Hola mi raza, bueno despues de cierto tiempo al fin les traigo el penultimo capitulo de este fic, en este cap ai se da ceunta que no puede estar si sus amigos mientras que Sora hace un descubrimiento muy importante ¿Por fin podran saber cual es el paradero de Matt?, bueno los dejo para que puedan leer este capitulo, espero les agrade y dejen sus comentarios, dudas sugerencias ETC...


Capitulo XVII: Revelaciones, El Regreso De Matt

Si iba a hacer de Santa, Nochebuena era un buen momento para hacerlo. Sobre todo cuando todo su cuerpo hervía de ganas de hacer algo. Tocó con los nudillos a la puerta principal de un viejo amigo y aguardo a que abrieran, un tanto inquieto. Se había presentado sin avisar. Ya había visitado a la mayor parte de sus amigos, desde Joe hasta a Davis, solo faltaban visitar un par de casas mas. Justo en ese momento la puerta se abrió.

- Hola Mimi, que sorpresa encontrate en la casa de Izzi, Feli Navidad

- ¡Feliz navidad! – contesto mimi con una enorme sonrisa-. Quería pasar la Navidad con mi osito. !Izzi mira quien vino a visitarnos!

- Hola Tai, Feliz Navidad – comento el pelirrojo aunque ahora estaba mas concentrado en su ordenador como siempre y no ponía mucha atención a lo que pasaba a su alrededor

- No te preocupes Tai. Es la hora de su chat con su grupo de programadores de Linux. Por cierto ¿Qué me has traído? – miró con expresión resplandeciente el paquete que Tai traía en las manos

- Tu nunca cambiaras mimi – comento con una sonrisa - Solo es un detalle, es una fortuna encontrarlos a los dos juntos, así les podre dar sus regalo a ambos.

Mimí abrió llena de entusiasmo y se quedó mirando con ojos como plato su regalo. Era una foto de todos ellos cuando iban al instituto tomada en la pastelería de Yoshie, se podía ver a todos en la foto, Davis, Joe, TK y Kari, Ken, incluso salía Yoshie en el fondo atendiendo a sus clientes en la barra, metiendo alguno de sus bollos en alguna bolsa, su boca curvada en una sonrisa.

- Oh Tai – susurro parpadeando rápidamente.

- Kari me ayudo a elegir la foto, de hecho ella hizo casi todo el trabajo yo solo me encargue de sacarle copias y enmarcarlo

- Me encanta tai – lo abrazó llena de ternura y miró de nuevo la foto -. Y estamos todos, Mira ahí esta Joe y Yolei Y Davis, incluso Matt, Y…

Y Sora. Con su resplandeciente cabello naranja, sus risueños ojos color miel y un gesto travieso en los hombros mientras estaba en medio de los que antes habían sido los mejores amigos, antes de que Tai se distanciara tanto de ellos. Al principio, había estado tentado a elegir otra foto, pero aquélla era la que mejor había captado la amistad que tenia con todos ellos.

- Es bonita, ¿verdad? – pregunto Mimi -. Antes si lo era. Últimamente tiene la mirada perdida como si fuera un zombi- levanto la vista hacia él-. Igual que tú. ¿Quieres contarme que ha pasado?

- No pasa nada. Es sólo que no hemos encontrado las pruebas que buscábamos.

- Eso no es bueno. Claro que supongo que cuando las encuentren te irás, de modo que a lo mejor no es tan malo si hace que te quedes un poco más.

- No quiero hablar de eso ahora – dijo él

- Bueno no quiero incomodarte, pero la verdad es muy agradable tenerte aquí. Cuando Sora y tu iban por ahí con la sonrisa de alguien dispuesto a comerse el mundo.

- Yo no suelo quedarme en un sitio mucho tiempo.

¿o si? Lazos. Se habían creado nuevamente a su alrededor cuando el no prestaba atención. Su madre, Tk y Kari, Claudio, Mimi, Yoshie… Sora. Se suponía que hace tiempo había enterrado esos lazos que tenia, se suponía que era capaz se irse sin mirar atrás.

¿Pero porque siempre le mandaba a yoshie una postal desde todos los lugares que había estado, ¿por que siempre es comunicaba cada semana con su hermana? "Puedes repetirte hasta la saciedad que eres un hombre sin lazos emocionales, pero te mientes a ti mismo"; oyo de nuevo la voz de Sora y recordó las sombras que había en sus ojos

- La libertad también puede ser una trampa – dijo Mimi con ternura

Tai bajo la mirada hacia la risueña Sora de la foto y se preguntó qué demonios estaba haciendo.

- Puede – dijo lentamente y se levantó -. Pero es lo único que conozco

- ¿Por qué no…? – las palabras de mimi murieron en sus labios con un grito cuando la habitación quedó a oscuras - ¡Izzi! – grito

Se oyó un alboroto y finalmente apareció Izzi con una linterna en la mano

- Parece que se ha ido por todo Odaiba. Creo que ha sido un corte general – se acerco a la ventana y miró las farolas de la calle que también estaban apagadas-. Estaba chateando cuando de repente s efue la luz. Todo quedo a oscuras menos la pantalla de mi portátil. Parece que no se a hido la electricidad en toda la ciudad por que la conexión WiFi sigue funcionando.

- Sera mejor que me valla, Mi mamá y Kari están solas en casa y quiero ver si están bien

- Vale, pero ten cuidado. Las calles son un desastre cuando no hay luz. Llegar sano y salvo es lo importante – se inclino para darle un beso en la mejilla-. Gracias por mi regalo

- Un placer. Feliz Navidad.

El olor a pino, el fuego crepitante, los regalos debajo del árbol, los villancicos de Nat King Cole en el equipo de música. Debería haber sido la Nochebuena perfecta, un día perfecto con copos de nieve y todo.

Pasa Sora significaba tan sólo que había sobrevivido a otro día. Estaba sentada en un sillón, intentando leer, pero no dejaba de pensar en la conversación que había tenido con Yoshie. Quedarse en Odaiba. Montar su propio negocio. Dos días antes, cuando Yoshie se lo sugiriera, le había parecido absurdo. Un año, incluso un mes atrás, le habría parecido impensable. ¿ Pero y en el momento presente?

En el presente era lo que deseaba, pensó de repente. No se refería a vivir con sus padres y trabajar a jornada completa en la florería de su madre, sino tener su propia casa y su propio negocio. Podría labrase una vida confortable.

Y justo cuando abrió la boca para decírselo se fue la luz. El silencio cayó sobre la casa, el árbol quedó a oscuras. La única luz en la habitación era la del fuego.

- Iré por una linterna – dijo Haruhiko, levantándose tras esperar unos minutos a ver si volvía la luz

Toshiko se acerco a la repisa de la chimenea y encendió unas velas

- Son decorativas y funcionales.

- Estas son feas pero funcionales – dijo Haruhiko entrando con tres linternas -. Tomen una cada una

La novedad de la falta de luz desapareció rápidamente. Sin luz ni música, el ambiente festivo también se esfumó y las sombras emocionales se apoderaron de ella.

Para mantenerlas a distancia se levanto y fue a su habitación a buscar su iPod. Tenía que encontrar algo que le subiera el ánimo. Un poco de música los buenos 80's.

Se dejo caer de nuevo en el sillón. Decidió poner algo de los Rolling's Stone., pero cuando se puso a mover la rueda en busca del índice de música no los encontró.

- Voy a tomar algo de beber, suponiendo que encuentre el mini bar a oscuras – dijo su padre-. ¿Alguien quiere algo?

- Un Bailey's, por favor – dijo Toshiko

- ¿Sora?

- Claro – Sora sacudió la cabeza y pasó de nuevo todo el índice de música, prestando atención al nombre del grupo. Definitivamente los Rolling's Stone no estaban.

Al prestar más atención se dio cuenta de que no eran los únicos que habían desaparecido. Faltaban bastantes más grupos. Era un iPod lo que tenia en las manos, eso es seguro, pero no era el suyo.

Supuso que era de Matt. Se habría comprado uno sin decírselo. Siempre le había gustado el Azul. Y si desde el principio había decidido dejarlo en la casa segura no importaría mucho que los dos fueran del mismo color.

Aun así, algo tendría que haber en aquel reproductor que pudiera escuchar. Buscaría por genero para poder evitar algo que llevaba el insípido titulo de los Top 40 de música Pop.

Aquella era una de las muchas diferencias entre Matt y ella e incluso que Tai. Ella prefería mas música de los 80's, como Scorpions o Led Zepelin, Tai siempre había sido de Metallica, Iron Maiden o cualquier otra banda de Metal; Matt prefería a Ashlee Simpson o Britney Spears. Aunque le gustaban mas las cantantes que su música.

Era interesante que pensar en su traición ya no le hiciera daño. Anhelaba tanto a Tai que no había lugar para nada más. Lo echaba mucho de menos. Echaba de menos a la persona con quien podía hablar, que la entendía sin tener que explicarle las cosas. No le importaba que no pudiera quedarse allí con ella, que su vida estuviera en otra parte, lo quería, simple y llanamente. Por un momento, el recuerdo de estar entre sus brazos fue tan vivo que la sensación de pérdida la dejo sin aliento.

Cerró los ojos y apoyo la frente en la mano tratando de aliviar el dolor. Le darían un encargo en la otra punta del mundo. No estaban hechos el uno para el otro. Por mucho que ella lo sintiera así, no funcionaria y tenía que aceptarlo y seguir adelante.

- ¿estás bien?

Al levantar la vista vio a su padre que le tendía un vaso de tubo con un poco de la bebida tradicional navideña de la familia.

- Gracias Papá – dijo ella apurándola de un golpe

- De nada, princesa – se inclinó sobre ella y le dio un beso en la frente.

Sora volvió al iPod y pestaño sin comprender al ver un menú diferente. Había vuelto a seleccionar la línea que no era: Extras en vez de Géneros. Empezó a moverse hacia arriba de nuevo, pero se detuvo. En la lista despegable dentro de los Extras había una carpeta llamada notas. Curiosa, la seleccionó y la carpeta se abrió en diversas subcarpetas: BRD, MTG, TREE, CTÑ, VCTÑ.

"CTÑ"

¿Contraseña? El corazón empezó a latirle más deprisa cuando pincho la carpeta y aparecieron dos líneas en su interior.

Usuario: YIshida

Contraseña. Gabumon

Se le erizo el vello de la nuca cuando ascendió de nuevo a la carpeta llamada VCTL. La contraseña del servicio de voz IP, tenía que serlo.

Se puso en pie y brinco sin pensarlo siquiera. El corazón le martilleaba en las sienes.

- Sora, ¿A dónde vas? – pregunto su madre sorprendida

- Al ordena…- se detuvo. No había luz, eso significaba que ninguno de los ordenadores de la casa funcionaban. Necesitaba un portátil. No podía esperar. - ¿me prestan el coche? – pregunto sin aliento

- ¿A dónde vas a estas horas? No hay luz en gran parte de la ciudad

- Me llevare una linterna. Tengo que comprobar algo. Volveré enseguida.

Natsuko estaba en el escritorio de su despacho, con una taza de té junto a su mano. En el equipo de música sonaba un concierto de Mozart. Tranquilizador. Los generadores de emergencia habían saltado unos segundos después de que se fuera la luz. Sin embargo, la iluminación de la casa era más tenue que de costumbre. Sin TK ni Hiroaki el cual aun se encontraba en la televisora, el lugar se le hacía cavernoso y vacío.

Le provocaba cierta desazón. El ruido del timbre poco después de irse la luz no debería haberla hecho dar un brinco, pero había sido una sorpresa. Aunque más la sorprendió ver a Sora Takenouchi al otro lado. Aunque agradable también. Ella quería para al despacho sabría Dios para que. Pero no tardo mucho y salió de ahí rápidamente.

Desde luego no pensaba hacer preguntas. Trato de concentrase en los papeles que tenía en su escritorio.

Desde el vestíbulo llegó el sonido de la puerta de entrada cerrarse. Olivia se levantó, aliviada. Necesitaba terminar esos informes lo antes posible pero era humana. Era Nochebuena y preferiría estar relajándose con su hijo.

- TK, estoy aquí, tu padre parece que llegara un poco tarde. ¿te has encontrado mucho tráf…?

Se detuvo en seco. Relajarse con su hijo. Desde luego que era su hijo el que tenía delante pero no TK, sino Matt pálido y ojeroso. A su lado había un hombre fornido e impasible que no conocía.

- Matt – susurró y avanzó hacia él para darle un abrazo. Él se aparto ligeramente de ella, de manera que ésta se quedó frente a él, mirándolo muy confundida - .Has vuelto. Hemos estado muy preocupados.

- Todo está bien – dijo -. Feliz Navidad

- Feliz Navidad –dijo ella con un hilo de voz, mirándolo.

- Este es…

- Nada de presentaciones. ordenó el oro hombre con acento extranjero.

- No puedo quedarme mucho. Estoy seguro de que lo comprenderás – dijo Matt a su madre

- ¿Qué has hecho? Se han estado diciendo cosas horribles sobre ti. ¿Te llevaste de verdad todo ese dinero? ¿Por qué huiste?

- Demasiadas preguntas mamá – sus labios se curvearon en una débil sonrisa y Natsuko lo supo de pronto. Todo era cierto.

- Entrégate. lo instó ella-. Podemos contratar a un buen abogado, al mejor…

- No puedo hacer eso – lo rodeó los hombros con un brazo y la condujo hacia el salón-. Y ahora. Ve a sentarte…

- Vendrá con nosotros – lo interrumpió el otro hombre, Matt se giro hacia el

- Está bien

Se le puso la carne de gallina mientras los acompañaba al despacho y esperaba en la puerta mientras Matt entraba en la habitación. Entonces lo oyó lanzar un imprecación

- ¿Dónde esta? – exigió saber, levantando la vista del contenido del cuenco de cristal que había volcado sobre la mesa

- ¿Qué? – pregunto Natsuko

- Ya sabes qué, La llave.

- No sé de qué me estas hablando

- ¿Quién ha estado aquí?

- Matt, eso no importa. Tienes que entregarte. Tienes que dejar que te ayudemos

- Pues ayúdame – le espetó -. ¿Quién ha estado aquí?

- Tai – dijo ella, imponente -. Sora, TK, yo luego estoy aquí para limpiar o trabajar. Pero…

- No necesitamos la llave – dijo su compañero-. Nos vamos

- ¿Puedes..?

- Nos vamos – repitió

Matt asintió escuetamente y salió del despacho

- ¿A dónde vas? – dijo Natsuko corriendo tras el- Así no te ayudas. Tienes que entregarte. Podemos conseguir un buen abogado, llegar a un trato.

- No puedo hacer ningún trato, mamá Es demasiado tarde – dijo Matt volviéndose desde la puerta

- Pero…

- Tengo que irme – le dio un beso en la frente -. Feliz Navidad


Bueno espero que le shaya gustado este Capitulo, y bueno tan solo falta un solo capitulo pra poder darle fin a este FanFic, estare trabajando en el y espero que el domingo [ya que mañana s eestrena Harry potter XD] le pueda traer al fin el final de este grandioso fic y esoty seguro que se sorprenderan del final, buno sin mas que hacer los dejo no sin antes decirles...

¡VIVA LA RAZA¡