Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3 , yo solo la traduzco.

Capítulo 7 – Sin ninguna intención

...

"Estaba pensando en la fiesta de graduación", dijo Jake cuando el lunes estábamos haciendo los deberes juntos en su casa después de la escuela.

"¿El baile?, aun queda para eso ¿no crees?", le dije con una sonrisa.

"No, sólo como cuatro meses".

"Eres una niña". Le tomé el pelo. "Vale, ¿qué estabas pensando?"

"Bueno, Jared estaba hablando sobre lo de Kim, que quiere alquilar una limusina, así que pensé que sería genial si fuéramos todos juntos".

"Vale, ¿cuánto va a costar?" Nunca fui una persona que se gastara el dinero en cosas lujosas, y una limusina parecía algo que no valía la pena, especialmente porque yo no quería ir a ese baile estúpido, en primer lugar.

"No te va a costar nada", dijo y se apoyó en mi para besarme.

Me aparté de él para asegurarme de que podía ver la mueca en mi cara. "Bueno, en primer lugar, sabes que no quiero ir al baile de graduación en absoluto, y en segundo lugar, creo que una limusina es demasiado extravagante, sólo es un baile, de todos modos".

"Oh, vamos". Dijo en broma para quitar mi molestia por la situación. "¿Así que, gran día mañana, no?"

"¿Por qué, que hay mañana?". Le pregunté tratando de recordar de lo que estaba hablando.

"Habrás acabado los proyectos de arte".

"Sí, ya veo porque no sabía lo que estabas hablando, estaba tratando de olvidar un poco ese hecho". Le dije en broma. Jacob apretó sus labios con los míos, y atrapó mis labios con su lengua tratando de encontrar una entrada. Pero me alejé.

"¿Qué tiene de malo?", preguntó.

"Nada, no me siento bien y no quiero que enfermes por mí", mentí.

"Sabe que eso no me preocupa", dijo y se recostó sobre mí, pero otra vez me aparté.

"Pues a mí sí que me importa. Si enfermas, entonces pondrás a Billy enfermo, y tú sabes cómo se pone cuando está enfermo". Me levanté de donde estaba sentada, y comencé a recoger mis cosas. "Me voy a casa, te veré mañana". Le dije.

"Oh, espera, tengo algo que preguntarte. Un grupo de amigos van a salir con sus novias y pensé que sería genial si fuéramos".

"Vale, ¿cuándo?"

"El viernes, después de la escuela".

"Jake, sabes que estoy ocupada los viernes". Le dije completamente dispuesta a no renunciar a mi tiempo en el prado, ese que tanto esperaba.

"Sé que te gustaría tener ese tiempo para ir a la biblioteca, pero no es que sea todos los viernes. Quiero decir, ¿no puedes dejar de ir a la biblioteca esta semana?"

"No Jake, no puedo, los viernes son el mejor día para ir, es antes del fin de semana y después de que todos se vayan". Estaba frustrada por completo, Jake sabía que no estaba disponible el viernes, yo incluso había reorganizar mi horario de trabajo, así que siempre tenía libre de ese día. Por supuesto que no sabía lo que estaba haciendo en realidad, pero tampoco me sentía mal por mentir. No era como si lo engañara, sólo sabía que nunca me dejara ir si él sabía que estaba con Edward.

"Vale, bien. Saldremos con ellos otro día". Dijo Jacob tratando de convencerme.

Al día siguiente en clase de arte, no pude evitar sentirme nerviosa. Este estúpido proyecto iba a empeorar todas mis notas si tenía algo menos que una B.

"Bien, clase. Por favor, tomen asiento". Dijo la profesora después de que sonara la campana. No me sorprendió cuando Edward entró tarde, porque siempre lo hacía. La profesora no se sorprendió tampoco, de hecho, ni siquiera lo miró cuando entró.

"He basado mi puntuación en el esfuerzo realizado en las pinturas y las fotografías". La profesora sacó un par de pinturas de la caja que tenía. "Este es un maravilloso ejemplo de alguien que ha probado". La pintura no estaba en buena forma, pero parecía que lo había intentado, realmente había gastado tiempo en ella. "Y este es un ejemplo de alguien que no ha aprobado." Ella levantó la segunda pintura, y me trastorné. Parecía un cuadro de acuarela realizada por un niño de tres años. Una gran cabeza, el cuerpo era una figura de palo, un punto negro para los ojos, y un garabato feo de un círculo amarillo en el fondo haciendo de sol.

"Oh, vamos, Sra. Guiest, he trabajado muy duro en eso", dijo Edward con una sonrisa vanidosa, y todo el mundo se echó a reír.

"Wow Bella, se ve igual que tú". Un tipo bromeó desde el otro lado de la habitación, y Edward comenzó a reírse.

Ambos me aguijonearon.

El profesor entregó el resto de nuestros proyectos, y me sorprendió gratamente que tuviera una B+. El comentario de la profesora decía algo sobre el esfuerzo en la pintura y las bellas fotografías. Estaba aliviada y en realidad me sentía estúpida por preocuparme tanto a lo largo de las últimas semanas.

"Tengo una B+". Le deleitaba a Edward el viernes.

Él me sonrió y sacudió la cabeza. "No todos podemos tener la habilidad de pintar a Freddie Munster". Bromeó.

Le golpeé. "Eres como la cuarta persona que dice eso, idiota".

"Bueno, cuando algo es verdad..." Se encogió de hombros.

Le golpeé de nuevo, pero él sólo se rió de mí.

"Hey, vamos a nadar". Prácticamente saltó.

"¿A nadar?" Le pregunté confundida.

"Sí, las aguas termales de aquí desembocan en un pequeño lago, así que el agua está muy caliente". Me levantó y comenzó a arrastrarme hacia el pequeño lago.

"Espera, no tenemos trajes de baño, y si nadamos con la ropa va a estar demasiado mojada para la caminata de regreso por la montaña".

"Bien, pues…quítate la ropa". Dijo indiferente, como si no fuera gran cosa. Le miré con incredulidad y vergüenza. "¿Qué?". Pregunté. "Oh, vamos, no es como si tuvieras algo que no haya visto antes". Todavía le estaba mirando. "Vale, mira, voy a darme la vuelta y me alejo un poco. No miro, lo prometo".

Me sorprendí a mí misma cuando estuve de acuerdo en ir bañarme desnuda con él. Nunca había estado particularmente incómoda con mi cuerpo, no era el mejor cuerpo, pero nunca pensé que me desnudaría delante de alguien como Edward. Se volvió de espaldas a mí mientras me desnudaba y me metía en el agua tibia.

"Vale, ya estoy". Le dije. Él no era tímido en lo más mínimo, y se desnudó sin preguntarme nada. Si yo pensaba que era hermoso antes, eso no era nada en comparación con su desnudez gloriosa. Su cuerpo era absolutamente increíble, sus músculos estaban bien marcados, tan perfecto como la Estatua de David. Estaba segura de que me había visto babeando por él, pero a él no parecía importarle o no comentó nada al respecto. Saltó en el aire y como una bomba, saltó completamente sobre mí.

"Maldita sea, no tenías que haberme mojado el pelo, ahora va a tardar una eternidad en secarse". Me quejé como una niña mimada.

Él sólo me miró por un momento como si estuviera a punto de romper a reír, y lo hizo. Su risa era tan contagiosa, que aunque yo estaba muy enfadada, me uní a él.

"Bueno, siempre podría remojártelo". Dijo finalmente.

"No te atrevas". Le advertí en mi mejor intento de ser seria.

Una perversa expresión se deslizó por su cara, y saltó hacia mí. Traté de luchar contra él, pero era mucho más fuerte que yo, por lo que no tardó mucho en cogerme por las muñecas y tira de mí hacia él. Grité antes de que empujara mi cabeza hacia abajo, y cuando volví le cogí por los hombros y le empujé tan fuerte como pude para tratar de hacer lo mismo, pero era demasiado fuerte y no se movió. Se rió un poco más con mis patéticos intentos de empujarlo bajo el agua, que fracasaba completamente.

"¿Es lo mejor que puedes hacer?", preguntó con una sonrisa divertida.

Estaba decidida, así que me agarré a él para tratar de utilizar más de mi peso corporal, pero luego me di cuenta de que nuestros cuerpos desnudos fueron empujados el uno contra el otro, y yo perdí la concentración, que no encontraría más en mi vida. El impulso de besarlo era tan fuerte, que realmente me dejó sin aliento, traté desesperadamente de aferrarme a la cordura, así que no me moví de allí. Me obligué a dejarme ir, y antes de que las cosas pudieran ponerse completamente extrañas entre nosotros, empezó a salpicarme.

Jugamos, nos salpicamos e incluso luchamos en el agua. Y cuando nuestros cuerpos se tocaban, recibía una descarga eléctrica que nos ponía en contacto, era mucho más poderosa que cualquier otra cosa que hubiera sentido antes. Pero ambos luchábamos para ignorarlo, y continuábamos fingiendo que no había nada más entre nosotros.

"Tendríamos que salir ya, así tendríamos tiempo suficiente para secarnos antes de dirigirnos a la montaña", sugirió Edward.

"Bueno, tú primero". Le dije. Él sonrió y salió. Estaba segura de que sabía que mis ojos no se apartaban de su perfección, pero no le importaba.

Cogió su bóxer negro y se deslizó sobre él, antes de dirigirse al centro del prado donde se acostó de espaldas. Salí cuando estaba segura de que él no miraba, y aunque hacía calor, todavía sentía frío en comparación con el calor de la primavera. Me puse el sujetador y la ropa interior con rapidez, pero aún estaba húmeda, así que no quería vestirme completamente. Aunque un sujetador y unas bragas cubrían la misma cantidad que un bikini, por lo que en realidad me sentía bastante cómoda vestida así, excepto por el frío, por supuesto.

Me acerqué a donde estaba, y vi que sus ojos estaban cerrados y su cabeza estaba apoyada sobre los brazos cruzados detrás de él, mientras él estaba completamente inmóvil. Había gotas de agua en todo su cuerpo y el sol se reflejaba en ellas haciendo que se viera como si estuviera cubierto de diamantes. Era un espectáculo absolutamente impresionante.

"Sé que estoy deslumbrante y todo eso, pero si te acuestas te secarás más rápido". Dijo sin abrir los ojos.

"Eres tan vanidoso". Le dije. ¿Cómo diablos sabía que le estaba mirando con asombro?, era como si pudiera leer mi mente o algo así.

Iba a acostarme a su lado, pero pensé que sería demasiado íntimo, así que en vez de eso, me puse enfrente de él para que nuestros cuerpos estuvieran en línea y nuestras cabezas casi se tocaran. "Wow, no hace tanto frío como yo esperaba", le dije casualmente.

"No, no si acabas de tomar el sol un rato. Deberíamos estar secos en poco tiempo".

Yo no quería poner mi pelo mojado en el suelo, así que puse mis brazos detrás de mi cabeza al igual que Edward, estábamos tan cerca el uno del otro que los dedos se tocaban. En vez de apartarlos de ese contacto, nuestros dedos estaban entrelazados y descansando juntos. Me sentí tan cerca de él, tan cerca como no había sentido a nadie en mucho tiempo, y todo lo que estábamos haciendo era darnos la mano. No hablamos de ello, pero Edward y yo no teníamos que hablar cuando estábamos completamente conectados.

Traté de no pensar en lo increíble que era sentir sus dedos entre los míos, o cómo me sentía yo misma mientras me obsesionaba con él. No podía dejar de sentir las emociones que estaban luchando a su manera en la superficie de mi corazón, porque sabía que tenían el poder de cambiar toda mi vida. Venir a este prado con él comenzó siendo sólo una versión del mundo real, como una fantasía o un sueño. Pero cuanto más tiempo pasaba aquí, más sentía que este era el mundo real, y todo lo demás era el sueño del que me parecía no poder escapar, un laberinto del tiempo para navegar a través de él hasta que pudiera encontrar el camino de vuelta a casa a este prado perfecto.

Yo quería sentarme con él para siempre, pero no podía permanecer así por más tiempo, ya que con cada momento que pasaba, me quería alejar cada vez menos, y en poco tiempo me quedaría como en este momento para siempre. Me senté después de un rato, con cuidado de no romper la cadena que nuestros dedos entrelazados habían hecho, y él me miró confundido. "Estamos ya más o menos secos", me obligué a decir. "Probablemente deberíamos ponernos en marcha". Las palabras que decíamos eran en realidad dolorosas. Soltamos nuestras manos lo suficiente para vestirnos, y sin pensarlo, automáticamente las volvimos a juntar otra vez.

Caminamos de la mano todo el camino de vuelta a donde estaban aparcados los coches, y yo estaba desanimada porque la caminata no fuera más larga, en realidad me sentía enferma. Abrió la puerta de mi camioneta, y esperó a que entrara, me miraba fijamente con sus profundos ojos color esmeralda. Yo no podía pelear más, era imposible romper el contacto de las manos sin encontrar una manera de volver a conectar con él de inmediato. Se soltó de mí, así que llegué hasta él y cerré las manos alrededor de su cuello, antes de inclinarme lentamente hacia él.

Sabía que no le gustaba besar, pero cuando vi la comprensión en sus ojos al ver mi intención, su rostro pasó de la resistencia, a ser vacilante e inseguro, y finalmente a la aceptación mientras que mi boca se juntaba con la suya. Sus labios estaban fríos y blandos y eran extraños por completo, pero no de una manera mala. Era como explorar un lugar nuevo, excitante y confuso. Comencé suave y dulce, pero entonces sus labios se separaron y yo le respondí metiendo mi lengua en ellos. Después de eso, nuestro beso estalló en un frenesí feroz mientras nos devorábamos el uno al otro. Había perdido todo el control de mí misma y mis manos encontraron su camino en su cabello, y luego pasaron por su perfecta espalda antes de llegar bajo su camiseta.

Presioné más mi cuerpo contra el suyo hasta que no hubo espacio entre nosotros, y él respondió cogiéndome la pierna y poniéndola en su cadera. Los pantalones delgados que llevaba no eran suficientes para restringir sus duras necesidades cuando se frotaba contra mi centro. Incluso a través de mis pantalones vaqueros, podía sentirlo y anhelaba ser libre de las barreras de algodón entre nosotros.

"¡Para!". Él me empujó de repente y con fuerza, sin previo aviso. Me empujó con tanta fuerza, que mi espalda se estrelló contra mi camioneta con un ruido fuerte. Me miró sorprendido y arrepentido, "Dios, lo siento Bella". Su mano se extendió hacia mí, como si quisiera asegurarse de que no estaba herida, pero luego la retiró y se dirigió a su coche, subió y me dejó sin decir una palabra.

Me quedé allí durante un minuto, con la sensación de confusión y de vergüenza por su rechazo. Pensé en tratar de seguirle, pero mi cuerpo comenzó a temblar de miedo por la realidad de todo esto. Yo nunca había besado a nadie aparte de Jacob y nunca estuve en realidad tan cerca de tener relaciones sexuales antes o no las quería tanto como lo hice en ese momento. Sabía, sin lugar a dudas, que si Edward me hubiera bajado los pantalones y hubiera tratado de tomarme allí contra mi camioneta, yo hubiera perdido mi virginidad en ese momento, y me daba miedo.

Nunca quise que esto ocurriera, nunca supe que mis sentimientos cambiarían de esta manera, y yo no lo quería así. No quería desearlo tanto como lo hacía, era completamente sin ninguna intención, pero no sabía cómo apartarlo de mí. A pesar de mis sentimientos, esto no era real, el tiempo que había pasado con Edward nunca podría extenderse al mundo real ya que éramos personas diferentes, completamente incompatibles. Pero si había una manera de hacer que el Edward con el que no podía estar en el mundo real, fuera como el Edward que yo sabía de todo corazón que estaba aquí, entonces no habría nada que me hiciera renunciar a estar con él.