Summary: Familias adineradas, un internado prestigioso, drogas, alcohol y sexo. Todo eso es lo que envuelven a Sakura Kinomoto y Syaoran Li. Los chicos más populares de la escuela.

El la desea, ella lo ama, pero sienten rechazo y odio…

Se preguntó que sería de su vida si no hubiera tenido el apoyo de Tomoyo, Kerberos y Eriol en su momento. Y que seguiría siendo de su vida si Syaoran no hubiera llegado a ella.

En ese momento quería estar nuevamente con Syaoran, sentir sus fuertes brazos alrededor de ella y besar sus labios… pero debía de esperar al lunes… ¡Que ahora le parecía que faltaba una eternidad!



Capítulo 26 Una noticia inesperada.

El auto negro de Touya Kinomoto estacionó frente a las rejas del colegio a las siete en punto.
Tomoyo se despidió de Touya con un simple "Hasta pronto", él cual el moreno respondió con un gesto de saludo con la mano, y bajó del auto.
Sin embargo, Sakura se quedó sentada en el asiento trasero mirando la dura mirada que su hermano le devolvía a través del espejo retrovisor.

- Adiós Touya. – Le dijo tímidamente, casi en un susurro moviéndose para bajar del auto.

- Sakura. – La llamó firmemente. Ella se detuvo en su lugar y lo miró fijamente, esperando a que le dijera algo. – Lo siento.

- Touya… - Susurró la chica, quien hizo un amague para tocarle el hombro a su hermano, pero se arrepintió, apretó su mano en un puño y volvió a bajarla lentamente hasta su falda.

- De verdad lo siento… - Dijo Touya con la voz baja. - tantos… intentos de protegerte a mi manera, y sin embargo no me salió bien, al contrario, solo hicieron que enfoques tu odio en mí.

- Yo no te odio hermano.

- No se como no lo haces. – Respondió Touya. – Desde el sábado en la tarde hasta ahora, estuve pensando en muchas cosas, entre ellas los errores que cometí en mi vida… y entre ellos, el mayor fue la forma de tratarte que tuve todos estos años.

- No hace falta que…

- No Sakura. – Respondió firmemente. – Si hace falta, porque… a pesar de todo eres lo más importante para mí, por lo que velé todos los días de mi vida desde… desde esa noche. – Sakura iba a replicar, pero él se lo impidió. – No se como no me dijiste antes lo que había pasado, hubiera actuado de otra forma, te hubiera podido comprender…

- Nadie hubiera podido hacerlo. – Respondió Sakura desviando la vista de los ojos de su hermano. – Y si las cosas sucedieron de esa manera, era porque tenía que ser así.

- No pude ver que ya no eres una niña, que ya tomas decisiones propias, y que no toda tu vida ibas a ser mi hermana pequeña. – La mayoría de los alumnos habían ingresado al instituto, Tomoyo aún seguía de pie al lado del auto, esperando a que Sakura terminara de hablar con su hermano.

- Touya, tal vez el sábado fui algo dura para decirte las cosas… o no me salieron como esperaba porque estaba enfurecida, pero siempre me sometí a tu voluntad para ser la hermana que tu siempre esperaste que yo sea, siempre… hice lo que tu quisiste que yo hiciera… nunca tuve las mejores calificaciones, pero soy la líder del grupo de porristas, nunca tuve mas amigos de los que ya conoces… Tomoyo, Eriol, Kerberos… nunca tuve un novio, ya que no me lo permitiste y tampoco yo quería tenerlos, no me acercaba a nadie, los alumnos en el colegio me respetan, nunca te desobedecí… y sin embargo tus celos obsesivos hacia mi nunca cesaron, si no era por una cosa, era por otra y… ¿hace cuanto que no recibo una muestra de cariño de tu parte?

- Lo siento mucho Sakura, de verdad lo siento…

- Pero a pesar de todo eso… te quiero, eres mi hermano, y nunca voy a poder dejar de quererte… y si hiciste algo por mí... gracias a la terapia que insiste que empezara… aquella vez, pude dejar ese problema que tenía.

- Yo… yo también te quiero monstruo. – Le dijo Touya con una pequeña sonrisa torcida. Sakura se emocionó al escuchar a su hermano llamarla de esa manera, no la llamaba así desde aquel accidente con las pastillas… - Y en cuanto a ese mocoso que ahora tienes por… no se, amigo, "novio", lo que fuera… muy a mi pesar, aceptaré tu relación con él. – Sakura frunció el entrecejo.

- Hubiera seguido con él aunque no lo aceptaras… - Respondió mirándolo fijamente. Touya suspiró.

- Lo se… ¿Por qué te piensas que lo estoy aceptando? Si supiera que tengo posibilidad alguna de que lo dejes, no daría mi brazo a torcer. – Sakura rió.

- Gracias hermano.

- No agradezcas, simplemente discúlpame… y ahora sal del auto que en cualquier momento cierran el ingreso.

- Ya te disculpé. – Le dijo Sakura antes de bajar del auto y unirse junto con Tomoyo.

Touya hizo rugir el motor de su Audi, Sakura se despidió con la mano y junto con Tomoyo ingresaron al colegio.

Sakura sonrió para sus adentros, Touya era el ser mas orgulloso e inexpresivo del planeta tierra, aún así lo adoraba. Cada tarde recordaba cuando él la llevaba en su espalda porque estaba cansada de caminar, o simplemente quería que él la cargara. Sus constantes bromas pesadas y su afán de llamarla monstruo todos los días de su vida.
Las tardes con su madre tocando el piano en el salón de la casa, comiendo cosas ricas y cantando mientras Nadeishko les tocaba una canción que ellos sabían.
La voz de Tomoyo la trajo nuevamente a la tierra.

- ¡Sakura Kinomoto!

- ¡¿Hoe?!

- Diablos, hace rato te estoy hablando y pareces estar en otro planeta. – Se quejó la amatista.

- Lo siento Tomoyo, estaba pensando en casa.

- Lo imaginé. – Respondió la chica con una dulce sonrisa mientras ambas subían las escaleras hacia su habitación.

- ¿Qué me decías?

- Nada, simplemente estaba comentándote que Takashi le dijo a Chiharu que estaban programando la segunda etapa de las carreras de motos…

- Ah… si, algo escuché… de todos modos Yukiko quedó descalificada, no tiene sentido que siga…

- ¡Pero has quedado para la segunda etapa! Mira si ganas…

- Dudo mucho que lo haga, hay mejores corredores que yo… - miró hacia arriba. - de todos modos seguiré jugando…

- Mejor así, si el año pasado lograste quedar en segundo lugar… ¿Por qué este año no en el primero?

Sakura rió junto con Tomoyo. Ambas se pusieron a deshacer sus bolsos, la habitación aún estaba vacía.
En ese momento, Meiling entró a la habitación, sostenía en su mano derecha una caja de palomitas de maíz y en la otra una gaseosa.

- ¡¡Volvieron!! – Exclamó con una enorme sonrisa, haciendo un gesto de abrazo con los brazos.

- Vaya Mei, parece como si volvieras del cine… - Dijo Sakura alzando una ceja.

- No, no, que va, si no he salido este fin de semana del instituto por dejar que mi primito y tú tengan una larga y dura noche sexual. – Respondió Meiling con una sonrisa divertida. Sakura se sonrojó. - ¡Sakura fue una indirecta para que me contaras!

- ¡¡Hay Meiling!! – Exclamó la castaña. – Nada que otras parejas no hayan hecho nunca jamás en la existencia.

- No pero… digo, ¿Qué tal estuvo? ¿Cómo se portó Syaoran? ¿Se cuidaron? ¿el tamaño del… ya sabes… es convencional?

- ¡Y yo que diablos se si su tamaño es "convencional"! – Exclamó Sakura sonrojada como un tomate.

- Bueno, solo preguntaba. – Respondió Meiling apoyando en la mesa de luz la bolsa de palomitas y la gaseosa. Sakura se acercó a Meiling y le mostró su mano izquierda.

¡¡Oh por Dios!! ¡¡Oh por Dios!! Estás… ¡Hay! ¡Syaoran se ha comprometido contigo! – Gritó Meiling emocionada - ¡Es hermoso Sakura! ¡Muy hermoso!

- Toda la noche fue hermosa, me dio el anillo después de cenar. – Explicó Sakura con una sonrisa. – Estaba nervioso, nunca lo había visto tartamudear de esa manera.

- Es que Syaoran, después de todo, es un caballero. – Dijo Meiling. – Se ha criado con las normas de las familias tradicionales de China… aunque haya tenido una época de sexópata empedernido.

- Sakura le contó sin muchos detalles, lo que había ocurrido la noche en la que se quedó a dormir en el departamento de Syaoran… a quien por cierto tenía muchas ganas de ver.

Cuando Chiharu regresó a la habitación, Sakura tuvo que repetir toda la historia nuevamente, para su desgracia; pero por suerte, Chiharu era mucho más discreta que Meiling y que Tomoyo y no la hizo avergonzarse tanto o tener que dar muchos detalles.
Antes de irse a acostar, revisó su celular, a ver si alguien no le había mandado un mensaje o algún llamado, pero no, su celular estaba en blanco, Rika no había respondido a su llamada, desde la última noticia que había recibido de ella, Sakura se había quedado muy preocupada… ya que hacía exactamente dos semanas exactas que Rika no se presentaba en el colegio. Syaoran tampoco le había mandado mensaje, lo cual le llamaba un poco la atención.
Se recostó y, en su somnolencia notó como la puerta de la habitación se abría lentamente, y se volvía a cerrar… pero tenía tanto sueño que no pudo distinguir quien era y se quedó completamente dormida.

Iba caminando sola, completamente sola en medio de un largo pasillo frío, en cuyos costados había cajas de cartón. De repente, alguien la atrapó y le tapó la boca con un pañuelo para que no grite.

- No grites pequeña… y pórtate bien, así no te dolerá y te aseguro que tarde o temprano lo terminarás disfrutando, pero si te portas mal… será todo lo contrario. – Susurró una fría voz contra su oído.

¡Ayuda! ¡Mamá, papá, hermano! ¡¡Syaoran!! – Intentó gritar.

El hombre la dio vuelta bruscamente y se encontró cara a cara con un par de ojos ámbares que la miraban deseosos, furiosos, no era la mirada de su Syaoran… pero al que veía si era Syaoran.

- Quédate quieta Sakura, si quieres saber lo que es bueno. – Volvió a advertir, esta vez, si con la voz de Syaoran, no con la voz fría con la que le había susurrado en el oído.

- ¡¡No Syaoran!! – Gritó

Miró a su alrededor; estaba todo completamente oscuro, todo había sido una pesadilla, una maldita y asquerosa pesadilla. Tomó el reloj de su mesita de noche y vio que eran las seis y media de la mañana, en media hora sonaría el despertador.
Estaba totalmente empapada en sudor, por lo cual decidió levantarse, ya que no podría dormir solo por media hora mas, y aprovecharía ese tiempo para darse una ducha.
Los primeros rayos del sol asomaban por la ventana, estaba bastante fresco, por lo cual se puso su uniforme y un suéter escote en v color negro con el escudo del colegio.
Meiling hablaba incoherencias entre sueños, lo cual hizo reír a Sakura. Miró hacia la cama de Tomoyo y notó que estaba vacía.

"¿Es que acaso ya se habría despertado?"

OoOoOoOoOoOoOooOoOoO

El despertador del celular de Eriol comenzó a sonar insistentemente a las siete en punto. Los segundos pasaban y nadie apagaba el maldito despertador, ni siquiera un fallido zapatillazo que le dio Kerberos, intentando dar con el condenado celular.

- Demonios Eriol, ¡apaga el maldito despertador! – Exclamó semidormido Takashi, pero nadie le respondió.

- ¡Eriol!

- Estúpido Eriol, cuando me levante voy a darte un buen golpe en la cabeza. – Amenazó Kerberos gruñendo entre dientes.

Después de diez minutos aproximadamente, en los cuales Eriol no dio señal de vida desde su cama, Syaoran se levantó y cruzó la habitación para apagar el aparato, y entonces se dio cuenta que la cama de Eriol estaba vacía.

- Eriol no está. – Anunció a los otros dos que estaban semidormidos en sus camas.

Kerberos se sentó el cama y refregó sus ojos, definitivamente Eriol no estaba. Se levantó y entró en el baño mientras que Syaoran se intentaba poner el uniforme y Takashi intentaba robar unos minutos más de sueño.
De repente, la puerta de la habitación se abrió de golpe y entró Eriol acomodándose la corbata de su uniforme, con la camisa mal abrochada y totalmente despeinado. Syaoran alzó una ceja y lo miró con burla.

- Creo que no es necesario preguntar en donde estabas. – Dijo con una sonrisa torcida. – Pero la próxima vez asegúrate de apagar el despertador, si no quieres quedarte sin pelotas.

- No es para tanto, al menos durmieron, yo no pude dormir…

- O no quisiste dormir Eriol. – Agregó Kerberos saliendo del baño. – No quiero imaginarme como reaccionará Spinelsun al saber que tiene más cuernos que un alce.

- Bah, Tomoyo no lo quiere.

- No, pero es su novio.

- Ella va a terminar con él, me lo prometió.

- Eriol… - Llamó Kerberos con un suspiro. – Créeme que conozco a mi primo y no va a dejar a Tomoyo tan fácilmente.

- No va a obligarla a estar con él.

Kerberos puso los ojos en blanco y salió de la habitación una vez vestido, al igual que Syaoran, quien estaba ansioso por ver a Sakura.
Al llegar al comedor, Syaoran vio a Sakura sentada sin sus amigas, por lo cual fue lentamente por detrás y le cubrió los ojos sorprendiéndola.
Al principio Sakura atajó la respiración por el susto, pero reconoció el perfume de su novio enseguida y sonrió.

- Buenos días amor. – Le susurró suavemente en el oído.

- Buenos días Syaoran. – Respondió la chica dándole un beso en los labios.

- Hola, si, ¿Qué tal? – Dijo Kerberos entre Syaoran y Sakura. – Yo también existo, ¡pero claro! ¿Quién tiene en cuenta al gran Kerberos? Nadie…

- ¡Kero! – Exclamó Sakura pegándole juguetonamente en la espalda. – No seas tonto.

- No soy tonto… pero es chocante ver que tu mejor amiga te ignora olímpicamente porque está en una nube rosa llena de muchos Syaoran vaya a saber haciendo que cosas que no me quiero imaginar…

- ¡Kero! – Se quejó Sakura sonrojándose. – Ya cállate, iba a saludarte…

- Si, claro.

Pidieron sus desayunos y se sentaron los tres juntos mientras conversaban de temas triviales. Al rato se les unió Meiling seguida de Chiharu y Tomoyo, mientras que Eriol y Takashi fueron a comprar sus respectivos desayunos.

Cuando se estaban por levantar de la mesa, Spinelsun llegó al comedor y abrazó a Tomoyo, quien se sorprendió y abrió los ojos de manera exagerada, sonriéndole muy falsamente. Sakura se dio cuenta de eso, y pensó que si Spinelsun no se daba cuenta, era un estúpido… o que a lo mejor si se daba cuenta, pero prefería pasar por idiota antes que correr el riesgo de perder a Tomoyo.
Eriol apretó fuertemente los dientes y se dedicó a engullir su desayuno. Se notaba la incomodidad del ambiente, pero sin saber porque, Sakura tenía la sensación de que Spinelsun disfrutaba con esa situación.

Cuando sonó el timbre que indicaba el fin de la hora del desayuno y el comienzo de los diez minutos libres antes de iniciar las clases, Sakura fue a su habitación a buscar sus útiles para la clase del día, junto con Tomoyo, Chiharu y Meiling.
Ya en el salón de clases, mientras esperaban a que llegara la profesora de matemáticas, Eriol, Syaoran y Takashi se tiraban bolas de papel, como niños de primaria según la opinión de Tomoyo, quien hablaba sobre las actitudes de los chicos con Chiharu, Meiling y Kerberos. Sakura garabateaba cosas sin sentido en una hoja la cual terminó tirando contra la cabeza de una chica, a quien pescó mirando con mucho interés a su Syaoran, si, porque ahora, para ella, Syaoran tenía artículo y dueña. Tomoyo rió disimuladamente cuando la chica se sonrojó al ver a Sakura y agachó la cabeza, claro, en el colegio nadie se metía con Sakura, excepto Yukiko Makoto, claro estaba, que se encontraba hablando con Naoko y otra chica de cabello negro.
Cuando la profesora llegó, se sentaron todos en sus respectivos asientos, ya que el día de hoy, les entregarían los trimestrales que definirían su suerte para el final del año.

- Muy bien, les he traído los resultados de los exámenes… y debo decir que me he llevado varias sorpresas… así que de inmediato los iré entregando para que se vayan enterando de la situación en la que se encuentran.

- Vieja de mierda. – Murmuró Eriol al aire.

- Hiraguizawa, lo escuché… dos puntos menos en el examen y cuando salga quiero que vaya directo a la oficina de la directora. – Respondió la mujer sin levantar la vista del papel en el que escribía, pasando las notas a la planilla. Syaoran rió disimuladamente. – Los que han sacado una calificación mayor de seis están capacitados de dar el examen final, los que no… al menos que no me sorprendan de aquí a finalizar el año, los veo en diciembre, claro. – Akisaki… seis, Amiyama dos, Daidougi nueve. – Sakura le regaló una sonrisa a Tomoyo, quien estaba muy feliz al oír su nota. – Firasagui dos, Hikagaru seis, Hiraguizawa ocho… pero con los dos puntos menos que le he restado le queda un seis, así que raspando… no se olvide que tiene un cuatro en el parcial anterior… - Eriol bufó. – Así siguió con un par mas, de los cuales muchos no habían aprobado el examen. – Jirachako cinco, Katsumoto seis, Kinomoto…. Nueve. – Dijo arrastrando las palabras. Todo el curso se giró para mirar a Sakura, quien se abochornó en su asiento y miró fijamente su pupitre avergonzada. Era públicamente sabido el problema que tenía Sakura con las matemáticas, ya que siempre tenía las peores notas de la clase, y mas aún sabido el conflicto que tenía Sakura con su profesora, y viceversa. – Debo reconocer que es la nota que mas me ha sorprendido en este período, y no es posible que se haya copiado ya que su tema era único, ninguno de ustedes lo tenía… así que mis felicitaciones Kinomoto. – Lang… siete, Li…

Repentinamente, la puerta del salón de clases se abrió dejando entrar a Rika Sasaki, después de semanas de ausencia en el instituto, con el rostro totalmente demacrado a la clase. Sakura, Chiharu, Meiling y Tomoyo la miraron totalmente sorprendidas, ya que nunca había respondido a sus llamadas ni sus mensajes, excepto la noche que respondió que estaba bien y no era necesario que se preocuparan por ella.

- Disculpe la tardanza profesora, pero mis padres ya han hablado con la directora y ella me autorizó a venir a la clase.

- Está bien Sasaki, tome asiento, pero no quiero que interrumpa mi clase hablando con sus compañeros… ya que me imagino que tiene cosas que contar de sus largas vacaciones en medio del período escolar, ¿verdad? – Rika quedó en silencio. – Como estaba diciendo… Li Meiling siete, Li Syaoran diez, que por cierto, es el único diez, así que mis felicitaciones… - Syaoran le sonrió sutilmente a Sakura y le pateó sutilmente el pie a Eriol por debajo del asiento. – Makeshi cinco, Makoto cuatro… - Yukiko puso los ojos en blanco, mientras la profesora siguió con la lista. – Sasaki… uno. – Rika se sonrojó. – Sabe que no tiene posibilidad de recuperar… así que la veo directo en el período de examen de marzo.

Siguió con la lista hasta que terminó. Kerberos se había sacado un ocho, al igual que Chiharu, mientras que Yamasaki tuvo que lidiar con un cuatro y Naoko con un siete.
En lo que restó de la clase, Rika no levantó ni una vez el rostro para mirar a sus amigas, ni siquiera una mirada sutil les mandó, lo cual le preocupó en demasía a Sakura y Tomoyo.
Luego de matemática, vino la hora de literatura, y luego la de historia, hasta que llegó el descanso, por lo cual, apenas sonó la campana, todos se levantaron para salir del salón.
Rika estaba a punto de salir, cuando Tomoyo, Chiharu y Sakura la acorralaron en el salón y esperaron a que se fueran todos.

- ¿Qué ha ocurrido Rika? – Preguntó Sakura. - ¿Por qué no nos has llamado?

- No se de que me hablas Sakura, déjenme ir.

- No, de ninguna manera Rika, nos debes una explicación. – Chicharu la miró fijamente, clavándole sus ojos castaños.

- No ha ocurrido nada, déjenme en paz. – Tomoyo suspiró.

- Somos tus amigas Rika, y siempre apelamos a tu bien… nos hemos apoyado juntas durante años, y sabes que te queremos… no veo la razón por la cual actuar así. – Explicó dulcemente la amatista acariciando el rostro de Rika.

- No entiendes Tomoyo… ya no soy igual que ustedes…

- Rika, no somos iguales, simplemente somos amigas, no es necesario que tengas que ser igual a nosotras, y si es por el bebé, te ayudaremos con ese tema, pero no vas a dejar de ser nuestra amiga por ser mamá… - Explicó Chiharu.

- ¡¡No va a haber bebé!! – Gritó Rika derramando lágrimas. - ¡No va a nacer ningún bebé! ¡No tengo más ningún bebé! ¡Mi padre se ha encargado de que nada manche la reputación de nuestra familia! – Las tres amigas se quedaron calladas ante la declaración de Rika, quien se sentó en el piso y se hizo un ovillo empezando a llorar desconsoladamente. – Por eso no he venido antes… tenía que recuperarme bien después de… después del aborto…

- Rika… susurró Chiharu abrazándola fuertemente. – Lo sentimos… nosotras no sabíamos…

- Pero ya era grande el bebé… - Susurró Sakura impresionada. - ¿Cómo han sido capaces?

- Cuando se lo dije a mi madre… lo primero que me preguntó es si alguien lo sabía en el colegio… y yo le respondí que no… para no generarle ningún disgusto, porque las únicas que lo sabían eran ustedes… y me respondió que menos mal, ya que quedaría peor visto que ellos fueran una familia de abortistas… y habló con mi padre, quien dijo que no me preocupara, que enseguida se desharían del problema y… yo les dije que quería tenerlo… y me dijeron que estaba loca, que era imposible, y si decidía tener ese bebé, no entraría nunca mas a esa casa ni pertenecería a la familia… así que mi padre habló con el mejor médico de Japón y ya ven…

- Tomoyo abrazó a Rika e insistió en que fueran a la habitación. Pidieron permiso y solo permitieron que Tomoyo la acompañara, mientras Chiharu y Sakura iban a buscar a Meiling que debía estar con los chicos en el patio.

- Yo quería ese bebé Tomoyo…

- Lo se Rika… - Susurró la amatista acariciándole suavemente el cabello. – Pero ya tendrás otras oportunidades para ser madre, quizás este no era el mejor momento…

- Lo se… pero… no se, ya me había hecho a la idea. – Respondió Rika. – No me importa lo que Terrada dijera… ni pensara, solo el niño o niña… ni siquiera lo llegué a conocer, pero lo sentí Tomoyo.

- Hay Rika…

En las siguientes clases, no aparecieron ni Tomoyo ni Rika, ya que tenían permiso para ausentarse al decir que Rika se había descompuesto.
Cuando terminó el horario de clases, debían ir corriendo a la clase de gimnasia, ya que era lunes y ese día tenían dos horas de entrenamiento.
En el gimnasio, se encontraban todos los alumnos del último curso sentados, ya que la directora les había dado el anuncio de que tendrían un nuevo profesor titular en gimnasia, el cual sería presentado ese día.

- ¿Crees que sea guapo? – Preguntó Chiharu a Sakura en un susurro. Takashi le dio un codazo, por lo cual Sakura rió.

- Lo conozco Chiharu, creo que es pariente de Terrada o algo así, unas veces me lo he cruzado en el instituto, y supe que estuvo de profesor suplente con los cursos inferiores. – Respondió Sakura. – Parece un buen hombre, al menos me ha dado buenos consejos.

- Así que ahora le pides consejos a los profesores eh…

- Oh cállate Syaoran. – Sakura rió.

En ese momento, Terrada ingresó al gimnasio junto con un hombre robusto, de cabello castaño, piel trigueña y anteojos oscuros. Las chicas comenzaron a murmurar, ya que era un hombre bien parecido. Le dirigió una sonrisa a Sakura, por lo cual se sonrojó, lo cual no pasó desapercibido para Syaoran, quien se cruzó de brazos y bufó.

- Bien alumnos, él es el nuevo profesor de gimnasia, el que se hará cargo del grupo de ahora en adelante… su nombre es Henrry Terrada. Me imagino que no le crearán ningún problema… sobre todo, porque es mi hermano mayor. – Explicó con una sonrisa seductora, varias chicas suspiraron, mientras que a Sakura se le revolvió el estómago pensando en Rika.

Comenzaron trotando suavemente por el perímetro de la cancha de basket, para entrar en calor. Todos trotaban al mismo ritmo mientras el nuevo Terrada los observaba, o mejor dicho, la observaba, ya que tenía los ojos clavados en Sakura, y el único que se había dado cuenta era Syaoran, quien tenía un humor bastante mas fastidioso de lo normal.

- ¡Kinomoto! – La llamó el profesor nuevo. Sakura lo miró mientras seguía su trote hasta llegar a dónde él se encontraba.

- Si profesor.

- Ve a buscar la bolsa de pelotas al sótano para hacer un precalentamiento. – Sakura asintió.

Después de diez minutos, Henrry Terrada dio la orden de que se detengan. Se sentaron todos en el piso mirando hacia el profesor, hasta que Sakura llegó con la bolsa de pelotas.
Estuvieron toda la clase haciendo absurdos ejercicios, según Syaoran, con las pelotas, en pareja, y para mostrar como sería, Terrada utilizó a Sakura como una especie de asistente, después de elogiarla varias veces diciendo que era una excelente deportista.

- Sakura, ¿Qué diablos generas en las personas para que se queden totalmente enganchados contigo? – Preguntó Chiharu mientras volvían a sus habitaciones para asearse después de la clase de deportes.

- Hay Chiharu, que cosas dices…

- Bueno, digamos que es cierto. – Respondió Meiling. – Mi primo está totalmente enamorado de ti… y por lo que he rescatado de algunas conversaciones, se que Terrada también lo estuvo… y al parecer su hermano, este nuevo Henrry Terrada te ha echado el ojo.

- Digamos no es muy normal que un profesor se fije en una alumna. – Respondió Chiharu. – Aunque Sakura es muy bonita. – La aludida se sonrojó.

- Pero con ese sentido entonces... ¿Rika que? Ella se ha enamorado de un profesor, quien se ha fijado en ella.

- Si, pero sabes perfectamente que Terrada pretendía de ti, solo que Rika se le ha entregado muy fácil. – Respondió Chiharu.

- Oigan, cambiando un poco de tema, ¿ya han averiguado algo para el baile de presentación? – Preguntó Sakura. Meiling la miró confundida.

- ¡¡Oh no!! – Gritó Chiharu deteniéndose en seco. - ¡El baile de presentación! ¡Se me ha olvidado! ¿Qué le diré ahora a Tomoyo? ¡No hemos ensayado ni hemos elegido a la estudiante líder que abrirá el baile! Aunque todos sabemos que será Sakura, no hay que ser un genio para saberlo…

- Aún así la directora no ha dado las indicaciones correspondientes, por lo tanto, no hay que exaltarse todavía. – Dijo Sakura intentando tranquilizar a Chiharu.

- ¡¡Sakura!! – Gritó. - ¡¿Cómo que no hay que exaltarse?! Ese baile es nuestra carta de presentación para la sociedad, ¿Cómo pretendes que consigamos marido y cupos para la universidad? Además de que nuestro baile debe ser el mejor de todos los años del instituto Seijo, Tomoyo y yo nos lo hemos propuesto desde nuestro primer año del secundario y es algo con lo que sueño desde que mi hermana mayor se ha graduado.

- Chiharu… tranquilízate, es solo un baile… además, por casarte no debes tener apuros, supongo que Takashi se comprometerá contigo en cuanto termine el colegio, ¿verdad? Y serás la esposa de unos cuantos millones de dólares en tu cuenta bancaria, ya que si no me equivoco, el padre de Takashi es el dueño de uno de los bancos mas importantes de Japón y del mundo… y es único hijo, no puedes dejar escapar una oportunidad así… - Dijo Meiling. – Y en cuanto a la universidad… bueno, si no llegas a conseguir cupo, seguro tus padres pondrán dinero…

- Hay Meiling, pero sabes lo mal que queda visto si se llega a saber que mis padres han pagado para que yo tenga un espacio en Yale…

- ¿Piensas ir a Yale Chiharu?

- Claro Mei, pienso especializarme en arquitectura en Yale, así sigo con la empresa de construcciones mas importante de Asia que me dejará mi padre… ¿tu que piensas hacer?

- Regresaré a Hong Kong con Syaoran apenas terminemos el período escolar… como soy China tengo la obligación de cumplir con unas estrictas clases de cómo ser una buena esposa y luego podré elegir que carrera seguir, pero solo dentro de China, claro… es así como funciona el régimen de nuestra familia, mientras que Syaoran puede ir a donde se le de la gana…

- ¿Sabes que seguirá Syaoran Mei? – Preguntó Sakura.

- Claro, administración de empresas en Harvard o en Dartmouth, y seguramente hará algún tipo de posgrado en China… tiene que llevar adelante nuestra familia, ya que él es el único heredero.

- Oh…

- ¿Y tú que harás Sakura?

- No lo he decidido… me gusta mucho el diseño de modas, mi madre era modelo y diseñadora… pero aún no lo se, además de que Tomoyo seguirá lo mismo, creo…

- Bueno, pueden estudiar juntas…

- Claro.

Cuando llegaron a la habitación, se encontraron con Rika, quien estaba poniéndose al día con lo que habían visto en el período que ella estuvo ausente. Tomoyo la estaba ayudando.

- ¡Tommy! – Gritó Chiharu con toda la fuerza de sus pulmones. Meiling se tapó los oídos al igual que Sakura y Rika. - ¡¡El baile de presentación!! – La cara de Tomoyo se desfiguró en un segundo, y saltó de donde se encontraba como si le hubiera dado una corriente eléctrica.

- ¡¿Cómo se me pudo escapar?! – Buscó entre sus cosas una cinta métrica y unos papeles con lápices.

- ¿Qué haces Tomoyo? – Preguntó Sakura avergonzada mientras su amiga le medía la cinta métrica por todos lados y anotaba rápidamente en un papel.

- ¿Cómo que qué hago Sakura? Te tomo medidas. – Explicó como si fuera lo más normal del mundo. – Tengo que buscar entre los diseños de mi madre cual es el mas adecuado para ti, después de todo, serás la estudiante líder que abrirá el baile…

- Hay, no se Tomoyo, puede ser cualquier otra persona…

- ¡¡No!! – Gritaron Tomoyo y Chiharu a unísono.

- Venimos planeando esto hace años, y serás la estudiante líder, como lo hemos planeado, y usarás un vestido acorde a tu nivel… además Sakura, estará tu familia, ¿Qué quieres que piensen de ti? – Preguntó Tomoyo. - ¿Acaso defraudarías a tu abuela Allison? Sabes que ella vendrá desde Nueva York solo para verte en el baile de presentación, y estará tu padre, tu hermano y… mucha gente importante, lo sabes bien. – Tomoyo se tomó el puente de la nariz con los dedos. - ¡Hace no mucho tu pretendías ser la estudiante líder también! ¿O lo has olvidado? Nadie puede ocupar tu lugar, no puedes dejarle ni un segundo de tregua a Yukiko.

- Tienes razón… - Susurró Sakura. – Pero tú tienes más clase que yo Tommy, ¿Por qué no lo eres tú?

- Por una simple y sencilla razón Sakura… tu eres Kinomoto, no yo. El colegio respeta a Kinomoto, y la directora pretende ver contento a tu padre, no al mío.

OoOoOoOoOoOoOooOoO

Eriol, Kerberos y Takashi ya se habían bañado, mientras que Syaoran acababa de salir del baño, con el pelo mojado y en ropa interior a juntarse con los chicos que lo esperaban en la habitación. Curiosamente, hablaban acerca de sus respectivos futuros cuando egresaran del colegio, ya que faltaban cuatro meses, o un poco menos, para terminar las clases.

- Bueno… creo que mi padre querrá que siga administración, o algo así para mi futuro… supongo que no debe ser fácil administrar la cadena de hoteles de mi familia, más las inversiones y las empresas de las que ahora somos dueños. – Explicó Eriol – Pero hasta no recibir instrucciones de mi padre, no se lo que haré…

- Yo seguiré administración en Dartmouth. – Dijo Syaoran. – Si sigues esa carrera podemos hacerla juntos…

- Ya sabía yo que tú no podías vivir sin mí. – Eriol le tiró un beso a Syaoran.

- No seas tan maricón Eriol, das asco. – Gruñó Kerberos. – Yo seguiré leyes en UCLA, así sigo con el estudio jurídico de mis padres, al igual que mi hermano…

- Oye Kero, ¿Qué es de la vida de tu hermano?

- Lo verán en la fiesta de graduación, no me pregunten por él, es un cáncer…

- No jodas, si tu hermano era lo mas buena onda que he visto de tu familia. – Agregó Eriol.

- Piensa lo que quieras, yo t digo las cosas como son, y Yue no es como ustedes creen que es… es un pobre infeliz que vive a costas de mis padres porque no puede hacer nada con su vida, y para peor necesita sacarle la chica a otro para poder tener a alguien con él… maldito resentido. – Dijo entre dientes.

- Hey Kero, relax. – Kerberos miró a Takashi fulminantemente, a lo cual él respondió haciendo el signo de amor y paz con los dedos y simulando fumar un atado de marihuana imaginario.

- No, no Takashi, no me incites que estoy limpio. – Aclaró Eriol alzando las manos.

- Para que estés limpio Eriol, necesitas años de limpieza tanto de sangre como mental. – Syaoran y Kerberos estallaron en carcajadas ante el comentario de Takashi. – Quizás a los ochenta, si es que vives, logres limpiarte por completo y ahí te creeré.

- ¡Oigan! – Exclamó Kerberos para llamar la atención de sus amigos. – ¿No les parece raro que las chicas no hayan comenzado con los preparativos para el baile de presentación?

- ¿Baile de presentación? – Preguntó Syaoran.

- Si, es verdad, es extraño… supongo que Tomoyo debe estar ocupada en otras cosas como para no haberse acordado de algo que para ella es tan importante… - Agregó Eriol cruzándose de brazos.

- Y, por lo que veo, Spinelsun le quita bastante tiempo. – Eriol fulminó a Takashi con la mirada.

- ¿Qué es el baile de presentación?

- Hay Syaoran, cierto que dentro de todo eres nuevo. – Dijo Eriol. – Y por lo que veo, no te has tomado ni dos segundos en leer lo básico de ese libro que te han dado cuando has entrado al instituto… - Syaoran miró disimuladamente a un libro que tenía en la portada el logo del instituto, el cual la directora le había dado el primer día que llegó.

- El baile de presentación, es un… digamos… un evento social de este colegio, por ser el mas importante de Japón, en el cual los alumnos del último año, en este caso nosotros, hacemos gala de nuestras maravillosas dotes artísticas de la danza…

- Eriol…deja de delirar… - Pidió Kerberos. – El baile de presentación es como si fuera un baile de fin de curso, donde las chicas son presentadas en sociedad, es más protocolar que otra cosa, ya que medio planeta sabe quienes son las chicas que vienen a este colegio, como Sakura, Tomoyo, Rika o Chiharu. – Explicó. – Por eso es más importante para ellas que para nosotros, aunque nos abre las puertas a las distintas universidades, ya que allí dejamos nuestras cartas de presentación y los representantes de las distintas universidades mas importantes del mundo vienen a ver nuestro baile.

- Además que claro, los padres ven a las futuras prometidas de sus hijos… y las eligen, claro. – Agregó Takashi. – Por ejemplo, mis padres conocerán a Chiharu, y estoy seguro que quedarán encantados.

- Tu deberías hacer buena letra Syaoran, ya que el señor Kinomoto vendrá a ese baile, sin duda alguna, estaría muy mal visto si el no concurre y eso tacharía su reputación… y si lo que te propones es casarte con Sakura algún día… deberías digamos… conquistar a Fujikata Kinomoto.

En el momento de descanso antes de la cena, Sakura, Tomoyo y Rika habían ocupado la televisión de la sala común de estar y hacían zapping buscando algo interesante mientras que Chiharu jugaba con Takashi, Kerberos y Syaoran al pool. Eriol se había quedado chateando con su laptop en la habitación.
Mientras Tomoyo pasaba uno tras otros los canales, Rika le arreglaba las uñas a Sakura y pensaba en que poder hacerle en las uñas para el baile de presentación, debían finalizar lo más rápido posible para llevarlo a cabo con la mayor rapidez.
En ese momento, la directora ingresó al salón común junto con su secretario. Todos se quedaron en silencio.

- Kinomoto, por favor necesito que venga a mi despacho. – Sakura se agitó las manos para que se secara el esmalte y miró confundida a la directora.

- ¿Ocurrió algo directora Makeshi? – Preguntó Sakura. Syaoran miró con mucha curiosidad la escena ya que no encontraba ninguna razón para que la directora llamara a Sakura. Tomoyo se puso de pie para acompañarla.

- No señorita Daidougi, he llamado solo a Kinomoto. – Dijo la directora frenándola con un gesto de la mano. – Kinomoto, en mi despacho le explico. – Sakura caminó detrás de la directora y le envió una mirada de disculpa a Tomoyo y de confusión, ya que ella había tenido una conducta intachable los últimos días.

Chiharu, Kerberos y Takashi siguieron jugando al pool, mientras que Syaoran, inquieto, se acercó a Tomoyo y se sentó donde anteriormente había estado sentada Sakura.
Tomoyo siguió pasando los canales hasta que se detuvo en uno de noticias para ver el informe meteorológico del tiempo.

"Les informamos que esta semana el tiempo estará estable y sin probabilidad de lluvias, mientras que el viernes tendremos un descenso brusco de temperatura rodeando los cinco grados centígrados…"

- Tomoyo, ¿Qué crees que pudo ocurrir con Sakura? – Preguntó Syaoran.

- No lo se, ella no ha hecho nada… que yo sepa. – Respondió. - ¿No sabes que pudo ser?

- No… pero a juzgar por la cara de la directora, creo que no le gustará nada a Sakura…

- Lo mismo creo… - Tomoyo miró preocupada a Syaoran, quien miraba a un punto fijo en el suelo.

"Ahora vamos con las últimas noticias del día de hoy… fue encontrado el cuerpo de un hombre quien ha sido degollado…"

- Tommy, ¿haces el favor de cambiar? – Pidió Rika con los brazos cruzados.

- ¿Es que te da impresión la gente asesinada Sasaki? – Preguntó Syaoran burlándose.

- Syaoran, no es gracioso. – Agregó Tomoyo apuntando al televisor con el control remoto.

"… el hombre fue reconocido como Takedo Irokashi, por su esposa quien…"

Tomoyo soltó el control remoto que fue a parar al suelo desarmándose en pedazos. Sus ojos se abrieron como platos y tragó en seco. Syaoran la miró confundido, al igual que Rika. Pidió que subieran el volumen.

"Al parecer, el hombre se encontraba solo en su vivienda, en los suburbios de Tokio, y mientras su esposa e hijos salieron a comprar, un mal viviente entró en la casa asesinando a Takedo Irokashi. Se ha presumido al principio que ha sido con intención de robo, mas sin embargo, no se han llevado ni el dinero que el hombre llevaba en el bolsillo, así que será solo cuestión de tiempo para que la policía averigüe lo que en realidad ha ocurrido, sin dejar de tener en cuenta, que el asesinato ha sido con crueldad y muy limpio, tan limpio que el asesino no ha dejado ni una sola huella, tan solo el cadáver de un hombre y una familia destrozada.
Por otro lado, en el otro extremo de la ciudad, se ha denunciado el robo de…"

- Cambia de canal Rika. – Pidió Tomoyo sin apartar los ojos del televisor. - Busca otro canal de noticias donde pase el asesinato de ese hombre.

- ¿Acaso lo conoces Tomoyo? - Preguntó Syaoran frotando los brazos de Tomoyo, quien se había quedado helada.

- Syaoran… ese hombre… la muerte de ese hombre no es casual, a ese hombre lo han asesinado…

- Hay Tomoyo, ¿Qué sabes, si apenas han descartado la posibilidad de que haya sido un robo? – Dijo Rika poniendo los ojos en blanco.

- ¡Rika! – Exclamó Tomoyo. – Ese hombre es Takedo Irokashi, uno de los que formaban esa banda que mató a la madre de Sakura… a quien ella fue a visitar e intentó ayudarle para buscar al mal parido que le hizo tanto daño… y ahora está muerto… - Syaoran se quedó helado.

- Entonces… lo que tu dices es que…

- Que su ex socio lo asesinó, claro. Que ese hijo de perra ha vuelto a Japón y se ha vengado de Irokashi… - Explicó Tomoyo. – Sakura me contó que cuando ella lo fue a visitar, él le comentó que el hombre que violó a Sakura se hizo llamar Hirokashi, muy similar al hombre de él, pero que era un nombre falso, que nunca dijo su nombre real… y que le había ido a amenazar, que lo observaba…

- Entonces… seguramente supo que Sakura lo fue a visitar… y tomó venganza contra él.

- Exacto… por lo cual Sakura… está en peligro.

Syaoran se quedó serio, mirando a la nada. No sabía como podría ayudar a Sakura, ni como le diría que su única conexión con su pasado había sino asesinado.
Ella sacaría las mismas conclusiones que Tomoyo, y sobre todo, insistiría en encontrarlo para vengarse de él.

Mientras tanto, Sakura tomaba asiento delante de la directora, quien la miró seriamente a través de los anteojos con montura de carey. Se retorció nerviosamente las manos.
Sakura la miró sin comprender hasta que Makeshi carraspeó y decidió hablar.

- Sakura… ¿tú conoces a un tal Takedo Irokashi? – Sakura se sorprendió ante la pregunta de la mujer. ¿Cómo sabría ella de la existencia de Takedo? ¿Debería decirle la verdad?

- S… si directora Makeshi. – Respondió dubitativa. - ¿Por qué la pregunta?

- Ese hombre… fue hallado asesinado en su vivienda esta mañana…

Sakura miró a la mujer que le daba esa noticia y sintió como el mundo se desmoronaba a sus pies. Takedo, su pasaje hacia el maldito, había sido asesinado. Ahora cada vez estaba mas y mas lejos, parecía algo que nunca iba a poder lograr.
Se sintió desfallecer y ni cuenta se dió cuando todo se puso negro y perdió el conocimiento.


Hola!!

Hay, sinceramente lamento muchísimo la tardanza, se que no tengo perdón, va a hacer casi un año que no actualizo y me averguenzo de ello.... pero con la facultad, los parciales y un viaje que tuve la oportunidad de hacer este año, que por cierto me llevó tres meses, no he tenido tiempo para nada... además de unos asuntos personales y que carecía totalmente de inspiración.

Pero no se preocupen NO pienso abandonar este fic, así tarde una eternidad, lo voy a terminar, por respeto a ustedes que lo leen, y por finalizar algo que he comenzado.

Quería agradecerles muchísimo los reviews que me han mandado, me motivan cada vez que me llega un mail avisándome de un nuevo review. Además de que me sorprendí muchísimo con la cantidad de reviews que me han dejado en el último capítulo que he subido.

Bueno, después de eso, solo me queda decirles gracias, infinitamente gracias, ya que me complace y me satisface mucho el saber que mi historia los atrapa y entretiene.

Intentaré no tardar mucho la próxima vez, lo prometo.

Saludos para todos!! Y de paso Felíz Navidad, felíz año nuevo, felices reyes, y felíz San Valentín (atrasadísimos, pero al menos tuve la intención)

En fin, gracias por todo! Hasta el próximo capítulo.

Besos

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Adelantos del próximo capítulo...

- Está en Japón Tomoyo... debo encontrarlo.

- No sabes si aún está en Japón...

- Si, lo se, porque él sabe que yo sigo aquí... sabe que yo he conversado con Takedo, ¡por eso lo mató!

- ¿Y como lo encontrarás?

- No se, buscaré bajo cielo y tierra hasta encontrarlo...


- Señorita Kinomoto, la hemos mandado a llamar, ya que en uno de los allanamientos hemos encontrado esta carta, al cual lleva su nombre y está escrita en puño y letra por Takedo Irokashi. Por lo cual deducimos que usted lo conoce, y me gustaría que nos explicara cual era su grado de conexión con él...

- ¿Una carta? ¿Puedo leerla? Yo... tengo sospechas de quien pudo ser el asesino...

"Querida Sakura, se que no tengo perdón por lo que he hecho, solo espero que pueda servirte lo que te detallo a continuación. Se que él me está vigilando, y que no creo que me quede mucho tiempo de vida, quiere vengarse de mi..."

Bueno, eso es todo por hoy, espero que les haya gustado jejeje. Las cosas van acercando mas a Sakura y a Henrry Terrada... porq me imagino que ya saben quien es Henrry Terrada, no que si?

Saludos!! Espero sus comentarios sean malos, feos, buenos, lindos, elogiadores, debastadores, críticas, reclamos, etc, etc... es un número abierto.

Jajajaja. ¡¡Saludos!!