¡Ouuu! ¡Estoy que me caigo de sueño, pero si no subía esta capítulo ahorita, ya no lo haría después!
Disclaimer: los personajes de Twilight son de Stephanie Meyer (a mi solo me pertenece Mina, y la historia está narrada desde su punto de vista).
*Nota:
-diálogos
-"mensajes telepáticos"
-susurros a velocidad vampírica
"Soprano"
By Ninie
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-¡Ven conmigo, Mina! – pidió Esme, encaminándome a la puerta. – Te preparé el desayuno.
-¡Oh, no debió molestarse! – me sentí muy apenada.
-¡No es ninguna molestia, Mina! ¡Me hace muy feliz tenerte aquí! - «¿Y eso por qué? ¡Acaba de conocerme!», Esme me veía de una manera que nunca había experimentado, en cierta forma me sentía... ¿querida?... No sé lo que era, pero estar junto a esa vampira también me hacía feliz.
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Capítulo 5. A dieta.
El resto de los Cullen, mi hermana y Felix, bajaron junto a nosotras. Pronto la impecable cocina de Esme estuvo abarrotada. Me sentía algo ridícula al ser la única que comía, además que parecía ser el principal centro de atención. Sin embargo, pronto me olvidé de las miradas curiosas sobre mí, y fue bastante fácil al probar la deliciosa comida de Esme, para ser vampira, ¡tenía muy buen sazón! En el castillo nadie sabía cocinar ni un huevo cocido, y a menos que Gianna se apiadara de mí, tenía que pedir comida a domicilio... ¡ya me sabía al dedillo las cartas del menú de todos los restaurantes de Volterra!
Heidi y Felix no dejaban de criticarme mientras degustaba la deliciosa comida, ambos coincidían en que nunca me habían visto devorar con tanto entusiasmo. Y no podía contradecirlos, ciertamente nunca había probado algo tan bueno. Agradecí infinitamente a Esme, y no dejé de halagarla mientras comía, ella parecía muy satisfecha.
Después de un rato los demás dejaron la cocina, y una vez que terminé de cenar, Esme, Rosalie y yo les seguimos. Heidi veía TV con Alice y Emmett en la estancia; Felix se encontraba de pie frente al enorme ventanal admirando el bosque en el exterior; Jasper y Carlisle ocupaban dos butacas en la sala. Esme me llevó con ella y nos sentamos en un sofá, Rosalie se sentó en otro. Mi hermana dejó su lugar frente al televisor y se acomodó a mi lado reposa brazos del sofá.
No pasó mucho antes de que Carlisle iniciara la conversación. Al parecer ya había tenido tiempo suficiente para conversar con mi hermana y Felix, y estaba al tanto mi "condición". Parecía muy contento de saber que mi padre había encontrado a alguien después de tantos años solo, aunque hubiera sido algo pasajero, ya que mi madre había muerto al dar a luz.
Esa mañana, entre otras cosas, Carlisle me puso al tanto de lo que anteriormente había hablado con mis compañeros mientras dormía. No por nada ellos habían accedido a quedarnos ahí esa noche, sucede que, lo que acontecía en Seattle estaba más relacionado con los Cullen de lo que pudimos imaginar. Ellos sospechaban que los neófitos "descontrolados" habían sido creados por una vampira de nombre Victoria... de algo me sonaba el nombre, pero me guardé mis comentarios y seguí escuchando.
Tiempo atrás, poco menos de un año, la familia de Carlisle se había encontrado con un trío de vampiros nómadas: Victoria, James y Laurent... los nombres me seguían sonando, me parece que en alguna ocasión escuché a papá y los tíos discutir sobre un trío de nómadas que cazaba a sus anchas y sin el menor cuidado, tres fugitivos que respondían al mismo nombre que esto tres que los Cullen mencionaban.
Pero seguí callada y atenta al discurso del buen amigo de mi padre. Sucedió que durante ese encuentro con los nómadas, James, su líder, se había interesado en dar caza a una humana, que por ese entonces era novia de Edward, y éste, por supuesto, mató a James para salvarla. El punto era que ahora, en venganza, Victoria se había propuesto dar caza a la desafortunada humana... ¿por eso creaba un ejército de neófitos?... debía estar seriamente desequilibrada, ¡tanto rollo por una humana!... ¡Lo que hay que ver!
Cuando Carlisle terminó con su relato sobre la actual sed de venganza de Victoria hacia su hijo, sentía como si me hubiera tragado una pelota de tenis. Miré alrededor, inspeccionando los rostros de los Cullen presentes, todos reflejaban lo que yo sentía internamente, pero más uno en particular. Miré de reojo a Jasper, quien en esos momentos parecía muy entretenido mirando por la ventana.
-"Jasper... ¡me vas a hacer llorar!" – le dije.
-¿Eh?... ¡Perdón, Mina! – se disculpó distraído, el nudo en mi garganta se redujo. Sus hermanos lo miraron como si se hubiese vuelto loco.
-Mina no ha dicho nada, amor. – comentó Alice, con dulzura. Jasper me miró confuso.
-No, Jasper, no alucinas... – confirmé interpretando su expresión – "soy telépata" – dije para toda la familia. Todos me miraron, sorprendidos, aparentemente de que mis labios no se movieran. – pero eso no es lo importante ahora.
Brevemente le expliqué a Carlisle sobre los tres fugitivos que la guardia había estado persiguiendo sin resultados, y ya no era difícil entender el por qué. De acuerdo con lo que los Cullen habían averiguado, la vampira de nombre Victoria, tenía una habilidad extraña para evadir el peligro, algo así como "instintos" superiores a los de un vampiro común... ¡Con razón nunca pudieron atraparlos! Entonces, las dudas me asaltaron...
-¿Jane y Alec saben todo esto? – pregunté a mi hermana.
-No, ellos se fueron antes de que Carlisle nos contara... ¿cierto Felix? – el aludido asintió desde su lugar frente al ventanal sin apartar la vista del bosque. – Demetri se fue con ellos, - «¡Wiii!» - se vería raro que dos niños volvieran solos al hotel... – siguió explicando pero la interrumpí.
-¡Bien!... ¡No deben saberlo! – sólo entonces Felix volteó a verme, su expresión era tan desconcertada como la de mi hermana.
-¿Por qué? – musitó Heidi, a duras penas, me miraba como si no me conociera.
-Conoces a Jane... ¿necesito explicarme? – la miré fijamente – "¡Usaría lo que la humana sabe para poner a los maestros en contra de Carlisle!" – dije sólo a ella, no quería perturbar a los Cullen.
-Dudo que los maestros se vuelvan contra su amigo... - «¡Idiota!... ¿Tenías que decirlo frente a ellos?» - y si lo hicieran, unas palabras tuyas son suficientes para hacerles entrar en razón. – rodé los ojos, incrédula.
-¡Heidi! Contraria a la imagen que te has forjado de mí, ¡NO SOY OMNIPOTENTE, ENTIÉNDELO! – «¿Por qué tengo una hermana tan bruta?» respiré y me tranquilicé un poco – De cualquier forma no les pido que mantengan esto en secreto eternamente, sólo hasta que yo vuelva a casa y hable personalmente con ellos.
-Hablas como si no pensaras volver pronto... – me miró preocupada – Mina, ¿Qué estás tramando?
-Concluir con la misión, sólo eso. – afirmé.
-¡Pero, Mina!... Estamos sedientos, debemos volver a alimentarnos... aquí no podemos...
-¡Vuelvan, pero sin mí... solo les pido que no le den la mano al tío Aro hasta que yo vuelva!
-¡No! – bramó Felix desde donde se encontraba y en un parpadeo ya lo tenía a mi lado - ¡No me arriesgaré a revelar algo que te de problemas!... – confesó preocupado - ¡Me quedo! Aunque signifique que tenga que volverme... veg...veg...vegetariano – escupió la palabra con una mueca de asco – pero ¡no me iré! – sentenció con tal firmeza que me impactó, e incluso me avergoncé internamente de haberlo llamado troll múltiples veces, aunque solo fuera en mi fuero interno. Estaba consciente de que los ojos casi se me salían de las cuencas, pero no era la única, Heidi estaba igualita que yo.
-¡G-gracias! – tartamudee aún atónita. - ¡Sé el sacrificio que es para ti! – estuve a punto de llorar conmovida, cuando el grandullón me revolvió el cabello y dejó un beso en mi coronilla.
-Tú eres mi única "Maestra". – sonrió y miró a Heidi, esperando su decisión.
-¡Supongo que también me quedo! – dijo encogiéndose de hombros. - ¡Es mi deber como hermana mayor!
-¡Te quiero, "bruja"! – la abracé.
-¡Y yo a ti, "monstruo"! – correspondió el abrazo. Examiné de refilón a los Cullen, Esme estaba exultante contemplando la escena.
Esa tarde regresamos al hotel a despedir a Demetri que se regresaba a Volterra con el par de enanos. Por supuesto no era ningún tonto, y sospechaba que algo nos traíamos mi hermana, Felix y yo. Ahí fue donde tuve que echar mano de su "predilección" hacia mí, para convencerlo de que se llevara a los "gemelos del infierno" de vuelta a casa... ¡no, no al infierno! ¡Ojala!... sino a Volterra, y solo me costó la promesa de una cita... ¡Ow! ¡Una cita con Demetri!
¡Ahhh! Cap 5 completado, Capítulo 6. "Hostilidad en el bosque", proximamente...
Ahora sí, ¡¡A dormir se ha dicho!! ¡Bye, bye!
Besos, Ninie.
