Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.
Por fin me ha dejado la página poner el capitulo ¬¬
Capítulo 22 - Nunca mejor
... …
(BPOV)
Pasamos el resto de la tarde hablando y pasando tiempo con todos. Cuando Carlie despertó de su siesta, Edward corrió escaleras arriba a buscarla, y yo no podía decir quien estaba más feliz de los dos. Edward la apretó con fuerza y ella le cogió la cara con una sonrisa y un balbuceo. Carlie nunca balbuceaba tanto como cuando estaba con Edward, casi como si estuviera tratando de cantar con él, porque él siempre cantaba con ella.
Jacob se quedó por unas horas, y Edward no dijo nada al respecto. Aunque en ocasiones lo veía mirando a Jake, parecía que estaba tratando de deshacerse de cualquier tipo de sentimientos hostiles que tenía hacia él. Yo estaba tan confundida con su coexistencia tensa pero pacífica, que en realidad me daba dolor de cabeza.
"Dios, ella se está haciendo muy grande, Bells". Jake me dijo mientras veíamos a Edward discutir con Alice sobre lo que Carlie llevaba. Alice quería llevársela para cambiar su atuendo, pero Edward no estaba dispuesto a dejarla ir en ese momento por algo así.
"Sí, y siento como si hubiera nacido ayer". Estaba de acuerdo, pero no quitaba los ojos de Edward y de Carlie. El verlos juntos era mi vista favorita en el mundo, y no podía evitar sonreír cada vez que los veía.
"¿Qué te ha dicho?". Edward le preguntó a Vanessa cuando ella regresó de la habitación. Edward insistió en que llamara a su madre para decirle lo que estaba haciendo y comprobar que estaba bien.
Vanessa se encogió de hombros. "Anthony dijo que no estaba en casa y no sabía dónde estaba". Vanessa se acercó a donde Jake estaba sentado, se sentó en su regazo, y le envolvió con sus brazos alrededor de su torso.
"Vanessa cariño". Esme dijo mientras se acercaba caminando por las escaleras. "Acabo de preparar un colchón de aire en el estudio para que pases la noche".
"Oh, no tenía por qué hacerlo, señora Cullen", dijo Vanessa.
"Oh, no te preocupes por eso, y por favor llámame Esme".
"Uh, podía haberse quedado en el sofá de Edward como lo hizo anoche". Le ofrecí.
"No, no podía". Edward dijo rápidamente.
"Maldita sea, ¿estar en la cárcel te ha hecho ponerte caliente, o qué?". Emmet objeto de burla y luego se rió con su profunda risa ruidosa.
"Emmet". Esme lo regañó, completamente consternada.
"¿Qué?". Preguntó como un idiota.
Esme y Carlisle sabían que Edward y yo teníamos relaciones sexuales en nuestra habitación, y lo permitían porque los dos teníamos dieciocho años y no íbamos a tener más niños de ninguna manera, pero eso no significaba que lo fueran a tolerar públicamente delante de los demás. Carlisle era el hijo de un predicador, y el sexo antes del matrimonio no era algo con lo que se sintiera cómodo.
"Me voy". Dijo Jake mientras se ponía de pie y estiraba los brazos. "¿Te veré mañana después de la escuela?", le preguntó a Vanessa. Ella asintió, le sonrió y lo besó en los labios. La cara de Edward se convirtió en una de asco y parecía que iba a una peor cuando el pequeño beso se convirtió en uno más largo y más húmedo.
"Vale, suficiente". Edward les dijo finalmente.
Jake se apartó, y nos dijo adiós a todos.
Yo no estaba segura, pero creía haber oído decir a Edward 'maldito' en voz muy baja cuando Jake se marchaba.
Edward puso a Carlie a la cama, y volvió a sentarse conmigo por un tiempo mientras pasabamos otro rato con su familia.
"¿Cuáles son tus planes Vanessa?". Le preguntó a su hermana.
"No lo sé todavía. Sólo sé que no quiero volver mientras Lizzy esté todo el día bebiendo".
"Pero todavía eres una niña, no puedes vivir por tu cuenta", Edward le dijo.
"Tal vez me emancipe". Ella dijo.
"Entonces, ¿qué? ¿Sigue estando en la escuela on-line?", le preguntó.
"Sí, y tengo muy buenas calificaciones. Todavía tengo una buena cantidad de dinero que queda de mi herencia, por lo que puedo mantenerme por un tiempo, tal vez me vaya a vivir con Jake cuando vaya a la universidad".
"Oh, no, no". Dijo Edward con fuerza. "Mira, déjame pensar en eso por un tiempo. Voy a llamar a Lizzy mañana y hablaré con ella sobre todo".
Después de estar seguros de que Carlie estaba en un sueño profundo, Edward y yo fuimos a la cama también. Seguíamos con las luces bajas, pero no nos preocupábamos por hablar o hacer ruido, porque Carlie dormía como un tronco.
"Entonces, ¿qué ha pasado antes con Jake?", le pregunté al final.
"Oh, él fue a la cárcel y hablamos", dijo casualmente.
"Espera un minuto. ¿A él se le permitió ir a verte, pero yo no podía?", le dije ofendida.
"Yo de ninguna manera le dije que fuera. Sólo se presentó allí y hablamos un poco, y decidí que pelearme con él no valía la pena. No quería tener lejos a Vanessa por cómo me sentía por él, y me pidió venir a visitaros a ti y a Carlie, así que decidí por lo menos intentar tolerarlo. Sin embargo, todavía le odio".
"Eres tan hermoso". Le dije completamente hipnotizada por las líneas de su rostro perfecto.
Él sonrió y me dejó sin aliento. Puso su mano debajo de mi barbilla. "Ven aquí", dijo en voz baja y llevó mis labios a los suyos. Me besó dulcemente, antes de tirarme hacia atrás y darme una sonrisa maligna. "Vale, quítate la ropa".
Le sonreí ampliamente y empecé a quitármela. Me encantaba hacer el amor con él, suave, dulce y completamente combinando nuestras almas en una sola. Pero a veces sólo lo necesitábamos fuerte, profundo y apasionado, y sabía de inmediato que iba a ser una de esas noches.
Mi cuerpo ya estaba listo y esperando por él, mientras temblaba por la impaciente anticipación. Nos mirábamos nuestros labios con entusiasmo a medida que nos cogíamos el uno al otro, poniéndonos de rodillas, en la parte superior de la cama. Él estaba en ropa interior, y yo estaba con mi sujetador y mis bragas.
Me puso encima de él, así que estaba sentada, a caballo en su cintura, y podía sentir su dureza en mi alma a través de la poca ropa que teníamos puesta. Me desabrochó el sujetador y frotó sus manos por el lado de mi pecho desnudo mientras miraba a mi pecho con una sonrisa y una mirada de asombro. Se inclinó hacia delante y puso en sus labios mi pecho derecho y besó mi pezón, luego hizo lo mismo con el otro enviándome ondas eléctricas a la espalda.
Empecé a moverme sin control en su erección cubierta por sus bóxers, mientras él gemía sin aliento. Los dos nos estábamos desesperando, por lo que llevó sus manos a mis caderas y me levantó de él para que pudiera tirar fuera sus bóxers, y no perdió el tiempo teniendo cuidado con mi ropa interior delicada, sólo la arrancó sin pensárselo dos veces.
Yo esperaba que me diera la vuelta y se pusiera encima de mí, pero volvió a ponerme las manos en las caderas, y me guió de nuevo sobre él.
"Nunca he estado encima". Le dije sorprendida por su posición deseada.
"Yo te ayudaré", susurró mientras colocaba mi apertura sobre su punta, sin quitar las manos de mis caderas. Gentilmente me puso sobre él por lo que se metió muy dentro de mí y entonces aflojó su agarre, así podría tener la oportunidad de tomar el relevo.
"¿Qué hago?". Le pregunté patéticamente.
"Lo que tú quieras. Simplemente déjate ir".
Empecé a moverme lentamente, pero después de un minuto seguí su consejo y dejé de lado mi preocupación acerca de cómo se sentía él, y me concentré en que yo lo sintiera bien. Me moví más rápido y más duro, hasta que noté sus emociones y le vi demasiado ansioso, era obvio que estaba teniendo dificultades para dejarme tener el control. Él aguantó mi empuje hasta que fue demasiado para él y nos cambió de posición en un movimiento rápido, sin dejar de empujar ni una vez, antes de terminar explotando, quedándonos completa y felizmente entumecidos.
"Simplemente no podías dejarme tener el control, ¿verdad?", le pregunté luchando por tener aire, después de que explotara en mí.
"No, pero lo he intentado", dijo jadeando, y nos reímos los dos.
Nos quedamos allí y dejamos que la euforia durara, hasta que los dos nos dormimos.
A la mañana siguiente, me desperté por los gritos de Carlie y esperando a que Edward saltara de la cama para ir por ella, pero él se había ido. Me obligué a que no cundiera el pánico por su ausencia, pero no podía evitar sentirme incómoda. Edward casi nunca se levantaba de la cama sin que me diera cuenta, y si lo hacía, por lo general, era porque algo estaba mal.
Me vestí, luego cogí a Carlie, y bajé de inmediato para ver si podía encontrar a Edward. Di la vuelta a la esquina de la cocina y me sentí aliviada cuando le vi sentado en la mesa hablando con alguien por teléfono, pero la expresión de su rostro parecía exactamente lo contrario al alivio, se veía muy estresado.
"Tú tienes responsabilidades. No puedes huir de la vida y estar libre de hacer lo que demonios quieras". Edward estaba diciendo por el teléfono. Le hice a Carlie un biberón y luego me senté en la mesa junto a Edward para darle de comer. "Maldita sea, Lizzy. ¿Qué demonios se supone que debo hacer?... Bueno, eso es genial... porque es tu problema... Ya sabes que no te va a perdonar por esto". Luego colgó.
Edward tiró el teléfono frustrado, entonces me miró. "Lizzy ha decidió que su vida miserable es demasiado para ella, y ella está por Las Vegas. Maravilloso, ¿verdad?"
"¿Qué pasa con Vanessa?". Le pregunté preocupada.
Edward sacudió la cabeza. "No lo sé. Ella ha dicho que no puede manejarlo, y que Anthony ofreció hacerse a cargo de ella, pero debido a su estado de salud, los servicios de protección infantil pueden intervenir y decir que es un tutor inadecuado".
"Tal vez los Cullen". Le sugerí.
"No. Quiero decir, sé que probablemente lo harían, pero el sistema no funciona así. Ella iría a un orfanato durante unos meses, entonces se colocaría en diferentes hogares de acogida antes de que ella pudiera ser elegida para ser adoptada".
"¿No puede ser este su hogar de acogida?", le pregunté confundida.
"No, para poder criarle, el chico tiene que tener una habitación que como mucho puede ser compartida con otros dos, y esta casa está bastante completa. Además, realmente no se puede solicitar un hogar de crianza en particular. Va por números y obras en una rotación, así que quién sabe dónde acabaría". Edward me dijo, y luego se frotó la cara con las manos, antes de descansar la cabeza sobre la mesa.
"Edward, la cosa obvia que puedes hacer es adoptarla tú mismo, tienes dieciocho años y es tu pariente más cercano. ¿Deben permitir que tengas su tutela, no?", le pregunté.
Él negó con la cabeza. "Tengo antecedentes penales. He sido arrestado tres veces y tengo dos cargos de posesión de drogas. Probablemente tampoco me dejarían tener la custodia exclusiva de Carlie si lo necesitara".
"Eso es ridículo, estás limpio ahora y lo estás haciendo todo bien". Le dije frustrada.
"Eso no les importa. Ellos me ven como si yo siempre pudiera arruinarlo todo otra vez".
Entonces tuve una idea.
"¿Qué pasa si te casas?" Le pregunté.
Me miró por un momento. "No, incluso si nos casáramos este verano, ella ya estaría en el sistema en ese momento".
"Entones vamos a casarnos hoy. Iremos al juzgado de la ciudad y lo haremos legal. Nada tiene que cambiar, ni siquiera tienes que decírselo a nadie si realmente no quieres, pero al menos seré un pariente legal de ella, y puedo usar mi expediente limpio para obtener la custodia".
Edward se miró las manos, mientras que estaba sumido en sus pensamientos.
"Podría funcionar". Dijo finalmente. Pero entonces él me miró y sonrió. "Pero realmente no quieres casarte conmigo".
"Por supuesto que sí, ¿ese es el plan, no?"
"Pero esto va a ser legal y vinculante, por lo que no puedes cambiar de opinión cuando te des cuenta de lo idiota que realmente soy".
"No, eso ya lo sé". Le tomé el pelo.
Se echó a reír por un momento, pero luego se puso serio. "Sabes que no te merezco, ¿no?"
"Y sigues diciendo eso". Le dije molesta. "Bueno, entonces, olvídate de ti, ¿qué hay de lo que merezco yo, no merezco ser feliz?"
"Cariño, te mereces la felicidad más que nadie en el mundo".
"Bueno, eres lo que me hace feliz, así que déjate de esa mierda de odiarte a ti mismo", le ordené.
Me sonrió de nuevo. "Bueno, nos casamos ahora en el ayuntamiento, pero cuando nos lo podamos permitir tendremos una boda de verdad, con todas esas cosas, el vestido blanco, el pastel, el baile".
"No, no quiero perder el dinero en algo así. No te preocupes por tener una gran boda, de hecho, realmente no quiero una. Yo sólo quiero estar casada contigo y pasar nuestra vida juntos en todos los medios humanamente posibles".
"Dios, te amo tanto", me dijo.
"Y eso es todo lo que necesito". Le dije de nuevo.
"Ven aquí". Dijo, por lo que puse a Carlie en su silla de bebé y me acerqué a él. Él me puso en su regazo y nos besamos durante unos minutos, hasta que Carlisle entró en la habitación y se aclaró la garganta.
"Buenos días". Nos dijo, luego se acercó a besar a Carlie en la cabeza.
"Esta mañana". Me dijo de nuevo.
"Hey Carlisle, vamos a casarnos". Edward dijo con entusiasmo.
"Bueno, eso es una excelente noticia". Carlisle dijo con una sonrisa. "¿Estáis planeando la boda para el verano?", preguntó.
"No, vamos a casarnos hoy", dijo Edward, y Carlisle nos miró sorprendido y algo preocupado.
"¿Cuál es la prisa?", nos preguntó.
Edward le habló de su madre y de nuestro plan para quedarnos con Vanessa, y Carlisle no se veía sólo afectado, sino que también parecía un poco orgulloso.
"Bueno, vosotros dos definitivamente estáis dando un gran paso. Pero odiaría que os casarais antes de estar listos y por cualquier motivo que no fuera sólo porque os amáis el uno al otro".
"Nosotros nos amamos". Le dije. "Y estamos listos, quiero decir, sería más fácil esperar hasta después de la graduación, pero sólo son un par de meses y si esto mantiene a Vanessa fuera del sistema, entonces ¿por qué no? No es como si nos fuéramos a casar sólo por Vanessa, estábamos pensando en eso de todos modos".
Carlisle asintió con la cabeza. "Bueno, está bien entonces. Voy a llamar a mi abogado y que se ponga en contacto con los servicios sociales para iniciar el proceso de obtención de su custodia legal .Ya sabéis, estar casados a los dieciocho años con un bebé y ser responsable de otro hijo, no va a ser fácil. Pero realmente creo que si alguien puede hacerlo, sois vosotros. Ahora, me gustaría que los cuatro os quedarais aquí, al menos hasta la graduación".
"Gracias Carlisle", dijo Edward.
"Estoy muy orgulloso de ti Edward, realmente has podido recuperar tu vida y has tomado la responsabilidad que necesitabas".
"Gracias, pero yo nunca habría mejorado sin tu apoyo, y Bella me da ganas de ser mejor", dijo Edward.
"Eso lo sé. Gracias Bella, sé que lo has salvado". Me dijo Carlisle, haciéndome sentir muy incómoda.
"Yo no he hecho nada". Le dije en voz baja.
"Sí que lo has hecho". Dijo Edward calmado. "Si no fuera por ti, no tendría ningún deseo de ser mejor. Puede que me hubiera limpiado por un tiempo, pero habría caído de nuevo en mi vieja mierda, al igual que Lizzy lo hizo".
"Tú eres más que tu madre, como yo de la mía. Somos mejores que ellas y vamos a estar bien", le prometí.
"Mejor que bien", dijo.
"Mejor que bien", repetí.
Nos tomamos el día libre y fuimos al juzgado de la ciudad. Esme y Alice lloraron todo el tiempo, y Emmet y Rose mantuvieron intercambio de besos y miradas significativas, como si estuvieran planeando su propia boda. Vanessa iba de la mano de Bree y se movían constantemente como niñas. Carlisle estaba de pie más cercano a nosotros como el mejor amigo de Edward, y estaba sosteniendo a Carlie porque quería estar lo más cerca posible de Edward.
Dijimos nuestros 'sí quiero ', y luego nos besamos por primera vez como una pareja casada, y todos aplaudieron para nosotros. No era exactamente el lugar más hermoso, pero la intensidad de las emociones entre nosotros era tan mágica que podría haber estado en el escenario más glorioso y no sentirme así.
"Te amo mucho", me dijo.
"Yo también te amo". Le dije con lágrimas rodando por mi cara. Edward no lloró porque nunca lo hacía, pero yo sabía que él se sentía igual de enamorado y de feliz como yo.
"Vamos a llevarnos a Carlie y a Vanessa a casa. Vosotros dos debéis salir y celebrarlo", nos ofreció Esme.
"Gracias Esme", dijimos los dos a la vez.
Todos salieron hacia el coche y nos despedimos, cuando Edward y yo nos cruzamos con Charlie en el camino hacia el coche. Charlie pasaba mucho tiempo en el juzgado porque era el jefe de policía, así que no me sorprendió el verlo allí, yo tenía la esperanza de verlo.
"¿Qué está pasando?". Él nos preguntó con suspicacia.
Edward me miró para ver si quería que se lo dijera o no, así que pensé, qué demonios.
"Nos acabamos de casar, ¿quieres felicitarnos?". Le pregunté con una actitud un poco más de la que pretendía tener, sabiendo la que sería su reacción.
"No, de verdad, ¿qué está pasando?", preguntó con incredulidad.
Levanté mi mano izquierda para mostrarle el anillo que el abuelo de Edward le dio, que había pertenecido a su abuela antes de morir. "No es broma". Le dije rotundamente y su rostro se puso de un color muy pálido, de color blanco.
"¿Puedo llamarte papá?". Edward bromeó sin humor.
Charlie cerró los ojos y echó la cabeza hacia arriba, antes de mirarme de nuevo brevemente y alejarse.
"¿Estás bien?". Edward me preguntó.
Y como cada vez que me hacia esa pregunta, contesté con sinceridad: "Nunca he estado mejor".
Gracias por los comentarios, disfrutad de lo bueno que poco le queda...
