Adssdsadsa al parecer a Fanfiction le dio por sentirse diva y no me dejaba meterme a editar el fic, le picaba y me salia qué había un error, pero gracias a Google-sama que me llevo al perfil de Fireflygirl119 (/u/2092183/) donde encontré una solución wiiii. Creo que no soy la única con este problema así que si ustedes lo tienen o saben de alguien ahí esta la respuesta. Lo que tienen que hacer es en la url cambiar la palabra "property" with "content"
Ejemplo:
/story/story_edit_property.php?storyid=6680016
/story/story_edit_content.php?storyid=6680016
Y listo~ Ahi esta la pagina para agregar/modificar capítulos. Wiiiiii~
Gracias Fireflygirl119.
Titulo original: "This Dance"
Autor: Sunny Day in February Perfil:/u/561645/
Disclaimer: No, Hetalia no me pertenece, ¿por qué me hacen recordarlo? Tampoco la historia es mía, solo la traducción es mía.
Esta Danza: Primeros Pasos
Lovino:
Cuando llegue a la casa del estúpido bastardo de los tomates, Antonio aun no estaba ahí. Probablemente seguía siendo molestado por Francia, como el obvio idiota que era. Estúpido Antonio. Nunca notaba nada, ese extraño hijo de puta…
Con mis manos firmemente puestas en los profundos bolsillos de mi chaqueta, camine de mala gana (pero no realmente de mala gana) hacia la entrada de la brillante, colorida casa de ese idiota come-tomates. La casa de Antonio siempre ha sido un infierno de casa, maldición. Siempre me pierdo en este lugar, incluso ahora.
Por suerte, recordé ir al baño antes de visitar a España. ¡Eso es, esa estúpida casa no va hacer que me orine en mis pantalones hoy! ¡Toma eso, tu… extraña casa naranja/amarilla!
¡Ja! ¡Jajajajaja!
…ugh.
Suspire y miré a mi alrededor. ¿No había algo que pudiera usar de asiento hasta que Antonio apareciera? Como un balde o una caja o... me quedé viendo uno de los marcos de las ventanas por un momento o dos. Cuando yo era niño, me sentaba en las ventanas casi todo el tiempo cada vez que estaba fuera. Los marcos de las ventanas de Antonio eran una especie de cómoda, así que está bien.
Me deje caer en uno de los umbrales y me recosté. El tiempo era muy bueno hoy. El sol brillaba como sólo brilla siempre en España: cálido, agradable, acariciante. Me recordó la sonrisa de un cierto bastardo estúpido, pero empuje el pensamiento rápidamente.
Estúpido Antonio. Me agarre de los lados de la ventana un poco fuerte, dañando mi mano en el progreso.
P-primero me besa así, todo (no puedo creer que este diciendo esto) amoroso y posesivo, y luego se va riéndose de mí porque yo… no estaba… hum, tan bien… experimentado como él. ¡Está bien, entonces no había besado a nadie antes! ¡Y-y qué! ¡No soy como mi hermano, en realidad espero y pienso antes de actuar! ¡Yo no voy por ahí abrazando gente como un jodido bastardo en celo!
Mordí mi labio inferior. Me preguntaba si Antonio era uno de esos bastardos. Probablemente lo era. Era una persona muy sentimental. Incluso había abrazaría a ese jodido loco de Rusia si él quisiera.
No es que me importara. Claro que no…
Hombre, ese sol sí que era brillante, resplandeciendo en mi cara de ese modo. Cerré mis ojos y me incorpore un poco más. Podría tratar de conseguir un bronceado en lo que esperaba a ese inútil de Antonio.
De repente, una sombra se poso sobre mi; lo note cuando lo rojos y rosados colores detrás de mis ojos se tornaron obscuros. Arrugue la frente y abrí los ojos. ¿Quién diablos se-
—¡Lovi!~
Dos grandes, intensos ojos verdes me estaban mirando en silenciosa admiración e inmediatamente los reconocí como los de Antonio. Porque… bueno, sus ojos eran los únicos capaces de mirarme así.
E-era lindo. Pero no le iba a decir a ese loco de los tomates que lo era. Jodido bastardo.
Antonio rio, sus ojos se cerraron ligeramente cuando lo hiso. —¡Ah, Lovino, estoy tan feliz de verte! ¡No sabía que tú ya estabas aquí!
—Hmpf… —Me deje deslizar de las ventanas y cruce los brazos como alguna, chica de malhumor enojada—. Bueno, lo estoy. Muestra algo de jodida apreciación, idiota.
—¡Lo acabo de hacer!~ —Sonrío
—... oh. Bueno, está bien. —Volví la cabeza un poco lejos de él.
Le oí reír. —Te ves bien, Lovi.
Mi cara se sentía realmente caliente, de repente. Había algo mal en el modo en que dijo eso.
—Estúpido. Es solo alguna jodida playera negra y algunos jodidos pantalones negros. ¡Nada Especial!
—Creo que eres muy apuesto.
Mi corazón se agitó en mi pecho. —C-cállate
—¡Bueno! —dijo Antonio de repente animado—. ¿Estás listo para entrar?
Se acercó a la puerta principal y la abrió. Luego se volvió hacia mí e hizo una reverencia refinada, sin perder el poco de mi atención que se las había arreglado para capturar de nuevo. Él sonrió. —Después de ti, Lovi! ~
Por un momento, me quedé atónito y mire a su figura encorvada y elegante, tratando de no centrarme en mis piernas temblorosas. —¡E-estúpido imbécil, ¿qué mierda? ¡Yo no soy una niña o nada! ¡M-mierda!
—¡Ah, pero tú eres Lovino Vargas, Lovi!~ ¡Y eso es casi lo mismo! —explico.
Gruñí. —¡Jodido bastardo, ¿estás diciendo que yo soy como una niña, tú-
—Lovino —Antonio me miro y sonrió de nuevo, dulce y esperanzado—, después de ti, Lovino. Por favor.
Su mirada amistosa hizo que las palabras amenazantes murieran en mi lengua. Tragué saliva y mi garganta se sentía seca. Mierda. Joder. Bicho raro loco, haciéndome sentir así con sólo sus ojos y sus estúpidas palabras…
—E-está bien entonces… —murmuré y entre al edificio. Traté de convencerme de que realmente no había visto la cara de Antonio, cuando lo pase, pero lo hice.
El cabrón se ruborizó.
¿Q-qué diablos?
Después de que ambos entráramos a su casa, Antonio tomo mi muñeca y me llevo a su estúpido salón de baile, hablando muy rápida y enérgicamente mientras lo hacía.
—¡Mira Lovi! ¡Mira! ¡Este es mi grandioso salón de baile! ¿A que es bello? ¿No lo crees tú también, Lovi?
Solté mi mano de la suya y resople, cuidadosamente observe el inmenso espacio que nos rodeaba. Había un brillante piso de madera bajo nosotros, obviamente nuevo, un techo alto, preocupantemente alto. Las paredes estaban cubiertas con ornamentos de España (que sorpresa) y espejos. Un montón de espejos, la mayoría alcanzando el puto y alto techo. Los brillantes rayos del sol venían tras un par de grandes ventanas, haciendo que la habitación entera se encendiera como un elegante, mágico y quizá incluso romántico lugar.
—¿Bien? —Antonio de repente me miraba a los ojos—. ¿Qué piensas? Grandioso, ¿verdad?
Sorprendido, di unos pasos hacia atrás. —... S-Supongo que no es tan malo. Bastardo.
—¡Ajajajaja!~ ¡Muchas gracias!
Él me llevó a alguna silla solitaria en la pista de baile y me hizo sentarme en ella, sin dejar de sonreír con entusiasmo. —¡Bien! ¿Por qué no te sientas aquí y esperas por mí, está bien? Me voy a poner unas buenas ropas y entonces vamos a bailar~
Otra vez, asentí. —Como sea, estúpido idiota.
Me observo fijamente, lo que causo que mi cara cambiara de colores realmente rápido. Había un extraño y nauseabundo sentimiento dentro de mi intestino, algo que tenía que ver con toda esta cosa del baile como con Antonio estando aquí, mirándome. Era molesto, así que rompí nuestro contacto visual y mira a otro lado.
—…Lovi, ¿estás nervioso? —le oí preguntar.
Maldición, atrapado.
—¡C-como un cuerno lo estoy! —negué.
Él rio y suavemente palmeo mi cabeza. —Aww, Lovi… ¡Eres tan mono! Pero en verdad no tienes que asustarte; ¡es agradable! ¡Bailar es muy divertido, ya lo veras!
Quite su mano y vacilé un poco, antes de mirar hacia el. —¡Jodete, bastardo! ¿No te ibas a ir a vestir?
—¡Ah! Tienes razón; iré en este instante. ¡Vuelvo en un pestañeo, ajajaja!
Se dio la vuelta y echó el cerrojo en uno de los vestuarios, dejándome con la urgencia de huir muy, muy rápido, lejos de España, lejos de él, lejos de todo lo que me haga sentir así. Pero ya que estaba muy curioso acerca de que ropas usaría Antonio durante esta mierda, decidí no hacerlo.
Mire al cambiador. Con suerte, el usaría algo blanco. Él se ve realmente bien en blanco.
Oh mierda. Gemí y dejar caer mi cara en mis manos.
¿Qué demonios estaba haciendo?
Antonio finalmente salió del pequeño cubículo y me dedico una absolutamente matadora sonrisa.
¡Bien!~ ¡Estoy listo, Lovi!~
—S-si… —Mi corazón dio un pequeño salto cuando note que de hecho se había puesto algo blanco. Una blusa. Una perfecta. Una blusa simple y de ajuste perfecto, blanca y maravillosa y tan buena para él y el hermoso bronceado de su piel.
También estaba usando un par de pantalones negros.
Pantalones ajustados.
Santa mierda.
Oh Dios. Alguien por favor máteme, máteme ahora-
Antonio, completamente inconsciente de mi impía y de algún modo jadeante manera de hablar, puso algo de música (no supe cómo o cuando, estaba muy ocupado mirando a su firme, grandioso… s-suelo) y el feliz y alegre tono de una canción española desconocida para mi lleno la habitación. Él la escucho por un par de segundos antes de asentir, contento con su elección de música, y vino corriendo hacia mí.
Yo (aún) estaba demasiado asombrado para protestar cuando él tomo mis manos y me atrajo cerca de él. —¡Vamos, Lovi!~ ¡Bailemos!
Quería decir algo, pero me temía que todo lo que diría ahora no sería nada muy diferente a "jhgjakgbsdjhgsdkjhsk"
—Escuchas esta música, ¿verdad? —Antonio dijo felizmente, apretando mis manos ligeramente—. ¡Esta es la música perfecta para un gran baile llamado Jive! ¿Alguna vez has oído del Jive, Lovino? ¡En uno de los más alegres y adorables bailes de todos! ¡Amo el Jive!
—S-sí, bueno —infle mis mejillas—, espero que te des cuenta de que no puedo bailarlo, tu idiota. No sé nada sobre eso. ¡¿Qué demonios es un Jive?
Antonio se rió entre dientes y dejo que una de sus manos vagara hacia mi cintura. Un escalofrío recorrió mi espina dorsal cuando froto suavemente el pulgar sobre el delicado tejido de mi camisa.
—Ah, no te preocupes, Lovi —casi susurro—. Estaré encantado de enseñarte todo lo que necesites saber del Jive… y de bailar en general.
—H-hmpf… —Me quede viendo a su pecho, justo enfrente de mí, hasta que sentí una mano inclinando mi cabeza hacia arriba. Mis ojos se encontraron con los suyos y me congele cuando me dio un rápido beso en los labios.
—Entonces, Lovi… ¿me permites esta pieza?~
J-jhgjakgbsdjhgsdkjhsk.
dsadsadfsafsa que monos~
Bueno, la próxima semana al fin abra baile wiiii~ Pero antes, ¿conocen el Jive? Busquen algunos videos de este y dense unas buenas risotadas al imaginarse a Lovi bailándolo... como la chica y con Antonio jajaja.
