Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.


Capitulo 2 - Fotos

(POV Bella)

El curso de los Junior estaba resultando ser igual que los dos anteriores, sin incidentes. Mi decimoséptimo cumpleaños llegó y se fue, mi padre y yo fuimos con Jacob y Billy a cenar, y luego Jake y yo nos fuimos al cine, al igual que hacíamos todos los años cada vez que alguno de los cuatro cumplíamos años. Me di cuenta de que a veces, cuando pensaba en mi vida, me parecía un poco aburrida, pero eso nunca me había molestado antes y no estaba dispuesta a dejar que me empezara a molestar ahora. Los cambios que sentí dentro de mí en el inicio del año escolar, los empujé y enterré en lo más profundo de mí. Me gustaba mi vida y no quería tener nada que fuera diferente, a pesar de cómo me sentía.

Estuve agradecida cuando las vacaciones de Navidad llegaron, ya que también significaban el comienzo de un nuevo semestre cuando regresáramos. No era exactamente como empezar todo de nuevo, porque estaba en todas las clases de preparación avanzada para la universidad y la mayoría de las clases estaban durante todo el año, pero el par de nuevas clases electivas que me obligaron a coger, eran lo peor de todo. No es que yo odiara el nuevo plan de estudios, sino que odiaba todo, tal vez por eso mi vida era tan aburrida.

"¡Uf! ¿Cómo diablos me pusieron en clase de arte? Esa era mi última opción elegida", me quejé después de conseguir mi horario para la segunda mitad del año escolar.

"Bueno, ¿por qué lo pusiste si no querías tomar esas clases?", Jacob me preguntó en un tono de burla.

"Yo odiaba todos los cursos electivos, así que cogí los cuatro que menos odiaba", le dije.

Jake se rió de mí, así que fui a golpearle por burlarse de mí, pero cogió mi mano y la retorció alrededor de mí hasta que mi brazo estuvo envuelto alrededor de mi propio cuerpo y él lo utilizaba para encerrarme en mi lugar. Sonrió ante mis débiles intentos de liberarme, y entonces me mantuvo en ese lugar con una sola de sus manos y usó la otra para hacerme cosquillas en mis costados.

"No" - reí - "para" - reí - "¡odio las cosquillas!". Finalmente logré gritar, por lo que se detuvo.

"Mierda Bella, ¿por qué has tenido que gritar?, todo el mundo está mirando ahora", dijo Jake, pero se reía de mí.

"La culpa es tuya, sabes que odio eso", le dije con una sonrisa.

"Ya lo sé, por eso lo hago", él sonrió y me besó con dulzura en los labios. "Estoy seguro de que vas a ser buena en las clases de arte, todavía tengo esa obra maestra que dibujaste para mí cuando teníamos seis años", me dijo.

"¿Te refieres a las figuras de palo de nosotros en los columpios?", le pregunté con una sonrisa.

"¿En serio? Yo creía que era una vaca realmente grande", él dijo serio.

"Me has dañado", le pellizqué el brazo.

"Oww, que daño", dijo él frotándose el brazo.

"Pensé que eras una gran y fuerte bestia, pero parece que eres un marica", bromeé.

"Yo soy una bestia fuerte, tal vez si hubieras venido a ver mis entrenamientos como hacen las otras novias, verías que realmente no soy un marica", me besó de nuevo, "Tengo que irme, ¿nos vemos luego?", me preguntó.

"Por supuesto, adiós".

Mi primer día en arte fue definitivamente algo nuevo para mí. Las mesas se pusieron todas en un círculo y se nos permitió tomar nuestros asientos. Yo no estaba acostumbrada a tener esa libertad a la hora de las clases, estaba siempre en unas clases muy estructuradas y rutinarias. Todos los alumnos empezaron a presentarse y se pusieron en los asientos antes de que la campana sonara.

"Bien, clase, bienvenida al arte 101, soy la señora Guiest y sólo sé que vais a tener un semestre maravilloso. Quiero que todos saquéis vuestros libros de arte y dibujéis lo primero que pensasteis esta mañana, cuando os levantasteis", dijo la profesora.

Saqué mi libro de papel de dibujo en blanco y comencé a dibujar. No podía recordar cuál fue mi primer pensamiento de esa mañana, así que hice un dibujo de mi desayuno – huevos - y de un el sol que estaba ya resplandeciente.

"Oh, Srta" - la profesora miró mi nombre en su listado - "Swan. ¡Qué hermosa... burbuja! A veces también pienso en imágenes abstractas cuando me despierto", me dijo y luego se pasó a la siguiente estudiante.

Perra. No me gusta el arte.

Volví a dibujar cuando oí abrirse la puerta, pero no me molesté en levantar la vista al principio porque me imaginé que era un vago que llegaba tarde a clase, y tenía razón.

"El Sr. Cullen, supongo", dijo la profesora, y automáticamente y sin mi permiso, mis ojos se levantaron de mi trabajo y se concentraron en él.

"¿Dónde quiere que me siente?", preguntó sin emociones.

"Bueno, parece que sólo hay un asiento a la izquierda, adelante y siéntate allí", la profesora dijo molesta. El asiento estaba en el otro lado de la clase, lo cual se agradecía. No sabía por qué, pero por alguna razón, yo realmente no quería sentarme a su lado.

"Pensándolo bien, Madelyn me gustaría que cambiaras tu asiento con Edward, por favor", dijo la profesora.

"Pero señora Guiest, nos dijo que podíamos sentarnos donde quisiéramos", protestó Madelyn.

"Sí, soy consciente de eso, pero ya puedo ver que esta disposición de los asientos en particular va a ser un problema. Así que a cambiarse", ordenó la profesora.

La maestra era en realidad más inteligente de lo que pensaba. Edward estaba sentado al lado de otro creador de problemas, y la chica Madelyn estaba sentada con una chica que era tan chismosa y zorra como ella. Pude ver que el cambio les ahorraría una gran cantidad de disturbios en clase, pero ahora me vería obligada a sentarme al lado de Edward; genial.

Esa no era la primera vez que tenía una clase con Edward, no estábamos exactamente en los mismos círculos, así que realmente nunca habíamos hablado antes, de hecho, apostaba a que ni siquiera sabía mi nombre.

"¿Bella?", él me preguntó. Vale, supuse que él sabía mi nombre.

"¿Huh?"

"Se te ha caído el tampón", dijo señalando al suelo.

Miré hacia abajo y para mi horror, mi mochila se había caído y había un tampón en el suelo. Podía sentir el calor de mi cara, ya que se volvió de color rojo brillante, y rápidamente recogí el tampón y las otras cosas que se cayeron y lo metí en la mochila.

Edward se rió entre dientes de mi vergüenza.

Cuando puse mis cosas dentro, traté de que mi mente se despejara y de terminar mi dibujo, pero Edward miraba hacia mí, sonriendo, así que lo mejor que podía hacer era convertir mi pelo en una cortina para que le bloqueara y no me mirara. Eso era tan estúpido, a la gente se le caían las cosas personales - como tampones - todo el tiempo, ¿verdad? ¿Por qué diablos estaba tan avergonzada? No es como si yo fuera la única en esta escuela que los utilizaba. En el último semestre a Jessica se le cayó un condón de su bolso delante de toda la cafetería, pero a nadie pareció importarle. Por lo menos esto no era tan malo, ¿verdad?

"Bien, chicos, este mes vamos a estar trabajando en un proyecto que se entregará en febrero. Normalmente yo diría que el arte es muy personal, pero para este proyecto vamos a trabajar con parejas y por una buena razón. Cada pareja recibirá una cámara que compartirá durante el próximo mes, con esa cámara cada uno tomará una fotografía, en color y en blanco y negro, de su pareja en la naturaleza de algún lugar. A continuación pintareis un retrato de esa imagen tan fiel a la realidad como sea posible. Ahora bien, esto se supone que es un proyecto divertido, así que por favor, tomaos vuestro tiempo, sed creativos y divertíos", anunció la profesora. En realidad estaba esperando este proyecto, me encantaba hacer fotografías, pero la parte de pintura de retratos, ya no tanto.

"Estoy segura de que todos querréis fotografiar a vuestros compañeros, pero como yo quiero que hagáis realidad este proyecto en lugar de estar perdiendo el tiempo con mis cámaras, he escogido a vuestros compañeros por vosotros". La maestra se fue a por una lista que hizo para emparejar a la gente, y para seguir con mi horror y vergüenza, mi nombre fue leído junto al de Edward. Maldita sea, mierda, mierda... No había suficientes adjetivos inadecuados para describir con precisión la profundidad de mi desaprobación por encima de mi asociación.

"Mira, realmente me gustaría que empezáramos pronto con este proyecto, ya sabes, cuanto antes empecemos, antes terminaremos", le dije a Edward mientras recogíamos nuestras cosas, cuando la clase había terminado.

"Sí, vale. ¿Vas a hacerme posar desnudo?, porque eso podría hacer que el resto de las chicas de aquí hiperventilaran y trataran de destruirte por sus celos", dijo Edward. Le miré con incredulidad, luego sacudí la cabeza y salí de la clase.

En algún momento de ese año escolar, Edward había pasado de ser un extraño y tranquilo niño apartado con una mala actitud, a ser un engreído, arrogante y mujeriego, con una mala actitud. Empezó al comienzo del año escolar, cuando la población femenina de estudiantes reconoció el cambio de Edward durante el verano. Parecía resistir en sus avances al principio, pero después de un mes o dos, cayó fácilmente en el papel que todos querían tener, pero aún se mantenía con sus hermanos la mayor parte del tiempo, durante los periodos del almuerzo y descansos, incluso muchos de los chicos de nuestra clase junior trataban de estar cerca de él para poder obtener alguna de las chicas que él descartaba.

Edward no era un deportista como la mayoría de los chicos populares, era simplemente hermoso. Sus ojos de color verde intenso, el tono muscular de su cuerpo, incluso el desorden de su cabello despeinado llevaban a las chicas locas. Acababa de encontrar extraña la facilidad con la que todo el mundo se había olvidado del gótico Edward, que a nadie le gustaba, que estaba en esta escuela hacía varios meses. Los adolescentes eran muy vanidosos, todo lo que les importaba eran las apariencias físicas.

"Hola Bella", Alice revoloteó a mi lado mientras caminaba hacia geometría.

"Oh, Alice, hola", le dije un poco sorprendida de que me estuviera hablando. Alice era muy amable, pero no éramos exactamente amigas.

"Así que, tengo que ponerme al día sobre la clase de arte antes de hacer lo que me toque del proyecto. Le pregunté a mi hermano con quien estaba emparejado y me dijo que contigo, así que pensé que tendría que ayudarte", dijo ella.

"Ayúdame, ¿cómo?", le pregunté confundida.

"Edward no lo hace demasiado bien estando en proyectos de grupo o pareja. Tiende a no presentarse y a hacer que los demás hagan todo el trabajo, así que aquí me tienes", Alice me dio una foto. La miré y vi que era una foto de Edward de pie delante de un árbol. "La tomé esta semana pasada en nuestro patio trasero, funcionará perfectamente y no tendrás que contar con él para que pose para ti", dijo con una sonrisa.

"Uh, gracias Alice. Pero realmente creo que debería tomar la foto yo misma, además de que necesito una en blanco y blanco también", le dije educadamente.

"Bueno, siempre puedes hacer una copia en blanco y negro de la foto. Mira, si realmente quieres tomar la foto tu misma, solo espera a que se dé el caso, no puedes obligarlo a posar para ti", ella volvió a sonreír, y luego se fue saltando.

Metí la foto en mi mochila y terminé el resto de mis clases del día. Después de la escuela, me fui a casa porque Jacob tenía entrenamiento de fútbol y yo de todos modos tenía que trabajar en la tienda deportiva de Newton. En realidad no me importaba ir a trabajar, era un trabajo aburrido y repetitivo, pero al menos ganaba mi propio dinero. La peor parte de mi trabajo era el hecho de que Mike Newton trabajaba siempre en el mismo horario que yo. Mike y Jessica comenzaron a salir a principios de este año escolar después de que yo sugiriera a Mike que la invitara a salir. Pero a pesar de que Mike estaba con Jess, y yo estaba con Jacob, Mike todavía me hacía sentir incómoda, como si quisiera que saliéramos nosotros, en lugar de con las personas con las que en realidad estábamos.

"Hola, Bella", Mike me saludó.

"Hola Mike".

"Hey…Bella, me preguntaba si querrías ir al cine o algo este sábado", me preguntó.

"Uh, no creo que eso sea una buena idea, Mike, Jacob se pone muy celoso y probablemente pensará que querrás salir conmigo como algo más que amigos", le dije. Jacob estaba lejos de ser un hombre celoso, pero yo sabía que eso haría retroceder a Mike.

Ding-ding. Un cliente acababa de entrar.

"Disculpe señor", el hombre le preguntó a Mike.

"¿Eh, sí? ¿En qué puedo ayudarle?", Mike le preguntó.

"¿Tiene algo que asuste a los lobos? ¿Como unos cuernos o un lobo repelente, o algo así?", el cliente pidió.

"Eh, esto podría funcionar. ¿Ha habido algún problema con los lobos últimamente?", Mike le preguntó.

"Bueno, un amigo mío estaba acampando el pasado fin de semana, y un grupo de lobos llegó hasta él sin miedo. Dijo que fue la cosa más extraña, que ni siquiera tenía ningún alimento para ellos o cualquier cosa así, que no tenía ni idea de por qué los lobos no le dejaban en paz".

"Sí, mucha gente de por aquí les da de comer como si fueran perros callejeros, pero es realmente malo hacer eso porque entonces empiezan a pensar que los seres humanos son comida", Mike explicó.

Después del terminar el trabajo, llamé a Jake para hablar un rato antes de hacer mis deberes por la noche. Cuando fui a sacar mi cuaderno, la imagen de Edward cayó en mi cama. No la había notado al principio, pero cuando terminé con mi tarea y estaba guardándolo todo, la vi tendida en mi colcha. La cogí y la miré, sólo miré su cara perfecta por un momento y no pude evitar preguntarme qué estaba pensando en el momento exacto en el que se tomó la foto. Sabía que probablemente era algo molesto y arrogante, pero por alguna razón, sus ojos sólo se veían tristes detrás de esa máscara rígida en su rostro.

Puse la foto a un lado y me puse el pijama antes de meterme en la cama. Fui a apagar la luz de mi mesita de noche, cuando por alguna razón tomé la foto y la miré de nuevo por otro buen rato. No tenía ni idea de por qué, pero cuando veía esa imagen, sentía esa conexión como la que sentí el primer día del año escolar, cuando nos miramos a los ojos en ese momento sin fin en la cafetería. Fue como si hubiera algo mucho más profundo en él que no dejaba que nadie viera, y en el momento en el que fue tomada esta imagen, bajó la guardia.

Puse la imagen hacia abajo, apagué la luz, y me dormí con la imagen de Edward en mi mente. Esa fue la primera noche que soñé con Edward Cullen.