Nota: los detectives no son míos, solo esta historia y prohibida su copia, si la ven en algún lugar… avísenme =p

Te extraño

Summary: Olivia ahora está con Rex, Elliot se muere de celos, algo pasara entre Rex y Olivia ¿Qué pasara con Elliot?

Estaba en la cocina, haciendo el desayuno, Amaya estaba en su silla y yo la observaba.

-¿Quieres tu leche pequeña?-le pregunte a Amaya y empecé a calentar su biberón.

Entonces escuche unos gritos en la habitación de Liv.

Corrí hacia la recamara y ella estaba llorando.

-Liv…ya paso…tranquilízate.-le decía mientras la abrazaba.

-¡No! ¡El no volverá! ¡No!-seguía diciendo.

-Vamos Liv…tranquila.-le seguía diciendo.

Ella se tranquilizo y su respiración era rápida.

-Lo…si…siento.-me dijo entre sollozos.

-Es normal, todos lo extrañamos.

-Pero yo…no se…si pueda…seguir sin…el…era mí…sol.-me dijo y empezó a llorar.

-Liv…vamos a la cocina, deje a Amaya en su silla.-le dije y ella asintió.

La abracé y fuimos a la cocina.

-¿Estas preparando algo?-me pregunto.

-Sí, es omelet ¿Quieres un poco?-le pregunte.

-No tengo hambre.-me dijo.

-Tienes que comer…tienes que estar sana para cuidar a Amaya.

Ella me miro y me recorrió un escalofrío por mi espalda al ver sus ojos, estaban apagados, aquel brillo que había visto hace unos meses, se había esfumado.

Tenía unas grandes ojeras, ninguna sonrisa adornaba su rostro.

-¿Qué?-me pregunto en un susurro.

-Nada.-le dije y seguí haciendo el desayuno.

Serví dos platos y le di su biberón a Amaya, le puse el plato enfrente a Liv y ella hizo una mueca.

-Cuando digo que no tengo hambre…no bromeo.-me dijo Olivia.

-Y cuando yo digo que tienes que comer…no bromeo.-le seguí el juego.

-¡Elliot! ¡No tengo hambre!-me dijo alzando la voz.

-Olivia Benson…nunca te eh escuchado que no tengas hambre, siempre comes a tus horas.-le dije.

-¡Lo siento! ¡No comeré!-me grito y se fue a su habitación.

Amaya se me quedo viendo.

-¿Crees que necesito hablar con ella?-le pregunte.

Ella solo se me quedo mirando.

-Tomare eso como un sí.-le dije y fui a verla.

Toque su puerta y ella no contesto.

-Liv… ¿puedo pasar?-le pregunte.

Pero no contesto, así que entre y no vi a Olivia en su cama, camine y la vi en el piso, con una camisa de Rex en sus manos, llorando.

-Cariño…-le dije y me acerque a ella.

Ella sonrío un poco, solo un poco.

-El me llamaba cariño cuando llegaba del trabajo.-me dijo y una lágrima se derramo por su mejilla, yo la limpie con mi dedo.

-Lo siento…no te volveré a llamar así.-le comente.

-No…no es eso…es solo que lo recordé.-me comento y me abrazo.- Lo extraño como no te imaginas.

-Sí, me imagino, solo…veo tus ojos y veo todo el dolor reflejado en ellos.-le conteste y ella suspiro, todo el aire lo sentí en mi cuello y me estremecí.

-¿Se nota mucho?-me pregunto.

-Veo la diferencia…hace unos meses eras muy feliz con él y el brillo de felicidad se reflejaba en tus ojos, ahora, están apagados.-le dije.

Nos quedamos un momento ahí, en silencio, abrazándonos.

-Gracias.-me dijo.

-¿Por qué lo dices?-le pregunte.

-Por estar conmigo y con Amaya, no sé como agradecerte.-me contesto.

-No me lo agradezcas.-le dije y ella sonrío.

-¡Feliz cumple mes a ti! ¡Feliz cumple mes a ti…! ¡Feliz cumple mes Amaya!-le cantamos Liv y yo y ella sonrío.

Bese su frente y Olivia también.

-¿Quieres pastel?-le pregunte a Liv.

-Un poco.-me contesto y yo lo serví.

Se lo lleve a la mesa y Liv le estaba dando su biberón a Amaya.

Habían pasado 2 semanas, Olivia estaba saliendo cada día de su depresión y cuidaba más de Amaya, que por cierto hoy cumplía 4 meses.

Comimos el pastel y Amaya se estaba quedando dormida.

Liv se levanto y fue a acostar a Amaya a su habitación, regreso y fue a la cocina.

-¿Quieres beber algo?-me pregunto desde la cocina.

-¿Vas a tomar?-le pregunte.

-No lo eh hecho desde meses.-me comento y se sirvió whisky.- ¿Quieres o no?

-De acuerdo.-le conteste y me entrego un vaso.

Fuimos a la sala y nos sentamos.

Estuvimos platicando toda la noche y empezamos a servirnos más alcohol.

-¿Enserio?-me pregunto.

-Sí.-le conteste.- Esperemos que Cragen no nos despida.

-No…sabe que estás conmigo, cuidándome.-me contesto.- Por cierto…gracias.

-¿Por qué?-le pregunte.

-Por estar conmigo.-me contesto.

-Ya te dije que no te preocupes por eso.-le dije.

Ella se rio y se me quedo viendo.

Nos fuimos acercando más y hasta que nuestros labios estaban cerca…los juntamos.

Liv puso sus manos en mi cuello y yo me puse sobre ella.

El beso iba subiendo de tono, cada vez nos besábamos con más pasión.

Y no sabía que iba a ocurrir después.

-Elliot…-dijo Liv

Y la seguí besando.