Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.
Se acerca el final :(
Capítulo 36 - Tony y Edward
...
El doctor dijo que volvería a vernos más tarde esa semana para dale una cita para su procedimiento, así que nos despedimos de Esme y Carlisle y nos dirigimos de vuelta a casa.
Me quité de la interestatal, apagué el coche y tomé una respiración profunda, estabilizándome a mí misma por lo que tenía que decir.
"Bella, ¿qué está pasando?, ¿por qué nos paramos aquí?", Edward preguntó confundido.
"Tengo que contarte todo... ahora mismo. Cometí el error de no ser completamente honesta antes y eso nos destrozó. Debería haberte dicho la verdad, pero como todo está ocurriendo tan rápido no he podido encontrar el momento adecuado".
"Bella, no". Él dijo en voz baja.
"¿No?"
"Mira, por lo que he descubierto, algo salió mal entre nosotros y nos hizo conseguir el divorcio, pero ahora estábamos juntos de nuevo y eso es todo lo que me importa en este momento".
"Pero Edward..."
"Bella, yo voy a pasar por este procedimiento en breve, y necesito saber si tengo recuerdos reales que vienen a mí, o si estoy inventando recuerdos sobre las cosas que me has contado. Creo que sería mejor para mí tratar de recordar todo por mi cuenta".
Abrí la boca para discutir con él un poco más, pero entonces decidí no hacerlo y la cerré de nuevo. Tenía miedo de que una vez que se enterara de la verdad estuviera enfadado conmigo por no haberle forzado a escucharme, pero tampoco podía forzarlo. Saqué el coche a la carretera y conduje de camino hacia casa.
"Entonces, ¿cómo debemos manejar a Carlie? ¿Quieres decirle a ella todo lo que pueda entender, o no...?"
"De ninguna manera". Edward me interrumpió. "Ella tiene siete años. No quiero decirle que su padre no la recuerda, sólo voy a tener que hacerlo lo mejor que pueda para estar de acuerdo con lo que ella diga".
Era extraño cómo de diferentes eran Tony y Edward. Siempre que veía a Tony trataba de imaginarme si Edward estaría actuando de la misma manera o tendría pensamientos y deseos similares, pero después de pasar un día y medio con Edward de nuevo, no había duda de que tenían la misma visión de la vida.
Tony era generalmente una persona feliz que miraba la vida de una manera sencilla, era blanco o negro, correcto o incorrecto. Era posible que hubiera cambiado un poco a ser más amargo después de descubrir que la vida que recordaba había sido una mentira, pero yo estaba segura de que volvería a su normalidad de ser feliz, en un tiempo.
Edward era muy complejo en sus emociones y casi no veía las cosas de la manera obvia. Blanco y negro ni siquiera estaban en su paleta de colores, y él me miraba como si yo no pudiera hacer nada malo. Él no estuvo molesto conmigo cuando se enteró de que no estábamos ya casados, automáticamente imaginó que era algo que él había hecho y continuaría golpeándose a sí mismo por haberlo hecho. Incluso si le contara exactamente lo que pasó, todavía iba a encontrar una manera de girarlo para ser él el culpable, así es como era.
"Así que, ¿Jacob y Vanessa se casaron, y viven con vosotras?", Edward me preguntó.
"Sí, bueno, Vanessa ya estaba viviendo conmigo porque yo tenía su custodia, y cuando legalmente se le permitió irse por su cuenta, ella no quería. Así que finalmente Jake se vino a vivir con ella, y estamos viviendo todos juntos desde entonces".
"Entonces, ¿dónde estaba yo cuando todo esto estaba pasando?"
"Tú estabas..."
"No, espera, no quiero saberlo, no todavía". Él se apresuró a decir.
Todavía era temprano, Carlie estaba aún en la escuela y Jake y Vanessa estaban en el trabajo, por lo que Edward y yo teníamos la casa para nosotros solos. Fue alrededor de la casa y miró todo tratando de aprenderse cómo estaba todo.
"No parece haber muchas cosas aquí". Dijo después de un tiempo.
"Bueno, tú tienes un apartamento en la ciudad". Le dije y él me miró y entrecerró los ojos de una manera enfadada, pero una vez más, su ira no se dirigía hacia mí.
"Bueno, tal vez debería ir allí, quiero decir, ¿tengo un gato de mierda que necesita ser alimentado o algo así?", preguntó con amargura.
"Uh, no, que yo sepa. Pero puedo llevarte allí si lo deseas".
Él miró a su alrededor. "No, no quiero ir a ninguna parte". Dijo más suave. "¿Hay un teléfono que suena o algo así?", preguntó de repente.
Escuché por un momento, y definitivamente oí el teléfono también. Seguí el sonido y me di cuenta de que venía del bolsillo de la chaqueta de Tony. "Oh, es tuyo". Le dije y estúpidamente se lo entregué a él.
"¿Qué demonios se supone que debo hacer con esto?", preguntó, y luego miró el identificador de llamadas. "Ni siquiera sé quién es Heidi", dijo y lanzó el teléfono a un lado.
Mi corazón comenzó a golpear sabiendo que Heidi estaba tratando de llamar a Tony, y por completo me puse enferma. Tony dijo que habían roto, pero yo sabía que habían estado juntos durante tanto tiempo que era posible que ella lo quisiera de vuelta.
Edward estaba vagando alrededor de la casa cuando hizo su camino a la habitación de invitados. "¿Quién diablos vive aquí?". Él me llamó. Tony oficialmente no vivía con nosotras todavía, pero dejó algunas de sus ropas y otras cosas personales allí.
"Ah, estas son tus cosas". Le dije cuando entré en la habitación.
"¿Mis cosas?". Preguntó con incredulidad, y luego comenzó a reírse. "¡Qué mierda de cara culo!". Dijo mientras miraba el par de trajes que colgaban en el armario. "No es de extrañar que te divorciaras de mí, tampoco me gustaría estar casado con un estirado".
Lo abracé por detrás, y él tomó una respiración profunda. Edward estaba bromeando y tratando de hacer más amena la situación, pero sabía que en realidad estaba cansado de esta situación. Él no quería nada más que estuviéramos juntos y le molestaba tanto como a mí, que no lo estuviéramos del todo.
"Así que, ¿cuándo vamos a volver a casarnos?". Preguntó en voz baja, sin atisbo de broma o sarcasmo en su voz.
Yo me mantuve abrazada a él. "Si te acuerdas de todo y todavía quieres casarte conmigo, voy a estar lista siempre que tú lo estés".
"Bella, no importa lo que pasó, te amo y querré estar casado contigo siempre, al igual que lo quiero ahora".
"Pero eso no lo puedes decir, tus sentimientos pueden cambiar".
Se volvió hacia mí y me puso la cara entre sus manos. "Bella, no es posible que mis sentimientos cambien, no hay nada en este mundo que pueda hacerme dejar de amarte".
"Pero dejaste de amarme, Edward. Eso es lo que yo estaba tratando de decirte antes, te olvidaste de todo, y…"
Él negó con la cabeza hacia mí. "No quiero saberlo".
"¡Pero tienes que saberlo!". Grité frustrada. Me miró sorprendido de que yo le gritara, y un poco divertido. "No necesito decirte las cosas específicas para que tus recuerdos aún se sientan reales para ti, pero tienes que saber por qué nos divorciamos".
"Vale". Él dijo en voz baja.
"Todos pensábamos que estabas muerto". Sus ojos se enterraron en los míos de una manera intensa y extraña, pero seguí adelante. "Tú estabas con un soporte vital, dijeron que estabas con muerte cerebral, que nunca ibas a despertar. Así que me obligaron a firmar los documentos para que te apagaran las máquinas. Nos mandaron las cenizas y un certificado de defunción, tuvimos un funeral y todos nos pasamos los últimos seis años tratando de vivir sin ti".
"¿Cómo...?". Preguntó confundido. "¿Cómo pudiste pensar que estaba muerto desde hace seis años cuando, obviamente, no lo estaba?"
"Anthony".
"¿Mi abuelo?". Preguntó incluso más confundido.
"Sí, él vendió la viña y un montón de otras cosas y pagó a la gente del hospital para ayudarte a escaparte. Fingió las cenizas y falsificó el certificado de defunción, no teníamos manera de saber la verdad. Se supone que no te ibas a despertar, pero cuando lo hiciste, no te acordabas de nada, así que inventó una nueva vida para ti, cambió tu nombre y mintió acerca de todo".
Pude ver a Edward hirviendo por dentro, y yo estaba preocupada de que su ira le superara, pero él tomó una respiración profunda. "Entonces, ¿qué?", preguntó a través de sus dientes apretados.
"Te vi hace unos meses en la ciudad, y me comporté como una completa loca. Te llamé Edward y traté de tocar tu cara. Tú estabas muerto, y no de pie delante de mí sin saber quién era yo. Acabamos trabajando juntos y yo estúpidamente me convencí de que eras sólo un pariente perdido de Edward o algo así. Nos hicimos amigos, pero tú estabas comprometido y yo todavía estaba... "
"¿Espera, qué? ¿Comprometido? De ninguna manera, ¿a quién?". Preguntó ofendido de que yo le hubiera dicho una cosa así.
"Heidi. Ella es una perfecta y hermosa bailarina de Nueva York, la conociste mientras estabais en Julliard".
"Bella, no quiero ir a Julliard, todo esto no tiene sentido".
"Pero fuiste a Julliard, y te ibas a casar, y realmente la amabas".
"No", dijo moviendo la cabeza, completamente dispuesto a no creer lo que le estaba diciendo.
"Me enteré de la verdad, pero no te dije nada porque parecías muy feliz en la vida que Anthony había inventado para ti, y no quería que recordaras tu infancia. Descubriste la verdad después de eso y me odiaste por no decirte todo cuando me enteré. Tú presentaste los papeles de divorcio, porque en ese momento aun estábamos casados".
Mantuvo un ritmo constante sacudiendo la cabeza hacia atrás y hacia delante lentamente, ya que no estaba de acuerdo con todo lo que le estaba diciendo.
"Pero luego comenzaste a pasar mucho tiempo aquí con Carlie y terminaste tu compromiso por alguna razón, y nos acercamos de nuevo", dije rápidamente.
Puso su cabeza hacia atrás por lo que la inclinó hacia arriba, y cerró los ojos con fuerza. Luego dejó que su cabeza cayera hacia adelante de nuevo y se pellizcó el puente de la nariz, yo podía ver las venas salir en su cuello por la intensidad de su estrés.
"Bella... lo siento". Él dijo, pero no podía estar allí y escucharle pedir disculpas por algo que yo sabía que él nunca haría si fuera él de verdad. Llegué a él, envolví mis brazos alrededor de su cuello y planté mis labios en los de él.
Él me levantó y yo envolví mis piernas alrededor de su cintura, pero nuestros labios nunca perdieron el contacto. Empujó mi espalda contra la pared y la utilizó para ayudarse a sostenerme, mientras que usaba una de sus manos para desabrocharse los pantalones. Yo llevaba su artículo favorito de ropa, una falda, por lo que su acceso a mí era fácil. Él ni siquiera se molestó en tirar de mi ropa interior, sino que simplemente la hizo a un lado y se abrió paso en mí.
No se trataba de tener relaciones sexuales en ese momento, era sólo la simple y desesperada necesidad de estar conectados, sin importar lo profundo que entrara, nunca era suficiente. Queríamos estar completamente unidos en una sola persona y si había una manera para que él se fundiera en mí por completo, la habríamos encontrado. Pero estábamos restringidos por estos organismos en los que estábamos encerrados, y esto era lo más cercano que podíamos estar físicamente.
Pasamos los próximos días conociéndonos de nuevo. Él me decía lo diferente que yo era, pero aún seguía siendo su Bella, y apenas podíamos mantener las manos alejadas del otro.
Carlie se dio cuenta de lo diferente que era él, pero ella entrecerraba los ojos y le llamaba tonto. Edward era mucho menos responsable que Tony, y un poco indeciso. Siempre quería hacer algo divertido con Carlie antes de hacer cosas serias como los deberes, y nunca era demasiado tarde para los dulces, incluso en una noche entre semana.
Y por extraño que pareciera, en realidad Jacob se llevaba mejor con Edward que con Tony. Tal vez era porque ambos sabían el nivel de odio que una vez tuvieron el uno con el otro, y ambos sabían exactamente cuándo y cómo lo superaron. Con Tony, era más como una sensación de desagrado, al no tener recuerdos de cómo se resolvió, era un resentimiento que todavía estaba presente, aunque no dijeran nada.
"Hey Edward, esta noche juegan los Mariners, Emmet y Jasper están llegando", Jake le dijo.
"Genial, ¿por quién apuestan?". Edward preguntó.
"Por los Yankees, sus favoritos" Jake dijo con una sonrisa.
"Ahh, los Mariners les van a patear el culo a los Yankees, en serio", Edward dijo con entusiasmo.
"Por supuesto. ¡Eh! ¿Tú sabes que eras un gran seguidor de los Yankees hace apenas una semana?".
"¡Uf! Bueno, ¿me patearías por lo menos el culo, no?"
"Debería haberlo hecho, pero luego pensé que estaría molesto el niño". Jake bromeó.
"Estoy seguro de que podrías habérselo explicado a Carlie y ella lo hubiera entendido".
"Oh, yo estaba hablando acerca de Emmet".
Edward se rió de él. "Sí, Emmet puede ser un bebé grande".
"Hey, todos deberíamos unirnos y jugar un gran partido de fútbol", Jake sugirió.
"Vale, pero quiero a Seth en mi equipo, ¿cómo está?". Edward preguntó.
"Él iba a ser un policía como yo, pero luego el punki decidió convertirse en un bombero. Todavía vive en La Push con su madre y Charlie. No lo entiendo".
"¿Qué pasa con Ángela y Ben?". Preguntó Edward, pero Jake se encogió de hombros.
"Por fin se comprometieron hace un par de semanas, estamos todos invitados a la boda en el verano", les dije.
Recibimos la llamada del Dr. Alistair por la tarde, pero por desgracia, no podían hacerle el procedimiento en tres semanas, por lo que en realidad estaba muy agradecida. Yo quería conseguir que recuperara los recuerdos que necesitaba, pero al mismo tiempo, le necesitaba a él. Edward estaba decepcionado de que no fuera antes, pero tampoco podía hacer nada.
Jasper y Emmet vinieron para la cena y la noche de partido, y Edward obligó a Carlie a llevar una camiseta de los Mariners que había comprado en una tienda el día anterior. Ella era muy femenina y aparte del fútbol, no tenía interés en los deportes, pero no le importaba usar la camiseta, porque ella podía decir que así hacía feliz a su papá.
Hice un montón de bocadillos para ellos y luego Vanessa y yo nos fuimos a la otra habitación para ver una película para chicas en la televisión.
"Bella, creo que tienes que venir aquí por un minuto". Jasper me dijo inesperadamente mientras asomaba la cabeza en la habitación que estábamos Vanessa y yo.
"Vale, claro". Seguí a Jasper a la sala donde estaban Carlie y los chicos.
"Hey, Bella". Edward dijo y luego se levantó y me abrazó.
"Hola". Le dije y le abracé. Era un abrazo extraño y todo me confundió.
"¿Puedes creer que le han puesto la camiseta de los Mariners a Carlie? Te juro que están delirando". Edward dijo confundiéndome aún más.
"Edward, ¿está todo bien?". Le pregunté y me miró de manera extraña.
"Tony... estaba preocupado por cómo te sentías después de lo sucedido con Cayo en el trabajo". Jake dijo y me miró con simpatía.
Miré a 'Tony' con miedo e incertidumbre, y sentí una sensación de pérdida, sabiendo que Edward había desaparecido otra vez.
"Bella, ¿qué pasa?", Tony me preguntó confundido.
"Na... nada", le dije con voz temblorosa.
"No sabía que todo el mundo iba a venir esta noche para ver el partido, he debido haberme quedado dormido después de... de que llegáramos a casa". Él me dijo sugestivamente. Al parecer, lo último que recordaba era que habíamos hecho el amor después de que él me salvara de Cayo.
Me encantaba Tony, pero perder a Edward era extremadamente difícil.
Cogí la mano de Tony rápidamente y lo arrastré escaleras arriba a mi cuarto para que pudiera decirle exactamente lo que estaba pasando.
"¿Así que he sido Edward por unos días? Eso es... extraño".
"Sí, ha sido confuso", le dije con sinceridad.
"¿Y tu realmente quieres que me haga un tratamiento de choque?", preguntó con incredulidad.
"No... pero Edward quería". Le dije. Era difícil referirme a cada uno de los diferentes períodos de su memoria por sus diferentes nombres. Era casi como si estuviera con trastorno de personalidad múltiple, excepto porque sabía que no lo estaba. El médico explicó que su mente podría situarse en diferentes momentos de su memoria, y yo era realmente muy afortunada de que estuviera de vuelta a donde Tony lo había dejado.
"Bueno, ¿qué pasa si yo no quiero?". Tony me preguntó.
Yo realmente no sabía cómo responder a eso. Si Tony no quería el tratamiento, pero Edward sí, ¿cómo decidiría alguna vez qué hacer?
Tony y yo estábamos en el día en que fui despedida y acosada sexualmente. Él aún estaba considerando si quería hacerse o no el procedimiento, pero decidimos mantenerlo todo como estaba por si acaso.
Él no movió ninguna de sus cosas de la habitación, pero dormía arriba conmigo y aún planeaba vender su piso para vivir con nosotros oficialmente, por lo que todos estábamos muy emocionados.
"¿Vas a trabajar?" Le pregunté mientras salía del baño vestido con uno de sus trajes y su pelo peinado perfectamente de manera diferente a la de Edward.
"Sí, bueno, no he ido en más de una semana. Van a empezar a preguntarse qué demonios me ha pasado".
"Oh Dios mío, no me acordaba. Heidi llamó mientras que Edward estaba aquí".
"¿Por qué?", preguntó confundido.
"No lo sé, se negó a responder", le dije.
"¿Eh? Bueno, la llamaré más tarde". Él me dijo mientras me cogía la parte posterior de mi cabeza y gentilmente me daba en un beso. "No quiero llegar tarde".
"Vale, te veré más tarde".
"Te amo". Dijo mientras me miraba profundamente a los ojos.
Sonreí. "Yo también te amo". Me besó otra vez antes de salir.
Odiaba quedarme en casa mientras que todos se iban, pero lo que más odiaba era estar lejos de él. El no saber qué iba a pasar con él, o cuando su mente se lo llevaría, era casi demasiado para manejar.
Llegó a casa del trabajo un par de horas más tarde.
"Wow, eso ha sido rápido", le dije mientras entraba por la puerta.
"Sí, no hay mucho allí, y prefería estar aquí contigo", dijo con una sonrisa.
"Bueno, yo también preferiría que estuvieras aquí conmigo". Le dije envolviendo mis brazos alrededor de su cuello y poniendo mis labios en los de él.
Pasamos el resto de la tarde en la cama y no podía imaginar una mejor manera de pasar el día. Esa semana pasó rápidamente, Tony y yo nos hicimos aún más cercanos y aunque había perdido a Edward, estaba feliz con Tony.
"Estaba pensando que deberíamos salir esta noche, Vanessa dijo que haría de niñera", Tony dijo una mañana.
"Sí, ¿a dónde quieres ir?"
"Es una sorpresa", dijo.
"Uf, odio las sorpresas", me quejé.
"Sí, pero esta es buena", dijo con su sonrisa torcida.
Tony dijo que tenía que ponerme un vestido. Genial. Así que le pedí prestado un vestido a Rose y me preparé para su gran sorpresa. El ajustado vestido negro hasta la rodilla era un poco grande para mí, porque Rose tenía unas tetas enormes y las caderas un poco más amplias, pero lo llené para que nadie se diera cuenta y Vanessa vino para ayudarme con mi pelo. Me lo puso en un estilo francés, medio suelto, me cubrió de laca el cabello y me perfumó.
Bajé las escaleras con cuidado al usar tacones altos, pero casi perdí el equilibrio del todo cuando vi a Tony esperarme en la parte inferior. Estaba tan hermoso con su traje de etiqueta, que era como si fuera la fiesta de graduación de nuevo, a excepción de que su pelo era más salvaje entonces.
"Vale, ¿a qué parte de la tierra vamos?", le dije después de que él me besara y me dijera lo hermosa que estaba.
"No, no voy a decírtelo, es una sorpresa".
Seguí preguntándole todo el camino hasta que llegó a un estacionamiento. Estábamos en el centro de la ciudad y aunque me había fijado en la zona, todavía no sabía a dónde íbamos. Corrió alrededor del coche y abrió la puerta para mí, antes de tomar mi mano y llevarme hasta la calle.
"¿La casa de Ópera de Seattle?". Le pregunté confundida mientras nos parábamos en frente del edificio.
"Sí, pensé que sería un buen cambio que el ir a los clubs de noche, comer en pequeños cafés, y ver Dragon Tales con Carlie", dijo con una sonrisa iluminada.
"Nunca he estado en una ópera", le dije sintiendo algo de vergüenza.
"Si esto no es algo que pueda ser interesante, podemos ir a otra parte".
"No, no, creo que esto es realmente fantástico".
Entramos y nos pusimos en nuestros asientos mientras la orquesta tocaba suavemente en el fondo. La sala era muy grande y el detalle de oro esculpido en las paredes y el techo, era completamente impresionante. Todos estaban vestidos con sus mejores perlas y pieles, y con lazos, y a pesar de que llevaba el vestido más elegante que había llevado desde el baile de graduación, me sentía un poco tímida y mal vestida.
"Deja de estar nerviosa, te ves increíble". Él me susurró al oído. No pude evitar sonreír por lo bien que me conocía ya, a pesar de que sólo nos "conocíamos" desde hace varios meses.
Traté de distraerme para poder relajarme un poco, así que abrí el programa y empecé a leer los nombres que sabía que no reconocería. Pero conforme estaba leyendo, me sorprendí al encontrarme un nombre que yo conocía muy bien.
Partitura musical compuesta por Anthony Williams Jr.
"¿Tú has compuesto esta ópera?", le pregunté asombrada y sorprendida.
"Sí. Esta ópera es de Nueva York, está sólo en la ciudad por unas semanas, por lo que quería verla".
"Oh Dios mío, Tony, esto es increíble". Le dije mientras las luces empezaban a oscurecerse.
La ópera duró tres horas y yo estaba completamente absorta y emocionada con cada momento de ella. No estaba segura de lo que iba la ópera, pero el oír la música de Tony fue una de las experiencias más increíbles, y me podría haber sentado allí toda la noche escuchándola.
"Entonces, ¿qué te ha parecido?", preguntó cuando se encendieron las luces.
"Eso ha sido realmente sorprendente", le dije con sinceridad.
"¿Realmente te ha gustado?", preguntó con una amplia sonrisa.
"Nunca he oído nada más bello en toda mi vida".
"Me alegro. Hey, voy a ir a saludar al director, ¿te gustaría que te lo presentase?
"Claro".
Después de que saliéramos de la casa de la ópera, nos fuimos a comer a un elegante restaurante italiano, donde pidió vino caro y fresas cubiertas de chocolate de postre. Todo fue muy romántico y terminamos la noche juntos en un romance más que privado.
Todos los días del resto de la semana, se iba a trabajar por la mañana y luego volvía con una rosa roja para mí, y otra para Carlie. Cada segundo que pasaba con él, iba enamorándome más y más de él. Él era dulce, romántico, y era difícil imaginar a alguien más perfecto que él.
Pero la semana siguiente Edward volvió. Era extraño, Tony y yo estábamos sentados en el sofá viendo una película, y casi pude sentir el momento en que su cerebro saltó.
Me volví a mirarlo, y pude verlo en sus ojos antes de que incluso tuviera la oportunidad de decir nada.
"¿Qué pasó con el juego de los Mariners?", preguntó tras un momento de mirar a su alrededor confundido.
"Eso fue hace casi dos semanas", le dije en voz baja.
Edward sabía exactamente lo que quería decir con eso, así que se apretó el puente de la nariz y cerró los ojos casi como si estuviera tratando de luchar de alguna forma contra el dolor físico.
"¿Edward? Todo va a estar bien". Le dije mientras envolvía los brazos alrededor de su cuello y le frotaba la espalda arriba y abajo con la mano.
"Sí lo estará, tan pronto como me haga ese procedimiento".
"Bueno, eso puede ser un problema".
"¿Por qué?", preguntó preocupado.
"Pues porque tu otro yo no quiere", le dije mecánicamente.
"Que le jodan". Él me dijo furioso. "Esta es mi vida y la quiero de vuelta".
"Pero Edward, has estado aquí durante unos días la última vez, y te has ido un par de semanas. Puede que no tengas otra opción".
"Bueno, yo sólo tendría que asegurarme de permanecer más tiempo esta vez", dijo con confianza.
"¿Así de fácil?". Le pregunté con una sonrisa.
"Sí".
Odiaba estar enamorada de los dos, porque no importaba con quién estuviera, siempre perdía a uno. Edward era más apasionado e intenso conmigo, e incluso lograba estar celoso de sí mismo.
"Así que, ¿te lo has estado follando?". Edward siempre pensaba en Tony como una persona completamente diferente y se refería a él como tal. Y absolutamente lo odiaba. Cuando Tony pensaba en Edward como una parte de sí mismo no podía recordarlo.
"Edward". Le dijo en una reprimenda, y de forma embarazosa.
"¿Qué? Es una pregunta simple".
"Él eres tú, así que ¿por qué suena como si me estuvieras acusando de serte infiel contigo mismo?"
"Hey, yo nunca he dicho eso. Sólo quiero saber si has estado teniendo relaciones sexuales con él".
"Si al decir él quieres decir tú, entonces sí", le dije con más actitud de la que me proponía.
Él se sentó en silencio por un largo rato. "¿Es mejor que yo?"
"Por el amor de Dios Edward. ¡Él eres tú!". En realidad estaba enfadándome un poco con él, pero luego aparté esas sensaciones rápidamente. Tuve que recordarme a mí misma que Edward todavía tenía esa mentalidad de diecinueve años y los celos eran un gran problema para él.
"Simplemente no lo entiendo. ¿Cómo puedes estar con alguien así?, es tan pomposo y molesto".
"Oh sí, y ¿cómo lo sabes?", le pregunté a pesar de ser divertido.
"Oh, vamos, conozco cómo es. Se pone bien todos los botones y se ata la corbata demasiado apretada. No tiene un cabello fuera de lugar, y está obsesionado todo el tiempo con su brillo en los zapatos de charol de mal gusto. Totalmente aburrido y predecible".
"Sí, siempre he odiado ese tipo de perfección en los chicos", le dije con sarcasmo. "Pero tú no eres perfecto, no como él o como tú".
"Oh, apuesto a que podría mostrarte que puedo serlo". Dijo en tono de broma antes de abordarme y besarme con fuerza, mientras me reía en sus labios.
Salimos con Ángela y Ben ese fin de semana, y me sentía tan increíble al tener una noche completamente divertida y pacífica con Edward. Parecía como si fuera antes de que se metiera en problemas de una forma u otra, por lo que esto era un cambio bienvenido.
Todos nos reímos y recordamos nuestros días de clase, que estaban mucho más recientes en la memoria de Edward que en la nuestra. Edward y yo nos escapamos solo un par de veces, y tuvimos relaciones sexuales en el baño, por los viejos tiempos. Con Edward, no esperaba cuando se trataba de sexo, en cualquier momento y en cualquier lugar, siempre podíamos encontrar un lugar para estar solos. No era un deseo, era una intensa necesidad que no podía ser retrasada hasta que llegáramos a casa, mientras que con Tony sí me podía esperar.
Edward dijo que iba a permanecer aquí hasta el procedimiento para poder asegurarse de que lo conseguía, y lo hizo realidad. Estuvo con nosotros durante toda la semana, y finalmente llegó el día.
Ambos nos despedimos de Carlie y le dijimos que la amábamos. Pero Edward tenía dificultades para alejarse de ella, porque aunque nunca lo admitiría, sabía que él tenía miedo de no volver a verla nunca más.
Carlisle y Esme se vinieron con nosotros a California, así que no tendríamos que estar solos, y yo estaba tan contenta de que estuvieran, estaba segura de que me volvería loca sin ellos.
Llegamos al hospital de Stanford al final de la mañana, y Edward se volvía cada vez más calando a medida que nos acercábamos al ala del hospital donde el procedimiento se llevaría a cabo.
"Bueno, si es mi paciente favorito de siempre, Edward Cullen, ¿cómo estás hijo?". Un médico dijo mientras le daba la mano a Edward.
"Dr. Eleazar, ¿qué está haciendo aquí?". Edward le preguntó mientras le agitaba la mano.
"Bueno, las cosas se pusieron demasiado frías allá arriba, en Alaska, así que, ¿qué mejor lugar para ir que a la soleada California?". El médico le dijo. "Carlisle, Esme, es maravilloso veros de nuevo".
"Sí Eleazar, ha pasado mucho tiempo, mi amigo". Carlisle respondió.
"¿Y ella debe de ser Bella?". El doctor le preguntó a Edward provisionalmente.
"Sí, ella es Bella. Bella este es el Dr. Eleazar, era mi psicólogo en el manicomio en Alaska". Edward nos presentó.
"Wow, tengo que decir que los dibujos que solías hacer son exactos a ella", el médico dijo mientras me miraba a la cara.
"Papá, tienes que dejar de acaparar a mi paciente". Una mujer le dijo al doctor con una cálida sonrisa.
"Edward, ¿te acuerdas de mi hija Kate?"
"Sí, por supuesto... ¿Está tu hermana por ahí?". Edward preguntó casi como si estuviera preocupado.
"No, Tanya se encuentra todavía en Alaska, así que estás a salvo". Ella bromeó.
"Pero yo estoy aquí, ¿cómo te va, hombre?". Dijo un hombre con el pelo de color arena mientras venía por detrás de Kate y envolvía sus brazos alrededor de ella.
"Garrett, me alegro de verte". Edward lo saludó.
"Vale, bueno, si seguimos de pie aquí y charlando, vamos a perder nuestro tiempo con esa máquina. ¿Estás listo?". Kate le preguntó a Edward.
"Así que, ¿vas a hacer tu el procedimiento?"
"Sí, ¿está bien?". Ella le preguntó.
"Sí, totalmente. ¿Cuáles son las posibilidades de que me frías por completo el cerebro?", Edward dijo bromeando.
"Este procedimiento está aún en su fase experimental, pero no he perdido a ningún paciente todavía". Ella bromeó con él. "Ahora bien, este no es un procedimiento bárbaro como lo solía ser, estarás totalmente dormido y no sentirás nada. Hasta ahora, todos mis pacientes han recibido sus recuerdos casi de inmediato. Pero no te preocupes si no es el caso, cada mente funciona de forma diferente por lo que sólo hay que esperar y ver qué pasa".
"Genial, vamos a hacerlo". Edward dijo con entusiasmo.
"Edward". Susurré mientras la gravedad de la situación se llevaba toda mi fuerza.
Se volvió a mirarme y luego me envolvió en sus brazos. "Está todo bien amor, todo estará bien, ya lo verás". Él dijo en voz baja.
"No te puedo perder de nuevo", le dije con lágrimas en mi rostro.
"No lo harás, te lo prometo", dijo con convicción mientras me miraba a los ojos.
Me besó apasionadamente, antes de darme una mirada de despedida y marcharse con Kate y su padre.
Sentí que iba a ponerme enferma, mi vida estaba colgando en una balanza junto con la suya, y sabía a ciencia cierta que si fuera a morir de verdad, yo también lo haría. Quería mucho a Tony, y era feliz con él, pero Edward era mi alma y todo lo que necesitaba más que nada. Y mi única paz en todo esto vino por la idea de que Tony y Edward podrían finalmente ser uno.
Pobre Edward, que cacao que tiene en la cabeza... Muchas gracias por comentar :)
