Si este capitulo, no tiene nada de avance ni acción, de echo no le pusieron ese titulo por nada, pero aun así es lindo.
Titulo original: "This Dance"
Autor: Sunny Day in February Perfil:/u/561645/
Disclaimer: ¿Adivinen? Hetalia no me pertenece. A que no se lo esperaban *sarcasmo*. Tampoco es mía esta historia solo la transcribo en español.
Esta Danza: El Retraso
Antonio:
Era de alguna manera divertido el modo en el que Lovi me miraba en puro horror. Casi como si no quisiera besarme ajajajajaja…
Pero había notado el leve sonrojo en su cara. Justo ahora, ya no era nada débil. Su cara estaba prácticamente encendida. Podría fácilmente guiar a los barcos perdidos hacia los puertos.
Ah... Apuesto a que el italiano sería un faro adorable... que seguro que me llevaría a su puerto, ajajaja...
Ah.
Oh, estaba divagando.
—¿Q-que? —Lovino susurró en voz baja, inclinándose rápidamente lejos de mí tan lejos como él pudo y casi cayendo de su silla en el proceso—. ¡T-tú jodido bastardo, no voy a besarte!
Hice un puchero —¿No?
—¡No!
Me le quede viendo estupefacto, aun sin moverme lo mas mínimo de mi posición actual.
—¿Pero por qué no?
—¡P-porque yo lo digo!
El se empujo más lejos de la mesa, pero no se paró de su asiento. Pudo haber hecho esto más fácil para él, realmente. Pudo haber huido de la habitación hace mucho tiempo, pudo haberme golpeado en el estomago, pudo haberme dicho que me fuera a la mierda, pero no había hecho ninguna de esas opciones.
Bueno, seguro, el me había dicho que no iba a besarme. Pero eso solo había sido una pista.
Ooh. ¿Entonces era una pista?
Sonreí feliz y cerré la extraña distancia entre yo y Lovino aun más, tomando sus manos y levantando su nerviosa figura de la silla. El carraspeo y trato de liberarse, pero yo podía ser muy fuerte si quería algo.
Él lo sabía. Así que no se resistió mucho tiempo.
En el momento que sentí que se rendía, lo jale hacia mí y le dije.
—Ah, ¡¿Por qué no me dijiste antes, Lovi?~
—¿N-n-no te dije qué? ¡Tu idiota! —balbuceó. No tenía ganas de responderle y solo sonreí. Lovino se estremeció un poco cuando suavemente voltee su cara con mi mano libre, solo para poder mirar en sus quietos, ansiosos ojos.
Tan lindo, tan demasiado lindo.
Me sonroje y tome su rostro. —Ah, bueno… debiste decirme que querías que yo te besara a ti, en lugar de al revés, Lovi…
—¿Q-que demonios? ¡No recuerdo haber dicho eso! —farfulló, sin apartar la mirada.
—No lo dijiste—, acaricie sus mejillas con los pulgares, cuidadosamente, gentilmente—, por eso es que digo que debiste decirlo.
Lovino abrió sus ojos y vi que también quería abrir esa maravillosa, pero también muy destructiva boca suya, así que antes de que pudiera decir algo, rápidamente presione mis labios en los suyos.
Todas las formas de protesta se detuvieron de repente. Vi su fruncida y sorprendida cara lentamente pasar a una expresión más suave, sus ojos al principio medio abiertos se cerraron completamente. Pude haber seguido su ejemplo y cerrar mis ojos, también, pero la cara de Lovi, toda roja y tímida, era muy hermosa.
No quería perderme lo mas mínimo de ella.
Quería verlo disfrutarlo. Y el parecía hacerlo, demasiado. Quiero decir, el se agarro fuertemente de mi camisa, apretando la tela, manteniéndome cerca. Sentí sus gemidos más que oírlos. Lo sentí responderme con algún tipo de hesitación esperanzada. Sentí el calor que venía de su cara. Sentí el deseo, el miedo, lo desconocido.
Y se sentía grandioso.
Por mucho que quería profundizar el beso, decidí no ir más lejos: el corazón de Lovi palpitaba rápida y dolorosamente fuerte contra mi pecho y eso me hiso preocuparme. El hecho de que estuviera respirando en cortas, rápidas, chillonas bocanadas no lo hacía nada saludable. ¡Mi Dios, lo mataría si tuviera la osadía de invadir su (sin duda cálida, sabrosa) boca!
Así que después de un momento, solo rompí el beso y lo mire amorosamente mientras trataba de recobrar su aliento.
—J-jodido hijo de… c-como te atreves, besarme a-así, tan temprano en la mañana—gruño obscuramente, empujándome y evadiendo mis ojos.
Me encogí de hombros. —No sé, pensé que sería agradable.
—Bastardo…
—Pero te gusto, ¿verdad?
Lovino hizo una mueca ante eso, se quedó callado por un momento y luego comenzó a inquietarse, rascando su camisa como si hubiera un poco de salsa de tomate en ella que no salía.
—…No lo sé. Idiota.
—Ah, que cruel —Amigablemente di unas palmaditas en su cabeza, mi mano quizá se estaba acercando un poco a su lindo "JALAME, JALAME FUERTE" rizo—, no me mientas, Lovi. Yo creo que te gusto.
—C-cállate.
El no trato de prevenirme a mi o mi mano de "accidentalmente" rozar su rizo, sin embargo. Mi, Lovi debe haber estado en uno de sus raros buenos estados de ánimo.
Bueno, se como tomar una oportunidad cuando veo una.
—¿Sabes que mas creo? —murmure suavemente acariciando su cara de nuevo y encantado de ver su mirada dispuesta.
Lovino lentamente movió la cabeza.
Tome un suspiro profundo. —Yo creo… yo creo…
Me miró expectante. — ¿Sí?...
—¡Creo que eres una especie de mariquita, Lovi! ~—me eche a reír.
—… ¿qué?
Yo realmente debí haber notado que dije algo extraño cuando la cara de Lovino cayó y su habitual ceño volvió con toda su fuerza y yo realmente debí haber hecho algo para salvar a la atmósfera dulce cayendo a pedazos, pero... bueno, no lo hice.
— ¿Qué? —repitió Lovino poniéndose molesto.
—En verdad, no sé si deba besarte más profundamente; no creo que puedas manejarlo. Ajajaja… Quiero decir, claro, si los besos que te di fueran los primeros, podría entender, pero…
Deje de hablar cuando note la alarmada y apenada expresión de Lovi.
Oh. Oh.
— ¿…Lovi? Ah… esos fueron… no me digas que…
Apretó los dientes. —¡Q-que te jodan, b-bastardo! ¡Vete a la mierda!
Se dio la vuelta y salió corriendo de la habitación, maldiciendo y gritándome palabras que debe de haber formado justo en ese momento; eran muy confusas y desagradables y me hicieron apretar las piernas juntas firmemente. Algunas de ellas incluso me hicieron encoger un poco, lo que también podría haber sido un efecto secundario de la señal de decepción en la voz de Lovino.
Algo que decía que metí la pata a lo grande. Algo también me decía que debía patearme a mí mismo realmente, realmente fuerte en la entrepierna. Lástima que no estaba articulado para eso. Aww.
Eso es. Ya había tenido suficiente de esta situación. Era sorpresivamente cansada.
Iría a ver a Francis justo ahora, antes de más de estos… estos extraños sucesos pudieran tener lugar. Yo seguramente quería que Lovi ya no estuviera molesto conmigo, así que… era importante el no darle más razones para enojarse. Yo podía hacer eso. Por supuesto que podía.
¡Oh! ¡Quizá el quería acompañarme a ver a Francis!~
—¡ESPERO QUE ARDAS EN EL INFIERNO! —fue lo que vino de las escaleras cuando pregunte.
Hice una mueca nerviosa.
…o quizá solo deba irme. Ajajajaja…
