AN: No me hagáis repetir en cada capítulo que el mundo de Harry Potter no es mío. La historia tampoco es mía. Voy a intentar no repetirlo más. XDD.
Quiero dar las gracias a ksoom814 por dejarme traducirla y a Cecilia por su review.
Capítulo 2
Midnight al rescate.
- ¡POTTER¡LEVANTATE AHORA!
El pánico se apoderó de Harry mientras salía de un salto de la cama y ignoraba el profundo dolor que sentía en todo el cuerpo y el mareo que sentía en su cabeza. ¡Se había dormido! Dando un vistazo a la habitación, Harry no vio a Midnight en ningún lugar y dejó escapar un suspiro de relajación. Como mínimo el perro estaría a salvo.
Se cambió tan rápido como pudo y salió corriendo de la habitación, bajó las escaleras y entró en la cocina para empezar a preparar el desayuno. Pidió suavemente una disculpa a su tía la cual solo cabeceó en señal de respuesta. Harry estaba demasiado agobiado como para notarlo. Sabía que sólo tenía quince minutos antes de que tío Vernon viniera a pedir su comida.
Moviéndose por la cocina, Harry tuvo que contener un grito del dolor que sentía en su pierna y sus costillas. Hoy no podría soportar ningún castigo. Su estómago estaba demasiado débil, su cabeza le daba vueltas y le dolía pensar por no hablar de moverse. Si se veía la mitad de mal de lo que se sentía tío Vernon seguro que lo notaría.
Afortunadamente, Harry consiguió acabar justo cuando Vernon y Dudley entraron en la cocina. Los dos estaban demasiado ocupados comiendo para notar que su cocinero estaba a punto de desmayarse. Sabiendo que no debería estorbarlos, Harry salió de la cocina y se sentó en el primer escalón de la escalera.
- ¿Qué le podemos decir al chico que haga hoy, Petunia? - Tío Vernon preguntó amargamente. - No podemos arriesgarnos a ninguna de sus anormalidades. Mantenerlo ocupado ha hecho que se mantenga también lejos de los problemas.
Harry sacudió su cabeza lentamente. Tendría que haber sabido que hablarían de él en cuanto saliera de la habitación. Él no podía hacer magia y ellos lo sabían, entonces ¿porqué estaban tan preocupados?
- ¿Te has fijado en él esta mañana? - Preguntó tía Petunia. - Está enfermo. Creo que tendríamos que darle un día de descanso. No quiero a esa gente aquí haciendo preguntas. Ya es suficiente que tengamos que aguantarlo.
Intuyendo que tendría problemas por estar escuchando, Harry poco a poco se levantó y volvió a su habitación. Tenía que parecer que se estaba manteniendo ocupado. Lentamente Harry hizo la cama y empezó a limpiar lo poco que había ensuciado. Estaba jadeando para poder respirar a causa del dolor cuando escuchó que picaban a la puerta.
Girándose, Harry vio a tía Petunia en la puerta. - Tienes el día libre. - Dijo escuetamente. - Sácale provecho y no hagas que Vernon se arrepiente de su generosidad.
Harry no pudo evitar hacer un suspiro. - Sí tía Petunia. - dijo obediente. Se quedó de pie hasta que se fue y entonces se acostó en la cama sin ni tan solo molestarse en ponerse el pijama. Estaba demasiado cansado.
Tapado con las sábanas, Harry solo quería quedarse dormido pero sus pensamientos se dirigían hacia Midnight. No tenía ni idea de donde estaba el perro y no podía irlo a buscar sin levantar sospechas. Harry tenía que admitir que Midnight era un perro muy espabilado pero dudaba que supiera como evitar a tío Vernon, a tía Petunia o a Dudley.
Quedándose dormido, Harry no notó que su brazo izquierdo colgaba de la cama hasta que sintió algo húmedo. Harry hizo un suspiro de alivio. Después de todo Midnight no se había ido.
- Ei, chico. - Dijo Harry con voy suave y dormida. - Siento no haberte traído nada para comer. ¿Me perdonas? - Una lengua húmeda acarició su mano haciendo que Harry riera. - Gracias Midnight. Estoy muy cansado. Por favor, estate escondido¿vale?
Midnight lamió su mano y fue la última cosa que Harry sintió antes de quedarse dormido.
- ¡NIÑO! LEVANTE AHORA!
Un golpe de dolor en su cara despertó a Harry de golpe. Abrió rápidamente sus ojos para ver la figura borrosa de su tío lleno de enfado. Estaba empapado de sudor y le dolía todo el cuerpo. Harry tardó un momento en darse cuenta que estaba en el suelo. Apenas había luz en su habitación lo que significaba que había llegado la noche. ¡Había dormido durante todo el día!
¡Midnight!
Harry no podía creer que hubiera dormido tanto. Al girar la cabeza lentamente Harry vio al largo perro negro aún escondido debajo de la cama y dejó escapar un suspiro de alivio. Al menos Midnight aún estaba a salvo.
Devolviendo su atención hacia su tío, Harry intentó sentarse pero sus dolorosas costillas no lo dejaban. Se apretó el pecho con fuerza y miró nervioso a su tío. ¿Qué podía haber echo para que tío Vernon se enfadara tanto? Tía Petunia había dicho que tenía el día libre, Midnight aún estaba escondido y él había estado en su habitación todo el día.
- ¿Qué... qué he hecho? - Preguntó Harry confuso.
Mala pregunta.
PAM!
La cara de Harry estaba más entumecida y su vista se volvió más borrosa de lo normal. Notó el sabor de la sangre en su boca y la escupió. Le llevó un momento darse cuenta qué era lo que pasaba. No había echo nada. Tío Vernon estaba en uno de sus estados otra vez y nada que pudiera decir o hacer podría satisfacer a esa ballena de hombre.
Una mano grande cogió a Harry del cuello y lo elevó del suelo. - ¡TÚ, PEQUEÑO PATETICO ANORMAL! - Gritó Vernon mientras agitaba al chico. - ¡TÚ, EGOÍSTA, MALDITO DESAGRADECIDO¡TE HE DADO EL DÍA, EL DÍA, LIBRE Y ASÍ ES COMO NOS LO AGRADECES¡PORQUE NO PUDIESTE MORIR CON TUS TRISTES PADRES ES LO QUE NO LOGRO ENTENDER!
El sonido de un gruñido profundo de debajo de la cama distrajo a tío Vernon. A Harry le daba vueltas la cabeza del mareo y de la confusión. Solo quería desmayarse para no sentir más el inaguantable dolor que sentía.
Lo siguiente que Harry supo era que estaba siendo lanzado contra la pared. Mirando hacia arriba, Harry vio una figura negra borrosa atacando a otra gran figura borrosa que era tío Vernon. Harry quería decirle a Midnight que parara pero no tenía fuerzas. Sus ojos se cerraron mientras se golpeaba la cabeza. Pensar se volvió muy difícil y moverse era impensable.
Si Harry hubiera prestado atención, hubiera notado que la figura negra de Midnight estaba cambiando de forma volviéndose un hombre con largo cabello negro. - Hola Dursley. - dijo el antes perro fríamente. Se puso una mano en el bolsillo y sacó una barita que parecía familiar. - Por lo que veo hace tiempo que debería haber echo esto.
Vernon retrocedió hacia la puerta lentamente - Tú... ¡eres uno de esos anormales! -tartamudeó con miedo. - ¿Cómo... cómo...?
El hombre dio un paso hacia delante y sonrió con malicia. - Petrificus Totalus. - dijo simplemente y vio como los brazos de Vernon se encajaron con presión a sus lados. Sus piernas totalmente juntas. Su cuerpo entero rígido, se sacudió allí donde estaba y entonces se cayó de cara, tieso como un tablero. - Te mataría pero no puedo arriesgarme a que culpen a Harry. OH, y una cosa más, ¡Obliviate¡Stupefy!
Guardó la varita y corrió al lado de Harry dándose cuenta que el chico estaba inconsciente. Miró los daños y rápidamente guardó las pertenencias de Harry dentro de su baúl (asegurándose de coger todo lo que había debajo del suelo, lugar que Harry le había enseñado hacía unos días). Lo único que quedaba era la capa de invisibilidad de Harry.
Una vez encogido el baúl y guardado en su bolsillo, el hombre se volvió hacia el chico malherido. No quería arriesgarse a malherir más al chico pero no tenía otra opción. Harry necesitaba atención médica.
Con el máximo cuidado posible, cogió a Harry y cubrió a los dos con la capa de invisibilidad. No podía arriesgarse a que nadie viera a ninguno de los dos. Cogiendo al chico fuertemente, el hombre dio una mirada de odió a Vernon Dursley y se fue.
Albus Dumbledore estaba sentado en su escritorio abordando los papeleos inacabables de cada verano. Se pedía mucho al Director del Colegio de Hogwarts de Magia y Hechicería y ese verano no era diferente. Su "consejo" siempre era necesario para Cornelius Fudge, el Ministro de Magia, sobretodo desde las noticias del incidente de la prisión de Azkaban.
La fuga de un prisionero era una histeria para todos ya que no se creía que eso fuera posible, pero lo que era más inquietante era quién había escapado. Sirius Black, un traidor y un Mortífago, había estado encerrado durante doce años en la temida prisión y se creía que estaba loco. Buenom ya se cría que estaba loco antes de que entrara en prisión, por lo que Dumbledore solo podía imaginar como estaría ahora.
El sonido de un pop de su chimenea hizo que Dumbledore se girara rápidamente y viera la cara preocupada de Cornelius Fudge mirándolo. Echando una mirada al reloj, Dumbledore no pudo evitar sentirse preocupado. Las 4 de la mañana no era una hora usual para hablar.
Colocándose un de manera más confortable delante del fuego, Dumbledore hizo un suspiro al saber que estaba a punto de recibir malas noticias. - ¿Te preocupa algo, Cornelius? - Preguntó amablemente.
- Sirius Black fue visto ayer por la noche. - Dijo Fudge nervioso. - Acabo de recibir la noticia de la Oficina del Uso Indebido de la Magia, Sección Menores de edad.
Dumbledore alzó una ceja. No le gustaba en absoluto hacia donde se dirigía esa conversación. - Esto quiere decir que un mago o bruja menor lo ha visto. - concluyó. -¿Dónde, puedo preguntar, fue visto?
Se notaba que Fudge ahora estaba inquieto. Desvió la mirada de los ojos de Dumbledore. - Ha sido encontrado en Privet Drive, Surrey. - Dijo al final. - En el número 4, para ser más precisos.
Dumbledore se inclinó hacia delante, la preocupación claramente representada en su cara. -¿Harry está bien? - Preguntó rápidamente. Sabía que los hechizos protectores de la casa de los Dursley eren fuertes, pero no podía evitar preocuparse.
El silencio de la habitación era inconfortable. - Harry Potter ha desaparecido. Albus. - Dijo Fudge al final. - Parece que Black atacó a Vernon Dursley y entonces se llevó al chico. Se ha encontrado sangre de Potter en su habitación. He empezado a organizar una búsqueda para los dos, para Potter y Black, pero me temo que no tengo ni idea de dónde buscar.
- ¿Cuánto hace que esto ha pasado? - Preguntó Dumbledore gravemente.
- Hace entre cinco y seis horas. - Respondió Fudge. - Ya tengo aurores buscando en los lugares típicos pero Black podría estar en cualquier sitio a estas alturas. Por las investigaciones sabemos que la varita de Potter ha sido usada pero Dursley dice que fue Black quien la usó, no Potter.
- No puedo imaginarme a Harry dando su varita a un extraño por voluntad propia. - Dijo Dumbledore pensativo. - ¿Qué más dijo el señor Dursley?
Fudge parecía estar extremadamente nervioso otra vez. - Dursley no quiso colaborar mucho, especialmente con los aurores que estaban allí. - Admitió. - Después de un poco de... eh... persuasión, Dursley admitió que estaba castigando al chico cuando Black lo atacó. Estaba abusando de Potter, Albus.
Dumbledore cerró los ojos cuando fue consciente de palabras del Ministro. Harry estaba siendo abusado y probablemente durante bastante tiempo. - Muy bien. - Dijo al final abriendo los ojos, y miró a la cabeza flotante de Fudge en el fuego. - Quiero a Vernon Dursley arrestado por abuso infantil. También quiero traer a alguien que nos va ayudar en esto. Conoce a Sirius Black mejor que nosotros. También necesitaré unos cuantos aurores a mi disposición por si necesitamos cubrir alguna cosa y tenemos que ser rápidos. Sugiero a Kingsley Shacklebolt y a Nymphadora Tonks. - Nymphadora Tonks aún no había acabado su entrenamiento pero era familiar de Sirius Black y en ese momento Dumbledore necesitaba toda la ventaja que pudiera conseguir.
- Por supuesto.- Dijo Fudge rápidamente. - Lo que necesites. La seguridad de Harry Potter es lo más importante ahora. ¿Confío en que me mantendrás informado de cualquier suceso?
Dumbledore solo cabeceó como respuesta. Se despidió del Ministro y empezó a trabajar sin perder tiempo, su papeleo olvidado. Contactó con algunos miembros del "viejo grupo" y les explicó el problema, incluyendo su fuente, para coger a Sirius Black. Dumbledore solo podía rezar que Harry no estuviera malherido, o aún peor.
