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Capitulo XXIV

Broken.

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Estaba conectado a miles de aparatos y unos cuantos tubos. Comencé a llorar fuertemente en cuanto lo vi. Estaba postrado en la cama, sin movilidad. Tan solo. Estaba claro que aún lo quería, me acerqué a la cama y me arrodille, empecé a tocar su cabello y su frente, sus mejillas y su nariz. Hasta que siento que alguien se pone detrás de mí, era el Médico.

-ud. sabe lo que realmente sucedió? - Le pregunté preocupada al médico.

- su vecino llamó para saber como estaba, él contó lo sucedido, también lo acompañó en la ambulancia pero después desapareció, no sé si está en su casa o en otro lugar. Bueno según él… se oía música fuerte pero no era una fiesta, este muchacho el vecino, salió a hacer unas compras. Al volver recordó que había olvidado algo en la tienda, entonces notó que la casa y el ambiente estaban pasados a alcohol y repetía un nombre, que él no recuerda – hizo una pausa – volvió a la tienda y lo único que pudo ver fue a este joven tirado en pavimento al lado de su moto, al parecer había salido en ella y choco o no alcanzo a frenar, o tal vez otra cosa pero… así es la historia de cómo se dieron las cosas – dijo el Médico levantándose del asiento – solo nos queda esperar…

- está muy grave? – dije tocando la mano de Alex.

-no puedo mentirte, él está grave… no sé si pueda sobrevivir -dicho esto y comencé a llorar de nuevo.

- disculpe lo mal educada pero me puede dejar sola con él?

-por supuesto… cualquier cosa que necesites o algo que le suceda a él tocas este interruptor – dijo tomando un pequeño interruptor que estaba al lado de la cama.

- muchas gracias – dije esto y el Doctor salió de la habitación.

Yo me quedé con Alex en la pieza, él seguía sin moverse, no siquiera un pequeño movimiento, en esos momentos recordé muchos momentos bellos que habíamos pasado juntos, a pesar de todo lo que me había hecho, sentía algún tipo de cariño o ternura por él.

Pasaban los minutos, esos minutos eternos. No aguanté más del cansancio y me quedé dormida, a pesar del hambre y pena que tenía.

Desperté a la hora después, me sobé los ojos y bostecé. Me iba a incorporar (aún seguía arrodillada) cuando vi que sus dedos comenzaban a reaccionar, nuevamente comencé a llorar, pero no eran lágrimas de tristeza, si no de felicidad por ver al fin reaccionar a Alex. Me paré del suelo y vi que los sus ojos poco a poco comenzaban a abrirse, yo acariciaba su cabello y sus mejillas.

- K… - no lo deje terminar y le dije.

- no hables aún estás débil – me acordé de las palabras del Médico, así que toqué el interruptor y al instante entró el Doctor.

-puedes salir un segundo, es que debemos examinarlo.

- bueno…

-no – dijo Alex con un susurro.

- bueno te puedes quedar, siéntate allí – señalando un asiento.

- gracias – dije mientras veía como examinaban a Alex.

-el aún está débil, es extraño que haya despertado en un estado tan grave y además solo ha pasado un día, bueno yo no quiero que te hagas ilusiones.

- no me haré ilusiones, bueno trataré, espero que él mejore…

- todos esperamos eso… bueno te recomiendo que descanses, o si quieres seguir aquí puedes pedir que te lleven un café a la habitación.

- muchas gracias en serio – se marchó.

Alex nuevamente se había quedado dormido, quise mirar por la ventana y divisé a Gee.

No pasaron más de cinco minutos y él llego a la pieza.- Yo: hola Gee – lo saludé con un beso en la mejilla.

-Gerard: hola, como está?

- Yo: aún débil, pero tengo fe en que él se va recuperar.

-Gerard: sabes por que hizo esto?

- Yo: supongo que por un motivo sin importancia – dije sobándome las manos.

-Gerard: lo hizo por ti… - hubo silencio.

- Yo: por mi?

-Gerard: el aún que quiere y mucho, créeme soy su amigo y me doy cuenta…

- Yo: no quiero hablar del tema – silencio.

Conversamos de otras cosas sin importancia yo ya me estaba preocupando porque él no despertaba, pero mi preocupación terminó cuando por fin empezó a abrir los ojos.

- Yo: hola Alex…

-Alex: h-o-l-a – dijo con un hilo de voz.

- Yo: si no puedes hablar está bien, cuando salgas de este lugar hablaremos todo lo que quieras – mientras decía esto le acariciaba la frente, él reía y Gee estaba en la cafetería - yo voy a llamar por teléfono si?

-Alex: n-o – dijo levantando su mano.

- Yo: tranquilo me quedaré aquí – dije calmándolo, él me respondió con una sonrisa.

Yo en tanto llame a Fernanda para decirle que estaba mejor. Me quedé unas horas más con Alex, me dio sueño y cansancio pero yo quería quedarme. Estaba dormitando en la silla, él se dio cuenta y me dijo.

-Alex: ve a descansar – más decorrido.

- Yo: estás seguro? – dije acercándome.

-Alex: si, yo estaré bien.

- Yo: bueno, cuídate mucho – le di un beso en la frente – adiós – no me respondió.

Salí de la habitación y vi al Médico en el mesón de informaciones, le pedí que me llamara por cualquier cosa que pasara con Alex.

Me fui del edificio y me dirigí a mi casa, como he de esperar Anne aún no llegaba. Eran las diez y quince minutos de la noche y mi amiga se había ido a las tres y cuarenta y cinco de la tarde, bueno no había pasado tanto tiempo.

Me duché y me puse el pijama para estar más cómoda. Bajé al primer piso a tomar un poco de té, hacia frío. En la mesa del living, típica mesa de centro, había un sobre… no tenía nombre de quien lo había mandado, pero si decía para quien era, era para mí.

Tomé mi té y me decidí a abrirlo. Era un CD. negro, no sabía si había algo grabado. Adentro del sobre no había nada más. Fui hacia la radio y puse el CD. lo primero que pude escuchar fue "se que esta canción es importante para ti". Era la voz de Jared, esa voz inconfundible que tiene. Comencé a escuchar la canción y mis ojos comenzaron a generar lágrimas es que era una canción muy bella, al menos para mi, era muy importante porque siempre se la dedicaba a él, y que él estuviera tocándola para mi, es realmente un bonito gesto. Bueno la canción como he de imaginarse ustedes se llamaba Broken una canción muy linda… les dejaré la traducción.

Quería que supieras que amo la manera en que te ríesQuiero abrazarte y ahuyentar tu dolor lejosTengo tu fotografía, se que me sirve bienQuiero abrazarte y ahuyentar tu dolor lejos Porque estoy roto, estoy expuestoNo me siento bien cuando te has idoYa te has ido y no me sentirás másLo peor ya termino y ahora podemos respirarQuiero abrazarte y ahuyentar tu dolor lejosQueda mucho por aprenderPero no hay nadie aquí que pueda pelearQuiero abrazarte y ahuyentar tu dolor lejosPorque estoy roto, estoy expuestoSiento como si no fuera lo suficientemente fuertePorque estoy roto, estoy soloY no me siento bien cuando tú te has idoYa te has ido y no me sientes más…

Al terminar la canción, comencé a llorar aún más, me sentía muy feliz por lo que había hecho Jared, no sabía si perdonarlo a no, pero esto que había hecho en realidad fue algo muy hermoso.

Pasaron unos cinco minutos, yo estaba arrodillada en el suelo pensando, en la casa se oía un tranquilizante silencio. Sentí el timbre de la casa, supuse que era Fernanda pero era Fran.

-Fran: que sucedió por que estas llorando?

-Yo: es que, Jared – dije abrazándola.

-Fran: que te hizo ahora, amiga.

- Yo: mira – dije separándome de ella y dirigiéndome hacia la radio, puse de nuevo la canción para que la escuchara.

-Fran: esa canción se la dedicas desde los trece años que lindo detalle – dijo observando el sobre – que es lo que piensas hacer?

- Yo: hablar con él, aclarar las cosas, con esto que vino Scarlett…

-Fran: ¿¡que? – dijo interrumpiéndome – esa…tipa…vino a darte una explicación?

- Yo: si… me dijo lo que realmente sucedió según ella – y le conté todo lo que me había dicho.

-Fran: le crees?

- Yo: me cuesta pero si, le creo.

-Fran: entonces! Que estas haciendo aquí? Deberías estar con Jared, feliz como te lo mereces.

- Yo: no puedo, aún no olvido lo que hizo…

-Fran: me acabas de decir que Jared se acostó con Scarlett estando él ebrio…

- Yo: si… y?

-Fran: cuando uno está ebrio, no sabe lo que hace… bueno si… puras estupideces.

- Yo: esta bien, hablaré con él… pero en otro momento – silencio – me acompañas mañana a ver a Alex?

-Fran: Alex… tu ex novio - exclamó.

- Yo: si, es que tuvo un accidente, y no tiene familia cerca solo estoy yo y Gee.

-Fran: bueno yo te acompaño – después seguimos hablando de otros temas sin mucha importancia – creo que ya es hora de que me vaya – dijo parándose del sofá – cuídate, mañana te paso a buscar a que hora?

- Yo: en la mañana está bien?

-Fran: adiós – y se amiga se fue y yo me dirigí nuevamente hacia la radio, guarde el CD en el sobre y subí las escaleras, dejé el sobre en mi velador.

Eran las seis de la mañana con cuarenta y cinco minutos, cuando mi celular comenzó a sonar, era el médico del hospital, para sorpresa mía, apenas miré la pantalla del teléfono contesté, no dude ningún minuto en hacerlo.

- Yo: ola?- dije un tanto agitada

- Doctor: estoy hablando con Kristie?

- Yo: si, sucedió algo con Alex?

-Doctor: disculpa si soy muy directo pero él empeoró.

- Yo: que? Como? - solo balbuceaba.

-Doctor: estamos haciendo lo posible para que sobreviva – dijo cuando algunas lágrimas caían en mis mejillas.

- Yo: voy para allá en unos minutos.

-Doctor: ok – y cortó la llamada.

Me puse un buzo plomo y me deje la polera del pijama, me puse zapatillas, las primeras que encontré, y mi abrigo.

Tuve que llamar a un taxi porque Anne se había llevado el auto a casa de Tomo. Llegué a hospital y en la sala de espera estaba Gee… corrí a abrazarlo. Después de unos segundos el Médico salió de la habitación de Alex, no dijo nada.

Volví a abrazar a Gee, mis manos temblaban y mis ojos estaban vidriosos, no generaban lágrimas pero pareciera que lo hicieran.

-Gerard: tienes que estar tranquila – me calmó

- Yo: Gee, él está muy grave, nadie sabe si va a vivir después de esto.

-Gerard: debes tener fe – y me dio un beso en la frente.

- Yo: tú siempre me has cuidado, te lo agradezco mucho.

-Gerard: hemos estado juntos desde que éramos unos infantes, tú has sido como una hermana para mí.

- Yo: - no dije nada, seguía abrazándolo.

De un momento a otro, me calmé y me separé de Gee, él bajó hacia la cafetería para traer un poco de café para mí, yo me quedé en la sala de espera, atenta a cualquier cosa que pudiera pasar. Cuando llegó Gee, con el café, millones de enfermeras entraron a la pieza en donde se encontraba Alex, me preocupé mucho y me dirigí sin preguntarle a nadie, pasando por todas esas personas, hacia Alex, lo único que vi fue su cuerpo inmóvil. Mis ojos se llenaron de lágrimas, una enfermera anotó todos los datos de su muerte. Los doctores intentaban calmarme pero no conseguían nada…

Caí al piso desmayada y lo último que vi fueron sus ojos cerrados.

Desperté muy mareada en un cuarto bastante amplio, me quedé quieta mucho tiempo, algunas veces venían enfermeras a tomarme la presión o solo a ver como seguía mi estado.

Yo solo lloraba y recordaba todos los bellos momentos que habíamos pasado juntos, a pesar de todo el daño que me había hecho.

No me había dado cuenta de que alguien estaba conmigo en la habitación, me incorporé un poco para ver quien era, y bueno lloré aún más, pues era Jared.

- Yo: Jared – dije con un susurro, él lo escuchó.

-Jared: como estas? – dijo secando mis lágrimas.

- Yo: como crees – dije fría.

-Jared: debes ser fuerte, las cosas pasan por algo.

- Yo: trato de serlo, pero es que no puedo creerlo – lo abracé, sentía todo su apoyo.

-Jared: no me gusta verte triste – dijo abrazándome aún más fuerte.

- Yo: donde estará?

-Jared: quien? – dije acariciando mi cabello.

- Yo: Alex, digo, estará feliz? – dije llorando – o sufriendo?

-Jared: no pienses en eso, el está muy bien, mejor que cuando estaba aquí.

- Yo: no me hables de eso, nunca lo debí haber dejado solo ayer, esto es culpa mía.

-Jared: no, Dios quiso que esto fuese así, no puedes contradecir lo que él quiere.

- Yo: tienes razón. Lo están velando?

-Jared: si, quieres ir?

- Yo: no…

-Jared: estas segura? – me miró profundamente – si quieres yo te llevo – me sonrió.

- Yo: no, me gustaría ir a su funeral, sabes cuando es?

-Jared: la verdad no lo sé pero si quieres puedo averiguar.

- Yo: gracias eres muy amable – le sonreí no lo puede evitar.

En ese momento se me había olvidado absolutamente todo lo que había sucedido con Jared, necesitaba apoyo. Era lo único que me importaba.

-Jared: se que no es el momento ni el lugar para hablar de esto pero…

- Yo: el CD que me mandaste… estaba muy linda la canción – lo interrumpí y cambie de tema rápidamente.

-Jared: que bueno que te gustó, me siento muy feliz – dijo mirando el suelo y evitando sonreír.

- Yo: si, la verdad es que esa canción es muy especial para mí – dije mirando el suelo.

-Jared: ya lo sabía – dijo volviéndome a mirar.

- Yo: a si? – volví a mirar hacía arriba y nuestras miradas se toparon.

Yo no aguantaba mas, quería besarlo con todo mi ser. Seguíamos mirándonos, no decíamos ni una sola palabra, estábamos inmóviles y temblábamos. Jared poco a poco se empezaba a acercar a mí, yo hacia lo mismo pero más lento que él. Podíamos sentir la respiración del que se encontraba al frente.