Epílogo, bien, pues eso es todo, no me odieis, de todas formas ya sabéis que en la serie le devuelven su alma a Sam ¿no?, gracias a todos y todas por leerlo, siento no haber cumplido vuestras expectativas pero prometo hacerlo mejor

Pantha, Selene supongo que ya os esperábais algo así, mira que el niño es mi debilidad pero, al final mi gemelo mete mano y pasa lo que pasa, os adoro un montón.

Angel Carpio, Lainad3, total fanfics, Loolbox muchas gracias por comenzar a leerlo, deseo de todo corazón no haberos defraudado.

Winchestergirl93(Eva ¿no?), Atenea65, Ariam gracias en serio, no sabéis lo que anima a colgar estas cosillas que haya personas como vosotras que comenten y digan lo que piensan, si les gusta, creo que lo bueno de esta Web es eso, así que muchas, muchísimas gracias, en serio, a todos...

He terminado esta historia, si queréis ver la carátula o escuchar la canción de Ozzy, pues como también cuelgo simultáneamente en Supernatural_foro y en TotalFanfics, en cualquiera de los dos sitios podreis hacerlo.


Epílogo

"Road to nowhere"

SAM

Habían pasado cuarenta y ocho horas desde que volvieron del templo de las hilanderas. Su nuevo hábito, vigilar cada gesto de su hermano, día y noche. Era evidente el disgusto del pecoso, pero si creía que iba a volver a liarla como lo había hecho iba listo.

- Deja de mirarme por encima del portátil, sólo estoy limpiando las armas – gruñó el mayor – y me parece una idiotez que tú guardes toda la munición, no voy a pegarme un tiro.

- Ya, pero así estoy más tranquilo

- Pues si es por tu tranquilidad…

El navegador le mostró una página que él no había abierto. Al abrirla una serie de anuncios de médiums, videntes y sanadores llenaron la pantalla. ¿Cuándo había cogido el portátil? ¿Cuándo su hermano cogía el portátil para mirar otra cosa que no fuera porno? Lo giró y mostró la búsqueda al otro cazador.

- ¿De qué va esto? – exigió

- De nada que te interese

Cerró el portátil y comenzó a recoger. "Nos vamos, ahora, a casa de Bobby" Su hermano recogió a su vez, sin preguntar, o quejarse. Eso no era normal.

- Dean, lo estoy intentando, ¿vale? Déjame ayudarte

- Ayúdame a recuperar tu alma

Y ahora la rutina auto impuesta "Levanta, las manos contra la pared, separa las piernas", y el registro de rigor, sabía dónde buscar, dónde encontrar la ganzúa, el muelle que seguro había cogido de la escopeta, la navaja que no sabía de dónde la había sacado.

- ¿y esto?

- La costumbre – musitó el mayor riéndose de él – joder, vaya situación, ¿sabes que me preocupa un poco esa nueva manía tuya de sobarme?

- No te sobo, te registro, que no tiene nada que ver – replicó molesto

- También se dice así – fue a esposarlo pero Dean ya estaba mejor no iba a ponérselo fácil esa vez, se revolvió dándole un empujó y le advirtió – Ya está bien, esto es absurdo, no voy a dejar que me trates como a un animal sin conocimiento Sam

- No me fío de que vuelvas a hacer otra estupidez, y Castiel me advirtió que no lo hiciera

- ¡Joder! ¡Sam! ¡No voy a matarme! ¡No existe nadie en este puto mundo que pueda sacarte de ahí abajo! ¿Crees que no lo se? ¿crees…?

Había bajado la guardia, era el momento, saltó sobre él derribándolo. Dean se revolvió y le dio un puñetazo, se lo devolvió con intereses, consiguió inmovilizarlo en el suelo retorciéndole un brazo a la espalda. "Por delante o por detrás, es lo único que puedes elegir"

- Esto es ridículo – jadeó su hermano, colocó una de las esposas en la muñeca que sujetaba - ¡mierda! Por delante.

BOBBY

La llamada de Sam le descolocó. "Vamos para allá, Bobby, Dean no está bien, te necesita"

- ¿Está herido? ¿Enfermo?

- No es eso, cuando lleguemos te lo contaré

- Se trata de ti – adivinó el problema – me dijo que te habías ido, que no querías recuperar tu alma

- No sabes lo que ha pasado Bobby, no puedes ponerte siempre de su lado, no es infalible, y en esto no lleva razón

- No me pongo de su lado chico – pero sí, si se ponía del lado del mayor, Dean tenía la desagradable costumbre de tener razón aunque lo que dijera pareciera un disparate – sólo que eres tú el que está roto, no él

- No se Bobby, yo no diría que Dean no esté roto…

- Sabes que estoy aquí para lo que necesitéis ¿no? – respondió el viejo

- Lo se, gracias Bobby.

No sabía lo que era, pero Sam no sonaba al ser frío y despiadado de los últimos tiempos, había detectado algo, preocupación quizás. Y fuera por él o fuera por su hermano, eso ya era un avance.

DEAN

Sam había salido, dejándolo esposado, encerrado en la habitación del motel, llevándose sus botas "Precaución, da gracias que no te esposo al lavabo". Le dijo que sólo tardaría media hora.

Ahora era el prisionero de su hermano, el prisionero de un psicópata que se había tomado muy en serio impedirle recuperar al auténtico Sammy. Pero lo haría, lo recuperaría como fuera.

Se había soltado, evidentemente. Con el alambre que había escondido a los pies de la cama una de las veces que su hermano prestaba más atención al portátil que a él.

Tendría que irse descalzo, si creía que eso lo iba a detener, no tener alma lo había vuelto bastante descuidado con los detalles. La puerta estaba cerrada con vuelta de llave. Pero al estar en la primera planta cualquier ventana serviría.

Claro que, al estar en la primera planta, todas tenía rejas "Mierda, si que ha pensado en todo". Tenía que salir por la puerta, así que tendría que abrirla. Puede parecer que es fácil abrir una cerradura antigua, pero no lo es, en absoluto, no si lo único que puedes usar es un débil alambre y paciencia.

Tardó más de cinco minutos, abrió y se encontró a su hermano que le daba un empujón metiéndole dentro.

- Al parecer no eran tan innecesarios mis registros, te has quitado las esposas

- Sabes que no me gusta sentirme atrapado

- Vamos, ya he preparado el coche, nos vamos ya

- Devuélveme mis zapatos – exigió, le estaba costando mucho no estallar. Sam le dio un par de pantuflas - ¿qué coño es esto?

- No vas a conducir

- ¡¿QUÉ?

Eso ya era el colmo, pase que le hubiera registrado, golpeado, esposado, vigilado día y noche, pero ¡¿No dejarle conducir su propio coche? No, hasta allí había llegado, ahí el Sam sin alma se estaba pasando ya de rosca.

SAM

Notó el cambio como la caída de la presión atmosférica anuncia el mal tiempo. La mirada de Dean había cambiado. Tramaba algo y debía estar preparado.

- Hubo un tiempo en el que confiabas en mi – le había dicho el rubio mientras se ponía las alpargatas

- Entonces tú también confiabas en mi – le respondió

- Solías tener alma – replicó el rubio sin un ápice de humor en la mirada

- Dean, eres mi hermano, te quiero, pero no voy a dejar que sigas manipulando mi vida a tu antojo, es MI VIDA

Silencio. Entraron al vehículo "Puedes poner la música que quieras" concedió al mutismo del mayor.

- ¿vas a dejar las armas encima de la cama? ¿para que las vea la encargada? – ironizó el pecoso

- Tú llevabas la bolsa, ¿qué has hecho? – Dean se encogió de hombros y no dijo nada – pon la mano en el volante.

Lo dejó esposado al volante y se llevó las llaves del coche. Se coló en la habitación que acababan de abandonar. Sobre su cama había un revólver, el cuchillo matademonios, un par de carnets falsos y algo de dinero. Escuchó el motor del Impala rugir abandonando el aparcamiento.

Leyó la nota "Estabas siendo un poco pesado hermanito, nos vemos en casa de Bobby en un par de días"

No le gustó, sabía que planeaba algo, pero no había nada que pudiera devolverle su alma, ¿no? No existía nada tan poderoso como para hacerlo. Recogió las cosas sin prisa, al menos no lo había dejado tirado sin zapatos.

Cuando salió del motel se encontró con las zapatillas de los Simpson que le había comprado, las recogió. Eran cómodas, no las iba a desperdiciar.

DEAN

Indianápolis quedaba atrás. Con sus doctores borrachos y sin licencia, que te curan de una herida de bala y te matan de tétanos. Con sus clínicas clandestinas encima de las carnicerías de los barrios más indeseables.

Había vuelto a hacerlo. Se había vuelto a jugar la vida, una vez más, por una posibilidad de mierda. Había vuelto a hacer un pacto, y esta vez su acreedor era la misma Muerte.

Su última oportunidad. Su último cartucho. Si esto no salía bien ya podía abandonar pues no había nada más que hacer. Pero saldría bien, no podía ser tan difícil hacer el trabajo de Muerte por un día, y si lo era pues… no era lo único difícil que había tenido que hacer en su vida ¿no?

No quería reconocerse a si mismo que estaba siendo egoísta. Lo hacía por Sam, "Lo hago por Sam" pero una voz sorprendentemente parecida a la de su hermano completaba, "lo haces por ti, porque no sabes hacer otra cosa".

I was looking back on my life

And all the things i've done to me

I'm still looking for the answers

I'm still searching for the key

Le quedaban aún muchas horas de camino. Mientras pensaría que diría, cómo convencería a Sam de algo de lo que ni el mismo estaba convencido. Se repetía una y otra vez que era la única solución, que debía hacerlo.

Empezaba a hacer frío, a hacer frío de verdad. Aún le dolían las palabras del Sam sin alma, más que la paliza, más que su encuentro con la misma Muerte. Pero nada dolía tanto como haber fracasado de nuevo, como contemplar aquella parte de su hermano que poco o nada tenía que ver con el auténtico Sam.

The wreckage of my past keeps haunting me

It just won't leave me alone

I still find it all a mystery

Could it be a dream?

The road to nowhere leads to me

Tenía otra oportunidad, de burlar al destino, de jugar sus cartas y conseguir devolver su alma a su hermano. Sabía que era peligroso, que existían muchas posibilidades de que no saliera bien. Estaba seguro de que se arrepentiría amargamente. Pero tenía que hacerlo, no podía dejar de intentarlo.

Through all the happiness and sorrow

I guess i'd do it all again

Live for today and not tomorrow

It's still the road that never ends

La carretera se extendía ante él. La luna, en cuarto creciente iba a ocultarse hacia el desguace de Bobby. La radio encendida a todo volumen. "Road to Nowhere", el viejo Ozzy le decía de dónde venía y a dónde iba.

Solo, otra vez. Solo, como siempre.

Ah ah

The road to nowhere's gonna pass me by

Ah ah

I hope we never have to say goodbye

I never want to live without you

.

FIN