Estos personajes han nacido de la imaginación de Charlaine Harris. Gracias por prestárnoslos para jugar con ellos.


18.

Alcide y yo nos quedamos mirando un poco confundidos con nuestros acompañantes. Habían cogido las cartas y las miraban comentando entre ellos como si nosotros no estuviésemos. Pam uno y Pam dos, o Laf uno y Laf dos, que tanto daba, pidieron su comida a la camarera que les miraba como si fuesen de otro planeta, porque, en realidad, lo eran.

_ ¿Y bien? - Alcide no pudo más y preguntó.

_ Paciencia, Herveaux – sonrió Pam a la camarera que acababa de poner los pedidos.

_ Y una mierda, Pam, ha sido una mala mañana. Me he peleado con Jason y Calvin no vaticina nada bueno, así que de paciencia, a estas horas, ya estoy muy corto – gruñó.

_ Mi lobo feroz... – sonrió extendiendo la mano hasta cogerle de la barbilla y le tiró un beso-. Estamos hablando de mi Northman, ¿de verdad crees que me lo tomaría así de bien si no fuesen buenas noticias?

_ No, pero nosotros las necesitamos más incluso que tú...

_ ¿Sí, cariño? – me miró y se acercó para besar mi mejilla- No te preocupes, tu Pam lo va a arraglar todo.

_ Lo sé, Pam, pero estaría bien saber cómo – sonreí por fin.

_ Paciencia, ya lo he dicho.

Mientras Alcide y yo nos comíamos las uñas, Pam y Laf dieron fe de su almuerzo. Cuando la camarera vino con el postre y unos cafés para nosotros, alguien se incorporó a nuestra mesa.

_ Espero no haberos hecho esperar mucho – sonrió tímidamente Jason.

_ ¿Qué haces aquí? - dijo serio Alcide-. ¿No nos hemos gritado lo suficiente esta mañana?

_ Sí, bueno – dijo sentándose-, sobre eso quería hablar.

La camarera volvió a hacer acto de presencia y Jason pidió un café. En unos minutos que se hicieron eternos, volvió con su pedido. Le miramos expectantes mientras le echaba el azúcar y le daba un sorbo. Si alguien más aparecía y dilataba lo que tenían que decir iba a ponerme en plan berserker.

_ ¿Te vas a explicar sobre tu comportamiento de esta mañana? - le espetó Alcide sin poderse contener más-. Ha sido inexcusable. No sólo has acusado de una barbaridad a un amigo mío al que quiero y en el confío, sino que, implícitamente, me has acusado a mí de haber permitido que le hiciera daño a tu hermana, como si no supieras lo importante que ha sido y aún es para mí.

_ Lo siento – fue lo único que dijo Jason removiendo distraidamente su café.

_ ¿Lo siento? Sí, supongo que con eso y "gracias" y "por favor" lo arreglas todo, pero conmigo no va a ser suficiente. Hace más de diez años que nos conocemos – le miró decepcionado-, Jason, esperaba otra cosa de tí...

_ Yo también, créeme. Necesito disculparme y no ya tanto contigo, Al, sino con Eric – me miró-. Me resultó demasiado fácil dudar de tí. Me tragué todo lo que ese hijo de puta me contó, estaba tan furioso por lo que le había pasado a Sook que ni lo pensé. En ningún momento te concedí el beneficio de la duda, hasta que mi hermana no me lo ha contado esta mañana y me ha demostrado la clase de cabrón que es, no me lo he podido creer.

_ Bueno, vamos a dejar el drama – intervino Pam-. Tú estás muy indignado y tú muy arrepentido, daos un beso y pasad página, no tenemos tiempo. Laf, por favor, ilumina a esta gente con tu sabiduría.

_ Aquí, la señorita Ravenscroft – Laf sonrió a Pam- me ha contado lo que os ha pasado esta mañana. Ni que decir tiene que no me puedo creer lo que ese cabrón ha hecho. Mi madre me contó anoche lo que pasó y esta mañana me ha llamado para decirme que Bill ha ido a verla y que le ha llorado amargamente, suplicándole que por favor, no cuente lo que pasó, que se siente muy avergonzado, que no soportaría que su mami ni su futura suegra pudieran pensar mal de él, que fue un arrebato porque ese hombre – se volvió a mirarme-, tú, llevas toda la semana acosando a su novia y se le nubló la mente cuando la vio contigo. Mi pobre madre, que es buena y aún cree en la gente, vete tú a saber porqué con lo mal que la han tratado, estaba decidida a hacerlo.

_ No me puedo creer lo de este tío – Jason estaba cada vez más indignado-. Después de lo de esta mañana, ¿ha tenido el valor de ir a ver a tu madre?

_ ¿Qué ha pasado esta mañana?

_ De todo. Te he llamado porque ese cabrón ha ido a casa a contarme otra vez lo que Eric había hecho, luego ha subido a hablar con Sookie y la ha insultado y amenazado...

_ ¡¿Qué ha hecho? - grité interviniendo por primera vez en la conversación-. Voy a matar a ese capullo...

_ Después de mí – respondió Jason-. Y si sólo hubiese sido eso.

_ ¿Qué más ha hecho Compton? – masculló Alcide.

El móvil de Jason nos interrumpió y nos permitió serenarnos un poco.

_ Dime, Tara – hizo una pausa-, espera, te pongo en el manos libres.

_ ...La he dejado con Hoyt, nos lo hemos encontrado allí. Se ve que Maxine anoche se pasó con el bourbon y, bueno, se ha "lesionado" - soltó una risita-. En fin, que la he dejado ir con él porque su madre va sedada y no les va a dar el viaje. Las pruebas parecen todas negativas, han dicho que nos llamarían si observaran algo fuera de lo normal.

_ ¿Qué pasa? ¿Se encuentra mal Sookie?- pregunté alarmado.

_ Hey, Eric, no sabía que estabas ahí... ¿Jason...? - dijo con tono preocupado-. No estarás cometiendo una tontería, ¿verdad...?

_ No, estamos buscando una solución a nuestro problema común.

_ ¿Y Sookie? - volví a preguntar.

_ Está bien, se ha hecho algunas pruebas para descartar que el golpe fuese algo más importante. Tranquilo, al menos por esa parte...

_ Me estáis destrozando los nervios. Joder, ¿queréis soltar de una vez lo que sea? - casi supliqué.

_ A ver, que alguien me haga un resumen, que no he podido hablar con Jason antes – pidió Tara.

_ Fue Bill el que hizo que Sookie se golpeara. Todo lo que nos contó que hizo Eric, fue él – Tara reprimió un grito-. Nos ha mentido a todos y esta mañana ha venido y ha insultado y amenazado a Sookie.

_ Joder...

_ Así que tenemos a Sosoman mintiendo como un bellaco desde anoche, a todo el mundo que se encuentra, y aquí estamos nosotros, comparando notas, para averiguar como podemos patear su culo blancuzco – terminó Lafayette.

_ Vaya, veo que estamos todos. Vale, ¿qué hacemos?

_ Espera que eso no ha sido todo – murmuró Jason miró a Alcide-. Aún no sabéis con qué la amenaza.

_ Dime que que es algo por lo que voy a tener que partirle la cara, por favor, que me muero de ganas – le dijo Al.

_ Es fácil que lo hagas, y más aún que te ayudemos todos – suspiró-. Le ha dicho que va a seguir adelante con la boda si no quiere que cierto fichero que tiene sobre nosotros, y cuando digo nosotros me refiero a vosotros también, sea del dominio público.

_ ¿Sobre nosotros? - preguntó Laf- No lo entiendo.

_ Tiene mucha documentación sobre todos, fotos y vídeos. Muy ilustrativos...

_ No sé si te entiendo, ¿los has visto?

_ Si...

_ ¿Y?

_ Bueno, son situaciones comprometidas de todos nosotros...

_ ¿Qué puede tener nuestro? Quiero decir, no se me ocurre qué puede ser – se extrañó Alcide-. ¿Es para tanto?

_ Digamos que, entre otras cosas, ver a mi hermana haciendo según qué cosas es un visual que no quisiera tener y con el que voy a tener que vivir el resto de mi vida – se sacudió estremeciéndose y miró a Alcide significativamente-. No sé si me entiendes...

Todos nos volvimos hacia Alcide que le miraba con cara de espanto. Los ojos amenazando con salirse de sus órbitas y la boca abierta.

_ ¡Voy a matar a ese cabrón! - rugió.

_ Ponte a la cola – le miró apretando la mandíbula.

_ Jason, no lo entiendes, eso lo ha robado de mi ordenador – bajó la vista y añadió con un hilo de voz-. No creo que tu hermana lo conservara...

_ Habrá que preguntárselo aunque no creo que conteste, está bastante encabezonada con no dejar que nada de esto salga a la luz.

_ ¡No jodas...! - gritó Tara desde su despacho- ¡¿Tiene ese vídeo? Yo sé de cómo lo ha conseguido, lo ha sacado de su cajón de la ropa interior. Sookie guardaba el disco en él, debajo de todo...

_ ¿Lo conservaba...? - sonrió Alcide y yo empezaba a cabrearme porque, a esas alturas, ya tenía una idea bastante clara de qué debía haber en ese vídeo. Pam tosió y él volvió a ponerse serio-. Aunque lo verdaderamente importante es cómo le va a dejar pasar algo así.

_ La abuela. Hará lo que haga falta para que no se entere, para protegerla de un escándalo – Jason se paró un segundo y recapacitó - ¿En el cajón de su ropa interior?, ¿qué hacía registrando ese cajón? Ese tío es un enfermo...

_ Ese tío está muerto – le corrigió Alcide.

_ Vale, sí, pero después de desacreditarle – sugirió Pam-. Os estáis dejando llevar por la testosterona, que ahora no nos sirve de nada, y tenemos dos días escasos.

_ Parece poco tiempo – se encogió Jason.

_ O mucho – sonrió Pam-, no debería ser tan difícil... Somos inteligentes y algo se nos tiene que ocurrir entre todos, es más, quizá yo ya tenga un par de ideas... - eso se ganó nuestra atención- Por lo pronto, vamos a fingir que nada ha cambiado.

_ No me veo capaz – murmuró Jason.

_ Ya lo creo, Stackhouse. Te vas a ir a casa y vas a fingir, incluso con tu hermana, que todo sigue igual – ordenó Pam con su mejor tono imperativo-. No has hablado con nadie de esto, sigues peleado con Alcide porque no te coge el teléfono y no has hablado con Tara ni Laf. Y por si eso fuera poco, vas a pretender no saber nada del vídeo con ese gusano y le vas a organizar una despedida de soltero de las que hacen época.

_ No sé Pam...

_ No me cuestiones, Stackhouse – se volvió hacia Laf-. Ayúdale, querida, no dejes que pueda meter la pata.

_ ¿Necesitaremos putas? - preguntó Laf en su tono más profesional, como si preguntara por los camareros.

_ Sí. Y a ese amigo tuyo que me has presentado antes, Jesús..., ¿no? - Laf subió la cejas y le sonrió con complicidad.

_ ¿Crees que se dejará...?

_ Si se lo piden con cariño...