Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.

Capítulo 30 - Etapas de duelo

... ...

(BPOV)

Sabiendo que Edward estaba vivo y que vivía cerca, era más difícil pensar que estaba muerto. Todavía estaba enfadada con él, y no sabía si algún día se me iría eso. Pero el hecho de que Tony me siguiera mandando mensajes, no ayudaba tampoco. Me sentía muy mal por no responder a ninguno de ellos, pero no había manera de que pudiera seguir siendo su amiga después de conocer la verdad. Edward y yo nunca estuvimos como 'amigos', así que dudaba que pudiera hacer que funcionase bien con Tony. Además, el hecho de que él estuviera tan enamorado de Heidi sólo me destrozaba por dentro.

"Entonces, ¿qué está pasando?". Vanessa me preguntó cuando me vio no hacer caso de otro mensaje.

"Nada, ¿por qué?". Le pregunté.

"Oh, no sé, porque no respondes a ninguno de los mensajes de ese hombre misterioso que sólo es tu "amigo ".

"Él sólo era mi amigo, porque tiene novia, y yo todavía no he olvidado a Edward. Pero no puedo ser amiga de él nunca más y él tendrá que aceptarlo con el tiempo". Le dije.

Durante los primero días, había leído todos los mensajes que él me había enviado, pero llegó a ser demasiado difícil, así que ahora solo los eliminaba sin ni siquiera mirarlos.

"Mamá, ¿pueden venir Emma y Claire a mi fiesta de cumpleaños?", Carlie me preguntó mientras que estaba haciendo su almuerzo antes ir a la escuela.

"Por supuesto que pueden, vamos a invitar a todos los niños de tu clase", le prometí.

Eran mediados de agosto, pero Carlie ya estaba planificando con su tía Alice su gran fiesta de cumpleaños el diez de septiembre. Yo estaba agradecida de que Alice fuera tan buena planificando ese tipo de cosas, porque yo era muy mala en ello. Todos los años, siempre teníamos una gran celebración por su cumpleaños y como ella iba a hacer ahora siete años, ya esperaba estos grandes eventos.

Carlie podía tener los ojos y la cara de Edward, pero su personalidad se estaba pareciendo cada vez más a la de sus tías. Ella estaba puesta en moda y le gustaban las compras como Alice, era bella e ingeniosa como Rose, y dulce y demasiado dramática como Vanessa. Pero yo no podía estar más feliz por todas sus influencias en ella, se estaba convirtiendo en una niña increíble y yo sólo deseaba que Edward la conociera.

Durante el último par de semanas me puse a pensar en el Edward de este tiempo presente, como si hubiéramos sólo roto o algo así, en lugar de estar muerto como todos los demás todavía pensaban que estaba. Pero pensar en él de esa manera, sólo me hacía enfadarme aún más. Con el tiempo paró de enviarme mensajes de texto, lo cual agradecí, pero tal vez era un poco lamentable también. Mantenía mi decisión de dejarlo solo y estaba preocupada de si estaba haciendo lo correcto al no contarle a su familia la verdad. Si alguna vez se dieran cuenta de alguna manera, nunca me lo perdonaría.

Fui a trabajar como siempre, y como siempre, me pasaba el día estudiando la manera de poder salir de ese miserable trabajo.

"Señora Cullen, venga ahora". Cayo me gritó.

"¿Sí, Cayo?", pregunté entrando en su oficina. Él me indicó que cerrara la puerta, así que lo hice.

Al segundo de cerrarse, su actitud cambió por completo.

"Bella... ¿Le importa si le llamo Bella?". Cayo me preguntó.

"Oh no". Le dije confundida.

"Tengo buenas noticias para usted. La empresa ha buscado entre todos los asistentes legales que han trabajado aquí por más de dos años, y la han elegido para darle una beca para entrar rápidamente en la escuela de derecho", dijo con una sonrisa forzada.

"¿Me está tomando el pelo?". Le pregunté, incrédula.

"No, no lo hago", dijo rotundamente.

"¡Oh Dios mío, eso es increíble!", dije demasiado fuerte.

"Tranquila. ¿No querrá que los demás asistentes legales causen un motín contra usted?"

"Uh, no, señor". Dije rápidamente.

"Vale, ahora vaya a buscar mis cuatro sándwiches a la tienda de comestibles", ordenó.

"Sí, señor". Mierda.

Cogí mi abrigo y me dirigí frustrada hacia la tienda de comestibles y no me sorprendió ver una cola muy larga en la puerta.

"¡Mierda!". Dije en voz alta y tuve un montón de feas miradas de la gente que estaba allí cerca.

Me metí en la cola y para mi horror, el Sr. No es igual que Edward porque en realidad es Edward, llegó y se puso en la cola detrás de mí.

"Esta cola es una locura, pero he aclarado mi horario de esta tarde y estoy decidido a conseguir uno de esos sándwiches de mierda. ¿Estás segura de que no hay pan empapado de vodka?", me preguntó con indiferencia.

No le respondí de ningún modo, además me alejé y le di la espalda.

"Vale, Bella, ¿qué demonios he hecho para que estés enfadada conmigo?", me preguntó.

"Nada". Le dije con sinceridad. Él no era "nada " para Carlie y para mi, exactamente por eso estaba enfadada.

"Bella por favor, odio no hablar contigo". Me negué a mirarlo, porque ahora que sabía la verdad, no habría manera de que lo viera simplemente como Tony, lo vería como mi marido Edward, que se había olvidado de nosotros.

"Mira, lo que fuera que hice, lo siento, así que, ¿puedes por favor dejar de ignorarme?"

"Tony, yo no estoy tratando de ignorarte, pero ya no puedo ser más tu amiga", le dije mientras nos movíamos en la cola.

"¿Qué? ¿Por qué?", preguntó confundido.

"Porque en este momento tengo demasiadas cosas de las que preocuparme como para hacer nuevos amigos". Le dije con frialdad.

"¿Qué clase de basura es esa? ¿Qué diablos está pasando, Bella, que ni siquiera me miras?", dijo intentando mirarme.

Tomé una respiración profunda para no perder el equilibrio y entonces me esforcé para girar la cabeza mientras miraba a los perfectos ojos de Edward.

"Tony por favor, no puedo explicarte nada, pero déjame en paz, ¿vale?". Le dije, viéndome obligada a dejar de mirarle y girarme.

Se quedó allí durante unos minutos en silencio, antes de tomar una respiración profunda, y alejarse. Una lágrima rodó por mi mejilla, pero me la limpié rápidamente negándome a romperme allí.

Después del trabajo, caminé hasta el garaje y me llené de alegría y me enfade a la vez, cuando lo vi esperando en mi coche. Estaba fumando un cigarrillo y pensé brevemente acerca de cómo el hecho de que él estuviera fumando haría enfurecer a Edward, porque después de haber dejado de fumar por el bien de Carlie, él siempre había despreciado a las personas que fumaban.

* Flashback *

"¿Cual es el problema de la gente? El hecho de que quieran tener cáncer de pulmón, no significa que se lo tengan que pasar a mi bebé". Dijo Edward cubriendo la naricita de Carlie hasta que estuvimos lejos de la nube de humo.

Estábamos caminando hasta el parque con Emmet y Rosalie, y era una de las primeras veces que Edward salía fuera de casa con ella, así que estaba un poco paranoico. Por no mencionar el hecho de que estaba intentando ser mejor persona con Rose, por lo que ya estaba en el borde.

"Wow Edward, ¿cuándo has llegado a ser un mojigato?". Emmet le preguntó.

"¿Qué?, creo que la gente debería ser consciente de los demás, especialmente de los niños". Edward dijo a la defensiva.

"¿Y cuándo tu no eras consciente de ellos cuando fumabas y podías tener cáncer, que?". Rose preguntó sobrada.

"Yo no tenía una niña entonces". Él replicó.

"Increíble, el padre sobreprotector, que dulce". Emmet bromeó.

"Por supuesto, y nunca voy a dejar de serlo. Espera hasta que ella comience a salir con chicos iguales a como era yo, estoy totalmente en el plan de asustarlos y alejarlos de ella". Dijo Edward en serio mientras Rose y yo rodábamos nuestros ojos.

"Claro que sí, voy a estar allí junto a ti, hermano. Tal vez incluso podamos hacer que algunos de ellos se meen, eso sería muy gracioso". Y los dos se golpearon los puños.

* Fin del Flashback *

"¿Qué estás haciendo aquí?". Le pregunté a Tony cuando él apagó el cigarrillo.

"Aquí es donde mi coche está estacionado". Dijo de una manera intrigante.

"¿Y desde cuándo aparcas tu coche en este garaje, no trabajas en la ciudad?", le pregunté frustrada.

"Bueno, hoy tenía una reunión con Cayo", dijo casualmente.

"No te he visto allí", le dije no creyendo su historia.

"Bueno, eso es porque dijiste que no querías verme, así que no me detuve a saludarte".

"¿Sobre qué era la reunión?". Le pregunté con curiosidad.

"Acuerdo prenupcial", dijo rápidamente. Ves, yo sabía que no quería saberlo.

"Genial". Le dije llena de actitud.

"Estaba pensando que podríamos ir a jugar a los bolos este fin de semana, tal vez podrías llevar a tu hija o algo".

Estreché los ojos mirándole. "Pensé que había dicho que no podía verte nunca más".

"Sí, pero pensé que tal vez olvidarías eso ahora. Así que, ¿lo olvidas?", preguntó con la irresistible sonrisa torcida de Edward.

Negué con la cabeza hacia él. "No ", le dije y luego me subí a mi coche y me marché.

Parecía que cuanto más lo rechazaba, más trataba de buscarme. Yo no lo entendía, pero estaba teniendo un momento muy difícil luchando contra eso también.

… …

"Te he traído algo". Dijo él, sorprendiéndome al venir a sentarse en el borde de mi escritorio del trabajo, la semana siguiente. Yo ni siquiera sabía que estaba en el edificio.

Suspiré. "¿Qué?", le pregunté sabiendo que no se iría hasta que no me lo diera y lo abriera.

Él puso una caja rectangular envuelta en mi escritorio, frente a mí. "Ábrela". Dijo con una sonrisa.

"No es mi cumpleaños ni Navidad, o cualquier otro día de fiesta ridícula donde las personas se dan regalos sin sentido".

"Oh, no es nada de eso, simplemente ábrelo".

"Vale", le dije cogiéndolo.

Abrí el envoltorio, y me sorprendí de lo que era.

"¿Me regalas una cámara?". Le pregunté confundida.

"Bueno... sí. Quiero decir, he visto la forma en la que siempre estás tomando fotos a cosas al azar con la cámara del móvil, así que me imaginé que podría gustarte la fotografía. ¿Sabes?, es bueno tener algo con lo que entretenerte cuando estás rodeada de toda la locura del trabajo todo el tiempo, y supuse que estabas estresada últimamente".

"Oh sí, ¿por qué has supuesto eso?". Le pregunté en voz baja.

"Bueno, has estado enfadada conmigo últimamente, y eso no es nada bueno". Dijo de broma, pero yo sabía que estaba siendo serio. "Pero lo creas o no, tal vez te puedo leer tan bien como me lees a mí".

Me reí una vez sin humor. "Apuesto a que no".

Él apretó los labios como siempre lo hacía cuando estaba pensando intensamente en algo. "Te muerdes el labio inferior cuando estás nerviosa o te sientes insegura. Te pones tu cabello alrededor de tu dedo índice cuando estás preocupada, pero eso no debe confundirse con cuando lo giras alrededor de tu dedo anular cuando estás metida en tus pensamientos. Golpeas tu pie en el suelo cuando estás ansiosa, y cuando algo te da vergüenza o simplemente quieres ocultarlo, permites que el pelo cubra tu cara como una cortina, justo como lo estás haciendo ahora mismo".

Apartó el pelo de mi cara, y lo escondió detrás de mi oreja antes de que pusiera sus ojos en los míos, y entonces continuó. "Cuando eres feliz sonríes, pero cuando estás muy feliz, tu sonrisa llega a tus ojos y tu cara se ilumina toda. Y cuando comes una ensalada", dijo con una sonrisa, "te aseguras de tener un pedacito de cada cosa en tu tenedor, para que ese mordisco sea perfecto".

Él respiró hondo y cuando exhaló, yo respiré, podía realmente sentirlo dentro de mí, y me hizo quererle aún más.

"Sé que algo te ha estado molestando últimamente, algo que probablemente no se fije con una cámara. Pero sé que si yo no tuviera mi música para escapar de todas estas cosas de negocios me volvería loco. Así que si no tomas fotografías, entonces busca otra cosa que te haga sentirte realizada en tu vida cotidiana".

"Esto es muy amable de tu parte, pero no puedo aceptarla. Se trata de una cámara de fotografía real, y sé a ciencia cierta que son caras". Le dije. "Es simplemente demasiado".

"Bueno, vas a tener que aceptarla porque la he comprado y no se puede devolver".

"Incluso habiéndolas comprado, estas cosas se pueden devol..."

Puso su mano en mi boca para que dejara de hablar. "Bella, por favor. Realmente no puedo devolverá y no tengo ningún uso para ella".

Miré a la cámara de nuevo, y por unos momentos no pude evitar bajar la guardia. "Yo solía tomar fotos todo el tiempo cuando estaba en la escuela secundaria. Tuve una clase de arte en la que teníamos que hacer un proyecto relacionado con la fotografía, y totalmente me enamoré de ella. Mi profesora me dijo que había tomado una de las mejores fotos que nunca había visto, y le hubiera gustado que la presentase a algún tipo de concurso de fotografía de esos del estado".

"¿De verdad?, ¿De qué era la foto?", preguntó con una sonrisa.

"Edward". Respiré mientras le miraba a él, pero luego tuve que apartar la mirada. "Él estaba en ese prado a pocos kilómetros de casa. Estaba de pie sobre mí y el sol estaba saliendo de detrás de él tan perfectamente, era como magia. La gente pensaba que la imagen era falsa de alguna manera, pero eso fue simplemente un perfecto momento y lo acababa de atrapar". Hice una pausa mientras yo estaba profundamente recordando ese día perfecto. "Ese fue, ese fue el día que me enamoré de él".

Él me miró, y tuvo una extraña expresión en su rostro, que yo no acababa de reconocer. Lo más cercano a cuando se la había visto, era cuando hablaba de Jacob frente a Edward. Como si fueran celos, pero que no podía estar en lo cierto, ¿por qué Tony tendría celos de nadie? Sobre todo de mi marido muerto hace tiempo que en realidad era su alter ego.

"No sueles hablar de él". Dijo.

"¿De quién?". Le pregunté estúpidamente.

"De tu marido".

Lo miré tratando de desconectar que yo sabía la verdad, y que el mismo era mi marido. Pero era muy difícil, así que decidí que esta sería una manera perfecta de decirle exactamente cómo me sentía.

"He estado tan enfadada últimamente. Cada vez que pienso en él, me siento tan enfadada que ni siquiera puedo pensar con claridad. Incluso he llegado a culparle a él por lo sucedido, como si hubiera podido impedirlo de alguna manera. La rabia es tanta a veces, que me supera por completo".

Él asintió con la cabeza como si lo conociera con exactitud. "Sí, es una de las etapas de duelo".

"¿Huh?". Le pregunté.

"Bueno, cuando la gente pierde a alguien, empieza con el estado de shock, y entonces va la negación". Dijo y definitivamente podía relacionarme con esa parte negativa, había creado una ilusión de él para vivir en la negación durante mucho tiempo.

"Pero después de eso, llega la ira y el resentimiento. Pero no dura para siempre, porque entonces viene la aceptación. Hay un par de otras etapas entre esas, pero has captado la idea".

"¿Así que estás diciendo que estoy tan enfadada con él porque es parte de seguir adelante con mi vida?".

"Sí, y eso explica por qué has sido tan mala conmigo". Dijo de forma inesperada.

"¿Y por qué es eso?". Le pregunté confundida.

"Bueno, me parezco a él, ¿no? Si estás disgustada con él ahora mismo, entonces tendría sentido que lo mostraras conmigo. Está bien, lo entiendo, y no lo tomo como algo personal". Dijo a la ligera, y por alguna razón, empecé a reír histéricamente. Todo era una locura e irónico por completo, pero tenía que liberar la presión de alguna manera y en lugar de explotar de rabia, no podía parar de reír.

Me miró como si estuviera loca, pero él se rió conmigo de todos modos.

"Así que vamos a pasar ya a la siguiente fase, porque no puedo soportar que estés tan enfadada conmigo", dijo después de un par de minutos.

"¿Es tan simple?". Le dije con una sonrisa divertida.

"No, yo no lo llamaría simple, pero si alguien puede hacerlo, eres tú. Así que repite después de mí "tú no eres Edward".

Lo miré sorprendido, pero lo repetí de todos modos "Tú no eres Edward".

Él asintió con la cabeza "Y no estoy enfadada contigo".

"Y no estoy enfadada contigo", le dije.

Él asintió con la cabeza otra vez "Y creo que eres genial y quiero estar contigo este fin de semana y voy a dejar de ser mala y coger la magnífica cámara que me has dado, hacer muchas fotos y realmente tratar de ser feliz". Él se apresuró a decir con una sonrisa.

"No puedo repetir todo eso, ni siquiera recuerdo todo lo que acabas de decir", le dije, pero no pude evitar sonreír de nuevo.

Así que tal vez yo era masoquista después de todo, porque en realidad accedí a verle ese fin de semana. No podía evitarlo, porque estaba completamente atontada por la intensidad de sus perfectos ojos.

El fin de semana llegó, y lo mismo hicieron sus mensajes.

¿Quieres que vaya a recogerte?

No- le envié un mensaje de vuelta.

¿No quieres que vaya a tu casa o algo así?- escribió

Nop.

¿Es porque es un lío y tienes vergüenza?- me preguntó

Sí, me has pillado- mentí.

Así que si yo estuviera ahí, entonces probablemente sería una locura, ¿verdad?

¡Mierda! Miré por la ventana de mi sala de estar y vi su coche estacionado enfrente. Mierda, mierda, mierda. ¿Qué demonios se suponía que debía hacer ahora?

Se bajó del coche y empezó a caminar hacia la puerta principal. Miré detrás de mí para ver si Vanessa o Jake estaban en algún lugar, y estuve agradecida cuando no vi a nadie. Pero sabía con certeza que Carlie estaba jugando arriba, y definitivamente no quería que estuviera cerca de él, ella no lo entendería.

Abrí la puerta antes de que tuviera tiempo de llamar.

"¿Cómo sabes dónde vivo? Nunca te di mi dirección". Le pregunté mientras caminaba por los escalones del porche.

"Hey, yo tengo mis maneras". Él dijo crípticamente.

"Una pequeña advertencia podría haber sido algo bueno".

"Lo siento, pero no quería darte la oportunidad de que dijeras que no. Además, estoy muy ansioso por ver ese desastre de casa que tienes". Él me guiñó un ojo.

"No puedes". Le dije, di un paso fuera y cerré la puerta detrás de mí para que no pudieran vernos.

"Oh, vamos, no me importa si es un desastre".

"No es un desastre, pero todavía no puedes entrar".

"¿Por qué?"

"Porque mi hija está ahí, y te ves demasiado parecido a su padre muerto, podría afectarle un poco". Le dije la verdad.

"Oh mierda, lo siento, Bella, ni siquiera había pensado en eso. Dios, puedo ser un verdadero idiota a veces".

"Está bien, pero vamos a tener que reunirnos en algún lugar si quieres pasar el rato", le dije.

Un coche de policía aparcó en la calzada, y comencé a entrar en pánico. Tony siguió mi mirada preocupada y se volvió para ver como se apagaba el motor.

"Wow, ¿has llamado a la policía por mí? Sabía que estabas enfadada conmigo, pero, maldita sea". Bromeó.

"No, ese es..." Jacob salió del coche, se quitó las gafas de sol, y miró a Tony por un minuto, y Tony le devolvió la mirada.

Jake se volvió hacia mí con una expresión confundida en su rostro. "Hola Bells", dijo extrañamente.

"Um Jake, este es Tony. Tenía un caso con mi empresa". Le expliqué rápidamente. "Tony, este es mi Jake". Yo quería decir que era mi casi hermano Jake, pero estaba volviéndome tan loca por dentro, que me salió mal.

Tony entrecerró los ojos hacia Jake y casi me tuve que reír por la expresión de su rostro. Era exactamente la que usaba para mirar a Jake en la secundaria, cuando era Edward y absolutamente lo odiaba.

Jacob seguía mirando hacia un lado y hacia otro entre Tony y yo, y él parecía un poco confundido y enfadado.

"¿Así que este es el tipo del que Emmet estaba hablando?". Al final Jake le preguntó, refiriéndose a cuando Emmet dijo que había visto al "doble de Edward", como él lo llamaba.

"Uh, sí, supongo que sí. ¿Qué pequeño es el mundo, eh?"

"Entonces, ¿cuál es tu relación con ellos?", preguntó a Tony.

"¿Con quién?". Tony le preguntó.

"Con Edward y Vanessa". Jake dijo molesto.

"No tengo ni idea, yo ni siquiera sé quien es Vanessa". Tony le dijo la verdad.

Jake seguía mirando a Tony como si estuviera viendo un fantasma, y supongo que en cierto modo, lo era.

"En realidad Tony estaba marchándose", le dije después de un incómodo momento.

Tony me miró como si estuviera molesto y no quisiera marcharse, pero asintió con la cabeza y le hice un gesto para que se fuera a su coche.

"Te llamo más tarde". Él me dijo en voz baja y le dio a Jake una mirada de despedida.

Después de todo lo sucedido entre Edward y Jake en el pasado, que finalmente fueran capaces de hacer las paces y ser amigos, esto era demasiado gracioso. Tony no se acordaba de Jake en absoluto, pero era obvio que él ya no lo quería. Tal vez su disgusto iba más allá de los malos recuerdos, tal vez era sólo la forma natural de ser de ellos y tuvieron que trabajar duro para soportarse.

"¿Qué demonios ha sido eso?", Jake me preguntó después de que Tony se alejara.

"¿Qué?". Le dije molesta y me dirigí a la casa, mientras que Jake me seguía.

"Sabes el qué". Jake dijo igualmente molesto. "¿Es ese el tipo con el que has estado saliendo últimamente?", preguntó con incredulidad.

"No es realmente tan problemático, Jake". Mentí. "No es más que un tipo que se parece a él", le mentí otra vez.

"Él no se parece a Edward, Bella, es exactamente como él. Si yo no supiera nada, diría que es él". Dijo frustrado. "Bella, esto no es saludable. No debes aferrarte a ese tipo porque se parezca a tu marido muerto".

"No necesito que me digas que lo que estoy haciendo no es saludable". Le dije enfadada. "No tienes ni idea de lo que es perder a alguien de la manera que yo lo hice, y no tienes derecho a decir nada al respecto. Soy adulta y lo último que necesito es otro padre que me diga que no debería estar pasando tiempo con alguien. Así que metete en tus asuntos", dije. Entonces subí las escaleras para ver a Carlie.

Después de sólo diez minutos, me llegó un mensaje de Tony.

Dijiste que saldrías conmigo este fin de semana.

Vale, ¿dónde quieres que quedemos?

En la casa de Brew en Main, en 20 min.

Ok, allí estaré.

Fui a pedirle a Vanessa si podía cuidar a la niña, y Jake no estaba de acuerdo, casi parecía tener un rostro cabreado, pero no le hice caso. Vanessa dijo que no había problema, así que subí las escaleras para cambiarme y darle un beso de despedida a Carlie, pero luego me llegó otro mensaje.

Tengo que cancelarlo, ha pasado algo. Luego hablaré contigo.

Pensaba que era extraño que cancelara todo tan rápido, y realmente me preocupaba un poco. ¿Estaba sólo alterado por Jake por alguna razón, o había ocurrido algo?

¿Está todo bien?- le envié un mensaje de vuelta.

Acabo de recibir una llamada desde el hospital donde está mi padre. Ellos necesitan que vaya de inmediato. Te llamaré más tarde.

Y supe de inmediato que Anthony acababa de morir. Él no me lo dijo, pero lo sabía exactamente, y ahora me sentía mal sabiendo que yo era la única que sabía la verdad. Era demasiado para manejarlo una sola persona.

...

Muchas gracias por comentarme :)