*Nota:
-diálogos
-"mensajes telepáticos"
-susurros a velocidad vampírica
"Soprano"
By Ninie
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Capítulo 9. El experimento de Carlisle.
-¡No! ¡No! ¡Nooo! ¡Tutto meno questo! (¡Todo menos eso!) – suplicaba inútilmente. ¡Lo hecho, hecho estaba! El fin de semana, mi hermana y Felix me habían matriculado en el Instituto Forks, con ayuda de Carlisle, uniéndome a la fachada que los Cullen mantenían en este pueblito.
Ahora, me encontraba frente a la puerta de la dirección. Alice tiraba de mi brazo forzándome a entrar. Edward se limitaba a observarnos desde el aparcamiento reclinado en su volvo.
-¡Mina, no seas cobarde!
-¡Yo no soy cobarde! - «¡Ups! ¡Como que me suena de otra historia!» - ¡No quiero! ¡No quiero! ¡No quiero!
-¡Muy maduro de tu parte! – desde el estacionamiento, escuché el comentario de Edward a velocidad vampírica antes de que empezara a carcajearse.
Su comportamiento me distrajo un poco, y eso bastó para que Alice venciera. Me desconcertó verlo reír de esa forma, tan natural, tan... normal. Me preocupaba que el "experimento" de Carlisle no funcionara, ya había pasado una semana desde que lo iniciamos... ¡una tortuosa semana!
FLASH BACK
-¡Sigo sin enterarme! – musité.
-¡Carlisle tiene una teoría! – explicó Heidi.
-Intenté alejarme, poner distancia – comentó Edward con la mirada perdida en el paisaje de la ventana – pero eso solo me hizo desear cada vez más tu...
-¡Capisco! – interrumpí tratando de evitar los detalles escalofriantes. - ¿Cuál es su teoría Carlisle? – pregunté directamente al doctor.
-Edward se quedará aquí con ustedes – la mandíbula se me desencajo, ¡lo siento mucho si los demás lo notaron!... ¡Pero no era para menos! Acababa de saber que deseaba mi sangre, ¿y se iba a quedar? ¡O estaban ansiosos por deshacerse de mí, o querían volverlo loco a él! – pasará el mayor tiempo posible cerca de ti... con vigilancia por supuesto – agregó – hasta que se acostumbre a tu esencia y sea inmune.
-Mmm... ¿"Inmune" como las cucarachas a los insecticidas? – pregunté. Todos, incluyendo al propio Edward, miraron a Carlisle alzando las cejas. Heidi ahogó una risita.
-¡Como sea! – habló Edward sacudiendo la cabeza – Ya intenté hacer lo opuesto y sólo complicó las cosas... ¡Intentaré lo que sugiere Carlisle... claro... si tú no tienes inconvenientes! – concluyó mirándome directamente.
-¡Me da igual! – dije encogiéndome de hombros «¡Esa ni tú te la crees!» me dije a mí misma. «¡Ay di me!»
FIN FLASH BACK
Desde que comenzamos con el dichoso "experimento", cada día era un suplicio... para ambos. Para Edward por el hecho de tener que controlar sus instintos y resistirse a su sed, y para mí, porque no soportaba verlo así... o mejor dicho, "sentirlo" así... ¡Estúpida empatía de mierda!
Sin embargo, ahora que lo veía sorpresivamente divertido y relajado, empezaba a creer que la idea de matricularme en el instituto no había sido tan mala, al contrario, era una buena salida para distraerlo. Él ya había soportado mucho estando junto a mí toda la semana anterior, por mucho que odiara la preparatoria, era mi turno de hacer un "sacrificio" para estar con él... ¡Dios, ¿dije lo que creo que dije?... Me refería a mientras se acostumbra a mi esencia... ¡Rayos! ¡Eso no sonó mejor!
Cuando salimos de la dirección, Edward ya conversaba con una chica en el estacionamiento. Era bonita, un poco extraña quizás, pero bonita. Era muy pálida y tenía el cabello color caoba a media espalda. Cuando nos acercamos me miró y sus grandes ojos chocolate se abrieron desmesuradamente... ¡No creí que eso fuera posible!
-¡Ciao buon giorno! – saludé y sonreí amistosamente.
-¡Ho...hola!... ¿Eres Mina?
-¡Sip!... Mina Volturi, para servirte. – le tendí la mano, ella la estrechó aún sorprendida.
-Bella Swan. – se presentó. «¿Bella? ¿La "ex" de Edward?» Sus ojos viajaron hasta mi mano. - ¡Eres... cálida!
-¡Sipidipi! – asentí sin borrar mi sonrisa. Siendo franca, no me hacía mucha gracia conocer a "la ex", pero si lo pensaba bien, no tenía razón alguna para sentirme así; que encontrara a Edward atractivo no me daba ningún derecho sobre él. – Soy medio humana. – compartí con ella.
Alice y su hermano se limitaban a observar nuestro intercambio, ya que ni siquiera habían necesitado presentarnos.
-Pero... ¡eres hermosa! – insistió Bella, como si no pudiera dar crédito a esa posibilidad en un humano.
-¡Gracias, linda! ¡También tú! – respondí y guiñé un ojo. Edward soltó una risotada, incluso más fuerte que la de Alice, y Bella se puso colorada.
-M-m-me refería a... – dijo tímidamente, pero se interrumpió sacudiendo la cabeza - ¡Bueno! ¡Después de todo, también eres vampira! – resolvió en un murmullo más para sí misma.
-En realidad... – iba a explicarle que mi apariencia no era en "tan" sobrehumana, pero me pareció mejor mostrárselo. Tiré de la cadenita plateada en mi cuello y saqué el guardapelo de mi escote, lo abrí y le mostré la fotografía que mi padre había puesto en el interior – ella era mi madre.
-¡Wow! – las orbes chocolate de Bella contemplaban absortas la imagen de mi madre, una frágil humana. - ¡Eres idéntica... excepto por...!
-"¡El color de ojos!" – la voz mental de Edward opacó la de Bella. Fue entonces que reparé en que Alice estaba a mi costado contemplando la foto, mientras que Edward la veía por sobre mi hombro. Sin pensarlo me volví. Edward se tensó, entonces comprendí que estabamos demasiado cerca. Retrocedí un paso. - ¡Lo lamento! ¿Estás bien? – él asintió, pero puso otro paso de distancia de mí. No pude evitar sentirme... rechazada, pero lo disimulé.
-¿Qué pasa? – Bella se veía realmente desconcertada... ¡Oh, claro! Ella no sabía.
Yo no quise responder, Edward tampoco parecía querer hablar. Entonces, Alice rompió el incómodo silencio.
-¡Démonos prisa, o llegaremos tarde! Para variar. – tomó a Bella de la mano y ambas comenzaron a alejarse. Sabía que debía ir con ellas, pero no quería dejar a Edward solo.
-¿Edward...?
-Vamos. – rozó mi hombro con su mano y empezamos a caminar en silencio detrás de las chicas.
Ya nos llevaban una considerable distancia, para un humano, porque aún así pudimos escuchar como Alice la ponía al tanto de lo que ocurría entre su hermano y yo.
-¡No entiendo por qué tanto escándalo! – susurraba Bella, aparentemente molesta - ¡Él es perfectamente capaz de controlarse... lo hizo conmigo!... ¡Ahora se está portando como un idiota... y hiere los sentimientos de Mina! - «¡Ou! ¡Ella si se dio cuenta de mi reacción a su rechazo!» Yo la había escuchado, y sabía que Edward también, mantuve la vista fija en mis pasos, no podía verlo de frente en esos momentos.
-¡No es lo mismo, Bells! – susurró también Alice – ¡Lo de ella es más...! – alcé la vista para averiguar por qué se había interrumpido. Estaba mirando en nuestra dirección. Bella también se dio cuenta que nos acercábamos y no la presionó para continuar.
Seguimos caminando los cuatro, completamente en silencio, hasta llegar al aula de biología, donde tendríamos nuestra primera clase.
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Me bastó con un simple vistazo para comprender que la clase se desarrollaba en parejas de trabajo... «Seguro ya todos tienen pareja... ¡supongo que trabajaré sola!», pensé.
-¡Mina, serás compañera de Edward! – dijo Alice convencida. «¿Y esta desde cuando me lee el pensamiento?» La miré, intrigada.
-O si lo prefieres... – empezó a decir Edward en voz muy baja y me volví para verlo, tenía una sonrisa burlona en el rostro – puedes sentarte con "tu amigo" Mike Newton.
-¿Y quién diablos es Mike Newton? – solté sin querer, al mismo volumen, distraída con la sonrisa de Edward. Bella y Alice giraron las cabezas hacia el fondo del aula. - ¡¿Perché a me?! – solté un gritito ahogado.
Héme aquí, actualizando antes de ir a la camita... ñ_ñ jijiji. ¡Gracias por tu comentario Azulpurpura! Como ves, aquí sigo, no me abducieron los aliens jajaja...
