Capítulo 4 U.C.P

Edward PDV

-¡AAAAAGGGGGHHH! ¿¡PERO QUE DEMONIOS ES ESTO!- La muy zorra ha puesto sal en vez de azúcar.

- Mmmm… pues esta rico- ¿Qué? ¿Qué está rico? En serio, hay veces que pienso que no es hermano mío.

Una estridente risotada me saco de mi ensoñación. Bella esta doblándose de risa.

-¿Se puede saber porque has hecho eso?- mientras intentaba dejar de reír contestó.

-Siento mucho defraudarte, pero yo no hice nada. Tan solo recordé que el padre Sam, accidentalmente hecho el azúcar donde la sal y viceversa. Solo… no te lo mencioné.- estaba disfrutando, seguro.

-¿Crees que me voy a tragar esta patraña? ¿Eh?

-Ohhh, es verdad. Yo me equivoqué. El otro día Bella y yo tomamos un asado muy pero que muy dulce.- Encima se ríe el cura. Ya lo que faltaba, inmunidad eclesiástica.

-Se acabó. Me he cansado de estar aquí haciendo el tonto. Emment, nos vamos ya. Ahora.- ya está, se me hinchó la vena. No iba a consentir ninguna tontería más.

-Fue sin querer. En serio, yo no puse allí el azúcar, solo aproveché la información que tenía y olvidé decirlo. Solo lamento que Emment tuviera que probarlo.- y voy yo, y me lo creo.

-No te preocupes. Esta rico.- ¿en serio este tío es mi hermano?

-Me alegro. Entonces no lamento lo ocurrido.- esta tía no se va de rositas así como así.

-OH, se me olvidaba.- ¿Qué leches pasa ahora?- Es verdad, yo cambie el azúcar de lugar por error y se me olvidó cambiarla otra vez.- Dios, este cura está muy mal. Debería ir al médico urgentemente.

-Ves. No es culpa mía.- me miraba con socarrona. Encima.

-Bella, aunque tú no pusieras ese el azúcar ahí, si querías que Edward lo tomara. Eso aun así es malo.- Bien, por fin alguien que me defiende y encima es el cura. Tomate esa, bruja.

-Sí, lo siento Sam, no volverá a ocurrir.- Dijo arrepentida. ¡Y un cuerno!

Buah, yo no estoy por la labor de aguantar más esto, así que me voy ya, y si no quiere venir mi hermano que no venga. Me da igual. Es un vendido. Por unas faldas… bueno, esta mujer no tiene ni tendrá nunca unas faldas… y puede que hasta no deba llamarla mujer.

-Bueno, Emment, vámonos ya.-mi hermano parecía perdido, mirándome a mí y luego a Bella.- nos vamos ahora. YA.- había perdido la poca paciencia que tenía.

-¿Bella, como volverás?-¿Qué? Ni hablar.

-No, Emment, no te preocupes, ya iré por otros medios.- ¿otros medios? ¿En esta minúscula ciudad?

-Ya lo has oído, nos vamos.- pero, ¿por qué no se mueve esta mole de carne? A ella le da igual… espera, está dándole pena para que la llevemos… no, no y no…

-Edward…- no, he dicho que no. No pongas esa cara…que no… dios…

-No, Emment, nos vamos tú y yo. Nadie más.- jejeje, pude resistir a su malvado ataque. Ja, chúpate esa, no es un ataque invencible.

-Edward… por favor… hazlo por mí… no te pediré nada más… lo juro.- ¿Qué? ¿En serio? No sé si creérmelo. Parece algo totalmente de fantasía.

-Bella, verdad que solo tenemos que llevarte a tu casa y ya está, ¿a que si? – no me creo que la dejemos y no vuelva a verla, algo en este universo está en contra mío. Algo malo he tenido que hacer pero no me acuerdo. ¿Qué será?

-Sí, claro. No tengo ganas de volver a ver a tu hermano nunca más en la vida.-ni yo a ti guapita de cara.

-Por favor, Edward, se razonable. Bella no puede irse sola. Aquí no tengo espacio para los dos, y es muy tarde y ella necesita ir al trabajo.-ya lo que faltaba, el cura haciéndome chantaje emocional también.

-Vale, vale, vale. De acuerdo. Vosotros ganáis. Nos vamos ya. Andando.- no mires hacia tras. No mires. Lo sabía, están sonriendo, porque saben que han triunfado. Serán…

Odio a los hermanos, que no se les puede decir que no. Odio a los curas, que tampoco se les puede decir que no. Y lo que más odio, es a las guapitas que tienen locos a los hombres y les dejan sin razonamiento. Aunque mi hermano no tenga mucho. Pero es que ni siquiera es guapa. Bueno, siendo sinceros, desde un punto de vista más objetivo, es mona. Aunque tiene un color de pelo vulgar, corriente, parece ser bastante sedoso y seria agradable acariciar, pero si la dueña de ese hermoso pelo es un bruja frustrada, no quiero acercarme.

Fuera estaba todo nevado. Espero que el coche aguante, ya que no está acostumbrado a estos trotes por esta inhóspita ciudad. Y no pienso cambiarme de coche.

El idiota de mi hermano abrió la puerta de atrás, y le hace una reverencia para que entrara la bruja. En serio, nunca me veré hacer eso. Mis padres nos enseñaron que debemos tratar con respeto a las mujeres. Y yo lo hago, pero eso ya es pasarse. Si ella perfectamente puede abrir la puerta, ¿para qué tengo yo que abrírsela?

Se sentaron los dos detrás, riéndose de la idioteces que hacía mi hermano. Tendré que empezar a arrancar ya, sino quiero encontrarme malo después de tal exhibición de caballerosidad.

Parece que el coche aguanta bastante bien. Me encanta este cacharro. Aguanta lo que sea. Ni se queja, ni llora, ni me pide ir de compras. Solo cuando está realmente enfermo y no finge estarlo.

-Bien, a ver ¿Dónde es la calle de tu chabola?- ja, que cara, y yo sin una cámara de foto. Mierda.

-Aunque te lo digiera, no sabrías donde es. Todo recto en esa rotonda y en la primera calle a la derecha.- como le gusta dar órdenes a esta mujer.

Bella P.D.V.

Como me gusta picar a este hombre. Esa cara de idiota que se le queda es adorable… ¿Qué? ¿Adorable? ¿Estás idiota o qué?

-Gira en esta rotonda a la derecha y en la primera calle a la derecha.

Genial, ya estaba viendo el balcón de mi casita. Parece que Alice había entrado, debe estar esperando a los nuevos inquilinos. Pobre. Habrá tenido que esperar muchísimo. La debo un buen regalo… aunque difícil. Creo que tiene de todo.

-Bueno, Bella. Estamos encantados de haberte conocido.-de ti me lo creo, pero del espantapájaros, no.

-Habla por ti.- ¿ves?

-Bueno, ya que vamos a vivir en la misma ciudad, nos veremos más a menudo, ¿no?- ¡que rico! Son tan adorables sus intentos de ligoteo

-Sí, claro. Decidme cual es la calle donde tenéis que ir.

-Si, claro, sabrá donde estará. Será más probable que la encontremos antes nosotros solos, que con tus estúpidas indicaciones.- este tío es odioso. El ser más odioso del planeta. Pretendía ser irónico. Que gracioso.

-Ah, no le hagas ni caso Bella, es un poco cascarrabias.- ¿un poco? Te quedas corto.

-Ya, ya lo sé.- ¿me habrá leído el pensamiento? O ¿tan evidente es mi cara que ha adivinado?- la calle Wallaby 42, 3ºD.

¿Cómo? ¿Qué? No… no puede ser. No puede ser esta la calle. No, no y no.

Sorry! Lo siento mucho… no tengo perdón. Muchas suplencias en el trabajo, muchas cosas que hacer y poco tiempo para dedicarme a esto. Pero, jeje, ya tengo un aliado… un Netbook chiquitín que va a ir conmigo a todas partes… para escribir en la china si hace falta.

Espero que os guste, tener paciencia, tengo muchas ideas y puede que os gusten. ¿Que creéis que pasara? Ahora es un poco evidente que pasará… o no? ¿Quien sabe?…tan ta tachaaaan!

Un besazo enorme a todas. Gracias por estar ahí. Os lo compensaré, ya lo veréis.

(Gracias Etnie por soportarme… bueno…que leches! por aguantarnos mutuamente… que panda de locas estamos hechas)

"Be water, my friend"