Capítulo 7: Jigoku ha fuuin
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Naruto se encontraba despistado, ignorando su alrededor, apenas y notaba las difusas palabras que llegaban a sus oídos, denotando que no se encontraba solo. Se sentía liviano, como flotando en el aire, y era la descripción que más se acercaba a la verdad. Al abrir los ojos, notó que no podía sentir su propio cuerpo, veía todo el panorama como si tuviera el Byakugan, en estos momento era un ser omnipresente. No tenía idea de la causa. Estaba asustado, sin embargo prestó atención a la habitación en la que se "encontraba," observando el color blanco predominante, aunque no sabía si tenía nariz en este momento, olfateaba los olores comunes de antibióticos y la embriagante esencia del alcohol. Estaba en un hospital, específicamente el de Konoha, por el símbolo de la hoja en el busto de palas en la puerta.
– Te lo dije antes... he estado investigando el Jutsu de la inmortalidad de Orochimaru. – al otro lado de la cortina blanca, misma que servía de separador y como una pared temporal, al parecer era cierto que la habitación estaba ocupado y, al reconocer su voz, era alguien conocido. – Tal vez esto no te alivie completamente pero... el no podrá cambiar su alma hasta dentro de tres años...
Era Jiraiya, su ahora conocido padrino, al "moverse" y atravesar la cortina se asustó aun más, aunque después se concentró en buscar una respuesta lógica, y la más veraz es. Todo esto es un sueño, en detalles, una reminiscencia del pasado.
– ¿Por qué no lo dijiste antes?
– No menosprecies mi red de información. Solo puede utilizar ese Jutsu una vez cada tres años no podrá meterse en otro cuerpo... – era un recuerdo de cuando fracasó en la misión de traer de vuelta a Sasuke, – esperaremos hasta que pueda transferirse al cuerpo de Sasuke, hasta eso tenemos tres años. Hay tiempo.
– ¿De... de veras?... ¿En serio?
– Así es. – Recordaba este mismo momento, dándole vueltas la cabeza una y otra vez, le mortificaba la culpa, el peso de su promesa era insoportable, su vida, sus sueños y esperanzas, habían sido desechados hace poco y recordar su sentencia frente a Jiraiya no le ayudaba a aminorarlo, no tenía más opción que esperar a despertar, ignorando todo lo posible las palabras que pronto diría su antes inocente 'yo.' – Olvídate de Sasuke, él decidió ir con Orochimaru, no hay nada que puedas hacer no cambiara de idea... He visto a muchos ninjas y se... Que Sasuke es igual que Orochimaru. Olvídate de ir tras él, ese es el tipo de cosas que solo un tonto haría.
– ¡El no será nada para ti, pero... Para mí es un amigo...!
– ¿¡Un amigo que hiere a sus compañeros! ¡Mira como estas!
– Esto... esto es... – su vida cambió en el mismo instante que insistió no perder a un lazo suyo, su primer amigo que reconoció su existencia, no deseaba estar solo, aun así, ¿ahora no estaba acompaña por aquellos que conocen su dolor y lo compartes como uno sólo?
– Si vas tras Sasuke, entrenar estará fuera de consideración y serás perseguido por los ANBU en cuanto dejes Konoha. No eres un chico normal, porque cargas con el Kyubi. Así que... Si no escuchas lo que he dicho y sigues tu propio camino probablemente pasara eso, entonces algún día morirás a manos de enemigos más poderosos que Orochimaru. Olvídate de Sasuke.
Gracias a las enseñanzas de Roushi-san, actualmente comprendió que el ero-Sennin trataba de alejarlo del camino del dolor, al ser el pelo blanco un ejemplo de ello. Orochimaru desertó de la aldea por su voluntad y nunca regreso, al igual que Sasuke.
– Tarde o temprano debes enfrentarte a tu destino. No sufras más, olvídalo, remuévelo de tu mente. No es solo jutsus a poder, como shinobis debemos estar seguros de nuestros juicios y tener buenas decisiones. Si decides vivir como un Ninja, serás sabio... Si eres un tonto solo vivirás un mundo lleno de dolor y decepción. Esa es la realidad.
– ... Entiendo... – 'No realmente no entendí, y sigo sin entender ¿por qué seguir una vida que tiene como meta matarse a sí mismo? ¿En que estaba pensando Sasuke?... ¿En que estaba pensando yo?' – Si eso es lo que significa ser sabio, seré feliz siendo un tonto. ... Yo... Inventaré un Jutsu escalofriante y traeré a Sasuke de vuelta y entonces, entonces... Derrotaré a Akatsuki. – 'Idioteces, es todo lo que escucho de mi propia lengua.'
De pronto, todo el espacio empezaba a cambiar, el color blanco predominante del hospital empezaba a devorar todo rastro de color, dejando al rubio protagonista en una dimensión sin conceptos como tiempo o espacio. Antes de que empezara a enloquecer por la misma soledad que ahora estaba viviendo abrió los ojos, nuevamente era un ser omnipresente, sin cuerpo corpóreo ni físico. Estaba en un bosque, mismo como el que ahora se encontraba, era otro recuerdo, aunque era uno más actual. Ayer estaba entrenando con su maestro y respetable mentor Roushi-san.
– ¿Qué pasa Naruto, es todo lo que puedes aguantar? – Era verdad que admiraba al, ya no tan joven aunque sin duda, más sabio de los nueve, sus entrenamientos consistía más en alcanzar un nivel intelectual comparable con un "corresponsal de guerra" que entrenar y aprender jutsus a lo loco, – no todo en la vida es poder sabes, un autentico maestro y experimentado puede vencerte aun si tienes el mejor armamento y presente una perfecta ofensiva. Tu padre contribuyó en la victoria de Konoha sobre la Tercera Guerra Shinobi, no por su poder sino por sus estrategias.
– Es... ha...ha.. Estas.. de...acuerdo con lo que dices, – el desgaste era mental, y se debía a la dura batalla sobre genjutsu que se estaba dando. Mejor dicho, que Naruto estaba soportando, al ser los genjutsus su punto débil.
– No guardo rencor en mi corazón, a pesar que perdí algunos amigos verdaderos. Si viviera mi vida para la venganza, sería un desperdicio todo el sacrificio que hicieron todos cuanto a mí alrededor para mantenerme con vida.
– Nadie se ha sacrificado por mí, – en ese entonces no se había percatado de lo que dijo, y no lo dijo por el sino por Sasuke.
– ¿Tú crees que el dolor de parto de tu madre no valió la pena?
– ¿EH?
– ¿Crees que si tu madre estuviera aun viva, tendrías el coraje para menospreciar los nueve mese que te sostuvo en su vientre?... Todos conocemos el valor del sacrificio, nacimos de una mujer, independientemente si somos huérfanos o no, la llamamos madre. Madre sacrificó su paz y armonía para poder cuidar de aquel ser que vendría al mundo, nosotros, nueve meses de puro dolor y un día de intenso sufrimiento para oír el llanto de vida de su hijo.
Naruto comprendía lo que quería transmitirle, solo tuvo una oportunidad de conocer a sus padres y sabía de antemano que fue amado incluso antes de nacer, no seguiría en un camino de tinieblas, donde abundan las dudas, si tuvo padres maravillosos que dieron su vida que para que el pueda tener la suya propia.
– Recuerda esto Naruto Namikaze, – siempre que lo llamaba por ese apellido significaba que el tema a hablar era serio. – Aquel que desee morir, la muerte merece más que cualquier otro ser vivo en este planeta, aquel que desee vivir, la vida merece más que cualquier otro ser vivo en este planeta, por que... – un pequeño lapso sucedió, el rubio ya sabía la forma de educar del pelirrojo y era que él mismo tenía que encontrar el seguimiento de la frase por la pura lógica deductiva.
– Porque el don de la vida es otorgado con amor y dolor, deshonrarlo significa la muerte.
– MMM, por ahí va, pero entiendes el punto,... ¿entonces, seguimos?
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
– DESPIERTA HOLGAZAN, TE TOCA HACER EL DESAYUNO, – Era tarde, para los jinchurikis despertar después de las cinco de la mañana es tabú. Naruto estaba todo empapado, gracias a que su querida hermana Fuu se había tomado la molestia de levantarlo con un balde de agua fría, – creímos que si estabas con el más disciplinario de nosotros serías más responsable, veo que nos equivocamos.
– Deja de colarte en la campaña de Han por las noches, ¿no tendrían la decencia de irse al bosque? Les juro que se los agradecería enormemente, – el mismo balde que contenía el líquido despertador le fue incrustado en su cabeza a modo de casco, todo por la discreta indirecta.
– NO LO REPETIRE OTRA VEZ, TE TOCA HACER EL DESAYUNO; Y SI ES RAMEN OTRA VEZ, TE PROMETO QUE HABRA OTRA MUJER EN EL GRUPO, POR QUE TE CASTRARÉ.
Y como extra su campaña había sido 'desmantelada,' que bueno era tener hermanas que se preocuparan por ti. Naruto nuevamente se levantaba para vivir un día más, anteriormente se aburriría de tan monótono paisaje, árboles, árboles y más árboles, aunque sus hermanos siempre le recordaban que cada día era una aventura, como la vez que Yagura le jugó una broma pesada, para describirla con pocas palabras, era de tal intensidad que al menos tendrías que ser jounin para poder sobrevivir. Puede que tenga más conciencia de sus actos, más seguía siendo el mismo de siempre, la diferencia radica que sentía libertad al no ocultar nada y la total seguridad que nunca estaría solo.
– ¿En qué piensas Naruto, deseas morir? – Utakata era temporalmente el que ayudaba en la colada de la sopa, gracias a sus jutsus de burbujas. En estos instantes estaba colaborando con el desayuno, junto con el noveno – ¿No dijo Fuu que si vuelves hacer ramen te castraría?
– Creí que nada más me lo dijo a mí.
– Con tales gritos, todo mundo escucho la amenaza.
– El volumen de sus gritos y gemidos son iguales, ¿entonces tú también no pudiste dormir anoche?
– No sé de qué me hablas, y no entraré en su juego de quien manipula a quien... Te lo repetiré ¿deseas morir?
– Oh vamos ¡es que no se puede respetar una decente sopa de fideos! Además las reglas son claras, el que le toque servir la comida, por lo menos debe servir algo comestible.
– La semana pasada nos estábamos muriendo de intoxicación.
– Eso fue porque me apuraron en servirla medio cruda, además creo recordar a alguien reunir agua contaminada, – una vez terminada la discusión, Naruto en contra de todas las protestas de sus hermanos, aun sí Fuu afilaba un kunai, terminó por preparar el ramen.
– KUSO, ¿Qué es mierda es esta basura?
– Deberías callarte Mushiko, ¿quién es el que tiene que ir a cada rato al pueblo vecino para traer sake?
– Cualquier imbécil puede ser recadero.
– No cuando el próximo poblado queda a ¡500 mil kilómetros! Y tiene que recorrer esa distancia dos veces en menos de una hora.
Un despertar de lo más común se estaba dando, como cualquier día, tanto Naruto como Fuu peleaban por cualquier detalle, el gruñido de estómagos mejor sincronizado despejó todas las dudas de si comer ramen o no, ya se encargaría después de los problemas gástricos.
– Roushi deberías de quitarle esa costumbre de solo comer fideos, un día de estos morirá de malnutrición, – esa voz estoica, el líder de los guerreros estaba ya en su segunda ronda. Yagura aun asimilaba la primera batalla contra Akatsuki, le preocupaba el fácil desarrollo de la misma, por lo que siempre revisaba sus notas al final de cada comida.
– Lo he intentado pero nadie es perfecto, dejemos le así hasta que se case.
– ¿QUÉ TIENEN EN CONTRA DEL RAMEN?
– NADA, – respondieron todos por igual y es que la verdad era un plato de lo más delicioso, sin embargo comerlo tres veces al día, además de aperitivo y continuar al día siguiente, eso sí era algo de lo cual se debería repudiar.
– Acabemos con esto y regresemos a nuestras actividades diarias.
– ¿Y cuáles serían Gaara?
– Yugito ya deberías saberlo, dormir y comer.
– Primera vez que Bee dice una oración sin intentar rimar.
– Deberías de respetar a tus mayores Naruto-kun.
– "El gato se acurruca y duerme" ¿No es así?... Yugito.
Otro pleito, otro día, los nueve hermanos avanzan para sobrevivir a este mundo que los rechaza, sin duda alguna, si ellos se mantiene unidos, serán imparables en el futuro. Uno de los jinchurikis analizaba su situación y provenir desde hace tiempo, se había interesado en Naruto y lo ha estado observando constantemente, desde que las nueve bestias legendarias se reunieron por segunda vez.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
A pesar de los buenos momentos que estaban pasando los jinchurikis, nubes negras empiezan a congregarse alrededor de ellos, una tormenta amenaza su seguridad. Solo Yagura y Roushi son conscientes que la segunda vez que se enfrente con Akatsuki no será demasiado sencilla. En la guarida de los antes mencionados, se encontraban reunidos los miembros restante, los infames shinobis de rango S esperaba a su líder y Tobi.
– OI ¿Para qué diantres nos llama el líder si ni siquiera se aparece a la hora? – Hidan estaba enojado, Kakuzu lo había utilizado de nueva cuenta para obtener dinero y no había terminado su ritual como se debía.
– Cállate inútil, debemos esperar a que nos informen sobre lo que está pasando.
– Maldito Kakuzu – de pronto aparece Tobi y Pein caminando juntos, con la clara diferencia que el 'inútil' del grupo estaba encarando la marcha.
– Vaya ¿y eso que Tobi venga con el líder? – el tono de voz de Hidan siempre daba a entender que miraba a todos por debajo de su hombro, con sorna en cada palabra que decía, se reía de la 'altanería' del enmascarado. Sin preverlo, aquel quien se burló aparece a tras de él, acertando un golpe en la espalda mismo que lo mandó directo al otro lado de la cueva donde se encontraban. Hidan sale de los escombros que provocó el choque, y con furia desenfrenada se lanza al ataque con su singular guadaña – ¡MALDITO!
– Amaterasu – de pronto el brazo derecho del albino aparecen llamas negras que comenzaron a consumir su extremidad, el inmortal no le dio tanta importancia, sin embargo su brazo perdió su fuerza para sostener su guadaña de tres hojas, dejándola caer, aprovechando el cíclope le arremete una patada en los costados de las costillas, mandándolo nuevamente a la pared, – deberían de tener más respeto a su líder.
– ¿Líder? ¿Tú? No me hagas reír, ¿como un idiota como tu puede ser nuestro líder? – Aun con las llamas incandescentes quemando su piel, se levanta para lanzarse nuevamente a una batalla sin sentido, con su guadaña levantada con la otra mano ve en dirección al ya descubierto Uchiha, este solo suspiró. Antes de que llegara incluso a rozarle la piel del 'líder,' Tobi posó su sharingan en el albino.
– Tsukiyomi no keimusho – toda acción de Hidan paró de repente, antes de arrodillarse frente a Tobi, todos los presentes estaban sorprendidos así, sin ninguna interrupción de parte del inmortal, desvanece el amaterasu, dejando una terrible marca al albino en su brazo.
– Madara, ¿qué le ha hecho? – Pein reveló la identidad del Uchiha, dando a entender que el líder siempre fue el afamado shinobi invencible, que una vez en el pasado se enfrentó a Hashimara Senju.
– No necesito que basura como esta estorben mi camino, si no desean terminar como él, – decía Madara impávido, sin emoción alguna, – será mejor que abandonen Akatsuki, cobardes tengo a mi alrededor, no necesito más. – Su voz ya no mostraba ese tono infantil, que lo hacía ver más ridículo de lo que ya era por su forma de actuar, ahora era seca, rasposa, llena de maldad, ocultando por momentos su sed por la destrucción, – use un genjutsu, ahora Hidan ha muerto, al que ven postrado no es más que una marioneta.
– ¿Un genjutsu puede dejarlo así? – Kakuzu miraba asombrado a su antes compañero, tenía la mirada perdida, como un muñeco de trapa que le cortaron los hilos.
– Este inútil no tenía defensas contra cualquier técnica que utilizaran sobre él, se confió demasiado en su propio estilo. Es cierto que su Jutsu es poderoso, DEMASIADO poderoso, le arrebató toda experiencia pasada adquirida en la guerra, ahora es un inútil.
– Eso no explica porque se encuentra en tal estado. – Ahora que Madara se había revelado al grupo de asesinos, Itachi no sabía en qué pensar, al parecer todo se estaba yendo al caño y necesitaba reunir información lo antes posible.
– Separé su mente de su cuerpo, dejando su espíritu agarrotado, su cuerpo lo manejo a mi placer y por comandos.
– ¿Por qué lo ha hecho Madara-sama? – La pregunta de Pein despertó un pequeño espasmo de parte del nombrado, que no era nada más que una carcajada contenida. De un salto se posesionó en uno de los dedos de Gedo Mazo.
– Para demostrarle mi poder, el poder de Madara Uchiha, ya saben quién es la cabeza de esta organización, están advertidos JAJAJAJA – el único que estaba ansioso por la nueva dirección de los acontecimientos era Kisame, quien sonreía como poseso, al tratar de desfigurar su rostro.
– Por lo menos las cosas serán más fácil de aquí y ahora, muy pronto veré el mundo el cual siempre quise pertenecer.
– ¿Cuáles son tus ordenes Madara-sama? – A Konan puede no agradarle el modo de actuar del Uchiha, sin embargo no tenía más opción que serle fiel, tanto por el bien Ame como de su amigo Nagato.
– ZETSU, – en un instante el bipolar aparece al lado de Madara, – inicia el plan Hokyou kurotaiyou, llévate a quien tu creas competente para la misión, además envíame una parte tuya, no te olvides de lo que anteriormente hemos discutido.
– Si Madara-sama.
– Pein, informales sobre la situación – el desconcierto gobernaba en el ambiente, nadie sabía nada al respeto, y al parecer tenía que ver con la ausencia de dos miembros.
– Bien, – en un momento a otro, Madara desaparece en el aire, por medio de un pequeño torbellino que salió del único hueco de su máscara, dejando aun más inconformes a los restantes, – seré breve y directo,... Deidara y Sasori han muerto.
– ¡¿¡QUÉ! – el grito uniforme fue mal recibido por Pein, que incluso el no lo creía, además de no agradarle.
– Es verdad, lo vi por mí mismo, ni se esforzaron para poder vencerlos, fueron unos perdedores.
– Pein ¿porque no me lo dijiste? – Konan observaba incrédula al representante del camino Deva, aunque este no le devolvía la mirada, dándole a entender que no le respondería.
– ¿De quienes hablan? ¿Quiénes fueron los que mataron al par de pseudo-artistas? – Kisame entendía que ellos no estaba a su nivel, más no negaría que su trabajo en equipo era formidable, se quien o quienes fueran, estaba ansioso por enfrentarse a alguien así de poderoso y hacerlo caer con Samehada.
– Fueron los Jinchurikis lo que derrotaron a Sasori y Deidara, – con la sola mención de la palabra 'jinchuriki' dejó un impacto en cada uno de ellos en una forma distinta, incluso Pein estaba intranquilo, lo demostraba cerrando fuertemente sus ojos, los nukenin de rango S nunca se esperaron que trabajaran en conjunto. Los shinobis más poderosos a un nivel igual o superior a la fuerza de Akatsuki eran muy inquietantes, – lo peor de la situación es que los nueve están juntos y sobre todo, si la evidencia no está errónea,... dominan el poder de su Bijuu.
– OHHH YEAH, – el grito de guerra de Kisame, sumando el sonoro estruendo que causo Samehada al estrellarse en el suelo, alertó a cada quien, – guerreros de mi calibre, dejadme enfrentarme a ellos, si es verdad que ahora tienen el poder de un demonio no podemos confiarnos, sino pelear con todo.
– Tus palabras tienen algo de razón, sin embargo aun no estamos listos para una confrontación directa, esto ha dejado de ser una búsqueda y persecución, nos han declarado la guerra y debemos responder con inteligencia y estrategia en mano – las palabras de Itachi no concordaba con los de su corazón, Pein asentía silencioso, concordaba con su punto de vista, sin embargo eso no le quitaba el mal sabor de la boca cuando alguien se atrevía a nombrar algo tan atroz como lo es la guerra.
– ¿Ahora qué haremos nosotros Pein-sama? – La pregunta venía de Kakuzu, ya había aceptado la idea de que Madara/Tobi fuera el que los dirige, A él no le importaba en lo absoluto solo estaba intrigado en el provenir, más no asustado. El pelo naranja les mostraba una mirada llena de determinación y un brillo de dedicación en su rinnengan.
– Debemos de prepararnos, Deidara y Sasori se confiaron y por eso perecieron, saquemos todas las cartas de nuestras mangas y mostremos la determinación de avanzar, he escuchado que entre el grupo se encuentra jóvenes que no sobrepasan los catorce años y aun así manejan jutsus elementales, si nos confiamos solamente moriremos, así de sencillo. Nos estamos enfrentando a nueve shinobis equiparables a los mismo bijuu que tienen alojados, eso es lo más obvió,... KONAN – la aludida se sobresalto por el inusual levantamiento de voz, aunque se, con pasos lentos, se acercó a su amigo, – nos dirigiremos a Ame, nosotros tenemos que preparar una estrategia lo más voluble que se pueda, para anticipar todo movimiento que tengan planeado los jinchurikis.
– Hai... Nagato – lo último lo dijo con el tono de voz necesario para que solamente fuera escuchado por Pein. En un momento a otro desaparecen en una bola de humo, al parecer el reino de los animales los había invocado en su país natal.
Uno a uno se iban retirando, cada quien necesitaba conocerse para ser invencibles, porque la debilidad viene del adversario, aunque la invencibilidad del conocimiento de uno mismo. Al final solo quedaron dos personas en la oscuridad de la cueva.
– Vaya, nunca creí verte así Hidan – ya ni era divertido verlo revolcarse en el suelo, sin embargo puede utilizar un cuerpo inmortal en muchas formas inimaginables, – levántate.
–...si...Kakuzu-sama – al terminar de nombrar al nuevo gobernante de su vida con una voz apagada, se sitúa al lado del ojos-verdes, quienes prosiguieron en su camino.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Al parecer los problemas de los jinchurikis no eran solamente sus enemigos, sino también sus gobernantes. En una sede construida y establecida para solamente este día, se encontraban reunidos los cinco Kages, señores que controlan uno de los cinco poderosos países representantes del mundo shinobi, cada quien con dos guardaespaldas. Baki, representando a Suna, con Temari y Kankuro; Onoki, representando a Iwa, con Kurotsuchi y Akatsuchi; Mei Terumi, representando a Kiri, con Ao y Chojuro; A, representando a Kumo, con Darui y Shuii y finalmente Tsunade, representando a Konoha, junto con Kakashi y Jiraiya.
– Es una alegría que hayan venido para esta humilde congregación, – decía altaneramente Onoki, a pesar de sus palabras, el sentimiento que mostraba por su tono de voz era de superioridad, – la cuestión a hablar es sobre nuestras 'herramientas,'... o armas, como ustedes deseen agregar.
– Viejo desgraciado,... Han, Otou-san, – Kurotsuchi no podía decirle nada a su abuelo por que indirectamente había negado toda conexión con los dos jinchurikis de Iwa.
– Bueno, hace ya un mes que no se tiene comunicación alguna con nuestros efectivos, eso es algo en que tomar en cuenta, pone en alerta a toda la aldea de la roca.
– Estoy de acuerdo, más no en el mismo sentido que usted, Onoki-dono. Lo que trato de decir es que el asunto de Akatsuki aun no queda zanjado, deberías saber a que nos enfrentamos, si deseamos que nuestros 'shinobis' regresen junto con su familia. – Al Raikage no le gustaba la forma de operar de Onoki, aunque cada quien con lo suyo, era un Kage y tenía todo derecho y privilegio en su aldea.
– Primero que todo, aceptamos liberarlos para su tal 'reunión, ' no para que fueran a dispersarse en nuestras narices, además ¿Konoha le dio libertinaje al jinchuriki del Kyubi? Es algo impensable el cómo fácilmente deja escapar a una posible amenaza.
– ¿Estas insinuando que Konoha lo planeó todo? ¡Dilo sin escrúpulos ni ataduras! – Tsunade estaba de lo más nerviosa, estresada y, ver al único ser en la tierra que realmente desearía experimentar como lo hace Orochimaru, enojada.
– Cálmese Hokage-dono, no debemos dejar que nuestros conflictos choquen deliberadamente, estamos en una era de recelos y peligros, por favor, no empeoremos la situación, – Baki estaba con los nervios de punta, solo un mes siendo Kazekage y le vienen a traer estos problemas.
– Estoy de acuerdo con Kazekage-dono, lo principal es hablar de la seguridad de nuestro queridos jinchurikis, – el único Kage que estaría tranquilo en momentos de guerra, sin duda sería Mei Terumi, que ha sido capaz de demostrar su fortaleza al no dejarse intimidar por el instinto asesino de Tsunade.
– No puedo creer que alguien sienta algo por un objeto desechable – por el comentario de su abuelo, Kurotsuchi apretaba aun más los dientes de tal forma que empezaban a sángrale las encías.
– NO SON ARMAS, – gritaron los cuatro Kages restantes, primera vez que Chojuro ve a su líder con una expresión de aberración, lógicamente incluso la paciencia tiene un límite, los guardaespaldas, a pesar de no tener voz en esta reunión, incluso cooperaron para ese alarido de ofensa, aunque en voz baja.
– Anteriormente dije que le agregaran el apelativo que desearan, por lo que no encuentro el motivo de su descaro, – Onoki sabía cuando detenerse, aun si Iwa era una potencia militar de lo más estricto, no se puede comparar a dos países elementales juntos, ni hablar de cuatro. – MIS jinchurikis son mi familia, si así puede decirse, ya que esa palabra es una excusa para poder manejar perfectamente a las armas humanas. – Los Kages tenían que comprender que ahora no era el momento de un enfrentamiento por lo, conteniendo la furia de su interior, cada uno de los representantes fueron a sentarse en su debido lugar.
– Antes de la interrupción, debemos de manejar todo este problema por igual, nuestros jinchurikis poseen una guerra en sus espaldas, Akatsuki ha demostrado ser una organización criminal de lo más eficaz al hacer sus trabajos con la mayor discreción posible, lo mejor es formar parte del asunto.
– Explíquese mejor Hokage-dono – A estaba interesado en todo este embrollo que involucraba a su hermano, tanto problemas a pasado por su condición de jinchurikis que ya era mucho que luchara en una estúpida guerra por el poder.
– Para empezar ellos no deberían enfre...
– No lo creo, con el debido respeto, y disculpe la interrupción, ellos tiene el poder y la capacidad para solventar este problema por sí mismos, si cortaron toda relación con las aldeas shinobis, de seguro es por algo.
– En cierto modo tiene razón Kazekage-dono, pero estamos olvidando un punto importante en este debate y es, y lo digo por los demás, que la mayoría de ese pequeño grupo nunca experimentaron una guerra, ni tan siquiera una guerrilla.
– Concuerdo con Mizukage-dono, jinchuriki del Kyubi, jinchuriki del Ichibi, jinchuriki del Nanabi, jinchuriki del Gobi y jinchuriki del Nibi, cada uno de ellos no se ha enfrentado a la muerte cara a cara, su auto-confianza puede ser destructiva en un punto clave para la confrontación con Akatsuki.
– Puede ser Hokage-dono, pero poseen al jinchuriki del Yonbi, jinchuriki del Sanbi y el Jinchuriki del Hachibi, – a pesar de todo Onoki si estaba poniendo total interés en este asunto y es que lo único preocupante de aquí es no haber perdido a dos jinchurikis, sino al Usotsuki Sennin de Iwa, el era una piedra en el zapato, siempre entorpeciendo sus planes. – Ellos poseen experiencia en el campo de guerra, combate y estrategia, dos de ellos fueron participé de guerras, uno civil y otro de la Tercera Guerra Shinobi ¿estoy en lo correcto Onoki-dono?
El nombrado Kage de Iwa se sorprendió internamente en como descubrió esa información los de Kumo, más todo lo que podía hacer era asentir para verificar que su hijo si había participado en la última guerra mundial, además estaba seguro que fue gracias a él que perdieron y no al Yondaime de Konoha.
– Sin contar que dos de ellos fueron Kage y sobre todo familiar de alguno, su poder e intelectualidad debe de ser considerablemente mayor a la media. – Baki daba a entender su punto de vista, 'no deberían de menospreciar el poder del sacrificio humano'
– Entonces díganme señores y señora, sus shinobis, sus jinchurikis, ¿representa algún problema? – Tsunade escaneaba con la vista a todo presente, para el ojo común, el pequeño respingo que dieron A y Onoki debía ser imperceptible, al dura menos de un segundo, – veo que si, ¿desean compartir algún dato de relevancia?
– No es que se descontrole, al contrario, pero mi hermano, al liberar las ocho colas del Hachibi, se deja llevar por la emoción y destruye todo a su paso, al no saber contenerse, – la Mizukage y Darui ocultaron la pequeña y retorcida sonrisa, además de cubrirse el rostro, dando a entender algo "como siempre."
– Bueno, Han, mi nieto... – antes que pudiera comenzar a explicar la situación con el portador del Gobi, y en su caso hermano, Kurotsuchi lo detuvo con el toque de su mano en el hombro.
– Déjeme explicarle Tsuchikage-sama, – al momento Onoki iba a protestar aunque se detuvo, enemigos tenía y no deseaba meter a su aldea en otro problema más, – mi hermano, Han, sufre de un caso severo de Misantropía crónica, supongo que con sus 'hermanos' se sienta más tranquilo y liberal, pero su carácter no puede evitarlo en una pelea, posee un grado de despreocupación por sus acciones que incluso llega a dañar civiles y propiedad pública.
– Ni que lo digas, – Kakashi, Jiraiya y Tsunade decían al unisonó, mientras la última tomaba un vaso con agua y la nueva línea de pastillas para la migraña insistente, "Hanme."
– ¿En serio? Ja, ese es mi hermano, – la Hokage estaba fulminándola con la mirada, y de pasa al más viejo de los Kage, que se reía en voz baja, – en fin, lo que quiero decir es que en una zona civil no escatimará los daños provocados por el mismo, tengan por seguro que si la batalla campal es en un poblado próximo, todos los aldeanos sufrirán las consecuencias.
– Y con Bee, de seguro el problema será mayor, bien de todos modos, escuchemos su propuesta Hokage-dono.
– ¿No nos falta alguien más? Digo, ¿no tiene algún problema con su hijo Onoki-dono? – La preocupación de Jiraiya era palpable, a pesar que los guardias no tenían el pleno derecho de hablar, que la nieta del Tsuchikage relatara el inconveniente de Han le dio plena oportunidad de marcar su punto.
– E...
– Vaya, esto es insólito, con qué ¿tenemos a todo el continente elemental como invitado? – Ese tono de voz lleno de rencor, venía de un ser invadido por la maldad y corrompido por la destrucción que causa su sola existencia, todos estaban alertas. Sorpresivamente, en medio de la mesa hueca redonda, aparece frente a ellos el autor de la desgracia, un sujeto con la capa predispuesta de Akatsuki, negra con nubes rojas, misma que tenía Mei Terumi tenía como descripción de su tan amado Mizukage, por lo que fue la primera en reaccionar.
– YOUTON: FUNKA KIDOU – después del grito de la Mizukage expulsó rápidamente una lanza de lava, lo cual apenas y Madara lo esquiva, posicionado en el techo tenía frente suyo a los cinco Kages más dos de los mejores shinobis de cada aldea, los quince adversarios estaban listo para terminar esta 'pérdida de tiempo' que suponía la vida del Uchiha.
– ¡ ¡Mizukage-dono! ! ¿qui...?
– ¡Pagaras por los daños causados a Kirigakure MADARA! – El grito no venía solamente de Mei sino de Ao, que tenía su Byakugan activado, y Chojuro, con una de las siete mortales gatana al aire, aun siendo alguien tímido y nervioso, tenía los ojos impregnados de furia.
– Me reconociste,... muy halagador que me recuerdes, te quiero preguntar algo ¿¡Donde está mi marioneta! – preguntó en tono burlón melindroso, todos sabían a quien se enfrentaba, independientemente que Mei lo haya nombrado.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-MADARAUCHIHA-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Una explosión se da en la sede donde era la reunión de los Kages, toda la aldea estaba viendo este acontecimiento, como el edificio que con tan solo unos días de ser elaborado y que representaría la alianza shinobi, caía como sus esperanzas, sus corazones empezaron a inundarse de temor y miedo. Los ANBU se pusieron en marcha cuando del humo sales las quince persona que se suponen estaban tanto representando como custodiando, Los Kages y sus guardaespaldas estaban unidos en batalla, no importaba si eran de distintas aldeas ni las anteriores problemas sociales, ahora eran un equipo y necesitaban enfrentarse a aquel que desea atentar la estabilidad de las naciones shinobis.
Los de Suna estaban listos, Kankuro con las diez marionetas que heredó de Chiyo, Temari con sus abanicos de gran tamaño y Baki con su escudo y espadas de viento. El Raikage había activado su defensa de Raiton, sus guardias estaban desenvainando sus armas. De un momento a otro, el equipo de Killer Bee, que habían venido con la esperanza de ver a su maestro, llegaron en medio del caos, ya preparados para enfrentarse a Konoha, aunque vieron que el Hokage y el Raikage observaba cuidadosamente el edificio por lo que el enemigo debería estar ahí mismo.
Los de Kiri estaban alertas, Ao veía la nube con la ayuda del ojo blanco, mientras Mei y Chojuro en posición para atacar a la señal de cualquier movimiento. Tsunade estaba frente a Jiraiya quien reunía energía natural, Kakashi liderando a los ANBU que habían llegado.
Kurotsuchi había salido lesionada en su brazo izquierdo gracias a la explosión del lugar, uno de los shinobis de Kumo se estaba encargando de ella, a pesar que no era un medic-nin, y es que en estos momentos no se podían permitir ese lujo. De piel morena y paleta en boca, este ninja no le preocupaba la distinción entre aldeas, por eso la pelinegra estaba renuente a que lo atendiera.
– Ahora y aquí mismo no somos enemigos, solo estoy auxiliando a un compañero en armas para que vuelva otra vez a la batalla, la herida puede ser fatal, puede que te de fiebre, te desmayes por el cansancio y quizás el enemigo te capture, entorpeciendo toda la operación, entonces el Rai...
– No deberías meterte en donde no te llaman – se sentía incomoda, un shinobi de un caso severo de pesimismo, nunca había visto ni escuchado de eso.
– Como desees, solo que una mujer hermosa no debería de salir lastimada – Omoi en algunas ocasiones se pasa de listo, sonriéndose a la joven, provoca un leve sonrojo, no se sabe a ciencia cierta si era por enojo, al no caracterizarla como guerrero, o por el cumplido.
– Si como sea, – se notaba que era hermana de Han, – pero ahora no es el momento de conversar.
– Entonces será en una cita,...pero... y si me besas y si...nos enamoramos y tengo que ir a Iwa, entonces, – antes que siguiera hablando, Kurotsuchi le tapo la boca con el golpe de su puño.
– ¡OMOI NO PIERDAS EL TIEMPO! – Le espetó Karui enojada.
– HAI, HAI mandona,... Al parecer es hora de olvidarse de los problemas.
– JINTON: SAISHUU TEKI NA SHOUMETSU – de pronto, el Kage que faltaba apareció al lado del Raikage, mientras en un momento dado, la parte superior del edificio derruido había desaparecido.
– Onoki,... no has mejorado nada desde la última vez en que nos enfrentamos. – Saliendo del humo, caminaba tranquilamente Madara, observando todo cuanto a su alrededor, – Konoha ha cambiado, antes no era tan... débil de seguridad.
– ANBU, mantenga a los civiles en los refugios, alerta roja a toda la aldea – Kakashi sabía que los cinco Kages no se contendrían, menos aun si todo este problema con el poder se pueda terminar de una vez por todas.
– Mhhp, ¿planean enfrentase a mi? JAJAJAJAJA, POR FAVRO no me hagan reír – ciertamente era un shinobi de renombre y su poder merecía respeto, aunque su actitud era desquiciado, había algo diferente en el, Onoki al ser el último con quien se enfrentó, se dio cuenta, todos estaban al margen. – Les vuelvo a preguntar ¡¿Dónde están los bijuus?
– ¡NO TE DIREMOS NADA! – gritaron en conjunto Mei Terumi y A, lanzándose al combate, de improvisto unas raíces de color verde fluorescente detuvieron su avance.
– No quieren cooperar, perfecto ¡mejor para mí! Se los sacaré a la fuerza y de paso destruiré a Konoha, ¡ZETSU! – Del suelo emerge un Zetsu blanco – es hora de usa formación Saishuu mokuteki chi.
– No creo que puedas terminarlo – Jiraiya ya estaba en modo Sennin, reuniendo toda la energía natural posible en su puño, se lanza para acabar con el enemigo del mundo, y antes de lograr su cometido, Zetsu lo detiene con una sola mano, observando como el hombre-planta empezaba a tomar una forma diferente.
– Veremos si los Kages pueden contra mí y Akatsuki, – a espaldas de Madara, comenzaron a brotar raíces blancas. Jiraiya estaba expectante, viendo como esa 'cosa' con forma humana, se transformaba en alguien al que él había creído muerto hace mucho tiempo, – interesante lo que puede hacer Zetsu, ¿no lo crees?
– ¿Ya... Yahiko? – Efectivamente, el clon de Zetsu de Pein, el pelo-blanco se apartó de él, separándose del grupo de combate, y por el shock se posicionó al lado de Tsunade, que al igual que su compañero, reconoció la figura ya adulta de Yahiko, A decidió ignorar eso, tomando una pose defensiva.
– ¡NO IMPORTA DE QUE ALDEA SEAMOS, LUCHAMOS EN EQUIPO ALGO QUE TU NO ENTENDERIAS MADARA, Y POR ESO ES QUE CAERAS! – Las cosas se estaban precipitando demasiado rápido, el grito de guerra había impulsado a todos los shinobis al combate, sacado de su ensoñación a los dos Sannin.
– ¡HAI! – Todos comenzaron a lanzarse al ataque, Madara veía de reojo como empezaban a aparecer más Zetsu, mismos que cambiaban de forma, una sonrisa retorcida apareció debajo de su máscara, se estaba divirtiendo de maravilla.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Cerca de un acantilado se encontraba, sentado en la orilla de la misma, un joven de cabellos negros y mechones de color verde oscuro, a su espalda emergió la parte negra de Zetsu, el joven ya lo había sentido mucho antes de que llegara, ni se inmutó, solo vio de reojo al ser y suspiró, para después levantarse y tomar una espada que se encontraba en el suelo, era blanca con retoques verdes, siendo hueca, solo es el filo con la forma de una espada, sin duda una de las siete gatana de los espadachines de la niebla, la afamada Saishuuteki na Ekitai Shiito. Todo el mundo cree que sigue en las manos del poseedor original, sin embargo hace mucho tiempo que pasó a manos de este excepcional shinobi de la hierba, en el último combate, se habían cambiado las espadas, llevándose Kiri una falsa.
– ¿Qué es lo que quieres? – La voz monótona y estoica podía competir con la de Sasuke, Zetsu sonreía, con ¿cariño?
– Takuya, es hora de que debas unirte a Akatsuki. – La primera impresión que daba el joven prodigio era que nunca sonreía, aunque esta vez dio la mejor que tenía.
– ¿Qué haremos esta vez?
– Debemos de encargarnos de una solitaria – la burla era entendible solo para eso dos, lentamente Zetsu se hundía en el suelo, al igual que el joven maestro.
– No será un problema – estaba nuevamente inexpresivo, más en su interior ansiaba poder demostrarle a Zetsu lo que puede hacer, con solo una parte para desaparecer, el joven exclamó antes de abandonar su hogar, – te haré sentir orgullo... Padre.
Tsukiyomi no keimusho= La cárcel del dios de la Luna
Hokyou kurotaiyou= Refuerzo del Sol negro
Jigoku ha fuuin= El infierno es sellado
Youton: Funka kidou= Elemento lava: lanza erupción (Correctamente sería: la erupción ha comenzado)
Jinton: Saishuu teki na shoumetsu= Elemento polvo: la aniquilación definitiva
Saishuu mokuteki chi= Destino final
