Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.

Capítulo 28 – Dejándole marchar

... ...

Tony no tenía tiempo para mirar ahora nada, tenía otra reunión en la otra punta de la ciudad, por lo que planeamos vernos al día siguiente.

Después de trabajar me fui aturdida completamente, fue un milagro que llegara a casa sin que me hubiera estrellado con el coche. Deseaba tanto contarle a Vanessa sobre ese hombre, que estaba segura, que tenía que estar relacionado con ella, pero luego decidí que sería mejor esperar hasta que me enterara de algo más sobre él.

Esa noche, salí con Ángela y Jessica para celebrar el ascenso de Ángela como editora en la empresa que trabajaba. Yo casi nunca salía, ir a clubs no era lo mío, pero me vi obligada por completo a ir. Bailamos entre una gran cantidad de pies de la gente, y bebimos hasta que nos cansamos, aunque Jessica se perdió por completo.

"Oye, ¿qué has pedido?". Un tipo me preguntó mientras yo estaba en el bar para sacarnos unas copas más.

"Oh, no, gracias". Le dije sabiendo que me quería comprar una bebida.

"Oh vamos cariño, ¿un solo trago?", dijo en un tono desesperado.

"Lo siento, estoy casada". Le dije y levanté la mano izquierda para que pudiera ver mi anillo, que nunca había salido de mi dedo desde que Edward me lo puso.

"Bueno, él no tiene que saberlo", dijo el tipo.

"Uh, no". Dije y estaba agradecida de que mi bebida estuviera lista para poder alejarme de ese tipo.

Después de tomarnos un par de bebidas más, nos metimos en un taxi y nos marchamos. Cuando llegué a casa, Carlie ya estaba durmiendo, y Vanessa y Jake estaban abrazados viendo una película.

"Hey, ¿cómo se ha portado?" Les pregunté.

"Como un angelito, como siempre", dijo Vanessa.

"Sí, claro, ha sido horrible, gritando y corriendo por la casa como un murciélago del infierno". Jake la contradijo.

"Bueno, cariño, eso es porque le diste un montón de caramelos y eso es lo que sucede cuando los niños están llenos de azúcar, no es su culpa", Vanessa le dijo.

Yo sólo sacudí la cabeza. "Bien, gracias por cuidarla. Me voy a la cama", les dije, y les di las buenas noches.

Me detuve en la habitación de Carlie en primer lugar, y la besé en la cabeza antes de ir a mi habitación.

"Hola, lo siento, he llegado tarde". Le dije a Edward, que estaba sentado en la cama con las piernas cruzadas y estiradas y apoyándose en el cabezal.

"Eso está bien, sé que tienes una vida, malo sería que no la tuvieras", dijo en tono de broma.

"Bueno, si cambiaras de opinión acerca de ir a la isla, podríamos pasar todo el día y la noche juntos", le dije mientras me arrastraba por la cama para llegar a él.

"Bella, no hay manera de que Carlisle viera bien que te fueras tu sola por allí. Y si le dijeras que vas con tu marido imaginario sería demasiado, entonces tendría que encerrarte. He estado en hospitales psiquiátricos antes, y confía en mí, no quiero estar en un lugar como ese".

"Le diremos que estoy estresada en el trabajo y necesito escaparme, él entenderá eso", le dije.

"No, él te dirá que pases el día en un spa, no que te vayas ir a una remota isla sola. Oye, ¿no es Jasper un psicólogo o algo así?", preguntó.

"Sí, ¿por qué?"

"Tal vez deberías hablar con él... sobre mí".

"Yo no estoy loca", le dije frustrada.

"No estoy diciendo eso, sólo he pensado que tal vez Jasper te pueda ayudar a seguir adelante. Has estado haciendo un excelente trabajo pretendiendo pasar de mi muerte, pero realmente no está bien eso. Y ahora está el tipo de tu trabajo que se parece a mí".

"Él se parece a ti". Le dije. "¿Sabes algo de él?", pregunté, pero ya sabía lo que iba a decir.

Me miró con una expresión de decepción en su cara. "¿Ves? Esto es exactamente lo que estoy diciendo. Yo no soy real, y no soy un fantasma que baja a la tierra para verte. Estoy en tu imaginación, y yo sólo puedo saber lo que tú sabes. Así que a menos que sepas que este chico es tu misma, entonces no hay manera de que pueda saber nada".

"Vale, mira. Estoy muy cansada, así que creo que voy a irme a dormir". Le dije, tiré de las mantas por encima de mí y apoyé la cabeza sobre la almohada, alejándome de él.

"¿Quieres que me vaya?", me preguntó.

Me di la vuelta para poder estar encima de él. "No, no quiero que te vayas", le dije en voz baja, y cerré los ojos.

Al día siguiente no podía esperar para llegar al trabajo por primera vez. Estaba tratando de encontrar una manera de obtener las respuestas que necesitaba de Tony, sin parecer demasiado espeluznante, aunque probablemente ya pensaba que estaba loca.

Me dije a mi misma que yo sólo iba a tratar de aclarar todo eso, para que Vanessa y Carlie pudieran llegar a conocer a este nuevo miembro de su familia, pero en realidad, sólo necesitaba saber qué pasaba. Estar en su presencia me hacía sentir más viva de lo que había estado desde el día en que me gradué en la escuela secundaria, el día en que mi mundo se vino abajo. Tal vez este Edward de imitación, sólo me daba la esperanza de que la vida pudiera continuar.

"Buenos días, Bella, o debo llamarla Señora...", dijo Tony, olvidando mi apellido.

"Cullen. Y no, en realidad prefiero que me llame Bella. ¿Tony está bien para usted?", le pregunté.

"Sí, definitivamente". Dijo con una sonrisa torcida que era un duplicado exacto de la de Edward.

"¿Por qué no empieza por hablarme sobre usted y su patrimonio?", le dije.

"Ah, vale. Bueno, mi padre entró en el negocio con un par de otros chicos hace unos años, y eso completamente despegó y se convirtió en un gran éxito. Pero ahora que está enfermo, los otros están tratando de obligarlo a salir y es por eso que necesito esta empresa, sólo en el caso de que las cosas se pongan muy feas".

"¿Qué tipo de empresa es?", le pregunté.

"Bueno, comenzó como una pequeña empresa de construcción, se dedicaba principalmente a proyectos pequeños, pero ahora se ha ampliado y construyen rascacielos y otros trabajos importantes. Es una multimillonaria compañía, por lo que los otros involucrados tienen la esperanza de cobrarlo un día cuando mi padre se vaya".

"¿Y usted está esperando recibir su parte?", le pregunté.

"Bueno, yo ciertamente no creo que se deba dividir entre ellos. Dejé mi trabajo el año pasado para manejar los asuntos de mi padre, y he estado haciendo toda su parte del trabajo también. Incluso he hecho más negocios que los otros dos juntos. Además, este es el deseo de mi padre, no el mío. Yo estaba feliz en mi trabajo antes, no me preguntes por esto", dijo.

"Vale, ¿tiene hermanos?", le pregunté. Como asistente legal, sólo tenía que escribir lo que él quería y saber exactamente lo que estaba pensando, ese era el logro de tener a Cayo como abogado, así que no podía darle un consejo legal.

"No, soy hijo único", dijo.

"¿Y qué hay de su madre?", le pregunté.

"Ella murió hace varios años".

"¿Así que no es adoptado?". Le pregunté, sin realmente pensarlo.

Me miró confundido. "No, ¿por qué lo pregunta? "

Mierda.

"Bueno, yo soy adoptada y pienso automáticamente que todos los demás también lo son", le dije mintiendo horriblemente.

"Ah, bien. Um, no, yo nací en una familia normal... No es que no sea normal ser adoptado o cualquier cosa, pero no, parezco una versión más joven de mi padre".

"Entonces, ¿qué pasa con sus primos o tíos? ¿Es usted pariente de alguien llamado Anthony Masen?". Le pregunté. Yo sabía a ciencia cierta que Lizzy era hija única, así que pensaba que quizás Anthony estaba relacionado con el padre de Tony de alguna manera.

Se rió un poco. "Bueno, mi nombre es Anthony", dijo de forma inesperada.

"¿Anthony?". Le pregunté en estado de shock. "Pensé que usted dijo que se llamaba Tony".

"Tony es la abreviatura de Anthony, es mi apodo". Explicó. Eso no podía ser sólo una coincidencia, eso tenía que significar algo.

"Bueno, ¿qué hay del nombre de Masen?". Le pregunté.

Él negó con la cabeza. "Lo siento, no conozco a nadie con ese nombre".

"Aquí estás". Una mujer dijo cuando entró en la sala de conferencias donde estábamos sentados.

"Oh, hola cariño", dijo Tony.

¿Cariño?

"Te he extrañado, querido", dijo ella y se inclinó hacia él para darle un beso. No sabía por qué, pero el verlo besar a esa mujer me hizo girar la cara y ocultar el hecho de que tenía un agujero en mi pecho. Yo tenía que seguir recordándome a mí misma que ese chico no era Edward, y no era Edward besando a esa mujer tan hermosa que parecía una súper modelo.

"Uh, esta es mi novia, Heidi", me dijo, y luego le devolví la mirada. "Ella es Bella Cullen, es la asistente legal con la que estamos trabajando".

"Oh, un placer conocerte", dijo ella educadamente mientras me daba la mano, así que tuve que dársela también.

"Um, por encima de todas las cosas de la empresa, mi padre me pidió que mirara lo del acuerdo prenupcial", él me dijo.

"¿Un acuerdo prenupcial?", le pregunté estúpidamente, y él me miró como si yo fuera estúpida.

"Uh, sí. Yo realmente no quería tener uno, pero hablamos de ello y estuvimos de acuerdo si así hacíamos al viejo feliz, entonces, ¿qué más da? No tenemos planes de divorciarnos de todos modos", dijo mientras le sonreía y se besaban de nuevo, por lo que mi estómago se revolvió.

"Vale, voy a redactar los documentos para eso también", les dije.

Hablamos un poco más sobre todas las cosas legales, y entonces, de alguna manera, la conversación acabó siendo sobre sus planes de su boda. Maldita sea.

"Bueno, realmente quería casarme en una viña, pero su padre le dijo que sería demasiado difícil para él ir ahí porque él es un alcohólico en recuperación. Así que hablamos sobre ello y decidimos que una boda en la playa sería perfecto", dijo ella manteniendo un intercambio de miradas y sonrisas de amor. Absolutamente la odiaba. No sólo era una de las mujeres más hermosas que había visto en mi vida y con un cuerpo perfecto, sino que además era también dulce y estúpidamente divertida y él la miraba como si fuera su luz y su perrito faldero. Estúpida perra.

No es Edward.

Este no es Edward, Bella, consigue calmarte.

Pero sin embargo ella era una hermosa perra estúpida, horriblemente agradable.

"Entonces, ¿dónde os conocisteis?" ¿Por qué diablos acababa de hacer esa pregunta?

"En la universidad. Yo estaba estudiando para ser una bailarina y él estaba allí para ser músico, y conectamos totalmente". Dijo ella con los ojos de corderito. Una estúpida bailarina, ¿no? Puta mierda. Espera, ¿acababa de decir músico?

"¿Eres un músico?". Le pregunté.

"Uh, sí. Los dos fuimos a Julliard en Nueva York, ahora ella baila para el American Ballet, y yo fui compositor hasta que mi padre me necesitó para volver aquí, para ayudarlo con el negocio".

"¿Dibujas también?". Le pregunté mecánicamente, sintiéndome completamente insensible por lo que él me estaba diciendo.

Ambos se echaron a reír. "Ni siquiera podía dibujar una simple figura", dijo ella entre risitas.

"Soy terrible dibujando, pero ¿por qué me lo preguntas?". Él me preguntó con curiosidad.

Me encogí de hombros y por alguna razón, su falta de capacidad para dibujar me hizo sentir mucho mejor.

"Bueno, cariño, creo que debemos irnos", Heidi le dijo.

"Sí, ya hemos estado aquí bastante tiempo". Él le dijo.

"Ha sido un placer conocerte, Bella, tenemos que reunirnos en algún momento para tomar una copa o algo así". Heidi me dijo molestamente dulce.

"Sí, claro". Le dije, pero estaba pensando 'de ninguna manera'.

Yo no sabía por qué la odiaba tanto, en realidad era muy guapa y me parecía una persona verdaderamente buena. Mi tipo de sentimientos me recordaron a la forma en la que Edward odiaba a Jake, a veces la gente excesivamente perfecta sólo era molesta. Pero Jake nunca fue perfecto, y estaba segura de que esta chica tampoco lo era, tal vez estaba con esos estúpidos sentimientos posesivos hacia Tony debido a su parecido con Edward.

Al día siguiente no podría haber ido al trabajo más rápido, y estaba agradecida de que Tony viniera solo a nuestro encuentro.

"¿Está Heidi llegando?". Le pregunté.

"No, hoy no, sólo nosotros", dijo y yo no podía dejar de sonreír cuando dijo "nosotros".

No es Edward.

No es Edward.

"Bueno, pues no perdamos el tiempo entonces". Le dije.

Yo le había dado toneladas de papeles y veía cómo los firmaba con su nombre y me sorprendí de que incluso la forma en la que escribía las letras y cogía el bolígrafo, era igual que como lo hacía Edward.

"Así que Bella, ¿cuánto tiempo llevas casada?", me preguntó con indiferencia.

"Uh, seis años". Dije rápidamente decidida a no mencionar que Edward no estaba técnicamente vivo.

"¿Por qué pensaste que era tu marido? ¿Realmente me parezco tanto a él?". Él me preguntó con curiosidad.

"Uh, sí lo haces, pero él fue adoptado así que pensé que tal vez estabais relacionados de alguna manera y simplemente él no lo sabía".

"¿Tu esposo fue adoptado también?", preguntó sorprendido. Maldita sea, ¿por qué diablos le dije que yo era adoptada?, que cosa tan estúpida por mi parte.

"Sí, nos conocimos en una convención de adoptados". Era una muy, muy mala mentirosa. Tal vez ser abogado no era la mejor ocupación para mí después de todo.

"Entonces, ¿tú y tu marido os habréis reído por el hecho de que te pensabas que era él, no?", me preguntó.

"Uh, no, no exactamente. Él sólo piensa que estoy loca". Dije pensando en el desacuerdo que mi imaginario Edward y yo tuvimos la noche anterior.

"Entonces, ¿cuántos años tienes... si no te importa que te pregunte? Sólo es que te ves tan joven y ya llevas casada seis años", preguntó.

"Voy a hacer veinticinco en septiembre", dije rápidamente.

"¿Sólo tienes veinticuatro y ya llevas casada seis años?", preguntó con incredulidad.

"Sí, nos casamos cuando teníamos dieciocho años. Una larga historia", le dije.

"Bueno, eso está bien". Dijo sonando seguro. "¿Tienes una foto?", me preguntó tomándome por sorpresa.

"¿Por qué?"

"Bueno, quiero ver lo que nos parecemos realmente", dijo con una sonrisa, como si realmente no se lo creyera.

"Vale", dije y entonces fui a mi despacho muy rápida para coger la foto de Edward que estaba en mi escritorio.

"Aquí está", le dije y le entregué la foto. Era la foto que tomé de él y de Carlie cuando todavía era pequeña, y él la cogía como si fuera la cosa más asombrosa del planeta. Todavía era mi foto favorita en el mundo.

Estudió la imagen durante un minuto, y tenía una expresión de asombro en su rostro.

"Wow, no estabas bromeando. Parece que podría ser mi hermano menor o algo así. Eso es realmente extraño. ¿Quién es el bebé?"

"Ella es nuestra hija Carlie". Le dije.

"Oh, no me había dado cuenta de que tenias una hija. Ella es hermosa". Él dijo con una sonrisa. "¿Qué edad tiene?, ella se ve tan pequeña".

"Ella hará los siete años en septiembre".

"Oh, esta es una foto vieja. Vaya, ¿la tuvisteis jóvenes? ¿Es por eso que os casasteis?", preguntó, y luego me miró avergonzado. "Lo siento, esa es una pregunta muy personal para esta reunión de negocios".

"Está bien, no me importa". Le dije. "Carlie nació cuando todavía estábamos en la escuela secundaria, pero nos casamos unos meses más tarde, cuando tuvimos dieciocho, para ayudar a cuidar a su hermana. Ella no tenía a nadie más que cuidara de ella, así que nos casamos para obtener la custodia", le dije.

Volvió a mirar la foto de Edward, y sólo la miró fijamente durante unos minutos más. "Sí, nos parecemos mucho. Escalofriante", dijo poco a poco y me dio la foto de nuevo.

"¿Ves?, no estoy loca". Le dije de broma, y luego me di cuenta de que realmente había estado defendiendo mucho mi cordura últimamente. Eso no podía ser nada bueno.

"No, nunca pensé que lo estuvieras". Él dijo con una sonrisa.

Vale, esto era demasiado parecido a la conversación que había tenido con mi Edward. Cuanto más hablaba con Tony, mayor dificultad estaba teniendo para separarlos, lo que sólo hacía que creciera ese agujero en mi pecho de nuevo.
"Oye, ¿qué hora es?", me preguntó después de unos momentos de un silencio incómodo.

"Uh, las once", le dije.

"Me muero de hambre, ¿quieres que comamos ya?", me preguntó.

"Por supuesto, cualquier cosa menos sándwiches", le dije.

"Definitivamente no". Él dijo con una sonrisa.

Caminamos por la calle hasta el café, y hablamos todo el tiempo de todo y de nada. Nuestra conversación era fácil y no había ninguna incomodidad. Incluso cuando yo decía algo estúpido, sólo parecía reírse de ello, o cambiar el tema por completo.

Incluso me tropecé una vez mientras caminábamos, pero de alguna manera se las arregló para cogerme.

"Por lo tanto, ¿tengo que asumir que haces esto a menudo?". Bromeó.

"¿Es extraña mi aparente torpeza?". Le pregunté a la ligera.

"Bueno, esta no es la primera vez que te he visto tropezar en el par de días que te conozco". Él sonrió y me dejó completamente sin aliento.

"Bueno lo siento si no soy una bailarina". Le dije en broma, pero pudo haber sonado un poco amargo.

"No, tener una guerra constante con la gravedad puede ser muy atractivo".

"¿De verdad?, ¿cómo es eso?", le pregunté mordiéndome el labio inferior.

"Es una de las imperfecciones que a veces pueden hacer que una persona sea entrañable. ¿Quién quiere ser perfecto todo el tiempo?", dijo.

"Habla alguien que tiene una novia perfecta", le dije con sinceridad pero bromeando.

"Heidi no es perfecta, no creo que nadie lo sea".

Nos sentamos en una mesa en la cafetería, y en un minuto miramos por encima el menú antes de que Tony recibiera una llamada telefónica.

"Oh, lo siento, pero realmente tengo que cogerlo. Vuelvo enseguida".

Su llamada telefónica tardó un poco más de lo esperado, y el camarero se estaba impacientando, así que aproveche la oportunidad y acabé pidiendo para él.

Después de quince minutos, yo estaba empezando a pensar que me había abandonado, pero finalmente regresó.

"Lo siento mucho, era del hospital donde esta mi padre".

"¿Está todo bien?", le pregunté preocupada.

Él respiró hondo. "Sí, pero él sigue teniendo contratiempos. Un minuto dicen que se le está acabando el tiempo, y al otro dicen que está en camino de recuperarse. Es tan frustrante. Quiero decir, yo amo a mi padre y todo, pero esta espera y preocupación me están volviendo loco. Es como vivir en el limbo o algo así".

El camarero vino y nos trajo la comida, y Tony tenía una mirada confusa en su rostro.

"Oh, he pedido por ti, espero que no te importe", le dije tímidamente.

"¿Qué es?", preguntó mientras miraba el plato frente a él.

"Es Chile Colorado. ¿Nunca lo has probado?", le pregunté.

"No, ¿qué te ha hecho pedir esto?", preguntó divertido.

"Oh, era el favorito de mi marido. Lo siento, ni siquiera he pensado en ello, supongo que debí de haberte pedido una hamburguesa. Oh, Dios mío, ¿eres vegetariano?"

"No, esto está muy bien, se ve interesante". Dijo mientras cogía el tenedor. Mordió un trozo de carne y tenía un aspecto aún más desconcertado en su rostro. "Wow, esto está realmente muy bueno".

"¿Te gusta?". Le pregunté alegremente.

"Sí, creo que tengo un nuevo plato favorito", dijo cogiendo otro bocado.

Terminamos de comer y estábamos riéndonos casi todo el tiempo. No me había sentido tan bien y descuidada desde hacía mucho tiempo, tanto que no podía recordarlo, y me di cuenta de que Tony era una persona mucho más tolerante que Edward. No tenía ningún dolor real en su vida, y parecía ser sólo un hombre feliz por todo.

En los próximos días llegamos a conocernos mejor, y nos íbamos a comer todos los días. Era difícil conseguir terminar el trabajo porque siempre acabábamos hablando de otras cosas.

"Vale, Cayo tiene que reunirse con tus abogados antes de que podamos dar todo por terminado, entonces te desharás de mí", le dije.

"Gracias a Dios". Dijo con una cara seria. "Quiero decir, todas estas cosas legales son divertidas y todo eso, pero salir contigo es un rollo".

"Oh, ¿de verdad? Muy bien, voy a estar feliz de deshacerme de ti también. Es un horror venir a trabajar sabiendo que vas a estar aquí", le dije, pero me era mucho más difícil mantener un tono serio.

"Oh, sabes que te deslumbro totalmente", dijo orgulloso e inmediatamente cambió mi actitud.

"En realidad, estoy empezando a no sentirme muy bien, así que creo que voy a irme ya a casa". Le dije y empecé a recoger los papeles para que pudiera guardarlos y marcharme.

"Bella, ¿está todo bien?, me preguntó dándose cuenta de que estaba molesta.

"No... sí. Sólo tengo que irme, pero nos vemos en la audiencia". Le dije y prácticamente salí corriendo de la habitación.

No era mi intención irme así, pero todo era demasiado. Quizá era por el hecho de que él utilizó la palabra 'deslumbrado' y yo sólo había oído esa palabra en la boca de Edward, y me tomó por sorpresa. Pero yo sabía que mi tiempo con Tony estaba terminando y todavía no estaba cerca de conocer la verdad acerca de cómo él se relacionaba con Edward. Pero al pensar de nuevo en la semana que había pasado con él, me di cuenta de que en realidad había dejado de hacerle preguntas al respecto.

Pero más importante aún que averiguar la verdad, era que me acababa de dar cuenta de que no había visto a mi Edward desde que le pregunté acerca de Tony, y eso fue hace cuatro días.

Empecé a sentir pánico y me fui a casa lo más rápidamente posible. Carlie estaba en la escuela, y Vanessa y Jake estaban todavía en el trabajo, así que no estaba preocupada porque alguien viera mi locura.

"¿Edward?". Le pregunté mirando alrededor de la casa, pero no lo vi en ningún sitio. "¿Edward?", le pregunté de nuevo, más fuerte que antes. Me senté en el sofá y me puse las manos en la cabeza con la esperanza de que mi cerebro respondiera a mis súplicas desesperadas y lo trajera de vuelta, pero no podía encontrarlo. Estando ausente empecé meciéndome hacia adelante y hacia atrás mientras estaba sentada allí, tratando de no perderme.

No tenía ni idea de cómo me las arreglé para olvidarme de llamarlo estas últimas noches, pero el hecho de que no pudiera ni siquiera imaginar su cara en mi mente, me daba un miedo de muerte. Cada vez que cerraba los ojos para pensar en Edward, todo lo que veía era a Tony. ¿Qué demonios me estaba pasando? Nunca me había sentido loca cuando estaba feliz viviendo en mi delirio con Edward, pero ahora que no podía encontrarlo, me sentía como que estaba absolutamente perdida.

Me esforcé para mantenerme entera, y me fui a buscar a Carlie. Caminé atontada por el resto de la tarde, y, finalmente, después de poner a Carlie en la cama, fui a mi habitación y me rompí completamente.

No sabía cuánto tiempo había estado llorando, pero en vez de soltar ese dolor, sólo empeoró las cosas. Yo no había estado lejos de él por más de un día o dos en estos seis años y ahora, el que no me hubiera dado cuenta de que había estado cuatro días sin él, me hizo sentirme como si estuviera traicionando su memoria.

"¿Bella?" Miré hacia arriba y pude respirar de nuevo.

"Edward, gracias a Dios". Le dije y corrí hacia él. "¿Dónde has estado?", le pregunté mientras trataba de calmarme.

"¿Me lo estás preguntando?". Él dijo con una sonrisa.

"Lo siento mucho, no sé lo que ha pasado".

"Yo sí. Tú no me necesitas". Él dijo tomándome por sorpresa.

"¿De qué estás hablando? Siempre te necesitaré".

"No, Bella. Finalmente estás siguiendo con tu vida, y no necesitas más estos delirios para pasar tus días", dijo en un tono contenido.

"Edward, yo realmente no entiendo lo que estás diciendo", le dije con sinceridad.

"Bella, te estás enamorando de él".

Lo miré completamente sorprendida.

"No Edward, te lo juro, yo sólo te amo a ti. Si tengo sentimientos por él en algo, es porque me recuerda mucho a ti, me refiero a que su cara es..."

"Bella". Dijo interrumpiéndome. "Está bien, amor. Quiero que te enamores y seas feliz".

"No estoy enamorada de él". Le dije frustrada. "Sólo lo conozco desde hace una semana o así".

"Tú te enamoraste de mi después de pasar un día conmigo". Él replicó.

Negué con la cabeza. "Él tiene novia".

"Y tú tenías a Jacob cuando nos enamoramos". Argumentó.

"Es sólo porque se parece a ti", le dije con confianza.

"Bella, no te enamoraste de mí por mi aspecto, porque si lo hubieras hecho, hubieras sido como todas las chicas desesperadas de la escuela. Además, su personalidad no es como la mía, incluso has pensado en lo diferentes que somos".

"Edward". Le dije sin saber qué más decir.

"Sé que me amas, y siempre lo harás, pero es la hora". Dijo mientras asentía con la cabeza, tranquilo.

"No puedo dejarte ir". Le dije con lágrimas rodando por mi cara.

"Sí puedes. Eres la persona más fuerte que he conocido, y creo que puedes hacerlo todo. Yo siempre estaré aquí para ti, amor, pero no así. Guárdame en tu corazón, pero deja espacio para la vida que necesitas vivir".

"Te quiero mucho, eres el amor de mi vida, mi alma entera". Le dije poniendo mi mano en su cara, pero en lugar de sentir su piel de la manera que siempre la había sentido, no podía sentir nada y mi mano pasó a través de él como si estuviera desapareciendo.

"¿Edward?", le dije con voz entrecortada.

"Yo no soy el amor de tu vida, porque tienes mucha vida por delante para volver a amar. Pero Bella, quiero que sepas que siempre serás el amor de la mía. Tú me salvaste de una vida sin amor, y ahora estoy en paz porque alguna vez te tuve. Y nada me hace más feliz que saber que puedo marcharme y estar seguro de que encontrarás el amor de nuevo. Por favor, ahora sólo vive, vive por nosotros dos".

"Edward, ¿por favor?", susurré.

"Nunca nos hemos dicho adiós antes, así que vamos a decírnoslo ahora. Adiós mi amor, Mi Bella". Él dijo en voz baja.

Cerré los ojos y respiré hondo para calmarme. Yo no quería dejarlo ir, no quería vivir sin él, pero no podría vivir más en el limbo. Edward murió porque saltó delante de una bala para mí. Sacrificó su vida por la mía, y yo ni siquiera estaba viviendo, estaba perdiendo por completo su sacrificio.

Yo sabía que este Edward estaba sólo en mi imaginación, y el real estaba en el cielo, pero también sabía que él me diría lo mismo si pudiera. Edward siempre había querido lo mejor para mí, me alejó en ese entonces porque pensaba que no era bueno para mí. Estaba tan mal entonces, pero era el momento. Era hora de que me despertase.

"Te amaré por siempre... adiós". Le dije en voz tan baja que apenas podía oírme yo misma, entonces abrí los ojos lentamente y se había ido.

Ainss, que triste...Muchas gracias por los comentarios ;)