Una Chica Peculiar

Capitulo 7

Edward P.D.V

Ay, madre, ¿Qué he hecho? Está inconsciente. No se mueve… y… dios, no, por favor… Está sangrando.

No puedo dejarla así, por muy mala que sea, es culpa mía. Tiene que verla Emment.

-¡EMMENT! ¡NECESITO TU AYUDA!- Esperé pero no contestó.

La llevo en brazos hasta el comedor y veo a Emment que estaba con los cascos puestos… Bailando. Normal que no me escuche.

-Emment, escucha, Bella está sangrando.- Por fin me vio el muy tarugo.

-¿Edward? ¿Qué ha pasado?- Joe, como se concentra cuando es de lo suyo.

-Estábamos en la habitación, y discutimos, y bueno…luego, se tropezó con el taburete y se dio con el pico de la mesa.- ¿Por qué tengo que estar dándole tantas explicaciones?

- Colócala en el sofá de lado con mucho cuidado. Esta en un estado semiconsciente.- ¿Semiconsciente? Esta totalmente ida. No se mueve, ni dice nada. No está aquí.

-Mierda, el maletín está en el coche. Da igual, seguramente en su cuarto de baño haya… trae un botiquín.- ¿Y ya está? ¿Solo eso?

Fui a por lo que me había pedido. En el baño había un completo botiquín con todo lo que podría necesitar en una operación de vida o muerte… Parece ser que le pasa constantemente esto.

-Toma. Había un arsenal de cosas allí en el baño.- Ni me miró.- ¿Te puedo ayudar?- No estaba muy seguro si podía ayudar, yo no soy el médico.

Nunca entenderé como una persona como él, ha conseguido el título de medicina, a la primera, y con matrícula de honor.

Cogió el botiquín enorme, y comenzó a rebuscar. Sacó una gasa de algodón y la empapó en agua oxigenada. Yo inconscientemente, le ayude a retirar unos mechones para que lo hiciera mejor. Me siento culpable por lo que le ha pasado. Pero nunca lo reconoceré delante a la bruja.

Limpió la herida. Era bastante fea, pero no tenía ni idea de medicina, así que, no sabía el grado de gravedad.

-Emment…es muy fea… ¿es muy grave?- No me gustaba la cara de concentración de mi hermano. Siempre parece que es más grave de lo que es. Y eso que pensábamos que no se tomaba nada en serio.

-No, Edward. Se ha dado un buen golpe. Le dejará un terrible dolor de cabeza y un gran chichón. La herida no necesita puntos. Pero ¿Sabes qué? Debes disculparte con ella.- ¿Qué? ¿Disculparme? ¿Por su torpeza? Ni loco.

-Fue ella la que se tropezó. Yo no la empujé.- No, si al final seré yo el malo de la película.

-Ya lo sé. Pero seguro que parte de ese tropiezo es causa tuya. Edward… Te conozco. Algo has hecho. Si no, no habrías preguntado la gravedad de la herida.- Jo… no, si tonto no es.

-Vale. Ya veré si lo hago o no. Según como se comporté ella.-Dije señalando al cuerpo inerte de Bella.

-Bueno, algo es algo. Llévala a su habitación. Intenta que no apoye la cabeza.- ¿Cómo quiere que evite que no apoye la cabeza? ¿No pensará que…?

-¿Quieres que pase la noche en vela para que no apoye la cabeza?- No puede pensar eso…no. Imposible.

-No, no se me había ocurrido. No, yo te decía que la dejaras de lado solamente, pero ya que estás atrincherado en el suelo de su habitación, como mínimo podías procurar que no apoye la cabeza boca arriba.- Estúpida bocaza que tengo. ¿Para qué das ideas, idiota?

Pues nada, tendré que velar el sueño de la princesita amargada.

La llevé a su habitación. Le quite los zapatos, los calcetines y la chaquetita. Pero al quitar esta última prenda, casi me da un síncope. La niñita escondía una camisetita de tirantes minúscula. "¿Pero no tiene frío? Hmmm… bonitas tet…" ¡NI LO PIENSES! Mente sucia, retorcida y calenturienta.

Vale, he visto muchos cuerpos mucho más desnudos que este, pero fue tan de repente, tan de sorpresa que no lo esperaba. He de admitir que tiene un bonito busto, pero no puedo pensar eso de esa arpía.

La arropé en sus sabanas y la coloqué de lado. Y ha esperar toda la noche. No sé ni porque estoy haciendo esto "Sí que lo sabes. Te sientes culpable, porque sabes que en el fondo ha sido tu culpa, y esta es tu forma de enmendarlo sin que se dé cuenta la dueña de ese par de te… " ¡CALLA! Estas obsesionado. Bah, no son para tanto.

Bella P.D.V.

Dios. Como me duele la cabeza. Es horrible. Pero… ¿Qué ha pasado? Lo último que recuerdo es a… ¡ÉL! ESE IMBE…grrr que rabia. Como lo pille lo reviento a martillazos. El muy… ¿Cómo? ¿Qué hace ahí, dormido de esa manera? ¿Está…apoyado en el escritorio…frente a mi cama? ¿Por qué? ¿No tenía la trinchera al otro lado? Ah, pues sí. Sigue ahí el colchón. Pero… ¿Por qué está ahí? ¿Y así?

No sé, pero no me importa. Pero, tiene que estar muy incómodo. Debería despertarle.

Al levantarme, me di cuenta que no tenía ni la chaqueta, ni los calcetines. ¿Lo habría hecho él? ¿Y sí…? No…no, que ni se le haya pasado por la cabeza hacer… que si no… Correrán ríos de sangre. Pero... Se lo preguntaré.

Qué raro, dormido parece un angelito. La verdad, es que todos los malos, dormidos son unos angelitos, hasta que se despierta a la bestia.

-Edward. Despierta. Edward- Nada, ni caso. Ni siquiera zarandeándolo. Esta totalmente dormido.

-Déjame… No… Apo…yes… No… Cuidado… Cabeza…No….- ¿Pero qué… dice esté? ¿Está loco ya? No, creo que ya lo estaba de antes.

-Edward, venga, tienes que irte a dormir a tu colchón. Venga, vamos.- Tengo que levantarle porque sino él ni se inmuta.

-No…tengo que… no… cuidado… la cabeza… -Y directamente se derrumbó. Literalmente. Se desplomó, con mi tan mala suerte, que me arrastró a mí con él.

Si alguien entraba ahora mismo en esa habitación, vería a un chico encima de una chica. Posiblemente en una situación muy romántica y tierna, pero en estos momentos, muy incómoda y pesada. Entre mi dolor de cabeza y la terrible masa, de por lo menos 80 kilos, no estaba para nada cómoda.

-Edward, por favor, quítate de encima. Me estás aplastando la…- No puede ser lo que está haciendo. No. Para. Me muero.

Edward en un estado de inconsciencia muy masculino, estaba abrazándome, colocando su cabeza entre mis pechos. Estaba totalmente encajado entre los dos, restregando todo su morro por ellos.

-Mmmmm- No, si encima el tío se pone cachondo. ¿Pero con quién estará soñando, como para ponerse así?

-Mmmmm…-Suspiró, y con una sonrisa en la boca, se quedo dormido.

El muy idiota estaba, literalmente, en un abrazo de oso mortal. Tenía sus piernas enroscadas entre las mías. Y los brazos tras la espalda, peligrosamente cerca del culo. Tarde. Ya había llegado. No sé porque, pero sé que está dormido y lo hace inconsciente… Llamarle sexto sentido.

-Edward, por favor… despierta… me estás poniendo nerviosa… y bueno, un poco de otra forma… pero no es plan… y menos contigo… Edward... por dios…- Nada, no había manera de mover al increíble hombre garrapata.

Cada vez hace más y más calor. "Normal, ¿Cuándo fue la última vez que...?" CALLA… no quiero ni pensarlo. "Venga… No me digas que no te has dado cuente de ese cuerpo pecaminoso que tiene ese…" ENGENDRO… ese engendro del demonio no tiene ningún cuerpo, excepto el de un monstruo deforme y feo… que… que…. Vale, lo reconozco… el muy tonto tiene un buen cuerpo, pero una pena de cerebro. ¿Te vale así? "A mí no me mires, solo soy tu conciencia, que curiosamente soy tus más oscuros pensamientos. Así que si yo pienso así… tú lo mismo"NO… antes muerta.

-Mmmmm… - ¿Y ahora qué le pasa?- que bien… huele.- ¿Le gusta como huelo? Pero… si no uso ningún perfume…

Aprovechando que estaba relativamente quieto, me escabullí de allí en cuanto pude. No podía estar más ahí. Este hombre estará soñando con una modelo despampanante y es capaz de soñar con hacerle el amor, y capaz es de hacerlo sin mi consentimiento. Y haber como se lo explicas a un sonámbulo.

Sí, creo que Edward es sonámbulo. No puede ser que, con lo que le he movido, no lo sea. Una persona normal me hubiera pegado una buena paliza por despertarla tan bruscamente.

Al salir al comedor, observé que eran las 6 de la mañana. Buena hora para despertarme. Creo que es la primera vez que lo hago sin prisas y sin despertador. Será por el dolor de cabeza.

Ay, madre. El sofá… está lleno de sangre. Pero… si yo caí en la habitación, ¿Cómo es que hay sangre aquí también? Ay, que dolor…Todo es tan confuso.

Fui hasta la cocina y me preparé un tazón grande de leche calentita. Necesitaba mucho azúcar para el horrible dolor de cabeza, así que le eché bastante chocolate.

Edward P.D.V

Pi...

¿Qué es eso que se oye a lo lejos?

Pi…pi…

¿Pi...pi?

Pi…pi…pi…PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

Arggg, es el puto despertador de la niñata. ¿Es que esta sorda o…? ¿Qué hago yo en la cama de Bella? Recuerdo que estaba en el escritorio y….

-¡Ya está bien! Apaga ese maldito despertador, niña malcriada. No hay quien pueda contigo… APAGALO…APAGALO- ¿Pero qué coño le pasa a la vecina? ¿Por qué da esos golpes en la pared?

-Tranquilícese señora, no vaya a darle un infarto.- Joder, como están los humos por la mañana, bien temprano.

- ¿QUÉ ME CALLE? TÚ NO ME MANDAS CALLAR, NIÑA ESTÚPIDA.- Pero, ¿Cuando la he mandado yo callar?

-Yo no la he mandado callar, pero sí podría hacerlo. Siento defraudarla señora, pero el blanco de su ira no está aquí.- Es verdad… ¿Dónde está Bella?

-¿No está?- Juraría que lo dijo con mucho regocijo.- ¿La niñita del despertador no está? ¿Se ha ido para siempre?

-Creo que no, todavía debe de estar por algún lugar de esta casa.- Me parece estúpido estar teniendo esta conversación entre las paredes.

-Por cierto, ¿Tú quien coño eres? ¿El novio de la Bella durmiente?- Joder, que directa la señora… un momento... ¿Ha dicho novio? NO.

- No, no… soy su nuevo compañero de piso…- Repito, ¿Qué hago hablando así? Nunca he sido tan hablador… y menos con una señora, que estimo que será de unos 50 años o más, y menos, a través de un inanimado trozo de ladrillo.

-¿Se va la loca?- ¿Loca? ¿Se refiere a Alice? Sí, está loca, como una cabra… Pero que lo diga otra persona, no me gusta. Soy su hermano, y como tal, tengo derecho única y exclusivamente, para meterme con mi hermana. Nadie más.

- Un poco de respeto señora, que es mi hermana.- Insisto… ¿Qué estoy haciendo?

-¿Y? me da absolutamente igual… esas dos niñatas, y el otro chico, ese que es tan rarito… no son buenos.- ¿Por qué lo dirá?

-¿Por qué lo dice señora?- Joe, me ha picado la curiosidad.

-No es ético que dos chicas compartan piso con un hombre. Seguro que se montan ahí unas horquillas de esas.- ¿Horquillas? No querrá decir…

-Orgias, se llaman Orgias.- Me puedo imaginar la cara de la señora.

-Pues eso es lo que he dicho. Que no son trigo limpio esa panda de chiquillos.- Que puritana la señora… Pues no me quiero imaginar cuando se enteré que ahora hay dos hombres y una sola mujer. Ya sí que seriamos el chisme del vecindario.

-Bueno, señora, tengo que cortar…digo irme… hasta otro momento.- Que estúpido.

Al salir de la habitación, vi una luz al final del pasillo. Muy leve, y no era de la luz de fuera. Principalmente porque eran las 7 de la mañana y parecía ser que en Forks era muy común no ver la luz solar.

Bella estaba tumbada en el sofá, con una tacita de chocolate. Estaba dormida. Tenía una sonrisa en rostro. ¿Qué estaría soñando? La verdad, la chica es muy guapa, un buen cuerpo y un rostro angelical. Pero claro, cuando está dormida. Cuando está despierta, es el demonio en persona. Se le frunce el ceño, le arden los ojos y esa boca nada más que suelta veneno.

Vale, yo no es que yo ayude mucho a cambiar eso, la verdad. En un primer momento, me dio pena verla allí tirada. Pero fue ella la primera que empezó… ¿o fui yo? Me da igual quien fuese, es mucho más divertido hacerla enfadar.

Si había sonado el despertador, eso tendría que significar que tenía que ir algún sitio. Puede que a trabajar. Podría dejarla ahí y no despertarla. Soy malo, pero no tanto, así que la despertaré. Por lo menos tengo el consuelo de que la he despertado. Y eso es malo. Creo.

-Bella. Despierta. Ha sonado el despertador.- Nada, la tía esta no despierta.-Bella… despierta.- Ni sacudiéndola se despierta.- BELLA.

-Mmmmm, déjame…Quiero dormir…imbécil.-Vaya. Parece que para eso sí es espabilada.

-Bueno, no digas que luego no te lo advertí.- Yo lo intenté. Aunque no tengo testigos.

Al cabo de dos minutos llegó Alice. Estaba alterada. Parece ser que no nos vio al entrar. Al verme, suspiro como aliviada. ¿Pensaba que me había pasado algo? ¿Tan peligrosa es Bella?

-Ufff, Edward, tenía miedo de que Bella te hubiera matado. Cuando me fui estaba muy nerviosa. Bueno, ¿porque no hablamos ahora que Bella se ha ido al trabajo?- ¿Trabajo? Ostras, tenía que ir al trabajo.

-Estooo… Bella esta tumbada en el sofá, Alice. Sonó el despertador y la he intentado despertar pero no quiere.-Lo intenté. Poco, pero lo hice.

-Ay, no. Bella… despierta. Joder. Vas a llegar tarde…otra vez.- Ósea, ¿Qué esto es normal en ella?

-Parece que no llegará.-No paraba de gruñir.

-Edward, en su habitación está el despertador, tráelo.- ¿Pero…Por qué tengo que traer algo para ésta mujer?

Fui a su habitación y traje el dichoso despertador.

-Aquí tienes el despertador.- Pero, ¿Qué diferencia hay con él o sin él?

-Gracias. Ponlo para dentro de un minuto. Voy a ir preparando las cosas.- Y se fue. Me dejó solo con la Bella durmiente y el pequeño despertador.

Puse el despertador un minuto después y esperé. No sé que quería Alice con ello, porque había desaparecido a quien sabe dónde.

Sonaría el despertador en diez segundos y Bella estaba plácidamente dormida. Parece que tiene un maravilloso sueño.

Bella P.D.V

-Gracias, señor Presidente. Es una gran satisfacción recibir el premio Pulitzer de Fotografía de sus manos. Si me permite, ¿Podría tomarle una instantánea? – Sí, estoy recibiendo el Pulitzer del presi. Este es el sumun en mi carrera como fotógrafa profesional.

-Por supu… PI... - ¿PI? ¿Qué pasa?- Pi… Pi... PIPIPI- Hmmm, suena como…

-¡EL DESPERTADORR!

*CRACK*

-Ay… duele… -¿Qué ha sido eso? ¿Sonó como algo roto? Un momento… estaba soñando, ¿pero porque? Hacía tiempo que no soñaba con nada.

-Como que es mi barbilla la que has roto, so bestia.- ¡EDWARD! ¿Qué hace aquí? Ah, tengo que ir al trabajo.

-¿Qué hora es? No, tengo que...- No… llegaré otra vez tarde, y encima Mike está de un pesado, que es capaz de chantajearme con eso.

-Bella… toma esto y aquí tienes el bolso con todo. Edward te llevará, ¿Verdad, hermanito?- Dios, ¿Qué haría sin Alice?... ¿Qué ha dicho que quien me va a llevar a donde? Ni loca… "Bellita… sino dejas que te lleve, llegarás tarde… y ya sabes… Mike. Con eso te lo digo todo"

-No. Tengo un terrible dolor de barbilla por la culpa de esta loca. ¿Qué manera es esa de despertarse?- Hablo el indicado… tú me distes un golpe en la cabeza, que es peor.

-¿Y qué hacías para estar tan cerca, eh? No intentarías sobrepasarte aprovechando que estaba dormida, ¿verdad?- Ja, chúpate esa listillo.

-Sí, que ganas. No, me dijo Alice que pusiese el despertador y sonó en ese momento. Antes los Pingüinos volaran, antes de que yo intente algo contigo.- ¿Y entonces… la escenita de ayer qué?

-Bella, sino te vas ahora, no llegarás a tiempo. Todavía tienes un margen. Corre.- Es verdad, tenía aún un poco de tiempo.

Cogí la mano de Edward, y lo arrastré literalmente conmigo. Engullí la tostada, y la otra se la metí a Edward en su boca. Estaba tan perplejo que casi se atraganta. Qué pena.

Edward no paraba de quejarse, diciendo que él se negaba a conducir. Pero necesitaba por lo menos las llaves, que curiosamente decía que las tenía en los calzones. Qué asco. Yo paso de tocar esa cosa. No es que no me guste, pero sus partes pudientes no me atraen. "Aún" CALLA. Voy a tener que hacer algo contigo y urgente "Ya, como si pudieras. Ya lo intentaste y fracaso estrepitosamente. Atente a las consecuencias, monina"

-Dame las llaves. AHORA- el muy chulito se había cruzado de brazos y se apoyó en el coche.

-¿No te ha enseñado modales el Padre Sam? ¿Cómo se piden las cosas, Bella?- Encima con recochineo. "Tiene razón. Quien algo quiere, algo le cuesta. Tienes que pedírselo bien" Ya, pero si le doy una mano, me arranca los brazos. No. Me niego.

-Edward…Por favor… ¿Así?- Dios, lo que me está haciendo hacer. Qué vergüenza.

-Hmmm… No. Mucho más. - ¿Pero qué quiere que haga? ¿Qué se lo pida de rodillas? No… Ni de coña. "Venga. Dale el gusto. No es tan difícil. ¿No?" Claro, como tú no tienes que hacerlo, Arpía.

-Por favor… ¿Me dejaría las llaves?- Juro que cuando duerma, le ahogo con la almohada.

- Más.- ¿Más? Se me están hinchando mucho las… "No lo digas. Que hay niños delante" ¿Qué niños ni que ocho cuartos? Aquí no hay nadie… esto es mi cabeza. Déjame en paz, loca.

-Ufff… ¿Harías el inmenso honor de permitirme conducir este hermoso coche hasta mi lugar de trabajo?- No quiero ni mirar la hora… tiene que ser tardísimo.

-Un poquito más.- Yo lo mato. Lo reviento contra el asfalto, le arranco la yugular a bocados y le dejo desangrándose. "Bella, contrólate. Queda tiempo aun" ¿Cómo leches puedes saberlo si yo no he mirado la hora? "Ahhhh… misterios de la vida. Nunca lo entendería"

-Grrr… Ufff… Oh, señor todopoderoso, Dios del Olimpo, si me permitierais a esta simple plebeya tomar las llaves de su estupendo y fabuloso carruaje, para permitirme desplazarme hasta mi destino… Oh, señor misericordioso. Hermoso entre todos los mortales, ¿Me concederéis mi deseo? ¿Por favor?- Ya está. He caído en lo más bajo que podía.

-¿Así que soy hermoso?- *CRACK* Se acabo autocontrol. Yo lo mato.- Vale, vale. Me convenciste. Pero yo te llevo. No dejo a nadie llevar mi coche.- ¿Y tanto para eso?- ¿Qué hora es?

-Aún en hora, pero no queda mucho… ¿Por qué lo preg…?- No llegue a terminar la frase, porque Edward abrió la puerta y me empujo en la parte de atrás del coche.

-Tendrás que ir indicándome por la carrera. ¿Por dónde tiro?- Joder… iba tan rápido que no me daba tiempo a ver por dónde íbamos ya. Se nota que le gusta la velocidad, porque estaba totalmente concentrado. "Y concentrado está realmente guapo, ¿no?"

-NO. ¿CUÁNDO PODRÁS CALLARTE DE UNA VEZ?

-No he dicho nada. En serio… estas realmente loca. No lo niegues.- ¿Eh? ¿Lo he dicho en alto? Mierda.

-Que gires a la derecha, he dicho- Idiota.

Por fin ya divisaba allá a lo lejos la tienda. Queda muy poco para llegar. Ya estoy y en el tiempo. "Y todo gracias a Edward y su conducción temeraria sobre suelo mojado" Sí, ahí no te voy a quitar razón… su conducción es temeraria. "Na, tú no cambias"

Edward P.D.V

*CRACK*

-Ay… duele… -Eso tendría que decirlo yo.

-Como que es mi barbilla la que has roto, so bestia.- Que golpe. Me ha dado un cabezazo cuando se a levantando tan de súbito.

-¿Qué hora es? No, tengo que...- Estaba totalmente enajenada. Respiraba muy rápido y parece que le va a dar un ataque. No es muy raro con el ruido de ese despertador. Despierta hasta los muertos. Con razón se queja la vecina.

-Bella… toma esto y aquí tienes el bolso con todo. Edward te llevará, ¿Verdad, hermanito?- ¿Qué? Mi hermana está loca si piensa que hare eso y por las buenas.

-No. Tengo un terrible dolor de barbilla por la culpa de esta loca. ¿Qué manera es esa de despertarse?- Y encima me mira con esa cara de demonio diminuto.

-¿Y qué hacías para estar tan cerca, eh? No intentarías sobrepasarte aprovechando que estaba dormida, ¿verdad?- ¿Yo? Si claro. Por supuesto. ¿Se nota la ironía?

-Sí, que ganas. No, me dijo Alice que pusiese el despertador y sonó en ese momento. Antes los Pingüinos volaran, antes de que yo intente algo contigo.- "¿Los pingüinos no volaban ya?" No, de estar tanto tiempo en el mar que se les han atrofiado las alas y ahora las usan para nadar y… ¿Pero qué hago contándome esto a mi mismo?

-Bella, sino te vas ahora, no llegarás a tiempo. Todavía tienes un margen. Corre.- Que he dicho que no…ARGHHHH…

La muy loca me arrastró por la puerta, no sin antes meterme en la boca la tostada. Bueno, por lo menos me da de comer la secuestradora.

-No pienso conducir. Ni loca pienses que te voy a llevar a cualquier lado.- Si pensaba que me iba a quitarme las llaves lo lleva claro.- Las llaves las tengo escondidas en mis calzoncillos. Así que… si las quieres… no tienes nada más que cogerlas.- Es mentira. Las tengo en la chaqueta, pero eso ella no debe saberlo. Ja.

-Dame las llaves. AHORA- Nunca me ha gustado apoyarme en el coche, pero en esta situación lo requiere.

-¿No te ha enseñado modales el Padre Sam? ¿Cómo se piden las cosas, Bella?- Andas lista si piensas que te lo voy a poner fácil.

-Edward…Por favor… ¿Así?- Como me estoy divirtiendo ver crecer esa vena gorda en la sien de la niñata. "Si, y que buena vista tenemos de sus pechos" SILENCIO. ¿Es que no piensas en otra cosa que no sea el sexo? "Oye… que soy tu cabeza, si yo lo pienso, tú también."

-Hmmm… No. Mucho más. - ¿Cuánto puedo sacar con esto? Solo le falta ponerse de rodillas.

-Por favor… ¿Me dejaría las llaves?- Creo que no me gusta esa mirada…es demasiado asesina por su parte. Da… mucho miedo. Pero tengo que ser fuerte.

- Más.- Ja, que divertido. Le están rechinando los dientes.

-Ufff… ¿Harías el inmenso honor de permitirme conducir este hermoso coche hasta mi lugar de trabajo?- ¿Inmenso honor? Eso me gusta... pero…

-Un poquito más.- Me está dando cada vez más miedo. Su cara está echando humo.

-Grrr… Ufff… Oh, señor todopoderoso, Dios del Olimpo, si me permitierais a esta simple plebeya tomar las llaves de su estupendo y fabuloso carruaje, para permitirme desplazarme hasta mi destino… Oh, señor misericordioso. Hermoso entre todos los mortales, ¿Haríais ese inmenso placer? ¿Por favor?- Oh my God… digo… dios mío… cuanto alago junto.

-¿Así que soy hermoso?- Agh… No… se me engancha al cuello. SOCORRO "Eso te pasó por hacerte el gracioso" - Vale, vale. Me convenciste. Pero yo te llevo. No dejo a nadie llevar mi coche.- Nadie toca a mi niña. Excepto Emment y bajo pena de muerte.- ¿Qué hora es?

-Aún en hora, pero no queda mucho… ¿Por qué lo preg…?- No hay tiempo. Nos vamos cagando leches.

-Tendrás que ir indicándome a la carrera. ¿Por dónde tiro?- Empuje a Bella en la parte de atrás y arranqué velozmente. Mi pequeña responde como una campeona. "Parece que quieres más a tu coche que a tu propia madre" No. A mi madre la quiero mucho, pero mi madre no corre como esta preciosidad. "Ains, hombres" Esto… eres yo… eres hombre… ¿O es que soy gay? "Tú lo que eres es un hombre muerto como no estés a lo que estas. Que vas a 100 por mojado, insensato" Joder.

-NO. ¿CUÁNDO PODRÁS CALLARTE DE UNA VEZ?

-No he dicho nada. En serio… estas realmente loca. No lo niegues.- En serio…cada vez me da más miedo. Esta loca de remate. ¿Qué le he hecho yo ahora? "Tendrá la menopausia" La menopausia es para las personas mayores, Bella no tiene más de treinta años. ¿Por qué tengo que tener estas conversaciones contigo…que soy yo? "Y yo que sé. ¿Y a mí que me cuentas? Tendrás doble personalidad."

-Que gires a la derecha, he dicho- ¿Qué mosca le ha picado a esta ahora? Yo no la entiendo. Ni entiendo a las mujeres. Nunca las entenderé. Son muy raras. Estas locas. Todas. Hasta mi madre y mi hermana. Bueno, mi hermana gana a todas estas, porque encima está orgullosa de ello.

-Ya. Es ahí. Aparca allí a la izquierda.- Ya llegamos, por fin.

Parece que ya llegábamos al trabajo de Bella. Bajó tan rápido que no se acordó de quitarse el cinturón de seguridad, con la consecuencia de que se pegó un golpe en la frente. Ahora entiendo el arsenal de medicamentos y vendas para golpes en el cuarto de baño. Es una patosa peor que el pato Lucas.

-Bella, tranquila, ya te desato.- No sé porque, pero por más que la veía, no entendía como a podido sobrevivir todo este tiempo. Es un peligro para sí misma.- Ya está. Corre o llegarás tarde. Y no hemos hecho de tripas corazón los dos para nada, ¿no?

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Lo siento mucho… sé que es muchísimo tiempo, pero he tenido muchos problemas, tanto personales como profesionales. Mi abuelo, al que tengo muy cerca(escasos 6 pisos de altura) se puso muy muy enfermo, y somos mi madre, mi abuelita y yo, los familiares más cercanos (Mis tíos viven en comunidades muy lejanas) y bueno, mi cabeza no estaba pendiente de otra cosa que no sea cuidar de mi abuelo… aunque más bien era para distraer a mi abuelo. Es un gruñón y se aburre muchísimo en el hospital (las enfermeras estaban hasta el moño de él), así que me llevaba el Dvd portátil y nos poníamos a ver películas del oeste, películas de tiros, y esas cosas que tanto le gustan ver los abuelos a la hora de la siesta.

Y bueno, luego paso que me quedé sin trabajo… bueno, llevo tambaleándome en la cuerda floja desde enero de este año, pero al final la cuerda quebró, y todos nos hemos ido al carajo, por no decir algo más fuerte.

La pobre Etnie llevaba sin saber nada de mi durante meses… y la verdad es que no me acordaba absolutamente de nada por tener demasiadas cosas en las que pensar. Lo siento mucho, pero otra cosa no puedo hacer. No os preocupéis que dejarlo no lo voy a dejar (De momento las cosas andan más tranquilas), ya que al estar en paro ya tengo más tiempo libre… y mi abuelillo está mucho mejor… ya está en casa y ya puedo ir a verle a casa cuando quiera sin tener que ir al hospital que no me dejaban ir con el portátil (aunque no entiendo porque con el Dvd sí, pero bueno…cosas de médicos)

Así que, lo siento y gracias por la espera. Gracias también a las que se han inscrito en las alertas pesé a mi tardanza. Y sobre todo a Etnie-Chan, por ser tan buena amiga… que anda que no ha escuchado (bueno, leído que es peor) mis problemas. ^^ Eres un amor. Ojala nos veamos alguna vez. Cuando este todo más en calma.

Os quiero. Un besazo enorme a todas y espero que os guste este capítulo.