De la sinceridad de Scorpius

Cuando pensabas que las cosas no podían ir peor, se te ocurre la maldita y estúpida idea de decirle a Scorpius que quieres besarlo. ¿En qué momento se te ocurrió? Pero, lo peor de todo, es que él te dejo que lo besaras, y que beso… ahora ya definitivamente, te gustan los chicos, no tienes ni una sola duda. ¿Qué duda ibas a tener, si han pasado varios días desde que lo besaste y aun lo recuerdas y se te estremece todo el cuerpo? Pero claro, después de eso, caes a la dura realidad, y es que fue tu primer, último y único beso con Scorpius Malfoy. Pero era de esperar ¿no? ¿Qué creías? Es verdad que en tus sueños y fantasías estas todo el día retozando con él, en el bosque prohibido, bajo las gradas del campo de quidditch, detrás de la casa de Hagrid, pero no son más que eso… sueños. Jamás se te hubiera pasado por la cabeza que Scorpius habría aceptado tal cosa, de hecho te costó mucho decidirte a tan solo decírselo. Pero supones que él también tendría curiosidad, ¿Quién no? Pero besar esos finos y tibios labios ha sido la experiencia más deliciosa que has sentido en tu vida, cuando tu lengua se paseaba como dueña y señora por su boca, creías que ibas a explotar de placer. Solo de pensar en volver a tenerlo entre tus brazos hace que tu respiración se vuelva más profunda y esperas que durante tus sueños no digas nada en voz alta.

Pero cuando más y más perdido en esos pensamientos te encuentras, aparece él diciéndote aquella frase que te hizo perder toda esperanza: "a mí tampoco me gustan los chicos ni nada de eso" lo sabías desde un principio, y aunque siempre habías aguardado alguna ilusión, ya te lo ha esclarecido, porque Scorpius es así, te dice las cosas tal y como las piensa aunque a veces eso te duela. Pero ¿Qué puedes hacer tu? Al menos todo esto ha servido para algo, para que por fin puedas pasar página, ahora podrás fijarte en otros chicos que seguramente si sientan algo por ti, no como la idea de fantasear con Scorpius; algo real, alguien real a quien poder abrazar y poder besar. Pero no conoces a nadie en Hogwarts que te haga sentir lo mismo que te hace sentir él, y dudas que tampoco fuera lo haya. Pero quizás es porque no te has fijado en nadie, mientras aun tenias un ápice de esperanza puesto en Scorpius quizás hayas perdido la oportunidad de estar con alguien; y de repente la cabellera rubia vuelve a posarse en tu imaginación, pero no se trata de Scorpius, si no de Lysander, si es verdad lo que dice Scorp, le gustas, así que sería mala suerte que no aceptara salir contigo algún día que otro. Nada serio, porque no te gusta de esa forma, pero, ¿Qué hay de malo en pasar un buen rato? Quizás te ayude a olvidarlo, quizás por una vez, podrías dejar de pensar siempre en lo que hace feliz a los demás y centrarte en que es lo que tú quieres, y pasártelo bien por una vez en tu vida, sin pararte a pensar que las personas de tu alrededor aprueben y vean bien lo que haces.

Mañana será la última salida a Hogsmeade antes de navidad, así que le pediste a Lysander si quería acompañarte, al parecer Scorp tenía razón, ya que ha aceptado con mucho gusto. Cuando lo has dejado en la entrada de su sala común te has ido a tu dormitorio, quieres descansar porque estas nervioso, nunca antes habías tenido una cita, y dudas en qué hacer. Cuando has entrado por la puerta, Scorpius sentado en su cama te ha sonreído y te ha hecho un gesto para que te sientes en su cama.

-¿Qué tal Scorp? – le dices también sonriendo - ¿pasa algo?

-Pues si, Al, verás estoy preocupado, ya sabes que Scamander, siempre está hablando de ti, pero quiero que sepas, que durante la clase de Runas antiguas de hoy, le ha dicho a varios compañeros que va a salir contigo a Hogsmeade, y que lo más probable es que sea porque te gusta. Sabes que no me meto en cotilleos, pero creo que Scamander se está pasando demasiado…

-No se está pasando, Scorp – notas dudas en sus ojos de brillo plateado – ayer le pedí a Lysander pasar el día en Hogsmeade. Y él aceptó.

-¿Qué? – se ha alterado, lo sabes porque se ha puesto de pie y se ha remangado la túnica - ¿estás loco? ¿sabes lo que irá contando por ahí? Maldita sea Potter, ¿no había otra maldita persona en todo el castillo a quien acompañar a Hogsmeade?

-Sabes que me importa más bien poco lo que diga la gente. Si fuera así, le habría pedido a otro que me acompañase, además Lysander es mi amigo desde hace muchos años, confío en él, le diré que deje esos comentarios.

-No sabes nada, apenas oyes las cosas que dice sobre ti, no entiendo para que quieres salir con Lysander…

-Mira Scorp, la otra noche, fuiste sincero conmigo, y me alegro, porque eso me ha hecho tomar algunas decisiones, pero yo no lo fui contigo, lo siento, pero me gustan los chicos, y bueno, solo necesitaba una pequeña confirmación, esa que obtuve de tus labios. Solo espero que no cambien las cosas entre nosotros, no quiero que pienses que si te doy un abrazo o me echo sobre ti, te confundas y me rechaces, solo espero que lo aceptes y quieras seguir siendo mi amigo como hasta ahora – has tenido que esperar bastante para oír una respuesta.

-Sí, claro, si es lo que quieres, lo aceptaré. Si quieres estar con Lysander Scamander, no pondré ninguna objeción, solo quiero que seas feliz, Albus.

-Muchas gracias Scorpius siempre supe que podía contar contigo, que tú me aceptarías fuera como fuese. Es por eso que eres mi mejor amigo y te quiero tanto.

Le has dado un abrazo muy sincero, tanto que tienes que separarte ya, si quieres que siga creyendo que no te gusta.