Que tal, aqui les traigo la conti de este fic, tambien aprovecho para decirles que probablemente el siguiente cap sera de un rango 18 +, se los digo para que modifiquen el filtro de edad , bueno aqui le sdejo con la conti
Capitulo IX: ¡La llave!, a un paso de descubrir la verdad
Se podría decir que había un variado abanico de formas de infierno en la tierra, ir de compras a un centro comercial una semana y media antes de navidad era una de esas
- ¿Quién dijo que esto era una buena idea? Pregunto Sora mientras ella y mimi se abrían paso entre la gente
- Tu, creo que dijiste algo que no habías hecho las compras de navidad y que tenias que comprar algo para todos o tu familia te excomulgaría, ¿es verdad o mentira?
- Verdad – suspiro Sora
- Bien, ¿por donde quieres empezar?
- Por correr hacia la salida – comento la pelirroja en broma
- Vamos Sora, hemos tardado 45 minutos en viajar hasta aquí, ¿Para quién tienes que comprar regalos?
Sora dio un respingo y sacudió bruscamente la cabeza mientras una empleada vestida con bata blanca les ofrecía probar una colonia
- Empecemos por tu compras
- Ya las he hecho – contesto mimi alegremente – el otro día fui a Akihabara y había rebajas en varios artículos así que compre regalos para los próximos diez años
- Si ya habías hecho tus comprar por qué viniste?
- Porque no te quería dejar sola, ahora dime, ¿Para quién tienes que comprar regalos?
Sora considero la pregunta, si algo bueno tenía el desastre causado por Matt era que la lista de regalos había disminuido bastante, ni compañeros de trabajo, ni novios ni amigos en Tokio que habían demostrado que no eran amigos de verdad, luego miro a mimi, ella le seria fiel hasta la muerte, era como la hermana que nunca había tenido, también pensó en sus padres, TK y Kari, también pensó en comprarle algo a Yoshie pero también le llego a la mente la persona que creía que no volvería a ver… Tai, Sora sacudió su cabeza para no pensar más en el moreno y concentrarse más en las compras
- Tengo que comprar algo para mis padres, claro – dijo Sora curioseando en una sección de cremas hidratantes, a Kari y TK también les comprare algo y también algo que no tiene que ver anda contigo – mimi esbozo una ancha sonrisa y señalo la sección de joyería
- En ese caso deberías echar un vistazo ahí, al lado del cartel morado, hay un montón de cosas que jamás me pondría con mi vestido verde que usare cuando salga a cenar con Izzi en noche vieja – respondió ella guiñándole un ojo
- Lo tendré en cuenta
- Y supongo que no tendrías anda que ponerte si terminaras pasando noche vieja con el súper galán que tienes
- ¿Mi súper galán? – repitió Kelly
- No te hagas, estoy hablando de Tai, el galán que viene a la tienda a hacerte regalos
- ¿Tai?
- Exacto, creo que es un sustituto mucho mejor que Matt
- No te hagas ideas raras mimi, solo estamos buscando la manera de salir del monumental embrollo causado por Matt, además el solo es mi amigo
- Claro Sora, por eso se besaron la otra noche del encendido del árbol
- Mimi – Sora frunció el ceño
- ¿Qué?, no me digas que no hay química entre ustedes
- No voy a decirte nada – dijo Sora – hemos venido a comprar, no a hablar
- Bien como tu digas, sabes me esta dando hambre, ¿Qué te parece si vamos a comer algo?
Sora se sentó en la silla roja de platico echándole azúcar a su café mientras se preguntaba qué demonios le estaba pasando. ¿Por qué se le desbarataba el cerebro cada vez que pensaba en Tai?, Tai siempre había sido su mejor amigo desde que eran pequeño y claro que le dolió mucho que él se haya marchado hace nueve años, no sabía por qué pasaba eso pero claro no era la primera vez que le pasaba, incluso antes de empezar a salir con Matt algo en Tai hacia que a ella se le doblaran las rodilla
- Estas pensando en el ¿verdad? – pregunto Mimi al ver lo pensativa que estaba la pelirroja
- Mira no se por que insistes en que hay algo entre nosotros – le dijo a mimi – después de lo que a ocurrido con Matt estaría loca si me enrollara con otro hombre, y más aun con Taichi Yagami
- Dicen que cuando un se cae del caballo tienes que volver a montarte – dijo mimi dándole una pinchada su filete
- Ni siquiera me gusta, ya te dije que solo es mi amigo, crees que después de nueve años puede venir aquí como si nada hubiera pasado – protesto Sora excepto que ella sabía perfectamente que eso era mentira
- Vamos Sora, es natural, después de que tu novio de engaño te enrollas con su mejor amigo por despecho, se que Matt no le importaba mucho su relación, en cambio Tai siempre a estado al pendiente de ti aun siendo solo tu amigo, además por la forma en la que niegas parece que el es muy bueno en la cama
- No nos hemos acostado para nada – replico Sora
- Vale, pero te ha besado, a lo que voy es que Tai ahora maneja tu barco
- No necesito que nadie maneje mi barco – mascullo Sora
- Claro que sí, todo el mundo lo necesita
- Ni siquiera lo conoces bien
- Siempre me he fijado en el cuando están juntos, incluso cuando éramos niños, y tal parece que a tu madre y a Yoshie le agradan, eso es suficiente para mi – Sora abrió la boca pero la cerro enseguida – eso creía – añadió mimi con satisfacción – solo digo que dejes de darle vuelta, ¿Qué tal si Tai es tu Príncipe azul?, o mejor dicho de la Dulce Pena, recuerdo que así le decían en el instituto
- Oye que tal si pedimos el postre – comento Sora tratando de cambiar la conversación, lo ultima que necesitaba era estar hablando de Tai
Mientras tanto Tai se encontraba en el parque que estaba cerca de su casa dominando el balón como lo hacía de niño pensando que el problema de estar en Odaiba era que allí no tenía nada que hacer aparte de hacer de detective. Podía leer sus correos electrónicos y hacer algunas llamadas a sus compañeros y amigos pero eso consumiría a lo mucho una hora y media al día, lo cual le dejaba mucho tiempo libre para pensar en Sora.
No había pasado ni un día desde que se besaron en el bosque, y en ningún momento de ese tiempo había dejado de desearla, no le importaba nada, ni la verdadera razón por la cual había vuelto a Odaiba ni que ella hubiera estado comprometida con Matt, solo le importaba lo mucho que la extrañaba en todo el tiempo que paso fuera. En cualquier otra situación, con cualquier otra mujer habría insistido hasta hacerla cambiar de opinión pero por la manera que ella había respondido al beso no le habría costado mucho pero como había pensando antes no era cualquier mujer, si no la pelirroja de la que siempre a estado enamorado.
En cuanto a los besos le estaba costando mucho olvidarlos. Hacia lo posible por no pensar en ellos por convencer a su cuerpo que lo que quería no hiba a pasar por lo menos de momento, pero lo que ocurría después del beso también estaba grabado en su cerebro, la mirada de Sora, aquellos ojos llenos de confusión suplicando que le diera más tiempo, Tai estaba totalmente loco por ella pero no sabía que si ella sentía lo mismo por el, no le quedaba otro remedio más que esperar a que Sora superara lo que fuera que el idiota rubio Oxigenado de Matt le hubiera hecho, solo esperaba que fuera antes de que el regresara a su vida y perdieran toda oportunidad de compartir algo más.
En la residencia de los Takaishi TK y Kari entraban a la casa del rubio después de dar un pequeño paseo por el parque cuando ve a su madre sentada en el sillón tomando el te
- Se ven muy felices, ¿Qué han estado haciendo? – pregunto Natsuko
- Solamente fuimos a dar una vuelta al parque – contesto TK
- Bueno me alegro que hayas vuelto, nenecito tu ayuda – dijo Natsuko echando una vistazo a los papeles que tenía en las manos – en estos días han llegado algunas facturas y otras cosas y la verdad con el problema de tu hermano no he tenido tiempo de revisarlas, ¿podrías ayudarme?
- ¿estás segura de que puedes confiar tu dinero a otro de tus hijos?
- Tú no eres Matt – respondió ella con un tono mordaz al tiempo que le entregaba los papeles – solo necesito que pagues algunas facturas
- De acuerdo, veamos de que se trata – respondió finalmente TK ahogando un suspiro
TK entro al despacho seguido de la extraña sensación que se encontraba en el mundo de su hermano, después de todo el despacho era prácticamente de el, ahí siempre estaba metido revisando varias facturas de Tricell, ahora se daba cuenta de lo que realmente hacia, TK decidió no pensar más en eso y decidió revisar todas esas facturas cuando su teléfono empieza a sonar, al revisar el numero que aparecía en la pantalla vio que se trataba de Tai, el no dudo y contesto al instante
- ¿Tai qué pasa? – contesto el rubio sorprendido por la llamada del castaño
- Nada, solo quería saber si habías encontrado algo en tu casa
- Lo siento Tai pero no he encontrado nada
- Estas seguro TK, si quieres Sora y yo podríamos ir ahí para ayudarte a buscar
- No estoy seguro, ¿en verdad crees que Matt haya dejado una llave aquí?, yo pienso que probablemente pudo haberse deshecho de ella
- Tal vez tengas razón, pero tenemos que abarcar todas las posibilidades ¿no crees?
- Supongo que tienes razón, no hace daño revisar – dijo TK mientras estiraba el brazo para colocar una pequeña esfera de metal en un recipiente de cristal cuando este aterrizo con un ruido metálico encima de todos los clips y otros objetos de escritorio, "probablemente Matt a echar cosas ahí", pensó el rubio cuando le llego a la cabeza, ¿se les habría pasado por alto buscar ahí?, TK atrajo el cuenco de cristal hacia él y empezó a revisar todo lo que había dentro, y justo allí, en el fondo del recipiente encontró una llave
- TK, ¿estás ahí?
- Tranquilo Tai estoy aquí – TK volcó el contenido del recipiente para sacar la llave, sin duda era la llave de una casa – Tai encontré lo que estaban buscando – dijo TK en un tono de victoria
- No bromees TK, ¿estás seguro?
- Por supuesto, puedes venir tu mismo a comprobarlo
- Excelente TK, entonces enseguida iré a tu casa
Tai colgó el teléfono, tenía que ir a la casa de TK lo antes posible cuando su teléfono vuelve a sonar, reconoció el numero era de su amigo Claudio, no sabía porque en ese momento el estuviera llamando pero pensó que sería mejor contestar
- Habla Yagami
- Tai, amigo mío me alegra haber dado contigo, ¿Qué tal van las cosas en casa?
- Que te puedo decir, no es lo que esperaba pero me estoy entreteniendo
- Bueno aquí las cosas van un poco difíciles sin ti
- Espero que no pienses mandarme fuera de la zona horaria porque aquí as cosas andan un poco delicadas
- Muchacho, ¿acaso crees que te haría algo así mientras estas ahí cuidando a tu santa madre?
- Por favor Claudio, creo que serias capaz de vender a tu propia abuela – dijo Tai en broma
- Posiblemente cierto – contesto siguiéndole el juego – per en este caso pensé que yo podría acercarme por ahí
- Vendrás a Tokio
- A comer, yo invito
- ¿Qué es lo que quieres ahora Claudio?
- ¿Qué te hace pensar que quiero pedirte algo? – pregunto Claudio fingiendo estar ofendido
- ¿has oído alguna vez la frase, "La comidas nunca son Gratis"
- Eso duele joven Taichi, ¿acaso vas a negarle a un viejo sus pequeños placeres?
- Tú no eres viejo Claudio
- Aun así tengo pequeños placeres
- Hay algo perverso en la forma en que lo dices
- Entones que dices, ¿aceptas o no?
- Claro, aseguro Tai – Mira Claudio tengo que irme, mándame la hora y el lugar en un correo electrónico – colgó el teléfono para después dirigirse a toda prisa a casa de TK.
