AN: Lo lamento mucho. Se me estropeó la computadora. Aún no me funciona, pero he hecho imposibles por subir el capítulo lo antes posible.¡Espero que me perdonen¿Sí¡Gracias!

Capítulo 5

La amarga verdad

La sensación de alguien tocando suavemente su cara sacó a Harry de su sueño. El gesto parecía familiar pero extraño a la vez. No queriendo dejar la paz que sentía, Harry gruñó en señal de protesta y giró su cara hacia otro lado. Aún estaba cansado y solo quería dormir.

De repente se le ocurrió a Harry que hacer tal acción probablemente tendría como resultado un castigo. Su cuerpo inmediatamente se tensó mientras sus ojos se abrieron de golpe. Incapaz de ver claramente, Harry se sentó de repente y se alejó de la figura borrosa que tenía al lado de su cama. Parecía demasiada delgada para ser su tío y demasiado alta para ser su tía. La confusión y el miedo se apoderaron de él. ¿Qué es lo que estaba pasando?

- ¿Harry? – Preguntó una voz tiernamente. – Harry¿estás bien?

La voz sonaba amigable pero Harry estaba demasiado confundido como para registrar quien se podría estar preguntando si estaba bien o no. Continuó alejándose de la persona desconocida hasta que unas manos lo cogieron de los brazos y le impidieron alejarse más. Recuerdos de su tío golpeándole le vinieron a la mente. - ¡Lo siento! – Gritó rápidamente. - ¡Lo siento, tío¡No quería quedarme dormido, lo prometo!

- Harry, escucha mi voz. No soy tu tío. No te haré daño, lo prometo. Estás en Hogwarts¿lo recuerdas? Aquí estás a salvo, lejos de él.

Harry dejó de luchar, pero seguía estando tenso. ¿Por qué esa voz le sonaba tan familiar¿Cómo la conocía? - ¿Hogwarts? – Preguntó nervioso. Uno de sus brazos fue soltado. Harry miró al hombre borroso quien cogió algo y lo puso en la cara de Harry. Todo se volvió nítido. Mirando a través de sus gafas, Harry vio la cara de preocupación de Lupin. – ¿P… profesor? – Preguntó inseguro.

Lupin soltó el otro brazo de Harry pero mantuvo la mirada firme. – Siento haberte asustado, Harry. – Dijo sinceramente. - ¿Necesitas que llame a Madam Promfey?

Harry negó con la cabeza. – Estoy bien. – Mientras miraba con precaución por la habitación. – Es sólo que olvidé dónde estaba.

- Ya me di cuenta. – Dijo de forma suave. - ¿Quieres hablar de esto?

Temblando inconscientemente, Harry rápidamente negó con la cabeza. No quería más lamentaciones de la que la gente ya le daba. En el fondo Harry sabía que tío Vernon hacía mal en castigarlo de esa manera pero Harry recordaba demasiado bien el dolor. Recordaba claramente el enfado de su tío. Si hubiera dicho cualquier cosa, sólo hubiera echo enfadar todavía más a su tío.

El profesor Lupin dejó escapar un suspiro de decepción mientras se sentaba al lado de la cama de Harry. – Lo entiendo. – Dijo Lupin. – Escucha, Harry, hay algo que tengo que contarte y tengo miedo de cómo reaccionarás por lo que necesito que me escuches atentamente¿de acuerdo?

Harry no sabía qué decir ante esa declaración. – Eh… vale. – Dijo nervioso.

Lupin parecía tomarse su tiempo para recolectar sus pensamientos, lo que hizo que Harry se pusiera todavía aún más nervioso. Lo que fuera que diría el hombre, Harry sabía que sería malo. Sólo esperaba que nada hubiera pasado a Hermione o a los Weasleys. Por favor, deja que estén bien.

- Hace años, cuando tu padre y yo estábamos en Hogwarts, habían dos personas más que eran nuestros amigos. – Empezó el profesor Lupin. – Nos hacíamos llamar los Moreadores. Éramos bromistas. James, tu padre, era probablemente el peor seguido por muy de cerca por nuestro amigo, Sirius Black. Yo era más el supervisor y el que se mantenía informado mientras que nuestro otro amigo, Peter Pettigrew, sólo colaboraba. James y Sirius eran inseparables. Los dos venían de familias de sangre pura pero no tenían los típicos ideales de estas familias. Después de la graduación, los cuatro nos unimos a Dumbledore en la lucha contra Voldemort…

Harry escuchaba mientras Lupin continuaba contando la boda de sus padres, el día que nació, cómo Voldemort atacaba a los miembros de la Orden del Fénix y cómo sus padres se escondieron. A lo largo de toda la historia parecía que Sirius Black había sido uno de los participantes clave de todo. Fue el padrino de la boda de sus padres, fue proclamado el padrino de Harry (Harry aún tenía problemas para asimilar eso) y fue el Secret Keeper del encantamiento Fidelius de sus padres. Esto hizo sentir a Harry extraño. Si Sirius Black era tan importante¿por qué no había oído nada él antes?

- De la única manera que alguien puede encontrar a los que están bajo el encantamiento Fidelius es si el Secret Keeper revela su paradero. – Continuó el profesor Lupin. Hizo una pausa, mirando a Harry con la mirada más simpatizante que tenía. – Harry, Sirius traicionó a tus padres por Voldemort. Nos traicionó a todos.

Harry miró a Lupin con asombro. ¿Su padrino, el mejor amigo de sus padres, se unió a Voldemort? No podía moverse. No podía hablar. Ni tan solo podía respirar. Sirius Black era la razón por la que sus padres murieron esa noche. Sirius Black era la razón por la que tenía que vivir con sus tíos que lo odiaban más que a nada. Sirius Black era la razón por la que él era el-niño-que-vivió.

Lupin evitó la mirada de Harry, decidido a acabar la historia. – Peter encontró a Sirius y se enfrentó. – Continuó con la misma voz pausada. – No se sabe mucho sobre lo que pasó. Hubo una explosión, y cuando todo estuvo despejado, trece muggles estaban muertos y Peter, bueno, todo lo que pudieron encontrar de él fue un dedo. Sirius fue enviado a Azkaban y permaneció allí bajo la vigilancia de los dementores.

Harry de repente encontró sus manos muy interesantes. Podía sentir como su cabeza le daba vueltas. Era demasiada información para procesar, por lo que se concentró en la última frase. - ¿Qué son lo dementores?

- Lo dementores son unas de las criaturas más horribles que hay bajo la capa de la tierra. – Dijo Lupin como si estuviera en clase. - Están en los lugares más oscuros, se alimentan de la esperanza y felicidad que hay a su alrededor. Si te acercas demasiado a un dementor todos los buenos sentimientos y recuerdos son absorbidos por él. Si puede, el dementor te absorbe lo suficiente hasta que te reduce a algo como él, sin alma y maligno. Te quedarías sin nada más que las peores experiencias de tu vida.

Harry tuvo un escalofrío. – No… no sabía que existían criaturas así. – Admitió. - ¿Cómo puede la gente aguantar este tipo de tormento?

- La mayoría no puede, Harry. – Dijo el profesor Lupin honestamente. – La mayoría de los prisioneros de Azkaban se vuelven locos a corto plazo pero el ministerio cree que es la única manera de controlar a los que han cometido crímenes horribles. El problema es que no siempre funciona. Parece que a Sirius Black no le afectaron los dementotes. Se escapó.

Harry levantó la cabeza de golpe hacia Lupin con asombro. No podía creer lo que estaba escuchando. Como si la vida no fuera lo bastante complicada. ¿Ahora se tenía que preocupar sobre uno de los sirvientes de Voldemor que casualmente era su padrino? - ¿Se escapó? – Preguntó Harry con miedo. –Pero no vendrá a por mí¿verdad? Quiero decir, no he hecho nada.

Lupin se removió nervioso en su asiento. – Ya lo ha hecho, Harry. – Dijo gravemente. – Supuestamente vio a tu tío pegarte y se tomó la justicia por su mano. Atacó a tu tío y te secuestró. Has estado desaparecido durante dos días, Harry. Empezamos a temer lo peor cuando Dumbledore recibió una carta de Black diciéndonos dónde encontrarte. Te dejó en el Caldero Chorreante. No entendemos muy bien porqué lo hizo. Esto será una pregunta más que le tendremos que hacer cuando lo encontremos.

Harry estaba temblando visiblemente. ¿Sirius Black lo había secuestrado¿El profesor Lupin sabía la verdad sobre su tío¿Quería decir eso que el profesor Dumbledore también lo sabía? - ¿Porqué nadie me lo ha contado? – Preguntó Harry bastante herido. Odiaba cuando la gente sabía más cosas sobre su propia vida que él mismo. Odiaba no saber nada sobre sus propios padres.

- No lo hemos echo para no hacerte daño, Harry. – Contestó el profesor Lupin con un tono de voz aún suave. – Fue muy doloroso para mucha gente, y aún lo es. ¿Cómo le cuentas a un niño que sus padres fueron traicionados por su mejor amigo? No es algo por lo que debería preocuparse un niño de trece años.

Harry solo pudo asentir como respuesta. Ahora que lo sabía realmente deseaba que no lo supiera. Era mucho más fácil simplemente culpar a Voldemort de todo. - ¿Lo sabe todo el mundo? – Preguntó muy bajito. - ¿Es por eso que me lo estás contando todo ahora?

- Desgraciadamente tu secuestro fue publicado en el Periódico Profetico. – Admitió Lupin. – Pensamos que sería mejor que supieras lo que se estaba diciendo de ti. Por lo que el mundo mágico sabe, fuiste secuestrado por Black y encontrado por algunos aurores. No se dice nada sobre el comportamiento de tu tío contigo. Dumbledore piensa que es mejor mantenerlo en privado tanto como se pueda.

Harry no pudo evitar dejar escapar un suspiro de alivio. Podía aguantar eso. Lo que no quería era que alguien supiera algo sobre su vida privada. El problema era que el profesor Dumbledore y el profesor Lupin claramente sabían la verdad o parte de ella. – Eh…. ¿Qué es lo que sabéis de mi tío? – Preguntó, sin estar seguro de si quería saber la respuesta.

Profesor Lupin dejó escapar un suspiro. – Tu tío confesó lo que estaba pasando cuando Black te secuestró. – Dijo suavemente. – Sabemos que tus heridas fueron causadas por tu tío y no por Black. Lo que no sabemos es durante cuanto tiempo ha durado esto. Me dijiste que tus costillas habían estado rotas durante tres semanas cuando te encontramos. ¿Cómo has podido aguantar tres semanas con una pierna y tres costillas rotas?

Harry solo pudo sacudir sus hombros como respuesta. Había esperado pasar sus años en Hogwarts sin que nadie descubriera cómo eran realmente sus tíos. Por supuesto, Ron y Hermione sabían que los Dursley lo odiaban y que no lo trataban bien pero hasta aquí era donde llegaba su conocimiento. Nadie más había demostrado ningún interés por el tema.

- Entiendo que no quieras hablar de esto, Harry, pero este tipo de crimen no es un secreto que un niño debería guardar. – Dijo Lupin pacientemente. - ¿Te das cuenta que podrías haber muerto si tu tío hubiese ido un poco más lejos? No me importan las razones que te diera. No hay ninguna excusa por sus acciones.

- Pero fue culpa mía. – Dijo Harry al final, con voz más baja que un susurro. – Si no le hubiera dicho a Ron que llamara, nada de esto habría pasado. – Harry tuvo que admitir que era un alivio decirlo en voz alta. Sentía como si se hubiera quitado un gran peso de encima. – Nunca antes había roto una costilla expresamente. Solo solía encerrarme en la alacena antes de Hogwarts….

- ¿A qué te refieres con alacena? – Interrumpió Lupin.

- Eh… bueno... antes de que supiera nada de Hogwarts mi habitación era la alacena de debajo de las escaleras. – Dijo Harry incómodo. Mantuvo su mirada en sus manos, asustado de la mirada que probablemente le estaba dando el profesor Lupin. – Después de que mi primera carta llegara, me dieron la segunda habitación de Dudley. Supongo que se asustaron cuando se dieron cuenta de que alguien sabía dónde dormía.

Lupin estaba claramente confundido. – ¿A qué te refieres con "la primera carta"? – Preguntó.

Harry se encogió de hombros. – No querían que viniera. – Respondió aún con una voz tan tranquila que la mayoría de la gente tendría que esforzarse por escucharlo. – Ellos… mmm… destruyeron todas las cartas que llegaron antes de que pudiera leerlas así que el profesor Dumbledore envió a Hagrid a contarme la verdad sobre… bueno… todo. Eso fue en mi onceavo cumpleaños.

Antes de que se diera cuenta estaban en un abrazo, con su cara enterrada en suaves ropas. – Lo siento mucho, Harry. –Susurró en su oreja Lupin con voz sacudida. – Tendría que haber estado aquí contigo. Nunca pensé que serían tan crueles.

Sintiéndose desprevenido, Harry no sabía qué hacer por lo que se quedó quieto. Se sentía mal de que el profesor Lupin se disculpara por algo que no había hecho. Bueno, yo llevo haciendo lo mismo la mayor parte de mi vida. El cuerpo de Harry estaba tieso al principio. No podía recordar la última vez que un adulto lo había abrazado así voluntariamente. Poco a poco se fue relajando contra el joven profesor, preguntándose si eso era lo que se sentía al tener a alguien que se preocupara.

Horas después Remus Lupin tenía problemas para mantenerse despierto. Se había quedado al lado de la cama de Harry, asustado de dejar solo al frágil chico con la bomba que le acababa de contar. Remus era bien consciente de la cantidad de gente que esperaba que volviera al despacho del director pero no le importaba lo más mínimo. Se había echo un promesa a él mismo de ayudar a Harry en todo lo que pudiera. Se lo debía a James, a Lily y a Harry.

Harry estaba durmiendo pacíficamente una vez más. Remus miró al chico que parecía años más joven que los trece años que tenía. Era increíble pensar que sólo habían pasado dos días desde que lo habían encontrado. Esa imagen se quedó grabada permanentemente en la memoria de Remus. Harry había sufrido tanto, había pasado por tanto… ¿I quién lo había salvado? Sirius Black

Que ironía. Como más pensaba sobre eso más acorde estaba con el fugitivo de Azkaban. ¿Alguien estaba realmente intentando proteger a Harry Potter, el chico que había dado y perdido tanto?

El sonido de una puerta abriéndose despertó a Remus de sus pensamientos. Mirando a través de su hombro, Remus dejó escapar un suspiro cuando vio a Dumbledore, McGonagall y a Snape seguidos de Arthur y Molly Weasley. Parecía que estaban impacientes en saber cómo se había tomado Harry las noticias de Sirius Black.

- Nos estábamos empezando a preocupar, Remus. – Dijo Dumbledore tranquilamente mientras se acercaba a la cama de Harry. – ¿Confío en que se lo has dicho?

Remus asintió mientras dirigía la mirada hacía el dormido adolescente. – Está enfadado de que se lo hayamos ocultado. – Respondió. – Todavía no he entrado en detalles. Ya ha sido bastante difícil contarle sobre esa noche y Peter. – Se frotó sus ojos cansados y miró directamente a Dumbledore. - ¿Sabías que su habitación ha sido la alacena de debajo de las escaleras por diez años¿Sabías que Vernon Dursley ha pegado a Harry, rompiéndole una pierna y costillas por recibir una simple llamada telefónica?

La señora Weasley se sorprendió. – Oh, querido, - Dijo suavemente. – Ese fue Ron. Tendría que haber sospechado algo cuando Hedwigh vino al día siguiente con una carta de Harry preguntando si podíamos quedárnosla durante el resto del verano. El pobre chico ha pasado por un infierno y no tenía ninguna manera de contactar con nosotros.

- ¿En qué estaba pensando cuándo envió a su lechuza lejos? – Se mofó Snape.

- Quizás quería mantener viva a su lechuza. – Respondió McGonagall amargamente. – De verdad, Severus, ya sabes que los niños harían cualquier cosa para proteger a sus animales domésticos. El señor Potter no es diferente. Todos sabemos que adora a esa lechuza.

La puerta se abrió seguida de un tono familiar de regaño que hizo que todo el mundo se estremeciera. - ¿Qué está pasando aquí? – Exigió Madam Promfey con voz muy baja. – Todos sabéis que el señor Potter necesita más que nada descansar. Aún está débil. Vuestras preguntas tendrán que esperar.

El sonido de voces distantes sacó a Harry de su sueño. Vagamente podía darse cuenta que Madam Promfey, el profesor Dumbledore y la señora Weasley estaban murmurando acerca de algo. El sueño quitó cualquier curiosidad mientras Harry enterraba su cara en el cojín. Realmente no quería hablar con nadie en ese momento, especialmente con la señora Weasley. No quería que más gente le tuviera compasión.

Sintiendo calor, Harry intento apartar sus sábanas, pero unas manos le cogieron de las muñecas antes de que pudiera conseguirlo. Harry dejó escapar un gemido en señal de protesta. Odiaba sentir tanto calor. Le recordaba a las horas de trabajo para los Dursleys que había pasado bajo el sol abrasador. A Harry le recordaba demasiado al enfado de tío Vernon.

El sonido de una puerta abriéndose con una explosión sacó a Harry de sus pensamientos. Se sentó de golpe, mirando alrededor de la borrosa habitación y rápidamente retrocedió hasta dar con la cabecera. Poniendo las rodillas en su pecho, Harry no podía parar de temblar mientras el sonido de unos rápidos pasos se iba acercando a su cama haciéndose en la sala un absoluto silencio.

- Cornelius. – Dijo plácidamente el profesor Dumbledore. – Que inesperado. Creo que le dije que le avisaría cuando Harry estuviera preparado para hacer unas declaraciones en cuánto a su secuestro.

Harry no estaba prestando atención. Su mente estaba atrapada en el pasado. El tío Vernon siempre entraba en su habitación de ese modo. Esa era la primera señal de que el dolor llegaría de un momento a otro. Esa era la primera señal de que de alguna manera Harry había hecho algo que había hecho enfadar al hombre.

- Ya sabe que estoy bajo mucha presión, Dumbledore. – Dijo Funge impacientemente. – Necesitamos encontrar a Black pronto. La gente todavía está alborotada.

El profesor Lupin fue el primero en girarse y notar la angustia de Harry. – Harry¿qué pasa? – Preguntó por lo bajo. No hubo respuesta. Lo que hizo que el hombre se acercara y suavemente tocara el brazo de Harry. – Harry, por favor, di algo.

Harry poco a poco miró en la dirección de dónde venia la voz de Lupin para ver la conocida figura borrosa. - ¿Profesor? – Preguntó con voz temblorosa. - ¿Él no está aquí?

Lupin dejó escapar un suspiro y puso a Harry en un abrazo, haciendo todo lo que podía y se lo ocurría para tranquilizar al tembloroso chico. – No, Harry. – Dijo amablemente. – Tu tío no está aquí. Tú estás a salvo. Te lo prometo.

Finalmente todos notaron que Harry estaba despierto y que estaba temblando en los brazos de Lupin. La señora Weasley rápidamente se acercó al chico, pero viendo lo fuertemente que Harry cogía la ropa de Lupin estaba claro que él no tenía ninguna intención de moverse pronto. El señor Weasley corrió hacia su lado y puso una mano en el hombro de su esposa para impedir que cogiera al chico. Por lo que veían, lo que Harry necesitaba en ese momento era a Remus Lupin.

- Como puede ver Cornelius, Harry aún se está recuperando. – Dijo Dumbledore casualmente. – Cuando esté preparado para hablar…

- Darle una poción tranquilizadora, entonces. – Interrumpió Funge. - ¿Potter es consciente de la difícil situación en la que nos encontramos¡Su testimonio nos ayudaría a capturar a ese loco¿Espera que la comunidad mágica permanezca en peligro porque Potter quiere estar mimado?

La señora Weasley se enfureció. Inmediatamente se acercó al hombre interponiéndose entre el ministro y la cama de Harry. - ¿Porqué¡Incompetente! – Chilló – ¡Harry ha pasado por un infierno y tú estás preocupado por la gente!

El ministro miró al señor Weasley. – Arthur, por favor, controla a tu mujer. – Escupió.

El señor Weasley se cruzó de brazos. – Lamentablemente, Ministro, estoy de acuerdo con Molly. – Dijo como si tal cosa. – Harry es como un miembro más de la nuestra familia y, como haría con cualquiera de mis hijos, haré lo que sea mejor para él.

Lo adultos no se dieron cuenta que Madam Promfey le alargaba a Lupin un baso con poción tranquilizante para ayudar a Harry. Sorprendentemente, el profesor Snape estaba al lado de Lupin ayudándole a colocar a Harry para poder darle la poción. Lo ojos de Harry se abrieron pero parecía que estuviera perdido en la distancia. Se tragó la poción sin resistirse.

Casi instantáneamente, los temblores del cuerpo de Harry pararon. Su visión se volvió más nítida y miró directamente al profesor Snape - ¿Pr'esor? – Preguntó dormido. Nada tenía sentido. Podía haber jurado que había oído a su tío gritar tan solo hacía un momento pero había demasiada luz para estar en su habitación. Poco a poco su mente se fue aclarando alertando a Harry que alguien lo estaba cogiendo de forma protectora. Moviendo la mirada, Harry se dio cuenta que era el profesor Lupin quien lo estaba cogiendo. - ¿No era real? – Preguntó a Lupin.

Lupin dejó escapar un suspiro de alivio. – No, Harry. – Dijo suavemente. – Te prometo que aquí estás a salvo de él. – Hubo una pausa, como si Lupin tuviera miedo de decir nada más. – Escucha Harry, el ministro está aquí con algunas preguntas sobre tu secuestro. – Dijo amablemente. - ¿Crees que podrías hablar sobre lo que pasó?

Harry inmediatamente se tensó mientras miraba con miedo a Lupin. ¿Estaba preparado para hablar de lo que había pasado con el ministro de la magia¿Qué pensaría el hombre si se enterara que su "salvador" no podía protegerse de un simple muggle¿Qué pensarían los Weasleys?

- Quizás las preguntas tendrían que estar limitadas únicamente a Black ya que el tontorrón tiene problemas para mantener su boca cerrada. – Propuso Snape a Lupin con voz mosqueada. – Que Merlín nos perdone si la preciosa reputación de Potter se ve arruinada.

- Ya es suficiente, Severus. – Advirtió Lupin y dirigió su atención hacia Harry. – Estaremos justo aquí¿de acuerdo? Solo háznoslo saber si quieres parar.

Harry asintió a regañadientes. Realmente no quería hacer esto pero sabía que nadie lo dejaría en paz hasta que lo hubiese contado. Cerrando los ojos, Harry desesperadamente expulsó su miedo y vergüenza mientras el profesor Lupin lo ayudaba a sentarse debidamente. Se reprimió un suspiro mientras una chispa de dolor salía de su pierna antes rota. Al menos ahora no duele tanto.

- Ministro, Harry ha aceptado responder a las preguntas necesarias para vuestra búsqueda y únicamente para ésta. – Dijo Lupin de forma protectora mientras acercaba a Harry sus gafas. Estaba claro que el joven profesor estaba intentando mantenerse calmado.

Cornelius Funge se puso delante de la señora Weasley para estar cara a cara con Harry. Sacó un ejemplar del Periódico Profético y se lo alargó a Harry. – Señor Potter¿qué recuerda acerca de su secuestro? – Preguntó Funge sin rodeos. – No se deje ningún detalle.

Harry miró la portada y vio una fotografía de un hombre pobre con cara larga, con un cabello mate. Parecía extraño que alguien como él pudiera ser el mejor amigo de su padre. El hombre parecía medio muerto. - ¿Es así como es? – Preguntó Harry suavemente, incapaz de apartar la vista del papel. - ¿Este es él?

- Señor Potter¿cómo es posible que no sepa usted como es Black? – Preguntó malhumorado el ministro.

Finalmente Harry miró a Fudge y seguidamente apartó la vista. A Funge no le iba a gustar esto. – Eh… nunca lo vi. – Admitió Harry. – No sabía que él me había secuestrado hasta que el profesor Lupin me lo contó.

Fudge dio un paso atrás del asombro. - ¿Qué…¿Cómo no lo podía saber? – Preguntó. – ¡Le tubo durante dos días! Le habrá dicho algo….

- Estaba inconsciente. – Interrumpió Harry, sonando más confiado de lo que se sentía. Se mordió el labio inferior mientras contemplaba si debería contar más. No me creerán sino. – La última cosa que recuerdo es estar siendo impulsado contra la pared por mi tío. – Añadió con voz baja.

La señora Weasley y la profesora McGonagall se asombraron. El profesor Lupin dio a Harry un golpecito tranquilizador en el hombro, haciéndole recordar al adolescente que estaba allí, mientras el señor Weasley, el profesor Snape y el profesor Dumbledore parecían estar demasiado aturdidos como para decir nada. Funge, por otro lado, permaneció escéptico. - ¿Porqué su tío le empujó contra la pared? – Preguntó el ministro.

Harry se encogió de hombros y bajó la cabeza. – Porque estaba allí. – Murmuró. – Porque me dormí y su comida no estuvo preparada a tiempo.

Fudge miró al profesor Dumbledore nervioso como si pidiera ayuda en silencio. – Ya veo. – Dijo incómodo. – Bien, ha tenido mucha suerte de que no le hiciera nada más, señor Potter. – De repente parecía que Funge sólo deseaba abandonar la enfermería en cuanto antes. – Confío en que haya encontrada otra casa para el chico¿Albus?

Dumbledore cabeceó. – Pues si, ya que lo menciona. – Dijo plácidamente. – Harry se quedará aquí durante el resto del verano, en Hogwarts. Los profesores y yo hemos acordado que lo mejor para Harry será entrenarlo para que pueda protegerse a sí mismo, especialmente con Sirius Black fuera de la cárcel. Confío en que me mantendrá informado de cualquier cosa.

- Sí, por supuesto. – Fudge buscó la Mirada de Harry. – Por su información, señor Potter, su tío ha sido presentado ante un tribunal muggle. Se le ha advertido que se declarara a él mismo culpable y así ha hecho. No habrá ningún juicio por lo que tenemos que preocuparnos de que la prensa se pueda enterar. Buenos días.

Harry se quedó allí sentado mientras el ministro de magia se iba. - ¿Q… qué? – Preguntó sin creérselo. Lentamente Harry miró alrededor de la habitación hacia todos los adultos. Todos ellos (a excepción del profesor Snape que solo se veía malhumorado) parecían estar nerviosos. - ¿De qué hablaba Fudge?

El profesor Dumbledore se acercó al asustado adolescente y puso una mano en su brazo. – Tu tío accidentalmente ha admitido sus acciones contra ti a los aurores investigadores, Harry. – Dijo con ternura. – Fue él quien confirmó que Sirius Black te había secuestrado y que había usado tu varita durante el proceso.

Respirar se volvió difícil. El hombre que había traicionado a sus padres tenía su varita y la había usado. – ¡No, eso es imposible! – Gritó Harry. – ¡Escondí la varita en cuánto llegué a casa¡Nunca le dije a nadie dónde estaba!

Excepto a Midnight.

Al darse cuenta Harry se sintió como si hubiese sido golpeado por una bludger. Midnight siempre había sido muy inteligente… demasiado inteligente. Había una razón por la que Midnight siempre parecía entenderlo. El perro realmente sabía lo que había estado diciendo porque el perro no era un perro. Midnight realmente no existía. Midnight era Sirius Black. Era la única explicación.

Había estado escondiendo a un asesino y traidor en su propia habitación sin saberlo.


Y aquí van los reviews; muchas gracias a todos por los ánimos, de verdad.

alejamoto y estrella de K:tendrás que seguir leyendo y tener paciencia para saberlo jeje. Espero que el comentario de que es diferente sea positivo . ¡Gracias por leer!

Mira Black-Lupinhola de nuevo. Gracias por seguir aquí. ¡Sí, me encanta Remus en este fic¡Gracias por seguirlo!

serenamar1: Pues eso intento, seguir escribiendo, aunque a veces cueste por tiempo y eso, pero no lo dejaría¡me encanta!

Neoma-Nyxte prometo que he intentado ponerlo cuánto antes. Gracias por avisar, aunque me parece una estupidez como bien dices, aunque me he planteado si contestar o no. Creo que toda la gente se merece una contestación, ya que hacen un esfuerzo por valorar el trabajo. Me alegro mucho de que te guste la traducción, ya que me esfuerzo al máximo, lo prometo. ¡Gracias por los ánimos!

BegoPotterBlack: Gracias, aunque no es obra mía. :P. Te pasaría el link pero ahora mismo si abro otra página se bloquea el ordenador. Puedes buscarla por el autor, que está en el primer capi, sino por título: Midnight Guardian. Sino te lo paso en el siguiente capi.

Aranel-RiddleGracias. Eso espero, que sigas leyendo, aún después de tanto tiempo ;). Sí, Harry quiere mucho a Midnight, aunque después de este capítulo… xDDD. Pobrecito Harry XD

carolineSonPotterGracias. Intento traducir lo mejor que puedo. Siento haber tardado bastante en actualizar, lo he explicado arriba. Hasta pronto, espero xDDD

kat basted: no te poreocupis, yo siento el retraso. Si, pobre Harry¡no descansa! Menos mal que tiene a Remus , me encanta. Sobre lo de Midnight, bueno, aquí lo tienes, ya te digo, si es que Harry no puede descansar. Lo de la traducción de lujo… bueno, se intenta XDDD. Pues sí, en realidad, hay 6 fics, uno para cada año más uno de escenas que no aparecieron en los fics. Así que tenéis historia para rato… . Gracias por seguir, de verdad. Nos vemos.

Mary: aquí está el capi. ¡Por fin! Espero que lo disfrutes.