Jack no se podía creer como había cambiado su vida en el último año. Parecía parte de un sueño del que se despertaría y todo volvería a estar como antes, manteniendo una extraña relación con Ianto, sin decirle los sus verdaderos sentimientos y guardando todavía un eterno amor por el Doctor.
Pero todo eso había desaparecido, desde luego apreciaba al Doctor, pero como un buen amigo, el mejor incluso y el padre de su hijo. Pero nada más, ahora su corazón tan sólo latía por una persona que ahora le necesitaba. Además tenía tres hijos, quien se lo iba a decir, con todo lo que había hecho en su vida y ahora tenía tres bebés maravillosos.
Los niños estaban creciendo muy rápido, pronto cumpliría el año y antes de que se diera cuenta estarían de camino al colegio. Todavía temía lo que pudiera ocurrir con Tyler, pese a lo que el Doctor le había dicho, todavía pensaba que su amigo podía cambiar de opinión y decidiera llevárselo lejos. Si se lo llevaba apenas lo vería y cuando eso ocurriera, el niño habría crecido y ya no reconocería a su padre.
Era lo malo de tener mucho tiempo libre para pensar. Había dejado a Gwen a cargo de la base, confiaba en ella y en el resto del equipo para hacer el trabajo mientras él cuidaba de Ianto. Lleva casi un día inconsciente y pese a que Owen le había dicho que era algo normal, necesitaba verlo despertar para poder relajarse de nuevo.
Así, sentado junto a la cama, sin moverse en todo el día, Jack pensaba en el paso y en el futuro, en como había cambiado todo y en lo que pasaría con el tiempo. Además, nadie se había preguntado, hasta que punto Joy era especial, como había dicho la criatura. Desde el principio, Jack se había preguntado si alguno de sus hijos heredaría su particularidad de ser inmortal y después de aquel ataque, se preguntó si sería Joy, peor no había tenido tiempo de preguntarle al Doctor o a Owen al respecto.
"Deberís comer algo." Jack se dio la vuelta. Rose estaba apoyada en la puerta. "Owen dijo que hasta mañana por la mañana no era probable que despertara."
"Lo se, pero aún así no quiero dejarlo solo."
"No está solo, creo que a estas alturas Ianto ya sabe que pase lo que pase estás con él." Rose entró en la habitación y fue hasta Jack. Se conocían bien, habían pasado por mucho juntos y durante mucho tiempo había compartido el mismo amor por el Doctor. "Te quiere y sabe que… pase lo que pase jamás te perderá."
"Parece que hables de ti y del Doctor."
Rose se ruborizó, definitivamente la conocía bien.
"No, ahora estoy hablando de ti y de Ianto. Habéis tenido dos niñas preciosas, le has dicho que le quieres, que ya es más de lo que yo te he visto hacer nunca por el Doctor y ahora estás aquí. ¿No crees que Ianto lo pasaría mucho peor si supiera que has dejado de dormir y comer por no moverte de su lado?"
"No me gusta que uses el chantaje emocional conmigo."
"Pues la verdad es que siempre me ha funcionado muy bien con los dos, el Doctor todavía sigue cayendo." Los dos amigos se miraron y sonrieron. "¿Sabes una cosa? Tyler cada vez se parece más a ti, te veo reflejado en él."
"¿Por qué, porque es muy guapo y encantador?"
"Eso también, pero sobretodo porque es muy testarudo siempre sabe lo que quiere hacer." Alargó la mano hasta su amigo y mantuvo la sonrisa. "Vamos, tienes mala cara ¿Cuándo fue la última vez que comiste y dormiste?"
"Sinceramente no lo recuerdo."
"¿Y las niñas? Se que Rhys y Gwen están encantados de cuidar de ellas, pero te recuerdo que son tus hijas y te necesitan, Ianto quiere que cuides de ellas, eso no tengo ni que pensarlo. Eres su padre y las adoras."
Jack no dijo nada, pese a haber salvado el mundo más veces de las que podía recordar, lo cierto era que todo aquello, se le estaba haciendo realmente complicado y lo peor de todo es que no quería compartirlo con nadie.
"Vamos a hacer una cosa, Tu te vienes conmigo ahora, comes algo te echas un rato y descansas y cambio me quedo con Ianto. No tengo nada que hacer, el Doctor se ha llevado de paseo a Tyler."
"Tienes que avisarme si despierta." Rose se mantuvo firme, la mano delante de Jack, esperando que el capitán le hiciera caso. "Muy bien, no se lo consigues pero siempre ganas."
- o -
Tal y como le había pedido Rose, Jack se fue a comer, aunque no tenía hambre y parecía que el estómago se le había cerrado y luego se fue a casa de Gwen a buscar a las gemelas. Era cierto, sus amigos estaban encantados de tenerlas.
"Así practicamos." Decía continuamente Rhys que estaba demostrando ser un padre ejemplar para las niñas.
En un día había aprendido a poner los pañales con una mano, mientras con la otra comprobaba el estado del biberón; Gwen había descubierto además que su marido sabía muchas nanas, que hacían que las niñas se quedaran dormidas automáticamente. Definitivamente, cuando toda aquello terminara, le propondría tener un hijo.
La visita de Jack fue una sorpresa para los adultos y una auténtica fiesta para las pequeñas. En cuanto vieron a su padre, las dos niñas comenzaron a reír y a moverse para llamar su atención. Jack fue hasta ellas, que estaba sentadas en sus dos carritos.
"Estábamos a punto de salir a dar un paseo, pero ya que estás aquí supongo que querrás hacerlo tu." Le dijo Gwen con la mejor de sus sonrisas, aunque Jack sabía que algo detrás de aquel gesto, algo que no se atrevía a decir, por lo que hizo él.
"Vamos dilo, piensas que soy un padre terrible y que he dejado abandonadas a mis hijas."
"Yo no he dicho eso, pero ya que lo comentas, entiendo que Ianto es tu vida y que lo harías todo por él, pero ten en cuenta que tienes a las niñas, te necesitan ahora que Ianto…" Se arrepintió nada más empezar a decirlo.
"Lo se y no sabes cuanto lo siento. Pero supongo que no estaba preparado para todas estas responsabilidades. Cuando por fin me había hecho a la idea de ser padre; esa cosa nos ataca y Ianto se interpone aún cuando sabía que no me iba a pasar nada. No se, creo que me he sentido bastante inútil estos días y tenía que hacer algo para solucionarlo."
Gwen le abrazó, notó la tensión en el cuerpo del capitán, pero no dijo nada al respecto, Jack era lo bastante reservado como para que le estuviera costado horrores ser sincero ahora.
"Ianto sabía que esa cosa te quería a ti y no a las niñas, lo averiguó y quiso evitarlo. No se trataba de ser un superhéroe ni nada parecido, ya sabes que Ianto no quiere demostrarte nada, los dos sábeis que no es necesario. Lo único que ha hecho es salvarte la vida."
"Ese es el problema Gwen, ¿no lo ves? Yo soy el inmortal, yo soy el que os protege, el que explota las bombas porque volverá a regenerarse, no Ianto."
"Veo que el que no lo entiendes eres tu."
Jack la miró sin comprender. Desde el carro, Joy alargó los brazos y comenzó a hacer ruiditos para llamar la atención de su padre, mientras que Emily se había quedado dormida a su lado en cuanto vio a su padre. Jack cogió en brazos a su hija y la niña apretó su pequeño cuerpo contra él, como si temiera que fuera a marcharse de nuevo y pudiera perderle.
"Ya no estás solo, has creado una familia y Ianto quiere que le veas como un igual. No se trata de que te salve la vida o de ponerse en peligro él. Ianto lo daría todo por ti, incluso su vida."
"Eso es lo que me da miedo. Si lo hubieras visto, acabó con esa cosa cuando apenas se podía mover, se tambaleó caminando hacia mi, tenía una herida horrible en la cabeza y aún así había hecho lo que yo no había conseguido. No me siento mal por eso, no quiero hacerlo todo yo; pero no puedo dejar de pensar que Ianto puede morir un día de estos."
"Jack…"
Joy miró al capitán, parecía comprender las palabras de su padre o tal vez tan solo supiera que estaba triste. Le miró unos ojos azules intensos y brillantes, llenos de una fuerza más allá de la de cualquier bebé. Sin duda había parte de Jack en ella, lo veía, lo sentía, aunque no pudiera explicarlo.
"Pero tienes razón." Dijo por fin Jack. "Y creo que ya se lo que Ianto quiere que yo esté haciendo ahora mientras despierta."
Colocó a la niña en su carro y le dio un beso en la mejilla a Gwen dispuesto para marcharse.
"¿No me vas a decir que es lo que vas a hacer después de todo mi discurso para hacerte sentir mejor?"
"Tengo que saber si alguna de las niñas tiene parte del vortex dentro, igual que Tyler, aunque supongo que Tyler es todavía más especial, siendo medio Señor del tiempo y medio yo."
"Deberíamos ir contigo." Gwen llamó a Rhys y le contó en dos palabras lo que iban a hacer.
"Probablemente, porque no se ni como voy a conseguir averiguarlo."
