AN: Bien, solo he leído los dos primeros libros de Harry Potter en castellano, los otros los leí en inglés, así que perdón si me confundo con algún nombre de alguno de los personajes, hechizos, etc. Ya que algunos cambian de una lengua a otra. Este es uno de los motivos que vuelvo a pedir que si hay alguien interesada/o en revisarme el capítulo estaré encantada


Capítulo 3

Revelaciones Increíbles

La búsqueda de Harry Potter cubría la portada del "Periódico Profético". Por fortuna, no mencionaron nada respeto a la vida en casa de sus tíos pero la declaración de que fue secuestrado por Sirius Black puso a la comunidad mágica en un alboroto. Fudge fue forzado a admitir que Harry Potter no sabía nada sobre Sirius Black o sobre el pasado del fugitivo, lo que hizo enfadar aún más. Howlers fueron enviados todas las secciones del Ministerio. Todo el mundo se sentía con el derecho a expresar su opinión sobre la educación de su salvador.

En ese momento, a diferencia de las vacaciones de verano de los últimos doce años, Hogwarts era un lugar ruidoso. Había sido establecido como cuartel por el grupo de Dumbledore para la búsqueda de Harry Potter y Sirius Black, pero muy pocos lo sabían. Los implicados eran el personal de Hogwarts, el señor y la señora Weasley, Alastor Moody (un auror retirado), Kingsley Shacklebolt, Nymphadora Tonks y, el nuevo Profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, Remus Lupin.

No mucha gente sabía mucho sobre Lupin a parte de que se suponía que conocía a Black antes que el condenado se uniera a Voldemort y de que el Profesor Severus Snape lo odiaba. Todo el mundo notaba las miradas de odio y los comentarios impertinentes pero lo que les sorprendía a todos era lo calmado y reservado que Lupin era. El hombre no había echo nada delante del comportamiento infantil y muchos querían hacer algo para defenderlo.

Sentados en otra reunión como las que habían tenido durante el último par de días, los miembros del grupo no podían evitar sentirse frustrados. Cada escondite había sido investigado y cada contacto había sido interrogado. Era como si el condenado y el chico hubieran desaparecido de la faz de la tierra.

Dumbledore estaba a punto de convocar la reunión de la Orden cuando una lechuza marrón claro entró volando en el Gran Comedory dejó caer una carta de sobre azul delante del hombre. Todo el mundo se quedó en silencio cuando Dumbledore fue a abrir la carta pero ésta se movió sola. Una profunda voz sarcástica inundó el comedor.

"Así que por fin habéis notado que vuestro salvador ha desaparecido. ¿Se os ha ocurrido comprobar si el chico en el que habéis confiado el destino del mundo estaba bien? Os puedo asegurar que si no hubiera interferido seguramente ahora Harry estaría muerto. ¿Qué te estaba pasando por tu gruesa cabeza cuando lo enviasteis con los Durleys¡¡¡¡ELLOS ODIAN LA MAGIA!!!!

Un poco de información que no has notado¡Harry es tratado como un esclavo por esa gente! Han abusado de él y lo han descuidado. ¡DURANTE AÑOS¿¡¿Alguno de vosotros se ha molestado en notar los síntomas?!?

Y por cierto, lo sé todo sobre los enfrentamientos de Harry con Voldemort. Este chico apenas es un adolescente y ya cree que es su responsabilidad salvar a todo el mundo de esa vil criatura. ¿Un troll¿Un profesor de Defensa poseído¿Un diario encantado en las manos de una niña pequeña¿UN BASILISCO? ALBUS DUMBLEDORE¿¡¿REALMENTE INTENTAS PROTEGER A MI AHIJADO?!?

Os aviso, estaré observando. Si mi ahijado sufre algún daño no duraré en llevármelo, esta vez permanentemente. Harry se merece una infancia, no estar atrapado en una abusiva casa y estar luchando por su vida cada año. ¡¡¡YA TE HE AVISADO!!!

Encontrareis a mi ahijado al Caldero Chorreante, habitación 13. Sugiero que traigáis a Madam Promfey con vosotros y a alguien que pueda proteger a Harry donde tú y el Ministerio habéis fallado. Dursley consiguió romperle un par de costillas antes que interviniera.

Un padrino enfadado."

La carta se dobló y lentamente cayó hasta posarse encima de la mesa. El silencio reinaba el salón mientras todos esperaban la reacción de Dumbledore, y el Director de Hogwarts no los decepcionó. Poco a poco se levantó y miró al grupo de gente que lo observaba. Su cara severa, su cuerpo tieso. Dumbledore estaba enojado.

- Minerva, necesito que vayas a Sant Mungo e informes a Poppy de la situación. - Dijo Dumbledore al final con voz grave. - Quedamos en el Caldero Chorreante. Kingsley, Nymphadora, Alastor, Arthur y Remus. Necesito que vengáis conmigo al Caldero Chorreante. No sé en qué condición se encontrará Harry, por lo tanto necesito que los demás preparéis la Enfermería para un adolescente herido.

La Profesora Minerva McGonagall se apresuró a salir del Gran Comedor seguida por todos los demás que no acompañaban a Dumbledore. El grupo implicado en la misión de rescate se apretó alrededor de Dumbledore quien cogió una copa y la transformó en un translador. Todos lo alcanzaron tocando la copa y después de un momento sintieron un tirón en su ombligo que los llevó a su destino.

Aterrizaron bruscamente en el Caldero Chorreante e inmediatamente sacaron sus varitas. Alastor Moody, quien tenía un ojo mágico que se movía incesantemente dando daba vueltas hacia arriba, abajo y de un lugar a otro, absolutamente independientemente del ojo normal, lo giró, apuntó detrás de su cabeza, explorando el edificio mientras todo lo que podían ver los demás en su ojo era blancura. - Está allí, Albus. - gruñó Moody. - Está solo.

Dumbledore cabeceó. - Remus, Arthur, si queréis. - dijo, pero los dos sabían que no era una petición y le siguieron. Sin prisa pero sin pausa, Dumbledore subió las escaleras y continuó hasta llegar a la habitación trece. Rápidamente comprobó si había hechizos defensivos en la puerta, pero no encontró ninguno.

Después de un suave Alohomora, Dumbledore poco a poco abrió la puerta y encontró una habitación oscura. Las cortinas estaban echadas, bloqueando la entrada a cualquier rayo de sol. El olor a sangre invadió el aire. Una costosa respiración llenó sus oídos. En ese momento los tres hombres supieron que Sirius Black no estaba exagerando cuando pidió la presencia de Madam Promfey.

- Lumos. - Dijo el señor Weasley suavemente, permitiendo que la luz de su varita llenara la habitación.

La vista que tenían delante ellos hizo que los tres jadearan. Tumbado en la cama debajo de una montaña de mantas estaba un malherido, contusionado y extremadamente enfermo Harry Potter. Lupin y el señor Weasley se acercaron inmediatamente a la cabecera y lo que vieron les asustó.

La parte izquierda entera de la cara de Harry estaba contusionada gravemente y hinchada. Estaba mordiéndose el labio inferior para evitar que escaparan gemidos suaves de dolor. Su pelo estaba empapado de sudor aunque él estaba temblando. Vacilante, el señor Weasley tocó suavemente la frente de Harry y confirmando lo que ya sospechaba. Harry tenía la fiebre peligrosamente alta.

- ¿Harry? - Preguntó el señor Weasley mientras tocaba el brazo del chico.

La reacción fue instantánea. Los dos hombres saltaron del susto cuando Harry se encogió y gritó de dolor antes de cubrirse la cabeza con sus brazos en un intento de protegerse. - ¡Lo... lo siento! - Lloriqueó Harry. - ¡No... no hagas daño a Midnight¡Por favor, tío!

- Arthur, Remus, sostenerlo bien. - Dumbledore ordenó mientras rápidamente se acercaba al lado de la cama de Harry con ellos. – Solo conseguirá hacerse más daño.

Lupin tiró hacia abajo los brazos de Harry mientras el señor Weasley cogía las piernas de Harry. Se aseguraron de coger al chico de tal manera que no le causara ningún dolor adicional. Dumbledore dejó escapar un suspiro y apuntó con su varita al niño. - Ennervate. - Dijo suavemente.

Los ojos de Harry se abrieron parcialmente, sin realmente centrarse en nada. Su mente estaba echa un lío, borrosa y le dolía gravemente, pero Harry podía sentir unas manos cogiendo sus brazos y piernas para saber que no estaba solo. Una mano fría tocó suavemente su frente haciendo que temblara. Lentamente, Harry giró la cabeza para ver gran cantidad de blanco y jadeó, la cual cosa fue un error. Sus costillas le dieron un pinchazo de dolor que hizo que Harry gritara.

En un instante los brazos de Harry quedaron libres y sus mantas fueron bajadas lentamente. - Harry, necesitas relajarte. - Dijo Dumbledore con voz tranquila. - ¿Puedes decirme qué es la última cosa que recuerdas?

A Harry aún le costaba ser consciente de que el Profesor Dumbledore estaba en su habitación. - ¿Pfesor? - Preguntó dormido. -¿Q... qué...? Tiene que irse. Por favor, si tío Vernon...

- No te preocupes por tu tío, Harry. - Interrumpió cuidadosamente el señor Weasley. - Estas a salvo, lejos de él.

- ¿Qué? - Preguntó Harry. Su mente parecía estar procesando demasiado despacio como para entender algo. Intentó mirar a su alrededor pero mover su cabeza solo hizo que su dolor de cabeza empeorara. - ¿Dónde...?

Otro pinchazo de dolor de sus costillas hizo que Harry gritara otra vez mientras unas lágrimas escapaban de sus ojos. Nunca había sentido un dolor parecido. Cada segundo parecía una eternidad. En ese momento a Harry no le importaba su secreto. No le importaba que el profesor Dumbledore y el señor Weasley supieran lo de sus castigos. Solo quería que el dolor parara.

Harry sintió que alguien le levantaba la camisa y tocaba su pecho suavemente. - Hay como mínimo tres costillas rotas. - Anunció un voy no familiar. - Cualquier movimiento podría dañar un órgano.

El sonido de unas pisadas aceleradas alertaron a todos. Dumbledore y el señor Weasley se movieron hacia la puerta, preparados para proteger a Harry si era necesario mientras Lupin se sentaba en el borde de la cama y cogía la mano del chico. Estaba claro que el chico estaba asustado y tenía un buen motivo para estarlo. No tenía ni idea de lo que estaba pasando.

- Harry, sé que sientes dolor pero necesito que te mantengas quieto y relajado. - Dijo Lupin suavemente. - ¿Cuánto hace que te duelen las costillas?

- Eh... tres semanas, creo. - Masculló Harry. - Um... ¿Quién eres?

- Me llamo Remus Lupin, Harry. - Dijo el hombre suavemente. - Soy el nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras.

Las pisadas se pararon en la puerta. Harry no encontró fuerzas para girar su cabeza. Podía sentir que estaba perdiendo la pelea por simplemente mantenerse despierto. Cerrando sus ojos, Harry apenas escuchó las voces familiares conversando antes de que los visitantes se apresuraran a volver al lado de su cama. Podía sentir que estaba al borde de la inconsciencia, especialmente cuando se trataba del dolor.

Lentamente, ésta permitió a Harry una oscuridad pacífica que no había experimentado desde que había vuelto a Privet Drive. Estaba desconectado de su alrededor a pesar del jaleo que había. Se perdió la rabieta del Ministro así como la de unos cuantos empleados del Ministerio que pedían la declaración de Harry para que les ayudara en la búsqueda de Sirius Black.

Era difícil para muchos considerar las acciones de Black cualquier cosa que no fueran insanas. ¿Porqué alguien pasaría por todo el apuro de secuestrar al muchacho, al-chico-que-vivió, para después simplemente dejarlo ir? Era obvio que Black tenía otro plan y que Harry Potter entraba en él.


AN: He decidido contestar los reviews porque quiero agradecer a la gente que me da palabras de ánimo, consejos y críticas. Prefiero contestarlos aquí ya que supongo que cuando veis una actualización preferís leer el capítulo .

kat basted¡Gracias! Aquí ya tienes una idea de cómo se encentra, aunque me temo que tendrás que seguir leyendo para saberlo

dnanne: Muchas gracias. Intenta echarle un ojo al original porque vale mucho la pena. Créeme intento esforzarme al máximo al traducirla porque no quiero desmejorarla. Aunque eso no quiere decir que puedas seguir leyendo también la traducción (como mínimo eso espero). He intentado actualizar lo más rápido posible. Me alegro de que te guste.

Alrak Black: ¡Gracias! Intento poner los capítulos en cuando puedo. Voy traduciendo cuando tengo momentos libres.

Jaimol: Sí, la historia es genial. Me alegro que te este gustando. Me esfuerzo al máximo al traducirla. Mi idea es traducir la serie entera, así que en principio no te preocupes. Muchas gracias.

Cuídense, Syl.