Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.

Bueno, aquí viene un capítulo bastante importante, ya vereis por qué.

Capítulo 29 - Amor y odio

Me sentí enferma toda la noche y a la mañana siguiente también. Durante la noche, incluso me rompí un par de veces y le pedí a Edward que volviera, que yo estaba equivocada y todavía lo necesitaba, pero nunca se presentó. Tal vez mi subconsciente se lo había llevado porque sabía que en el fondo tenía que dejarlo ir, pero todavía dolía como el infierno. Era como perderlo todo de nuevo, pero esta vez, tenía que ocultar mi dolor por completo porque de lo contrario todo el mundo sabría a ciencia cierta que estaba loca.

Llevé a Carlie a la escuela por la mañana, pero luego volví a casa y llamé al trabajo diciendo que estaba enferma. Me quedé en la cama todo el día y sólo sentía dolor por su perdida. Aunque el verdadero Edward se había ido, él había seguido siendo una parte tan importante de mi vida durante tanto tiempo, que realmente amaba a mi ilusión desde hacía más tiempo que lo que amé al verdadero Edward. Si hubiera sobrevivido el Edward de verdad, el paso del tiempo lo hubiera cambiado en algo totalmente diferente a como yo lo recordaba. Quién sabe, tal vez estaría igual de feliz y despreocupada como estaba con Tony, tal vez su cara habría cambiado y madurado en los últimos años pareciéndose más a Tony.

Me tomé el resto del día y la noche permitiéndome a mí misma romperme por mi cordura reciente. Pero la mañana siguiente llegó, y ya era hora de volver a la vida que me correspondía.

Me fui al trabajo, al igual que cualquier persona en su sano juicio, me senté en mi mesa y preparé mi trabajo para la mañana. No esperaba ver a Tony ese día, porque todo mi trabajo con él se había terminado hasta el día de la audiencia. Así que cuando él pasó por delante de mi puesto de trabajo, me sorprendí al verlo, y mi estómago se lleno de todo tipo de mariposas no deseadas.

"Hola Tony". Le dije, porque no se había dado cuenta de que estaba sentada allí, pero me arrepentí casi de inmediato. Estaba felizmente comprometido, y yo no tenía por qué torturarme por estar cerca de alguien que nunca me querría como yo le quería, aunque estaba negándome a quererlo.

"¿Bella? Hola, tú no estabas aquí ayer". Dijo en un tono extraño.

"No, tuve una emergencia familiar". Le dije, lo que no era una mentira en realidad.

"Bella, ¿tu marido está muerto?", me preguntó de forma inesperada.

"¿Qué?". Le pregunté confundida en cuanto a cómo sabía eso.

"Llegué aquí ayer para hablar con Cayo sobre algunas cosas, mencioné algo acerca de tu marido, y Cayo se burló y dijo que no tenias marido porque murió hace años".

"Uh". Yo no sabía qué decir, ni cómo decirlo. La pérdida de Edward seguía siendo dolorosa para mí porque aun estaba empezando a sanar, por lo que hablar de él ahora de esa manera, era extremadamente difícil. "Él murió hace casi seis años". Me obligué a decir.

Me miró perplejo por un momento. "Yo no lo entiendo. ¿Por qué dijiste que estaba vivo cuando no lo estaba?"

"Porque estoy loca, literalmente". Le dije con sinceridad. "Simplemente no podía dejarlo ir, así que no lo hice".

Tony cogió una silla y la puso cerca de mí, entonces se sentó. "¿Murió poco después de que te casaras con él?", preguntó.

"Sí, en realidad, murió oficialmente el día de su decimonoveno cumpleaños", dije y mi voz se quebró al final.

"Así que la imagen que me enseñaste…"

"Eso fue sólo unos meses antes de morir".

"¿Cómo murió?", preguntó él, y me mantuve lo suficientemente entera como para decírselo. Le conté toda la historia de James y la forma en la que Edward estaba en estado de coma después de que recibiera un disparo, y como fue capaz de ponerse delante de la bala justo a tiempo para salvar mi vida.

"Lo siento Bella, es horrible... ¿Pero estás bien ahora?", preguntó con un tono de preocupación.

"Realmente no lo sé, pero creo que voy a estarlo, algún día". Le dije, pero me lo decía a mí misma también. "Mira, entenderé totalmente si quieres un nuevo asistente legal para que te ayude en tu caso, sé que debe ser difícil confiar en mí después de enterarte de que mentí acerca de mi marido".

"No quiero un asistente legal nuevo, y todavía confió en ti. Todo el mundo maneja el dolor a su manera y ¿quién soy yo para decirte que lo que hiciste estuvo mal?, pero ahora me alegro de saber la verdad", dijo mientras me miraba profundamente a los ojos.

El día de la audiencia llegó, aunque en realidad no era una audiencia en un tribunal con jurado ni nada. Se parecía más a cuando ambas partes del caso se reunían con sus abogados jurídicos, y se sentaban en esa mesa grande con un juez y declaraban el caso.

"Hey, ¿dónde está Heidi?". Le pregunté a Tony en voz baja.

"Tenía que volar a Nueva York para trabajar en una producción de ballet", me susurró, y entonces el juez entró y comenzó el proceso.

Los abogados manifestaron su caso, y el juez miró todo, para después dejarnos libres durante dos horas mientras deliberaba y estudiaba el papeleo.

"¿Estás nervioso?", le pregunté mientras estábamos sentados en la sala de espera del vestíbulo.

"No, ¿por qué dices eso?", preguntó confundido.

"Porque estás moviendo la pierna como un loco, y tu pelo está completamente en mal estado porque no dejas de tocártelo", le dije mientras me acercaba y alisaba el cabello que tenia alborotado. Edward tenía los mismos tics nerviosos, pero en ese momento, empezaba a estar sorprendida por sus similitudes.

"¿Cómo me conoces tan bien cuando sólo nos hemos conocido hace poco más de una semana?", preguntó con una sonrisa torcida.

Me encogí de hombros. "Tal vez sólo eres fácil de leer".

"No, es más que eso. Es como si vieras a través de mí, como si nos conociéramos desde siempre", dijo al tiempo que parecía atravesar mi alma con su intensa mirada.

No era frecuente que la gente tuviera una conexión instantánea con alguien, pero por alguna razón desconocida, yo la había tenido dos veces en mi vida y eso me desconcertaba por completo. Edward estaba en lo cierto, me dejé llevar completamente por Tony y él rápidamente comenzó a dominar mis pensamientos. Pero yo luchaba por mis sentimientos, porque él estaba comprometido, pero más que eso, yo todavía no podía imaginar pasar mi vida con nadie que no fuera Edward.

"Ya es la hora". Gianna nos dijo.

"Vale, gracias". Le dije a pesar de que no tenía ni idea de por qué Cayo necesitaba a su recepcionista en la audiencia.

Nos levantamos y mientras caminábamos a la sala con nuestras manos juntas, hubo una instantánea conexión eléctrica entre nosotros. Pensaba que estaba en mi cabeza, pero le miré rápidamente mientras él se volvía hacia mí, y supe entonces que él también la había sentido.

Nos sentamos, y esperamos a que el juez apareciera.

"Este caso parece bastante simple. No veo ninguna razón por la qué el Sr. Williams no pueda acceder a su petición de mantener el control sobre los bienes de su padre, incluyendo su participación en el negocio. Rijo en favor del demandante". El juez dijo y a continuación, firmó algunos documentos más antes de salir.

Tony me miró y sonrió con un suspiro de alivio. "Gracias", dijo mientras que todo el mundo comenzaba a irse.

"Oh, yo no hice nada, yo sólo soy la asistente legal", le dije sintiéndome avergonzada.

"No, tu lo has hecho todo, y te lo agradezco mucho". Dijo con una sonrisa cálida. "Debería ir a llamar a Heidi y a mi padre".

"Sí, definitivamente", dije y entonces él se marchó. Yo no sabía si iba a volver a verlo, porque sabía que en realidad vivía en Nueva York y que sólo estaba en Seattle para manejar los negocios. Pero no me atreví a pedirle que mantuviéramos el contacto. Si tratara de mantenerme en contacto con él, entonces yo misma me convertiría en una masoquista. Él no estaba disponible y verlo con ella hacía que mi corazón doliera como el infierno.

Me fui a casa y llamé a Ángela. Si alguna vez había necesitado una noche de chicas, era esta definitivamente. Carlie estaba en una fiesta de pijamas en casa de su amiga, así que tenía toda la noche para ahogar mis penas en el alcohol.
Fuimos a un ruidoso club que normalmente no me gustaría, pero esa noche era exactamente lo que necesitaba. La música alta hacía que me fuera más difícil pensar, y pensar era lo último que quería hacer en ese momento.

"Voy a por unas copas más". Le dije a Ángela.

"Vale", dijo con una sonrisa. Ángela era todavía una de mis mejores amigas y todavía estaba en su extremadamente largo compromiso con Ben. Pero creo que ella estaba frustrada por la falta de voluntad de él de fijar una fecha para su boda, por lo que a su vez, coqueteaba con hombres al azar cuando salíamos.

"Dos vodkas por favor". Le dije al camarero y entonces sentí que mi móvil vibraba. Lo miré de inmediato preocupada de que pudiera haber algún tipo de emergencia con Carlie, pero cuando miré el número, estaba confundida en cuanto a quién era. Era sólo un mensaje de texto desde un número que no reconocía, pero el que me había enviado el mensaje definitivamente me estaba mirando.

Realmente no deberías beber tanto, es malo si quieres estar centrada.

Miré alrededor de la barra, pero no veía a nadie que conociera.

¿Vas a beberte dos bebidas de esas?

Miré a la pista de baile llena de gente, pero no veía a nadie. Estaba segura de que este no era el número de Ángela, así que estaba completamente confundida y un poco asustada por estos acosadores mensajes.

¿Realmente estás tan ciega? Estoy justo detrás de ti.

Me volví rápidamente y vi a Tony allí de pie, con una sonrisa diabólica en su rostro.

"Estás muy graciosa". Él dijo con una sonrisa.

"¿De dónde vienes?, no estabas ahí hace un minuto". Le dije con una sonrisa, pero estaba molesta de todos modos.

"¿Qué estás diciendo?, he estado aquí todo el tiempo", dijo en un tono falsamente inocente.

"Sí, claro, creo que me habría dado cuenta si hubiera visto a un hombre con traje de negocios en este club".

"¿Realmente destaco tanto? Eso no es mi culpa, un par de amigos míos me han traído diciéndome que querían celebrar mi gran victoria de hoy, y yo, tan estúpido, he pensado que querían ir a un lugar con un poco más de clase. Así que no he tenido tiempo para cambiarme, he estado de reuniones todo el día".

"Oh, ¿pensaba que ya estarías de vuelta a Nueva York?"

"Ah no, estoy viviendo aquí. Bueno, al menos la mayoría del tiempo. El negocio está aquí, así que aquí es donde tengo que estar, pero Heidi y yo podemos darnos el suficiente lujo de volar de aquí a allá para vernos a menudo cuando lo necesitamos", explicó.

"Eso tiene que ser difícil, las relaciones a distancia siempre son difíciles".

"Bella, hey, ¿por qué estas tardando tanto?", dijo Ángela mientras venia vertiginosamente hacia a nosotros. Miró a Tony y su boca se abrió. "Wow, tengo que estar borracha ya, te ves exactamente como Edward", dijo ella sorprendida frente a él.

"Sí, tal vez deberíamos irnos. Unos tragos más y voy a tener que llevarte a cuestas a casa", le dije.

"No, vamos a permanecer aquí un rato más, todavía no estoy tan mal. Así que coge al Sr. Edward de imitación y vayamos a la pista de baile", dijo y luego se fue a bailar con un tipo que acababa de conocer.

"Lo siento, mi amiga conocía a Edward muy bien", le dije a Tony.

"No, está bien. Parece una buena amiga, probablemente deberíamos seguir su consejo". Dijo y entonces cogió mi mano y comenzó a tirar de mí hacia la pista de baile.

"Uh, yo sólo he venido a beber, bailar no es mi fuerte". Le dije mientras apartaba mi mano lejos de la suya. La electricidad entre nosotros era demasiada y no había manera de que fuera capaz de mantener mi cordura si seguía tocándome.

"Oh, vamos, puedes bailar encima de mis pies". Él dijo con una sonrisa.

Lo miré completamente en shock. ¿Qué demonios estaba pasando? Este hombre podía tener una más alegre y amigable personalidad que Edward, pero que dijera cosas similares sólo enviaba escalofríos por mi espina dorsal.

"No es una canción lenta", le dije mecánicamente.

"¿Y qué? Tal vez no tendrías que bailar sobre mis pies, pero no me importa si lo haces", él dijo en broma.

Me mordí el labio inferior, y luego accedí a regañadientes a bailar con él.

Debía parecer una completa idiota bailando, pero él sólo se reía y seguía mis movimientos torpes. Y como predije, me tropecé con sus pies... mucho.

Después de un rato, el alcohol se hizo presente, me relajé un poco y me encontré realmente divirtiéndome. Tony se quitó la chaqueta del traje y la corbata y se desabrochó el botón superior de su camisa de vestir blanca para que no se muriera de calor mientras bailaba. Su cabello comenzó a desordenarse, y él nunca se había parecido tanto a Edward como ese momento. Y por primera vez, me di cuenta de que su pelo sin duda tenía algunos mechones de color bronce.

En realidad, estaba siendo una noche increíble, y nos estábamos divirtiendo mucho, pero como había aprendido con mi tiempo con Edward, todas las cosas buenas debían llegar a su fin.

Pero no llegó a su fin, al menos no todavía. Él empezó a llamarme y a enviarme mensajes de texto a lo largo del día cuando yo estaba en el trabajo. Contándome pequeñas cosas como lo aburrido que estaba, o cómo estaba el tráfico. Pero no me importaba realmente lo que él escribía, simplemente me hacia sonreír.

Empezamos a salir más. Nos reuníamos para comer y salíamos a veces los fines de semana. Tony se convirtió rápidamente en uno de mis mejores amigos, pero mis sentimientos por él iban mucho más allá de la amistad, aunque él nunca lo sabría.

"Hey, ¿otra noche?". Vanessa me preguntó cuando llegué a casa después de salir con Tony por la noche.

"Bueno, Esme se ha llevado a Carlie a Forks a pasar el fin de semana, así que pensé, ¿por qué no?", le dije a la defensiva.

"Hey, no he dicho que sea algo malo, me parece estupendo que tengas un novio", me dijo guiñándome un ojo.

"No es mi novio, él tiene novia. Sólo somos amigos, eso es todo", le dije. A pesar de que últimamente había estado pasando mucho tiempo con Tony, todavía no le había dicho a Vanessa que podría estar relacionado con ella. Creía que realmente no estaba preparada para conocer la verdad por el momento.

"¿Cómo se llama?", dijo ella que mientras acaricia el asiento a su lado, así que fui y me senté.

"Tony Williams", dije rápidamente.

"¿Tony Williams?", dijo en un tono extraño.

"Sí, ¿por qué?", le pregunté.

"Bueno, ese es el nombre de mi abuelo", dijo de forma inesperada.

"No, no lo es. ¿Su primer apellido no era Masen?", yo en realidad nunca había conocido a su abuelo. Vanessa dijo que se tomó la muerte de Edward muy mal y estaba completamente perdido. Ni siquiera había vuelto a hablar con él desde entonces.

"Sí, pero su segundo nombre es William. Anthony William Masen. Eso se parece mucho a Tony Williams. Quiero decir, supongo que son nombres comunes, pero es un poco raro".

Me sentí completamente entumecida. Vanessa no sabía que Tony se parecía a Edward, por lo que no sabía cuánta razón tenía al llamarlo raro, pero yo no podía seguir evitando el tema, ya era hora de resolverlo todo.

A la mañana siguiente era domingo, así que decidí que sería un buen momento para hacer un poco de investigación en la oficina. Nadie trabajaba los domingos, así que tenía el lugar para tratar de buscar las respuestas que estaba buscando, y me sentí aliviada de que finalmente encontrara lo que necesitaba.

Saqué archivo de Tony, y encontré una dirección del centro donde atendían a su padre, por lo que la copié y me dirigí allí. Su nombre era Señor Anthony Williams, fue fácil encontrar su habitación. Le dije a la recepcionista que tenía que hacerle preguntas sobre una cuestión jurídica, y le mostré mi identificación de asistente legal.

Entré en la habitación en silencio y me senté junto a él sin saber qué hacer porque él estaba durmiendo. Pero luego tosió un poco y se despertó. Se volvió y me miró con una expresión confundida en su rostro.

"Um, mi nombre es...", le dije, pero él me interrumpió.

"Sé quién eres, ¿cómo me has encontrado?", él me dijo furioso.

"Uh, yo sólo tenía un par de preguntas sobre el caso de su hijo", le dije aunque el caso estaba cerrado.

"¿Por qué demonios querrías preguntarme sobre eso?", dijo confundiéndome, tal vez pensaba que yo era otra persona.

"Señor Williams, mi nombre es Bella Cullen, soy la asistente legal del caso de su hijo con su empresa, he venido aquí para hacerle un par de preguntas", le dije.

"No estamos aquí para hablar sobre el caso, ha venido a hacerme preguntas acerca de su marido", dijo y mi corazón saltó completamente de mi pecho.

Le miré no muy segura de lo que estaba hablando, pero estaba asustada al mismo tiempo.

"No podía dejarlo morir Bella, tienes que entender eso", dijo en voz baja después de unos momentos.

"¿Qué? ¿Qué está hablando?", le pregunté confundida.

Señaló el cajón junto a él y me indicó que lo abriera. Lo hice, y dentro había un maletín cerrado, que cogí.

"La combinación es 6-2-0", me dijo.

Puse los números y me dio cuenta de lo que significaban, era el día del cumpleaños de Edward, 20 de junio.

Cuando abrí el maletín me quedé en shock por lo que había dentro. Eran un montón de fotos y todos ellas eran de Carlie a diferentes edades. Yo estaba en un par de ellas y también Vanessa. Yo no sabía qué decir o pensar, pero sabía que nunca había estado más enfadada en toda mi vida. Vanessa había enviado esas fotos a su abuelo en los últimos años, y todas estaban escondidas en el maletín del padre de Tony.

"No podía dejarlo morir Bella". Repitió.

Las lágrimas comenzaron a fluir sin control por mi rostro cuando finalmente entendí lo que me estaba diciendo.

"¿Cómo?, no es posible". Le susurré, casi sin poder hablar.

"Vendí mi viña y el resto de mis posesiones de valor con el fin de llevarlo a cabo. Pagué a cuatro funcionarios diferentes en ese pequeño hospital, gasté un montón de dinero para que me ayudaran y tuvieran la boca cerrada. Lo mantuvieron vivo y lo sacaron del hospital falsificando toda la documentación para mí".

"No, estaba con muerte cerebral", le dije negándolo.

"Obviamente, ellos estaban equivocados. Podría haber sucedido, pero alguien en Portugal fue declarado muerto cerebralmente el año pasado, sólo para despertarse meses más tarde. Lo llamaron milagro, pero cualquiera que fuera la razón, eso es exactamente lo que ocurrió con Edward. Estuvo en estado de coma durante un año, pero luego algo pasó y de alguna manera regresó. Pasó un año de rehabilitación, pero luego estuvo lo suficientemente bien como para mudarse a Nueva York e ir a la escuela".

"No, eso no es posible, Carlisle estaba allí, estaba con él cuando murió, ¿me está diciendo que él era uno de los médicos que le ayudó?"

"No, ese médico no sabía nada. Pero era demasiado molesto que estuviera allí tanto tiempo, aunque nos vino bien. Uno de los médicos que estaba trabajando para mí, cambió los cables de las máquinas volviéndolos a conectar al soporte de vida, que en realidad estaba conectado a las máquinas de la habitación de al lado. Pero el Dr. Cullen estaba tan destrozado que se marchó sin asegurarse de que se había ido realmente".

Negué con la cabeza. "¿Y las cenizas?"

"Era basura y hollín".

"¿Por qué?, ¿para qué hacer algo como eso?"

"Tú renunciaste a él, firmaste los documentos que permitían ponerle fin a su vida, pero yo no podía dejar que eso sucediera. Ya perdí a mi familia una vez, y no iba a permitir que sucediera de nuevo, no con él".

"Dijeron que estaba con muerte cerebral". Le dije empezando a estar cada vez más enfadada, pero las lágrimas seguían saliendo.

"Y se equivocaron". Dijo enfadándose igual que yo. "Yo lo llevé a un pequeño centro de cuidados intensivos en Oregón, con un medico detrás de otro diciéndome que nunca iba a despertar, y que si por casualidad lo hacía, sería un completo vegetal incapaz de moverse o incluso de formar una pensamiento coherente, pero no me di por vencido, gasté hasta el último centavo manteniéndolo con vida. Y ahora míralo. Los médicos no son perfectos, no saben nada de milagros o de los términos puros".

"¿Cómo pudo hacer eso?, ¡¿cómo pudo apartarlo de mí, DE SU HIJA?". Grité la última parte.

"Tú renunciaste a él", dijo rotundamente.

Negué con la cabeza y me giré para irme. No estaba segura de cuánto de eso creía, pero si había la más mínima posibilidad de que Tony fuera en realidad Edward, entones tenía que ir a verle.
"¡Bella espera!", me llamó. Y por alguna razón desconocida y estúpida, me volví hacia él.

"Yo podría haberle detenido por esto". Le dije con más ira y odio que el que había sentido hacia James.

"¿De verdad crees que me importa si me paso lo poco que me queda en este mundo, detrás de las rejas? Valió la pena que le diera su vida posterior", dijo con convicción.

"Usted no le dio su vida posterior, le dio la de otra persona. Obviamente no se acuerda de mí, él nunca nos dejó intencionalmente, así que ¿cómo diablos ha conseguido que sea ahora así?", le pregunté con amargura.

"La falta de oxígeno en su cerebro cuando su corazón se detuvo durante su primera operación, causó daños permanentes y mató las células donde guardaba sus recuerdos. Él no recuerda nada de antes, y probablemente nunca lo hará. Le dije que tuvo un accidente automovilístico que le dejó con amnesia, y he hecho una nueva vida para él, para nosotros dos".

"Usted es un cabrón". Le dije llena de odio. "¿Y si él se acordara?, ¿qué habría hecho entonces?"

"Entonces le habría dejado ir. Pero ¿no lo ves, Bella?, esto es lo mejor para él. Edward no te recuerda, pero tampoco se acuerda de la vida que tenía antes. No recuerda el infierno que pasó en su infancia, y todo el dolor y la destrucción que le causó el abuso ahora ya no es un problema. Él es feliz y está enamorado, y si realmente lo amas, te alejarás de él y le dejarás marchar".

"Él es mi marido. Él tiene una hija, no querría estar lejos de nosotras si lo supiera".

"Bella, esta es la vida que estaba destinado a vivir. Él así nunca hubiera sido lastimado y abusado de la forma en la que lo fue. Si mi hija me lo hubiera traído a mí en vez de ponerlo en el sistema de bienestar infantil, así seria exactamente como estaría hoy en día. Él se habría convertido en un músico increíble, me habría ayudado con mi negocio y habría sido feliz. Si yo le hubiera dado todo eso, nunca habría terminado en Forks con los Cullen y nunca te hubiera conocido".

"Pero lo hizo". Dije tratando de convencerme de que Anthony estaba equivocado, que Edward y yo teníamos que estar juntos, y estábamos destinados a estarlo.

"Bella, si le dices la verdad y él siente la obligación de estar con vosotras, él lo hará aunque seguirá queriendo a Heidi. Él no te recuerda, pero es un buen hombre, y él hará lo que piensa que debería hacer, pero siempre la amará a ella".

"Él no tiene que estar conmigo, pero todavía puede ser un padre para su hija. Él no necesita su memoria para eso".

"¿Y si él empieza a pasar tiempo contigo y de alguna manera algo se mueve en su memoria? Es la prueba viviente de que los milagros ocurren, ¿y qué sucedería si milagrosamente consiguiera recuperar su memoria de nuevo? Hablé con innumerables psicólogos acerca de esto y todos dijeron que cuando un amnésico se relaciona con algo o alguien de su antigua memoria, es como si reviviera todos y cada uno de esos recuerdos, como si los estuviera viviendo de nuevo. ¿De verdad quieres que reviva ese tipo de abusos, ese tipo de dolor? Tú y tu hija seréis lo último que recuerde, y para entonces, ¿qué quedará de él? Él es feliz ahora, Bella, ¿puedes decirme cómo de felices erais antes, que el dolor nunca se puso en vuestro camino?"

Me acordé de la noche del baile de graduación, cuando él estaba tan molesto por la forma en que le toqué. Volví al momento en el que sintió dolor la primera vez que nos besamos, y la forma en la que dijo que el sexo era un castigo. Me acordé de la historia que me contó de lo que le pasó cuando era niño, y cómo tenía ese dolor en sus ojos. Nunca quise que él sintiera eso, y yo no podría vivir bien conmigo misma si fuera yo la que le trajera esos recuerdos de nuevo.

"Él es mi marido. Él no puede simplemente irse y casarse con Heidi cuando ya está casada conmigo", le dije en voz baja.

"No, Edward Cullen es tu marido, y tienes un certificado de su muerte, que ahora te hace legalmente su viuda y con autorización legal para casarte con otra persona. Bella por favor, soy un hombre viejo así que si quieres que me detengan, entonces está bien. Pero no hagas a Tony pagar por lo que hice".

"Su nombre es Edward, y él es mi marido". Le dije con amargura. "Si usted quería mantenerlo alejado, entonces ¿por qué no consiguió que se quedara en Nueva York, o incluso en Oregón?, ¿por qué dejó que volviera a Washington?"

"Traté de mantenerlo alejado, pero enfermé y ya no tenía opciones. Perdí todo para pagar por su cuidado y para mantenerlo con vida. Pero luego me arriesgué y entré en el negocio con algunos conocidos de las minas y me perdí por completo. Estábamos ampliando y acabábamos de hacerlo en Seattle. Yo no sabía que vivías allí, pensaba que todavía estabas en Forks. Él amaba a su novia, así que me imaginé que volvería a Nueva York con ella y ampliaría el negocio allí, pero luego decidió quedarse. No sé lo que le hizo tomar esa decisión, pero lo hizo y ahora estás aquí descubriendo la verdad".

Le miré fijamente durante un minuto y no tenía ni idea de qué decir. Yo estaba tan confundida y triste, pero al mismo tiempo estaba encantada de que estuviera vivo. ¿Qué se suponía que debía hacer, qué sería mejor para él? Quería a Edward por encima de cualquier otra cosa en el mundo, ya estaba demasiado enamorada de Tony y ahora que sabía que eran la misma persona, yo les quería a ambos. Pero Anthony tenía razón, él estaba feliz y yo sabía que le gustaba Heidi, así que ¿cómo podría hacerle eso? Pero más importante aún, ¿cómo me arriesgaba a que tuviera que revivir todo el dolor de su infancia?

Carlie merecía a su padre, pero Edward merecía vivir una vida normal y feliz, y Carlie ni siquiera le recordaba lo suficiente como para echarle de menos. No podía ser egoísta en ese momento, tenía que hacer las cosas bien, Edward se merecía eso. Él pasó los primeros quince años de su vida viviendo en un infierno, y luego tuvo que vivir cuatro años con las secuelas de ese dolor que sufrió. ¿Era la pequeña cantidad de felicidad que tuvimos juntos lo suficiente para equilibrar el dolor y la clase de cosas que tuvo que pasar?

Tony me dijo que él y Heidi llevaban juntos tres años, Edward y yo no estuvimos juntos de verdad por más de varios meses. Así que incluso si pudiera recordar, habría estado en una relación con ella mucho más de lo que nunca estuvo conmigo.

Por mucho que odiara a Anthony y odiara lo que había hecho, quería a Tony lo suficiente para saber que lo que hizo Anthony fue lo correcto. Tony no era Edward, y él no pertenecía a la vida que Edward tuvo conmigo. Así que hice la cosa más dolorosa que podía imaginar en aquel momento, y estuve de acuerdo en mantener mi silencio.

Eso absolutamente me mató y cada fibra de mi ser protestó por mi decisión, pero tenía que dejarlo ir. A ambos. Yo no podía estar en ese cuarto horrible por más tiempo, pero había una cosa que tenía que hacer antes de irme.

Miré a mi mano, al anillo que perteneció a la abuela de Edward, y por primera vez desde que lo puso en el dedo, me lo quité.

"Tome". Le dije a Anthony y le entregué el anillo.

Bufó una vez, mientras lo miraba. "Sabes que no me tienes que dar esto a mí. Se lo di a Edward para que te lo diera a ti, y sé que él hubiera querido que lo tuvieras".

"No puedo". Le dije, me volví y me alejé.

Me fui a casa y corrí a mi cuarto, estuve agradecida de que no hubiera nadie en casa. Cogí la foto de Edward que había junto a mi cama y lo miré con ojos nuevos. Le toqué la cara en la foto, y entonces algo en mí simplemente se rompió.

Tiré la foto por la habitación y el vidrio y el marco se rompieron, haciéndose añicos por el suelo. Estaba tan enfadada. Estaba enfadada con Anthony por llevárselo lejos de mí, y me odiaba a mi misma por haber firmado los papeles para quitarle el soporte vital y no luchar más fuerte por él. Pero en ese momento, yo era la más cabreada con Edward.

"¡MALDITA SEA!". Le grité a la casa vacía. "¡BASTARDO DE MIERDA!". Grité a todo pulmón tan fuerte como me fue posible. ¿Cómo pudo hacerme esto a mí? ¿Cómo podría olvidarme y enamorarse de otra persona? Yo le odiaba a él por ello, y la odiaba a ella. Quería que los dos desaparecieran de la faz de la tierra y se quemaran en el infierno para reírme en sus tumbas. Quería que sufrieran el dolor que yo sentía, así que quizá sería justo decirle la verdad y esperar a que él pudiera recordar el dolor.

Cogí el estúpido león de peluche que compró a Carlie cuando era un bebé, le arranqué la cabeza y lo tiré al suelo. Cogí todas las baratijas y la última foto de él y las arrojé al suelo. Arranqué las cubiertas de la cama porque mi estúpido cerebro me había hecho llamarle, y su ilusión se había puesto en esa cama, y por eso quería quitarlas. Rompí todo lo de la habitación y grité hasta que se me cerró la garganta por la sequedad. Fue realmente sorprendente que ninguno de mis vecinos llamara a la policía por todo el ruido.

Golpeé la pared y me hice daño en las manos en el proceso, pero eso no paró mi rabia. Probablemente hubiera destruido toda la casa, pero entonces oí que se abría la puerta, y la voz poco feliz de Carlie me hizo salir. Ya nada me importaba más que ella. Me había encerrado en mi propio dolor la mayor parte de su vida, y ahora era el momento de reponerme y ser la madre que ella se merecía.

Le hice la cena y la llevé hasta la cama, antes de empezar a leerle un cuento. Mi destrucción estaba aislada en mi habitación, así que dejé la puerta cerrada para que nadie lo viera.

"Mamá, ¿has cosido el agujero en la cola de mi león?". Ella me preguntó antes de que pudiera apagar la luz.

"Uh, no cariño, pero voy a asegurarme de que sea lo primero que haga mañana, ¿vale?". Le dije en voz baja.

"Pero, ¿cómo voy a decirle buenas noches a papá si no tengo el león que me dio?". Ella me preguntó preocupada.

La miré por un momento, luego respiré hondo y dije: "Cariño, no necesitas que el león de papá sepa que lo amas. Él también te quiere, más que a nada".

Le di un beso en la cabeza y luego apagué la luz y cerré la puerta. No importaba lo mucho que odiara a Edward por olvidarse de nosotras, a pesar de que no tenía el control sobre eso, no podía dejar que mi indignación se mostrara ante mi hija. Así que me fui a la catástrofe de mi habitación, encontré el león decapitado, y cosí la cabeza antes de colocarlo al lado de mi niña mientras dormía.

¿Qué opinais de todo? Gracias por los comentarios ;)