Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.
Capítulo 34 - No para siempre
...
(BPOV)
Me desperté con el olor de panqueques y el sonido de unas risas, así que me puse la bata y corrí escaleras abajo. La cocina era un desastre total, había cáscaras de huevo en el mostrador y en el suelo, tazones sucios, y la harina estaba absolutamente por todas partes, incluyendo el techo.
"Buenos días". Les dije, y le besé en la mejilla a Carlie.
"Buenos días mamá. Mira, estamos haciendo pancakes". Ella dijo alegremente.
"Sí, ya lo veo". Le dije, y Edward me vio mirando al techo.
"Uh, sí, hemos tenido algún problemilla con la licuadora". Explicó.
"¿La licuadora?". Le pregunté confundida.
"Sí, estábamos usando la licuadora para mezclar los ingredientes, pero no estaba haciéndose bien así que traté de ver lo que estaba mal y la volví a encender sin la tapa. Y bueno…eso".
"Bueno, eh, con la licuadora no se mezclan los ingredientes de los pancakes". Le dije con una sonrisa. "Se hace con la batidora". Fui al armario y la saqué. "O por lo general se mezclan los pancakes con la mano".
"Carlie, ves, te lo dije". Edward le dijo sonando como un niño pequeño. "Esto no es culpa mía, fui coaccionado". Él me dijo rápidamente en tono de broma.
"No, no lo fue. Mamá, le dije que no la utilizara, pero no quiso escucharme". Carlie dijo a la defensiva.
"Hey, yo pensaba que éramos amigos". Él le dijo, la levantó y empezó a hacerle cosquillas. Ella se reía tan fuerte que estaba convencida de que iba a vomitar.
"Vale, vale, vale". Yo les dije, así que él la dejó.
"Ooo, pancakes, umm". Jake le dijo a Carlie cuando él entró en la cocina para tomar un café antes de irse a trabajar. Le besó la parte superior de la cabeza antes de mirar y ver a Edward. "¿Qué estás haciendo aquí?"
"Papá tuvo una fiesta de pijamas con mamá anoche". Carlie dijo con una sonrisa.
Jake me miró con una expresión de sorpresa en su rostro, y me di cuenta de cómo había sonado el comentario de Carlie. "Oh, papá ha dormido en la habitación de invitados, porque el tiempo estaba muy mal anoche". Le dije a Carlie, pero realmente se lo decía a Jake para que no tuviera una idea equivocada, no es que realmente me importara lo que pensara.
"Lo que sea". Jake dijo en voz baja, y luego le dio a Edward una fea mirada antes de coger las llaves. "Hasta luego renacuaja". Besó a Carlie en la parte superior de la cabeza, luego vino, me besó en la mejilla y se fue.
"Estúpido Black". Edward dijo en voz baja, demasiado bajo para que Carlie lo escuchara. Era curiosa la manera en la que Edward siempre utilizaba la palaba 'estúpido' cuando se refería a Jake, tanto antes de su pérdida de memoria como después. Rara vez había oído usar esa palabra en particular para otra cosa que no fuera Jake.
"Vamos Carlie, tenemos que ayudarte a prepararte para la escuela". Le dije después de que terminara de comer sus desastrosos pancakes.
"Oye, ¿te puedo llevar a la escuela hoy?". Edward le preguntó justo antes de que nos marcháramos.
"Sí, ¿puede mamá?"
"Está bien". Le dije adiós y la besé.
Necesitaba llegar al trabajo, pero no podía irme de la cocina estando así, por lo que estaba en medio de la limpieza cuando Edward regresó.
"Oh, estás aquí, permíteme hacer eso". Dijo y me apartó fuera del camino mientras que cogía la esponja para limpiar los platos.
"Está bien, de verdad, no me importa". Le dije.
"Bueno, tal vez deberías pensar que no tienes porque hacer todo lo que haya que hacer aquí, ya sabes".
"Yo no lo hago todo". Le dije confundida por su comentario.
"Sí, claro, apuesto a que incluso lavas la ropa de Jake y Vanessa también", dijo.
"No... no siempre".
"Uh huh". Dijo y luego continuó lavando los platos.
Me preparé y me marché a trabajar, y Edward aún estaba allí limpiando. Me sorprendió que cuando la jornada de trabajo había terminado, Edward se encontrara todavía en casa y yo estaba bastante segura de que no se había ido.
"Hola, ¿no hay trabajo hoy?". Le pregunté.
"No, soy dueño de parte de la empresa, por lo que pueda tomarme el tiempo libre que quiera, y hoy no me sentía bien como para ir", dijo casualmente.
Edward pasó esa noche aquí otra vez, y la de después también. Nosotros realmente no hablábamos de eso, simplemente nunca se iba. Él iba a trabajar por la mañana, pero luego volvía y se quedaba hasta que se iba al trabajo al día siguiente. Era extraño, porque no era extraño. Él acaba de encajar en nosotros y nadie decía nada al respecto, todos esperábamos verla a él aquí. Jake era el único que pretendía tener un problema con él, pero era extraño, ya que casi parecía que le gustaba tener a Edward allí para bromear con él. Supongo que con todo chicas en casa, tener alrededor a Edward era un alivio para Jacob.
Pero una vez que estaba allí y ya que nos estábamos llevando tan bien, me hacía odiar el salir de casa e ir a trabajar aún más que antes.
A pesar de que fui elegida por la empresa para que fuera a la escuela de derecho, eso no iba a ocurrir hasta la primavera, así que tenía que sufrir el horrible trabajo diario hasta entonces.
"¡Señora Cullen, venga aquí!". Cayo me gritó.
"¿Sí, Cayo?". Le pregunté.
"Cierre la puerta". Dijo en un tono extraño. "Esto acaba de llegar para usted". Él dijo y me entregó un sobre grande. Lo abrí y dentro había un documento legal.
Antes de que tuviera tiempo para leer sobre él, Cayo me dijo lo que era.
"Es su divorcio. Los papeles han sido presentados y ahora usted es legalmente una mujer libre. Todo ha terminado". Dijo con una sonrisa inquietante.
"¿Por qué vienen aquí?". Le pregunté confundida en cuanto a por qué no me los enviaban a mi casa.
"Yo lo llamaría favor".
"Vale, ¿por qué?". Le pregunté aún más confundida.
"Quería entregarle la buena noticia yo mismo, así que felicidades". Cayo vino y se puso detrás de mí para poder mirar por encima de mi hombro mientras yo leía las hojas. Me sentía incómoda con él invadiendo mi espacio personal, pero en ese momento, realmente no estaba prestándole atención. Estaba sintiendo una abrumadora sensación de pérdida al saber que no estaría legalmente ligada a Edward nunca más. A pesar de que siempre estaba alrededor y nos llevábamos muy bien, sentía el agujero en mi pecho por la pérdida de mi marido y me sentía sola en ese momento.
Cayo cogió lentamente los papeles de mi mano, y los colocó sobre su escritorio.
"Ahora bien, creo que deberíamos celebrarlo". Se dirigió a su gabinete de licores, sacó una botella de champán, y comenzó a verter dos vasos.
"Uh, en realidad, no me estoy sintiendo realmente bien, ¿le importa si me tomo el resto del día libre?". Le pregunté dando un paso hacia la puerta.
"No, usted no debería irse a casa y estar molesta por esto. Ahora, venga a tomar una copa conmigo". No era una invitación, era más como una orden.
"Um, no, gracias". Le dije lo más cortésmente que era capaz de ser en ese momento.
"Bella, ya sabe, realmente la admiro". Dijo mientras caminaba hacia la puerta, casi como si él me estuviera bloqueando la salida. "Toda esta tontería de estar casada, luego ser una viuda y ahora su marido muerto regresa y se divorcia de usted, es suficiente para enloquecer a cualquiera".
"Sí, bueno, no ha sido fácil". Me empecé a sentir muy incómoda y nerviosa. ¿Qué demonios estaba haciendo Cayo?
Él se acercó a mí, y yo hubiera jurado que me había olido el pelo.
"Bella, sabes que soy un hombre muy poderoso, y tengo muchas influencias en este negocio". Dijo mientras caminaba delante de mí para mirarme a la cara. "Yo podría obtener por la vía rápida que te convirtieras en un abogado de verdad".
"¿En serio? Eso sería increíble, y muy generoso de su parte". Le dije con entusiasmo, tratando de ignorar su comportamiento perturbador.
Él dio un paso más cerca de mí, y puso su mano en mi cuello. Mi primera reacción fue dar un paso atrás y empujar su mano, pero luego me agarró la parte posterior de mi cabeza y me bloqueó.
"También tengo la influencia y el poder para arruinarte en este negocio. No sólo puedo hacer que nunca vuelvas a trabajar en derecho otra vez, sino que también conozco a los jefes del banco donde tienes tu préstamo hipotecario, y puedo hacer que dejen de pagarte". Me susurró en mi oído cruelmente. "Puedo hacer de tu vida un infierno, o puedo hacerla mejor de lo que nunca imaginaste. Tu coche, ¿quieres pagarlo, o quieres que lo embarguen?
"¿Por qué hace esto?". Le pregunté tratando de mantener la calma, a pesar de que me sentía al revés.
"Porque eres una mujer hermosa, y yo estoy acostumbrado a conseguir lo que quiero... no importa el qué, ni cómo". Dijo, me empujó contra la mesa, y comenzó a tirar de mi falda.
"¡NO!". Grité, pero él me tapó la boca para hacerme callar. "¡Maldita perra!, voy a acabar contigo. ¿Qué te parece esa niña bonita tuya? ¿Quieres verla en un centro de adopción? Porque tengo la posibilidad de hacer creer a la gente que malversas fondos y demostrar que eres una mala madre. Estarás en la cárcel, y ella estará en el sistema".
"No puede hacer eso". Le dije en un tono de pánico.
"Resístete y lo averiguaremos". Él dijo, y se desabrochó los pantalones.
"¿Qué demonios?". Una voz dijo. Cayo me soltó, y ambos miramos hacia la puerta abierta y vimos a Edward mirándonos muy enfadado. "¡Apártate de ella!", él le gritó y cogió a Cayo empujándolo contra la pared.
"Ah, siento que tuvieras que encontrarnos así". Cayo le dijo.
"¿Qué?". Edward preguntó con una ira confusa, y luego se volvió hacia mí "¿Estabas realmente follando con esta mierda?"
Miré rápidamente a Cayo y entrecerró los ojos hacia mí, y muy sutilmente sacudió su cabeza advirtiéndome. Miré de nuevo a Edward y no pude luchar contra las lágrimas que corrían por mi cara. Empecé a temblar sin control y Edward por suerte lo entendió.
"Tú, puto pedazo de mierda". Él estaba furioso antes de que se abalanzara sobre él.
Edward golpeaba la cara de Cayo mientras yo lloraba y le pedía que se detuviera, pero él no me escuchaba. No me importaba que Cayo fuera herido, sólo no quería que Edward le golpeara hasta la muerte y pasara el resto de su vida en la cárcel a causa de eso.
Después de un minuto, dos guardias de seguridad llegaron corriendo y apartaron a Edward fuera de él. Cayo todavía estaba increíblemente consciente, pero su nariz estaba definitivamente rota, y estaba segura de que otras partes de su rostro también lo estaban.
"¡LLAME A LA POLICÍA DE MIERDA YA!". Cayo gritó. "Nunca vas a ver la luz del día, hijo de puta. Voy a hacer que te detengan, te vamos a encerrar y vamos a perder esas llaves de mierda". Él le dijo a Edward, que seguía siendo sujetado por los guardias de seguridad. Y luego se volvió hacia mí. "Y en cuanto a ti, asquerosa perra, estás despedida. Estás despedida y vamos a ver si alguna vez encuentras trabajo en esta ciudad. En cuanto a tu casa y tu hija, dale un beso cariñoso de despedida".
"¿Qué demonios acabas de decir acerca de mi hija?". Edward dijo muy enfadado.
"Voy a dejar que tu puta ex esposa te informe sobre eso". Cayo dijo y luego escupió algo de sangre al suelo y se limpió los labios con la mano ensangrentada. "¿DÓNDE DEMONIOS ESTÁ LA MALDITA POLICÍA? ¡¿Alguien me puede conseguir una bolsa de hielo y una toalla?" Él le gritó a quien estuviera escuchándole mientras que salía de la habitación.
Me acerqué a Edward y se inclinó a un lado, donde los chicos de seguridad le hicieron sentarse.
"¿Estás bien?" Le pregunté en voz baja. Sus nudillos estaban ensangrentados de haberle dado puñetazos a Cayo, pero por lo demás estaba físicamente bien.
"¿Qué diablos pasaba?", preguntó.
En ese momento, después de todo lo que había pasado entre nosotros, no había manera de que yo le pudiera mentir sobre nada.
"Me dijo que si yo me resistía, iba a arruinar mi vida y llevarse... lejos...a Carl...". Traté de decirlo todo, pero todavía estaba temblando tanto que me costaba mucho unirlo todo.
"Está bien, shh, cálmate". Él me llevó con él, y envolvió sus brazos con fuerza alrededor de mí. "Está todo bien ahora. Él no hará nada con Carlie, no se lo permitiré", dijo en tono conciliador mientras nos sacudía suavemente hacia adelante y hacia atrás.
Se sentía tan bien estar en sus brazos por primera vez en más de seis años, que en un momento me olvidé de todo, excepto del sonido increíble y milagroso de su corazón latiendo, mientras mi cabeza descansaba sobre su pecho. Todo mi temor y temblor se fueron, y nunca me había sentido más segura de lo que estaba en la seguridad de su abrazo.
"Él está aquí, oficial". Cayo dijo viniendo con la policía a donde estábamos.
Dos policías entraron en la habitación con Cayo, y en cuando nos miraron, ambos tuvieron una sonrisa divertida en su cara.
"Bien, bien, ¿qué es lo que tenemos aquí Oficial Black?"
"Parece un claro asalto, Oficial Cullen".
Jacob y Emmet parecían muy divertidos por el hecho de que estaban allí en respuesta a una llamada sobre que Edward era el asaltante. Ellos no sabían lo que Cayo había hecho, por lo que debían imaginar que era sólo el carácter de Edward o algo así.
"No sé cómo definirlo, Oficial Black, el presunto agresor parece bastante caliente. Tal vez este no sea un pelea solo por una parte". Emmet dijo en un tono arrogante.
"Oficial Cullen, mire la cara de la presunta víctima. No veo ninguna de esas marcas en el rostro del presunto agresor". Jacob dijo de nuevo a Emmet en un tono igual de arrogante.
"Él trató de forzarla". Edward dijo exasperado, lleno de rabia, asco y disgusto.
Emmet y Jacob inmediatamente se pusieron serios, y volvieron la cabeza para mirar a Cayo.
"¿Qué demonios está pasando aquí?, ¿por qué no le han arrestado ya? Espere un minuto, ¿dijo que se llamaba Cullen?", Cayo preguntó a Emmet.
Emmet sólo lo miró con rabia pura.
"Cálmate amigo, tenemos que hacerlo según el libro". Jake le susurró.
"Sí, soy el Oficial Cullen". Él dijo con amargura a Cayo.
"Y así que, ¿cuál es su relación con el hombre que me ha asaltado?"
"En realidad, él es mi hermano pequeño". Emmet dijo torciendo los labios en una sonrisa malvada.
"Bueno, eso es un conflicto de intereses". Dijo Cayo, y luego se volvió a Jake. "Usted, detenga a ese hombre". Ordenó.
"Bueno, eso podría ser un conflicto de intereses, pero no lo es porque es mi hermanastro". Emmet le informó.
"¿Qué coño está pasando?, ¿Cuál es su relación con el maldito departamento de policía?". Cayo escupió hacia Edward.
"Esa". Edward respondió apretando los dientes.
"Bien, voy a llamar al comisario de la policía para manejar este asunto".
"Bueno, usted puede hacer eso si lo desea". Jake dijo aplacándole. "Pero entonces tendrá que decirle exactamente lo que sucedió antes de la pelea. Van a pedir declaraciones de todos y cada uno de los testigos, y por lo que entiendo, el único testigo es la señora Cullen".
Cayo se reía al mirar hacia atrás y hacia delante, entre mí y los dos enormes y musculosos oficiales de policía.
"Bien, no voy a presentar cargos". Cayo dijo finalmente. "Pero salgan de mi edificio. Y Bella, no vuelvas". Luego se fue.
Los guardias de seguridad dieron un paso atrás y dejaron que Edward se levantase. Él todavía tenía sus brazos alrededor de mí, así que me llevó con él.
"¿Estás bien, Bells?", Jake me preguntó.
Asentí con la cabeza y Edward frotaba mis brazos suavemente detrás de mí, mientras que bajaba la cabeza y se apoyaba en mi hombro un instante.
"Esa rata hijo de puta, ¿te ha hecho algo?". Emmet preguntó lleno de ira.
"No, Edward ha llegado justo a tiempo". Le dije en voz baja, ni siquiera me di cuenta de que le había llamado 'Edward' en lugar de 'Tony', y él no pareció darse cuenta o no prestó atención.
"Bueno, ¿quieres presentar cargos contra él?". Jake me preguntó.
"No, sólo quiero salir de aquí y olvidar que este lugar haya existido jamás".
"Bueno, puedes cambiar de opinión en cualquier momento", Emmet dijo apoyándome.
"Sólo sería mi palabra contra la suya, y se convertiría en un calvario prolongado por la espera", les dije.
"Bueno, es bueno que aparecieras cuando lo hiciste, hermano". Emmet le dijo a Edward.
...
(EPOV)
Estaba tan enfadado que no podía ni hablar. Ese asqueroso hijo de puta tenía las manos encima de ella, y yo no quería nada más que matarlo. Hubiera sido lo suficientemente molesto si hubiese sido de mutuo acuerdo, pero el hecho de que estuviera obligándola, era demasiado y sabía que iba a perderme si nos quedábamos en esa habitación por más tiempo.
"Vamos a ir a buscar tus cosas". Le dije a Bella tan fuerte como pude, pero sólo salió como un susurro.
Me negué a apartar mi mano de la suya en todo el tiempo mientras que se acercaba a su escritorio para coger sus objetos personales. De repente odiaba ese lugar, a todo y a todos. Todos estaban sentados allí mientras ese monstruo enfermo estaba tratando de hacerle daño a mi Bella.
Pero lo que más me molestaba era saber qué habría pasado si yo no hubiera llegado allí cuando lo hice. Yo no tenía intención de ir a la oficina ese día, pero después de recibir nuestros papeles de que ya estábamos divorciados, tenía que verla.
No importaba que yo los hubiera presentado, y que el divorcio fuera algo que yo quería. El hecho de saber que hoy estábamos divorciados oficialmente casi me hace ponerme enfermo, y tenía que verla para saber que ella estaba bien. Era una sensación extraña porque no me acordaba de haberme casado nunca, pero todavía me sentía muy mal por eso.
Dejamos el coche en el garaje y me dirigí a su casa. Emmet dijo que recogería su coche y lo llevaría a casa más tarde esa noche.
"¿Estás segura de que estás bien?". Le pregunté, y luego distraídamente puse mi mano sobre su rodilla. No quería decir nada con eso, sólo quería estar cerca de ella, y tenía una imperiosa necesidad de mantener el contacto físico.
"Sí, ahora mismo sólo estoy un poco en estado de shock por todo esto. Sabía que cosas como esta pasaban, pero nunca pensé que iba a pasarme a mí". Ella dijo en voz baja.
Mientras hablaba, empecé a frotar su pierna y su rodilla. Podría haber parecido un gesto sexual en el exterior, pero yo estaba realmente tratando de consolarla.
"Vale, he estado pensando". Le dije tratando de que su mente se alejara de ese encuentro horrible.
"¿Es eso algo bueno?", me preguntó en tono de broma.
"Bueno, eso espero". Le dije y sonreí. Ella me devolvió la sonrisa y me dejó completamente sin aliento. Tuve que forzarme para apartar mis ojos de ella y recordarme a mí mismo que iba conduciendo y la carretera sería una cosa más segura para mirar.
"Llamé a Carlisle el otro día".
"¿Llamaste a Carlisle?". Ella me preguntó sorprendida.
"Sí, bueno, me llamó un par de veces para ver cómo estaba, así que decidí devolverle la llamada. Nos pusimos a hablar y de alguna manera hablamos sobre el tema de tu casa".
"¿Mi casa?". Ella me preguntó confundida.
"Sí, le dije que te debía tanto dinero por los pagos atrasados de la manutención de Carlie en los últimos siete años, que probablemente sería capaz de pagar lo que debías de la casa. Pero me dijo que él y Esme la compraron para ti y ya está pagada".
"¿Y bien?"
"Bueno, yo le pregunté si podía comprársela a él".
"¿Comprar la casa? ¿Por qué?"
"Bueno, Carlisle y Esme han estado ayudándote desde hace años, y yo quería pagárselo. Tú y Carlie sois mi responsabilidad, no la de ellos, así que sólo quería pagar el coste de la casa. Estoy seguro de que hay un sin número de otras cosas que han comprado y pagado, pero todo lo que puedo hacer es pagar por las cosas grandes".
"Realmente no tienes que hacer eso, yo estaba pensando en algún tipo de plan de ahorro para pagársela yo misma con el tiempo", ella me dijo.
"Bueno, no estarás sola nunca más, y tengo mucho más dinero que tú. Sobre todo ahora que estás desempleada". Yo no podía dejar de sonreír al final, a pesar de la jodida forma en la que había perdido su trabajo. Me gustaba el hecho de que fuera a necesitar mí ayuda financiera por un tiempo, porque nada más quería que cuidar de ella y de Carlie completamente.
"Edward... quiero decir, Tony, no puedo dejar que lo hagas, es demasiado".
Llegué a su entrada y apagué el coche, pero no salí.
"Bella, tú y Carlie... y Vanessa y su marido, sois mi única familia. Y el hecho de que todos viváis juntos en esta casa, me hace querer hacer esto aún más. Mira, le debo dinero a Vanessa también. Ella merece la mitad de los bienes de Anthony, e incluso después de eso, todavía tendrá suficiente dinero de la compañía para ayudarte a ti y a Carlie, y pagar por completo su universidad cuando llegue ese momento... y su boda, y todo lo que salga".
"Tendrás familia algún día, por lo que no es necesario que gastes todo ahora en nosotras".
"Bella, yo entiendo que los Cullen son mi familia también, pero no estoy preocupado por ellos, parecen estar haciéndolo bien sin mi ayuda".
"No, no me has entendido, no estoy hablando de los Cullen". Ella dijo. "Algún día, tú conseguirá casarte y tener una familia propia".
"Bella, nada de eso importa, esta empresa no es sólo para ganar dinero una sola vez. Voy a seguir trabajando y ganando un montón de dinero. Y si por alguna razón se hunde o decidimos venderla, todavía puedo componer música y venderla por una cantidad increíblemente grande de dinero. Bella, es mi trabajo cuidar de ti, y nunca voy a fallar de nuevo en eso".
Odiaba no haber estado allí para ella durante tanto tiempo, pero ahora no había nada que pudiera evitarme cuidar de ellas. Me sorprendía la rapidez con la que las dos se habían convertido en mi mundo. Carlie lo era todo para mí desde la primera vez que la conocí, pero a pesar de que aparté a Bella lejos de mí y traté de convencerme a mí mismo que la odiaba, ella también lo era todo para mí desde el principio.
La conexión que sentí con Bella fue instantánea, cuando la vi por primera vez esperando en esa ridícula cola del Deli, sentí que fui golpeado por una bola de demolición por la intensidad de esa conexión. Si no la hubiera sentido, su comportamiento extraño de ese día me hubiera hecho pensar que estaba loca, pero no importaba que me llamara por un nombre que no conocía, o que tratara de tocarme la cara, yo no podía sacarla de mi mente.
Incluso cuando me enteré de la verdad, no pude hacer que mis intensos sentimientos desaparecieran, independientemente de lo que dijo e hizo. Carlie lo sabía, al igual que Heidi, y por eso se fue, y es por eso que no le pedí que se quedara. Yo odiaba estar lejos de Carlie, pero también odiaba estar lejos de Bella. Ella era como un imán y yo era su polo opuesto. La necesitaba, y me sentía vacío por dentro cuando ella no estaba cerca de mí. Era ese difícil sentimiento de estar enfadado con ella pero a la vez necesitarla mucho. Pero las dos emociones no podían coexistir por mucho tiempo, así que tuve que dejar ir una, y dejar la única con la que podía vivir.
Incluso aunque no me acordara de ella, mi cuerpo la buscaba y se sentía dolido cuando no estaba cerca de ella. Siempre había odiado besar, y nunca entendí por qué, pero la idea de poner mi boca en la de otra persona era muy poco atractivo. Pero cada vez que Bella movía los labios, no quería nada más que unir los míos con los suyos.
Y el sexo nunca fue tan gran cosa para mí, nunca tenía mucho deseo de él. Tuve relaciones sexuales con Heidi, pero ella siempre tenía que iniciarlas, y yo siempre podía pensar en otra cosa que preferiría estar haciendo. Solía pensar que algo estaba mal conmigo, porque, ¿el hombre no quería tener relaciones sexuales constantemente? Cada vez que estaba en cualquier lugar cerca de Bella, ansiaba estar dentro de ella, y eso deseo sólo se intensificaba cada vez que no pasaba tiempo con ella.
...
(BPOV)
Estuvimos sentados en el coche hablando por un rato, y empecé a sentirme demasiado emocional, así que tuve que escapar hacia la casa. Sólo no podía sentarme ahí y escuchar a Edward decirme que su trabajo era cuidar de nosotras y que él "nunca" fracasaría de nuevo, porque palabras como 'nunca' y 'siempre' no tenían ningún significado real y no podían garantizarme nada. Me di cuenta de la manera más dura.
Se bajó del coche también, y me siguió al interior.
"Bella escúchame, quiero comprar la casa y Carlisle dijo que me la vendería, pero tengo que admitir que tengo algunas intenciones egoístas con eso".
"Oh sí, ¿y cuáles son?"
"Quiero venir a vivir aquí con vosotras". Él dijo tomándome por sorpresa.
"Ya casi lo haces". Le dije con una sonrisa.
"Sí, pero quiero vivir aquí oficialmente, que esta sea mi dirección y vender mi piso, y nunca marcharme si tú no quieres".
Me quedé mirándolo un buen rato. Yo sólo quería que se viniera a vivir aquí con nosotras de forma permanente, pero no creía que fuera una buena idea.
"Mira, te lo agradezco, lo hago, pero no puedes vivir aquí con nosotras".
"¿Por qué no?", preguntó frustrado.
"Porque sería demasiado difícil que te fueras otra vez". Le dije con lágrimas rodando por mis mejillas. "Carlie no podría superar que te pusieras a vivir aquí, y luego la dejaras de nuevo por la razón que fuera".
"¿Por qué me tendría que marchar?", preguntó confundido.
"Las cosas pasan, la vida pasa, y aunque te quedes en la vida de Carlie, vas a encontrar a alguien con la que estar algún día. Ya se trate de Heidi o de alguna otra mujer demasiado perfecta, la dejaras y ella no sería capaz de manejarlo".
"¿Carlie no sería capaz de manejarlo, o tú?". Preguntó de forma inesperada. Yo no le respondí de inmediato, por lo que continuó. "¿Qué hay de ti? Tú puedes encontrar a otra persona y casarte, y desear crear una nueva familia. ¿Crees que tu nuevo marido me apreciaría dando vueltas por aquí todo el tiempo? ¿Vas a querer que yo esté tanto tiempo aquí? "
"No, por supuesto que no. Siempre tendrás un lugar aquí con nuestra hija, y nunca voy a estar con nadie de todos modos". Le dije a través de mis lágrimas.
"¿Por qué no? Crees que nadie te querrá, pero no es verdad. Simplemente no te ves claramente, Bella, te quieren tantos chicos que me pongo enfermo".
Sus palabras me tomaron por sorpresa por un minuto, pero tenía que hacerle entender algo. "No importa cómo me vean otros chicos, porque todo lo que veo eres tú. Siempre has estado para mí, y siempre lo estarás. Yo nunca he estado con ninguna otra persona físicamente, y nunca lo haré".
"¿Nunca?", preguntó con una sonrisa torcida.
"No. Tú fuiste el primero, y vas a ser el último también". Le dije sabiendo que prefería estar sola para el resto de mi vida, que tener a alguien que me tocara de la forma en que sólo él lo hacía.
"¿Lo prometes?", dijo haciendo que mi corazón saltara de mi pecho. Me sentía tan confusa y tan asustada al mismo tiempo. No podía soportarlo, sólo necesitaba alejarme antes de explotar, por lo que huí como una cobarde a mi habitación, y grité como un bebé.
Lloré tanto que ni siquiera me di cuenta de que me había seguido. Se sentó en la cama junto a mí, envolvió sus brazos alrededor de mí y me besó en el hombro.
"Bella, lo siento. Te juro que nunca quise hacerte daño, no realmente. Yo fui un imbécil por alejarte y ser tan malo... me voy a quedar aquí y prometo que para siempre, aunque ambos hemos visto que 'siempre' es una palabra que no podemos estar seguros de tener el honor de gastarla, pero he de decir que ahora mismo, te quiero más que a nada". Lo miré en estado de shock, y él sólo sonrió y dijo: "y siempre te amaré, por siempre jamás".
"Has dicho por siempre". Dije y no pude evitar sonreírle ampliamente mientras las mariposas luchaban dentro de mi corazón.
"Si, bueno, ha sido un desliz. Pero te prometo, y me aseguraré de mirar siempre hacia delante, durante el tiempo que vivamos". Dijo con mi sonrisa torcida favorita. Traté de contenerme, pero comencé a reírme de todos modos.
Pero Edward no se rió, sino que me calló presionando sus labios contra los míos, y sólo me tomó un momento para que mi estado de ánimo cambiara por completo. Yo no quería reírme más, sólo quería llorar de nuevo, aunque no debido a la tristeza como la que tenía antes.
Sus labios se movían con impaciencia sobre los míos y él se aferró a mí poniendo una mano en mi cuello, y la otra cogiéndome con fuerza por la espalda. Nuestras lenguas se saludaron y bailaron como si nunca hubieran estado separadas. Yo enredé mis manos en su pelo, y me arrimé aún más cerca de él, hasta que no había nada entre nosotros, sólo nuestra ropa. Pero la ropa ni siquiera estuvo entre nosotros por mucho tiempo, aunque no podía recordar cuando nos la quitamos.
Él me empujó suavemente sobre lo que tenía en mi espalda y se puso encima de mí, pero no separábamos nuestros labios. Pasó las manos por mi cuerpo desnudo hasta que llegó a mis piernas, las abrió y se posicionó entre ellas. Sus labios se perdían por mi boca, mi barbilla, mi cuello y mi espalda, hasta mis labios, pero los dos estábamos muy desesperados porque estuviera dentro de mí, que no perdimos más tiempo con los agradables juegos preliminares.
Yo podía sentir cómo se posicionaba en mi entrada antes de que se metiera completamente hasta lo más profundo.
"¡Uhgh!". Gimió mientras salía y entraba en mí lentamente, antes de que perdiera el control y comenzara a empujar con fuerza.
"Edward". Respiré y brevemente pensé en el nombre que dije, pero él sólo estaba siendo más duro y más rápido.
Le clavé mis dedos en su espalda y si le herí, no dejó de gemir, de hecho, dudaba que se hubiera dado cuenta. Sus labios se fueron a mi cuello e incluso me mordió, pero eso sólo me dejó con ganas de más. Nuestra respiración era mayor y empezamos a acelerar mientras yo empezaba a sentir ese familiar pero placentero dolor a lo largo de mi estómago, antes de que todo mi cuerpo se apretara y apretara a su alrededor. Entonces sentí como todo mi cuerpo explotaba provocando una oleada de palpitante placer, seguido por el feliz entumecimiento en cada centímetro de mí. Bombeó un par de veces más antes de disparar su calor en mi interior, y de colapsar sobre mí mientras soplaba fuertemente tratando de recuperar el aliento.
"Te amo tanto". Le dije en voz baja.
Podía sentir su sonrisa en mi cuello. "Yo también te amo". Sus dedos se entrelazaban con los míos. "Para siempre". Él dijo con una sonrisa tranquila.
"No para siempre", susurré.
"Vale, por ahora".
Y ambos nos reímos y nos apretamos más el uno al otro. Era una ironía maravillosa que el día en que había finalizado nuestro divorcio, habíamos vuelto a conectar por completo. No era como empezar de nuevo, pero definitivamente era el comienzo de algo realmente sorprendente, y yo no podía esperar para lo que vendría después.
Ainss, que bonito :D . Muchas gracias por comentarme Ludgardita y Liz ;)
