Edward P.D.V.
Es tan aburrido ver los intentos tan estúpidos de mi hermano de coquetear con esa chica. No entiendo que puede llegar a ver en ella. No es nada del otro mundo.
Mientras ellos murmuraban algo en voz baja, leí el cartel del nombre de la calle. Que nombre más extraño. Parece el nombre de una calle de dibujos animados. Calle Wallaby 42. Vaya nombrecito tan estúpido. Claro, acorde con sus inquilinos.
- Ya, ya lo sé. La calle es Wallaby 42, 3ºD.- vaya nombre más tonto.
-NOOO. NOOO.- ¿que la pasa a esa tía loca?
-Bella… ¿estas bien?- preguntó preocupado mi hermano. Normal, que una chica se pusiera histérica gritando "nooo" tirándose de los pelos es cosa de preocuparse.
-Emment, ¿Cómo se llama tu hermana?- ¿nuestra hermana? ¿Qué tiene que ver nuestra herm…? Claro, todo. Como siempre.
-A… lice. Se llama Alice. Pero, ¿que pasa Bella?- mi hermano estaba al borde del tartamudeo. Siempre le ocurría cuando estaba nervioso o cagado de miedo. Creo que es una mezcla entre los dos.
-ALICEEEEEEEEE! ¡SAL AHORA MISMO! ¡YA! ¡ENANA INSUFRIBLE!-¿Enana insufrible? Ja, es como llamamos a nuestra….hermana. No… no puede ser.
-Eh, no me digas que nuestro piso alquilado es…
-Sí, es el mío. Tu hermana… es esa de allí.-señalo hacia arriba y la vi. Mi hermana estaba escudada detrás de Jasper, que estaban asomados en el balcón.
-No, no, no y mil veces no. Me niego.-Oye, yo tampoco quiero estar en el mismo sitio que tú.
-Bella… ¿qué ha pasado? ¿Porque me has llamado con ese grito?- mi hermana, por una vez en la vida, parecía que no tenía ni idea de algo. Aunque es demasiado pronto para sacar conclusiones precipitadas.
-¡VOY A SUBIR Y TE VOY A ARRANCAR UNO A UNO ESOS PELOS QUE TIENES, BRUJA!- ¿Cómo se atreve a llamar así a mi hermana? Vale, es un poco bruja en todos los sentidos. Parece que sabe todo antes de que ocurra. Es como un oráculo. Se entera de todo.
-Ey, un poco más de respeto a Alice.- Je, soy un ejemplo de hermano mayor.
-Oye, tú realmente conoces bien a tu hermana, ¿verdad?- ¿eso es una pregunta o una afirmación?
-Sí, claro que conozco a mi hermana.-Vaya pregunta.
-Pues, parece que no, pero seguro que sabía que el coche se me rompería, ya que me ofreció mil veces coger su coche, y fíjate tú, hoy, ni siquiera lo mencionó ni una sola vez. Lo que quiere decir que, ella sabía esto, y que Emment y tú, que casualmente sois sus hermanos, me socorreríais. Aunque tengo la idea de que sabía que Emment fuese el que me ayudará y no tú.
-Eso dalo por supuesto.-estaba furioso… no ya tanto por esta mujer, sino por que todo lo que decía podía ser cierto, y no hay cosa que más odie, que Alice tenga razón.
-¿Y porque no subimos y lo aclaramos como personas civilizadas?- fue la primera vez que mire a mi hermano con asombro. Como si hubiera hablado por primera vez en su vida.- No sé tú, Edward, pero yo quiero ver a Alice, y no desearía verla en un ataúd.
Bella subió como si el diablo le pisara los talones. Emment iba también rápido. Creo que tenía una mezcla entre impaciencia por ver a Alice y miedo a que Bella la matase nada más verla.
Alice había dejado la puerta abierta, y al entrar vi un gran comedor. Había en la mesa dos bebidas. Y plantada tras Jasper, estaba Alice, con una cara de terror que nunca juro haber visto. Bella se iba acercando a ellos muy lentamente, farfullando algo por lo bajo. En el rostro de Alice, se formó una sonrisa muy miedosa, como pidiendo perdón.
-Alice… sabias todo lo que me iba a pasar, ¿no es cierto?
-Bueno…tenia una vaga idea de que Edward y tú no os llevaríais muy bien desde el principio pero…-¿Cómo sabia que esta y yo no nos llevamos bien?
-Pero nada. Alice… He pasado una tarde horrible con este ser, menos mal que en tu familia tuvieron a un hijo normal, con modales.-Ja. Ya verás cuando veas comer a tu caballero con radiante armadura. Se te caerá el mito.
-Ya, Edward es un poco bruto y un cascarrabias- Oye… que diga eso tu propia hermana duele.
-Ya esta bien de hablar de mí como si no estuviera. ¿Quiere decirme alguien, que leches pasa aquí?- Sabia perfectamente que estaba pasando, pero no tenía fuerzas para asimilarlo.
-Bien, como veréis, está es la casa de la que os hable. Aquí viví con Bella y Jasper, hasta que él y yo nos enamoramos y nos fuimos a vivir juntos.- Alice lo contaba mientras era masacrada a base de miradas que le lanzaba Bella. No sé como no se amedrentó. Esa es una mirada que ni a mí me ha dirigido.
-Pues yo no acepto a este engendro de mono.- ¿engendro? ¿De mono? Madre mía que vocabulario tan soez que tiene la niña.
-Yo tampoco tengo ganas de estar contigo, guapita.- nada, ni dos segundos tardó en dirigirme la intensa mirada asesina que le regalo a Alice.
-Pues ya no podéis moveros de aquí. ¿O no recordáis que os mandé el contrato por fax y me lo mandasteis junto con la primera cuota del mes? Legalmente sois inquilinos de este inmueble, y tenéis ya pagado un mes. Bella no puede echaros a menos que os devuelva el dinero. Pero Bella ya lo ha tenido que gastar y no tiene dinero para devolverlo, así que os tendrá que dejar vivir aquí, por lo menos un mes.
Aluciné con lo que había dicho Alice. Nunca creí que mi hermana podría saber tanto de leyes. Nunca había demostrado gran interés por una rama que no fuese la moda.
-Alice, ¿cómo sabes todo eso?- Emment también se dio cuenta de que era raro que supiera tanto de leyes.
-Ah, me lo ha dicho Jasper. Es abogado y sabe un montón. El otro día en el baño no había ninguna revista para leer, y estaba ese libro y me dio esa idea.- que mente tan retorcida la suya.
-Bien entonces… ¿por qué no nos tranquilizamos todos y vemos vuestras habitaciones? Te gustará mi habitación Emment, tiene vistas al patio, donde juegan los niños.-Dijo Alice, encandilando automáticamente a nuestro hermano. Lo que le gustaba jugar con los niños. Es peor que un niño pequeño.
Bella desapareció. Parece que no le interesaba nada a esta mujer.
Alice nos iba enseñando las habitaciones. La de Emment era muy grande. Decía que cada habitación tenía un cuarto de baño y arriba había una terraza enorme. Es una casa bastante grande para lo que parece por fuera.
Mi habitación era mucho más grande que la de Emment, y las vistas daban a las montañas. Esta Alice sabe lo que nos gusta a cada uno. Pero… una luz al final del pasillo me atrajo. Alice dijo que había una biblioteca, pero no mencionó donde exactamente. ¿Será ahí?
Era un cuarto grande y confortable. Estaba amueblado con una cama, un escritorio, y lo que más me gustó… una enorme vitrina con discos y vinilos. Era la habitación perfecta, excepto por…
-¿QUÉ HACES EN MI HABITACIÓN?- …salvo porque era el cuarto de ella. Salió hecha una furia de su cuarto de baño.
-Buscaba la biblioteca que mencionó Alice.-me interesaba bastante este cuarto, pero me gustaría ver el baño… ohhhh, perfecto.
-Pues esta allí, zopenco, frente a mi habitación, y ahora vete.-Wooh, tenía prisa… pero bastante tarde… ya he elegido.
-No, ya que este será mi cuarto. Me gusta este. Me lo quedo.-Ja. Soy rencoroso, ¿qué pasa? Donde las dan, las toman, guapina.
Bella PVD
No me lo puedo creer. No. Este tío se está vengando de mí. No debía haber hecho eso. Esto no quedará así.
-ALICEEE!-esta mujer se iba a enterar de lo que vale un peine. Me trae a un invitado no deseado y encima le tengo que ceder mi habitación. Ni muerta.
-Bella… ¿qué pasa? Y ese grito...ah, vaya…Edward, ¿no?- ¿cómo? ¿Ya se ha dado cuenta de lo que ha hecho o ya lo sabía? Bruja.
-¿Cómo que "ah vaya…Edward"? que dice que se queda. Que se queda aquí.-Estaba alucinando todavía no me lo creía.
-¿Te quedas? es genial, Edward, ¿te ha gustado tu habitación?-Alice no se había dado cuenta… o se hacia la tonta.
-No, no me ha gustado. Me quedo aquí. En esta habitación.- Dijo el cavernícola sonriendo con sorna.
-Edward, no puedes. Es la habitación de Bella. La tuya puedes amoldarla a tu estilo.-Menos mal, pensaba que se pondría de su parte. Esta Alice, es una gran amiga.
-Vale… Vale… lo haré de otra manera entonces.- Y desapareció. Bah, me da igual. Se fue…que no vuelva.
Pero estaba totalmente equivocada. Reapareció con un colchón y una almohada. ¿No estará pensando lo que estoy pensando? No creo que piense que le voy a dejar que se atrincheré en mi habitación.
-No, ni se te pase por la cabeza. Fuera.-No puedo creer que lo esté haciendo.
-¿Es qué no lo ves? Estoy acomodándome en mi nueva habitación.- y dicho esto, se tumbó con los brazos tras la cabeza en ese horrible colchón.
-Ay, mi madre…. Bueno, ya está. Hacer lo que queráis, yo me voy de aquí. Estáis locos.-dijo la mayor loca de todas… Alice… será cobarde.
Madre mía. ¿Qué voy a hacer ahora con este degenerado aquí? Para cabezona, yo.
-Respira hondo… Bien. Emment, ¿te gustaría comer algo?- necesito mucha, mucha paciencia, para no matar al espantajo durmiente.
-Sí, ¿Qué hay?-Que ricura, es tan mono. Parece un niño pequeño.
-Lo que tú quieras. ¿Qué prefieres?- espero que no me pida una cosa muy complicada… tampoco es que tenga una despensa muy grande.
-¡PIZZA! Hace tiempo que no como pizza… ¿puede ser de pepinillos?-¿De pepinillos con vinagre? Qué asco… pero bueno, se la haremos de pepinillos en vinagre.
-Vale… de pepinillos… ¿en vinagre? ¿No creerás decir de pepperoni?-Es que parece tan infantil, que seguro que confunde hasta los nombres.
-No, quiere decir exactamente eso. Se me cayeron una vez los pepinillos en vinagre encima de la pizza, y le gusto por lo que veo. No he vuelto a comprar pizza desde esa vez. Me da asco.- que susto me dio, apareció sigilosamente por detrás. Es todo un fantasma, en todos los sentidos.
-No te he pedido tu opinión, pero visto que no te gustan….la haremos de pepinillos en vinagre.- Con tal de verte la cara de asco me pongo feliz.
-Tú verás. Si quieres acabar con dolor de barriga.-Y se fue al comedor y encendió la televisión.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Hola. ¿Qué tal? ¿Os va gustando? Espero que sí. ^^
Muchas gracias a todas (y no sé si también todos) y por supuesto a la jefa suprema de los fics… EEEEEEEEEEEEETNIIIIIIIIE CHAN… FIUUUUU…(intento de silbido)^^U
Un besete enorme y "be water, my friend"
