AN: si, no os lo creeréis pero vuelvo a estar aquí. Últimamente ando muy ocupada, así que no podré actualizar a menudo. Pero ya me conocéis, lo acabaré, no desesperéis, por favor. Muchísimas gracias por vuestra paciencia y a disfrutar!


Capítulo 15

El regreso de Midnight

Fue a principios de semana cuando la profesora McGonagall devolvió la Saeta de Fuego proclamando que estaba en condiciones de ser montada. Toda la casa de Gryffindor estaba eufórica ante la llegada de la escoba. Ron no paraba de contar que había tenido razón, mientras que Hermione insistía en que más vale prevenir que curar. Sintiendo que se preparaba otra pelea, Harry se apresuró en desear las buenas noches y dirigirse hacia su dormitorio.

Cuando llegó a la puerta, Harry tuvo que apartar a Crookshanks antes de entrar. Sabía que Hermione había estado tratando de mantener al gato alejado de Scabbers, pero era como si Crookshanks tuviera una obsesión con el roedor. Nunca había visto a un gato perseguir a una presa particular, como Crookshanks.

Todos los compañeros de la habitación de Harry tomaron partido en asegurarse de que la puerta de la habitación se quedara cerrada todo el tiempo, por la seguridad de Scabbers. Todos sabían que, a pesar de que Ron se quejara continuamente de Scabbers, Ron se preocupaba por su rata, no importaba lo enfermo que pareciera estar el roedor. La rata antes regordeta estaba ahora muy delgada y parecía estar perdiendo el pelo. Parecía que fuera cuestión de tiempo que Ron dejara de tener un animal domestico.

Harry temía que llegara ese día.

Madam Hooch y la profesora McGonagall aun supervisaban las prácticas de Harry para su seguridad, pero tendían a pasarse la mayor parte del tiempo hablando entre ellas en vez de prestar atención a las prácticas, aunque el equipo no se quejaba. Tenían un montón de sorpresas reservadas para el próximo partido y querían que siguiera siendo así.

Harry fue advertido sobre la buscadora de Ravenclaw, Cho Chang, en repetidas ocasiones, pero en el momento en que él se subió a su escoba y despegó las preocupaciones de todos desaparecieron. La escoba respondía al mínimo gesto. Su velocidad era tan asombrosa que Harry veía el estadio como una figura borrosa y no podía distinguir nada. Poniendo a prueba la capacidad de su escoba, Harry se impulsó a toda velocidad contra el suelo, como un meteorito, y cambió de dirección justo antes de estrellarse contra el suelo, consiguiendo que todo el equipo se llevara un ataque al corazón del susto.

Cuando Oliver soltó la Snitch, Harry la cogió fácilmente a los diez segundos. La soltó otra vez, dándole un buen rato de ventaja, y la persiguió cogiéndola unos segundos más tarde. Siguió haciendo esto durante una hora, dándole cada vez más tiempo de ventaja a la Snitch, hasta que se perdía de vista, pero siempre la veía y la capturaba rápidamente.

El resto del equipo practicó duramente, perfeccionando sus mejores movimientos. Oliver no pudo disimular su entusiasmo cuando dio el entrenamiento por acabado. No pudo encontrar tan siquiera una sola queja sobre el equipo. Según Fred y George era la primera vez que eso ocurría.

Ocurrió lo mismo en los siguientes entrenamientos y, el viernes ya todo el equipo se sentía más que dispuesto a enfrentarse a Ravenclaw. Dando las buenas noches, Harry siguió a sus compañeros y a sus profesores de vuelta al castillo con la Saeta de Fuego en su hombro. Estaba a mitad de camino cuando miró a su izquierda y vio un par de ojos azules familiares que lo miraban. Se le cortó la respiración y paró en seco.

Apareció un perro negro de la oscuridad. Harry pudo ver en sus ojos que no quería hacerle daño, pero los recuerdos y las historias de Sirius Black rápidamente hicieron desaparecer toda lógica. Dando un paso hacia atrás, Harry rápidamente miró a su alrededor y vio que el equipo estaba llegando al castillo, sin darse cuenta de lo que estaba pasando. Volvió a dirigir su atención hacia el perro y vio que se estaba acercando lentamente. No puedo huir, se dio cuenta Harry. ¿Cómo saldré de esta?

Dando otro paso hacia atrás, Harry intentó que su mente se pusiera a trabajar. Estaba dividido entre el perro que le había dado tanto y el hombre que le había causado tanto dolor. ¿Cómo diablos podían ser la misma persona? - ¿Midnight? - Pregunto nervioso. - ¿Qué... qué estas haciendo aquí?

El perro ladró, gimió y se sentó, mirando a Harry con mirada de súplica como había hecho muchas otras veces en Privet Drive. Harry se mordió el labio inferior mientras lentamente dejaba su escoba en el suelo, sin desviar la mirada del perro. ¡Black no sabía que él sabía la verdad! Podía utilizar eso. Solo necesitaba pensar cómo.

- ¡Harry!

Harry rápidamente miro hacia al castillo y vio que el profesor Lupin corría hacía él, con la varita sacada. Asustado, Harry miró otra vez al perro que lentamente estaba retrocediendo. - Escóndete en el bosque. - Dijo Harry en voz baja. - Demuéstrame que puedo confiar en ti, Midnight. No vengas a buscarme. Yo te encontraré.

El perro dejo escapar otro gemido antes de echar a correr. Harry miro como se iba antes de recoger su escoba y girarse para mirar al profesor Lupin. ¿Cómo iba a explicar esto?

- Harry. - Dijo Lupin con urgencia cuando se acercó al adolescente. - ¿Qué pasa? ¿Ha pasado algo?

Harry negó con la cabeza. No quería mentir al profesor Lupin, pero no podía arriesgarse a que Black recibiera el beso del Dementor aún. Necesitaba respuestas. Necesitaba saber el por que. - No... solo que... creí ver algo....

- ¿Qué? - Interrumpió el profesor Lupin mientras miró a su alrededor, aunque no vio nada fuera de lo normal. Acercando a Harry hacia él, Lupin dejó escapar un suspiro. - Volvamos al castillo donde me podrás contar qué estabas haciendo aquí fuera tu solo.

Harry estuvo a punto de protestar, pero el profesor Lupin lo empujó hacia delante. No sabía si Lupin estaba enfadado, preocupado o ambas cosas. Probablemente las dos. Estaban a punto de llegar al castillo cuando Harry no aguantó más el silencio. - Mira, lo siento. - Dijo gravemente. - Sé que debería haberme ido con el equipo, pero creí ver algo y me paré....

Lupin miró a Harry con una ceja levantada. - Entonces, ¿no estabas aquí fuera volando tu solo? - Preguntó curioso.

Harry no pudo evitar sentirse ofendido. - Profesor, me conoces mejor que nadie. - Dijo. - He seguido cada una de las normas que tú y Dumbledore me habéis puesto. Ahora estoy aquí como un prisionero, ¿y me he quejado? No. ¿De qué sirve todo ese mes de entrenamiento si se supone que no puedo utilizarlo? Sentía como si alguien me estuviera mirando, por lo que me paré a mirar ¡y vienes tú y me acusas de estar haciendo algo estúpido! ¡No se me ha permitido ser un niño des de hace muchos años, así que deja de tratarme como si lo fuera!

El profesor Lupin se quedó paralizado un breve momento por la sorpresa y después puso las manos en los hombros de Harry. - Harry, no era mi intención acusarte, pero después de todo lo que ha pasado, ¿puedes culparme por ser un poco sobreprotector? - Preguntó calmado. - No cada día un niño de trece años recibe una Saeta de Fuego como regalo. Se que te encanta volar. Probablemente es el único momento en que te he visto realmente feliz. Cualquiera quisiera escaparse para relajarse un poco en el aire.

Si lo planteas así... A Harry no se le ocurría nada qué decir. Una vez más había reaccionado mal y había impulsado todo su enfado hacia una persona que lo había apoyado mucho. Girando la cabeza, Harry intentó ignorar el sentimiento de culpabilidad que lo invadía porque había gritado al profesor Lupin cuando él estaba escondiendo a un fugitivo asesino (otra vez). No sabía qué hacer. No quería causar más dolor al profesor Lupin, pero parecía que era lo único que era capaz de hacer.

Hubo un silencio incómodo hasta que el profesor Lupin alborotó el pelo de Harry. - No pasa nada por estar enfadado conmigo, ¿sabes? - Dijo Lupin con una sonrisa. - Sé que este año ha sido difícil para ti. Honestamente estaba esperando algún símbolo de rebeldía por tu parte. - Al no recibir ninguna respuesta el profesor Lupin volvió a coger a Harry de los hombros. - No tengas tanta prisa por crecer, Harry. - Dijo sinceramente. - Porque una vez lo hayas hecho no habrá vuelta atrás.


A la mañana siguiente fue cuando la mayoría del colegio vio por primera vez la Saeta de Fuego. Los estudiantes miraban asombrados mientras los del equipo de Quidditch parecían estar pasmados. Harry Potter, el buscador más joven de todo un centenario, en una Saeta de Fuego? Parecía que Hufflepuff y Ravenclaw buscaban un enlace de conexión con Harry para tener un pretexto para poder examinar la Saeta de Fuego de cerca. Todos ellos volvían corriendo a sus respectivas mesas para confirmar la autenticidad de la escoba. Cho Chang y Cedric Diggory (el buscador de Hufflepuff) acabaron los dos golpeándose la cabeza contra la mesa. Los dos ahora temerían los partidos contra Gryffindor.

El día era especialmente claro, pero hacía un poco de frío. Las condiciones perfectas para el Quidditch. Mientras se ponía la ropa de Quidditch, Harry no pudo evitar sentirse un poco nervioso y comprobó un par de veces que aún tenía la varita atada a su muñeca. Todos le habían dicho que los Dementores estarían apartados del campo de Quidditch, pero era mejor ser precavido. Harry no podía arriesgarse a llevarse ninguna sorpresa hoy.

Al pisar el campo, Harry ignoró el estruendo aplauso. Sabía que su equipo dependía de él y no tenía ninguna intención de decepcionarlos. Se acercó hasta el centro del campo donde el equipo de Ravenclaw ya lo estaban esperando. Miró a Cho Chang, quien era la única chica del equipo. Ella notó su mirada y le sonrió. Él ignoró la punzada en el estomago y le asintió con la cabeza, lo que hizo que la sonrisa de ella creciera.

- Capitanes, dense la mano. - Dijo Madam Hooch y esperó que lo hicieran. - Monten las escobas. Bien, tres.... dos.... uno...

Al momento sonó un silbido que salió de la escoba de Harry mientras despegaba a toda velocidad, llegando más alto que cualquier otra escoba. Inmediatamente se centró en el juego, observando y esperando cualquier señal de la Snitch. No hizo caso de lo que fuera que Lee Jordan, el comentarista, estuviera diciendo. Notó un destello de oro y empezó a bajar, con Cho Chang pisándole los talones. Cuando se acercó vio que no era la Snitch y paró de golpe, lo que provocó que Cho le pasara de largo.

Volvió a mirar a su alrededor, y esta vez Harry vio la Snitch volando cerca del suelo, al lado barrera que había delante de los estudiantes de Slytherin. Con un giro rápido, se dirigió hacía el suelo a toda velocidad y se enderezó en el último momento, con los pies casi tocando al suelo. Voló hacía ella, acercándose a ella....

- ¡HARRY VIGILA!

Dejando salir sus instintos, Harry se giró rápidamente y paró, pudiendo apenas evitar que una Bludger le golpeara la espalda. Dejó escapar un suspiro de decepción y empezó a buscar de nuevo la Snitch. Solo fue cuestión de un minuto que la volviera a ver, alrededor de los aros de Gryffindor. Sin pensárselo dos veces Harry aceleró, cogiendo a Cho y a todos los demás por sorpresa. Justo cuando estaba a punto de llegar la Snitch voló hacía arriba y luego se dirigió al terreno de juego... ¡hacia Cho!

Cambiando la dirección, Harry empujó su escoba, decidido a coger la Snitch antes que Cho. La Snitch cambió el rumbo de nuevo, y bajó en picado. Harry y Cho la siguieron. Cho intentó dar un codazo a Harry en las costillas, pero él bloqueó el gesto, sin apartar la mirada de la Snitch. Sabía lo que ella estaba intentando hacer y no caería en la trampa.

Estaba adelantando a Cho justo cuando ella de repente paró y gritó. Mirando hacía su izquierda Harry vio tres Dementores que se acercaban hacía él. Sus instintos se apoderados de él y Harry movió su muñeca derecha y sintió su varita en su mano. Apuntó a los Dementores y Harry gritó. - ¡Expecto patronum!. - Algo salió de su varita hacia los Dementores mientras Harry llegó y cogió la Snitch con su mano izquierda.

Re-enfundó su varita y Harry rápidamente enderezó su escoba justo antes de que se estrellara contra el suelo. Escuchó el sonido del silbato de Madam Hooch que indicaba que se había acabado el juego. No se sabe cómo Harry fue rodeado por seis figuras escarlatas. Cuando finalmente se liberó del equipo, Harry miró a su alrededor y finalmente pudo escuchar los gritos de la multitud, bueno al menos los de la multitud de Gryffindor.

Sus compañeros de Gryffindor llegaron al campo primero y rápidamente pusieron a Harry en un gran abrazo de grupo en el que Harry estaba en media. Una vez todos dejaron salir a Harry, un mano amable se puso en el hombro de Harry. - Ese ha sido un remarcable Patronus. - Dijo el Profesor Lupin.

Dándose la vuelta, Harry miró a su tutor, quien parecía estar un poco aturdido pero extremadamente orgullosa. - ¿Tenía forma? - Preguntó Harry al instante. No le había prestado atención en su momento. - No he notado a los Dementores, así que...

Lupin sonrió y se acercó a Harry, entendiendo la emoción y la preocupación del chico. - No lo has sobrecargado, Harry. - Dijo de tal manera que solo Harry pudiera escucharlo. - No has notado los efectos porque no eran Dementores. Sígueme. - Llevó a Harry lejos de la multitud, hacia el borde del campo. - Creo que has dado un buen susto a tus compañeros.

Harry no se lo podía creer. Tumbados unos encima de otros estaban Malfoy, Crabbe, Goyle, y el capitán del equipo de Slytherin, Marcus Flint. Todos estaban intentando levantarse cuando la Profesora McGonagall llegó. Parecía completamente indignada. - ¡En toda mi vida nunca he visto un intento tan patético de sabotaje! - Gritó. - ¡Castigados! ¡Cincuenta puntos menos para Slytherin! ¡El profesor Dumbledore se enterará de esto!

Aunque era estupendo ver que Malfoy tenía lo que merecía, Harry no pudo evitar sentirse un poco decepcionado. Comparado con los Dementores, Draco Malfoy era como un paseo por el parque. Quería superar su miedo de una vez por todas. Quería demostrárselo a si mismo y a sus compañeros.

- ¡Harry! - Gritó George. - ¡Fiesta en la sala común de Gryffindor!

Harry ya no se sentía exactamente con ánimos de fiesta. Había tenido falsas esperanzas y ahora se sentía decepcionado. Mirando a Lupin, Harry vio que el profesor lo entendía. - Te encontraré allí. - Respondió Harry a George y entonces devolvió toda su atención al profesor Lupin. - ¿Tenía forma? - Preguntó de nuevo.

El profesor Lupin sonrió. - Apartémonos de la multitud. - Dijo suavemente. Salieron del campo de Quidditch y se dirigieron hacia el lago, lejos de cualquiera que pudiera escucharlos. Después de echar un vistazo a su alrededor, Lupin se giró hacia Harry para que estuvieran cara a cara. - Harry, no estoy seguro de lo que significa pero no tenía una forma. - Dijo cautelosamente.

Harry volvió su cara hacia el suelo. - Oh. - Dijo en voz baja, incapaz de esconder su decepción. - Quizás no me concentré lo suficiente.

El profesor Lupin dejó escapar una risita. - Eso no era lo que quería decir, Harry. - Dijo. - No tenía una forma. Tenía dos. Vi un ciervo y a un lobo cargar contra esos... eh... estudiantes. Nunca había oído que alguien tuviera dos formas. No creo que nadie las haya tenido. No dudo en que Dumbledore te llamará a su oficina para hablar contigo. Desearía saber qué quiere decir.

Harry tuvo que sonreír. No podía creer que el profesor Lupin no hubiera descubierto ya al menos la parte del lobo. - Bueno, el libro decía que el Patronus es una fuerza positiva, por lo que probablemente representa algo positivo en mi vida. - Concluyó. - Claramente el lobo eres tú. - Su sonrisa desapareció cuando pensó en la otra forma. - No estoy seguro del ciervo, por eso. - Dijo confundido.

Esta vez fue el profesor Lupin quien sonrió. - Bueno, quizás te sorprendas, Harry, pero tu padre era un Animago. - Dijo. - Su forma era un ciervo. Se convirtió en Animago para ayudarme en mis transformaciones. Me ha sorprendido ver a Cornamenta después de tantos años.

Eso llamó la atención de Harry. - ¿Cornamenta? - Preguntó curioso.

- Era el nick de tu padre. - Aclaró el profesor Lupin. De repente su cara cambió a una expresión de preocupación mientras dejaba escapar un suspiro. - Te lo explicaré todo más tarde cuando tengamos más tiempo. Es una historia bastante larga y algunos detalles pueden ser un poco desconcertantes. Creo que te estás perdiendo una fiesta en la sala común. Te acompañaré.

Harry quiso protestar pero Lupin ya había empezado a caminar hacia el castillo. Poniendo su escoba al hombro Harry dejó escapar un suspiró y le siguió. Bueno, ahora sabía uno de los nombres del Mapa de Merodeador. Ahora solo le quedaba descubrir los otros tres. A Harry le sorprendió mucho la manera tan abrupta en que Lupin había cambiado de tema. ¿Qué era ese secreto tan grande?

Caminaron hacia la torre de Gryffindor en silencio, ninguno de los dos sabía qué decir. Una vez Harry dijo la contraseña, Lupin se despidió dejando a Harry en la entrada de la torre. La fiesta estaba en pleno apogeo. Todos parecían estar disfrutando menos Hermione quien sorprendentemente estaba intentando leer. Con cuidado de no tropezar con nadie, Harry se abrió camino a través de la habitación y se sentó a su lado.

- ¿Cómo te puedes concentrar con todo este ruido? - preguntó Harry.

Hermione se encogió de hombros. - Simplemente necesito hacerlo. - Dijo. - Tengo que leer unas cuatrocientas páginas para el lunes.

Harry abrió los ojos. ¿Cómo narices iba a conseguir eso? - Eh... ¿Hermione? - Preguntó tentativo. - Quizás deberías pensar en dejar una clase o dos. Pareces bastante estresada.

Eso, claramente, era un eufemismo. Harry no podía recordar haber visto nunca a Hermione tan cansada. Se la veía igual que Harry se sentía al final del trimestre anterior. - Puedo soportarlo, Harry. - Dijo Hermione, pero no sonaba tan segura como siempre.

Ya era muy tarde cuando la gente empezó a ir hacia sus habitaciones y algunos incluso necesitaron una orden de la profesora McGonagall. Harry fue uno de los primeros en irse a la cama, pero rápidamente se dio cuenta de que no podía dormir. Dándole vueltas, se dio cuenta de que revelándole que su padre era Cornamenta significaba revelar que Sirius Black era Midnight. Tenía que ser ese el motivo por el que el profesor Lupin era tan evasivo. ¡Aún estaba dudando si decirle la verdad!

Absorto en sus pensamientos, Harry encontró otra pregunta que le atormentaba la mente. Si todos los Merodeadores eran Animagos (menos el profesor Lupin) eso quería decir que Peter Pettigrew también era otro. Si James Potter era un ciervo, Sirius Black un gran perro y el profesor Lupin era un lobo, Harry no pudo evitar preguntarse qué tipo de animal había sido Pettigrew. También se tubo que preguntarse cómo diablos lo habían conseguido los Merodeadores.

Dándose cuenta de que no se quedaría dormido pronto, Harry se levantó de la cama, cogió sus gafas y abrió su baúl. No le costó mucho encontrar el encuadernado álbum de fotos con tapas de cuero que Hagrid le había dado hacía dos años. Dentro, el álbum contenía el pasado de sus padres que él había creado en su mente hasta descubrir quienes eran realmente. Había asumido muchas cosas sobre la vida de sus padres y de sus amigos. Ni en un millón de años se hubiera imaginado que uno de sus mejores amigos les traicionaría. Era una demostración más de que los sueños y la realidad nunca coinciden.

Tan silenciosamente como le fue posible, Harry salió de su dormitorio (asegurándose de que la puerta quedara cerrada para proteger a Scabbers de Crookshanks) y bajó a la sala común. Se sentó delante del fuego que apenas quedaba y abrió el álbum, pasando páginas hasta que encontró fotografías en las que había más gente a parte de sus padres.

No tardó mucho. Era la fotografía del día de la boda de sus padres. Su padre saludaba alegremente, su madre estaba radiante y al lado de James Potter estaba Sirius Black, pero no era el hombre que Harry había visto en los periódicos. Ese Sirius Black era joven, guapo y sonreía continuamente. Era difícil creer que ese Sirius Black y el que había traicionado a sus padres eran el mismo. Era difícil creer que la felicidad que veía en la cara de sus padres solo duraría poco tiempo.

Era sorprendente la rapidez con la que la vida podía cambiar de un extremo a otro.

Girando la página Harry vio una foto de su madre en una cama, se la veía muy cansada pero feliz. Estaba sosteniendo un pequeño bulto mientras pasaba la mirada de su padre al bulto. Harry vio como su padre le sonreía a su madre y entonces le besaba encima de la cabeza cariñosamente. Al lado de su padre estaba de nuevo Sirius Black, quien estaba sonriendo feliz mientras alargaba una mano y tocaba el bulto. Al lado de Black estaba el profesor Lupin quien, aunque ya estaba delgado, se le veía feliz y mucho más joven que ahora. El hombre parecía muy relajado y cómodo con sus amigos, nada parecido a la persona cautelosa que era ahora. El último miembro del grupo era el hombre más bajo y regordete que Harry había visto nunca. Cambiaba el peso de su cuerpo constantemente de una pierna a otra, parecía que se sentía fuera de lugar.

Harry sacudió lentamente la cabeza mientras cerraba el libro. Esos eran los Merodeadores antes de que la locura de la guerra destruyera sus vidas. Dos habían muerto porque uno les había traicionado, dejando solo al último miembro. Harry no pudo evitar sentir lástima por el Profesor Lupin. No sabía que haría él si perdiera a todos sus amigos cercanos en menos de veinticuatro horas.

Levantándose, Harry pensó que dormir un poco era mejor que nada y se dirigió de nuevo a la cama. Ya no sabía qué pensar sobre todo eso. ¿Por qué estaba dando a Sirius Black una oportunidad? ¿Por qué no podía simplemente creer lo que todos le habían contado? Harry no sabía porqué necesitaba algún tipo de confirmación de parte Black o porqué estaba considerando en creerse la palabra de un asesino de masas. Todo lo que sabía era que era algo que tenía que hacer.


AN: que os ha parecido? Espero que os haya gustado y que haya merecido la pena la espera. Lamento mucho, mucho el tiempo que habéis estado esperando y os agradezco la paciencia. Bien, ya sabéis que me encanta responderos a todos individualmente porque creo que os lo merecéis por vuestro tiempo, ayuda, ánimos y paciencia. Pero entonces tardare un poco más en publicar, y no se qué prefereis ; ) así que os contesto a todos en global. Si no me lo decís y no volveré a hacerlo así.

En primer lugar, bienvenidos a los nuevos! Espero que os guste la historia. Recordad (no se si lo habéis leído) que no es mía, solo la estoy traduciendo, cosa que no he hecho nunca, así que paciencia, pero el mérito no es mío. Podéis buscar el autor en el primer capítulo o segundo. Lo dicho, bienvenidos, y cualquier cosa ya sabéis.

Lo digo muy a menudo, pero a veces no queda claro. Acabaré la historia, tarde lo que tarde en actualizar. Así que por esa parte tranquilos, aunque un poco de paciencia que ya veis que a veces me lleva mi tiempo…

Respondiendo a una pregunta que han hecho un par de personas… esta historia contiene hasta el séptimo curso (incluido) :D aunque este fic acaba en el tercero. Es un fic por año.

Harry y Remus se ven lindos juntos, no? Se cuidan mucho mutuamente. Aunque Harry esta bastante harto ya de tantos secretos, pobrecillos. Me alegra ver que he podido haceros llegar la ternura de Remus hacia Harry con la traducción, era uno de mis temores… La relación con Sirius….. tendreís que esperar sorry!

Una pequeña autocrítica; sí, soy así. Sé que he estado jugando/cambiando los nombres continuamente del inglés al castellano (me refiero a los de los merodeadores, la saeta, etc). Eso es porque he leído los libros y casi todos los fics en inglés y me he acostumbrado a ellos, tanto que no recuerdo el nombre en castellano (y en algún caso seguro que ni lo he oído) y me pienso que no lo han traducido. Pido mil disculpas e intentaré que no me vuelva a pasar. Si encontráis alguna otra cosa de la que no me he dado cuenta por favor, avisad! Por si os habéis liado os dejo las traducciones de los nombres que me he dado cuenta hasta ahora, así me podéis ayudar si sabéis alguno más.

Moony= Lunático

Wormtail= Colagusano

Padfoot= Canuto

Prongs = Cornamenta

Firebolt= Saeta de Fuego

Espero que lo entendaís y perdonadme. Me lo apuntaré en una libreta a partir de ahora :P.

Bien, de nuevo muchas gracias por la paciencia, espero que no me matéis. Agradezco infinitamente todos vuestros reviews!! Gracias sinceras por vuestras palabras de apoyo, sin vosotros si que ya habría dejado esta historia :P

¡Gracias! Y cuidaros mucho!

Nos vemos.