Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.

Capítulo 15 – La Familia

(EPOV)

...

Desde que se descubrió que yo no era un mentiroso completo todo el tiempo, el Dr. Eleazar decidió centrar mis últimas semanas de terapia en mi abuso sexual en el pasado. Él utilizó toda su sabiduría en shrinkary para decidir cuál era la causa de todas mis luchas con las que tendría que trabajar ahora, lo que era una ridícula tontería. Era una mierda, porque jamás me había esforzado lo suficiente para no serlo, y yo no estaba dispuesto a culpar a las cosas que pasaron hace años por mi comportamiento actual.

Carlisle apareció para 'visitarme' todos los días, pero lo que estaba haciendo en realidad, era tratar de persuadirme para que regresara a Washington con él. Esme vino también, pero a ella no se le permitió sentarse en cualquiera de mis sesiones de terapia como lo había hecho Carlisle. Él dijo que se iría si yo lo quería así, pero realmente no me importaba, además, creo que el Dr. Carlisle estaba teniendo un momento informativo al escuchar al Dr. Eleazar, y no me sorprendería si Carlisle agregara la psicología a su vida en el futuro.

"Ed, tienes una visita". Garrett me dijo cuando estaba sentado en la sala de recreo jugando a las cartas con unos extraños y locos compañeros.

"¿Quién es ahora, Carlisle ya vino hoy, no?". No pregunté realmente esperando una respuesta.

"Uh, creo que es tu madre". Garrett me dijo.

Pensé que era extraño que Esme viniera a mitad del día cuando ella tenía que estar con Bree, pero me encogí de hombros.

Entramos en la habitación de los visitantes y yo estaba confundido cuando no vi a Esme en ningún lugar. "¿Dónde está ella?", le pregunté a Garrett medio molesto. Ahora que estaba ganando en el juego de cartas, parecía que había ido a cambio de nada.

"¿Edward?". Dijo una voz de mujer que era vagamente familiar para mí, pero no pude ubicarla. La mujer se levantó y se acercó a mí con una mirada extraña en su rostro. Miré a Garrett confundido en cuanto a por qué consideraba que la mujer era Esme, y cómo sabía mi nombre en primer lugar.

"Edward". Ella susurró en ese momento y se puso las manos sobre la cara tratando de ocultar su llanto. ¿Qué demonios le pasaba a esta mujer? Estaba de pie justo en frente de mí ahora, y abría sus brazos hacia mí, por lo que, naturalmente, di un pequeño paso hacia atrás. Yo desde luego no quería que me abrazara alguna loca.

"Edward, ¿no me reconoces?". Ella me preguntó y yo negué con la cabeza. "Soy tu madre, Eddie". ¿Qué mierda? "Sé que con un aspecto diferente, pero ha pasado mucho tiempo y... cariño, realmente soy yo". Entonces comprendí. Garrett dijo que mi madre había venido a visitarme aquí, y por alguna extraña razón, yo automáticamente pensé que estaba hablando de Esme. Pero ahora me daba cuenta de que esa extraña mujer con el pelo rubio y un loco lápiz de labios rosa fuerte, era en realidad mi madre.

Ella era mucho más bajita de lo que recordaba, pero suponía que tenía sentido, porque yo tenía ocho años la última vez que la vi, y ella definitivamente estaba más pesada que antes. No estaba gorda en absoluto, pero antes sólo era piel y huesos y su rostro tenía huecos, así que suponía que debajo de su extraño cambio, parecía más saludable. Lo único que reconocí en ella fueron sus ojos verdes que eran idénticos a los míos.

"¿Qué quieres?". Le pregunté con frialdad.

"He estado buscándote, tratando de obtener toda la información que pudiera durante años, pero es sólo ahora que tienes casi dieciocho cuando alguien me ha ayudado a localizarte. Tu último nombre ha cambiado por lo que la documentación estaba totalmente confundida". Dijo ella en un tono falsamente preocupado.

"No has respondido a mi pregunta".

"Edward, te he echado de menos. Han sido diez años y no ha habido una noche en que no soñara con este momento, rezo por esto, veo que eres el hombre crecido y hermoso que yo sabía que llegarías a ser. Y mírate, eres tan guapo... y estás tan crecido". Ella comenzó a llorar lágrimas de cocodrilo, y yo estaba completamente indiferente.

"Lo que sea. ¿Qué demonios quieres?". Repetí, dispuesto a no fingir estar feliz de verla después de tanto tiempo.

"Cariño, siento mucho por todo lo que te he hecho pasar, y tenía que pedirte disculpas antes de que fuera demasiado tarde. Necesito que entiendas cómo siento absolutamente todo. Ellos dijeron que estarías libre en pocos días, así que esperaba que pudiéramos pasar un tiempo juntos, tal vez llegar a conocernos de nuevo y volver a conectar".

"Nunca nos conocimos el uno a otro, estabas siempre demasiado borracha y drogada todo el tiempo como para estar siempre lo suficientemente coherente para llegar a conocerme". Y fue entonces cuando me di cuenta, yo era mi madre. Me había convertido en todo lo que yo siempre había odiaba de ella, y ese pensamiento me hizo querer golpearme a mí mismo por haber sido siempre tan estúpido. Claro, yo no era una prostituta, pero que también podría haberlo sido. Me enrollaba con las chicas no por dinero, sino porque necesitaba en ese justo momento el mismo castigo, por mi falta de valor.

Decidí en ese momento que tenía que arreglar mi vida, no quería ser como ella, no quería a Carlisle y a Esme esperando que yo volviera, como yo había esperado tanto tiempo para que mi madre volviera a mí. No sabía por qué, pero por alguna razón los Cullen pensaban en mí como parte de su familia y yo no quería mantener a su familia rota por más tiempo.

"Edward, por favor... estoy enferma, y nunca podré tener esta oportunidad de nuevo". Me dijo ella con desesperación, y yo sabía por el tono de su voz, que finalmente era honesta.

"¿Enferma de qué manera?". Le pregunté, no queriendo en realidad una respuesta.

"Bueno, no es una sorpresa para ti que yo no fuera siempre cuidadosa a la hora de mi trabajo, quiero decir que fuiste concebido durante una de mis noches irresponsables de trabajo. Bueno, en algún lugar y de alguna forma contraje el VIH, y yo no quiero perder más tiempo de mi vida no estando con la gente más importante para mí".

No podía decir que me sorprendía mucho de su enfermedad, pero tampoco iba a enloquecer al respecto. Ella hizo su elección, y ahora iba a vivir y a morir por ello.

"Mira, la gente hoy en día puede vivir mucho tiempo con el VIH, sólo tienes que tomarte los medicamentos apropiados y vivir un estilo de vida saludable. Tal vez pueda hablar con mi padrastro sobre ti, él es médico, así que estoy seguro de que conoce todos los últimos tratamientos... "

"Edward, tienes una hermana". Dijo de pronto. "Ella tiene dieciséis años y ha estado viviendo con sus abuelos, pero murieron por lo que ahora ella está conmigo. Yo soy todo lo que tiene, y si algo me pasa a mí, entonces ella va a estar sola".

"Vale, a ver. ¿Cómo diablos tengo una hermana que es dos años menor que yo y no recuerdo eso?", le pregunté frustrado.

"Tú eras muy pequeño para recordarme embarazada. Yo estaba trabajando como camarera en ese entonces, tratando de mantenerme limpia para que pudiera ser una buena madre para ti. Pero me junté con un chico que trabajaba allí y me quedé embarazada. Él no quería ser realmente el padre, pero sus padres aparecieron y trataron de ayudarme. Después de que ella naciera, simplemente se hizo demasiado duro y yo sabía que no podría hacerme cargo de ambos, por lo que sus abuelos se la llevaron y fue cuando empecé a deprimirme nuevamente, y volví a las drogas".

"Así que ahora que la tienes de nuevo, quieres que la conozca para que pueda cuidar de ella por ti". Supuse. Tenía sentido que ella quisiera apartarse de sus responsabilidades de cualquier manera, no era más que ese tipo de personas.

"No Edward. Estoy enferma, así que quiero que vosotros dos lleguéis a conoceros, pero no espero que cuides de ella por mí. Quiero que los tres podamos ser una familia, y permanecer juntos. No pienso en morirme en cualquier momento, pronto, pero necesitas conocernos de alguna manera".

"Ya tengo una familia, así que no necesito la tuya". Le dije con dureza

"Por favor, esto no es por mí, eres todo lo que ella tiene en el mundo, y ella te necesita".

"Tengo que pensar en ello durante un tiempo. Salgo de aquí en cuatro días, así que vuelve otro día, y te lo haré saber". Le dije y me levanté para irme.

De toda la mierda que tenía que tratar, no necesitaba lo suyo encima de todo. Realmente no sabía cómo me sentía acerca de esa misteriosa hermana que tenía, y no tenía ni idea de qué hacer acerca de cualquier cosa. Quería volver con los Cullen, pero al mismo tiempo, ¿cómo podría dar la espalda a una chica de dieciséis años que no tenía ninguna otra familia a excepción de una madre enferma? Miré el espejo de mi habitación, viendo el patético reflejo de mí mismo. Si yo no quería ser como mi madre, entonces no podía renunciar a mi hermana, pero ¿qué pasaría con los Cullen? No sabía qué hacer y sabía que tenía que hablar con Carlisle.

Me tomé mis medicinas esa noche como algo normal, pero escupí la pastilla para dormir cuando estaba solo, no quería dormir esa noche, necesitaba tiempo extra para pensar. Estaba contado las horas hasta que Carlisle viniera a visitarme, y por alguna razón, estaba completamente nervioso cuando el momento finalmente llegó.

"¿Qué pasa Edward?". Carlisle me preguntó después de que le saludara.

"Necesito hablar contigo acerca de algo". Le dije con una voz temblorosa.

"Puedes decirme lo que quieras". Me aseguró.

"Mi madre vino ayer, y quiere que me quede con ella durante un tiempo después de salir de aquí", dije rápidamente.

Él respiró hondo, y pensó por un momento antes de responderme. "Tenía la sensación de que ella se pondría en contacto contigo un día. ¿Qué quieres hacer?", preguntó lleno de preocupación.

"No lo sé. Estaba calentándome la cabeza con la idea de regresar a Washington contigo, pero creo que tengo que pasar algún tiempo con la hermana que nunca supe que tenía".

Carlisle asintió con la cabeza. "Bueno, salimos de aquí en tres días, entonces tienes dos meses antes de que empiecen las clases, por lo que tal vez sea una buena idea pasar el verano con ellos, y luego volver a Washington en agosto". Sugirió.

"Vale". Le dije en voz baja y Carlisle parecía que no podría haber sido más feliz. Esa era la primera vez que realmente accedía a volver y terminar la secundaria, por lo que tuvo una mirada de satisfacción, casi orgullosa en su rostro.

En la mañana que cumplí dieciocho años, el personal me hizo una fiesta de cumpleaños y de despedida y aunque nunca lo admitiría en voz alta, en realidad iba a echar de menos a algunos de aquí. El doctor, su esposa Carmen y Garrett eran todas las personas con las que me sentí privilegiado de estar. Realmente nunca conocí muy bien a Kate o su otra hermana Irina, y Tanya no era alguien a quien echaría de menos.

"Aquí está mi número, ahora que eres libre puedes llamarme en cualquier momento. Yo realmente me quiero meter en tu mundo", dijo Tanya mientras que yo estaba recogiendo mis cosas. Luego se acercó a mí y me besó en la mejilla, quería vomitar.

"Sí, claro". Le dije y a continuación cogí el papel en el que ella había escrito su número y lo tiré al suelo delante de ella.

"Piérdete". Dijo ella con aire de suficiencia saliendo de la habitación.

"Hey Ed, es el momento". Dijo Garrett y me ayudó a llevar algunas de mis cosas al vestíbulo del hospital. "Realmente voy a echarte de menos amigo, de verdad". Dijo y me ofreció su mano.

"Sí, ves con cuidado". Le dije y choqué mi mano con la suya.

"Bueno, eso es todo, aquí están tus papeles". Me dijo el Doctor Eleazar y me entregó una carpeta. Su esposa comenzó a llorar y me dijo algo en español antes de abrazarme rápidamente.

Una furgoneta se detuvo delante y un par de niñas saltaron y corrieron a abrazarme y a saludarme.

"¡Edward!". Alice y Bree me gritaron al mismo tiempo. No se les permitió visitarme en el hospital porque eran menores de edad, así que no las había visto desde que salí de Forks. Emmet y Jazz tenían dieciocho ya, así que vinieron un par de veces a verme con Carlisle, pero Rose nunca lo hizo, y realmente no podía importarme menos.

Después de que Alice y Bree me dejasen, Esme y Carlisle vinieron a abrazarme. Siempre pensaba que un abrazo invadía mi espacio personal, y en verdad me hacía sentirme incómodo, pero cuando se trataba de mis hermanas lo único que sentía cuando me abrazaban era la necesidad de tomar aire.

Me llevaron a la casa en la que habían estado viviendo y en la que ahora había un cartel de venta, porque se iban al día siguiente para volver a Forks. En realidad, me sentí muy bien por estar con todos ellos, se trataba de una extraña sensación de hogar, a pesar de que nunca había puesto un pie en esa casa antes. Supongo que era irónico que finalmente estuviera comenzando a sentirme como parte de la familia justo cuando me iba a ir con mi madre biológica y mi hermana.

Hicieron su propia pequeña fiesta para mí, incluso Alice se pasó con la decoración, y todos nos lo pasábamos bien hasta que sonó el timbre, y la fiesta terminó. Carlisle me dio una sonrisa tranquilizadora antes de ir a abrir la puerta para saludar a mi madre.

"Sra. Masen, estoy tan feliz de conocerla finalmente. Soy Carlisle y esta es mi esposa Esme. Por favor entre".

"Muchas gracias, y por favor llámeme Lizzy. Esta es mi hija Vanessa". Dijo ella, y entró a la habitación.

"Hola Vanessa, soy Alice". Alice se levantó para estrecharle la mano. Alice era siempre la primera en presentarse a cualquier persona, y Bree iba, por lo general, justo detrás de ella, pero esta vez Bree tenía una mirada sombría en su rostro y se negó a hablar con ellas.

Me puse de pie, inquieto, y me fui a encontrarme con mi hermana por primera vez. Mi madre me dio un abrazo y luego puso a Vanessa delante de ella para que pudiéramos conocerla.

"Vanessa, éste es tu hermano mayor, Edward". Dijo ella con una sonrisa.

"Hola", dije incómodo.

Y me respondió con un "Hola" igualmente incómodo. Vanessa era tímida, pero no demasiado, simplemente no teníamos ni idea de lo que decirnos el uno al otro. Ella me miró por fin, y me di cuenta que tenía los ojos verdes de los Masen, pero su cabello era rubio y caía hasta su espalda baja.

"Oh, Bree, mira que largo es el pelo de Vanessa. Apuesto a que saldría una gran trenza". Dijo Alice tratando de involucrar a la joven Cullen.

"Su pelo es demasiado largo, me gustaba trenzar el cabello de Bella". Bree respondió llena de actitud y creo que sabía lo que estaba mal con ella.

Me acerqué a Bree y me senté a su lado en el suelo, donde estaba de mal humor.

"Hey, no voy a desaparecer para siempre". Le dije en voz baja. Bree era la única Cullen que nunca me molestaba durante los días que iba drogado. Siempre había habido algún tipo de vínculo, y sabía que ella se molestó cuando fui detenido y me llevaron.

"Pero tú tienes una nueva hermana ahora, y te olvidarás de mí", dijo ella mientras se limpiaba las lágrimas.

"Yo nunca podría olvidarte", le dije con sinceridad.

"Pero ya te vas por un tiempo, ¿cómo sé que no vas a cambiar de opinión acerca de volver a casa?", preguntó.

"Te prometo que voy a volver a casa". Le dije. "¿Recuerdas que el invierno pasado, te prometí que te compraría ese turbo trineo de Navidad este año?" Ella asintió con la cabeza. "Bueno, ¿cuando he roto una promesa que te haya hecho?"

"Nunca", dijo ella envolviendo sus brazos alrededor de mi cuello y me abrazó mientras lloraba.

"Oye, no más lágrimas". Le dije mientras le secaba la cara con mi manga. "Voy a estar de vuelta antes de que te des cuenta". Le sonreí.

"Probablemente deberíamos irnos ya". Mi madre me dijo de repente. Abracé a todos una última vez y me despedí, antes de subir a la vieja furgoneta Volkswagen de mi madre.

Nunca había imaginado que decir adiós a los Cullen sería tan difícil. Ya había estado lejos de ellos durante meses, pero creo que en realidad nunca tuve la oportunidad de decirles adiós antes, y fue una separación forzada. Esto era diferente, ahora estaba eligiendo irme y sabía que hería sus sentimientos. En realidad no entendía como les seguía importando después de todo. Tal vez estaban todos locos después de todo.

"Por favor, llámanos cuando llegues a donde quiera que vayas", nos dijo Esme después. Querían conseguirme un teléfono móvil antes de salir para que pudieran mantenerse en contacto conmigo, pero el tiempo se acabó, así que les dije que los llamaría siempre que pudiera.

Era extraño lo rápido que cambiaba la vida. Nací de una madre que no tenía nada para ser una madre, y luego me crié en una situación de mierda, después de otra situación de mierda, antes de ser colocado en una familia increíble que se preocupaba por mí a pesar de lo mucho que les había odiado. Sólo ahora cuando me iba, me daba cuenta de lo bien que había estado con los Cullen, y la suerte que tuve de que estuvieran dispuestos a perdonarme una y otra vez.

Nunca antes me había importado lo suficiente tratar de ser un miembro productivo de su familia, pero ahora estaba decidido a volver a ellos siendo una mejor persona. Supongo que el hecho de que yo tuviera dieciocho años y que ahora no tuvieran que ser mis tutores legales, me hacía creer que realmente podía darles algo que nunca antes había dado a nadie, la confianza.

Espero comentarios ;)