Hola, como les prometí al menos un capi cada semana. Y si, le pase los reviews a Sunny quien esta muy contenta con ellos y me pidio que le dijera a Gore-Chan que sí se refería a ese Mika. Y no, no es gay es bisexual (o al menos eso dice).

Titulo original: "This Dance"

Autor: Sunny Day in February Perfil:/u/561645/

Disclaimer: Ni las historia ni los personajes son míos. Y hago esto sin ningún beneficio económico, si alguien se beneficia es quien sea que les cobre el Internet y aun si no publicara seguramente lo estarían usando de todos modos, así que...


Esta Danza: Detenido por

Lovino:

O no.

Quiero decir, yo no tenía que llamarlo… ¿por qué debería? ¿Solo porque me siento un poquito solitario? Pssh. ¿Qué hay de nuevo? Podía manejar el estar solo. No es como si nunca hubiera estado solo antes, entonces, ¿por qué esta noche sería diferente?

¡Sí! ¡Es verdad! Yo era un lobo solitario y uno orgulloso también, ¡demonios!

Pero…

Bien, quizá debería llamarlo.

Porque… bien… Antonio podría estar solo, también. No era muy probable con amigos como Francia o Prusia (esos bastardos siempre estaban alrededor de Antonio tratando de molestarlo, o a , o… a los malditos muebles, para lo que importa), pero era posible, ¿verdad? Él podría estar solo. Y n-no es como si tuviera nada mejor que hacer ene se momento, así que… p-puede que sea bueno tratar de contactarlo.

Mire al teléfono, justo al lado del sofá sobre una linda mesa. No, lo ojeé, lo miré fijamente. ¿Debería hacerlo? Mordí mi labio en la duda y lentamente alcancé la negra, cosa antigua que Feliciano y yo llamamos "teléfono", aun si realmente no se veía como una.

Entonces el hijo de puta empezó a sonar.

— ¿Quién demonios es?

Pude haber soñado un poco anonadado.

¡Lovi! —Me congelé. E-esa voz.

— ¡Ah, estoy tan feliz de que sigas despierto! ¡Soy yo!~ Me preocupaba que siguieras dormido o que Feli contestara el teléfono, ¡pero eres tú! ¡Estoy tan feliz!~

Sostuve el teléfono a una distancia algo lejos de mí, mirándolo como si fuera una especie de bomba mientras Antonio seguía divagando sin cesar sobre... bueno, ¡qué sé yo! Ese bastardo desagradable, llamándome antes de que tuviera la oportunidad de llamarlo, ¡maldita sea! ¿Cómo se atreve?, ¿cómo se atreve a desafiar mis habilidades telefónicas?

P-pero era agradable oír su voz otra vez, tan amigable y cálida y… NO. En ningún caso, no hagas eso, Lovino, sea lo que sea, NO hagas ESO.

—S-solo dime qué diablos quieres, idiota —me las arregle para soltarlo, y no estaba sonrojado porque no estaba encantado con su llamada del todo.

Por un momento, se quedo quieto del otro lado del teléfono (lo que era lo suficientemente raro para desconcentrarme, para ser honesto) pero entonces lo oí chasquear la lengua en suave consternación.

Aw, Lovino. Por favor cuida tu lenguaje. De cualquier forma, quería preguntarte si está bien que te visite. Tengo que mostrarte una invitación que me dieron ho-

— ¡¿Qué? ¡N-no! ¡Quédate en casa, maldita sea! Tu estúpido idiota, ¿no sabes qué hora es? ¡Vete a dormir ya!

Hubo un corto silencio.

Ah. Entonces… ¿no quieres que te caiga?

— ¡No! ¡No a esta maldita hora!

Bien, es ese caso, ¿Puedes decirme donde encontrar un buen hotel cerca por tu casa?

Abrí mi boca y luego la cerré otra vez. Oh no. No me digas que.

—… ¿España?

¿Si, Lovi?

—… tu estas enfrente de mi puerta, ¿verdad?

Ajajaja… ¿quizá?

Sacudí la cabeza y colgué (con un gran golpe, que ese bastardo se merece), después de lo cual me levante del sofá y me arrastre hacia la puerta principal, solo a unas pocas habitaciones y salas más. Mientras caminaba oí el teléfono sonar como un loco otra vez, pero lo ignore, así como así: Sabía quien estaba llamando. Ese estúpido bastardo nunca tuvo una pista de cualquier modo.

Cuando llegue a mi puerta, me encontré a mi mismo mirándome críticamente al espejo en la pared antes de tomar un suspiro y alcanzar el pomo de la puerta.

Cuando llegue a mi puerta, me encontré a mi mismo mirándome críticamente al espejo en la pared antes de tomar un suspiro y alcanzar el pomo de la puerta.

¡Qué demonios! ¡¿Por qué esperaba verme bien? ¡Maldición! ¡¿Por qué debía de reunir coraje para tomar el tomo de la puerta? ¡¿Qué diablos pasaba con mis manos temblorosas?

¡Este era Antonio, por amor a Dios! ¡Solo Antonio! ¡Solo ese estúpido bastardo Español!

Me estaba poniendo muy nervioso para abrir la puerta de un modo normal, por lo que la estrelle abriéndola como un jodido maniático y probablemente deje una leve gran marca en la pared. Antonio levanto la vista de su extraño teléfono móvil, su cara y ojos inmediatamente se iluminaron en el momento que él me vio. No, ese fue solo el principio, todo su ser se ilumino. Y yo no estaba feliz del todo y mi corazón no revoloteaba en lo más mínimo al verlo, no, no del todo.

El aparto su teléfono y corrió una mano por su obscuro y de algún modo rizado cabello, sonriéndome con esa maldita sonrisa boba de él. —Ah, hola Lovi. Justamente estaba llamándote de nuevo. Pero ahora que estas aquí, ya no tengo que hacerlo más.

Dios. Su cerebro estaba seco o qué.

—De cualquier modo —sonrío otra vez—, ¡gracias por dejarme entrar!

Resople y me incline contra el pilar de la puerta, impidiendo el paso. —Eso es raro, No recuerdo haberte pedido que pasaras.

La cara de Antonio decayó y de repente realmente quería patearme. Fuerte.

— ¡S-solo bromeo tu imbécil! —balbuceé a toda prisa antes de que comenzara a llorar, y agarre su manga, empujándolo adentro—. S-solo date prisa de una puta vez, hace frio.

Al menos su sonrisa volvió de nuevo.