Nota: Los detectives no son míos, solo juego con ellos y prohibida la copia de esta historia.
Te extraño.
Summary: Olivia ahora está con Rex, Elliot se muere de celos, algo inesperado pasara entre Olivia y Rex… ¿Qué pasara con Elliot?
-Te amo.-le dije y puse mis manos en su cara y sin pedir permiso, la bese.
Ella se quedo helada…no me respondió el beso, me separe de ella y vi que estaba llorando.
-Lo siento…yo…amo a…Rex.-me dijo y se fue corriendo.
Dejándome a mí y a mi corazón roto.
Y otra lágrima salió.
Habían pasado 5 meses desde que paso aquel beso y Olivia no me hablaba.
Trate de resolver todo pero fue inútil, ahora Rex se la pasaba todo el tiempo con ella y me era imposible resolver las cosas.
Yo trabajaba solo, o había veces que trabajaba con Fin o con Munch, pero con Olivia no volví a trabajar más.
Olivia se había salido del trabajo cuando cumplió los 6 meses, no quería que le pasara nada a su bebe.
Hoy estaba en unos de esos días que tomaba 5 tazas de café y leía una y otra vez el caso que teníamos.
Levante la vista y otra vez el escritorio vacio enfrente de mí.
Suspire y me levante a prepararme otra taza de café.
Regrese y me lleve una gran sorpresa, Olivia estaba entrando a la comisaria con una cara de dolor.
Me levante y fui hacia ella.
-Liv… ¿Qué te pasa?-le pregunte.
-El…bebe…se adelanto…2 semanas antes… ¿No está Rex aquí?-me pregunto.
-No… ¿Por qué no fuiste al hospital?-le volví a preguntar.
-Venia a ver si estaba Rex…! Ahhh!-grito de dolor.
-Ven…vamos al hospital… ¿Cuántas contracciones llevas?-le dije.
-5 cada 6 minutos.-me dijo y se toco su vientre.
-Bien, respira y mantén la calma.-le dije, ya tenía experiencia en esto, Kathy hacia lo mismo cuando iba a nacer un bebe.
-¡¿Cómo quieres que mantenga la calma cuando mi primer hijo va a nacer?-me grito.
-Bien…trata de hacerlo.-le dije y arranque el coche.
Iba lo más rápido posible, hasta que llegamos al hospital.
-¿Trajiste las cosas del bebe?-le pregunte.
-Sí, están en la cajuela.-me dijo.- ¡Ahhh!
La cargue y la lleve a la entrada.
-Disculpe, necesito que la atiendan, va a nacer su bebe.-le dije a la enfermera.
-Sí, en un momento traerán la camilla.-me dijo y trajeron la camilla, la recosté y me aleje de ella.
-Ell…por favor…entra conmigo…-me pidió antes de que le pusieran la máscara de oxigeno.
Tome aire y asentí, tome su mano y nos llevaron a la sala de parto.
-¿Usted es el padre?-me pregunto el doctor.
-No, soy su compañero de trabajo.-le conteste.
-Bien, necesito que se ponga esto antes de entrar.-me dio una bata y un gorro.
Me los puse rápido y entre a la sala.
Olivia estaba acostada y las enfermeras y el doctor estaban listos.
Me acerque a Liv y tome su mano, ella me miro y me regalo una sonrisa como las que siempre me daba.
Yo le devolví a regalar la sonrisa y asentí.
-Bien, necesito que puje lo más fuerte que pueda…1…2…3-le dijo el doctor y Liv pujo.
-Vamos bien, una vez más.-le dijo el doctor.- 1…2…3
Y lo volvió a hacer.
-Falta poco, solo uno más y el bebe estará aquí en el mundo…1…2…3-le dijo el doctor y Liv pujo más fuerte que las otras veces.
Y escuchamos el sonido de un bebe.
-¡Felicidades, en una niña!-anuncio el doctor.
Tenía unas grandes de besarla y decirle cuanto la amaba, pero sabía que sería un error, la estaba recuperando y volver a hacer lo mismo, no lo podía permitir.
-Señor… ¿Quiere cortar el cordón?-me dijo la enfermera.
-Yo…-empecé a decir, mire a Olivia y ella asintió.
Me dirigí donde estaba el doctor, tome las pinzas y corte el cordón.
Sonreí, vi al bebe y vi que tenía mucho parecido a Olivia, pero también tenía unos rasgos de Rex.
Regrese a donde estaba Olivia y le volví a tomar la mano.
-Gracias por estar aquí.-me dijo Liv.
-Para eso son los amigos.-le dije y me acerque a ella, y bese su mejilla, ella se sonrojo y mordió su labio.
-Perdona que no te haya hablado en todos estos meses.-me dijo y una lágrima solitaria se derramo por su mejilla.- Yo…
-Shhh…-le dije poniendo un dedo en sus labios.- Dejemos eso en el pasado.
Ella asintió y sonrió.
-¿Qué nombre le pondrás?-le pregunte, refiriéndome a la bebe.
-Amaya.-me dijo.- Amaya Benson Winters.
-Suena bien.-le dije (Sonaría mejor con Stabler) pensé.- Voy a llamarle a Rex.
-De acuerdo.-me contesto.
Salí al pasillo y marque su número.
-¿Diga?-dijo Rex.
-Hola Rex, este soy Elliot, te marcaba para decirte que tu bebe ya nació.-le dije.
-¡¿Qué? ¡Oh por dios! ¿En qué hospital están?-me dijo.
-En el Mercy.-le dije.- Felicidades, es una niña.
-Que hermosa, esperemos se parezca más a Olivia.-me dijo.
-¿Dónde estás?-le pregunte.
-Vine aquí al centro a recoger unos papeles que me mandaron mis compañeros.-me dijo tranquilo.
-De acuerdo, no tardes, Liv te extraña.-le dije y colgué.
Me senté en las bancas que había en el pasillo y recargue mi cabeza en la pared.
-¿Dónde está?-me pregunto Rex.
-¡Vaya! ¡Eso fue rápido!-le dije.
-Es mi esposa y me preocupo por ella.-le aclaro.
-Está en la en la habitación 408, vamos te llevo.-le dije.
El asintió y fuimos hacia la habitación de Liv, tocamos la puerta y después de escuchar un suave, adelante, entramos.
-¡Cariño!-grito Olivia al ver a Rex.
-¡Hola amor!-le contesto Rex y fue a besarla.
-Mira… ¿Acaso no es hermosa?-le dijo Liv enseñándole a Amaya.
-Se parece a tí.-le dijo su esposo.- Hola Amaya.
-Me tengo que ir.-le dije.
-¿Por qué?-me pregunto Olivia.
-Yo…tengo cosas que hacer…Felicidades.-les dije y cerré la puerta.
No podía soportar verlos en su burbuja feliz, yo sobraba en esa felicidad, ahora ella tenía a una familia, no me necesitaría más.
-¡Oye Elliot!-me grito Rex desde la habitación.
-¿Sí?-le pregunte.
-Gracias.-me dijo y se metió a la habitación.
Sonreí, me agradecía, peroeso no bastaba para calmar mi dolor.
