Lord Freezer bajaron la rampa que los separaba de tierra firme. El pequeño Lord estaba más que molesto, no cabía entre sus posibilidades que seres tan insignificantes derrotaran a su ejército y no solo eso, sino que además vencieran a sus fuerzas especiales, tal vez ellos eran excéntricos y estrafalarios, pero en la batalla eran de los mejores guerreros que pudo haber tenido bajo su mando, ahora eran un desperdicio de tiempo, todo por el hecho de confiarse y dejar que su enemigo ganara la batalla. Ahora, él mismo tendría que buscar las esferas que tanto deseaba poseer.

Como era su costumbre, Dodoria y Zarbon se ubicaron a los lados de Freezer tal cual perros falderos, esté por su lado, avanzo un par de metros hacia la única persona que permanecía de pie en medio de ese campo lleno de cuerpos y sangre.

-Que sorpresivos me resultan los terrícolas…-comento con voz melosa-nunca pensé que insectos tan insignificantes derrotaran a mi ejercito. Dime, terrícola ¿Quiénes son ustedes? ¿Alguna clase de fuerzas especiales?

El Lord esperaba la respuesta de Vegeta, pero este nunca contesto.

-¡Maldito imbécil, contesta si no quieres morir…!-rugió Dodoria

-Calma muchachos, tal vez nuestro anfitrión es demasiado reservado…-comento Freezer con una sonrisa retorcida- Pudieron haber vencido a mis tropas, pero la misericordia se acabo con ustedes…

Para sorpresa de todos los presentes, incluidos los guerreros Z, Vegeta comenzó a reír

-¿En serio creen que alguno de ustedes puede vencerme…?-su risa paro para transformase en una sonrisa aun más siniestra que la del Lord- será divertido matar a cuatro gusanos este día…

-¡ ¿Cómo te atreves sabandija…?-fue Kiwi el que descolocado e insultado por las palabras del custodio había avanzado un par de pasos hacia el sujeto que se mofaba de ser mas fuerte.

-Tu optimismo me sorprende, terrícola….-le dijo Freezer-lástima que se te acabo en este momento, ¡Soldado, encárgate de la basura!

-¡A la orden, Señor Freezer!

Kiwi levantó el vuelo y con una velocidad sorprendente ataco al pelinegro. Vegeta esquivo el primer ataque y con toda la arrogancia del universo invito a su enemigo a atacarlo una segunda vez, esté así lo hizo, pero todos sus ataques eran esquivados y bloqueados por el custodio. Después de unos momentos de lucha, el ojinegro tomo el control de los ataques, haciendo que Kiwi retrocediera el camino que había andado.

-Basta de calentamientos….-dijo el custodio con voz segura, se elevo sobre la cabeza de su oponente y formo una bola de energía que lanzo hacia el sujeto violáceo-¡Galick Ho…!

Fue lo último que escucho Kiwi antes de morir desintegrado.

Cuando Vegeta termino con su oponente, sobrevoló el lugar donde todavía estaban Zarbon, Dodoria y Freezer, incrédulos de que su compañero hubiera muerto tan de repente.

-¿Quién demonios eres…?-preguntó con interés el Lord

-Mi nombre es Vegeta…-comentó con desinterés el custodio

-¡ ¿Vegeta?

-Vaya, no sabía que eran tan conocido…-respondió con ironía el ojinegro ante la cara de incredulidad de Zarbon. Freezer sin en cambio solo lo miro con profundo odio.

-¡Eso no puede ser cierto! ¡Yo te mate hace años…!-gritó el peli verde. Lo había reconocido, esa pose soberbia, ese aire de suficiencia, su cabello y el parecido espeluznante con el ex Rey de Vegetasei, no había duda, él era Vegeta, el príncipe Saiyajin que Zarbon había matado cuando era apenas un niño. La pregunta era ¿Cómo demonios estaba ahí?

Vegeta por su lado perdió por un momento su actitud indiferente. "Yo te mate" ¿podría ser cierto lo que escuchaba? ¿Ese gusano con aire afemeninado era el causante de que él estuviera en el otro mundo? Por primera vez, el custodio maldijo al supremo Kaiosama por haberle borrado la memoria porque no podía recordar nada de su vida pasada, no sabía cuando había muerto ni de dónde provenía. Movido por la curiosidad intentó sacarle más información al peli verde.

-Pues fallaste miserablemente…-mintió inmediatamente

-Por supuesto que no, yo vi tu nave incendiarse…-se defendió el peli verde

-Pues sobreviví…-comentó con simpleza el custodio

-Lástima que tu querido planeta no corrió con la misma suerte…-intervino divertido Freezer

-¿De qué demonios estás hablando…?-soltó indiferente el pelinegro.

-De que yo mismo aniquile a tu estúpido pueblo…-terminó con malicia el Lord del universo. Ante aquellas palabras, la expresión de Vegeta se vio alterada. Sus palmas se cerraron en un puño en donde se centraba la ira y la rabia-Vegetasei quedo reducido a nada, pero no te preocupes, yo soy tan misericordioso con los Saiyajin que te hare el gran favor de reunirte con tus antepasados…

Sus burlescos ojos se enfrentaron contra los crudos de Vegeta. Ambos destilando terror en sus pupilas, ambos con sed de muerte. La mente de Vegeta comenzó a trabajar tan rápido como podía, asimilando nombres desconocidos para él, tratando de imaginar los hechos que habían pasado y el causante de ellos en un mismo escenario. Él podía sentir el odio recorriendo sus venas e inyectándose en cada uno de sus órganos para amontonarse en su cerebro y que sus instintos pidieran a gritos la vida de aquel que osaba en escupirle en la cara la verdad de sus atrocidades.

Freezer, aquel que siempre le causo desagrado por tener que limpiar sus desastres, aquel al que considero como una plaga y que gustoso hubiera detenido, ahora se transformaba en el personaje central de su más profundo odio.

-¿Por qué no lo intentas, gusano…?-escupió el custodio con veneno en su voz.

Bulma veía desde lejos como Vegeta y aquellas bestias mantenían una pequeña conversación. Pudo sentir el cambio en el aura del custodio, que había pasado de una maligna a una realmente tenebrosa. Ella tuvo que aguantar la respiración al recordar la ocasión en la que el custodio estaba entrenando, aquella donde su poder había salido a flote dejando de lado sus dotes como custodio de la muerte, concentrándose únicamente en destruir a un enemigo imaginario. Con la gran diferencia que esta vez, sus enemigos tenían carne y hueso y Vegeta los había aniquilado como si no fueran más que juguetes.

Algo dentro de ella se arrepintió de pedirle semejante cosa, tal vez debió haber incluido las palabras "sin matar a nadie". Pero ya nada podía hacer, el custodio estaba demasiado sumergido en la batalla que ella dudaba que le prestara atención en esos momentos.

-Lord Freezer, permítame enmendar mi error y ser yo quien acabe con este insolente…-pidió el peli verde

-Soldado Zarbon, le daré la oportunidad a Dodoria de que el termine con la basura…-sentenció Freezer sin dejar de ver al custodio.

-Como usted guste…-terminó el soldado con enojo

-Soldado Dodoria, el pequeño mono es todo suyo…

-¡A la orden, Señor!

Vegeta chasqueo la lengua en desacuerdo al ver al enorme sujeto rosado ir hacia él. Ya no estaba de humor para seguir jugando, en su mente solo había dos objetivos en aniquilar, el sujeto amanerado y Freezer. Dodoria encendió su scooter y verifico con asombro que el nivel de pelea de Vegeta era de cinco unidades. Nadie con ese nivel tan insignificante podría haber matado a las fuerzas especiales y a Kiwi.

-Supongo que quieres comprobar mi poder, ¿o me equivoco…?-alego Vegeta con petulancia. Sonrió socarronamente y elevó su ki tanto que el scooter de los presentes estallaron cuando llego a más de veinte mil unidades. El custodio dejo de elevar su poder y lo enfrentó con una sonrisa en los labios-supongo que con esto será suficiente para acabar con una sabandija como tu…

-¡No te atrevas a subestimarme…!-Dodoria envió decenas de bolas de energía directo al pelinegro, pero con sorpresa se percato que el custodio estaba detrás de él

-Al que no debes subestimar es a mi…-comentó Vegeta-tu sabes que esa técnica no te servirá de nada…

Enojado, Dodoria le lanzo un golpe con su brazo que el ojinegro detuvo fácilmente, subió sobre su espalda y tomo ambos brazos para ejercer presión ellos y como antes había hecho con las fuerzas Ginyu, lo lanzó hacia el cielo y después con una bola de energía lo pulverizo en el proceso.

-Bien, ¿Quién es el siguiente…?-preguntó Vegeta con voz llana

Los ojos de Freezer centellaron de rabia al ver como un Saiyajin se burlaba así de ellos. Dodoria había sido uno de sus mejores guerreros y aquel mono lo había aniquilado como si no fuera más que un insecto molesto.

-Te arrepentirás de esto…-escupió con ira

-Señor Freezer, yo peleare contra él…-intervino rápidamente Zarbon

-Bien, haz lo que creas conveniente…-comentó el Lord hastiado por la situación

Zarbon asintió y sin perder el tiempo se abalanzó en contra del custodio. Vegeta por su lado, no podía estar más complacido en pelear con aquel que fuera responsable de matarlo, el pelinegro se encargaría de que el peli verde tuviera una muerte lenta y dolorosa. Cientos de ataques propino el peli verde a una velocidad increíble, pero para su completa frustración, ninguno de ellos llego a su objetivo ya que el pelinegro era mucho más veloz que él.

-¿Qué tal un poco de tu propia medicina…?-inquirió orgulloso el custodio mientras brincaba sobre él y se posicionaba a sus espaldas. Cuando Zarbon se giro para enfrentarlo, una patada en el abdomen lo mando directo sobre una montaña, cuando salió del agujero que había creado su cuerpo, cayo incrédulo sobre la árida tierra de aquel lugar, una ligera línea de sangre verde brillante salía de su labio inferior. Para su completo desagrado, Vegeta comenzó a reírse de él.

-Nunca pensé que tendría que hacer esto…-susurró con odio. Levanto su vista hacia su enemigo y apretó con fuerza con los puño- ¡Prepárate para morir…!

Todo el cuerpo de Zarbon se contrajo cuando el poder comenzó a emerger de su interior. Su tono muscular aumento alarmantemente y sus ojos saltaron sobre sus orbitas dándole un aspecto temible. Estaba a punto de lanzarse contra el custodio para una nueva batalla cuando reparo en el pequeño grupo de guerreros que se encontraban cerca de la montaña donde él estaba. Una sonrisa perversa se dibujo en su rostro.

-Vaya pequeño príncipe, no recordaba que tuvieras tantos amigos…-comentó con burla

-¡Ya cállate animal…!-le dijo Vegeta malhumorado-esos gusanos no son nada mío…

-¿Así…?-le retó el ojiverde. Apunto con una de sus manos hacia donde los guerreros Z estaban resguardándose mal heridos y formó una pequeña esfera de energía-pídeme que no los mate…

-Haz lo que se te dé la gana…-resopló indiferente el custodio

-Bien, como tú digas…-Para completo desconcierto de los guerreros, vieron como una poderosa energía iba directo hacia ellos. Goku tomo a Yamcha y Tenshin Han sobre sus hombros para evitar que el ataque los matara. Cuando la energía desapareció, Goku trato de localizar a sus demás amigos, para su suerte, Chaoz estaba bien, pero no encontró a Krillin.

-¡Krillin…!-gritó el de pelo alborotado al verlo tendido sobre la tierra sin dar señas de vida. Con las pocas fuerzas que le quedaban corrió hacia su mejor amigo para socorrerlo-¡Krillin, por Kami, reacciona…!

-Arg... ¿Go-Goku…?-respondió casi inconsciente

-Resiste amigo, te sacare de aquí…

Lejos de ahí, Bulma había visto todo lo que había pasado. Con frustración vio como Vegeta había dejado que el ataque impactara sobre los amigos de ella, así que ignorando su advertencia, la ojiazul salió disparada en dirección de sus amigos para ayudarlos en lo que pudiera, esquivando los escombros que salían volando.

-Vaya, al parecer no te importan para nada…-reconoció el ojiverde cuando la ola de destrucción había cesado, haciendo que Vegeta bufara

-¿Por qué no mejor te concentras en atacarme y te dejas de estupideces…?

-Como gustes…-Zarbon se preparo de nueva cuenta y comenzó a atacarlo, con la diferencia que los golpes que le propinaba al custodio, le costaban a él esquivarlos con mayor dificultad.

-¿Cómo esta?-preguntó Bulma en cuanto llego con Goku

-Malherido…-respondió el pelinegro

-Por Kami…-susurró la ojiazul cuando retiro la mano de la espalda de su amigo calvo, él sangraba copiosamente de su flanco derecho-Goku, debemos atenderle o podría empeorar…

-Maldición…-susurró el morocho. Reuniendo las pocas energías que le quedaban, sostuvo a su amigo y se encaminaron hacia donde estaban los demás guerreros.

Mientras tanto, Zarbon y Vegeta reñían codo a codo sin mucha diferencia de poderes. Solo hasta que el ojiverde diviso de nuevo a los guerreros Z, fue cuando sin importarle si Vegeta veía, lanzo un nuevo ataque contra ellos. Por una milésima de segundo, el custodio volteo hacia donde se dirigía esa energía, solo le costó ese tiempo reconocer una cabellera azulada entre ellos. Maldiciendo a todos los dioses del inframundo y mas allá, Vegeta salió disparado para evitar que el ataque llegara a su cometido.

-Vaya, después de todo si te importaban…-comentó divertido Zarbon mientras veía como el príncipe Saiyajin detenía su ataque, juntando ambas manos el peli verde mando mas rayos de ki contra ellos-¡Mueran…!

-¡Vegeta…!-gritó Bulma al ver como el custodio detenía la energía que iba directo hacia ellos.

-¡Te dije que no salieras…!-le reprochó el ojinegro

-¡Y yo te dije que los salvaras, animal…!-le contestó con enojo la chica-¡Krillin está muy malherido…!

-¡Yo no tengo la culpa de que sean unos debiluchos…!

-¡Todo esto es tu culpa…!

-¡Ya cállate! ¿No ves que estoy ocupado salvándoles el trasero?

-¡No lo necesitarían si te hubieras encargado de ellos desde el principio…!-le gritó aun más fuerte la peli azul, dejando a todos con la boca abierta, incluso Krillin había dejado de quejarse del dolor para contemplar el intercambio de palabras entre el par. Sin obviar el hecho de que Vegeta sostuviera entre sus manos un ataque mucho más poderoso que el que antes los había atacado.

-¡Bien, si eso es lo que quieres!

-¡Bien!

-¡Bien…!-Vegeta farfullo un par de maldiciones hacia el ángel azul y elevando su ki aun mas, contraataco haciendo que Zarbon retrocediera ante la ofensiva-¡Ahora gusano, tu vas a pagar por todo!

Sin poder creerlo, Zarbon comenzó a consumirse con su propio poder al ver que Vegeta era mucho más poderoso que él. Con un último grito de dolor, el peli verde dejo de existir en el universo. Cuando el ataque termino, Vegeta se giro hacia Bulma y la tomo de brazo para que lo escuchara con detenimiento.

-Cuando todo esto acabe, tú y yo vamos hablar seriamente…-le amonestó con enojo. Levanto la vista y con rabia observo cómo era el centro de atención de los guerreros Z-¿Y ustedes que ven inútiles?

Se giro y salió volando con dirección hacia donde estaba Freezer.

-Bulma ¿Quién demonios es Vegeta…?-preguntó Tenshin Han con miedo y asombro entremezclados

-Es una larga historia Ten, una larga historia…

Cuando estuvo cara a cara con Freezer, Vegeta se coloco en posición de ataque.

-Muy bien lagartija, veamos si eres tan fuerte como dices ser…-le dijo el custodio con una retorcida sonrisa que el Lord no tardo en imitar.

-Pasare por alto tu gran falta de respeto…-comentó con voz melosa, cambiando su expresión por una fría-Porque en este mismo momento voy a aniquilarte…

Sin pensarlo dos veces, Vegeta se abalanzó sobre él, ya no le interesaba en lo mas mínimo lo que el señor del universo tuviera que decirle. Lo único que tenía en mente era aniquilarlo, por lo que sus sentidos solo se enfocaron en la batalla que tenía en ese momento. Los ataques que propinaba eran casi los mismos que tenía que defender, la pelea era tan reñida que por un momento el pelinegro casi sonrió de felicidad al saber que por fin podría tener la pelea que tanto tiempo había esperado, por fin pondría a su cuerpo al límite de su capacidad. Después de que el custodio provocara que Freezer callera brutalmente sobre el suelo, el Lord soltó una maldición y se transformó en un ser mucho más poderoso. Su aspecto era más temible pero a Vegeta no pareció impórtale en los mas mínimo ya que siguió atacándolo. Golpe tras golpe, las energías del custodio parecían incrementarse, así como las de Freezer decaían a pasos alarmados.

-No puede ser posible…-jadeó el de piel extraña mientras intentaba regularizar su respiración. Pronto llego a su mente la inevitable idea de llegar a su ultima transformación antes del que el Saiyajin No Ouji terminara con su vida sin remedio alguno-¡NO LO PERMITIRE…..!

Una oleada de energía azotó el lugar levantando escombros a su paso e imposibilitando la vista. Cuando las cosas comenzaron a calmarse, entre el polvo que se revolvía se apreció una figura menuda que emitía unos ojos cargados de odio y de vacío. Freezer había llegada a su ultima trasformación con el fin de dar por terminada esa batalla antes de que el inminente final se escapara de sus manos.

-Vegeta, me encargare de que esta vez, termines muerto…-le escupió con odio. El custodio por su lado solo soltó una sonrisa de lado al leer las intenciones de Freezer

-Eso esperaba…

Continuará…

Anychan, Thira, Lady mina Saiyajin, Valeria, Rosy, 18 girl y Lazaret: Gracias por sus comentarios, me hacen muy feliz leerlos.

¿Qué tal me quedo?

Espero que lo hayan disfrutado y aunque fueron puras peleas, eso no quita el hecho de que ya explique porque las cosas pasaron de tal forma, todo por una simple decisión del Lord, que cambio. Bien, pues el siguiente capítulo será el final de esta historia, que emoción ¿Qué pasara? Ya quiero saber, jejeje. Lo siento, pero todavía no lo escribo, ops. Nos vemos

Bye bye

Adickdelta