Nota: Los detectives no son míos, solo juego con ellos y prohibida la copia de esta historia.
Te extraño.
Summary: Olivia ahora está con Rex, Elliot se muere de celos, algo inesperado pasara entre Olivia y Rex… ¿Qué pasara con Elliot?
-Yo…tengo cosas que hacer…Felicidades.-les dije y cerré la puerta.
No podía soportar verlos en su burbuja feliz, yo sobraba en esa felicidad, ahora ella tenía a una
familia, no me necesitaría más.
-¡Oye Elliot!-me grito Rex desde la habitación.
-¿Sí?-le pregunte.
-Gracias.-me dijo y se metió a la habitación.
Sonreí, me agradecía, pero eso no bastaba para calmar mi dolor.

- -Hola Elliot.-me dijo Liv sentándose en su escritorio.

-Hola Liv.-la salude.- ¿Y Amaya?

-Se quedo con Rex.-me dijo y sonrío.

-Creo que por fin hiciste tú familia.-le dije.

-La que siempre desee, un esposo que me bese cuando regrese del trabajo y hermosa bebe.-me contesto.

-Que suerte.-le dije.

-¿Qué paso con Kathy?-me pregunto.

-Nos divorciamos.-le conteste sin importancia.

-Oh, lo siento tanto.-se disculpo.

-No te preocupes, era lo mejor para los dos.-le conteste y le regale una sonrisa.

Nos pusimos a trabajar en el caso de un asesinato, fuimos a las casas a preguntar sobre el asesinato.

-Me tengo que ir, ya son las 9 y tengo que preparar la cena.-me dijo Liv juntando sus cosas.

-De acuerdo, que descanses.-le dije y ella asintió.

Habíamos resuelto todo, lo demás quedo en el pasado, pero mis sentimientos no.

Me fui a mi departamento, me prepare algo ligero para cenar, me bañe y después me acosté viendo la foto que tenía en mi mesa de noche, donde estábamos Liv y yo.

Sonriendo.

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.

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Habían pasado 3 meses, Liv y yo nos llevábamos como antes, iba a visitar a Amaya, estaba por cumplir los 4 meses, era un encanto.

Toque la puerta de la casa de Liv y ella me abrió con Amaya en brazos

-¡Hola pequeñas!-les dije y tome a Amaya en mis brazos.

-¿Cómo has estado Liv? ¿Y Rex?-le pregunte a Olivia

-Se fue a L.A a ver un caso, ya tiene una semana, y lo extraño mucho.-me contesto.

-Qué bien, espero regrese pronto.-le dije a Liv y ella asintió.

Sonó el teléfono y fue a contestar, yo lleve a Amaya a su recamara y escuche como Liv gritaba, fui rápido a verla y vi que estaba en el piso llorando.

-Liv... ¿Qué te pasa?-le pregunte ella me miro y dijo las palabras que nunca creí que iba a decir.

-Rex...murió...-me dijo y empezó a llorar otra vez.

-¿Qué?-le pregunte.- Eso no puede ser.

-Sí, me…acaban de…llamar…fue…a ver a unos…narcotraficantes…y…exploto la casa…y…murió ahí…fue el único…ya que…iba…solo… ¡Oh Elliot! ¡Lo amo! ¡No puede pasar eso!-me dijo y me abrazo empezando a llorar.- ¡Prometió que siempre estaríamos juntos!

-Liv…lo siento tanto.-le dije y empecé a llorar con ella.

Amaya se empezó a mover inquieta.

-Amaya…-dijo Liv y la cargo, la abrazo y lloro.- Eres lo único que me queda de él.

Yo la observe como su dolor era mi dolor, aunque envidiaba a Rex, también lamentaba su muerte.

Y más por la familia que tenía, una hermosa bebe y una maravillosa esposa.

-Liv…voy a acostar a Amaya.-le dije y cargue a la bebe, la lleve a su habitación, la acosté en su cuna y le prendí el monitor para que se quedara dormida.

Salí de su habitación y fui a la sala, Liv estaba acostada en el sillón viendo la foto de su boda.

Me acerque a ella y vi que estaba llorando.

-Liv…-le dije y me acerque a ella, ella me miro y me abrazo.- Desahógate.

Ella puso sus brazos alrededor de mi cuello y coloco su cara en mi cuello y lloro, sollozaba y sollozaba.

-Lo siento tanto Liv…no se qué hacer para sanar todo ese dolor que sientes ahora mismo.-le decía y acariciaba su cabello.

No sé cuánto tiempo estuvimos así, hasta que su respiración se hizo más lenta y supe que se había dormido.

La cargue al estilo novia y la lleve a su recamara, la acosté en su cama y la tape con las sabanas, ella agarro la otra almohada y susurro el nombre de Rex.

-Rex…-dijo y suspiro, quedándose dormida otra vez.

Cerré la puerta y pase a espiar a Amaya y estaba dormida, la tape con su cobija rosa y medio cerré la puerta.

Me dirigí a la sala y tome asiento, mi cabeza se recostó en el respaldo del sillón y cerré los ojos.

-Elliot…-escuche que me llamaba una voz.- Elliot…despierta.

Abrí mis ojos y vi a Liv con los ojos rojos.

-¿Qué pasa cariño?-le pregunte.

-Está lloviendo y…no puedo dormir.-me dijo y se le escapo un sollozo.- Rex siempre me abrazaba…pero ahora ya no…

-Ven.-le dije e hice que se acostara junto a mí.- Todo estará bien, el…te amaba y seguro no quería morir.

-Él sabía que lo amaba, también su hija… ¿Por qué nos hizo esto?-dijo Olivia y lloro.

-El no quiso morir, no sabía que lo iba a hacer, si le hubieran dicho que iba a morir, se hubiera quedado, estoy seguro, también te amaba, cada vez que te veía se notaba en sus ojos cuanto amor y cariño te tenía, y cuando nació Amaya…vi que era feliz, el nunca les hubiera hecho eso.-le dije.

-Pero al fin y al cabo lo hizo.-me contesto y sollozo.

-Escucha…el te amaba, y lo sigue haciendo, donde quiera que el este…los ama y lo seguirá haciendo.-le comente.

-Pero él no sabe cuánto dolor me está causando.-me contesto.

-Pronto sanara.-le dije y ella asintió.- Ahora, duerme.

-Pero no puedo.-me contesto.

-¿Quieres que te cante?-le dije.

-De acuerdo, aunque no creo que sirva.-me contesto y le empecé a cantar.

-Buenas noches mi ángel de tiempo para cerrar los ojos, Y guardar estas preguntas para otro día

Creo que sé lo que me he estado preguntando, Creo que sabes lo que he estado tratando de decir

Le prometí que nunca te dejaré, Y usted debe saber siempre, Donde quiera que usted pueda ir

No importa dónde usted estás, Nunca estará lejos…

Algún día todo se habrán ido, Sin embargo, canciones de cuna seguir y seguir, Ellos nunca mueren así es como usted y yo sé…

Termine de cantarle y vi que había cerrado sus ojos, estaba dormida otra vez.

Yo siempre estaría ahí para ella, aun así me viera como su amigo, su compañero de trabajo…estaría para ella.

Hasta que me pidiera que me alejara.