Hola, feliz dia de San Valentin atrasado jeje. Aqui mi regalo otro capitulo, para esta parte la autora dijo que a pesar de que el fic se llama Esta Danza, nadie ha danzado aun LoL Hablando de ella ayer (el 14) fue su cunplea gnos (estoy en la compu de mi prima, que tiene teclado frances y no tengo a la hermanita de la N, tampoco me deja copiar y pegar) wiiiiiiiii

Titulo original: "This Dance"

Autor: Sunny Day in February Perfil:/u/561645/

Disclaimer: Ya saben lo que va aquí...


Esta Danza: Las Grandes Habilidades De Interrupción de Feli, ¡VAMOS!

Lovino:

Después de oír que Feliciano (quién mas conocen que diga "ve~" todo el tiempo) llego a casa, inmediatamente salí disparado del sofá accidentalmente golpeando con la cabeza a Antonio lejos de mi.

Lo que fue satisfactorio, pero también innecesario.

—¡A-auch, Lovino! ¡Eso duele! —Antonio se quejó, somnoliento debido al cambio repentino en la atmósfera, y se frotó la cabeza.

Por supuesto que lo golpee por ser un jodido, ruidoso (sexy) bastardo. —¡Te podrías callar! Yo…

Las palabras murieron en mi boca cuando finalmente note (y sentí, por amor a Dios) que sus manos aun estaban en mis pantalones. Y parecían muy deseosas de quedarse allí, también. Por un momento, estaba demasiado aturdido para hacer algo al respecto (quiero decir, no se sentía tan mal ni nada...), pero cuando recobre los sentidos de nuevo —al fin— prácticamente grite. Y sacudí al bastardo como un sonajero.

—¡C-CHIGII! ¡Q-quita tus manos de mi trasero y déjalo solo, tu jodido pervertido! ¡Qué dirá Feliciano cuando entre!

—¿No me hagan caso? ¿Por favor, continúen? —Antonio sonrió, pero rápidamente se quitó las manos después de recibir una mirada oscura de mí, su pobre víctima, impotente. Porque eso era lo que era.

Pero no pude dejar de notar la súbita mirada decepción en su cara. Probablemente no quería que terminara así. Bueno, no me gustaba que las cosas hubieran terminado, tampoco. Tal vez estaba más enfadado por eso que él.

—¿Lovino?~ ¿Hermano? —Feliciano otra vez.

Apreté mis dientes. No, no "quizá". Yo definitivamente estaba más molesto.

—¡Estoy AQUÍ, tu idiota! —le respondí, de un modo mas agresivo del que pensé que sería—. Ugh, ese jodido, estúpido, inútil...

Antonio estaba en silencio, solo por unos segundos. De repente, gentilmente tomo mi cara en sus manos y la giro hacia él. —Ah, supongo que te debo un beso, Lovi~ Ajaja. —Me guiñó un ojo y me acarició los labios con los pulgares.

Mes sonroje como el infierno. Oh Dios. Oh Dios. Oh Dios.

Te odio, Feliciano.

Solo unos pocos minutos después, yo y Antonio seguíamos sentados en el sillón, pero ahora con mi molesto hermano entre nosotros. Llorando sus jodidos ojos fuera de su cabeza de pasta.

Feliciano había presionado su cabeza en el hombro de Antonio y sollozando como un bebe, una vez más haciéndome preguntar si el realmente era mi hermano. A Antonio no le importo el modo en el que "Feli" estaba pidiendo atención (estúpido bastardo) y dio unas palmaditas en su espalda con dulzura.

—¡Ah, anímate Feli! Alemania probablemente tenía sus razones para enviarte de vuelta a casa, ¿verdad? ¿No lo crees?

—¡Oh claro, el realmente las tenía! ¡El tenia una de esas reuniones mañana! ¡Temprano en la mañana! ¡Muy temprano en la mañana! ¡Pero no veo porque no podía dejarme quedar! ¡No es justo, hermano España! ¡Whaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!— Los hombros de Feliciano se sacudían fuertemente, casi con una especie de ritmo. Eso me molestaba una mierda.

Rodé mis ojos y me apoye en uno de miscodos. —Idiota. ¡Solo olvida a ese bastardo-patatas y consíguete una jodida vida!

—¡P-perooo —Feliciano hizo un mohín—, lo aaaaaaaaaaaaamo! ¡Lo amo y quiero estar con él y hacer todo tipo de cosas con eeeeeeeel!

Antonio sonrió —¡Eso es muy lindo, Feli!

Me le quede viendo. ¿Qué demonios? ¿Eso es lindo? Mi hermano menor es un jodido pervertido que golpea patatas y esas cosas bastardas, ¿eso es lindo? ¡Es raro y horripilante! Apuesto a que él debe ser uno de esos bastardos que les gustan los juegos sexuales y esas cosas. ¡Bueno, no conmigo! ¡Mierda no!

Ah, te ves tan adorable con chocolate sobre todo tu cuerpo, Lovi… Ajajajaja… Deja… me… lim… piar… te…~

Me sonrojé. Bueno, jodido yo. Esa fue alguna fantasía. Supongo que era un maldito pervertido, también.

Culpo a la televisión.

Mientras tanto Antonio seguía dando lo mejor para consolar a Feliciano, agitando su cabello y acariciando su espalda de manera que me hizo sentir muy celoso y enojado con mi hermano, haciéndolo evidente frunciéndole el ceño, porque eso es lo que hago cuando me siento celoso y enojado.

—Estoy seguro que Alemania te ama también, Feli —ese bastardo le dijo a Feliciano—, pero a veces, incluso cuando tu realmente amas estar con alguien, tú tienes que… ¡hacer algo más! ¡Porque de algún modo más importante que estar con tu amante!

Antonio sonrió felizmente, ignorando completamente el aspecto francamente devastado en la cara de Feliciano. Dios, que estaba buscando algo como hacerlo implosionar ahora.

—Deberías estar orgulloso de ti mismo, ¿sabías? Justo ahora, estas haciendo un sacrificio por quien amas —Antonio continuo—, y todo el mundo hace eso, de algún modo u otro. Tú estás haciendo eso al darle a Alemania una noche tranquila con una gran cantidad de sueño y sin ningún tipo de sexo —Feliciano gimió en eso—, y… alguien más del que yo sé, está haciendo eso al acompañar a su exjefe a ese gran Baile.

¿Estaba hablando de mí? Parpadee y rápidamente aparte la mirada de la sonrisa feliz de que el bastardo-tomate me dio. Jodido imbécil...

Bueno, el resto de la noche estuvo más o menos arruinada.

Vimos una película de mierda (si, la misma jodida película de mierda) que parecía ser una cómica película de mierda. Y que a Antonio y Feliciano les gusto. Se reían como para sacar sus jodidos cerebros miniatura de su cabeza mientras yo estaba aburrido de mi cráneo y dando lo mejor para no quedarme dormido y/o soñar acerca de cómo la piel suave y agradable de Antonio se sentía contra la mía.

No es que sintiera mucho de su piel contra la mía en este momento, debido al jodido Feliciano. ¡Maldito sea ese idiota, ni siquiera podía rozar mi mano contra Antonio cuando mi hermano estaba sentado entre nosotros! Joder...

…n-no es que quisiera tocar a Antonio. No, no quería. Yo… yo solo estaba curioso. Sí, eso es, yo estaba curioso.

Cuando la película (finalmente) se acabo y mire junto a mí, vi que Feliciano se había dormido. Antonio parecía pensar en algo, ya que él estaba mirando a un punto invisible en la distancia sin parpadear sus ojos por lo menos un par de segundos. Me di cuenta de las arrugas en su frente por el ceño fruncido y casi empiezo a resoplar de risa; ¿Antonio y frunciendo el ceño? Joder que poco realista.

—Tratando de pensar, ¿eh?—dije—. Ten cuidado de no herirte, bastardo.

Antonio se despertó de su extraño delirio y miro hacia donde estaba, inmediatamente sonriendo una de las más perfectas sonrisas que han existido en este planeta cuando sus ojos se toparon con los míos. Mi corazón dio un vuelco y mis mejillas ardieron como si alguien les hubiera prendido fuego, una vez más.

Maldita sea, ese hijo de perra ni siquiera tenía que tratar nada más para conseguir mis delirios, una maldita sonrisa suya era suficiente para voltear mi estomago y hacer que mi nariz sangrara.

—¿Lovi?~ —pregunto de repente.

—¡¿Q-qué?

Gruñí y cruce los brazos. Antonio dudó, pero luego señaló a Feliciano, que dormía en el sofá, todo estirado, roncando felizmente y babeando como un idiota. Juro que lo oía decir con calma "Ve ~" de vez en cuando.

—Um… me estaba preguntando… ¿qué harás con Feli aquí? —El bastardo español dio un golpecito en el brazo de Feliciano.

—Nada. —Me encogí de hombros—. Solo déjalo en el sofá. De ese modo estará más rápido en la casa de ese bastardo-patatas, porque esa es la primera cosa que hará cuando se despierte. Molesto bastardo.

—Ajajaja… tu realmente suenas como un hermano mayor, Lovi. ¡Tan lindo!~

—Cierra tu jodida boca. ¿Y donde planeas pasar la noche, hm?

— ¡Aquí!~ —Antonio sonrió todavía más—. ¡Pensé que podría quedarme en la casa tuya y de Feli! ¡Pensé que sería muy agradable de esa manera!

Gemí. —Sí, apuesto a que te gustaría eso, tu pervertido.

—¿Entonces… puedo? —Se me quedo viendo con ojos llenos de esperanza y felicidad.

—T-te puedes quedar en nuestra habitación de huéspedes —murmure, tal vez tartamudeando un poco—. ¡Q-quédate fuera de mi habitación o la de Feliciano, oíste!

Antonio se rió y levantó del sofá. —¡Ah, por supuesto que voy a dormir en la habitación de invitados! Pero sólo si me prometes que vendrás conmigo a mi casa mañana. Tengo una nueva sala de baile, ¿sabes? ¡Vamos a poder practicar algunos pasos de baile! ¿Qué dices?

—S-sí, está bien por mí. —Me queje, cubriendo a mi hermano menor con una manta (bien, sólo tire una en su cara) antes de seguir a Antonio fuera de la sala de estar, y apagar las luces.

Y no sentía ninguna tensión sexual. Nop, definitivamente no la sentía.

En verdad.


Vean, en relidada no fue culpa de Feli fue culpa de Ludwing que lo largo, nos debe un beso.