Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3 , yo solo la traduzco.
Capítulo 6 – Encontrando confort en soledad
...
"Bueno, esto debería servir", dijo el Dr. Cullen después de terminar de vendar mi muñeca. "Definitivamente creo que está fracturada, pero no lo sabremos con seguridad hasta que te vayas al hospital para hacerte una radiografía".
"Muchas gracias Dr. Cullen. Estoy segura de que verme en su casa no era algo que quería hacer en su día libre". Le dije.
"No, quiero que mis servicios sean necesarios para lo que sea, sino no habría razón para que los médicos hicieran lo que hacen, como soy médico, estoy de guardia veinticuatro horas al día. Estoy feliz de ayudar siempre que puedo, y por favor si estas en mi casa, llámame Carlisle".
"Um, vale, gracias Carlisle". Sonreí.
"Así que Bella, dime, ¿cómo te hiciste daño?", preguntó. Nunca me había fijado antes de que Carlisle tuviera un ligero acento, me preguntaba de dónde era.
"Uh, iba de excursión por el bosque, tropecé y me caí".
"¿Y Edward se cruzó contigo?", puso en duda.
"Bueno, no exactamente, los dos estábamos en el prado y nos volvíamos juntos cuando me caí".
Carlisle asintió con la cabeza entendiéndolo "Bella, creo que eres una mujer joven maravillosa y quiero a Edward, él es mi hijo, pero realmente no creo que sea una buena idea que estés con él. Tiene un historial negativo con tu padre y realmente no creo que Charlie fuera muy feliz si pasaras tiempo con él".
"No estamos juntos", le dije a la defensiva "Tengo novio, Edward y yo sólo estábamos pasando un rato juntos en el prado, nada más". No podía creer que Carlisle llegara a una conclusión así, era completamente ridículo y parecía un poco enfadado conmigo.
"Todo lo que estoy diciendo es que Edward tiene a veces una forma de hacer que la gente piense que él quiere ser su amigo, pero parece que siempre tiene un motivo ulterior. No quiere ser cruel con la gente, él sólo es muy reservado, una persona muy dañada, y he visto a gente salir herida a causa de ello". Yo estaba tratando de no enfadarme con Carlisle, sabía que él estaba mirando por mí, pero yo estaba furiosa y no estaba muy segura de por qué.
"Gracias de nuevo, debería irme a casa", le dije en voz baja.
"Por supuesto". Carlisle me sacó de su despacho y bajamos las escaleras. "¿Emmet, puedes llevar a casa a Bella con su camioneta, y Rose te seguirá en tu coche para traerte de vuelta?"
"Sí, claro", dijo Emmet y empezó a levantarse del sofá.
"No, no, está todo bien. Estoy bien para conducir, pero gracias de todas formas". No esperé a que hablaran, sólo cogí mis llaves y prácticamente salí corriendo por la puerta. Por alguna razón sólo quería salir de allí lo más rápido posible. No tenía ni idea de dónde estaba Edward en ese momento, pero no iba a preguntarle a Emmet o a Carlisle, aunque realmente quería darle las gracias y decirle adiós.
Durante el camino a casa me iba cabreando más y más. ¿Por qué Carlisle no quería que yo fuera amiga de Edward? Quiero decir, había oído lo que había dicho acerca de que Edward no había sido muy amable con la gente en el pasado, pero que no tenía nada que ver con la forma en la que estaba conmigo. Edward podría haberme chillado fácilmente en el prado por invadir su espacio, o no compartir la comida y el agua, y me hubiera dejado atrás para que encontrara mi propio camino por la montaña. Pero no lo hizo, y cuando me puse a pensar en el día, no podía negar que Edward y yo realmente nos estábamos haciendo amigos.
Me sentí aliviada cuando llegué a casa y mi madre no estaba a la vista, pero luego la voz de Edward vino a mi mente - "Bueno, no estoy tratando de decirte qué hacer ni nada de eso, pero si mi madre se acercara y quisiera hablar conmigo, yo por lo menos la escucharía antes de hablar mal de ella "-. Y de hecho, decidí que tal vez quería verla después de todo.
"Bella, gracias a Dios", dijo Charlie cuando entré por la puerta principal. Me escondí mi mano vendada en mi manga, no queriendo que él supiera que estaba herida. "He estado muy preocupado por ti, llamé a Jacob, llamé a tus amigos, y nadie tenía idea de dónde estabas".
"Lo siento papá, yo sólo necesitaba alejarme para pensar, estoy bien". Traté de asegurarle, pero sólo le pareció una chorrada.
"Oh, estás bien, ¿eso es todo lo que tienes que decir? ¿Desapareces durante más de cinco horas y no tienes una explicación mejor que esa?"
"Papá, me fui para pasear, no es gran cosa".
"¿Un paseo? Bella, te dije que ha habido problemas con los lobos en el bosque últimamente, podrías haberte muerto por ahí sola", Charlie dijo con pánico.
"Papá, lo siento, me olvidé de eso y sólo necesitaba un poco de tiempo para mí misma. Mira, no volverá a suceder, ¿vale?".
Él respiró hondo y suspiró: "Bueno creo que entiendo por qué tenías que salir... simplemente no vayas el bosque sola de nuevo".
"Entonces, ¿mamá se ha marchado a la ciudad de nuevo?", pregunté no muy segura de lo que esperaba que fuera su respuesta.
"No, ella se queda en un hotel con... con su nuevo marido", dijo poco a poco, con miedo de cuál sería mi reacción.
"¿Ella está casada?", le pregunté con incredulidad.
"Sí, y al parecer lo está haciendo bastante bien, parece bastante feliz ".
"Bueno, bien por ella", le dije con una actitud sarcástica y me subí.
En cuanto llegué a mi habitación, mi teléfono sonó, y por alguna razón pensé que estaba llamando Edward. Mi corazón subió hasta la garganta, y las mariposas empezaron a correr alrededor de mi estómago hasta que miré el identificador de llamadas. No entendía por qué mi cuerpo reaccionaba de esa manera y por qué pensaba que Edward se me llamaría cuando ni siquiera tenía mi número, pero no pude evitar sentirme un poco decepcionada cuando contesté la llamada. ¿Qué demonios me pasaba?
"Hola Jake".
"Bella, Dios ¿dónde has estado? Tu padre ha estado muy preocupado por ti", dijo Jake como si me estuviera regañando.
"Sólo necesitaba estar sola por un tiempo, eso es todo", le dije, molesta por el tono.
"Bella, ¿de qué estás hablando?". Mi padre irrumpió en la sala y me preguntó.
"Uh Jake, ¿cuál es tu problema?". Le pregunté confundida con su hostilidad.
"Dale las buenas noches, necesito hablar contigo ahora", dijo mi padre con fuerza.
"Eh, Jake, me tengo que ir, hablaré contigo mañana". No esperé una respuesta, colgué el teléfono. "¿Por qué estás tan loco ahora? Ya te dije que no voy a ir al bosque sin..."
"Acabo de hablar con el Dr. Cullen por teléfono", me interrumpió. Mierda.
"Vale, ¿y?". Había decidido hacerme la tonta.
"Así que, ¿cuándo ibas a decirme que eres amiga de Edward Cullen?". Él me preguntó enfadado.
"No sabía que tenía que hablarte sobre cada amigo que tuviera", le dije con amargura.
"Edward Cullen es una mala noticia Bella, yo no quiero que te dejes arrastrar hacia su vida peligrosa, de hecho, no te quiero en ningún lugar cerca de él".
"En primer lugar, ni siquiera es mi amigo, estamos juntos por un proyecto de la escuela", mentí. "Y en segundo lugar, deberías confiar en mí lo suficiente para saber que soy bastante inteligente como para dejar que alguien me meta en cualquier cosa". Ya tenía basura suficiente para un día, así que me fui al piso de arriba y cerré la puerta antes de poder bloquearla.
Quería salir a hurtadillas de la casa e ir a ver Edward, pero ahora no era momento de ser la adolescente rebelde, así que me fui a la cama. Pasé el fin de semana de mal humor en mi cuarto, Jacob y mi madre seguían llamándome, pero me negué a hablar con cualquiera de ellos.
Cuando llegué a la escuela el lunes, todo lo que podía pensar era en lo mucho que quería ver a Edward y hablar con él de nuevo. Sabía que él me entendería, y podría hablar con él acerca de mis frustraciones con mis padres. Jacob tampoco tenía una madre, pero al menos su madre no optó por irse, quería estar allí para su familia, pero ella murió, por lo que Jake no podía saber cómo me sentía. Abandono significaba que no me quería y que realmente apestaba, Edward no era buscado por su madre tampoco, así que tal vez sentía una conexión con él a través de ese hecho.
"Hola, Bells", Jacob me estaba esperando en mi taquilla. Puse mi camiseta más para abajo para ocultar mi muñeca vendada.
"Hola", le dije a medias. Sabía que iba a estar allí y yo estaba feliz por eso, supongo que esperaba ver a Edward en primer lugar. Lo último que quería era hablar con Edward con Jacob aquí, eso sería muy malo.
"Siento lo que pasó con tu madre, estoy seguro de que debe haber sido difícil para ti". Dijo con simpatía.
"De cualquiera manera, no me preocupo por ella de una forma u otra". Le dije y no pude dejar de mirar a su alrededor para ver si Edward estaba a la vista.
"¿A quién estás buscando?", Jake me preguntó confundido con mi distracción.
"¿Eh? ¡Oh, a nadie!, sólo tengo que ir a clase un poco antes para hablar con el profesor".
"Vale, bueno, te acompaño". Mierda, no podía estar insinuando eso.
Mientras caminábamos por el pasillo, miré hacia adelante y vi que Edward venia hacia nosotros. Yo quería saludarle, apartarle a un lado y hablar con él, pero no lo hice. Él me miró brevemente, pero luego volvió la cabeza y siguió caminando. No sabía si estaba molesto conmigo por algo, o tal vez simplemente no quería hablar conmigo con Jacob allí.
Había sufrido durante el día debido al dolor que tenía en mi muñeca por usarla, pero todavía estaba tratando de ocultarla, por lo que nadie me dijo nada y nadie notó la venda. Me puse muy ansiosa cuando se acercaba la hora de ir a la clase de arte, y cuando lo hice, las mariposas regresaron. La campana sonó, y la silla de Edward seguía vacía. El profesor comenzó su lección y, a mitad de clase, Edward entró con un aspecto muy pálido y ojos rojos.
No me miró cuando se sentó, pero había un fuerte olor a marihuana que era difícil de ignorar. ¿Estaba drogado? Era un olor tan poderoso que en realidad me dio dolor de cabeza y realmente necesitaba un poco de aire fresco. Cuando la clase se acabó, Edward se fue sin decir palabra y yo pasé el resto del día confusa por su comportamiento.
Edward no me habló en toda la semana y cada vez que lo veía, estaba fumando con chicas diferentes, u olía a marihuana y no me miraba. Era casi como si el que nosotros fuéramos casi amigos, nunca hubiera ocurrido. Traté de no obsesionarme con él, pero no podía dejar de pensar en Edward. Era como si fuera dos personas diferentes, a lo mejor tenía desorden de personalidad múltiple o algo así, pero de cualquier manera, sentía un agujero en el estómago, como si hubiéramos tenido alguna relación profunda y ahora se hubiese ido.
Mi madre no me molestó esa semana tampoco, pero hacia que mi padre la llamara todos los días para decir cómo estaba. Mi padre se enteró de lo de mi muñeca y me obligó a ir a hacerme una radiografía, y estaba fracturada. Pensé que era muy extraño, y molesto, que Carlisle hubiera llamado para decirle lo mío y lo de Edward, y nunca mencionara lo de mi muñeca. Estaba agradecida de que Carlisle no estuviera disponible cuando entré, porque realmente no tenía necesidad de que él y Charlie hablaran de mí y de Edward, Charlie ya estaba suficientemente enfadado. El médico que me vio, dijo que un yeso no era necesario debido a donde estaba la fractura, me puso una férula y me ordenó que no me la quitara a menos que me duchara.
Ese viernes, estaba conduciendo a casa desde la escuela, y me golpeé con un negro trozo de hielo, me salí de la carretera y luego me estrellé contra una barrera de protección. Mi corazón latía más rápido de lo que nunca lo había hecho, y tenía miedo por completo a la muerte. Nunca había estado en un accidente de tráfico de ningún tipo, pero desde el accidente de Billy, estaba aterrorizada. No estaba herida de ninguna manera, pero mi coche no arrancaba, así que saqué mi móvil y llamé a mi padre.
Mi padre me quería llevar al hospital para asegurarse de que no estaba herida, pero yo no estaba dolida y me quería ir a casa. Una vez más, porque era viernes, había dejado la escuela antes de tiempo, por lo que mi padre tuvo que volver al trabajo después de que me trajera a casa. Tenía mi coche remolcado, por lo que iba a estar atrapada en casa y no había forma de ir a ningún lado por un tiempo.
La camioneta de mi padre estaba en el patio, pero yo estaba demasiado agitada como para conducir en ese momento, así que me senté allí y me quedé mirando las paredes. Traté de leer, pero mi mente no podía concentrarse, pensé en terminar mi pintura, ya que tenía que entregarla la semana siguiente, pero la muñeca me dolía demasiado, y sabía que no podía hacer nada mejor de todos modos. Pero tenía que hacer algo para que mi mente alejara el accidente y sabía que si me sentaba allí por más tiempo, perdería los nervios. No podía permitir que este pequeño accidente me hiciera prisionera de mis propios miedos, así que cogí las llaves de mi padre y decidí ir a dar una vuelta.
Esta vez, sabía a dónde me iba a ir, así que cogí mi mochila y la llené con bocadillos y botellas de agua. La primera vez que fui al prado, no tenía intención de volver más, pero la última vez que estuve allí, hice mi mejor esfuerzo para memorizar el camino para poder encontrarlo de nuevo. Había ido sola antes porque necesitaba escapar de mi vida, y sin duda me daba el confort que no sabía que estaba buscando, y ahora necesitaba ese confort de nuevo. O tal vez necesitaba ver a Edward y estaba segura de que estaría allí.
Llegué más rápido esta vez porque ya era más consciente de a dónde iba, y lo primero que hice fue mirar a mi alrededor para buscar a Edward, pero él no estaba allí. Me dije que estaba bien que yo estuviera allí, pero en verdad, tuve que luchar contra el deseo de volver a casa, este lugar simplemente no tenía la misma magia sin él. Me senté por una hora y luego decidí dirigirme a la camioneta, cuando un nuevo temor pasó a través de mi pecho. ¿Qué clase de jodido día era este?
"Bonito cachorro", le dije con la voz más tranquila posible en ese momento. Un enorme lobo estaba allí mirándome como si yo fuera su próxima comida. Esta no era la primera vez que veía un lobo en el bosque antes, pero este parecía mucho más grande, probablemente debido a que tenía un gran abrigo de invierno como piel. Me gruñó y sacó sus colmillos, por lo que poco a poco me alejé, pero cuando el lobo se acercó más, sabía que estaba en problemas. Di un paso atrás, y él dio un paso adelante y luego aparecieron más. Maravilloso, estaba sola, muy lejos de cualquier persona, y estaba a punto de ser comida por una manada de lobos. Y lo peor era el hecho de que mi padre me advirtió sobre esto; maldita sea, odio que tenga razón.
Entonces oí un mayor ruido en el bosque y me pregunté cuantos lobos de mierda podrían aparecer en una sola manada. Me di cuenta de que el lobo alfa estaba listo para abalanzarse sobre mí y no había nada que pudiera hacer, así que cerré los ojos y esperé, pero por alguna razón no tenía miedo, bueno, sólo un poco, ya que iba a morir así.
"¡HEY!". Alguien gritó y luego escuché golpes. Abrí los ojos y allí estaba él, mi salvador, al igual que la última vez, y se convirtió en el prado mágico de nuevo.
Edward estaba gritando a los lobos y golpeándoles con unos palos, pero los lobos no parecían demasiado preocupados por eso por lo que arrojó los palos, recogió unas piedras y empezó a tirárselas. Los lobos gruñeron, pero después de que el líder fuera golpeado en la cara, todos salieron corriendo. Edward vio su salida cuidadosamente por un minuto antes de volver su atención hacia mí.
"¿Estás bien?". Él corrió hacia mí para verme. Yo estaba temblando, pero a medida que pasaba sus manos sobre mis hombros y por mi lado, comprobando lesiones, de inmediato me sentí mejor. "¿Bella?" Preguntó al ver que no le contestaba.
"Estoy bien, sólo volviéndome un poco loca".
Se rió un poco. "Sí, yo diría que sí".
"¿Deberíamos irnos, van a volver?". Le pregunté rápidamente.
"No, se fueron muy rápido, no volverán por un tiempo, pero podemos irnos si todavía tienes miedo".
"No, quiero quedarme". Le dijo muy rápido.
No le pregunté por su frialdad en la escuela porque en este lugar nada más importaba. Nos miramos el uno al otro por un tiempo y sentía como si pudiera perderme por completo en sus ojos, y por unos momentos, lo hice.
"¿Habrás traído comida esta vez, no?", preguntó con su sonrisa torcida, rompiendo el intenso silencio.
"Sí, ¿tienes hambre?". Me quité la mochila y la abrí.
"No, yo tengo la mía, estaba bromeando". Se sentó en el suelo y sacó el libro que estaba leyendo la última vez. Me senté a su lado y saqué mi propio libro, leímos por separado por unas horas. Cuando el sol comenzó a bajar en el cielo, recogimos nuestras cosas y caminamos por la montaña juntos.
Hablábamos de vez en cuando, pero estaba todo tranquilo, al estar en su presencia las palabras no eran realmente necesarias.
La escuela la semana siguiente no fue muy diferente a la anterior, entregué mi proyecto de arte, pero no sabría la nota hasta la semana siguiente. Mi madre era como una nube que flotaba cerca y siempre estaba presente, pero estaba esperando el momento perfecto para dar rienda suelta su tormenta. Y al igual que las dos semanas anteriores, fui al prado el viernes y Edward estaba allí. Nunca dijimos nada oficial, 'Hey, vamos a no hablar en la escuela, pero nos reuniremos aquí todos los viernes por la tarde', pero acabamos haciendo esa rutina.
Los dos éramos como dos personas diferentes. En la escuela, y cada día de la semana, era la hija de Charlie Swan, la novia de Jacob Black, la mejor amiga de Jessica y Ángela, y más o menos la chica que no hacía nada mal. Edward era el vago, quien era grosero con todos y estaba drogado la mayor parte del tiempo. Pero en este prado, podíamos ser lo que quisiéramos sin etiquetas que nos definieran.
En este lugar, nadie más existía, ni siquiera el uno para el otro. Actuamos como si estuviéramos los dos solos y cuando hablábamos, era como si estuviéramos hablando con nosotros mismos, aquí éramos como dos mitades de la misma persona. No había nada que ocultar, ni tener miedo a que te juzgaran, porque cuando salíamos de este lugar, dejábamos todo lo que pasaba, cada palabra y cada pensamiento atrás.
Los dos veníamos aquí para estar solos, separados del resto del mundo. Era nuestro lugar para pensar y reflexionar sobre la vida, de dejar ir todos nuestros problemas de la semana y escapar del "mundo real". Pero por alguna razón, teníamos que estar juntos para sentirnos en paz, como si mi soledad no estuviera completa sin él.
