Nota: los detectives no son míos, solo esta historia y prohibida su copia, si la ven en algún lugar… avísenme =p
Te extraño
Summary: Olivia ahora está con Rex, Elliot se muere de celos, algo pasara entre Rex y Olivia ¿Qué pasara con Elliot?
-Yo…no lo sé.-le conteste a Elliot.
-Dime la verdad.-me exigió.
-Yo… ¡No lo sé!-le volví a decir, alzando la voz.
-De acuerdo.-me contesto y volteo hacia la pared.
-Pero sabes que te amo ¿Cierto?-le dije.
-¿Estás segura? ¿Tienes claros tus sentimientos?-me pregunto.
-¿Qué? ¿Desconfías de mí?-le pregunte.
-Sí no sabes si sigues queriendo a Rex…menos a mí.-me contesto.
-¡El es el padre de mi hija! ¡Obviamente lo voy a querer!-le dije.
-¡Bien! ¡¿Entonces porque dijiste que me amas?-me pregunto.
-¡Porque tú fuiste el que estuvo conmigo todos los días! ¡Tenía que agradecerte!-le conteste.
-¿Sabes que duele la verdad?-me pregunto.
-Sí…
-Entonces contéstame por favor ¿Sigues amando a Rex?-me volvió a preguntar.
Me lo quede viendo.
-Ya me lastimaste, acaba de una vez.-me dijo.
-¡Sí! ¡¿Qué más quieres?-le conteste.
El no dijo nada, solo cerró sus ojos.
-Vete.-susurro.
-¿Qué?-le pregunte.
-Que te vayas.-me volvió a decir.
-Pero… ¿Por qué?-le dije.
-Ya me has dicho la verdad, no quiero que me sigas agradeciendo, según tú, no necesito de tu falsedad.-me dijo y soltó mi mano.
-No, no puedes hacer eso.-le dije.
-Lo estoy haciendo.-me contesto.
Yo tome aire y me levante, agarre mis cosas y me dirigí a la puerta.
Había lastimado a varias personas, me odiaba a mí misma.
Elliot solo trato de amarme y yo…lo fingí, pero sentía algo más por él pero no lo mismo que Rex.
Abrí mi departamento y vi a Amaya despierta.
-Mamá.-dijo señalándome.
-¿Qué?-le dije.
-Acaba de decir su primera palabra.-Me dijo Fernanda.
Suspire y la cargue.
-Eres muy inteligente.-le dije a Amaya.
-Papá.-dijo y señalo una foto de Elliot y mía.
-El no es tú papá…tu papá murió, y Elliot…dudo que quiera volver a hablarme.-le dije y bese su cabecita.- ¿Durmió?
-En el medio día.-me contesto Fernanda.
-De acuerdo.-le conteste y fui a mi bolso, saque el dinero y le pague a Fernanda.
-Gracias Sra. Benson, Adiós Amaya.-le dijo y la bebe movió su manita.
Cerró la puerta del departamento y solo nos quedamos Amaya y yo, completamente solas.
Suspire y me dirigí a la recamara de Amaya.
-Es casi media noche Amaya.-le dije.- Tienes que dormir.
Le puse mi manta y me empecé a mover de un lado a otro, cantándole.
-Duerme pequeña mía…Yo te cuidare, Velare tus sueños toda la noche, no hay de qué preocuparse…Duerme mi pequeña bebe…sabes que te amo, y yo por ti cuidare, Duerme pequeña mía, los ángeles vendrán a cuidarte…Duerme pequeña mía…yo te cuidare, por siempre y durante toda la eternidad… (N/A: Jojo esa canción se la canto a mi pequeño hijo xD lo amo y siempre lo amare, mi pequeño hijo de un año. Mi Bones.)
Se quedo dormida y la acosté en su cuna, le puse mi mantita rosa y su peluche.
Cerré un poco su puerta y me fui a mi recamara.
Me desvestí y tome un baño, tratando de relajarme, pero sabía que eso era imposible.
Salí de la ducha y me puse mi pijama, un pantalón y una blusa de tirantes.
Me acosté y vi el lado vacio que estaba a mi lado.
Ahí había dormido mi Rex, mi esposo, y también Elliot, mi compañero.
No había pasado nada, solo habíamos dormido en la misma cama.
Me puse a repasar las cosas y compare mis sentimientos de Rex y los de Elliot.
Y supe que no había nadie que ganara.
Amaba a Rex y lo seguía haciendo, a pesar de que nunca volvería, y Elliot, había durado con él casi una década, y había adquirido cariño y amor por él.
Así que amaba a los dos, pero no quería olvidar a Rex, pero tampoco quería perder a Elliot.
Estaba confundida.
Y llegue a una pregunta.
¿Era correcto amar a dos personas?
¿Era posible amar a dos personas al mismo tiempo?
¿Era posible que tú corazón se pudiera dividir en dos partes, tus sentimientos?
