Capitulo 9: rescate.
Tomoyo y Shikamaru estaban volando atreves del desierto en la espalda de un gran ave roja. Shikamaru tenia un muy mal presentimiento y deseaba encontrar lo mas pronto a Temari. Tomoyo se dio cuenta de eso y tomo entre sus manos su collar en forma de estrella y dijo:
- estrella guardiana de mi poder. Te pido que tu verdadera forma reveles. – la estrella comenzó a brillar entre sus manos y poco a poco se convirtió en un bastón tan largo como ella y que tenia una estrella en uno de los extremos – guíanos a donde esta….
- Sabaku no Temari – termino de decir el conjuro Shikamaru.
Tomoyo arrojo el bastón y este comenzó a girar en el aire hasta que finalmente se detuvo señalando el oriente. Ella tomo el bastón y con la cabeza le indico a Akai, la ave en la que estaban volando, que fueran hacia el oriente. Akai obedeció y, consiente de que no sabían cuanto tiempo tenían, Tomoyo coloco el bastón sobre su cabeza mientras decía:
-¡velocidad!
Akai comenzó a volar mas rápido, pronto llegaron al bosque que estaba entre Suna y konoha. Akai no se detuvo hasta que una lluvia de kunais la obligo a detenerse para evitar que le dieran. Shikamaru y Tomoyo se asomaron para ver quien era el atacante y se sorprendieron al ver a una gran cantidad de "personas" sin rostro.
- son los mismos que atacaron a Sora* - dijo Tomoyo mientras giraba su bastón en su mano derecha – Akai y yo nos encargaremos de ellos, tu busca a tu novia. Debe estar en algún lado unos kilómetros adelante.
Shikamaru asintió con la cabeza y de un salto bajo de Akai. Una lluvia de kunais amenazaba con matarlo mientras estaba en el aire, pero en un rápido movimiento sacó de su pecho la espada de la voluntad y dando un giro en el aire logro detener el ataque. Una vez que estuvo en el suelo hizo un corte horizontal para hacer que la tierra se recresbajará y mandara a volar a esos seres sin rostro. Tomoyo los apunto con su bastón y los encerró en una esfera de aire mientras que Shikamaru aprovechaba para salir corriendo del lugar.
Tomoyo veía correr a Shikamaru y una vez que estuvo lo suficientemente lejos decidió que era el momento de derrotar a esos molestos seres que, si no fuera por el hecho de que no tienen rostro, parecían seres humanos.
- listo Akai.
El ave roja movió la cabeza afirmativamente y Tomoyo libero a los seres sin rostro que inmediatamente después recibieron el aliento de fuego de Akai. Una vez que los vio caer inmóviles al suelo Tomoyo dio su tarea por hecha y decidió que era el momento de irse, pero no se habían alejado mucho cuando chocaron contra un muro invisible.
- ¿Qué es esto? – pregunto Tomoyo algo confusa. Empezó a girar en su mano derecha su bastón y lo detuvo señalando el sol –neblina.
Una densa neblina comenzó a salir de su bastón y esparcirse por el lugar, pero había algo que la retenía e impedía que se esparciera por todo el bosque. Akai voló hasta el punto más alto al que la neblina llego y Tomoyo comprobó sus sospechas: estaban atrapados en el interior de un campo de fuerza. Con un rápido giro de su bastón Tomoyo desapareció la neblina y descubrió que los seres sin rostro ya se habían recuperado.
- deberemos detenerlos. – dijo Akai con una voz profunda – esas cosas son indestructibles, pero ¿recuerdas como la detuvimos la última vez?
- son indestructibles por un jutsu. Si detengo el tiempo y luego ataco será fácil derrotarlos. Akai, mientras yo me encargo de ellos tú deberás destruir el campo de fuerza.
El ave asintió con la cabeza. Tomoyo respiro profundo un segundo, para detener el tiempo se necesitaba una gran cantidad de energía a si fuera por solo unos segundos. Giro su bastón en frente de ella para poder concentrarse y mientras lo detenía señalando al sol grito:
- ¡tiempo! Te ordeno que te detengas.
Una brillante luz fue desprendida por el bastón en ese momento y el tiempo fue haciéndose cada vez más lento hasta que finalmente se detuvo. Los únicos inmunes a ese conjuro eran Akai, Tomoyo y lo que estaba fuera del campo de fuerza. Tomoyo inmediatamente hizo un corte horizontal con su bastón a la vez que decía rayo provocando que una lluvia de rayos saliera de su bastón y acabara con sus enemigos. Al darse la vuelta vio como Akai había logrado destruir el campo de fuerza.
Tomoyo deshizo el conjuro y el tiempo volvió a correr normalmente, pero la cantidad de energía que uso fue tanta que su bastón volvió a tomar la forma de un collar y ella se vio obligada a sentarse en el suelo mientras respiraba forzadamente. Akai se le acerco y con cuidado la ayudo a subirse a su espalda. Estaban a punto de irse a buscar a Shikamaru cuando una nueva lluvia de kunais los detuvo. Akai se volteo a ver el posible lugar de donde provenía el ataque y se encontró con un hombre de cabellos oscuros con ojos del mismo color y que usaba gafas.
"ese hombre es idéntico a la descripción que dio Eiji del sujeto que le borro la memoria"
….
Shikamaru corría a través del espeso bosque intentando encontrar a Temari, pero no había rastro de ella. Se detuvo un momento a pensar y fue en ese momento que se acordó de algo. Coloco su mano sobre su pecho y sacó el arco que siempre acierta y disparó una flecha pensando en el rostro de Temari.
- si disparo un flecha pesando en alguien a quien no quiero lastimar, la flecha me llevara hasta esa persona.
La flecha de color verde salió volando varios metros y Shikamaru la siguió, pronto la flecha se incrusto en la tierra dejando a Shikamaru algo confundido.
"tal ves abajo haya una cueva subterránea"
Pensó Shikamaru mientras pegaba su oreja al suelo y así pudo escuchar lo que parecían ser unos gritos de una voz que le resultaba muy conocida:
- temari.
Dijo Shikamaru mientras guardaba el arco y sacaba su espada. Hizo un corte horizontal que destruyo parte del suelo, pero que fue insuficiente para destruirla por completo. Repitió el movimiento una y otra vez, cada vez se sentía mas angustiado, Temari no gritaría a menos que se tratara de algo muy grave. Finalmente la tierra cedió y Shikamaru entro de un salto a una cueva subterránea donde vio atada de pies y mano a Temari sobre un pentagrama hecho con huesos.
Se acerco a ella, pero cuando estaba a punto de entrar los huesos comenzaron a brillar mientras que despedían una fuerte cantidad de electricidad que electrocuto a Shikamaru mandándolo a volar varios metros hacia atrás provocando que chocara violentamente contra un muro.
En ese momento escucho la risa de un hombre que le resulto familiar. Tomó una posición defensiva y vio aparecer de entre las sombras a uno de los hombres que lo habían secuestrado
- cuanto tiempo sin verte. – dijo ese hombre con una maléfica expresión en su rostro.
Shikamaru pensaba atacar cuando unos hilos negros empezaron a sujetarlo impidiéndole moverse. Al ver detenidamente al hombre vio que de sus dedos salían esos hilos.
- creo que escogí bien mi carnada. Llegaste en muy poco tiempo y lo mejor de todo: solo.
Dijo ese hombre mientras jalaba los hilos que tenia en su mano derecha haciendo que Shikamaru se acercar a Temari, pero, al igual que antes, los huesos emitieron un poderoso campo eléctrico que lo electrocutó y lo mandó contra el muro al otro lado de la habitación.
El hombre repitió esa acción una y otra vez mientras que Temari solo podía ver. El hombre no se detuvo hasta que vio a Shikamaru toser sangre al chocar contra el muro de piedra. Nuevamente jalo los hilos con los que tenía atrapado a Shikamaru, pero esta vez lo hizo de tal manera que arrastro su cuerpo por todo el suelo.
El hombre contemplo todos los cortes y quemaduras que le había provocado. Lo miro detenidamente un rato hasta que se aburrió de hacerlo y comenzó a patearlo. Temari cerró los ojos para no ver tal escena, pero pronto tuvo que abrirlos de golpe al sentir que algo le apretaba el cuello cortándole su suministro de aire: se trataba de una de las cuerdas negras que la tenían amarrada.
Shikamaru veía como ese hombre se acercaba a Temari mientras la asfixiaba con uno de sus hilos. Deseaba levantarse y ayudarla, pero su adolorido cuerpo no le permitía moverse. Ahora el hombre reemplazo el hilo con su mano, pero en lugar de ahorcarla, acerco su rostro al de Temari y la besó en los labios mientras que con la otra mano empezaba a recorrer sin el menor rastro de vergüenza el cuerpo de la rubia. Eso fue mas de lo que Shikamaru podía soportar y, arrodillado en el suelo, uso su técnica de posesión de sombras para inmovilizar al hombre e inmediatamente después atravesó con su sombra el corazón de ese hombre.
Los hilos que sujetaban a Temari desaparecieron, pero cuando ella intento salir del pentagrama recibió un choque eléctrico.
- aun debemos arreglar esto.
Dijo Shikamaru acercándose al pentagrama con dificultad, en verdad el dolor que sentía en su cuerpo era insoportable. Estaba a punto de revisar el pentagrama cuando algo lo golpeo y lo arrojo a un muro haciendo que empezara a toser grandes cantidades de sangre.
Levanto la vista para ver quien era su atacante, pero no había nadie. Los golpes se repitieron una y otra vez hasta que uno de los golpes fue tan fuerte que termino haciendo que Shikamaru atravesara la pared. Shikamaru abrió los ojos y se vio rodeado de 20 de los seres sin rostro. Se levanto del suelo con dificultad e intento regresar por donde había llegado, pero el muro se había repuesto solo.
En ese momento sintió un fuerte ardor en su brazo derecho y al ver de que se trataba vio que uno de los sujetos sin rostro le había clavado un kunei. De repente vio como esos sujetos se le acercaban y cuando estaban a escasos metros de él los atrapo en su técnica de posesión de sombra. Estaba muy agotado y no creía poder seguir usando esa técnica por mucho tiempo por lo que sacó su arco y les disparo a todos una flecha roja en la cabeza.
Después de eso se vio obligado a liberarlos y para su horror los hombres sin rostro se le acercaron como si nada dispuestos a calvarle sus kunais. A penas lograba esquivar sus ataques y en cuento vio una oportunidad sacó su espada y sin rodeos los corto a todos por la mitad.
Se disponía a buscar a Temari cuando algo lo comenzó a golpear, no podía ver que era lo que lo atacaba, pero estaba seguro de que se trataba del mismo que lo había atacado hacia un rato. Cansado de esa situación uso su espada para destruir el muro que lo separaba de Temari levantando una gran cantidad de humo con el que pudo localizar al ninja que lo estaba atacando y una vez que lo localizó uso su espada para cortarlo a la mitad.
Fue hasta donde estaba Temari y usando su espada destruyo el pentagrama que la tenia atrapada. Ella una vez que se vio libre corrió hasta donde estaba Shikamaru y lo hizo sentarse contra una pared. Reviso sus heridas y si bien no eran graves era notorio que Shikamaru no se encontraba muy bien.
- ¿Por qué gritabas? – pregunto Shikamaru con voz cansada
- yo nunca grite. Ese sujeto lo hizo imitando mi voz.
- entonces caí en su trampa. Lo mejor será irnos.
Shikamaru se levanto con dificultad del suelo, y con ayuda de Temari salieron de la cueva subterránea. Al salir vieron acercase un enorme ave roja, Temari se puso en posición defensiva, pero al poco tiempo sintió la mano de Shikamaru en su hombro indicándole que eran amigos. Pronto vieron a Tomoyo bajando del ave mientras decía:
- ¡atacaran a konoha!
- lo mejor será ir a informarles – dijo Shikamaru - ¿vienes Temari?
- se trata de nuestro principal aliado, es obvia la respuesta.
Diciendo eso los tres subieron a la espalda de Akai que empezó a volar a konoha. Si bien no contaba con el conjuro de velocidad de Tomoyo, no les costo mas que un día llegar a konoha, pero cuando llegaron el ataque ya había iniciado.
….
En mi mente este capitulo quedaba mejor…
Ahora les dejare el titulo del próximo capitulo: ¿EL FIN DE LA ALDEA DE LA HOJA?
Habrá suspenso, peleas a muerte, amor, odio, confesiones inesperadas…
Bueno creo que con eso tengo como para 5 capítulos o uno de mas de 10.000 palabras.
*Sora significa cielo como ya dije y si a la aldea de la arena le dicen Suna ¿Por qué yo no puedo hacer lo mismo con la mía?
