Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de knicnort3, yo solo la traduzco.
Bueno, llegamos al final de esta increible historia, nos queda sólo el epílogo :(
Capítulo 38 - Resolución
Nos abrazamos e hicimos el amor hasta que el sol se puso demasiado bajo en el cielo y ya no podíamos estar fuera por más tiempo.
"Deberíamos irnos". Él me dijo al oído mientras yo tenía mi cabeza sobre su pecho en una perfecta armonía.
"No", protesté por la idea. "No quiero moverme".
"Tenemos que hacerlo, porque si no lo hacemos, nos quedaremos en este monte toda la noche".
"¿Y cuál es el problema de eso?".Le pregunté seria, pero él se rió de mí.
"Bueno, ¿has traído algún bocadillo?, porque me muero de hambre".
"No, tú eras el que siempre traía las galletas".
"Lo siento, debo haberlo olvidado". Bromeó.
"Eso realmente no es divertido". Le dije y entonces giré la cabeza para besar su pecho desnudo.
"Realmente nos vas a meter en problemas". Dijo mientras mis besos viajaban hasta el cuello.
"Asumiré el riesgo".
Se rió un par de veces y entonces nos giró hasta quedar encima de mí, se mantuvo sujeto para no dejar todo su peso sobre mí.
"¿Sabes? Eres tan caliente como siempre". Dijo con sus labios tan cerca de los míos que casi se tocaban.
"Sólo cuando se trata de ti". Le dije y levanté un poco la cabeza para que pudiera darle un beso.
Poco a poco comenzó a mecerse en mí, porque estábamos ya conectados por la última vez, y no pasó mucho tiempo hasta que los dos nos corrimos por tercera o cuarta vez. ¿O eran cinco?, habíamos perdido la cuenta. Cuando los dos estuvimos satisfechos por el momento, salió de mí y comenzó a vestirse.
"No, vuelve", me quejé no dispuesta a moverme.
"Realmente tenemos que irnos, amor, se está haciendo tarde", dijo no tratando de reír.
"Simplemente no me quieres más porque estoy gorda, ¿eh?". Yo bromeaba sin tacto.
Se inclinó de nuevo sobre mí y me cogió la cara. "Sí vaquita, me disgustas por completo". Dijo en voz baja, y luego me forzó a abrir mi boca, con la suya, para permitirle la entrada de su lengua. Nos besamos durante unos minutos más, antes de que él se alejara de nuevo, y terminara de vestirse. No me moví, porque estaba demasiado embelesada en verle vestido en toda su gloriosa perfección.
"Cariño". Dijo después de ponerse los zapatos.
"Vale, vale". Le dije y me levanté para vestirme. Cuando llegué al punto en que me estaba poniendo mis zapatos, me cogió los pies y me ató los cordones. "Uh, gracias".
Él sonrió. "Esto sólo lo iba a hacer más y más difícil para ti".
"Nunca había tenido un problema con eso antes", le refuté.
"Si, vale, la última vez que estabas embarazada, eras una chica ágil de diecisiete años". Bromeó.
"Cierto, a diferencia de los veinticinco años que tengo ahora".
"Eres tan vieja... ¿es eso un pelo gris?". No podía mantener una cara seria cuando él dijo eso.
"Tú eres mayor que yo". Yo le dije, pero él sólo sonrió.
Finalmente me convenció para que terminara de vestirme y cuando estábamos a punto de salir del prado y el bosque circundante, me congelé.
"¿Qué pasa?" Preguntó preocupado.
"¿Vas a desaparecer de mí tan pronto como nos vayamos de aquí como ha pasado antes?"
"Nada en la vida es cierto, así que vamos a intentarlo y ver qué pasa". Él me sonrió torcidamente.
"Yo no voy a aceptar que te vayas de nuevo". Le dije con cara seria. "Si me abandonas otra vez, entonces no te buscaré más".
"¿En serio?". Preguntó mientras levantaba una de sus cejas, llamándome completamente fanfarrona.
Le miré brevemente. "No, no realmente, sabes que siempre te intentaré traer de vuelta, no importa lo que tarde". Le dije con una sonrisa llena de tristeza.
Él me sonrió, y luego miró nerviosamente a los árboles más allá del prado. "Bueno, realmente hay una sola manera de saber con certeza si todavía estaré aquí después de que nos vayamos".
"Oh sí, ¿cuál?". Le pregunté bloqueando mis pies en el suelo, negándome a dar otro paso.
"Sólo tenemos que probar y verlo". Dijo con una sonrisa y antes de que pudiera protestar, me cogió en sus brazos y corrió sacándonos de la pradera. "Mira, sigo aquí". Siguió caminando mientras me llevaba.
"Puedes bajarme ahora". Le dije sintiéndome más feliz que en toda mi vida.
"¿Estás segura de que quieres que lo haga?"
"No, pero no hay manera de que seas capaz de caminar todo el camino conmigo a cuestas".
"Apuesto a que podría".
"Sí, pero probablemente estarías mañana dolorido, y necesito que te sientas lo mejor posible".
"¿Y eso por qué?"
"Porque tienes que hacerme el amor otra vez durante todo el día".
"¿Sabes?, es más probable que esté más dolorido por eso que por llevarte a cuestas todo el camino".
"Bueno, siento que follar conmigo te cause dolor". Le dije pretendiendo estar ofendida.
"No te preocupes nena, es un dolor bueno". Dijo y me besó apasionadamente antes de ponerme en el suelo.
Llegamos al coche y nos dirigimos de vuelta a casa mientras el cielo se ponía con sombras oscuras, púrpuras y azules. A pesar de que yo había conducido hasta allí, Edward lo llevó a casa y me pasé todo el viaje aferrándome a su brazo derecho y besando su cuello y su hombro. No importaba que hubiéramos pasado la mayor parte del día teniendo sexo, simplemente no podía conseguir bastante de él y sabía a ciencia cierta que nunca lo conseguiría.
"Hey, ¿dónde demonios habéis estado vosotros dos?, hemos estado a punto de enviar un equipo de búsqueda". Emmet dijo mientras salíamos del coche.
"Hey Emmet, tengo una idea". Edward dijo con entusiasmo.
"¿Qué?"
"Métete en tus propios asuntos de mierda", Edward le dijo molesto.
"Mierda mierda, bienvenido de nuevo, hermano". Emmet debió haberse dado cuenta de que Tony no hubiera dicho eso. Él extendió la mano para saludarlo como si no se hubieran visto en mucho tiempo.
"Gracias hombre". Edward dijo en un tono más ligero, golpeó la mano de Emmet y se dieron algo como un medio abrazo.
Entramos en la casa y todos estaban sentados arreglando los últimos planes de la boda, simplemente relajados juntos. Alice nos miró a nosotros la primera y sonrió ampliamente corriendo hacia nosotros y abrazando a Edward firmemente. Ella no necesitaba una explicación, sabía que él estaba de vuelta y estaba muy emocionada.
"Sabía que estarías aquí con el tiempo". Ella dijo con la sonrisa más grande que jamás había visto en su rostro.
"¿Qué está pasando?". Bree le preguntó.
"Edward ha vuelto". Emmet dijo alegremente.
El clima emocional en el cuarto cambió por completo a una alegre celebración mientras Vanessa y todos los Cullen abordaban a Edward tirándolo prácticamente al suelo.
"Bienvenido de nuevo hijo". Carlisle consiguió decir finalmente después de que el pelotón se redujera.
"Gracias papá". Él dijo con sinceridad.
"Oh, ven aquí". Esme dijo mientras le cogía del brazo. "No nos dejes nunca así de nuevo". Ella le regañó.
"Lo siento mamá". Él dijo en voz baja y ella lo apretaba aún más mientras lloraba de alegría.
"¿Por qué la abuela llora?". Carlie me preguntó mientras los veía.
"Ella es muy feliz". Le dije.
Pasamos el día siguiente todos juntos, poniéndonos al día, y con un sentimiento de plenitud que nunca habíamos sentido antes. Yo quería ser egoísta con él y mantenerlo encerrado en la habitación durante todo el día, pero pensé que todavía tendríamos toda la noche y toda la luna de miel, que se acercaba rápidamente y sería donde estaríamos conectados por el tiempo que quisiéramos.
Edward se tomó un tiempo para arreglar el coche de Jake, y Jake tuvo ese momento para preguntarle un poco. Bree y yo nos negábamos a dejar a Edward por un minuto por lo que tuvimos el privilegio de hacer maravillosas bromas molestas entre nosotras.
"Jacob, esto es tan jodidamente fácil, ¿por qué diablos no puedes hacerlo tú mismo?". Edward dijo mientras jugueteaba con el motor.
"¡Eh, tú no podías hacerlo ayer tampoco!". Jake dijo con amargura.
"No, ni siquiera traté de hacerlo ayer". Edward le corrigió. "No recuerdo haber trabajado ayer en estos coches, en los que tú hubieras tardado la mayor parte de tu vida en arreglarlos".
"Hablando de recordar cosas, ahora que recuerdas todo y todo, ¿a quién diablos estabas gritando en el fútbol?"
Edward pensó por un momento. "A nadie", dijo sin una pizca de sarcasmo.
"¿Qué? Vamos". Jake dijo frustrado.
"¿Qué diferencia hay?"
"Porque es una cuestión de orgullo para tu casa y el equipo que la representa".
"Lo que sea, tengo mejores cosas en qué pensar que en el estúpido equipo deportivo al que gritaba". Edward le dijo y luego tiró el trapo que él estaba usando para limpiar un poco de aceite. "Aquí, este es mi sitio", dijo mientras se acercaba a donde yo estaba sentada con Bree, y me besó.
"Edward, algunas personas están aquí para verte". Esme dijo mientras se asomaba por el garaje. "Ellos están aquí ya para la boda de mañana, y creo que son de Nueva York".
"Ah, vale". Dijo y me cogió la mano tirando de mí con él para ir a ver a quien estaba allí de visita.
"Hola, Tony, mi hombre". Un tipo dijo con entusiasmo.
"Hola, Benjamín, ¿cómo estás?". Edward dijo mientras le saludaba con un abrazo. "Hola Tia ", Edward se volvió para abrazar a la mujer que estaba allí también.
"Es un placer conocerte". Tia le dijo.
"Sí, lo mismo digo. Uh, esta es mi prometida Bella, Bella este es mi viejo compañero de habitación de la universidad, Benjamín, y su esposa, Tia". Él nos presentó.
"Hola, encantada de conoceros". Yo les dije y me fui a darles la mano cuando Ben me atrajo a él para darme un abrazo.
"Papá, los vampiros están llegando". Carlie llegó gritando por la casa y prácticamente saltó a sus brazos.
"¿De qué estás hablando, princesa?". Él le preguntó.
"Tío Jake dijo que los vampiros vendrían si no comía mis zanahorias, y no lo hice, así que ahora van a venir". Carlie dijo frenéticamente mientras cogía la cara de Edward.
"Cariño, no hay tal cosa como los vampiros". Edward trató de calmarla. "¡Jacob, eres un imbécil!". Gritó al garaje.
"Hola cariño, te pareces mucho a tu papá". Tia le dijo a Carlie.
Carlie sonrió ampliamente a ella. "Gracias".
"Carlie estos son mis amigos de Nueva York, Ben y Tia". Él le dijo.
Pasamos un par de horas con los amigos de Edward y me sorprendí al oír cómo era Edward siendo Tony cuando estaba con ellos. La forma de hablar, las palabras que usaba, incluso la cadencia de sus historias, eran únicamente de Tony. Empecé a entrar en pánico pensando en lo peor, pero no me perdí, no con Carlie sentada en su regazo.
"Bueno, nos vamos a ir, nos vemos en la boda". Ben dijo finalmente.
"Sí, gracias por venir". Edward dijo. Carlie y yo les dijimos adiós, y cuando su coche se perdió de vista, miré a Edward asustada por un breve momento, pero su actitud cambió por completo.
Carlie salió a recoger flores silvestres en el patio y cuando ella estaba a salvo de oírnos hablar, Edward se volvió hacia el garaje. "Estúpido de mierda, ¿por qué diablos le sigue diciendo a Carlie esa mierda?". Dijo y luego salió corriendo hacia donde estaba Jake, probablemente a gritarle. Yo respiré hondo de alivio porque era definitivamente una reacción de Edward.
Me di cuenta de que sólo iba a tomarme un tiempo acostumbrarme a tener las dos personalidades mezcladas de la manera que lo estaban, pero nada me haría más feliz. A pesar de que sólo había pasado un poco más de un día desde que Edward tenía la memoria completa, nunca habría otra duda en mi mente de que iba a mantener las dos personalidades al mismo tiempo.
"Bella, estás ahí, necesito que vengas a ver el plano de la sala por última vez". Alice dijo y me arrastró hacia la casa.
A mi realmente no me importaba en absoluto el plano de la sala, pero como la pregunta era acerca de algunos de mis primos que nunca se habían reunido con Alice, me vi obligada a darle mi opinión indiferente.
"¿Qué demonios?". Oí decir a Carlisle en la sala de estar. Alice y yo habíamos estado sentadas en la cocina arreglando cosas durante casi una hora, pero había algo en la voz de Carlisle que me preocupó, así que rápidamente corrí para ver lo que estaba mal.
"¿Qué es?". Le pregunté tratando de no entrar en pánico. Carlisle estaba mirando por la ventana con atención, ni siquiera se dio cuenta de que yo estaba allí.
"Bastardo hijo de puta", dijo por último antes de darse la vuelta lejos de la ventana. Nunca había oído hablar mal a Carlisle de nadie, solo maldiciendo cuando algo iba mal, así que sabía que algo estaba terriblemente mal.
"¿Quién es?". Le pregunté de nuevo.
"Aro". Él dijo sin mirarme. Yo no sabía lo que eso significaba, pero al parecer era muy malo porque Carlisle estaba muy trastornado. "¡Esme!", gritó porque estaba en otra habitación. "¡Llama a la policía!"
Lo seguí hacia la puerta principal, pero finalmente me di cuenta. "Bella, debes permanecer en el interior. No es necesario que estés en medio de esto".
"Carlisle, ¿qué está sucediendo y que pasa con Aro?"
"No es lo que pasa... es quien es", dijo y luego salió a la calle conmigo detrás de él.
Enseguida me di cuenta de que un negro Rolls-Royce estaba estacionado en la calzada y sin duda se destacaba entre las camionetas rurales y los coches de los empleados que estaban allí para tener todo listo para el gran evento que Alice había previsto.
En la parte delantera del coche de lujo había un hombre flaco y alto, con largo pelo negro, peinado de una manera rara y con una raya en medio. Llevaba un traje negro de diseño que tenía perfectamente adaptado. También llevaba una expresión que era una mezcla de arrogancia y maldad intrigante. Era obvio que este hombre no era amigo ni conocido que fue invitado a la boda por respeto o por obligación, ese hombre no era para nada bueno, y estaba hablando con Edward.
"Aro, no tienes nada que hacer aquí, te sugiero que te marches de inmediato antes de que la policía llegue hasta aquí". Carlisle dijo con enfado.
"Carlisle, mi viejo amigo, no tengo ninguna mala voluntad". Aro dijo en voz baja de una manera agradable pero siniestra. "Acabo de llegar sólo para tener una pequeña charla con mi amigo Edward".
"Sí, así que te puedes ir al infierno". Edward dijo de pronto. "Bella, debes volver a la casa".
"Isabella, eres más hermosa que en la foto". Él dijo en una voz que se deslizó como una serpiente.
"No hables con ella". Edward echaba humo.
"¿Cómo puedes tener una foto de ella, o saber algo de ella?". Carlisle le preguntó lleno de ira.
"Hago mi trabajo de saber todo sobre la gente que va en mi contra, incluso conozco a tu preciosa Carlie". Aro sonrió, y Edward se perdió. Él se abalanzó sobre Aro, pero Emmet pareció aparecer de la nada y lo cogió por la espalda antes de que pudieran ponerse en contacto.
"Tranquilo hermano, así no vas a resolver nada".
Después de que Emmet se presentara, Jasper y Jake de alguna manera sabían que había problemas, por lo que fueron también. En respuesta al creciente número de miembros de la familia presentes, tres hombres más grandes se bajaron del coche de Aro para ponerse de pie detrás de él como una forma de protección. Todos eran musculosos, pero había uno que tenía que ser el hombre más grande que jamás había visto en persona, me recordó de sacudida al de la "Familia Addams".
No tenía ni idea de lo que estaba pasando, o quien era este hombre, pero era obvio que había amenazado a mi hija y yo no iba a quedarme allí quieta. "¿Y quién demonios es usted?, así sé a quién demandar por acoso". Le pregunté con fuerza.
"Edward, es muy grosero que no nos hayas presentado todavía. Recuerda lo que te enseñé, cuida tus modales". Él dijo con aire de suficiencia.
"Aro era un viejo conocido mío que yo alguna vez pensé que era una buena persona, pero estaba equivocado". Carlisle explicó. "Él era el dueño y el creador de la Casa de Niños de Seattle en la que Edward creció. Sabía muy bien lo que estaba pasando con los niños allí y en lugar de parar la situación y conseguir ayudar a los chicos, lo cubrió y destruyó los documentos".
"Oh, Carlisle, me decepciona que hayas elegido creer las mentiras, no hay ninguna prueba, y es por eso que después de tantos años, siguen intentando detenerme".
"Sí hay pruebas, mi testimonio, es por eso que estas aquí". Edward hervía. "Nunca me presenté a declarar porque técnicamente yo estaba muerto, pero ahora que estoy entre los no-muertos, estás aquí para asegurarte de que mantengo la boca cerrada. ¿Estoy en lo cierto?".
"Edward, mi querido muchacho, siempre has sido demasiado inteligente para tu propio bien. Yo soy un hombre de negocios muy poderosos que, por la bondad de mi propio corazón, abrió su casa para los pobres niños abandonados que no tenían a dónde ir, y unos pocas faltas cometidas tienen el potencial de perderme para siempre, es una terrible injusticia".
"Lo que es una injusticia terrible es el hecho de que aún estés en libertad". Carlisle le dijo.
"Tú sabías exactamente lo que estaba pasando, fui a ti y te lo conté". Edward le refutó a Aro.
"No recuerdo esa conversación". Aro dijo sádicamente.
Dos coches de policía llegaron a la propiedad Cullen, y odiaba el hecho de que Charlie fuera uno de ellos, aunque no me sorprendió del todo, por supuesto que iba a presentarse a una llamada de aquí. Creo que tener a Charlie aquí me recordó mucho a la última confrontación en la que estábamos todos presentes y Edward y yo terminamos disparados, y lo perdí por más de seis años.
"Parece que hay un problema aquí, ¿no?". Charlie preguntó en su tono oficial.
"Bueno, me parece que estos señores están en una propiedad privada". Emmet dijo dejando su propia personalidad de policía salir, aunque no tenía jurisdicción en Forks.
Charlie miró a los hombres, y entonces me miró a mí y luego a Edward antes de pasar a Jacob para la reafirmación. No era que no creyera la palabra de Emmet, sólo confiaba en Jacob como un policía más y estaría de acuerdo con todo lo que dijera.
"No estoy exactamente seguro de lo que está pasando aquí". Jacob dijo con sinceridad.
"Oficial, soy perfectamente bienvenido". Aro dijo con una cortesía falsa. "No he violado ninguna ley y voy a dejarles en paz si eso es lo que desean".
"Oficial Swan este hombre amenazó a mi hijo y a su familia". Carlisle le dijo a Charlie sugestivamente, refiriéndose a mí y a Carlie.
"Yo no he hecho tal cosa, fui invitado a la próxima boda y he llegado temprano para ofrecer mi propia felicitación personalmente". Aro le dijo a Charlie y le entregó lo que parecía ser una de las invitaciones de la boda.
Charlie la miró, luego me miró a mí, y a continuación volvió a mirar a Carlisle. "A menos que hubiera hecho algún daño, o hubiera algún tipo de altercado físico, entonces realmente no hay mucho que pueda hacer aquí".
"Está mintiendo. Aquí nadie lo ha invitado". Edward dijo con insistencia.
"¿Y cómo lo sabes con seguridad? ¿No has tenido múltiples problemas mentales, donde últimamente se te olvida todo un período de tiempo?". Aro le preguntó burlonamente.
"¿Qué demonios es exactamente lo que quieres de aquí?". Edward preguntó frustrado.
"Yo solo quería hablar contigo y asegurarme de que dejamos el pasado donde pertenece... en el pasado. No hay sentido en remover los recuerdos desagradables".
"Oh sí, y ¿por qué he de optar por mantener la boca cerrada cuando es mucho más divertido volver a visitar viejos recuerdos?"
"Porque si quisieras ir por ese camino, las cosas podrían ser muy desagradables". Aro sonrió con insolencia. "¿Dónde está esa pequeña y querida Carlie?". Edward apenas había sido soltado desde que había intentado atacar a Aro por primera vez, pero esta vez ni siquiera Emmet pudo retenerlo de atacarlo después de eso. Jasper, Carlisle y Jake se lanzaron a por Edward al mismo tiempo, y le cogieron para evitar un cargo de asalto.
"Edward, escúchame". Carlisle dijo en un susurro fuerte. "Si lo atacas, Charlie tendrá que arrestarte. Eso es lo que quiere, él está tratando de provocarte para que termines entre rejas y no puedas declarar. Se fuerte, hijo, y lo alejaremos de nosotros pero por el camino legal".
Escuchando las palabras de Carlisle, mezcladas con las amenazas sutiles de Aro hacia mi hija, hizo que algo viniera a mi mente. Pero en vez de enfadarme, pusieron en su lugar cosas que dejaron todo muy claro.
"¿Papá?"
"¿Sí Bella?". Charlie dijo, con su voz dura por el estrés.
"¿Alguna vez has oído hablar del caso de Nahuel-Joham de 1986?"
"No, no puedo decir que lo haya hecho". Me miró con curiosidad. Los otros, uno en cada lado del enfrentamiento se detuvieron a escucharme también.
"No soy abogada, pero di una pocas clases de derecho en la universidad. En mi clase 101 de Ley examinamos un caso de un hombre llamado J. Joham que trabajaba en una oficina que compartía con otro hombre. Bueno, en esa oficina se encontraron pruebas de que su compañero había agredido sexualmente a un niño que vivía en la casa junto a él. Más tarde se descubrió que Joham tenía pleno conocimiento de los abusos y había ayudado a tratar de encubrirlos, lo que es ilegal y punible con una pena de cárcel, pero no se formuló ningún cargo contra él, porque nadie estaba dispuesto a declarar en ese momento. Quince años más tarde, Joham fue encontrado en la casa del niño que fue abusado hace tantos años, pero ahora el niño era un adulto que tenía un niño con su propio nombre Nahuel Huilen. Dado que ambos estaban involucrados en un caso de abuso infantil que nunca se resolvió, y Joham estaba en la casa de la presunta víctima, donde un niño diferente habitaba actualmente., fue detenido bajo la Ley de Protección de Bienestar de la Infancia que establece que todos los niños tienen derecho a vivir libremente en todo momento de la amenaza de un depredador de niños".
"Yo no soy un depredador de niños". Aro dijo con altivez.
"¿En serio? ¿Y cómo sabemos eso? Las quejas, los archivos, incluso las imágenes se encontraron en tu oficina escondida, así que ¿cómo sabemos que no eran tuyos?". Carlisle intervino por mí para apoyarme.
"Esto es ridículo, no voy a permanecer aquí por más tiempo ni aguantar esto más". Aro dijo y comenzó a volver a su coche.
"Ahora, espere un minuto". Charlie le dijo. Cogió su teléfono móvil y llamó a lo que parecía la comisaria. Explicó la situación y luego le dio a aquel con quien estaba hablando una breve descripción de la historia que yo le había contado. Había un montón de 'Uh huhs' y '¿de verdad?', y finalmente Charlie colgó el teléfono.
"Bueno, acabo de hablar con el fiscal de distrito, y me ha dicho que tengo el derecho legal de llevarle a comisaria". Él le dijo a Aro.
"¿Qué?, esto es absolutamente vergonzoso y está fuera de lugar".
"Uh huh, lo que sea". Charlie le leyó sus derechos y lo puso en la parte posterior del coche. "¿Ustedes quieren venir también?". Preguntó a los hombres que estaban con Aro. Ellos respondieron con un movimiento de cabeza cobarde.
"Bueno, entonces les sugiero que se vayan antes de que mi hija recuerde una ley más que podría conseguir que les metiera en la cárcel también". Y con eso, los hombres regresaron al coche y se alejaron lentamente, tratando de obedecer todas las leyes de conducción.
"Bella, no puedo retenerlo durante más de tres días si no hay una acusación formal contra él". Charlie me dijo, pero estaba realmente tratando de decírselo a Carlisle y a Edward.
"Voy a informar a mi abogado sobre esto enseguida". Carlisle le aseguró.
Charlie asintió con la cabeza y luego miró a Edward que seguía en silencio echando humo al lado de mí. "¿Estás bien hijo?", le preguntó con preocupación.
"Sí, voy a estar bien. Gracias, Charlie". Edward respondió después de un momento.
"Sí, será cuando ese hijo de puta esté tras las rejas con las llaves de su celda arrojadas a un agujero negro sin fin". Emmet intervino.
Charlie se marchó con un muy cabreado Aro en el asiento trasero. Él había venido aquí para tratar de amenazar y asustar a Edward para que guardara silencio y no declarara contra él, pero se había ido sin eso. Carlisle entró en la casa para llamar a su abogado, y todos los demás se dispersaron para tratar de ponerse al día con lo que estaban haciendo antes.
"Edward, ¿estás realmente bien?". Le pregunté en voz baja, mientras envolvía mis brazos alrededor de él y besaba su hombro. No tenía ni idea de lo que una confrontación como ésta le haría a él, y me daba un miedo de muerte.
Dio un paso atrás para quedarse enfrente de mí. Le miré a los ojos y su máscara dura se fundió en una sonrisa extraña, pero sin duda, positiva.
"Ya sabes, nunca dejas de sorprenderme. Me salvas una y otra vez y sé que no sería absolutamente nada sin ti. Sé que ya te he dicho esto antes, pero realmente no te merezco".
"Edward". Me quejé porque yo siempre odiaba cuando decía eso en el pasado, pero él levantó la mano para que dejara hablar.
"Pero...", dijo con un guiño. "Me aseguraré de aferrarme a ti y nunca dejar que me dejes, incluso si tu lo quisieras". Se inclinó hacia mí y cogió mi cara con suavidad en sus manos antes de besarme con más pasión que la mayoría de la gente había tenido en su vida.
… …
Estaba tan enfadada con Alice. Ella me obligó a pasar la noche antes de la boda en casa de mi padre diciendo que era mala suerte ver al novio antes de que caminara por el pasillo. Carlie se vino conmigo porque Emmet, Jasper, y Jake, obligaron a Edward a salir esa noche. Dijeron que era noche de pesca en el río, pero tenía una muy buena sensación de que había algo más planeado para él, pero realmente no quería pensar en ello.
Fue extraño dormir en mi antigua habitación de nuevo, todo estaba exactamente igual, salvo que me sentía completamente diferente porque yo era diferente. Me mudé de casa de mi padre unos meses antes de que Carlie naciera y a pesar de que había vuelto a visitarle, ésta era la primera vez que Carlie y yo dormíamos aquí.
Por la mañana, Carlie y yo nos dirigimos a la casa de los Cullen y fuimos recibidas por Alice, que estaba esperándonos con impaciencia en el porche delantero.
"Llegas tarde". Ella dijo con amargura.
Miré mi reloj y eran las nueve y cuarto. "Dijiste que estuviera aquí a las nueve".
"Sí, eso fue hace quince minutos".
"Lo sentimos, había tráfico". Le dije en un pobre intento de mentir.
"Carlie, tía Alice está esperando a que subas para ayudarte a que estés lista". Alice le dijo, por lo que Carlie me dio un beso y saltó dentro de la casa.
"Vale, ahora no quiero que veas ninguna decoración, así que voy a cubrirte los ojos". Dijo y no me dio la oportunidad de protestar antes de que pusiera sus manos en mi cara, cegándome.
Me acerqué con cuidado a la casa y fui asaltada por el olor fuerte de fresías y lilas con un toque de naranja. Era fuerte, pero definitivamente agradable. Con cautela subí las escaleras hasta que Alice me soltó y me llevó al baño donde sería su presa para las próximas tres horas.
"¿No crees que todo esto es un poco… mucho? Ya hemos estado casados una vez, tenemos una hija y estoy embarazada. No es como si fuera una novia virginal", me quejé a Alice.
"Oh, deja de quejarte Bella, la última boda fue un impulso del momento y todas las chicas merecen tener la boda de sus sueños".
"Pero esta boda es la que tú soñaste, no yo". La contradije con una sonrisa.
Cuando terminé de tener mi pelo recogido, y cada centímetro de piel expuesta cubierta de una gruesa capa de maquillaje, Alice suavemente me puso el vestido que había elegido. Me negué a mirarme en el espejo, porque sabía que lo que vería se asemejaría a un muñeco de nieve regordete en lugar de a una novia, y no había forma de escapar de eso.
A pesar de que habían pasado tantas cosas entre mi padre y yo, y no había estado con él durante mucho tiempo, vino a caminar por el pasillo conmigo. Él me crió y fue mi roca durante tanto tiempo, que este día no hubiera sido completo sin él en ese lugar.
"¿Estás lista para esto, niña?". Él me preguntó. Hablamos mucho la noche anterior acerca de Edward y todo lo que había sucedido, y realmente creía que por primera vez, Charlie comprendía y respetaba a Edward lo suficiente como para estar feliz por nosotros.
"Tan lista como nunca voy a estar". Le dije. No podía esperar a casarme con Edward otra vez, pero la perspectiva de mi cayéndome de alguna manera o avergonzándome a mí misma, era muy desalentadora.
"¿Qué pasa contigo, renacuaja?". Se agachó para hacerle cosquillas a Carlie que estaba jugando con la cinta de su vestido blanco de flores.
"Abuelo, me vas a dar hipo". Ella dijo mientras se reía.
"Ese es el punto, se supone que estás sonriendo", le dijo de nuevo.
Edward y yo decidimos que si incluíamos las damas de honor y los padrinos de la boda, no habría manera de que hubiera tanta gente de pie allí con nosotros, así que pensamos que sería mejor si estuviéramos solo nosotros.
"Ya es la hora". Alice dijo con entusiasmo. "Carlie, camina en primer lugar, luego irán mamá y el abuelo justo detrás de ti". Entonces ella salió fuera a ponerse en su sitio.
Carlie me abrazó y me besó, y luego caminó paso a paso con el sonido de la música. Ella se tomó su trabajo como la chica de las flores muy en serio y había practicado varias veces con Alice antes.
"Papá, sujétame para que no me caiga". Le dije.
"No voy a soltarte de nuevo, Bells". Dijo con más significado del que tenía en ese momento.
"Gracias papá".
Bajamos las escaleras y mi visión fue superada al ver las flores desbordadas por todas las áreas de la sala. El olor era increíble y la belleza era muy elegante. Pero todo eso palideció en comparación con la vista impresionante de Edward esperándome con una sonrisa resplandeciente sólo para mí. Nunca había visto nada que se comparara a la belleza de Edward, y me acerqué a él sabiendo que él estaba viendo cada recuerdo que alguna vez compartimos juntos como yo lo hacía, cada risa, cada toque, y cada lágrima. Edward había vuelto de nuevo, y ahora sólo como uno.
Charlie estrechó la mano de Edward y me besó en la mejilla antes de tomar su asiento. Carlie, por supuesto, estaba de pie a la derecha, al lado de Edward, y tenía en su cara una sonrisa tan grande que iluminaba todo su rostro.
Edward me cogió las manos y me frotó los nudillos con sus pulgares. "Mira, no te has caído". Susurró con una sonrisa. Estaba a punto de reírme con él, pero luego me interrumpió diciendo: "Te ves tan hermosa, te amo mucho".
"Yo también te amo".
Escuchamos al padre de Ángela, quien oficiaba la boda, y enseguida pasó la ceremonia, y antes de darme cuenta, estábamos diciendo: "Sí, quiero". Nos declaró "marido y mujer" y sólo con eso ya era la señora de Edward Cullen de nuevo. No existía más euforia en este mundo, en la vida o en los sueños, que la que sentí cuando Edward estrelló sus labios en los míos. Todo el mundo estalló en aplausos y vítores de gozo, podría haber estado todo silencioso como la noche porque sabía que nada más existía en el universo en ese momento aparte de él.
La boda se trasladó a una recepción que se encontraba en la parte posterior de la casa. Había una gran carpa blanca adornada con luces de destellos blancos y aún más flores, y un suelo de tablones de madera para bailar. Todo era absolutamente perfecto, y todos los que alguna vez nos importaron estaba allí. Todos nuestros amigos de la escuela secundaria, mis amigos de la universidad y del trabajo, el psicólogo de Edward de Alaska y su familia, y todos los amigos de Edward, que sólo lo conocían como Tony. Ni siquiera me molestaba que muchas personas le llamaran Tony, como yo podría haberle seguido llamando. Edward flotaba sin problemas entre su vida como Tony y su vida como Edward, y era tan perfecto, porque sería ahora y para siempre los dos.
Edward se había peinado el pelo a la perfección para la ceremonia, al igual que yo habría esperado de Tony, pero cuando la fiesta y el baile comenzaron, lo agitó hasta lo que era exactamente el pelo alborotado, marca sexy de Edward. Él también se quitó la chaqueta y la corbata y se desabrochó incluso los primeros botones de su camisa de vestir para estar más cómodo, que eso era algo que Tony probablemente nunca hubiera hecho.
Edward y yo tuvimos nuestro primer baile juntos, luego yo bailé con Charlie y Edward bailó con Esme, antes de que Carlie les cortara y bailara sobre sus pies. También bailamos con los demás miembros de nuestra familia, pero estar tan lejos el uno del otro fue demasiado, por lo que nos alejamos el tiempo suficiente para consumar nuestro matrimonio antes de regresar a nuestros deberes como novia y novio.
La noche era hermosa y mágica y muy pronto sería el momento para prepararnos para salir a nuestra luna de miel.
Mientras pasábamos junto a los ventanales de la casa, volví la cabeza a un lado para no ver mi reflejo, y Edward se dio cuenta,
"¿Qué ha sido eso?"
"¿El qué?
"¿Por qué te giras de esa manera?"
"No sé lo que estás hablando". Mentí.
"Sabes que la mentira es muy impropia". Me regañó en broma.
"¿Qué? Yo no quería mirar mi reflejo".
"No te has visto, ¿verdad?". Preguntó con una sonrisa.
"Uf, ¿qué sentido tiene? Es imposible que parezca otra cosa que un muñeco de nieve en este momento".
"Nunca te ves a ti misma en serio con claridad". Dijo y entonces cogió mis hombros y me dio vuelta hacia la ventana. "Vamos, abre los ojos".
Le sonreí y sacudí la cabeza manteniendo los ojos cerrados con fuerza.
"Vale, si no los abres, entonces no voy a tener sexo contigo".
Él nunca jugaba limpio. "¿Por cuánto tiempo?"
"Por el resto del día".
"Puedo soportarlo". Le dije con aire de suficiencia.
Entonces empezó a besar mi cuello y dejó que sus manos caminaran por mis piernas hasta que sus brazos se extendieron totalmente. Empezó a tirar de mi vestido hasta que lo subió del todo y bajó mis bragas. Él comenzó a frotar suavemente antes de introducir dos dedos en mi apertura.
"Edward". Me quejé negándome a abrir los ojos. Yo realmente esperaba que no hubiera nadie en la casa para presenciar eso. Por lo menos estábamos lejos de la vista de los invitados de la recepción... al menos yo esperaba que lo estuviéramos.
Estaba a punto de comenzar a correrme cuando de pronto sacó sus dedos y me dejó caer el vestido.
Me volví rápidamente hacia él pensando que tal vez alguien estaba a la vista y por eso se había detenido, pero no había nadie alrededor.
"¿Qué pasa?, ¿por qué te detienes?"
"¿Qué?". Preguntó con una sonrisa. "Pensé que querías que lo hiciera".
"Lo quería... pero en realidad no lo quería".
Endureció su rostro y con un movimiento me dio la vuelta para que me mirara.
Resoplé. "Muy bien, pero eso ha sido un golpe bajo". Le dije molesta.
Me di la vuelta y fue realmente una grata sorpresa. El vestido era de hecho una gran elección por parte de Alice, fluía de una manera que mi barriga era apenas perceptible y mi pelo y el maquillaje estaban perfectos también. Era probablemente lo mejor que había mirado, pero yo todavía estaba horrible, estando de pie junto a la perfección angelical de Edward, pero estaba bien, todo estaba bien.
Edward estaba satisfecho con mi obediencia, así que me puso en sus brazos al estilo novia y me llevó escaleras arriba para poder hacer el amor otra vez antes de salir para el aeropuerto.
Nos despedimos y besamos a Carlie antes de salir.
"¿Pensé que íbamos a Hawái?". Le pregunté confundida cuando nos registramos en un mostrador que decía Brasil.
"No, podremos ir a Hawái en cualquier momento". Dijo que de una manera intrigante.
"Vale, ¿qué te hizo querer ir a Brasil?". Le pregunté confundida.
"Bueno, ese no es nuestro destino final".
Volamos toda la noche, dormí en su hombro durante un tiempo, nos unimos al club de las alturas, dormimos un poco más, nos comimos un par de bocadillos, y finalmente aterrizamos.
Cuando nos bajamos del avión había un hombre esperándonos con un cartel que decía "Cullen".
"Realmente has pensaba en todo esto, ¿cuánto has tardado en prepararlo todo?". Le pregunté pensando que no se trataba de un cambio espontáneo en los planes.
"Por supuesto que estaba todo planeado". Él dijo con arrogancia.
El hombre nos llevó a los muelles, donde nos subimos a un barco y Edward nos dirigió por el océano hasta que llegamos a una pequeña isla privada, y me di cuenta exactamente de dónde estábamos.
Acababa de volver a mi época de ilusiones, cuando yo estaba loca y lo imaginaba todas las noches, y como seguía tratando de convencerlo para que viniera conmigo a la isla de Esme. Siempre fue un sueño para mí, que yo pensaba que era totalmente imposible, pero aquí acabábamos de llegar, a esta hermosa isla, juntos y solos, en la soledad de la isla privada.
Mis emociones me alcanzaron y me puse a llorar histéricamente.
"Cariño, ¿estás bien?". Él dijo con dulzura mientras me frotaba la espalda.
"¿Cómo supiste que yo quería venir aquí?". Le pregunté entre mis lloriqueos.
"Realmente le debemos mucho a Alice". Él dijo con una sonrisa. "Pero no te preocupes, sé el perfecto regalo de agradecimiento".
Tuvimos el momento más increíble en la isla. Buceamos y nadamos con delfines, y tomamos el más asombroso paseo por la playa sin preocuparnos por el mundo. Pero después de un día así, nos retiramos a los confines de la gran casa blanca en la playa. A excepción de las pocas veces que el equipo de limpieza vino, nunca nos vestíamos y escapábamos a nuestro pequeño pero perfecto paraíso.
FIN
Ainss chicas, que se nos ha acabado, mañana subiré el epílogo. Espero que os haya gustado la historia y que sigais leyendo la próxima que empezaré a subir el lunes.
Muchisimas gracias por todos vuestros comentarios Ludgardita, Liz, Cris, ale1234 y NuRySh, me han hecho mucha ilusión :)
