Capitulo 18
Traición.
Así conversamos un rato, luego dormitábamos unos segundos y volvíamos a hablarnos.
Esa noche fría nos quedamos dormidos abrazados… sintiéndonos el uno al otro.
Desperté a eso de las diez de la mañana, estirando los brazos y dando un largo bostezo.
Miré al otro lado de la cama pero no vi a Jared, pensé que tal vez se había ido.
Me dirigí hacia el baño para tomar una ducha me vestí ahí mismo y baje para tomar desayuno, fui a la cocina y allí estaba con el torso desnudo, quedé mirándolo toda babosa y creo que él se dio cuenta de mi reacción así que para que no fuera tan notorio entable una conversación y miraba hacia otros lados.
- Yo: pensé que te habías ido- dije tratando de mirarlo a la cara pero no podía dejar de ver ese torso.
-Jared: quise prepararte el desayuno, mi niña- en eso me acordé que el día antes Jared me había pedido que fuera su novia, francamente no lo recordaba.
- Yo: que dulce eres- dije acercándome.
-Jared: tú me pones así…
Nos sentamos en la mesa de la cocina y empezamos a conversar mientras tomábamos desayuno, hablamos de su infancia y de la mía, de cosas de la banda y por último de mi relación con la música, por que al parecer se había dado cuenta de que tenía cierto lazo con ella.
-Jared: nunca me habías dicho que tocas el piano- dijo poniendo cara de pena, pero en broma.
- Yo: no es tan importante.
-Jared: como que no, podrías ser la nueva tecladista de la banda- dijo tomando mi mano.
- Yo: que loquillo eres- le dije acariciando su mejilla.
-Jared: es que tú me tienes así.
No hubo respuesta a ese comentario. Después de unos treinta minutos, comenzamos a lavar las tazas, fue muy entretenido. Con mis manos hacia mucha espuma… así que se ocurrido tirarle un poco y como esperaba el me respondió mas fuerte. El piso estaba lleno de espuma y nosotros también, me resbalé y me sujeté del brazo de Jared, haciendo que él quedara encima de mí. Estábamos nerviosos nuestras respiraciones eran agitadas y nos mirábamos con la intención de besarnos pero ninguno se atrevía. Por fin pude hablar…
- Yo: te quiero mucho Jared- dije pasando mi mano por la espalda de él.
-Jared: yo te amo.
Nos besamos apasionadamente, esos besos seguían aumentando cada vez mas, Jared me acariciaba delicadamente. Aún besándonos me ayudó a pararme, nos fuimos al sofá y comenzamos a jugar con la ropa, él estaba a punto de desabrochar mi brasier, estábamos dispuestos a todo.
Alguien nos tenía que arruinar el momento, sentimos que el timbre de la puerta lo tocaban demasiado fuerte yo me preocupé y me salí de debajo de Jared, me puse la polera y me arregle un poco, en mi trayecto hacia la puerta ambos nos pusimos un poco ruborizados por la situación en que nos habían interrumpido, me iba acercando a la puerta, sentía que prácticamente la querían derribar.
Cuando llego a ella me di cuenta de que era Fernanda con los ojos hinchados, su cara parecía de culpa… la invité a pasar, y le dije a Jared con una seña que me esperara en el segundo piso, él lo entendió perfectamente y subió a la pieza.
Con Fernanda nos sentamos en el sofá a conversar, ella seguía llorando y como buena hermana que soy traté de consolarla, sin saber el motivo por el cual ella estaba así.
-Fernanda: he hecho algo muy malo.
- Yo: me lo imagino, nunca te había visto tan triste, bueno no de esta forma- dije trayendo un vaso de agua para ella.
-Fernanda: traicioné a una amiga sabes? – quedé pensativa por lo que dijo.
- Yo: puedes contarme.
-Fernanda: todo comenzó antes de ayer… iba caminando por la vereda tranquilamente y al doblar en la esquina choqué bruscamente con alguien – haciendo una pausa – bueno ese alguien era Shannon – dijo mirando el suelo – nos disculpamos por lo ocurrido y ofreció acompañarme en mi trayecto hacia la plaza, no dude en decirle que si – respiró hondo y con su pulgar secó una lágrima vaga que corría por su mejilla – nos sentamos un rato en los asientos que están en la plaza y nos pusimos a conversar. Cuando llegó la hora de despedirme, él me invito a su departamento a tomar una merienda, eran como las siete de la tarde… en el camino se nos hizo un poco mas tarde como las ocho y preferimos cenar, cocinamos juntos y comimos, luego vimos televisión y los minutos pasaban…
- Yo: ve al grano niña – dije interrumpiéndola.
-Fernanda: la cosa es que… nos empezamos a besar y esos besos aumentaban y aumentaban cada vez con mayor intensidad, como te puedes imaginar… pase la noche con Shannon – hubo silencio por algunos segundos, luego continuo – al otro día en la tarde llega Anne, encuentra nuestras prendas tiradas en el suelo y me ve a mí en la puerta del baño envuelta con una toalla – se acercó hacia mí y me abrazó yo hice lo mismo, podía notar que realmente estaba destrozada, para ser sincera Anne y Fernanda nunca se habían llevado de lo mejor pero nunca pensé que para tanto… esperé unos minutos y me decidí a hablar.
- Yo: debes hablar con ella – dije fría.
-Fernanda: a eso vine, estoy muy arrepentida y quiero arreglar las cosas, en donde está ella?
- Yo: desearía saberlo, pero desde ayer que no la veo.
Fernanda se sentía mal por lo que le había hecho al fin y al cabo a pesar de no se llevaban de lo mejor eran amigas y desde muy pequeñas…conversamos unos minutos más pero prefirió irse, le recomendé que mejor descansara y que si Anne aparecía yo le llamaría.
