Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3 , yo solo la traduzco.

Capítulo 9 - Amor obsesivo

... ...

Todo era diferente desde el lunes. Edward insistió en que no tenía que cambiar mi vida a la hora de estar con otras personas, pero nuestra relación iba más allá del prado. Cuando estaba con mis amigos, estaba pensando en Edward, cuando estaba con mi padre, me preguntaba lo que Edward estaría haciendo, y cuando tenía que sufrir el pasar tiempo con Jacob, me ponía paranoica al pensar que Edward estaba con alguien más también.

Quería poner fin a mi relación con Jake, esto no era justo para él, pero le dije a Edward que haría cualquier cosa por él y por alguna razón él quería que yo mantuviera a Jacob como mi novio. Pero a pesar de ese título, Jake y yo no éramos los mismos. Nunca tuvimos ese particular contacto físico, ni incluso antes, cuando a veces nos besábamos mucho, pero ahora tenía la oportunidad de poner siempre excusas y a Jake simplemente no parecía importarle, o no se daba cuenta. Él seguía siendo mi mejor amigo y no quería hacerle daño, pero eso era todo lo que yo sentiría por él, y me preguntaba si alguna vez había sentido realmente algo más que eso. Estaba segura de que nunca había sentido nada que se acercara a lo que sentía por Edward, pero no me importaba lo suficiente como para pensar en mis viejos sentimientos con el fin de resolverlo.

Todo era al revés, el par de veces que Jake se las arregló para darme un beso, a pesar de que no eran más que un pico rápido, realmente me sentía como si estuviera siéndole infiel a Edward. Edward, que no era técnicamente nada para mí, era más importante para mí que cualquier otra persona. Me pregunté cuánto tiempo sería capaz de mantener esta farsa, que no podía durar para siempre. Con el tiempo me gustaría romper por completo con Jake y que Edward y yo pudiéramos estar juntos y libres, pero ¿cuánto tiempo tenía que esperar para eso?

Edward parecía pasar un poco más desapercibido en la escuela desde que estábamos juntos, por lo general sólo se le veía con su familia y en raras ocasiones lo veía con una chica al azar, se veía rechazándola y parecía como si estuviera tratando de deshacerse de ella. Empezamos a ser temerarios con nuestro secreto, no podíamos estar toda la jornada escolar sin comunicarnos o tocarnos de alguna manera. Cuando pasábamos unos al lado del otro en el pasillo, nos asegurábamos de que nadie pasaba lo suficientemente cerca para que nuestras manos se tocaran, él podría ser incluso discreto cuando pasaba su mano sobre mi culo cada vez que podía.

Sin embargo, nuestra necesidad por el otro sólo crecía.

Habían pasado tres semanas desde que conectamos por primera vez y había perdido mi virginidad, y habíamos encontrado una manera de estar juntos casi todos los días desde entonces. Al principio estaba preocupada por la frecuencia con la que estábamos teniendo relaciones sexuales sabiendo que él lo odiaba, pero cuando le preguntaba sobre ello, juraba que se sentía diferente conmigo y nada le dolía cuando estábamos juntos. Eliminó su aversión a besar, y nuestros labios estaban constantemente juntos cuando estábamos solos.

Sin embargo, hubo muchas veces, que no podíamos esperar hasta que la escuela terminara para estar juntos. Pedíamos a nuestros profesores ser excusados de la clase por el motivo que fuera, y nos encontrábamos en su coche, o incluso en un aula vacía o en el baño. Incluso tuvimos sexo en el pasillo un día, mientras todos los demás estaban tomando apuntes en clase. Pero ese tipo de excursiones no ocurría muy a menudo, era demasiado difícil ponerse el condón y preocuparse por ser descubiertos. Nunca me consideré una puta, era solo que nos necesitábamos mutuamente y debíamos superar con creces cualquier otra cosa en ese momento.

Yo le enviaba mensajes de texto todo el tiempo. Si diera un paso atrás y me mirara a mí misma desde la perspectiva de un extraño, diría que era una chica obsesionada que no dejaba solo al chico con el que estaba, pero en realidad no era así. Él siempre respondía a mis mensajes, y me escriba de inmediato, a veces incluso empezaba él los mensajes.

Estaba sentada con mis amigos durante el almuerzo en la cafetería, y no podía dejar de mirar a escondidas a la mesa donde Edward estaba con sus hermanos, cuando sentí que mi teléfono vibró diciéndome que tenía un mensaje.

¿Cómo demonios estás comiéndote esa mierda, parece repugnante?- Le sonreí a mi teléfono, era tan típico de Edward.

Es mejor que tener hambre todo el día. - Le envié un mensaje a él, y luego agregué. Puedo pensar en otra cosa que preferiría tener en mi boca.

Bueno, ¿y por qué no vienes por aquí y me das un beso?- respondió.

¿En serio? ¿Puedo?- le pregunté

NO- Él me escribió de nuevo de forma rápida.

No me tientes si no vas a seguir adelante- Le advertí.

Oh, puedes hacerlo, pero no aquí.

Ok, ¿dónde?- Tal vez era demasiado obsesiva, después de todo.

Maldita sea, ¿tan caliente estás?- Él escribió, y sonreí.

Vamos, no estás jugando limpio.

"Bella, ¿a quién estas escribiendo un mensaje?", Jessica me preguntó desde el otro lado de la mesa.

"¿Eh? Oh, a nadie. Quiero decir, es mi amigo de fuera de la ciudad". Mentí horriblemente.

"Oh, qué bien, supongo". Dijo Jessica sabiendo que estaba mintiendo.

Mi teléfono sonó de nuevo, así que lo miré.

Vamos a salir de aquí.

"Eh chicos, realmente me siento un poco enferma, así que creo que me voy a ir a casa". Les dije para que no sospecharan.

"Oh, Bella tiene una llamada erótica", Jessica objetó burlándose, tomándome por sorpresa.

"¿Qué?". Le pregunté medio ofendida y medio aterrada de que ella supiera la verdad.

"Oh vamos Bella. Jake no está aquí ahora mismo, todos esos mensajes de texto, esa sonrisa, y de pronto te vas para todo el día. Es tan obvio, habéis quedado para echar un polvo", dijo Jess dijo casualmente.

"Cualquiera cosa, piensa lo que quieras, pero me voy". Me levanté y me dirigí directamente a mi coche, el coche de Edward ya estaba fuera del estacionamiento.

Mi casa- me envió un mensaje.

Muchas veces necesitábamos algo más que un polvo rápido, por lo que nos marchábamos de la escuela. No había nadie en cualquiera de nuestras casas durante el día, así que cuando decidíamos irnos de la escuela solíamos ir a su casa o a la mía. Solíamos esperar todo el camino hasta el prado, pero nuestros deseos no podían esperar tanto tiempo ya, por lo que dejamos el prado para el viernes.

Edward estaba esperando en su coche frente a su casa, y me sonrió cuando me detuve. Me quité el cinturón de seguridad cuando vino a abrir la puerta para mí. Yo prácticamente salté del coche a sus brazos, no perdí tiempo en saludarle antes de plantar mis labios en los suyos.

"Vamos, tengo una sorpresa para ti". Me llevó dentro y hacia arriba por las escaleras a su dormitorio.

"¿Tienes un sofá nuevo?". Le pregunté a confundida.

Él sonrió, y tiró los cojines antes de levantar una manivela o algo así. Era un sofá-cama, se convertía en una cama de tamaño completo, que ya estaba hecha con sabanas y todo. No pude evitar la sonrisa que se formó en mi cara, sabiendo que la tenía sólo para mí. Me volví hacia él, y lo tiré a la cama poniéndolo encima de mí.

"Es para los juegos previos", dijo Edward con una sonrisa después de que yo consiguiera quitarnos nuestra ropa y estaba tratando de tirar de él hacia mí. "Espera", dijo suavemente mientras se ponía un condón. Joder, odiaba a los condones. Quiero decir, apreciaba su propósito, pero yo lo quería a él dentro de mí, no a un pedazo de goma.

"He tenido que esperar bastante tiempo durante todo el día". Le dije rápidamente. Él rozó su perfección por la cara interna de mi muslo en broma, sabiendo lo mucho que me mataba, antes de finalmente ceder a mis ruegos desesperados. Se deslizó dentro de mí con el menor quejido de sus labios, mientras que yo estaba en un éxtasis puro. Su empuje era rápido y yo estaba ansiosa por cómo me sentía, estábamos perfectamente sincronizados, más de lo que yo pensaba, sin decir una palabra necesaria entre nosotros.

No pasó mucho tiempo antes de que me ajustara a su alrededor, y él gimiera en mi oído con placer como respuesta. El bombeo en mí unas cuantas veces más antes de desplomarse sobre mí, con su peso de una manera que no era pesada.

"Te quiero Edward", le dije en voz baja, sin pensar. Me enamoré de él desde ese día que me llevó al prado para nuestro proyecto, pero no me lo admití a mí misma hasta el día en que nos besamos en mi camioneta. Pero ésta era la primera vez que lo decía en voz alta, y el silencio que le siguió me hizo lamentarlo casi de inmediato.

"Mierda". Dijo de pronto y mi cara se precipitó con el calor de la vergüenza. No sabía si estaba listo para el ' te quiero' tan pronto, pero no esperaba que él se molestara tampoco.

"Joder, hay alguien en casa". Dijo al final tras un momento de silencio. Me sentí aliviada de que su falta de respuesta no tuviera nada que ver con lo que le dije, pero ahora la cuestión era, y tal vez me diera un poco de esperanza, que alguien me iba a pillar en su cuarto. Los dos nos vestimos rápidamente, y él miraba por la ventana tratando de averiguar quién estaba en casa.

Edward respiró hondo de alivio. "No es más que Rose y es probable que ya esté en su habitación mirándose en el espejo, me apuesto a que ni se ha dado cuenta de tu camioneta, por lo que deberíamos estar tranquilos, pero vamos a salir de aquí por si acaso".

Bajamos las escaleras en silencio, pero Rose estaba esperándonos en la sala de estar para acusarnos, con los brazos cruzados delante de ella.

"Bien, bien, bien". Dijo con frialdad.

Edward la miró por un momento con un aspecto irreconocible en su rostro. "Que te jodan, Rose". Dijo finalmente, luego me llevó hacia la puerta principal, y me sorprendí cuando Rose nos siguió.

"Oh, a Carlisle le va a encantar saber que vosotros dos estabais retozando entre las sábanas. Sólo una compañera de proyecto, ¿eh?"

"Lo digo en serio, Rose, cierra esa boca de mierda". Edward hervía.

"En serio Edward, ¿qué coño estás haciendo? Realmente vas a arruinar su vida, ya sabes, por mencionar que conseguirías cabrear a un equipo de fútbol entero. Simplemente no esperes que Emmet te saque de tus peleas cuando el equipo universitario salte sobre ti por joderte a una de sus novias". Dijo Rosalie cruelmente.

Quería gritarle que se metiera en sus malditas cosas, en realidad, quería ir hasta ella y arrancarle ese perfecto cabello de oro, pero Edward me cogió la mano y me arrastró fuera antes de que tuviera la oportunidad.

No dijo nada antes de abrir la puerta de mi camioneta y hacerme señales para que entrara, pero su rostro era duro y distante.

"Edward, no escuches lo que ella ha dicho, nosotros vamos a estar bien, sólo tenemos que estar conectados hasta que podamos encontrar una manera de estar juntos todo el tiempo". Edward me miraba en silencio, como si estuviera absorto en sus pensamientos. Cogí su mano y puse mis dedos entre ella. "¿No podemos ser honestos?... No quiero ocultarlo más, al diablo con todos los demás".

Pude ver tensarse la mandíbula de Edward mientras negaba con la cabeza. "Te veré mañana", dijo entonces y cerró la puerta antes de regresar a su casa. Yo no comprendía su deseo de que nos mantuviéramos ocultos de todos los demás, pero sabía que tenía algo que ver con mi reputación. Él sólo me dijo que no quería que la gente me mirara de manera diferente y no quería cambiar mi vida, pero yo todavía no tenía ni idea de porque tenía que estar con él, y quedarme con Jacob oficialmente.

Esperé hasta que la puerta de la casa estuvo completamente cerrada detrás de él, antes de regresar a casa. Odiaba dirigirme a mi casa después de estar con él, porque sentía más que me iba de casa en lugar de ir allí.

Tan pronto como llegué a mi cuarto, saqué mi móvil y empecé a enviarle mensajes de texto a Edward. Una vez más, estaba actuando como una adolescente obsesiva, pero en realidad él era muy protector conmigo y me decía que le enviara uno cada vez que llegara a casa, sólo para que supiera que estaba a salvo. Por lo general los mensajes se terminaban, la mayor parte de las noches, cuando que nos dormíamos.

Estoy en casa- le escribí, y esperé una respuesta.

Diez minutos más tarde y todavía no había respondido, así que lo intentó de nuevo.

Edward, ¿estas ahí?- Todavía nada, por lo que la chica obsesiva comenzó realmente a tomar el relevo.

Edward por favor escríbeme

¿Estas enfadado conmigo?

Me estoy volviendo loca aquí

¿Estás en casa?

¿Estás con alguien?

¿No vas a volver conmigo?

Ya te echo de menos

Te quiero

¿Por eso estas enfadado, porque te dije que te quería?

Si crees que es demasiado pronto para eso, me lo dices y esperaré antes de decirlo de nuevo.

Por favor, contéstame.

¿Edward?

Comencé a tener la visión doble por mirar tan fijamente a la pantalla pequeña de mi teléfono, y aunque era temprano, estaba realmente cansada, pero todavía le envié un par de mensajes más.

Tengo que verte, ¿podemos encontrarnos?

¿Puedes venir aquí?, mi padre no está en casa y realmente necesito hablar contigo en persona.

Edward, no sé vivir sin ti.

Me dolían los dedos de apretar fuerte los botones, por lo que decidí que llamar a una pizza sería mejor que cocinar para la cena. Charlie no iba a estar en casa hasta más tarde esa noche, así que me imaginé que una pizza sería perfecta de todos modos, ya que se re-calentaba bien.

Diez minutos más tarde, había alguien llamando a la puerta principal. Sabía que la pizza no podría estar lista ya, así que no tenía ni idea de quien estaría esperando al otro lado de la puerta.

"¿Jake? Hola, ¿por qué estás llamando?". Me sorprendí al verlo, había pasado mucho tiempo desde que vino la última vez, y me sorprendió aún más que llamara, nunca antes había llamado. Me hice a un lado para que pudiera entrar "He pedido una pizza, que debería estar aquí, como en media hora o así". Le dije y entonces me di cuenta del aspecto horrible de su cara. "Jake, ¿qué pasa?"

"¿Cómo te sientes?". Me preguntó en voz baja. "Jessica dijo que no te sentías bien".

"Sí, tuve dolor de cabeza antes, pero me siento bien ahora". Le dije.

"Vine hace un par de horas para verte, y no estabas aquí". Su tono seguía siendo tranquilo y distante.

"Oh, salí a recoger algunas cosas en la tienda, Jake, ¿qué está mal?"

"¿Por qué crees que hay algo mal?", preguntó.

"Jake, vamos, te conozco y sé que hay algo mal".

"¿Realmente me conoces? Pensaba que te conocía demasiado, pero estaba jodidamente equivocado". Dijo de repente hostil.

"¿Jake?". Le pregunté confundida.

"Tengo esos mensajes que acabas de enviarme hace un rato diciéndome que viniera aquí. Bueno, déjame decirte lo que escribiste palabra por palabra". -Jake sacó su teléfono, pero yo estaba confundida porque no le había enviado mensajes en las últimas semanas. - "Dice: tengo que verte, ¿podemos encontrarnos? El siguiente dice: ¿Puedes venir aquí?, mi padre no está en casa y realmente necesito hablar contigo en persona". Mi corazón saltó de mi pecho, ¿qué demonios hice? - "Así que como estúpido, me metí en el coche y vine hacia aquí, pero luego me llegó otro mensaje que me llevó al infierno: "Edward, no sé vivir sin ti". -Jake me miró lleno de dolor y con traición en sus ojos.

Tuve que recordarme que esto era lo que yo quería, quería que Jake supiera mi relación con Edward, pero esto no era como quería que sucediera. Debí poner accidentalmente su número en la dirección de envío en lugar de la de Edward después de que comenzara a nublarse mi cerebro, por lo menos no le había enviado todos los mensajes a él.

"Jake, lo siento", le susurré. Pensé en esta conversación muchas veces en las últimas semanas, pero ahora no tenía ni idea de qué decir.

"¿Te lo estás tirando?". Preguntó, y era evidente que las palabras que salían eran dolorosas.

Las lágrimas corrían por mis mejillas antes de que asintiera con la cabeza lentamente hacia él.

Las lágrimas brotaron de sus ojos, pero luchó por mantener su figura. "¿Por qué?", su voz se quebró.

Negué con la cabeza en esta ocasión, sin tener ni idea de qué decir. Por supuesto que sabía por qué, era porque estaba completamente enamorada de Edward, y nada más me importaba, pero no podía decirle eso, sólo le haría más daño.

"Bella, entiendo que hemos estado distantes últimamente, pero cada vez que te preguntaba acerca de ello, decías que todo estaba bien. Mira, si era necesario que nos separáramos y te hubieras tomaras tu tiempo, lo hubiera entendido. ¿Pero por qué a mis espaldas, y por qué con él de entre todas las personas en el mundo? No lo entiendo. Hemos estado juntos siempre y nunca estuvimos a punto de tener relaciones sexuales, y de la nada, dejas que te joda. ¿Por qué, Bella, necesito respuestas? "

"No sé qué decir", le dije en voz baja. "Nunca quise hacerte daño, yo sólo... le quiero".

Jake se rió una vez sin humor "¿Lo quieres? ¿A Edward Cullen? La mierda que puso a mi padre en una silla de ruedas, el que va drogado todo el tiempo, y se ha metido en las bragas de prácticamente todas las chicas de la escuela, ¿tú le quieres?"

"Nunca quise que ocurriera, pero no puedo evitarlo tampoco". Le dije lentamente.

"Bella, no está vivo. Es como el zombi sin alma que camina alrededor de la escuela todo el tiempo, que ni siquiera le importa una mierda nada. ¿De verdad crees que tienes una relación con él?, porque puedo garantizarte que no sólo está enrollándose contigo, ni siquiera sabrá lo que significa ser monógamo". Él no parecía molesto, era más como si estuviera preocupado por mí.

La reacción de Jacob me sorprendió. Pensé que estaría tan enfadado y herido que me atacaría y gritaría groserías, que es lo que yo merecía. Pero Jake era una persona mucho mejor que eso, y era en realidad mi amigo y trataba de mirar por mí al advertirme que me mantuviera lejos de un tipo que pensaba que no era adecuado para mí.

"Jake, en realidad no es así, no le conoces..."

"Sí, claro, y estoy seguro de que Kim habría dicho lo mismo cuando follaba con ella. ¿No lo entiendes Bella? Él no está enamorado de ti, no se preocupan por ti, lo único que le importa es echar un polvo y marcharse, y diría cualquier cosa para conseguir lo que quiere", dijo tratando de razonar conmigo en un tono convincente.

"Edward podría haber sido así antes, pero ahora es diferente, él me quiere también".

"¿En serio? Eso es un mínimo histórico. No puedo creer que te dijera que te quiere, lo haría sólo para meterse en tus pantalones". Dijo, entonces se dio cuenta que mi cara cambió. "En realidad nunca te ha dicho que te quiere, ¿verdad?"

"No, pero puedo sentirlo por lo que hace. Edward es una persona muy reservada, y no necesito que diga nada para saber cómo se siente". Le dije a la defensiva.

"¿Desde cuándo?", preguntó. "¿Cuánto tiempo has estado follando con esa mierda?"

"Unas tres semanas más o menos".

Jake se quedó en silencio, pensativo por unos momentos. "Bueno, voy a decirte una cosa, tres semanas es mucho más de lo que ha pasado enrollándose con ninguna otra chica, que yo sepa. Por lo general, sólo se las follaba un par de veces antes de aburrirse".

"Jake... realmente odio que estés sufriendo en este momento, y realmente siento de verdad causarte este dolor". Le dije con las lágrimas todavía fluyendo por mi cara.

Apartó la mirada de mí, "yo también lo siento. Creo que nosotros estaríamos bien si yo supiera que vas a ser feliz, pero Bella, sólo va a romper tu corazón o conseguir hacerte daño de alguna otra manera". Me miró por fin. "Bella, por favor, ten cuidado y que sepas que siempre estaré aquí para ti".

Lloré por unos instantes más y vi desaparecer su coche por la esquina al final de mi calle, pero yo no merecía llorar por él por más tiempo, así que me detuve. Sólo esperaba que Jake fuera lo suficientemente fuerte para recuperarse de inmediato y encontrar a alguien digno de su amor, y algún día podríamos encontrar una manera de ser amigos de nuevo.

Volví a mi cuarto y revisé mi teléfono esperando un mensaje de Edward, y me sentí aliviada de que lo hiciera.

Buenas noches -fue todo lo que él escribió, lo que me preocupaba, pero al menos era algo.

:)