Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.
Bueno, aqui empieza como una nueva etapa del fic...
Capítulo 27 - Irreal
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(BPOV)
Odiaba mi trabajo, trabajaba muchas horas y ni siquiera me pagaban bien. Pero era suficiente para mantener las luces encendidas, comida en la mesa y ropa nueva en el armario. Todos los días, peleaba por salir de la cama. Trabajaba como asistente legal en uno de los principales bufetes de abogados de Seattle, para uno de sus mejores abogados, pero se suponía que sólo era un trabajo temporal mientras yo me abría camino hacia la universidad. Supongo que a veces las personas se encontraban en una rutina, y ahí es donde había estado durante los últimos seis años.
Estaba sacándome la carrera a plazos, porque no era capaz de dejar el trabajo y sacarme toda la carrera de abogado, tal vez estaba cómoda en mi rutina, después de todo.
Vivíamos en una casa de dos pisos, con cuatro habitaciones, en un suburbio de Seattle. Jacob era oficial de policía en la ciudad, y Vanessa trabajaba para el periódico local. Vivíamos todos juntos, no por necesidad, sólo porque estaba bien estar tan cerca los unos de los otros, y todos estábamos cómodos de esa manera.
El resto de los Cullen estaban separados. Carlisle y Esme aún vivían con una Bree ahora adolescente, en Forks. Alice y Jasper estaban casados y vivían en Port Angeles, ella era dueña de su propia boutique, y él trabajaba como psicólogo. Emmet y Rose se casaron también, y vivían en un piso en Seattle. Vivíamos cerca de ellos, por lo que los veíamos con mayor frecuencia. Emmet era un oficial de policía como Jake y Rose era maestra de escuela.
Mi padre seguía siendo el jefe de policía de Forks, él había estado saliendo con la madre de Seth, Sue, durante un par de años, y parecía bastante feliz. Ahora yo tenía una relación bastante buena con Charlie, y Carlie lo tenía comiendo de su mano, tal como predije que pasaría.
"Bella, ¿has visto mi blusa roja?", Vanessa me preguntó desde arriba.
"¿Has mirado en el cuarto de la lavadora?", le dije.
"No... La encontré, gracias".
"Así que, ¿gran noche, eh?", le preguntaba mientras corría frenéticamente por toda la casa en busca de sus zapatos.
"Sí, y tengo que estar perfecta, Jake se merece eso".
"Él está en casa", le dije mientras miraba por la ventana.
La histérica de Vanessa corrió por la casa consiguiendo ponerse aun más histérica.
"Hey, ¿cómo te va?", dijo Jake cuando entró y puso la funda de la pistola sobre la mesa.
"Ella está casi lista, sólo serán una o dos horas". Bromeé.
"Tío Jake", dijo Carlie saliendo de su dormitorio. "¿Has capturado a muchos malos?
"Hola retaco. Sí, he detenido a muchos malos hoy, y todos ellos están encerrados donde toca". Él la levantó y la hizo girar a su alrededor. "Hombre, ¿cuánto tiempo ha pasado desde que te he visto por última vez?, debes de estar un palmo más alta".
"Nos vimos esta mañana, tonto", Carlie dijo con una risita.
"Oh, ¿esa eras tú? Ves, has crecido tanto que ni siquiera te había reconocido".
"¿Me cuentas una historia antes de dormir?". Ella le preguntó.
"Esta noche no, cariño, es el aniversario de la tía Nessie y mío, así que vamos a salir y no volveremos hasta tarde".
"¿Qué es un anaversario?", ella preguntó con una expresión de perplejidad en el rostro.
"Aniversario". La corregí. "Eso significa que tu tía y yo llevamos casados un año".
"¿Así que es como un cumpleaños?", ella le preguntó.
"Sí, algo parecido, supongo que se puede llamar así".
"Pero no he tenido tiempo de ir a comprar globos", dijo ella con una mueca en su rostro.
"Oh, está bien, calabaza. No necesitamos ningún globo, pero gracias por pensarlo".
"Jacob, no estás vestido", dijo Vanessa mientras bajaba las escaleras.
"Nena, acabo de llegar a casa. Dame dos segundos". Dijo Jake y entonces corrió hacia las escaleras.
"Tía Nessie, te ves hermosa". Carlie dijo con una sonrisa.
"Gracias princesa". Vanessa se inclinó hacia abajo para darle un beso a Carlie. "Bueno, ¿qué te parece?". Ella me preguntó mientras daba vueltas para que pudiera ver su traje.
"Creo que pasas demasiado tiempo con Alice, ella es definitivamente una mala influencia para ti. Pero te hace lucir guapa".
"Gracias".
"Guau nena, te ves increíble", dijo Jake mientras bajaba las escaleras vestido con un atuendo más apropiado.
"Gracias, vámonos, o llegaremos tarde a nuestra reserva".
"Vale, vale". Dijo Jake y ambos besaron a Carlie en la cabeza, y luego me dieron un beso en la mejilla antes de salir.
"Bueno princesa, a bañarse y a dormir". Le dije.
"Ah hombre, ¿por qué siempre tengo que ir a la cama tan temprano?", ella se quejó.
"Las ocho no es temprano, además, mañana hay escuela. Ahora vamos señorita".
Después de que Carlie se metiera en la cama, yo estaba emocionada por tener algo de tiempo con mi hombre. No era frecuente que tuviera la casa para mí, aparte de tener arriba a una niña de seis años profundamente dormida, por lo que iba a sacar el máximo provecho de eso.
Me puse algo sedoso y puse una película mientras esperaba a que viniera, pero nunca tenía que esperar mucho tiempo.
"Hola preciosa, ¿cómo te ha ido hoy?", preguntó mientras se acercaba a la habitación.
"Mejor ahora que estás aquí", le dije y me eché hacia delante para que pudiera darme un beso.
"Así que supongo que la pequeña está dormida". Él me preguntó.
"Sí, como una roca". Le dije comentando lo profundamente dormida que Carlie estaba.
Él sonrió y me besó otra vez con pasión.
"¿Sabes?, he estado pensando. Quizás podríamos irnos por un tiempo, nosotros solos. Esme y Carlisle todavía tienen esa isla. Podría preguntarles si nos la prestarían por una semana". Le pregunté mientras se sentaba junto a mí, así que me arrimé a él.
"¿Una semana en una isla privada, a solas?", preguntó con un tono extraño.
"Sí, ¿qué hay de malo en eso?"
"No sé, sólo creo que podría ser un poco extraño", dijo.
"¿Extraño?, ¿cómo de extraño? "
"Yo no creo que Carlisle estuviera muy cómodo con eso, eso es todo".
Yo apreté los labios, teniendo en cuenta lo que estaba diciendo.
"Yo no estoy loca, ya lo sabes", le dije.
"No, nunca he dicho que lo estuvieras, pero creo que deberíamos mantenerlo en secreto".
"Vale, tienes razón". Le dije dándome por vencida.
"Te ves diferente". Él dijo de pronto.
"¿Cómo?"
"No sé, tal vez sea la edad o algo", dijo al examinar mi rostro.
"Me ves casi todos los días", le dije confundida por su comentario.
"Sí, pero hoy tienes un aspecto diferente. Tal vez estés madurando".
"Bueno, discúlpame, pero no todos podemos tener siempre diecinueve años". Le tomé el pelo.
"No es mi culpa que yo no cumpla más años". Él dijo con una sonrisa.
"¿Y yo qué? He intentado imaginarte más viejo, pero no puedo", le dije a la defensiva.
"Bella, sabes que he estado pensando. Hemos estado así de juntos durante seis años. Tal vez es hora de que sigas adelante". Dijo con cautela, temiendo que esto me molestara.
"Venga, ¿cómo voy a seguir adelante? Ni siquiera es posible".
"Sí, sí lo es. Bella, yo vengo aquí todas las noches, y todas las noches te es más y más difícil volver a la realidad. Esto no es saludable, tienes una vida que deberías estar viviendo, una de la que yo no puedo ser parte".
"No estoy haciendo daño a nadie por tenerte aquí, nadie lo sabe. Estoy bien durante el día, pero por la noche simplemente te necesito conmigo".
"Bella, yo no soy real. Ya no existo. Yo sólo soy un fragmento de tu imaginación y tal vez si por fin me dejaras ir, podrías encontrar a alguien real".
"Edward, nunca encontraré a alguien real, porque nadie es más real para mí que tú. Yo podría buscarlo siempre y nunca sentiría una mínima parte de lo que siento por ti todavía, ¿y cómo se supone que voy a importar a alguien así? "
"Bueno, tal vez no estás lista todavía, pero prométeme que no vas a luchar contra eso si encontraras a alguien que podría ser bueno para ti. Odio que estés tan sola todo el tiempo". Edward dijo mirándome fijamente a los ojos.
"Yo no estoy sola, tengo a Carlie. Vanessa y Jake viven aquí con nosotras, y todos los demás están constantemente visitándonos".
Él negó con la cabeza. "Cariño, Carlie crecerá y seguirá adelante con su propia vida, con el tiempo se casará y terminará con quién sabe. Jake y Vanessa van a querer su propio espacio algún día también. Vivían contigo debido a que Vanessa era todavía una menor y Jake estaba ayudando a pagar la renta. Pero cuando Carlisle y Esme compraron esta casa para ti, Vanessa era una adulta y ella y Jake se mudaron para ayudar con Carlie y para que no estuvieras sola. Pero Bella, los estás usando para mantenerte estancada aquí, no les permites seguir adelante con su vida, y eso no está bien".
"¿Sabes?, para ser alguien que sólo existe en mi imaginación, sabes decir tu propia opinión aunque a mí no me guste", le dije molesta.
"¿Mamá?", dijo Carlie aturdida mientras bajaba las escaleras. "¿Con quién estás hablando?", preguntó mirando alrededor de la habitación y no viendo a nadie.
"¡Oh, con nadie, bebé, estaba pensando en voz alta. ¿Qué estás haciendo fuera de la cama?, es tarde". Le pregunté.
"He tenido un mal sueño", dijo y se hizo un ovillo en mi regazo.
"Déjame adivinar, los vampiros de nuevo", le dije molesta con mi hermano postizo.
"Tío Jake dijo que si no me comía todas las verduras los vampiros vendrían, y yo no me he comido mis judías verdes de la cena", dijo asustada.
"No te las comiste, ¿pero no salió ninguna de tu plato, no?", le pregunté confundida.
"Traté de dárselas a Leah, pero ella no quiso comérselas, así que las escondí en mi servilleta". Carlie confesó. "Y ahora los vampiros van a venir a morderme", dijo con pánico.
"Cariño, Leah no se puede haber comido tus judías verdes, porque los perros no comen verduras, y te prometo que no existen los vampiros", le aseguré.
Llevé a Carlie a mi cama, y la dejé dormir en mi habitación esa noche. Estúpido Jacob.
Ese fin de semana tuvimos una gran barbacoa en familia para celebrar el cumpleaños de Emmet. Todo el mundo vino a nuestra casa porque teníamos todo preparado, y nuestra casa era más grande que el piso de Rose y Emmet.
"Te lo digo, hombre, era igual que él". Emmet les dijo a Jasper y a Jake.
"De ninguna manera, amigo, ni siquiera es posible". Jasper le dijo Emmet.
"Hola chicos, ¿de qué estáis hablando?". Les pregunté mientras ponía los platos y las servilletas.
"Uh, nada". Emmet se apresuró a decir.
"No, vamos, quiero saberlo".
"No es nada en realidad, Emmet acaba de ver a un tipo que le recordaba a Edward", Jasper dijo casualmente.
"¿Dónde?", le pregunté realmente no muy segura de si me interesaba o no.
"Me llamaron para disolver una pelea de bar al lado de ese restaurante elegante del centro de la ciudad. Cuando puse a esos perdedores en la parte de atrás de mi coche, vi a ese hombre salir del restaurante, era exactamente igual que Edward. Incluso tuve que mirar dos veces al principio. Salí del coche y lo llamé, pero él sólo me miró como si estuviera loco. Pero juro que ese tipo era la viva imagen de Edward. ¡Hola, Vanessa!", Emmet la llamó.
"Ni siquiera pienses en ello". Jake amenazó a Emmet.
"¿Qué? Sólo quería hacerle una pregunta", dijo Emmet a la defensiva.
"¿Qué pasa?", Vanessa preguntó.
"Oye ¿hay alguna posibilidad de que tal vez tu horrible madre pudiera haber tenido otro hijo en algún momento?", preguntó Emmet insensible.
"No que yo sepa, pero no conocí a Edward hasta que tuve dieciséis años, así que supongo que es posible, ¿por qué?"
"Creo que vi a un hermano perdido tuyo. Quiero decir, ese tipo se parecía tanto a Edward que tiene que estar relacionado contigo", dijo Emmet con entusiasmo.
"¿De verdad?, ¿dónde?". Vanessa le preguntó llena de interés.
"Ness, no creo que debas entusiasmarte demasiado con eso. Estaba oscuro y Emmet estaba trabajando en una turno de veinticuatro horas, así que tal vez sólo vio cosas", Jake le dijo.
"Tío, yo sé lo que vi", dijo Emmet molesto por la falta de fe de Jake en él.
"Tal vez Lizzy tuvo otro hijo en algún momento". Dije. "Quiero decir, es posible".
"Sí, mira Bella, por eso eres mi hermana favorita", dijo Emmet.
"Oye, he oído eso", Bree dijo desde el otro lado del patio.
"Vuelve a enviar mensajes de texto a tu príncipe azul, Bree", Emmet le gritó.
"Bien, lo haré", dijo ella y sacó su móvil, volviendo a golpear con fuerza los botones.
"Oh, abuela, es justo lo que quería, muchas gracias", dijo Carlie y abrazó a Esme después de que ella le diera una nueva muñeca.
"Hey. Pensé que este era el cumpleaños de Emmet no el de Carlie", dije con una sonrisa.
"Bueno, tengo derecho a malcriar a mi única nieta", dijo Esme sugestivamente mientras miraba a Rose.
"Tendremos hijos cuando estamos listos, Esme", Rose dijo medio molesta y medio divertida.
"Todo lo que estoy diciendo es que sería maravilloso tener algunos más por aquí", dijo Esme.
"Nadie lo quiere más que yo, pero Emmet y yo realmente deseamos estar más colocados", dijo Rose.
Entré en la casa para volver a llenar los cuencos, cuando Emmet vino detrás de mí.
"Bella, siento si te he molestado con esa conversación sobre el doble de Edward".
"Uh, está bien Emmet". Le dije con honestidad y con una sonrisa.
Escuchar el nombre de Edward y hablar de él ya no me molestaba de la forma en la que solía hacerlo. Tal vez era porque estaba loca y lo veía todas las noches, pero cualquiera que fuera la razón, me sentía agradecida de que su nombre pudiera nombrarse en torno a mí sin enviarme insoportables convulsiones internas. Carlie estaba creciendo, y como ella era muy pequeña cuando murió, no lo recordaba y tenía muchas preguntas acerca de su padre.
"Mamá, ¿papá comía cereales de chocolate también?". Carlie me preguntó la semana siguiente, mientras estaba comiendo por la mañana. Yo no solía dejar que Carlie comiera cereales de azúcar antes de la escuela, pero por alguna razón ese día la dejé.
"No lo sé, cariño, yo nunca le vi comiéndolos", le dije.
"Bueno, a ti no te gustan, así que a mí me gustarán tanto porque a él le gustaban", ella dijo con confianza.
"Tal vez".
"Carlie, es mejor que comas plátanos porque de lo contrario los vamp...", dijo Jake mientras se estaba haciendo el café y se preparaba para salir. Le fulminé con la mirada y le golpeé por lo que había liado con toda la charla de vampiros."¿Qué?", dijo articulando con la boca, pero le negué con la cabeza.
"Vamos Carlie, vámonos ya", le dije.
Dejé a Carlie en la escuela y me dirigí a la ciudad para trabajar. Odiaba ser una asistente legal. Entré en derecho porque lo amaba y con mi padre siendo agente de policía, y ahora que Emmet y Jake lo eran también, tenía un gran respeto por la ley. Pero lo que más me empujó a hacerlo fue cuando Victoria se ganó su libertad gracias a un sistema judicial defectuoso, y yo quería ser un abogado para hacer todo lo que pudiera para asegurarme de que nada de eso ocurriera de nuevo si yo estaba alrededor. Quería ser un abogado de verdad y, eventualmente, ser una de las personas que realmente escriba las leyes y consiga que se cumplan.
Tal vez mi Edward imaginario estaba en lo cierto, tal vez necesitaba tener el control de mi vida de nuevo y volver a la escuela de derecho, pero eso no quería decir que estuviera dispuesta a renunciar a mis delirios nocturnos. Muchas veces cuando pensaba que no podría soportar un día, mi Edward venía y me hacía la vida un poco más soportable. Tal vez estaba loca, pero al menos era capaz de funcionar en la vida gracias a esa locura particular.
Entré en el aparcamiento y me preparé para otro día de trabajo de mierda. Nosotros éramos los asistentes de los abogados, algunos tenían grandes experiencias con los abogados con los que trabajaban, pero otros como yo, éramos tratados como unas pequeñas perras abogadas, y obligadas a realizar trabajos degradantes como recoger la ropa de la tintorería y preparar reuniones para el almuerzo.
"Bella, Cayo quiere verte en su oficina". Gianna me susurró al oído. Cayo era el nombre del abogado al que me asignaron, y Gianna era la recepcionista que daría todo lo que pudiera con la esperanza de subir de posición profesional.
"Vale, gracias". Le dije brevemente. Gianna no era una chica muy agradable, así que trataba de hablar con ella lo menos posible.
Me acerqué a donde estaba la oficina de Cayo, y golpeé ligeramente.
"Puede entrar". Dijo, entonces levantó la vista de todo lo que estaba haciendo para hablarme. "Ah, sí, señora Cullen. Veo que usted ha sido una asistente legal aquí desde hace tres años, ¿es correcto?"
"Uh, sí señor".
"Bueno, la voy a poner en un nuevo caso. No es nada grande, pero me gustaría ver lo que puede hacer. En primer lugar quiero que vaya a buscar seis sándwiches a Deli, y cuadro vuelva discutiremos lo que necesito que haga".
"Um, vale. Gracias". Le dije y corrí a la tienda de comestibles.
La cola del Deli se salía por la puerta, y yo no tenía tiempo para esperarme. La cola se movía lentamente y yo me quedé mirando con ansiedad el reloj a sabiendas de que Cayo no iba a estar feliz si tardaba mucho tiempo.
"Uh, perdón, ¿puede decirme la hora?". Dijo una voz conocida detrás de mí. No podía situar la voz inmediatamente, pero pensaba que probablemente fuera de alguien que había conocido casualmente en algún momento. Miré mi reloj de nuevo y dije: "Las once y cincuenta y cinco", sin mirar hacia atrás.
"Gracias. Esto es una locura, ¿no?". Dijo. "¿Los sándwiches estos están hechos con pan empapado de vodka o algo así?"
"Sí, eso estaría bien". Le dije finalmente girándome para ver quién diablos estaba hablando.
Él me sonrió, y mi corazón casi dejó de latir en ese mismo momento.
"¿Está bien señorita?", me preguntó.
"¿EE... Edwa... Edward?". Le pregunté apenas capaz de hablar y sin la capacidad de formar una frase coherente.
Me miró de forma extraña, y se rascó la cabeza.
"Um, lo siento, creo que me está confundiendo con otra persona", dijo en un tono cortés.
Negué con la cabeza hacia él y reflexivamente llegué hasta su rostro, pero él dio un paso atrás antes de que pudiera tocarlo.
"¿Está bien?", preguntó de nuevo mientras yo me quedaba mirando. "¿Es necesario que llame a alguien para que venga?". Me perdí por completo con la forma en que su boca se movía, era exactamente la forma en que solía hacerlo. Tal vez me estaba volviendo realmente loca en ese momento, tal vez estaba proyectando mis ilusiones en este hombre desprevenido que probablemente no se parecería en nada a como él era en realidad.
Me obligué a limpiar mi cabeza y mirarlo con cordura. En verdad, él era diferente a lo que mi memoria recordaba de Edward. Era mayor, más maduro, lo que me decía que este no era el Edward de mi imaginación, ya que Edward nunca crecía. Tenía el pelo oscuro y cardado en un sofisticado peinado brillante, y llevaba un traje de negocios. Miré más de cerca a su rostro, y me di cuenta que tenía barba, que estaba cuidadosamente cortada, y tenía poca cantidad de pelo. Nunca había visto a Edward con ningún tipo de vello facial antes, así que me pasé un momento observándolo. Bajo la nuca, tenía un rostro más definido que el Edward de antes, estaba más maduro que antes también. Este hombre no era tan delgado como Edward, pero no estaba gordo, sólo más cuadrado.
Todos estos cambios sutiles habrían sido suficientes para mí para dudar de la verdad que estaba gritando delante de mí, pero entonces miré a sus ojos. Sus brillantes ojos verde esmeralda, que únicamente tenia él y me hacían pensar que era posible creer que era él.
"Edward, ¿cómo...?"
Él negó con la cabeza hacia mí de nuevo. "Lo siento señorita, pero creo que está confundida, mi nombre es Tony Williams".
"Oye la cola se está moviendo". Dijo un tipo detrás de nosotros, lleno de enfado.
Me deslicé un par de pasos, pero sin apartar mis ojos de él.
"No, Edward. Yo te reconocería en cualquier parte, soy yo, Bella, ¿no me reconoces?". Le pregunté sonando desesperada y loca por completo.
"Uh", dijo él moviendo la cabeza.
"Edward, ¿por favor?". Casi le pregunté, y por primera vez desde el día de su funeral hace seis años, las lágrimas empezaron a rodar por mi rostro.
"Señorita... ¿Bella era? Lo siento mucho, pero realmente no la conozco. Mi nombre no es Edward, pero si hay alguien que desea que llame por usted... "
"No, estoy bien". Le dije al final mientras me secaba la cara, y me daba cuenta de lo completamente estúpida que estaba siendo. Era obvio que él no tenía idea de quién era yo y le debía de parecer una inestable loca. Entonces me di cuenta de qué era exactamente lo que había estado ocurriendo. Este tenía que ser el mismo hombre que Emmet vio la semana anterior. Y tenía que estar de acuerdo, definitivamente estaba relacionada con Edward, de alguna manera, tenía que estarlo.
No sabía por qué estaba tan sorprendida de sus similitudes, Jacob se parecía mucho a sus hermanas, y Jessica y su hermana pequeña también tenían la misma cara, pero esto sólo era espeluznante.
"Lo siento, sólo se parecen tanto a mi marido. ¿Conoce a alguien con el nombre de Elizabeth Masen? A ella la llaman Lizzy por lo general". Le pregunté, pero él negó con la cabeza.
"No, lo siento. ¿Usted ha dicho que el nombre de su marido es Edmund?"
"Edward", le corregí.
"Lo siento, no conozco a nadie llamado Lizzy o Edward". Miró hacia delante a la cola de nuevo y tenía una mirada decepcionada en su rostro. "Uh, no puedo esperar más tiempo aquí, tengo una reunión en veinte minutos. Pero fue un placer conocerla Bella", dijo, luego se volvió y se alejó.
Después de otra media hora, finalmente conseguí los sándwiches y me apresuré a volver al trabajo. Traté de que mi mente alejara al irreal Edward de imitación, pero nuestra conversación mantenida volvía a pasar por mi mente una y otra vez. Su boca, sus ojos, incluso la cadencia de su voz era exactamente Edward, y lo peor de todo era que no tenía manera de comunicarme con él para tratar de averiguar exactamente cómo se relacionaba con Edward.
Edward nunca conoció a su padre, por lo que podría ser posible que este hombre estuviera relacionado con él de esa manera, pero los ojos verdes eran heredados de su madre, de modo que no podía estar en lo cierto. Además, ese tipo tenía características similares a Vanessa, y ella tenía un padre diferente.
"¿Dónde diablos ha estado?". Cayo me gritó mientras corría a la sala de conferencias con los sándwiches.
"Lo siento, la cola salía por la puerta", dije rápidamente.
"Bien, tome asiento", dijo frustrado.
Yo me coloqué bien mi falda para que no se arrugara antes de sentarme delante de una mesa rectangular de gran tamaño.
"Señora Cullen, este es el Sr. Williams y él está aquí para buscar representación legal para un asunto que afecta a su patrimonio". Cayo nos presentó. Miré hacia arriba y ahí estaba él, el Sr. Es-una-copia-de-Edward. Él me miraba con una sonrisa extraña en su rostro.
"En realidad nos hemos conocido en la tienda de comestibles". Él dijo con una sonrisa.
"Bueno, bien, todos nos conocemos ya", dijo Cayo molesto.
"El Sr. Williams está tratando de organizar una compra de la finca de su familia, esto puede tardar un par de semanas, y su trabajo será trabajar con él y obtener todos los detalles y el papeleo que haga falta, ¿me entiende?", Cayo me preguntó.
"Sí". Le dije intentando apartar mis ojos lejos de la cara de Edward, aunque fueran de un hombre diferente.
Yo no entendía cómo o por qué este hombre se parecía tanto a Edward, pero estaba decidida a pasar ese tiempo con él para averiguarlo.
¿Qué pensais que pasó?...Gracias por comentarme ;)
