AN: Perdón por la tardanza, entre el inicio de clases y que este capítulo es más largo… pero aquí lo tenéis.

Capítulo 4

Introducciones.

El sonido de unas voces suaves sacó a Harry de su sueño. Abriendo los ojos, Harry fue cegado instantáneamente por el brillo de la luz y tubo que cerrarlos otra vez. Rodó sobre su lado y se asombró al descubrir que no sentía ningún dolor. Algo no andaba bien. Harry recordaba su castigo. Recordaba el dolor. Se acordaba de Midnight.

Harry abrió los ojos otra vez mientras se incorporaba rápidamente. Todo estaba borroso pero no le importaba. Midnight era su perro y no importaba lo que dijera la gente. Necesitaba encontrar a Midnight y asegurarse que estaba bien.

Era más fácil hablar que hacer. Harry estaba a punto de saltar fuera de la cama cuando las personas presentes en la habitación se dieron cuenta de que Harry estaba despierto. Aun estaba un poco desorientado y el hecho de no poder ver debidamente no ayudaba. Unas manos sujetaron sus brazos, evitando que saliera de la cama mientras los demás decían palabras que no tenían ningún sentido. Era como si hablaran una lengua completamente diferente para él.

A pesar de lo ilógico que pareciera Harry luchó para liberarse de las fuertes manos que lo sujetaban hasta que su fuerza se fue ablandando y toda su voluntad para luchar lo abandonó. De repente se sintió agotado pero sabía que no se podía quedar dormido. Aún necesitaba encontrar a Midnight.

- ¿Harry? – Dijo una voz familiar en voz alta a través de la mente de Harry. Llevó un momento al confuso muchacho darse cuenta que era el profesor Dumbledore quien hablaba con él. – Harry, tienes que permanecer tranquilo. ¿Lo entiendes?

Lentamente Harry cabeceó mientras intentaba concentrarse en la blanca figura borrosa que era profesor Dumbledore. Tenía muchas preguntas pero no podía recolectar suficiente fuerza como para expresarlas. Quería saber donde estaban pero realmente no le importaba mientras estuviera lejos de Privet Drive. Quería preguntar qué había pasado pero tenía la extraña sensación de que realmente no lo quería saber.

Había, por eso, una cosa que Harry estaba desesperado por saber y podía preguntar. - ¿Dónde esta Midnight? – preguntó con voz rasposa.

Una mano se posó suavemente en la frente del chico. - ¿Quién es Midnight, Harry? – Preguntó Dumbledore suavemente, pero su voz era un poco tensa. Era como si el hombre tuviera miedo de la respuesta de Harry.

- Mi perro. – Dijo Harry nerviosamente. Realmente no le gustaba donde iba todo eso. ¿Qué pasaría si algo le había sucedido a Midnight, su único amigo a quien le podía contar cualquier cosa? – Por favor… solo intentaba protegerme de tío Vernon. ¿Le…le ha sucedido algo?

Hubo un breve momento de silencio que hizo aumentar la ansiedad de Harry. – Harry, nosotros no te hemos sacado de casa de tus tíos. – Dijo Dumbledore con precaución. – Hablaremos de esto más adelante pero primero esperaba que nos pudieras explicar porqué necesitabas un perro para protegerte de tu tío.

Harry inmediatamente apartó la vista. ¿Cómo se suponía que tenía que decir a Dumbledore que no podía defenderse de su tío cuando se había enfrentado a Voldemort múltiples veces¿Qué pasaría si Dumbledore y los demás estaban de acuerdo con el hombre que había declarado que Harry no era más que un inútil anormal?

- Remus, Arthur, podéis soltarlo. – Dijo Dumbledore suavemente y entonces dio a Harry sus gafas y esperó a que el chico se las pusiera. – Harry, por favor, entiende que no estamos aquí para juzgarte. A pesar de lo que tu tío te haya podido decir un adulto no tiene derecho a pegar a un niño. Lo que no entiendo es porque no has dicho nada a nadie.

Sintiéndose más que nada avergonzado, Harry rodó sobre su lado izquierdo y puso sus rodillas en su pecho. Enterró su cara en sus rodillas y rogó para que los tres hombres tomaran la indirecta. No quería hablar sobre su tío en ese momento. Quería saber si Midnight estaba bien. Era todo lo que importaba.

- Dumbledore, si no te importa, desearía hablar con Harry. – Dijo Lupin suavemente. – Hay tiempo de sobras para interrogarlo cuando se sienta un poco más fuerte.

- Por supuesto Remus. – Dijo el profesor Dumbledore amablemente. – ¿Confío que nos informarás cuando sea el momento?

Lupin cabeceó y tomó un asiento al lado de la cabecera de Harry mientras Dumbledore se iba seguido por el señor Weasley. Fue entonces cuando Harry miró a su alrededor y se dio cuenta de donde estaba: la enfermería de Hogwarts. Harry por un lado estaba tranquilo y por el otro inquieto. Estaba contento de no tener a gente intentando averiguar cosas sobre 'el-niño-que-vivió' pero¿por qué estaba aquí en vez de un hospital normal?

Recordando que no estaba solo, Harry se puso nervioso instantáneamente. Mirando a su visitante con precaución, Harry notó que el hombre que se llamaba Remus llevaba un traje de mago extremadamente lamentable que estaba roto por varios lugares. Parecía enfermo y agotado pero su cara era realmente amistosa. Aunque era bastante joven, su pelo marrón claro reflejaba cabellos grises.

- Muy bien. – Dijo Lupin rompiendo el silencio incómodo. – No estoy seguro si recuerdas que nos conocimos hace un par de días. Tu fiebre era bastante alta. Me llamo Remus Lupin. Soy el Nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras. – Lupin se aclaró la garganta. – Además conocí a tus padres.

Harry miró fijamente a Lupin, sus ojos pedían más información mientras se incorporaba. - ¿Conociste a mis padres? – Preguntó. La mirada de esperanza en su cara podía hacer que hasta el profesor Severus Snape se desmigajara.

Lupin soltó una risa. – Bastante bien. – Respondió y se volvió serio. – Fui amigo de tu padre desde nuestro primer año aquí. También te conocí a ti cuando eras un bebé. Soy consciente que probablemente no tengo ningún derecho pero estaba esperando que pudieras dejarme volverte a conocer. Quiero ser tu amigo Harry, si eso es posible.

Harry estaba como mínimo asombrado. Nunca había tenido a nadie que realmente quisiera conocerlo a él y no al-niño-que-vivió. – Eh…vale. – Dijo inseguro. – Me hablarás de mis padres¿verdad?

- Por supuesto. – Dijo Lupin con una sonrisa. – Podemos hacernos preguntas y si te pido algo que te sientas incómodo respondiendo me lo dices, de la misma manera que me puedes decir si necesitas un descanso. Estabas muy enfermo y con tus lesiones necesitas tomártelo con calma durante los próximos días.

Sonaba muy bien para ser verdad. – ¿Quieres decir que no me forzarás a hablar sobre mi tío? – Preguntó Harry escéptico.

- No si no quieres. – Dijo Lupin sinceramente. – Esto no es un interrogatorio. Creo que muchas preguntas que tiene la gente pueden ser respondidas si te conocemos más. Empezare yo¿de acuerdo?

Harry cabeceó dudoso, inseguro de cómo actuar delante de un hombre que parecía tan abierto y sincero. De repente Harry se dio cuenta de que era su oportunidad de conocer cómo habían sido sus padres. Dime con quien andas y te diré quien eres.

- Como he dicho me llamo Remus. – Empezó Lupin. – Soy el nuevo profesor de Defensa aquí, lo cual no dice demasiado considerando los que habéis tenido en los últimos dos años. – Harry dejó escapar una risa al oír esto. – Sí, se lo de Quirrell y Lockhart. Si quieres te puedo enseñar lo que tengo planeado para el curso y dejar que opines sobre mis habilidades para la enseñanza más adelante. Ahora¿por dónde iba? Ah sí, me avergüenza admitir que tengo un poco de adicción al chocolate, especialmente a mi edad. Hablando de chocolate¿Qué tal algo para comer?

El cambio de tema cogió a Harry totalmente desprevenido. Hasta le llevó un momento darse cuenta de lo que el hombre había dicho. Inseguro de cómo responder, Harry solo encogió los hombros y evitó la mirada de Lupin aunque no podía recordar la última vez que había comido algo substancial como los adolescentes normales.

- Harry, se te está permitido tener hambre¿lo sabes? – Dijo Lupin con precaución. – Justo acabo de recodar no has comido nada desde hace tiempo y he pensado que seguramente tendrías hambre. Sé que yo tendría.

Dirigiendo la mirada a Lupin lentamente, Harry no vio ninguna señal de cólera. Preocupación sí, pero no cólera y Harry estaba aliviado. Quizás esto no seria tan malo después de todo. – Quizás tengo un poco de hambre. – Dijo Harry nervioso y luego añadió rápidamente – pero puedo esperar. No es realmente importante…

- Absurdo. – Dijo Lupin improvisadamente. Chascó los dedos y se volvió hacia el elfo doméstico que había aparecido con un pop. – Mindy, podrías conseguirnos algo para desayunar. Con algo simple bastará.

- Sí, profesor, señor. – Dijo Mindy y desapareció con un pop. Unos segundos después reapareció con dos bandejas llenas de comida. Aparentemente no sabía lo que significaba una simple comida o había decidido ignorarlo.

Harry se mordió el labio inferior para no hacer ningún comentario que pudiera ofender al profesor Lupin, así que pensó que era mejor quedarse callado. Sabía que de ninguna manera se podría comer la mitad de lo que había en la bandeja que flotaba hacia él. No había comido tanto desde… nunca.

- Gracias Mindy. – Dijo Lupin amablemente. – Esto es todo de momento. – Mindy se arqueó y desapareció otra vez. – Como todo lo que cómodamente puedas, Harry. – Añadió Lupin, notando el nerviosismo de Harry. – Los elfos domésticos siempre parece que dan más de lo que podemos comer.

Ambos comieron en silencio. Bien, Harry intentó comer pero se encontró lleno después de comer un par de tostadas. Sorbiendo su jugo de calabaza, Harry intentó pensar en algo que decir para romper el silencio pero no encontró nada que decir.

El profesor Dumbledore estaba intentando ser amistoso, más que cualquier adulto que Harry pudiera recordar de echo. Había, sin embargo, un problema con esto. Las palabras de tío Vernon se repetían en la cabeza de Harry. ¿Qué pasaría si el profesor Lupin creía que Harry era un anormal¿Qué pasaría si el profesor Lupin tenía algo en contra de los Parselmouths¿Qué pasaría si se decepcionaba?

- ¿Harry? – Preguntó Lupin amablemente. - ¿Pasa algo?

Siendo sacado de sus pensamientos, Harry miró a Lupin nervioso. Realmente no sabía como preguntar a alguien si era malo. – Em… bien… Me estaba preguntando si…mmm… ¿Crees que una persona es oscura si tiene una habilidad que se considera oscura? – Preguntó suavemente.

Lupin miró fijamente a Harry con una ceja levantada. – Esta es una pregunta interesante y difícil. – Dijo pensativo. – Mucha gente discrimina por miedo. No estoy de acuerdo con la mayoría. Sí, todos tenemos algo de oscuridad dentro de nosotros pero también tenemos bondad que puede dominar a la oscuridad. Creo que puedo decir más que nadie que no se pueden juzgar las apariencias. ¿Puedo pedir porqué has hecho esta pregunta?

Harry alejo la Mirada aprensivamente. El profesor Lupin le había dado la respuesta acertada pero eso no significaba que Harry estuviera listo para confiar en él para todo. – Bueno, me has hablado de ti, así que supongo que necesitaba hacer lo mismo. – Dijo Harry suavemente, aún evitando la mirada de Lupin. – Solo que… quiero decir…

Lupin dejó su bandeja y se movió para sentarse en el pie de la cama de Harry. - ¿Qué te parece si empezamos desde el principio y seguimos desde allí? – propuso. – Con lo que te sientas cómodo.

Con un cabeceo, Harry dio a Lupin una idea general sobre por lo que había pasado. Le dio una breve explicación de cómo había su vida antes de Hogwats (omitiendo cualquier cosa que pudiera hacer enfadar al hombre). Continuó con su primer año (otra vez omitiendo la mayoría de problemas por los que pasó). Entonces acabó con su segundo año, con la confesión de que podía hablar con las serpientes.

Mordiéndose el labio inferior, Harry echó un vistazo al amigo de sus padres y se sorprendió al ver simpatía en la cara del hombre, no rechazo. No pudo aguantar mucho la mirada del profesor Lupin y tubo que mirar a otro lado. Realmente no le gustaba que nadie sintiera lástima por él.

- Harry, no he creído ni un segundo que pudieras ser oscuro. – Dijo el profesor Lupin amablemente. – Veo que tus compañeros no se lo tomaron bien.

Harry sacudió la cabeza. – Creyeron que era el heredero de Slytherin que enviaba un basilisco a los nacidos de muggle petrificándolos. – Dijo suavemente. – No es como si lo pudiera controlar. Solo veo una serpiente y suena como el inglés para mí.

Mientras no lo uses para herir a alguien no tienes nada de que preocuparte. – Concluyó Lupin. – Parece que lo estás pasando mal tratando de superar cómo te sientes sobre esto. ¿Cómo te sientes al poder hablar con las serpientes?

Harry dejó escapar un suspiro mientras ponía los hombros hacia delante. – Lo odio. – Admitió. – Odio que haya una parte de Voldemort en mí. ¿Por qué no puedo ser normal? Yo no pedí ser un anormal.

Lupin se acercó un poco más a Harry, con su cuerpo de repente tenso. - ¿Quién ha dicho que seas un anormal? – preguntó de manera protectora.

Dándose cuenta que había hablado demasiado, Harry instantáneamente palideció y se tapó la boca. Este era el motivo por el cual no quería decir nada a nadie sobre lo que había pasado en Privet Drive. No quería hacer que nadie se enfadara. Maldiciéndose mentalmente, Harry intentó pensar rápidamente en una mentira que fuera creíble para que el tema fuera olvidado.

- Harry, no estoy enfadado contigo. – Dijo Lupin suavemente. – Es solo que no entiendo porqué alguien diría alguna cosa así. No eres un anormal. Te doy mi palabra como mago y amigo de tus padres.

Finalmente Harry miró al profesor Lupin con lágrimas en los ojos. Sonaba demasiado bien para ser real. Desde que podía recordar, Harry siempre había querido más que nada ser normal y allí estaba finalmente alguien diciéndole lo que desesperadamente necesitaba oír.

Otra vez Lupin se acercó a Harry pero había aún suficiente espacio como para que el chico se sintiera cómodo. – Puedo entenderlo si no quieres hablar de esto pero aunque no quieras admitirlo su comportamiento hacía ti te ha afectado en cómo eres. – Dijo amablemente. – Nadie quiere presionarte pero si ha sido tal y cómo pensamos queremos hacer todo lo que esté en nuestro poder para asegurarnos que no tengas que volver allí nunca más.

La declaración del profesor Lupin cogió a Harry desprevenido al principio pero el sinfín de preguntas, preguntas que se había preguntado el mismo cada vez que las cosas estaban mal, entraron en su mente y lo mantuvieron sensato. - ¿Pero dónde iría? – Preguntó. – No tengo más familia y todos los demás tienen vidas propias.

- Estoy seguro que podemos encontrar alguna solución. – Dijo Lupin de forma esperanzadora. – Nadie se merece este tipo de vida. No me importa quién sea.

Harry no quería tener esperanzas pero no lo podía evitar. El simple pensamiento de no volver nunca con los Dursleys y su odio era una de los pocos deseos que tenía. Sólo quedaba un problema. - ¿Qué pasa con Midnight? – Preguntó inseguro. – Debe estar muy hambriento y perdido.

Lupin sonrió, aparentemente divertido por la atracción del chico por el animal. - ¿Desde cuando has tenido un perro? – Preguntó.

- Eh… sobre una semana. – Respondió Harry. – Lo encontré intentando dormir en los arbustos del patio trasero. No era como la mayoría de perros que he conocido. Era agradable conmigo. – Viendo la cara de asombro del profesor Lupin, Harry desvió la mirada, sintiéndose de repente avergonzado de haber confiado ciegamente en un animal desconocido tan rápido. – Me protegió. – Añadió con voz suave.

- Por lo tanto es un perro abandonado. – Dijo Lupin distante. - ¿Cómo es, Harry¿Se parece a un grim?

Harry miró al profesor Lupin, claramente confundido. - ¿Qué es un grim? – Preguntó. Era en momentos como este cuando Harry odiaba ser tan ignorante del mundo mago, pero no había tenido a nadie que le enseñara.

Lupin se mordió el labio inferior y de golpe pareció nervioso. A Harry no le gustó esa mirada. No entendía cuál era el problema. Midnight nunca le haría daño, Harry lo sabía.

- ¿Es Midnight, como lo llamas, un gran perro negro con ojos azules? – Preguntó el profesor Lupin cautelosamente.

Harry hizo un suspiro de decepción. Tendría que haber sabido que tener un compañero como Midnight era demasiado bueno para que durara. – Oh¿es tuyo? – Preguntó bajando la mirada. – Lo siento. No quería quitártelo. Él era la única compañía que tenía que no me odiaba.

Lupin hizo una mueca de dolor por el comentario, sabiendo más sobre la vida de Harry en casa de los Dursley de lo que el chico se pensaba. - ¿Nunca te hizo nada? – Preguntó amablemente. - ¿Nunca te lastimó de ninguna manera?

Harry sacudió la cabeza. – Él solo escuchaba. – Dijo suavemente. – Es… estaba frustrado. No me gustaba tener que trabajar a todas horas del día mientras los Dursleys no hacían nada. Midnight parecía familiar, como de un recuerdo olvidado o algo así. No sé cómo explicarlo de otra manera. Es mi amigo.

- Que es lo que necesitabas desesperadamente. – Dijo Lupin con comprensión. – No te estoy riñendo, Harry. Solo tengo curiosidad. La mayoría de gente consideraría un gran perro como este un amigo. ¿Cómo conseguiste mantener un perro como ese sin que tus tíos se enteraran?

Harry encogió sus hombros. – No fue difícil. – Dijo. – Los Dursleys estaban fuera todo el día dejándome solo en casa. Midnight se quedaba fuera hasta que se iban a la cama y entonces lo entraba en mi habitación. Como tenía que hacer el desayuno cada mañana, lo sacaba antes de que los Dursley se levantaran.

El profesor Lupin sonrió mientras se levantaba. – Muy listo. – Dijo. – Probablemente tendrías que descansar. Podemos seguir hablando más tarde, incluyendo algunas historias de tus padres. Hablaré con Dumbledore de Midnight¿de acuerdo?

Harry no pudo evitar sonreír. Tenía que admitir que se sentía muy bien al tener a alguien que le tratara con un poco de afecto paternal. La señora Weasley estaba bien pero ella era la madre de Ron. Ella ya tenía bastante con lo suyo como para preocuparse de un huérfano. - ¿Me lo prometes? – Preguntó esperanzado.

Lupin dio un apretón tranquilizante en el hombre de Harry. – Lo prometo. – Dijo.

De repente sintiéndose cansado, Harry se tumbó y se giró de lado para estar cómodo mientras el profesor Lupin lo arropaba. Ser arropado por un hombre bastante desconocido tendría que haberlo echo sentir extraño, pero no a Harry. Ya se sentía más cercano a Lupin que a la mayoría de adultos que conocía. Había algo en el hombre que le hacía sentir familiar.

Cerrando los ojos, Harry sintió como Lupin le quitaba sus gafas suavemente y le quitó algunas pestañas que se habían caído de sus ojos. Ese simple contacto se sentía familiar pero Harry no podía recordar de qué. Sintiéndose demasiado relajado para preocuparse de eso, Harry se permitió caer lentamente en un pacífico sueño.

En el momento que Remus Lupin notó que Harry ya estaba dormido, salió de la enfermería y se dirigió al despacho de Dumbledore. Harry le había contado suficiente para saber que la vida de Harry Potter no había sido como todo el mundo creía. No lo habían cuidado y adorado en exceso. Era un chico solitario y confundido que necesitaba a alguien que lo quisiera por quién era.

Después de murmurar la contraseña rápidamente, Remus continuó subiendo las escaleras y entró al despacho de Dumbledore y vio que el director tenía compañía. Minerva McGonagall estaba sentada al lado de una desconsolada Molly Weasley mientas Arthur Weasley conversaba suavemente con Dumbledore. A Remus no le gustó esa escena en absoluto.

- Director¿ha pasado algo? – Preguntó Remus curioso.

Dumbledore dirigió su atención hacia el joven profesor. – Remus, por favor entra. – Dijo amablemente. – Justo estábamos discutiendo soluciones para Harry. A lo mejor podrías añadir alguna idea. Confío en qué tuvisteis una interesante conversación.

Lupin afirmó. – No tienes ni idea. – Dijo mientras se sentaba a un lado de McGonagall. – Es desconcertante conocer a un chico que ha cambiado tanto. El Harry bebé que recuerdo era un niño feliz y amado. Este chico es cualquier cosa menos esto. ¿Teneís consciencia del abuso verbal y emocional que los Dursley le han infligido?

- ¿Abuso? – Preguntó la profesora McGonagall asustada mientras se tensaba en la silla. - ¿De qué estás hablando, Remus?

Mirando a cada uno de los adultos, Remus se dio cuenta que ninguno de ellos tenia ni idea de la vida actual de Harry Potter. – Bueno, no puedo decir que esté sorprendido. – Dijo. – Estábamos hablando y Harry dejó escapar algunas cosas. Aparentemente, Vernon Dursley ha inculcado a Harry que no es más que un anormal. Tenía miedo de admitir que era un Parselmouth por la reacción que recibió de sus compañeros el año pasado. El muchacho no tiene ninguna confianza en él mismo. Cree que es una carga para todos. Asumo que esta es la razón por la que no ha dicho a nadie lo del abuso.

Dumbledore se sentó detrás de su escritorio, el centello de sus ojos ausente. Arthur Weasley se sentó al lado de su esposa y le cogió de la mano. Molly Weasley estaba claramente a punto de llorar pero fue McGonagall quien sorprendió a Remus. La mujer estaba mirando fijamente a Dumbledore con una furia en sus ojos que Remus no había visto antes. Era casi terrorífico.

- ¿Qué más reveló Harry? – Preguntó Dumbledore gravemente.

Volviendo la Mirada hacia el hombre mayor, Remus pudo ver arrepentimiento y tristeza en los ojos del hombre. Se culpa de esto. – Harry no quería decir nada sobre los Dursleys o sobre cualquier cosa que pudiera hacer que me enfadara. – Dijo sincero. – Creo que Dursley pagó todo su enfado con Harry haciéndole creer que todos los adultos harían lo mismo. Harry solo parecía estar con confianza cuando hablábamos de Midnight.

- Ah, sí, su misterioso perro. – Dijo Dumbledore claramente intrigado. – Por lo que sé los Dursleys no querían ningún animal. Ya ha sido suficientemente difícil que aceptaran a Hedwig.

- Los Dursleys no lo sabían. – Dijo Remus. –Midnight estaba perdido y Harry lo encontró hará una semana. Harry estaba desesperado por tener a alguien 'que no lo odiara'. Harry necesitaba más que nada tener a alguien o algo que lo escuchara y lo tratara bien. Creo que ahora enviar a Harry con una familia, hasta una como los Weasleys (sin ofender), haría más daño que bien. A pesar de vuestros esfuerzos, Harry no es de la familia y él lo sabe. Ha pasado su vida siendo ignorado gracias a los Dursleys. Necesita tiempo para llegar a estar cómodo con él mismo y aprender que tiene el derecho de ser querido como un niño normal.

- Pero es querido. – Protestó Molly Weasley. – Nuestra familia lo quiere como a uno más. Nos necesita, especialmente ahora con Black fugado.

- Harry necesita a los que se preocupan por él, Molly. – Dumbledore dijo calmadamente. – Aún así, Harry no es consciente de por lo que ha pasado. Incluso no se ha enterado de que ha sido secuestrado. Tampoco sabe quién es Sirius Black y lo que ha hecho

- Os dais cuenta de que Harry lo ha de saber. – Dijo Remus con una ceja levantada. – Necesita saber… todo sobre Black. No podemos arriesgarnos a que Harry se entere por otros medios. Tenemos que ganarnos la confianza de Harry siendo completamente honestos con él.

- ¡No! – Chilló la señora Weasley. - ¡Es solo un niño! Si supiera que…

- Se enfadará, cierto. – Dijo Remus, luchando para mantenerse calmado. – Tiene derecho a estarlo pero si nos ganamos su confianza y le enseñamos que hay gente aquí en la que puede confiar no intentará enfrentarse a Black él solo. ¿No es lo que queremos?

- Estoy de acuerdo. – Dijo Arthur Weasley ganándose una Mirada de reproche de su esposa. – Lo siento Molly pero no podemos simplemente permitir que Harry se presente el 1 de septiembre y que todos sus compañeros sepan más sobre lo que ha ocurrido que él. Sé que Malfoy no dudará en atormentar a Harry sobre esto. Sé que Ron no podrá mantener su boca cerrada.

- Interesantes perspectivas. – Dijo Dumbledore pensativo. – Tienes razón, Arthur. Aunque preferiría que Harry no supiera nada de Black no hay nada que podamos hacer. Se le tendrá que contar. La pregunta ahora es quién.

Remus supo por el tono de Dumbledore quién seria el encargado de contárselo. También sabía que era una de las cosas más difíciles que esa persona tendría que hacer.


Bien, aquí van los reviews, gracias a todos:

ESTRELLA DE KALEIDO STAR: tendrás que seguir leyendo para saber.¡O como mínimo espero que lo hagas! Ten un poco de paciéncia...Gracias.

mundi pues si, eso fue lo que me decidió a traducir esta. Espero que la traducción te esté gustando. La verdad es que me encanta como ha conseguido seguir los libros y seguir siendo coherente con su história con un Harry tan diferente como el suyo.

kat basted. Me alegra ver que sigues la história. No va a ser la única bronca que se va a llevar, hehe. Pues si, como has visto es lo primero que ha echo Harry; quiere un montón a su perro. Por lo demás tendrás que esperar. ¡Muchas gracias!

Chari ¡Gracias! Me alesgra que te guste. Espero actualizar más a menudo.

Mira Black-Lupin Muchas gracias por tu apoyo. Intento hacerlo lo mejor que puedo repasandolo una y otra vez y aún así nunca estoy segura. Espero que te siga gustando. Intentaré no tardar tanto en actualizar.