Capitulo 3: 10 problemas, 6 caminos, 9 personas

Todos los jinchurikis observaban sorprendidos y furiosos a su respectivo Biju sellado, exceptuando a Yagura y Killer Bee ya que al dominarlo a la perfección no tenía caso guardarle rencor además que la bestia básicamente le daban todo su poder.

– ¿De que se trata Sanbi? – Estaba preocupado ya que técnicamente no tenía pensado la reunión con todos los demonios con cola, – algo definitivamente va mal.

De Rikudou Sennin – Yagura, Bee, Roushi y Han estaban sorprendidos, mientras que los demás lo veían desconcertados, creían que era un mito al haber tantas historias fantásticas e inimaginables sobre el, solo un mito mas de los tiempos antiguos.

JAJASKH, al parecer estos tontos no conocen a alguien tan legendario y digno de respeto por todos nosotros, – la babosa de 6 colas reía junto con el resto de sus hermanos, ganándose cada quien la mirada airada de su carcelero.

¡CALLAOS!, – Estaba harto, a pesar que todo estaba en las directrices auto establecido, el Sanbi no se caracteriza por su paciencia.

La ultima vez el Hachibi organizo una pelea para ver quien de los Bijus era el más fuerte, cabe decir que fue pésima idea, cada quien era arrogante a su manera y cada quien deseaban matar a cierto hermano. Aún si todos desearían no estar reunidos, y no gustaban de la compañía de nadie, los hechos revelan que el caso es serio, y tenían que poner suma atención al "bastardo" de su pariente. – Explícanos por favor Sanbi, – Yagura era el único que prestaba atención a todo de su alrededor.

Hace millardo de eras, cuando aun no existían los shinobis, solamente humanos tratando de sobrevivir a una vida hostil, toda la historia de la humanidad se puede resumir en una palabra, GUERRA, – los jinchurikis lo sabían, en este mundo maldito reina el más fuerte, la aldea con más jutsus, el país con más territorio, – antes las batallas se libraban a mano y espadas, un obrero se convertía en soldado o doctor, la necesidad de la guerra transformaba al más puro y casto en un ser despiadado y cruel – para conseguirlo todo hay que pelear, obtener el poder de lograrlo todo, incluso si tenían que hacer un pacto con Akuma, y de cierta forma lo hicieron, – no había 9 Bijus que sustentaran el poder, más eso no impedía que los humanos se mataran entre sí como los demonios en piel de oveja que son – sacrificaron la vida de un inconciente, maldijeron su nacimiento y le colocaron un collar, sellando su vida junto con el Biju, con ese propósito nacieron los "Sacrificios Humanos" – aunque en cierto momento las batallas cesaron, los hombres dejaron de actuar como depredadores y se ocultaron de todo ser vivo, – en ese momento, se había ganado la atención de los afligidos – un ser guiado por el instinto y la locura, temido por toda la creación, el Dios Demonio, el Juubi…

– ¡Espera un momento, solo hay nueve Bijus! – Naruto estaba angustiado, si un décimo bestia con cola aparecía, no creía si podían combatirla, ni siquiera el Kyubi se deja aporrear, todos compartían la misma opinión, incluso Yagura temía que sea verdad.

Verán, en sí nosotros 9… somos en realidad parte del chakra del más poderoso ser, somos el Juubi, en cierta forma, – se notaba la frustración y odio del Kyubi en cada palabra, estar conciente que es solo una parte de un ser superior a el, lo fastidiaba y escolarizaba. Todos estaban abrumados, tenían varias preguntas aunque esperarían a que terminara de hablar la tortuga de tres colas.

En esa época de guerra y masacre, apareció un monje que predicaba ninshuu su religión, fue el primero en entender la esencia del chakra e intentó guiar al mundo hacía la paz. En esos tiempos caóticos, conoció al demonio de diez colas, con su poder logro vencerlo más sabía que regresaría a tormentar la humanidad una vez más, entonces creó un jutsu único de su clase, y que actualmente es conocido, el cual es capaz de sellar al Biju en su interior. – No podían cree lo que escuchaban, – el fue, el primer Jinchuriki de la historia. Con el inmensurable poder que ganó al tener sellado en su interior al Juubi, además de salvar a todos de las desgracias del demonio, fue conocido como un Dios Celestial.

– Ve al grano, – Han no deseaba escuchar más, conocía perfectamente las historias de Rikudou Sennin, más tener que conocer a otro Biju y en especial la fusión de los nueve, no quería declararlo aunque tenía miedo.

Antes de morir, sabía que el Juubi era demasiado poderoso como para romper el sello si el carcelero moría, por lo que divido su chakra en 9 partes y su cuerpo lo mando a un lugar tan lejos para que no alcanzara su propio poder, es lo que se conoce como la Luna.

No hacía falta decir que estaban sorprendidos, se preguntaban de cómo era posible que el tormento de sus vidas con una cantidad de chakra casi infinita, sea solamente parte de un ser mucho peor.

– ¿Por qué nunca escuchamos sobre él? – El tercero fue el primero en reponerse del enorme impacto que sobrellevo la revelación. Necesitaba ser fuerte si quería lidiar ahora con un nuevo y gran problema.

No necesitaban saberlo, sus hazañas se convirtieron en leyendas, luego mitos, para pasar al olvido como cuentos infantiles, nadie lo recuerda como era en verdad, – el Nibi estaba calmado, cosa que Yugito noto, en realidad todos los Bijus estaban tranquilizados.

En sí Rikudou Sennin fue demasiado poderoso, es y será el único que tendrá nuestro respeto, además el es así como nuestro Padre. – Antes de que alguien más preguntara sobre la declaración de Gobi otro Biju respondió.

El separar el Chakra en 9 partes, no da garantía en que se convierta en un ser vivo, sino que influenciará a los humanos, envenenándolos con la Locura, – El Nanabi que estaba detrás de Fuu, estaba explicando con tono tranquilo, todo lo que entre ellos compartían – no sabemos como, Rikudou Sennin convirtió la ilusión en realidad, y la realidad en una ilusión, construyó nueve contenedores y les dio vida, nueve bestias el creó para las nueve partes del Juubi, así jamás intentarían juntarse una vez más.

Pero el asunto no es él, sino el mismo… ¡JUUBI! – El siempre presente ronroneo había sido cambiado con una voz chillona, típico sonido de un grito ahogado.

Cierto… con nosotros como objetivos, el Juubi debe de estar en medio, – el alcohólico Biju se dirigía sobrio a todos los que atención ponían, para después dirigirse a su contenedor, – así que carceleros es su responsabilidad proteger el mundo, el cual nosotros disfrutamos destruir, – Gaara sabía que lo estaba retando, el siempre gustaba de incomodarlo.

Solamente deseaba advertirles, ustedes mismo deben de reconocer que antes animales que no conocían nada más que el instinto de destruir, ahora poseemos conciencia, sino fuera por los humanos… – el Sanbi iba a continuar siendo interrumpido por Yonbi.

Si no fuera por los humanos, el Juubi no había nacido, fue creado por el odio y deseos oscuros de los mismos, deben de reconocer sus errores, que mueran como las ratas que con. – Todos excepto la tortuga, el buey y, extrañamente, el zorro, apoyaron la idea de abandonarlos a su suerte.

Deben saber que si el Juubi revive, nosotros moriremos, solamente necesita el chakra que antes era suyo, no necesita la conciencia que hemos creado. Idiotas. – Naruto se extraño de que el Kyubi los defendiera, más él previniendo su pensamiento, viro su rostro en dirección del rubio, – No te equivoques mocoso, si pudiera te mataría en este mismo instante, junto con mis traidores y despreciables hermanos.

Debemos dar crédito a los humanos, sí es verdad lo que el Yonbi dijo, vivos estamos por ellos si no, agradecer por la conciencia de muchos carceleros que devoramos sus almas además de su cuerpo. – El hachibi entendía el punto del tres colas, por lo que continuaría hablando ya que capto la atención de sus revoltosos compañeros – debemos otorgarles nuestro chakra, además de habilidades.

¡JAJAJA, POR QUIEN IDIOTA NOS TOMAS!, – todos los Bijus se burlaban de tan extraña petición, aunque los jinchurikis no veían con buenos ojos el rumbo de la conversación, estaban irascibles y enojados.

¡No tenemos opción! Si el jinchuriki es débil, fácilmente asesinado será, por lógica morirán junto con ellos, – la tortuga trataba por todos lo medios el hacer razonar a las bestias frente de el, – ya ni hablamos de la resurrección del Juubi, yo por mi parte no deseo morir.

Siendo yo el más fuerte, acepto tu lógica, asquerosa tortuga,… pero no me resignare en mi posición, – dijo el Kyubi mientras miraba a Naruto con ojos desafiantes e intimidantes, – el estúpido niño,… si desea mi poder tendrá que pasar una… prueba,… si no, prefiero morir antes de ayudar a inútiles presencias.

– ¿¡Prueba! – Pregunto alarmado el rubio, Yagura en sí no se esperaba el desafío, además los demás aprovecharían la oportunidad para arremeterse contra su carcelero y justificar su orgullo.

Es una buena idea… hermano – aun si el Gobi estuviera de acuerdo, no estaba de más molestar al zorro, – si no poseen confianza en su carcelero, propongo realizar tales pruebas, ya que la mayoría ya están cediendo su control a los humanos – comento mientras miraba al Sanbi, Hachibi y de reojo al Rokubi, – los más razonable es que deben de demostrar que valen lo suficiente para soportar tal responsabilidad, ¿o no Han?, ¿Verdad que no deseamos llorones en nuestras filas de combate?

Han y los demás entendieron el mensaje, todos sufrieron y todos aun tienen una herida abierta que posiblemente nunca sane.

El Sanbi no Kyodaigame tenía algo parecido en mente, aprovecharía la ocasión para ponerlo en practica, – que así sea,… No me falles Yagura, – observaba a su ahora maestro, y dirigía su mirada a todos los demás Bijus, estaban de acuerdo a muy mala manera auque de acuerdos. La tensión se sentía por lo que decidió romper la ilusión, – la segunda reunión después de 3000 años, queda finalizada.

Maldito idiota, – dijeron cada uno de las bestias antes de desaparecer, la primera fue un fiasco y la segunda daba terminada, además de haber una tercera.

Así los jinchurikis observaron que la realidad volvía a la normalidad, nuevamente se encontraban en medio del bosque y al parecer era medio día, todos empezaron a levantarse del círculo que habían formado, cada uno apartándose del grupo y sin esperar acción alguna, las mujeres del grupo empezaron a llorar amargamente, destruyendo a su paso cualquier árbol que se entrometiera en su camino, igual que los otros, los hombre si bien se sentían igual, no iban a darles el gusto a su encarcelado, suprimiendo sus emociones. La mera presencia de sus bestias, volvieron a abrir pequeñas heridas que creyeron haber cerrado, la vista de los hombres se oscureció en un vano intento de calmar el ímpetu de su furia. La excepción fueron claramente Yagura, Killer Bee y Roushi, este último porque tenía más años de vida lo cual aprovecho para superar su situación, el más joven de todos ellos era el que más sufría, un rubio encismado pensando en sus posibilidades.

Gaara ya se había acostumbrado de ver al Shukaku cuando no podía aguantar mas el sueño, pudo superar la tristeza, el enojo y otros sentimientos negativos. Observaba a la antes extrovertida jounin tratar inútilmente de parar las lágrimas y evitar que el dolor se acrecentara tanto como para colapsar. No sabía que acción tomar, por lo que prefirió posar con delicadeza su mano en el hombro de la rubia para así transmitirle palabras inexistentes de apoyo.

Yugito no aguantaba el dolor de recordar su infancia maldecida, cuando sintió la calida mano de su ahora hermano, dificultosamente esbozo una sonrisa – nunca olvides que ya no estas sola, – las palabras del akagami lograron dar con una reacción de la rubia, logrando la calma que deseaba. Yagura sonreía en sus adentros, su misión fructífera si dos jinchurikis lograban apoyarse mutuamente, logrando lazos entre ellos.

Fuu era un caso aparte, además de soportar múltiples maltratos a lo largo de su vida, desde psicológicos además de traición, todo por culpa del demonio de su interior, su frustración aumentaba debido a una nueva carga, estaba metida en una futura guerra que arrasaría gran parte de la historia. Todos estaban en su mundo cuando observan a la Séptima colapsar, el creciente estrés no ayudaba a soportar sus heridas emocionales, por eso todos se sorprendieron.

Antes de que alguien deseara auxiliarla, Han se encontraba de pie cargándola en sus brazos, – ya me había imaginado que se podía desmayar, – el Quinto no se explicaba la preocupación por la mujer que en esos momentos cargaba, más podía asegurar que el se habría desmayado si tuviera su edad, antes era presuntuoso por ser demasiado débil y desconfiado, por lo que no la culpaba – la llevare al hospital,… – dijo en tono amable/severo características de el, su padre estaba orgulloso, antes no se preocupaba por nadie que no era el, tal vez su corazón lograba abrirse a los demás – y pobre de ellos si logran lastimarla, porque la aldea arderá en llamas – "se vale soñar" ese fue el pensamiento de Roushi.

Yagura no sabía si estaba preocupado o… ¿feliz?, dos de los más introvertidos del grupo, al parecer se llevan bien,… o podrían llevarse bien. – Yagura-sama, déjeme ir con ellos, además Han-san no conoce la aldea como yo – Utakata tenía un punto a su favor, por lo que el Quinto no se quejó además deseaba tener un ojo vigilando a los de Iwa y especialmente a el.

– Adelante, además así podrías avisar a la Hokage que no ha sucedido nada de que preocuparse, – sabía que la situación era delicada más no deseaba alarmar a nadie, menos movilizar una aldea completa, las demás lo verían como una declaración de guerra y todo se complicaría. Al parecer Utakata entendió el mensaje encriptada que le mando su mayor a través de la mirada y sin más los dos jinchurikis y una desmayada Fuu partieron al hospital más cercano.

Los restantes 6 se encontraban en pleno silencio incomodo, de repente Naruto se levanta bruscamente, alertando a Yagura y Gaara, aunque el rubio solamente les sonrió declarando no tener intenciones de una acción hostil.

– Yagura-san, deseo hablar con usted,… – una vez más el tono de su voz pasivo y una actitud más madura de lo común salían a flote, – en privado – lo último sorprendió a los presentes, aunque no tenían ánimos de entrometerse mientras tanto el Tercero analizaba la situación no creía que se tratara de una pelea, no con su estado emocional, aunque ese era el problema no sabía que podría pasar.

No tenía opción, por lo que decidió acompañarlo, estaba seguro de sus habilidades y preparado para todo, por lo que se dirigieron a un lugar más asolado. Sin embargo, Roushi estuvo al tanto de todo y observo la tensión en el ambiente alrededor del rubio y dirigido a quien sería su líder, además de la preocupación del exKazekage, necesitaba información por si algo preocupante sucediera de improvisto.

– Gaara-san, ¿se podría saber que esta sucediendo entre ustedes tres?, – podría aparentar un viajero despreocupado, y ya no estar en servicio activo, aunque la experiencia nadie se la quitaba – me refiero al rubio, el Tercero y usted. – complementó al ver la cara de desconcierto el pelirrojo.

– Es un asunto delicado, además de tener que enterarse del pasado de Naruto, – no deseaba revelar algo descortés sobre su amigo, aunque se mostraba el interés de todos a su alrededor, incluso de quien trataba de consolar.

– Tenemos el tiempo suficiente, no te preocupes por algo trivial, a no ser que sea reservado, – no iba a dejar que se escapara tan fácilmente. Gaara no deseaba una disputa interna, por lo tanto estaba obligado a revelar la situación, solamente deseaba que no lo tomaran para mal y comprendieran la actitud del rubio estaba justificado.

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Naruto se encontró con el mismo árbol hueco en donde, en los exámenes chunin, Sasuke sucumbió por primera vez a las ansias de poder, maldecía a Orochimaru por corromperlo, maldecía a Itachi por utilizarlo, se maldecía el mismo por no poder hacer nada, ya nada importaba, necesitaba dejar todo atrás y continuar con su camino, con su vida. – Olvídate de Sasuke, – no sabía si era un pensamiento o un recuerdo.

– Dime Naruto, – Yagura tomo asiento cerca del lugar, no deseaba apurar las cosas aunque ahora no era el momento.

– No creo que pueda dominar al Kyubi, – estaba encismado y aun así estaba atento a todo, le confeso su preocupación y el pelo-crema ya lo veía venir. – Ese maldito demonio propuso la prueba porque sabe que no soy capaz, el mismo lo dijo, prefiere morir a ayudarme.

– Entonces yo te ayudaré, no puedo someter al Kyubi yo mismo, más tu si, confió en ti, como la Hokage confía en ti. – Naruto estaba extrañado, nadie le tenía demasiada confianza, no tanto como para darle la responsabilidad de dominar un demonio, – Naruto si dejas que tus emociones te controlen, el Kyubi lo aprovechara, no te desanimes, ten en mente tus sueños, tus metas y a tus amigos, por todo lo que deseas luchar, con eso en mente lograras dominar al Kyubi, – el rubio comenzaba a guardar respeto al exMizukage, – aunque deberías de seguir conforme lo que tu deseas, sigue tu camino y ambiciones, no te desvíes.

– ¿A qué te refieres? – lo último no lo entendió, más inconcientemente sabia la respuesta.

– Se lo de Sasuke, incluso sobre el árbol de este lugar, Sasuke eligió su camino, tu elige tu camino. Antes de arriesgar la viva por los demás ten en consideración tu propia vida, si nunca te han amado o si nunca te has amado, no podrás ayudar a nadie – su mundo se desmoronaba otra ves, primero le decía que no olvidara sus sueños y luego que olvide en recuperar a Sasuke, – debe ser difícil, lo entiendo, lo que tu no comprendes es que en esta vida muchas decisiones cada uno tomamos y tienen sus consecuencias, debes madurar y afrontar el futuro. Lo diré claramente, aquel que no desea ser salvado no podrá ser salvado.

– ¿¡POR QUÉ TODOS DESEAN QUE YO RENUNCIE A UN HERMANO! – estaba llorando, no soportaba la tensión como para estresarlo aun más.

– Porque el así él lo desea, el ahora debe ser considerado una amenaza al estar con Orochimaru, es un Nukenin y debe ser tratado como tal, – no creía lo que escuchaba, estaba apunto de reprocharlo aunque no le dejo, – si amas a tu aldea, a pesar de todo lo que te hicieron pasar, si amas a Konoha sin importarte la soledad de tu infancia, si de verdad deseas ser reconocido, debes mirar siempre delante de ti, nunca voltear atrás.

– Ah, mmh hic…e una promesa, – no iba a dejar que se burlara de su amigo, si ni siquiera lo conoce.

– La vida te demuestra los sacrificios que uno debe hacer para poder salvar lo que se ama, aun sí es dejar de amar. Yo prometí salvaguardar mi aldea, y… – aun si no se notaba en su rostro estaba apunto de llorar, Naruto se dio cuenta de algo, las palabras de Fuu "Aquel que formo la famosa aldea de la neblina sangrienta", no las había tomado en serio, además de ignorar su historia contada por Tsunade – fracase, el primer día, cuando me nombraron Kage estaba muy feliz, de repente soy controlado sin ningún aviso, cuando se es shinobi se da uno cuenta de algo, no hay muerte honorable ni digna, puedes morir por un compañero, un kunai perdido, una nota explosiva o cualquier idea que se te ocurra, sin pena ni gloria, – Jiraiya le había contado casi lo mismo, más escucharlo de una persona que vivió el mismo infierno, cambia las cosas, – se vive dignamente, al limite de nuestras capacidades, he asesinado amigos, compañeros, al… alumnos, más sigo aquí, vivo y eso es lo que cuenta siempre mirando adelante y no dejar que Madara disfrute que pudo hacer mella en mi alma.

Estaba entendiendo, el ser un shinobi sabio, no podía ser para siempre un tonto, debía plantar raíces en la tierra y lograr hacer conciencia. Yagura observaba las diferentes reacciones de Naruto, además de poner atención en el flujo de chakra que lo rodeaba, no era del Kyubi, más eso no evitaba que lo pusiera nervioso. Al ver que se calmaba, decidió continuar, a pesar que fue el quien quería hablar, aprovecharía para sacarlo de esa nube llamado inocencia.

– No dejes que el pasado te atormente, tienes amigos, verdaderos amigos que se preocupan por ti, no amerites al poder del Zorro para ocultar quien eres en realidad, a nadie le gusta que le mientan.

– ¿Por qué Sasuke cambió tanto? Si tanto conoces a mi hermano, entonces sabrás la respuesta, – no lo estaba retando, implícitamente decía que el mismo no lo conocía para saber las intenciones de su compañero azabache.

– Por el odio, – eso no se lo esperaba, – tal sentimiento impuro cambia drásticamente a las personas. Cuando uno ama, corre el riesgo de odiar, en vez de madurar conforme al dolor, lo convierten en odio. "No tenía más que dos opciones. No cinco. No tres: dos. Sin embargo una fue alguna vez válida"

– ¿Qué significa eso?

– El camino que uno escoge, ¿sabes cual crees que el hombre a estado escogiendo a lo largo de su vida?, – al ver la negativa de Naruto, comprendió que no sabía, – el vengador. El dolor atrae a una cadena de odio, aunque también puede permitir que la gente ser amable, te hace crecer. En estos momentos tal vez no me entiendas, mas recuerda mis palabras, en un futuro lo entenderás. Aun si logras ser Hokage, no todos tendrán demasiada estima, aun así ¿deseas ser Hokage?

– ¡Así es!, ser Hokage es mi sueño, ganaremos esta batalla y seré el mejor shinobi de todos los tiempos, todos conocerán mi nombre. – Yagura debía hacerse aun lado para no quedar sordo y cuando iba a moverse, el volumen de su voz se redujo por si mismo. – Aun si antes fuera mi sueño para que nadie me odiara, ahora lo es para que nadie sufra lo mismo que yo, o ¿no es lo mismo con usted?

– Es verdad, – estaba sonriendo, el le recordaba de cuando niño se trataba – reitero no te desanimes, sigue tus convicciones y lucha hasta el final, – Naruto recupero su carácter grito e Hiperactivo, además de tener una sonrisa bien marcada sin signos de ser falsa – te voy a dar un consejo, muy importante, y quiero que lo sigas.

– Dime, – estaba serio, por lo que escuchaba atentamente.

– Deja la inocencia y la ingenuidad a un lado o te quedaras soltero el resto de tu vida.

– ¿Eh?, no… entiendo.

– Lo entenderás después, además debo platicarte algo de suma importancia, durante nuestro combate, – el rubio estaba nervioso por si le amonestaba sobre su Harem no jutsu, aunque ignoraba que Yagura deseaba olvidarse esa parte de la lucha, – note el rápido desarrollo en lo referible a estrategias, aun si peleas antes de pensar logras aprovechar cualquier oportunidad que observas de tu enemigo, tu maestría con el Kage Bunshin no Jutsu, puede ayudarte a progresar, en resumen eres un excelente shinobi, – en ese punto Naruto no pudo reprimir su sonrojo por el halago, – más te falta algo.

– ¿Eh?, ¿Qué cosa?

– El rasengan y el Kage Bunshin son las únicas técnicas que conoces, te falta diversidad, además no he visto que los complementaras con tu afinidad elemental.

– ¿Afinidad elemental?

– Un ejemplo sería el rasengan, hay dos técnicas de control de chakra, simplificando su Naturaleza y su Forma, la primera sería transformar tu chakra en un elemento vivo, hay cinco Agua, Fuego, Viento, Tierra, Rayo, en la segunda técnica es la forma que tendrá el jutsu, ¿me estas entendiendo?

– mmm, más o menos, ¿Qué tiene que ver el rasengan?

– Solamente se basa en la forma, gira y comprime tu chakra que en si no necesita agregar un elemento, más si deseas superarlo, conocer tu afinidad elemental te ayudaría. – Con solo decir que tendría un nuevo y poderoso jutsu se emociono y concentró las pocas neuronas que antes no utilizaba, – más me extraña, lógicamente al ser Konoha del país del fuego, casi todos los shinobis posee afinidad en ese elemento y no hablar que el Kyubi es conocido por ser la deidad del Fuego, deberías ser un maestro controlándolo.

– En si nunca me eh concentrado en un elemento, ni se como se hace, el Kage Bunshin lo aprendí, por que un maestro me instruyo que así podría graduarme a Genin – lo último lo dijo casi susurrando y con deje de tristeza, Yagura conocía los aspectos básicos de su vida y no se le escapaba el incidente con Mizuki.

– Ten, – dijo mientras le entregaba un trozo de papel, el sabía que lo utilizaría, por lo que trajo 9 por si las dudas.

– ¿Qué es esto? – Miraba el papel enfrente y atrás sin encontrar algo anormal.

– Es una hoja especial, creado con un árbol alimento con chakra por toda su vida reacción al más mínimo estimulo del mismo, en resume, agrégale algo de chakra y sabré que naturaleza perteneces. – Naruto obedeció agregando constantemente chakra hasta que la hoja se cortó. – Viento, es interesante, débil contra el fuego, en tu caso sería una ventaja haría tus justus más fuertes y resistente en el combate, tanto que no necesitarías al Kyubi.

– ¿En serio?, ¡eso es genial!

– Le pediré a Gaara que te ayude en tu entrenamiento, además necesito que obtengas un repertorio de jutsus, Fuu podría ayudarte, – en ese momento Naruto palideció, aun se sentía mal por casi matarla, – entonces le pediré ayuda a Han, – Yagura previniendo su pensamientos decidió cambiar de maestro, aunque para el rubio era igual, le tenía más miedo al shinobi de Iwa.

– Según el mensaje que nos enviaste, no estaríamos mucho tiempo en la aldea, ¿Cuánto más permaneceremos en Konoha? – No deseaba irse otra vez aunque era necesario, sino todos estarían en peligro, se supone que estaría mejor los nueve juntos.

– Una semana, – con todo lo sucedido, esperaba asentar primero el estrés antes de poder tomar una decisión – con la ayuda de Killer Bee, guiaré a los demás en lo que se refiere al dominio del Biju, será difícil si aun no controlan sus emociones, deben evitar que sean dominados por los mismo.

– ¿A qué te refieres? – Estaba confundido.

– El acceder al chakra del Biju y no tener un control emocional, le estas dejando que intervengan en tu ser, Roushi y los demás hasta cierto punto pueden lograrlo, sino se presentan una que otra emoción negativa, los que me preocupa son tu, Gaara y Fuu. – el rubio entendió todo lo que deseaba hacer Yagura, era lógico, más para Naruto era una hazaña el darse cuenta, los estaba preparando para la guerra, aunque no comprendía lo de estar solamente los nueve juntos.

– Yagura-san, puedo hacer una pregunta, – al ver su aprobación, continuó, – ¿Sabes que estas entregando a los Bijus en bandeja de plata? – su pregunta era inocente, por otro lado Yagura lo vio de otro modo. Naruto se sorprendió al ver astillas en vez del tronco donde estaba sentado el Tercero, además de encontrarse con un cráter en donde debería estar el árbol de sus pesadillas.

– ¿Por qué todos dice eso? – Era apenas un susurro casi imperceptible, – Naruto el plan es simple atraer al enemigo en una emboscada, una de las razones de dejar la banda que nos identifica como pertenecientes a una aldea es para que no sepan de nuestra procedencia. Aun si descubrieran a uno, tendrían que pelear con todos a la vez, ellos simplemente no sabrán nuestro movimiento táctico, por eso es primordial crear lazos todos juntos necesitamos confiar del uno al otro – Naruto ahora tenía más confianza Yagura le ayudaría con el entrenamiento además de controlar al zorro de nueve colas, su admiración y respeto seguían aumentando.

– Te apoyare Yagura-sn… sama.

– Gracias – Yagura sonreía, al parecer se había ganado la confianza de uno, no le gustaba el titulo de sama, al ser demasiado formal además de pensar no merecerlo, no desde que había fallado a su pueblo – nunca más – por lo menos recupero ese algo que le impulsaba a ser reconocido por alguien.

– Bueno, regresemos con los demás.

Al parecer ellos no se dieron cuenta fue de una cortina ligera de humo, era un kage bunshin de Roushi, necesitaba conocer perfectamente a su nuevo jefe, y no vendría mal investigar aquel rubio que le prendía demasiadas alarmas, el ser un jinchuriki apunta a muchas cosas, al ser comúnmente parientes del Kage para que no se sublevaran.

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Utakata había guiado a Han directo al Hospital, sin platica ni comentarios, así como le gustaba al quinto, lastima que el trayecto no era para ambos placentero. Utakata estaba avergonzado por la actitud de su compañero, sin aviso ni pena, había derrumbado a civiles y pateado a shinobis que daba la casualidad estaban en su camino, y daba la casualidad le gustaba ir donde ellos estaban, en resumen un buscapleitos. Al ver el hospital, creyó que su desdicha terminaría, más el destino dijo NO. El hospital estaba lleno de heridos, – maldito Han – todas las victimas dieron a para en urgencias.

– Un medico, ahora – su voz era calmada y despreocupada, aunque estaba cargada de rabia.

– Lo siento mucho, tendrá que esperar, al parecer un intruso estuvo causando disturbios en todo el mercado y todo doctor se encuentra ocupado atendiendo a los heridos.

Con razón toda la calle estaba llena era una plaza, – pensaba el pobre exNinja de Kiri.

– No le pregunte si requería un medico, le ordene uno. – la enfermera se estaba asustando por el instinto asesino que emanaba Han, lo bueno para ella es que tenía ANBUs custodiando el hospital. Lastima que no lo conocían, Han los utilizó como trapeadores, sin siquiera utilizar sus manos que estaban ocupados cargando a Fuu, – usted sigue si no me trae un medico.

Ya no quería estar cerca del shinobi de Iwa, avergonzado no era la palabra adecuada, sino ultrajado, toda la responsabilidad recaería a el y no podía hacer nada, solo por ser el más tranquilo del grupo. A los pocos minutos un medico, acompañado por un equipo, se llevaron a Fuu a revisión, Han los seguía con paso firme, aun si le decían que no podía entrar, callaron los comentarios cuando cuarteo todo el piso de la sala de espera.

– ¿Alguna cosa más que deba enterarme? – al ver como los médicos negaron, entró con ellos.

Utakata observaba a la misma unidad ANBU, antes en el suelo apaleados, ahora corrían apresurados en búsqueda de su líder, la Godaime Hokage – Mierda, maldita sea el momento en que decidí acompañarlos.

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Tsunade se encontraba en su oficina, había pasado la noche en vela, debía estar presente cuando los jinchurikis de Iwa llegaran, por eso mismo apresuró a Kakashi en terminar la misión antes del tiempo previo, además que Jiraiya debía acompañarla en todo momento, – de Iwa me puedo esperar una guerra por cualquier maldita escusa – y es que recordaba el momento exacto en que llegaron Roushi y su hijo Han.

/Flash back

Cuando veía la noche aclararse por las estrellas, además de las explosiones que en el bosque de la muerte se daba, había mandado una escolta de ANBU junto con los jinchurikis de Kumo al punto de reunión. Se le hacía extraño la actitud del hermano del Raikage, era demasiado extrovertido además de hiperactivo, casi igual que Naruto, le impresiono la cortesía de Yugito, parecía demasiada complacida de estar en Konoha, desconfiaba de ellos, no tenía intensiones ocultas y moderaban sus palabras – "buscan información, o al menos la rubia" – ese era el pensamiento que surcaba en su cabeza. Se concentro más en el papeleo que los problemas que vendrían, y es que el consejo no concordaba con ella sobre la incorporación momentánea de los jinchurikis a la aldea, menos aun que Naruto renunciara a ser shinobi, Danzo aprovechó para desacreditarla frente a los lideres de los clanes al no tener la capacidad necesaria para solventar a Konoha. Tsunade previniendo la astucia de Danzo, releyó parte del mensaje, sobra decir que el mencionar a Madara, todos los clanes empezaron apoyarla. Sin más regreso a su oficina para encontrarse 20 torres de papeles de 3 metros cada uno, o es lo que ella veía, – "maldito Danzo, apuesto que es su venganza."

Jiraiya estaba serió, más de lo común, después del entrenamiento de Naruto que duro dos años, se entera de los movimientos que hacía Yagura, al ser el Kage de la aldea sangrienta le alerto, ya que nadie sabía de el por casi siete años y aparecer de pronto y con mucha cautela le sorprendió. Decidió investigar y buscar información al respecto, por eso tardo unos cuantos días en llegar a Konoha, al no encontrar nada y su supuestamente famosa red de información no ayudaba en nada, le preocupo, desistió en la idea de irrumpir a Kirigakure cuando le llegó la notificación de su antigua compañera de equipo, abordando el tema de la reunión de los jinchurikis propuesta por Yagura, sin más fue directo a Konoha. Al llegar, junto con Tsunade recitó el mensaje, no creía lo que leía, en sí era delicado el asunto, por lo que sin esperar ordenes de ella, fue en búsqueda de Kakashi.

En al ventana de la oficina del Kage de Konoha, se apreciaban los primeros rayos de sol, estaban chocando con el papeleo a entregar, ordenar, archivar, releer, reescribir, – un infierno no se compara con la labor de un Kage – a Jiraiya le causaba gracia, ya que a el lo habían seleccionado para tal puesto más desistió a la idea proclamando que Tsunade sería mejor.

– "De la que me salve" – se encontraba ayudando, no tenía otra cosa que hacer, mientras tanto pensaba en la solución de hacer aun más fuerte a su ahijado, planeaba el enseñarle senjutsu, para eso debía primero convencer a Fukasaku. Estaba tan centrado con el papeleo además de planificar el futuro entrenamiento del rubio que, no se enteró de las presencia frente al escritorio.

¿No nos van a recibir?—Jiraiya y Tsunade detuvieron toda acción para recibir al dueño de aquella voz apacible – hace mucho tiempo que no veía a un shinobi de Konoha,… vivo.

¿Quiénes son ustedes? – Tsunade ya lo sabía, sin embargo debía confirmarlo, no iba a darle el gusto por su provocación.

Me llamo Roushi y mi hijo Han, – Roushi no dejó seguir hablando a su hijo, sus insinuaciones podría provocar una guerra entre naciones. – Disculpe la descortesía Hokage-sama, hemos venido por el comunicado de Yagura-dono.

Me es raro que no lo guiaran el equipo ANBU al área de entrenamiento.

Se refiere a la panda de idiotas que nos atacaron en la entrada de la aldea, los desenterrare con gusto para así nos guíen con Yagura-sama, – la voz de Han siempre se notaba despreocupada, aunque no le quitaba el acento de rabia.

¿¡A qué se refiere! – Estaba alarmada, su amiga/asistente se encontraba cerca del lugar, custodiando por si un intruso entrara, – si mataron algunos de mis shinobis, los mato a ustedes, recuerden que son ahora aldeanos, por lo que el papeleo de entrega de cadáveres será rápido, – el sarcasmo le divertía al quinto.

Como si pudieras, sobrepasasteis la edad establecida para ser un Ninja activo, Tsunade-sama.

¡BASTA! – Roushi no iba a permitir hablar así a su hijo, no podría controlarlo del todo aunque tenía cierta autoridad por ser su padre, y todo parecía indicar que Han captó la idea, – lo siento mucho Tsunade-sama, no se preocupe, más al parecer no se encontraba ningún equipo, solamente una joven de nombre Shizune que nos guió a su despacho.

Podría ser cruel, aunque le preocupaba más su compañera de vida que un equipo de ANBUs, – Shizune, pasa, – y parecía tener razón, sin daño ni rasguño, reapareció la única que hace realmente su trabajo para con la villa – que sucedió con el equipo que mande esperar por nuestros "queridos invitados", – el Quinto entendió el sarcasmo, ya se desquitaría con los demás "debiluchos" jinchurikis.

Lamento lo sucedido Tsunade-sama, cuando iban a relevar, llegaron de momento, sin una escolta además de no saber donde estaban reunidos los… – se quedo sin nada que decir, sabía lo delicado de la palabra, no le gustaba hacer sufrir a nadie.

Dilo, mons-tru-os, no es tan difícil, – Shizune estaba sorprendida y enojada.

¡NO SON MONSTRUOS! – silencio vino después del grito de la azabache, no debía inmiscuirse no se lo permitían y por eso se sentía impotente.

¿Eh?, si, bueno… – Roushi deseaba ahorrarse la lastima, aunque no veía indicios de ella, – Hokage-sama, ¿podría decirnos donde queda o guiarnos al lugar del encuentro?

No se dijo más y Kakashi apareció en escena, su sola presencia indicaba que estaba para guiarlos y no para platicar, como deseaban que fuera así desde el primer momento. Una vez fuera de la oficina, Shizune regreso a su escritorio, mientras que los Sannin regresaban a su ajetreada tarea.

/Fin de Flash back

Fuera de su despacho se escuchaba un gran alboroto y antes de actuar, la puerta se abrió bruscamente mostrando a una Shizune desmejorada. – ¿Qué sucede Shizune? – debía de ser una emergencia para azotar a la pobre puerta que nada tenía que ver.

– Hokage-sama, me han informado que tres jinchurikis se encuentran en el hospital, uno de ellos es de Iwa – una vez calmada, se enderezó para esperar instrucciones de su superior, aunque no noto los trozos de vidrio regados ni el ruido al romperse y es que Tsunade salió de su oficina inmediatamente como si del Raikage desesperado se tratara.

Una vez llegado al hospital, una enfermera al verla le señalo una habitación, no debía ser una genio para intuir que se trataba de los sacrificios humanos, al llegar calmo los nervios, aun si había sangre en el piso cuarteado de la sala, aun sí un que otro doctor estaba sentado en el mismo como recuperándose de un desmayo, si no se controlaba ella terminaría de pintar el suelo de rojo, con la sangre de un posible inocente. – Nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor, porque puedes arrepentirte demasiado tarde. – siempre recitaba su mantra cada vez que alguien la desesperaba, anterior mente el rubio, ahora uno más. Al abrir la puerta de la habitación se encuentra con la kunoichi de Taki recostada, a su lado estaba el nuevo dolor de muelas Han y al lado de la puerta, sentado en una silla Utakata, antes de hablar lo interrumpió el mismo.

– No es lo que parece, se desmayo de repente, posiblemente estrés, no se más. – No le contaría sobre el Juubi y al parecer Han estaba de acuerdo por no replicar, además se encontraba pendiente de los signos vitales de su compañera.

– La revisare en un momento, – sabía que lo doctores de antes cumplieron con su deber, aunque no estaba de más otra opinión, – se encuentra bien, solo un colapso nervioso, se sentirá mejor en unas horas. Dejando esto aparte, ¿de que se trato las explosiones y demás alboroto?, prometieron no llamar la atención. – Iba a girarse para encarar al de Iwa, aun sabiendo que llego tarde.

– Naruto, – la mención de su nombre provocó otra migraña de las tantas que en ese momento tenía – deseaba probar sus habilidades con Yagura-sama.

– Dejare a mi asistente con ustedes, cualquier cosa que necesiten los nueve, pueden pedírselo a ella, sea suministros o atención médica, así que absténganse que los marque como criminales buscados, entendieron, – aunque hablaba para los dos concientes, se dirigió en último momento mirando directamente a los ojos de Han.

– Hmmsk – un chasquido gutural llenó el ambiente tenso, al parecer al quinto le gustaba los retos.

Ya no tenía más que decir, Jiraiya se encargaría de hablar con Naruto, ella tenía cosas que hacer, cuando se disponía a salir, se encontró con Shizune en la entrada de la habitación, – que conveniente, te quedaras con ellos hasta donde te tenga permitido Yagura, serás mi voz y ojos,… cuídate, – despidiéndose, se encamino nuevamente al infierno, aunque era necesario.

– Muy buenas tardes, me llamo Shizune, gusto en conocerlos, – aunque conocía a Han y Utakata más no costaba mucho dejar una impresión mejor que la primera.

– Si te molesta andar con demonios, te sugiero amablemente que te largues, – a Utakata no le gustaba su forma de ser, tan despreciable y miserable.

– Al menos tengo la compañía de alguien más decente que un perro, – de lejos se veía a quien se refería, y antes que lo atacara aposto una carta llamada intuición, – si haces alboroto en este momento, Fuu puede quedar más traumatizada que antes, – y funciono, Han detuvo todo instinto asesino y se concentró en su labor de observar los signos vitales de la jinchuriki, – si gusta puede acompañarme, – jalaba del brazo a Shizune, aun si se resistía, una vez fuera hablo nuevamente en un susurro, – no se preocupe, no intentará acción hostil.

– ¿Cómo esta usted seguro?

– Por la reacción que observé al nombrar a Fuu, y que usted también se dio cuenta.

– Lo siento, – se veía lastimada, Utakata nunca formalizó con una mujer, así que intentar hablar y entender a una era demasiado pedir.

– ¿Por que se disculpa?, – intentaría averiguar como funcionaba las relaciones de amistad con una mujer a base de insinuaciones – ¿es por Han, verdad? – Ella tensó sus hombros tan notable, Utakata aprovecharía todo lo que aprendió sobre su sensei sobre la evaluación emocional, gestual y psicológica, – aunque el me dijo que no sería suficiente para conocer a la mujer completamente.

– Tengo que irme, – se escapaba, mala señal. Antes que diera un paso atrás Utakata sostuvo su mano una vez más.

– Aun no respondió mi pregunta, es sobre la referencia a nosotros, o por lo que somos.

– Lo siento, – comenzaba a llorar, el pobre desentendido civil de Kiri estaba impacientándose, – lo… siento,… lo… siento,… lo

– Basta por favor, – no comenzaría a gritar, aunque lo deseaba, necesitaba una manera de tranquilizarla, así que acercándose a su rostro mientras sostenía su mentón, chocado frente con frente, prosiguió, – una mujer tan hermosa como usted no necesita preocuparse por banalidades, ¿podría decirme cual es su problema?, – ahora Shizune tenía la cara roja, que pondría pálida a un tomate, – bien, vi a sensei hacer lo mismo y funciono.

– Lo siento, – "otra vez no", – por entrometerme en sus vidas. – eso si no se lo esperaba el Sexto.

– No entiendo, que tiene que ver con Han, es verdad que nos consideran demon…

– ¡NO SON DEMONIOS, MONSTRUOS NI OTRA COSA!, – las lagrimas una vez más estuvieron presente en su rostro, – yo… no se lo que siente… un jinchuriki, pero… pero se que no son monstruos,… Naruto jamás se rendía, tenía a sus amigos, un sueño y… que después se lo quitan,… yo creía que podría levantarse aun con toda la presión pero al verlo en la entrada de la aldea sostenido por Gaara-sama con los ojos vacíos,… yo, … no.

No pudo continuar, el lloro incremento, Utakata recordaba haberla visto, aunque no con semblante triste sino con una sonrisa, – en ese momento no observé una mascara, debo estar oxidándome, – no comprendía la situación, por lo que hizo lo mismo que su sensei, cada vez que su esposa lloraba descontroladamente. La abrazó, Shizune por un momento se avergonzó y paro de llorar, aunque continuó con la única diferencia que abrazaba igualmente a Utakata, – no debo forjar lazos con los demás, ya que muy pronto posiblemente muera – ese era su pensamiento en ese momento, aunque inoportuno, no debía olvidar, se sentía raro nunca antes había consolado a alguien ni siquiera lo consolaron a el, – aquel que nunca lo han amado no podrá amar, – era su lema antes de conocer a Harusame y a Yagura, el último le demostró que podía amar aun si nadie lo ha amado antes, como cuando renunció a ser Kage y confinarse en el olvido para que su pueblo se recupere de "su" reinado, solo por amor.

Shizune deseaba desaparecer, estaba sentada junto a Utakata en la sala de espera, había pasado dos horas desde que se calmo, sabía de antemano que no debía involucrarse con ellos, eran peligroso en un sentido amplio, el tratar de empatizar con un jinchuriki puede llevar a la locura, – nadie comprende profundamente el significado de dolor más que ellos, todos de distinta manera aunque el mismo sentimiento – era lo que había dicho su maestra en la reunión de los concejales y lideres de clanes.

– Gracias, – Utakata observo a su acompañante girar su cabeza que creyó habérsela dislocado, intuyendo su desconcierto continuó, – no debería preocuparse por nosotros, ni sentirnos lastima, – la iba interrumpir aunque no la dejó, – a Naruto no lo llevo conociendo mucho tiempo, aunque me contó algo de su vida, no nos sentimos de la necesidad de querer la lastima de alguien, sino la comprensión. Gustamos reconocimiento, compañía, igualdad, cada quien con diferente cantidad, yo por mi parte igualdad como cualquier civil, Naruto lo sabrás. Le agradezco que se preocupe por nosotros, aun si todo el mundo nos odie, y unos que otros se rindieran de ser reconocidos y buscan la soledad que siempre los acompañaban, convirtiéndolos en ¡SERES DESPRECIABLES!, – lo último lo gritó en la entrada de la habitación donde se encontraba Han, volviendo a sentarse continuo, dejando a Shizune claramente sorprendida, – lo siento mucho, aunque debía desquitarme con el por su comportamiento.

– Fufu – la breve risa le comunico que se sentía mejor.

– Como decía, seguimos siendo humanos, aun si tenemos un Biju en nuestro interior. Muchos de nosotros nos resentimos como Yagura-sama, no gusta del titulo de sama al no sentirse merecedor del honor todo por Madara, pero bueno me pase del punto de partida… – antes de continuar, la pelinegra cogió sus manos con delicadeza.

– No se preocupe, comprendo, yo no deseo mal alguno sino suerte. Naruto es alguien importante para la villa, no como shinobi sino como persona, representa la voluntad de fuego de nunca rendirse y agradezco que usted lo conozca porque así alguien más a reconocido su existencia, – su sonrisa, la calidez, como dice su maestro sobre las mujeres "vivimos por ellas, sin ellas no podemos vivir".

Shizune se dio cuenta de la situación así que cuando iba a soltarle el no le dejo, no se molesto en absoluto aunque sentía que los humos de la vergüenza le quemaban lentamente las neuronas, al minuto, que para ella fueron horas, soltó sus manos, sin cambiar su semblante siempre sereno, volteo para encarar a la puerta de la habitación, esperando que alguien saliera. Y así los dos se quedaron en un silencio para nada incomodo sino aprovechado para asentar ideas, no se continuó la platica ni rectifico las ideas, los dos entendieron el punto de vista de cada quien por medio del silencio.

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Al llegar Naruto y Yagura al claro donde estaban antes reunidos, observaron a todos expectantes, se sorprendieron de ver a Bee serio hablando con Yugito y Roushi, Yagura deseaba platicar con el para tener una mejor idea de cómo preparar a los demás en el dominio de su Biju. Cuando iba para hablar con el Octavo sintió una mano en su espalda, – lo siento, ¿puedo ir a buscar mis cosas?, se que es repentino pero ¿ya vamos a entrenar en estos momentos, verdad? – al ver como asentía su nuevo sensei, se encaminó a la salida.

Gaara estaba preocupado por su amigo, aunque no desconfiaba de el, sabía que un momento a solas le vendría bien, – bueno si el rubio tiene permiso para marcharse, igualmente, – Roushi se encontró rodeado por miradas inquisitorias, – era broma, solamente iré donde esta mi hijo, no suele quedarse tranquilo por más de dos segundos.

– No se preocupe, a la caída de la noche nos volveremos a reunir, si puedes comunicárselo a los demás sería suficiente, – al ver su conformidad, le dio el permiso de seguir el rastro de Han, – en cuanto a usted, – señalando a Killer Bee, – ¿podría hablar con usted?

No escuchó ninguna rima de mal gusto ni comportamiento arrogante, solamente observaba a un shinobi estratégico listo para las órdenes, sin decir adiós Yugito y Gaara se quedaron solos, el primero estaba tenso, cuando se empezó a levantar pudo sentir el caminar lento y silencioso de Yugito, como el de un gato a la caza.

– Usted conoce Konoha ¿verdad? – No tuvo tiempo de salir del bosque, cuando la civil de Kumo se enrollo en su brazo izquierdo, – entonces podrá guiarme en tan esplendorosa aldea.

No le permitió un no, ya que ella lo guiaba mientras caminaba, además deseaba saber si sus hermanos se encontraban bien. No tenía mucho de que hablar así que la caminata era en silencio, aunque la rubia ni se quejó, estaba animada de conocer una cultura nueva, y estando lejos de Bee le fortalecía el espíritu, sin mencionar el aprovechar de conocer a su nuevo hermano, – mi lindo hermano.

Gaara escucho el pensamiento hablado de su compañera y empezó a sudar frío, – si Kankuro me ve ahora no me salvare de sus burlas.

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Naruto estaba concentrado en la platica que le dedico Yagura, no quería cargar más peso encima y olvidarse de traer a Sasuke a la aldea y en el proceso incumplir con la promesa de Sakura. Era la primera vez que pensaba y analizaba la situación que no era una batalla por la vida, por lo que apenas notaba las miradas airadas de los pobladores, culpándolo de los disturbios que se daban en toda la aldea por la entrada de los "monstruos". Tan encismado estaba que no se dio cuenta cuando llego a su apartamento, no entró, solamente observo desde la entrada todo su cuarto desordenado, la puerta destruida, sus muebles quemados, sus pertenencias robadas, esta vez no se puso a llorar ni maldecir, – esta debe ser la oportunidad que tanto he deseado y no la desperdiciare, –, y es que podría aprovechar la situación para largarse de Konoha, lo único que lo ataba eran sus amigos, que tendría que olvidarse de ellos momentáneamente, su promesa con Sakura, sin importancia de ahora en adelante, Sasuke, un renegado, eran todos los factores que lo obligaban a quedarse y todos ellos descontados. Poniendo aun lado sus emociones, puso un pie dentro de su cuarto, busco las pocas pertenencias intactas, nada, tendría que buscarse nueva ropa, un nuevo estilo quizás, – un nuevo comienzo.

– ¿Naruto-kun?, – esa voz tímida y amable, era Hinata que se encontraba detrás de el, al voltearla a ver Hinata dio un respingo además de un paso atrás y es que Naruto tenía los ojos vacíos y fríos.

– ¿Qué sucede Hinata?, – sus ojos se encontraron, y cuando no recibió respuesta alguna prosiguió donde se quedó. Hinata trataba de no desmayarse, estaba asustada, vio como los aldeanos entraron en el cuarto del rubio y destrozaron el lugar, trató de detenerlos más a oídos sordos cayeron sus palabras, solamente se detuvo la muchedumbre a la llegada de los ANBUs.

– ¿A dónde… vas?, – al terminar el rubio de recoger lo útil, se dirigía a la salida.

– No lo se, pero no estaré en Konoha por mucho tiempo. – Y antes de salir, fue detenido por los dos brazos de Hinata rodeándole la cintura, le estaba abrazando.

– No… por… favor, – Naruto empezó alarmarse, sentía la espalda mojada, creyó que lo había apuñalado, así que se volteo velozmente para encarar a su ahora enemiga, que estaba ¿llorando?, – por favor… No… te vayas, te… necesito, – ella misma no sabía donde había encontrado el valor para decirle las palabras que ni en sueños comentaría.

– ¿¡Por qué lloras, que hice!, – sobra decir que Naruto será Naruto, la situación es delicada, el estrés insoportable, aunque sigue siendo un niño inocente.

– Lloro por ti, ¡por favor no te vallas!, – alto y claro. – Yo te a… ¡YO TE AMO, Y NO ME DA VERGÜENZA QUE LO SEPAN TODOS!, – el grito se escuchó en el pequeño cuarto, testigo imperturbable de unos cuantos quiebres de corazón.

Naruto estaba hecho un lío, las palabras que le negaron en su infancia, deseado en la adolescencia, lo viene a decir alguien que el considera rara, aunque recordó aquella vez que iba a vengarla de su primo Neji – "me gusta la gente como tu" – ahora entendía las palabras de Yagura, junto con algunos consejos de ero-sennin. La lágrimas ya no podía detenerlas, no sabía que hacer no había jutsu que arreglara su situación y nunca lo hubo, la soledad con la que había nacido desapareció momentáneamente, para después regresar a la realidad, era un jinchuriki, un demonio. – No puedo, no debo.

Hinata no se inmutó, no la había rechazado aunque tampoco aceptado, afirmo su abrazo, hundiendo su rostro en su pecho, estaba feliz por decir lar palabras que dos años atrás estuvo segura nunca decir. Estuvieron así durante unas horas, Naruto no entendía, Hinata no quería despegarse de el.

– Adiós, – con solo un pequeño aviso, Naruto se despidió dejando a una desconsolada mujer derrumbar sus defensa en el derruido cuarto, lastima que un shinobi observo toda la situación, incluso el lapso de espera, – que idiota., – y sin más el Kage Bunshin de Roushi desapareció.

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En el bosque de la muerte, se empezaron a reunir uno a uno, primero Gaara con un color carmesí en sus mejillas al recordar el "incidente" con sus hermanos y la broma de Yugito, Han estaba al frente, dejando atrás a Fuu, Utakata caminaba al lado de Shizune, Roushi fue el penúltimo de llegar, – Y ¿Naruto?, ¿Roushi no lograsteis comunicarte con el?

– Si pude, en unos momentos debería de llegar, – la verdad mando a un Bunshin, sin embargo al llegarle la información del mismo, ideo un plan basado en la observaciones de lo que sería el entrenamiento además de la compañía que tenía el Sexto.

No paso mucho tiempo cuando llegó Naruto desmejorado además de empapado, nota sugerente de haberse aventado al lago cerca del campo de entrenamiento, – Perdón por la demora, – no levantaba su cara, más nadie le presto importancia exceptuando a Roushi y Gaara.

– Comenzaremos a explicar en que consiste el entrenamiento, además de los pequeños detalles que debemos zanjar en este mismo instante y todos nosotros estamos obligados a cooperar, ¿entendieron?, – al ver como todos asintieron en silencio, le llenó de espíritu rejuvenecedor, – empecemos

Continuara

Bueno gente mi co-productor le decimo que esperamos que el cap le haya gustado

A mi me gusto ^^ bueno me despido así que

Froz min End y toaneo se despida

bye