"Vale Jack, son las seis de la mañana, me has sacado de la cama y he tenido que dejar a Rhys muy preocupado, creyendo que hay una amenaza extraterrestre. ¿Se pude saber que pasa?"
El capitán dio una vuelta a la mesa de la sala de reuniones mientras miraba a todo su equipo, incluyendo también al Doctor y a Rose, que llevaba al pequeño Jamie, el cual se había despertado un rato antes. No sabía como decirles lo que Ianto y él acababan de descubrir esa noche. Ahora que todo parecía ir bien, resultaba que había algún tipo de ente, una criatura que quería apoderarse de al menos, una de sus hijas.
"Jack estás empezando a asustarme ¿Qué es lo que ocurre?" El Doctor conocía demasiado bien Jack, tanto como para saber que un silencio de más de dos segundos proveniente de Jack, no pronosticaba nada bueno y que no les mirara a los ojos a ninguno de ellos, pues trataba de buscar las palabras adecuadas para no asustarles, más de lo que ya estaba él, menos todavía.
El Doctor se levantó y se acercó a su amigo. Después de la discusión que habían tenido antes, no esperaba que el capitán aceptara su compañía así como así, pero a pesar de ello, Jack no dijo nada, le miró con la cabeza baja y simplemente mostró una media sonrisa.
"Jack."
"Voy a llevarme a Ianto unos días fuera de aquí." Se escuchó un murmullo entre sus compañeros, pero todos esperaron a que continuara hablando. "Owen necesito que me digas cuando podremos sacar a las niñas de las incubadoras."
Owen miró primero a Tosh y luego a Gwen, esperando que alguna de las dos le dijeran lo que estaba ocurriendo allí, tal vez ellas supieran algo más que él después de todo, pero ambas estaban tan sorprendidas como él.
"Jack, las niñas son muy pequeñas, son demasiado prematuras para sacarlas de las incubadoras. ¿Se puede saber de que va todo esto Jack? estás muy raro y si algo no va bien, deberías decírnoslo."
"Jack somos un equipo ¿no?" Gwen se levantó y fue hasta su amigo, pues ahora con aquella expresión dolida en la cara y aquellos ojos tristes que no se atrevían a decir la verdad, no podía verlo como su jefe, sino que necesitaba ser simplemente su amiga, su mejor amiga quizá. "Nos ayudamos cuando ocurre algo. Después de lo mucho que te costó aceptar que Rhys sabía todo lo que ocurría aquí en Torchwood, creo que ahora me toca a mi devolverte el favor y ayudarte en lo que sea que te ocurre."
Jack suspiró y se sentó en la silla que presidía la mesa, como siempre, cruzó las manos y esperó a que todos estuvieran también sentados para empezar a hablar. Los miró durante unos segundos. Sabía que no había nadie más en quien pudiera confiar para ayudarles. Sabía que harían cualquier cosa por ellos, durante los últimos meses lo habían demostrado sobradamente, pero algo en su interior le dijo que iban a encontrarse con momentos duros por delante para salvar a su familia y que necesitaba todo el apoyo posible en sus amigos y compañeros.
"Hay algo aquí, creo que proviene de algún otro lado de la brecha y ese algo quiere a las niñas, al menos sabemos que quiere a Joy, sabe que es especial, que será una niña muy poderosa y quiere usarla para venir aquí. Eso en el mejor de los casos."
"Jack ¿Por qué no nos lo has dicho antes?" Dijo Gwen, pero estaba hablando por todos los demás.
"Soy Jack Harkness, salvo al mundo todos días, ¿Cómo no voy a ser capaz de salvar a mi propia familia?" Jack mostró una sonrisa forzada pero la mantuvo tan sólo un momento. "Además, lo acabamos de descubrir, bueno Ianto es quien lo acaba de descubrir, esa cosa o lo que quiera que sea, se está comunicando con él, ha creado un vínculo con Ianto no se como y le está torturando desde esta noche con que se va a llevar a Joy."
"¿Qué sabes de ese ente?" Preguntó el Doctor, mirando de refilón a Rose, no quería pensar en poder ponerla a ella en peligro y sobretodo no quería poner en peligro la vida de su hijo recién nacido, ahora que llevaban unos meses tranquilos, quería siguiera siendo así, al menos hasta que aclarara por fin las cosas con Jack.
"Nada en realidad, Ianto es el único con el que se ha comunicado, pero creo que es algo más que eso. Ianto no me lo ha dicho, pero escuchar a esa cosa, ser su canal de comunicación lo debilita. Intenta que no se le note pero le ha dejado fatal, sobretodo en su estado."
Jack no pudo disimular el miedo y el dolor que sentía por Ianto, no pudo apartar los ojos de la mesa, para que nadie viera la desesperación que empezaba a apoderarse de él, porque en las horas que habían pasado, todavía no había encontrado una solución para lo que le estaba ocurriendo a su familia.
"Voy a echarle un vistazo, tal vez sólo sea cuestión de que tome algunas vitaminas." Jack asintió y sin decir nada más Owen se levantó, pero antes de salir de la sala se dio la vuelta hacia Jack. "En cuanto a las niñas, lo siento pero todavía son muy pequeñas, tal vez en un par de semanas."
"No creo que tengamos un par de semanas, pero gracias de todos modos Owen."
"Tal vez podríamos hacer algo en la TARDIS." Jack se dio la vuelta hacia el Doctor. "No es que tenga muchas incubadoras pero podríamos fabricar algo y os podríais quedar allí, ya sabes que en la TARDIS no entra nada que yo no quiera que entre."
"¿Estás seguro? Quiero decir, Owen tiene razón las niñas son muy pequeñas y no querría arriesgarme a que les ocurriera nada malo."
Rose, que le había dado el bebé a Gwen, se acercó a Jack, rodeó su cuerpo por detrás y le besó en la mejilla mientras sonreía con ternura. "Quien me iba a decir a mi que te iba a ver convertido en todo un padrazo protegiendo a sus cachorros. Te pareces muy poco al capitán Harkness que me salvó en aquel Londres invadido por los Nazis y creo que ahora me gustas más."
"Rose tiene razón, además por nada del mundo haría nada que pusiera en peligro la vida de nadie. Podríamos intentarlo, de todas formas ¿dónde pensabas ir con Ianto y las dos niñas?"
"La verdad es que no lo había pensado, tan sólo quería mantenerlos a salvo y creo que había antepuesto mi lado más paternal antes que la de capitán Harkness y líder de Torchwood."
Se recostó sobre el respaldo del asiento y se alegró de tener allí a tanta gente que deseaba ayudarle. Puso su mano sobre la Rose, que descansaba sobre su hombro y se volvió para mirarla.
"Adelante Owen." Su compañero le llamaba a través del intercomunicador. Jack sintió algo extraño en su estómago, algo que le decía que aquella llamada no presagiaba nada bueno y menos sabiendo que estaba con Ianto.
"Creo que deberías venir. Tal vez tu sepas algo más sobre todo esto que yo."
Jack se levantó con tanta celeridad que todos los demás se quedaron petrificados al verlo salir casi a la carrera de la sala de reuniones. Rose cogió al bebé de nuevo y sin que el Doctor le dijera nada, se quedó atrás, dispuesta a ir a la TARDIS, en cuanto hubiera la más mínima señal de que algo grave estaba ocurriendo.
El Doctor la miró por un momento y sonrió, comenzó a caminar pero se dio la vuelta y al llegar hasta ella le besó con cariño en los labios, de la misma que lo hizo en la cabecita de su hijo.
"Todo va a ir bien te lo prometo."
"¿Sabes que es esa criatura de la que habla Jack?" El Doctor dudó un momento sobre lo que contestar, pero en seguida se dio cuenta que no podía mentir a Rose. Ya había hecho bastante con contarle a Jack lo que sabía sobre aquella criatura, como para además esconderle algo a Rose, pues ella sería la primera en darse cuenta que estaba mintiendo.
"He oído hablar de ellas, pero decían que ya no había y menos tan cerca de la Tierra. No quiero que le digas nada de esto a Jack, no quiero preocuparle más de lo que ya está, pero tenemos que llevar a las niñas a la TARDIS, allí es donde más seguras estarán. Pero sobretodo, si esa cosa es lo que creo que es, Ianto es quien más me preocupa, esas criaturas no suelen portarse muy bien con aquel con el que hacen contacto."
"¿A que te refieres con no portarse bien?" Rose abrazó a Jamie con fuerza, no queriendo pensar en que una criatura peligrosa estuviera tan cerca del bebé.
"Se alimentan de su unión con los otros mundos, son como lo que vosotros aquí llamáis vampiros, además creo que el primer vampiro que visteis fue una de estas cosas. Por eso tengo que asegurarme si es lo que yo creo, de nuevo la TARDIS el lugar más seguro para Ianto también."
"¿La TARDIS lo detendrá?"
El Doctor guardó silencio, pues no sabía que responder. Como le había dicho a Rose, había oído hablar de esas criaturas, pero de la misma forma que en la Tierra los vampiros no son más que un mito en el que algunos creen y otros no, el Doctor era de los que estaba seguro que aquellas cosas eran parte del pasado y nunca se había enfrentado a una como para saber si la TARDIS, lo detendría.
Volvió a besar a Rose y echó a correr en dirección al dormitorio de Jack y Ianto. Con los meses que habían pasado allí, el Doctor ya se conocía perfectamente la mayor parte de los pasillos e incluso algunos de los que Jack creía secretos para el Doctor. Tenía el mapa de la base en su cabeza, por lo que no tardó más de dos minutos en llegar al dormitorio.
- o -
Al llegar al dormitorio, seguido de Gwen y Toshiko, durante un momento Jack se detuvo en seco en la puerta, pues no comprendía lo que allí estaba ocurriendo. No sabía porque estaba arrodillado, vendando la muñeca de Ianto y porque había unas manchas en el suelo, perfectamente identificables con sangre, que provenían de una herida en la misma muñeca de su joven amente.
"¿Qué ha ocurrido?"
Sus ojos no podían apartarse de Ianto y cuando sintió que de nuevo era capaz de moverse, se acercó a cama y se sentó junto a su compañero. Entonces se dio cuenta de la terrible y prominente palidez de su rostro. Le acarició la mejilla, tratando de abrir unos ojos, aunque parecía un trabajo demasiado doloroso para Ianto hacer algo así.
"¿Crees en los vampiros Jack?" El capitán miró a Owen sin saber de que estaba hablando, pero al ver la marca en la muñeca de Ianto, que poco a poco estaba dejando de sangrar.
"¿Qué demonios es esto Owen? Y no me digas que ha sido un jodido Drácula porque… ¿De que va todo esto?" Dijo Jack mientras continuaba acariciando el rostro y el brazo demasiado frío para ser bueno, de Ianto.
"Ojala lo supiera, pero cuando he llegado aquí, Ianto estaba como en un trance, estaba diciendo algo… algo que no logré entender y alguien o algo invisible le estaba mordiendo. No logre verle, pero vi la sangre en la herida."
Por primera vez en mucho tiempo Owen vio estremecerse al capitán, pero no dijo nada, no dijo ninguna de sus frases más sarcásticas, no dijo ninguna broma, tan sólo se mantuvo en silencio, curando la herida de Ianto, hasta que la marca de aquellos dientes invisibles desaparecieron.
"Está hambriento." Jack escuchó las palabras de Ianto con cierto alivio por ver que volvía en si. "Lleva mucho tiempo perdido y está hambriento." Se dio la vuelta, aunque su cuerpo resultaba ahora demasiado pesado para moverse con soltura, hasta colocarse de medio lado y poco a poco abrió los ojos, pues necesitaba ver a Jack a su lado. "Dice que no habrá nada que lo detenga y que tu," Se concentró para seguir hablando, Jack se dio cuenta por la mancha del suelo, que había perdido mucha sangre. "No matarás a ninguno de los suyos nunca más."
"¿Jack que quiere decir con eso?" El Doctor se detuvo al escuchar aquello
El capitán se dejó caer hasta sentarse en suelo. Un minuto antes no sabía contra lo que se estaba enfrentando, ahora sabía que tan sólo se trataba de una terrible venganza por los fallos cometidos en el pasado.
