Adivinen. Este capitulo es especial este narrado por, ¡Francia! wiiiiiiii. Así que prepárense mentalmente para oír sobre sus sus... "gustos franceses" antes de continuar. Y si son muy inocentes, ¡felicidades! Por favor cierren la pagina y lean algo mas productivo ustedes, lindas almas aun no corrompidas sigan así.

Titulo original: "This Dance"

Autor: Sunny Day in February Perfil:/u/561645/

Disclaimer: Ni los personajes ni la historia son míos, solo lo traduzco por el ocio y amor a el España/Romano.


Esta Danza: ¿Monogamia? ¿Qué Es Monogamia?

Francis:

Ah. Otro hermoso día para sentarse en el jardín, beber vino y pensar deliciosos pensamientos pervertidos, antes de ir a violar a cualquiera de los dos a un dispuesto Canadá, o a una no-tan-dispuesto-pero-en-secreto-muy-dispuesto Inglaterra, para llevar a cabo mis grandiosos pero espantosos fetiches en ellos. O quizá podría tomarlos a ambos, ya que estoy en eso. No era exigente.

Puse mi copa de vino en la adorable, pequeña y blanca mesa y suspire, peinando mi cabello hacia tras simplemente porque podía hacerlo. Ahora, esto es vida. Solo yo, yo, yo, yo, yo y mi mejor amigo, yo, relajándome en los cálidos rayos de esa amigable pequeña estrella llamada… el sol. ¿Puede haber algo mejor que esto? Hohoho…

Solo esperaba que mi sirvienta Marie se diera prisa con ese el bloqueador solar. Mis… flores se sentían algo calientes.

Y, hablando del diablo, ahí estaba, cuidadosamente se me acercaba mientras giraba un gran martillo con relativa facilidad. Supongo que ella seguía sin perdonarme por follarla ayer. Ah bueno…

—¡Marie! ¡Mi amor, mi querida, mi conejita con martillo! ¡¿Qué puedo hacer por ti? —la salude y salte de mi silla, mostrándole mi… felicidad—. ¡Hare lo que sea para robarte una sonrisa!~

Marie se volteo un poco pálida. —¡Póngase algo encima!

—¡No!~

—¡Pero tiene que! ¡Tiene un visitante, Monsieur Francia! —insistió, aun con el martillo cerca.

—¿Ho? ¿Es eso? ¿Quién puede ser? —pregunte y alcance mis fabulosos pantalones negros.

Marie se estremeció. —¡U-uno de esos horribles, tan llamados amigos suyos!

—¿Cuál?, ¿el sexy pero increíblemente estúpido o el ruidoso y fastidioso?

—…bueno, supongo que su trasero era de algún modo sabroso.

Supe suficiente.

—¡Hoho! ¡Envía a mi obviamente amigo español! Estaré esperando; justo aquí.

Marie asintió y volvió a entrar, poniendo el maldito gran martillo en su hombro como si no le doblara el tamaño en absoluto.

La vi salir y fruncí el ceño, sólo un poco. Hm. Nota mental: Nunca te lances sobre Marie, nunca más.

O deshazte de ese martillo.

—¡Toni! ¡Qué agradable verte, mi amigo! ¡Por favor siéntate y quítate la playera! —salude al español, quien solo camino hacia el jardín y se sentó en una de mis tortuosamente duras sillas de jardín—. Dime qué bebida puedo traerte~

Antonio me sonrió débilmente y suspiro, desvistiéndose… botón por botón. ¡Oh sí! Me humedecí los labios, pero era dolorosamente consciente de su aspecto distante. Parecía realmente ido. Incluso más de lo habitual.

—¿Qué bebida quiero? Oh… no lo sé, supongo que agua estaría bien —dijo, de repente parando de desvestirse (NOOOOOOOOOO) y se apoyó en los codos.

Lo miré desconfiado. —Uf, ¿quieres agua? ¡Sabes que odio darte agua, no puedo emborracharte de esa manera!

—Ah, lo siento Francis —Antonio dijo triste (de acuerdo a mi gran capacidad de interpretación)—, es solo que… veras, tengo algunos problemas con… con… algo…

—¡Grandioso! Dime, amo el misterio de otros. —Me serví otro vaso grande de vino y simplemente no le di a Antonio nada de beber en absoluto, porque él estaba demasiado deprimido para notarlo, de todos modos—. Así que supongo que viniste a pedirme que te ayude con tu Romano, ¿verdad?

El parecía estar sorprendido y anonadado. —¡Sí, eso es! ¿Cómo lo supiste?

—Bueno, el es el único que puede molestarte así, sin tener que temer por su vida. —Bebí un poco de vino—. Tu sabes eres inquietantemente aterrador cuando te enojas. ¿Cómo está tu hacha eh?

—Um… ajaja… entonces…—Antonio murmuro, sonriendo incomodo—, ¿crees que puedes ayudarme?

Le mire cansado, sacudiendo la cabeza muy ligeramente. —Ugh. ¿Por qué es que por alguna razón, todo el mundo parece pensar que soy un gran asesor cuando se trata de problemas (de amor) y cosas así? Quiero decir, ¿no es bastante raro, sobre todo cuando te das cuenta de la mayoría de los países a mi alrededor parecen despreciarme? ¡¿Qué diablos hace que todo ustedes piensen que mi vida amorosa (y normal) es tan grandiosa? ¡Hola, estoy saliendo con dos países al mismo tiempo, querida gente! ¡Así que toma este consejo de mí, Toni: NO TOMES cualquier consejo de mí!

—¿Tú… no puedes ayudarme? —La cara de mi amigo decayó. Aww.

—Bueno, ya que tu estas condenado a enredar las cosas de todos modos, bien podría tratar —sonreí y cruce las manos cuidadosamente—, muy bien entonces, ¿Qué te ha estado molestando a ti y a ese peligroso juguetito tuyo?

—¡Todo parece molestarnos desde ayer en la noche! —Antonio comenzó, balanceándose apasionadamente hacia delante y hacia tras con mi silla como una especie de perrito hiperactivo.

Lo patee en la espinilla. —Para eso, ¿entonces, que paso ayer en la noche?

Antonio se frotó la pierna herida y miró pensativo. —Um... bueno, yo... yo lo bese anoche.

—Wow. ¿Un beso entero? Punto. —Levanté un dedo e hizo un remolino en el aire con él—. Vaya, Toni, que bestia. Espero que usaras algún tipo de protección.

—¡No fue solo un beso, le di un montón! Y por qué —parpadeo mientras me miraba—… ¿por qué no estás sorprendido?

—Oh, ¿quieres que este sorprendido? Porque puedo actuar como si estuviera sorprendido, si en verdad quieres. ¡Por amor a Dios, Antonio, ya iba siendo la maldita hora de que algo pasara entre ustedes dos! ¿Sabes que Europa entera ha hecho apuestas de cuando van a tirarse el uno al otro? Vamos, la tensión sexual nos está matando. Por favor has algo con eso.

Antonio parecía absolutamente... pasmado, con sus ojos verdes abiertos. —¿Qué quieres decir, con la tensión sexual?

—No me hagas golpearte en la cabeza.

—Pero… entonces —Antonio tomo unos profundos, calmados suspiros—… ¿entonces ustedes chicos creen que hay algo entre Lovino y yo?

—No. —Negué con la cabeza, lo que provocó que el pelo dorado girara a mí alrededor.

—… ¿ah?

—Creemos que debería haber algo entre ustedes. Pero hey, ya que tu eres un gran tonto y Romano es… Romano, nada ha pasado —sonrió y me inclinó un poco hacia el español al otro lado de la mesa—. ¡Pero bueno, ya que tu lo has besado un poco, parece que estas a punto de subir de nivel en tu relación con Romano! ¿Verdad?

Antonio abrió su boca para responder, entonces la cerro, entonces la abrió otra vez. —No creo que nuestra relación este… subiendo de nivel, Francis… veras, aun cuando lo he besado, quiero más de él. ¡Incluso dije que lo quería reclamar!

Me reí. —Buena esa.

—¡Gracias!~ Pero de cualquier manera —miro abajo hacia la mesa, posiblemente preguntándose por qué aun no tenia su agua—, tengo estos extraños sentimientos dentro de mí, cada vez que pienso en él o estoy cerca de él… Es en verdad extraño y me hace hacer cosas tontas, como… besarlo y burlarme de él y cosas así. ¡Me está volviendo (y a Lovi especialmente) loco!

—Primero lo primero —dije acomodándome un poco—, ¿Romano te devolvió el beso?

—Um… sí. No justo después, pero eventualmente… sí, lo hiso.

—¿Y a él… le gusto?

—No creo que le disgustara… oh, y también creo que pude haberlo matado con eso.

—¿Hm?

—Lovi no esta realmente experimentado…

—¿Aha?

—Creo que en verdad no debí decir eso ultimo

—Innecesario. Pero lo hiciste; y eso es bueno. Me gusta saber secretos, hace el chantaje mucho más fácil. —Sonreí. Sabía que si cerraba mis ojos ahora y ponía atención cuidadosamente, podría oír a Romano gritando en puro horror. Jojojo…

—Entonces… ahora que te he dicho todo esto —Antonio me dio una sonrisa esperanzada—, ¿sabes qué me pasa?

Me reí de buena gana. —¡Claro que lo sé, tu idiota!~ ¡Estas enamorado de Romano!

Él jadeo. —¿Lo… lo estoy?

—¡Lo estas!

—¿Estás seguro?

Ugh, vaya tonto. Rodé mis ojos. —¿Es Francia el más grandioso país de todos? Claro que estoy seguro. ¿Qué, tu no crees estar enamorado de él?

Las mejillas de Antonio se sonrojaron. —B-bueno eso tiene sentido, creo… es solo… nunca se me vino a la mente que podría estar enamorado de él.

Vaya. Me pregunto por qué yo no estaba sorprendido.

—…Yo…yo debería saberlo… Lovino me pregunto si lo estaba, pero entonces pensé que era mejor hablar contigo primero —rasco su barbilla y rio un poco—, pero… ¿yo, enamorado? ¿De verdad?

—Sí, sí, de verdad, de verdad, oooh, que especial —bostecé, hartándome de esta conversación —. Toni, cuando tu quieres besar y reclamar a alguien sin querer dejarlo lo más rápido posible a la mañana siguiente, es probable tengas bastantes sentimientos de amor por esa persona. ¿Ahora, quieres dormir con Romano?

—¡Yo duermo con Romano casi todo el tiempo!~

—Dormir con el… ~estilo francés~, quiero decir.

—Ah, está bien —tenía una sonrisa de ensueño en su cara—, n-no me molestaría, ajajaja…

—¿Y querrías seguir con él al día siguiente?

Antonio se veía sorprendido. —¡Claro, por supuesto!

Asentí con la cabeza solemnemente. —¡Entonces, yo os declaro, Toni, mi tonto amigo, Realmente, Totalmente Estúpido y Enamorado De un Enojon Pequeño Idiota! Ahora puede besar al país de Francia.

¡Yay! —Antonio chirrió, justo al momento, lanzando los brazos en el aire de una manera innecesariamente feliz, pero no presentaba signos de querer darme un beso—. ¡Eso es genial! ¡Estoy tan contento de que por fin sepa lo que está pasando! ¡Muchas gracias por decírmelo, Francis!

—Eso es absolutamente correcto. —Yo había extendido los brazos hacia él con cariño, pero me rendí cuando me di cuenta de que realmente no iba a venir y conseguir algo. Lástima, para él.

—¡Oh! ¡Oh! —Antonio brinco de la silla y empezó a caminar alrededor de la silla en energéticas, nerviosas, pequeñas rondas, lo que era bastante molesto—. ¿Qué crees que deba hace ahora, Francis?

—Personalmente, creo que deberías dormir conmigo —Ronronee.

El paro de dar vueltas y me dio una sonrisa deslumbrante. —Aw, que lindo de tu parte, pero no tengo ganas de dormir la siesta ahora.

Bueno, yo tampoco.

—¡Estaba hablando de mi! ¡Y Lovi! —continuo animado—. ¿Debería decirle que lo amo? ¿Debería mantenerlo en secreto? Tu sabes, él va a ser mi pareja en el Baile de Austria y vamos a practicar el bailar cuando regrese a mi casa hoy, así que…

—¿Ah, entonces vas a llevar a Romano? —Sonreí—. Qué lindo. Yo voy a ver a Inglaterra. Esta noche, me refiero. Oh, y al Baile, llevare a Canadá; mi lindo Matthieu estaba tan feliz cuando lo invite…

—Francis, te das cuenta que tendrás que elegir entre uno de ellos un día, ¿verdad?

—Silencio. No digas palabras tan horribles en la Casa del Amor, Toni —dije, cerrando los ojos un poco, irradiando sabiduría y belleza—. Y en cuanto a Romano, yo no le diría que estás enamorado de él, aún. ¡Ve a bailar con él y se discreto, por una vez, y tal vez, sólo tal vez, conseguirás que él se confiese a ti! Ahora, eso suena bastante bien, ¿no?

—Sí, yo… creo, si tú lo dices. —El español se sonrojo aun más— Entonces… ¿entonces tú dices que Lovi está enamorado de mi también?

—Ni siquiera voy a responder eso —dije amigablemente.

Antonio se echó a reír con entusiasmo —...entonces... ¡Entonces debo ir! ¡Debo ir con Lovino! ¡Y bailar con él! ¡Y más!

—¡Bien por ti! —Me levanté de mi silla y abrí mi teléfono móvil—. Ahora, la mierda, voy a enviar algunos correos pervertidos a Inglaterra y tú realmente no quieres estar cerca de mí cuando esté haciendo eso.

—¡Esta bien!~ Bueno, de cualquier manera, muchas gracias por tu ayuda. ¡Eres grandioso!

—Sí, sí, dime algo que no sepa. Ah, y Toni, si de verdad quieres darme las gracias, podrías... —empecé, pero cuando miré hacia arriba, Antonio no estaba a la vista ya. Supuse que había corrido fuera simplemente con la sexy velocidad de la luz como sólo los españoles podrían hacer (a veces). Parece que alguien quería comer esta noche plato italiano... ~

Bueno... me encogí de hombros y se centré mi atención en mi teléfono otra vez.

Ahora, ¿dónde puse el número de Iggy?...


Respondiendo al titulo:

monogamia. (Del lat. monogamĭa, y este del gr. μονογαμία). f. Cualidad de monógamo. || 2. Régimen familiar que veda la pluralidad de esposas.

Microsoft® Encarta® 2009. © 1993-2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

¿Y sus mentes que tal?

Bueno creo que de cualquier modo estamos muy agradecidas con Francis.