Bueno bueno, se que he tardado una eternidad en entregar este cap. Pero no tenia ideas ¡GOMEN! Y segundo, les anuncio que este será el penúltimo capi T.T sii una mas y todo se acabo. En fin, BLEACH NO ME PERTENECE, ES TODO PROPIEDAD DE TITE KUBO
¿Cena, Kidoh y papeleos?
-¡Onii-chan, se mi caballito!
-Ya ya, pero deja sacarme esta camisa, hace que me de comezón y me molesta — el pelinegro se quito la camisa y quedo solo con pantalones, Noa se subió a su espalda y comenzó a "cabalgar".
-¿No crees que la Mansión Kuchiki es muy grande? — comentó la pequeña entre risas.
-Si, lo es-paro de hablar ya que Noa le había asestado un golpe en las costillas — n-no me gusta este lugar — termino de decir.
Siguieron jugando por un largo rato, por momentos se perdían entre la vegetación del jardín y otras en las tantas habitaciones hasta que por un descuido llegaron al gran comedor en donde estaban todos reunidos. Hubiesen pasado desapercibidos si no fuera por que llegaron haciendo un gran alboroto.
-¡Corre como el viento, Yami-chan! — se escucho de la nada y acto seguido una de las puertas de papel se rompió dejando ver a un descamisado pelinegro siendo montado por una despeinada Noa.
-¡No me tapes los ojos! No veo nada — gritaba como un loco Yami, eso le hacia mas gracia a su hermana.
-¡No hay nada que ver! WIIIII — como el pequeño Kurosaki no veía nada, choco con la mayoría de las personas.
-Esto es un escándalo IN-NA-CEP-TA-BLE — vocifero un anciano, estaba todo embarrado de comida y el silencio se apodero de la habitación. Ambos hermanos no sabían muy bien que hacer, si salir huyendo o pedir disculpas.
-¿Estos son tus sobrinos, Byakuya? — el nombrado bajo la cabeza en señal de aprobación y lo que sucedió fue algo realmente inesperado — son menos escandalosos que tu en las cenas familiares — esa respuesta dejo atónitos a todos, se esperaban un sermón, palabras hirientes, pero no eso.
-Nii-sama… ¿Tú… Hacías escenitas como esta? — Rukia no tardo en preguntar, la curiosidad la mataba.
-Algo así — pero los demás no tardaron en hacer comentarios como "parecía un crío irresponsable cuando Yoruichi-Taicho aparecía" o "Ni hablar de cuando no se quería bañar" y antes de que les dijeran algo, Yami y Noa desaparecieron tan inesperadamente como aparecieron.
El resto de la noche fue tranquila, ya que ambos pelinegros no se volvieron a presentar hasta la hora del postre, sin embargo cuando acabaron, se volvieron a marchar dejando un comentario de lo mucho que había cambiado su tío Byakuya.
-Ya es hora de irnos, Nii-sama — se excusaba Rukia, los demás miembros de los Kuchiki ya no estaban presentes — ya es tarde y Noa se esta durmiendo.
-Buenas noches — se despidió.
-Adiós Byakuya — dijeron al unísono padre e hijo.
Se encaminaron en silencio a casa, demasiado silencio para ser ellos. El ambiente era tenso e Ichigo no tardo en hablar.
-Yami ¿puedes explicarme en que momento tu cabeza de pajarito pensó en andar semidesnudo por la casa? — una venita en su sien amenazaba en empezar a palpitar.
-Es tu culpa, papá tu me obligaste a ponerme esta ropa tan molesta — el chico se cruzo de brazos con aires de indignación.
-Pero no puedes andar así por la vida — le dijo un poco exaltado — ¿Qué van a pensar de ti? ¡Que eres un exhibicionista! — ante tal acusación Rukia paro en seco.
-Ichigo, tú no tienes cara para decirle eso… mejor déjame el sermón a mi — tanto el padre como el hijo no entendieron del todo lo dicho por la morena.
-¿Qué quieres decir con eso? — al pelinaranja ya se le veía hastiado de la conversación.
-Por favor, a ti te encanta luchar contra los malos casi sin ropa y yo no te digo nada, no puedes ser tu el que regañe a Yami — lo miraba y le hablaba con toda la obviedad del mundo mientras acariciaba la cabeza de su pequeña que iba en brazos del pelinaranja.
-Rukia… — dijo encolerizado y apuntándola con su dedo — ¡Tu sabes que no lo hago a propósito! ¡NO PUEDES REPROCHARME NADA! — se enfado mas de lo que ya estaba y se fue caminado mas rápido que los otro dos.
-¿Papá se saca la ropa cuando lucha? — y otra vez la inocencia del pequeño Kurosaki salía a relucir.
-No es eso cariño, imagina que yo tiro de tu camisa y esta se rompe, eso es todo — le contesto sonriendo.
-Ya veo.
Al día siguiente los ánimos ya estaban más calmados y todo volvía a la normalidad. Debido a unas excursiones al Mundo Humano, Yami no tendría que ir a clases de Kidoh obligatorias; por un lado el estaba feliz, por otro Rukia e Ichigo no tanto, la ultima vez que intento hacer algo mas de la mitad del patio de la casa quedo en ruinas. En castigo a su comportamiento en la noche anterior ese día se tendría que quedar a cuidar a Noa o al menos hasta que se consiguieran una niñera al nivel de aguantar cuanta locura hicieran; todo iba tranquilo hasta que cierta persona apareció…
-¡Yami-chan! que bueno que te encuentres bien — su amiga no tan amiga, Luna llegaba a hacerle compañía en su castigo.
-Hola — fue su seca respuesta.
-Vaya, yo que vengo a ver como están después de su secuestro y mira como me recibes — fijio estar dolida con la actitud del chico.
-¡Hola! — la pequeña Noa corría hacia la recién llegada para darle la bienvenida.
-Yami-chan, vengo a hacer un trato — le dijo mas seria la chica.
-¿A… si? Pues no tengo ganas de hacer tratos con nadie.
-¿Y que me dirías si en vez de molestarte de enseño Kidoh? — era una propuesta tentadora, el pelinegro no se podía negar.
-Es tentador, pero… ¿Qué ganas tú a cambio? — le preguntó con los ojos entrecerrados.
-A eso iba, yo te enseño Kidoh y tú prometes intentar llevarte mejor conmigo — el chico lo medito, miro a Sake que estaba a sus pies y el perro lo vio con ojos de que dijera que si.
-Esta… Esta bien, acepto; pero te advierto que mi único problema es que todo me explota en la cara y si logras que eso no pase me llevare lo mejor que pueda contigo.
-¡Ya veras que así será! — Noa, alegre de no ver explotar mas las cosas delante de su hermano, se puso contenta y el pobre perro sufrió las consecuencia bajo el abraso asfixiante.
En algún lugar del Quinto Escuadrón…
-Taaaiiiichooo ¿Por qué mejor no le pide a Hinamori que lo ayude con los papeles? — un fatigado teniente rellenaba informes atrasados, informes que se tuvieron que haber rellenado antes de que el siquiera entrara en la Academia Shinigami, informes de cosas que él ni bola sabía ¿Qué sabía el de los Ryokas si nunca supo de ellos?
-Por que ella entrena a los nuevos Shinigamis, Shiroi — le contesto monótono.
-Taicho… ¿Quiénes fueron los Ryokas? Yo ni me entere de eso y me hace rellenar estos informes — el pelinegro le dijo mientras agitaba el papel.
-Yo fui un Ryoka junto con otros amigos del Mundo Humano — una venita palpitaba en su sien — ¡es una parte importante de la Sociedad de Almas y tu no la sabes — le gritaba mientras lo apuntaba.
-¡No me grite!
-¡El que no tiene que gritarme eres tú! ¡Y no sales de esta oficina hasta que este todo terminado! — el Kurosaki salio de la oficina dando un sonoro portazo.
-Maldita Luna y sus peticiones de que entrara a este escuadrón — dijo para si mientras veía cansino la gran pila de papeles….
ESPERO ALLA SIDO DE SU AGRADO! Prometo no tardar tanto con el siguiente. Muchas gracias por sus reviews a todas las personas que han dejado ^^U no los contesto por que no tengo tiempo.
Luna-chan, el próximo capitulo es para ti ^^
Muchisimas gracias a KaoruB *-* gracias a ti logre publicar, tambien LadyShinigami ^^ tambien me ayudo
