Hola otra vez. ¿Se divirtieron con imaginando a Lovi bailando Jive? Pues en este capitulo se mencionan más bailes y la mayoría también dan risa si ponemos a Lovino ahi,¡ yay!~

Titulo original: "This Dance"

Autor: Sunny Day in February Perfil:/u/561645/

Disclaimer: No tengo crédito *dinero ni nada que dar* sobre Hetalia ni el fanfic, lo único que tengo es *amor para dar* el crédito de la traducción

*y si tú me quieres te puedo querer*.


Esta Danza: Salón de Baile vs Latino

Lovino:

El Jive era una jodidamente rara danza. En serio, nunca había bailado una danza tan condenadamente jodida como esta. No había romance en la maldita cosa lo que sea; no es que me importara, por supuesto que no. Porque no lo hacía.

Entonces sobre el Jive…

El baile era solo sobre tú y tu pareja de baile (sin duda) con muerte cerebral, saltando y dando vueltas por ahí como un par de niños hiperactivos sobre jodido ácido o algo así. La distancia entre los dos varía: a veces casi te golpeabas en el otro, pero también estaba la posibilidad de que estarías bastante lejos de tu pareja mientras bailan. La música que lo debía acompañar tenía que ser feliz y mierda, tan malditamente rápida y probablemente te sentirías muy avergonzado si alguien que conoces te viera dando vueltas por ahí así.

Pero… bueno, era de algún modo divertido bailar esta danza. Q-quiero decir, Antonio no era tan malo como una pareja de baile… quiero decir… era bastante obvio que el bastardo-tomate había bailado muchas veces antes, justo como esperaba de él… quiero decir… uh, quiero decir…

Oh, que mierda. Era jodidamente bueno en eso.

Y él sabía que lo era.

Durante el Jive, seguía sonriéndome, tal vez para hacerme sentir más cómodo, porque me estaba moviendo por ahí totalmente rígido, maldita sea. ¿Alguna vez has visto un tronco bailando? ¡Mierda, yo apestaba!

Pero a Antonio no parecía importarle. Estaba siendo muy paciente y cuidadoso con cualquier movimiento que planeaba hacer, siempre advirtiéndome justo antes de hacerme girar o acercarme.

En algún momento, apretó su agradable- no, molesto agarre alrededor de mi mano, rápidamente enlazando nuestros dedos juntos cuando no estaba poniendo atención. Por supuesto, cuando note sus cálidos dedos meneando alrededor de los míos, era muy tarde para quejarse de ello. Así que decidí soportarlo.

No porque me gustara su toque, demonios no. Solo me dio por sentirme… generoso. Si, generoso.

—Ah, Lovi, lo estás haciendo muy bien, ¿verdad? —Antonio bajó la mirada para encontrarse con la mía y una vez más, una sonrisa amistosa estaba tirando de las esquinas de su boca.

Hice mi mejor esfuerzo para detener a mi estúpida cara de cualquier estúpido sonrojo. —Ugh ¿De qué demonios estas tan feliz?, ¡maldición! ¡Soy jodidamente malo! ¡Ya debí haber pisado tus pies un millón de veces! ¡Y esta es solo la tercera vez que bailamos el jodido Jive!

Él rio y me empujo contra mis manos para hacerme girar. —Puedo asegurarte que no eres tan malo, Lovino. Claro, los dedos de mis pies están más o menos llorando en agonía ahora, pero, bueno… ¡Vale la pena!

Fruncí el seño cuando gire y lo seguía frunciendo cuando lo volví a encarar. —Eres un jodido raro. Mis zapatos son realmente pesados, ya sabes. ¡¿Qué demonios vale la pena todo ese dolor?

—Ah, ¿quieres saber? —el Español se echo a reír, tomo mis manos y empujo su (hermoso, bien dotado) cuerpo contra el mío. Envolvió un brazo alrededor de mi cintura y me puso aun más cerca, su mano con los dedos extendidos estaba muy satisfecha permaneciendo así en la parte baja de mi cintura. Sorprendentemente, él no estaba tocando mi trasero, aun.

Q-quizá… si arqueaba mi espalda un poco más, su mano se deslizaría hacia abajo en mi-

NO. No no no no, yo no estaba pensado eso, yo definitivamente no estaba pensando eso.

—Ah, Lovino, el estar así contigo vale la pena por cualquier tipo de dolor —oí a Antonio decir cuando tímidamente mordí mi labio inferior—, y vamos a bailar otro baile después de este, así que no te preocupes por mis dedos.

—N-no estoy preocupado por tus estúpidos dedos —farfulle.

Me estaba sintiendo muy caliente. Mierda, ¿su mano estaba tratando de quitarme la playera o estaba tratando de de colarse en mis pantalones? No podía hacer los dos, ¿verdad? No, imposible.

Pero me gustaría verlo intentarlo.

P…porque e-entonces, ¡finalmente tendría una buena excusa para hacer volar su estúpida cabeza con mi nueva pistola Tommy! ¡Sí, eso es! ¡Recién robada- recibida de mis "conexiones" del sur!

Pero, bueno…

El no intento nada. Lo que era… bueno, supongo. No podía evitar sentirme un poco decepcionado cuando su mano dejo mi espalda con el fin de llevar a cabo el Jive, sin embargo.

Mierda.

Jodida danza. Jodido Antonio. Maldición.

Justo como dijo Antonio, no solo bailamos el Jive. Había un montón de otros locos bailes que él quería practicar conmigo, como…

….el Quickstep, otra jodidamente rápida danza. El bastardo-tomate estaba prácticamente arrastrándome por la pista de baile, sus movimientos eran suaves y firmes. El Quickstep era de algún modo animado, pero tenía algunos elegantes y serios tonos en el. Y estábamos usando todo el maldito suelo, a diferencia de cuando bailamos el Jive. Nuestras manos y brazos no se estaban moviendo mucho, en realidad se quedaban en la misma posición. Pero eso no detuvo a Antonio de ligeramente tocar mi brazo y mi cintura cada vez que veía una oportunidad para hacerlo.

También danzamos el Vals vienés. Jodida danza horrible. De acuerdo con ese bastardo Antonio, el Vals vienés era uno de esos bailes que realmente te hace sentir mareado y nauseabundo porque todo lo que hacías era dar vueltas y vueltas y vueltas y vueltas como un maldito carrusel suelto.

—¿Por qué cuerno siquiera te molestas en enseñarme esta jodida mierda! —me quejé, jadeando un poco después de que terminamos bailar el horrible vals por primera vez—. ¡Mierda, tengo ganas de vomitar!

Antonio asintió —Lo sé, no es uno de mis bailes favoritos, tampoco… pero pasa que esta es una danza a la que Austria es muy aficionado. Es probable que tengamos que bailarla, así que…

—En verdad, entonces. ¡Vamos a matar al bastardo! —Solté a Antonio y quería salir, pero él se rio y arrojo sus brazos alrededor de mi antes de que pudiera dar un simple paso hacia la puerta.

—Ya ya, Lovi, no hay necesidad de ponerse todo asesino y estresado, lo haremos bien.~ Además, hay muchas más danzas que se bailaran en el Baile de Austria. —El español sonrió y coloco sus manos al lado de mis brazos—. Entonces vamos a bailar un poco más, ¿de acuerdo?

Maldito sea él y sus hermosos ojos verdes. Me sonroje y le di un pequeño asentimiento. —S-si, ¿por qué no?...

Se rio de nuevo, pero sonó suave e incluso un poco tímido esta vez. —Ves, yo… yo realmente amo bailar contigo, Lovi.

—Hm-hm. —Estaba muy consciente de mi boca algo abierta. ¿Qué? ¡¿Por qué demonios no la cerraba? ¡Él quizá vea esto como una oportunidad para besarme, tonto!

C-claro, no me gustaría eso. Oh no.

Pero él no vio ninguna oportunidad absolutamente (otra vez, jodido idiota bastardo) y muy pronto estábamos soplando sobre el suelo de madera de nuevo.

El estúpido Vals vienés era una puta, y también lo era el Foxtrot. Oh y no me gustaban esas mierdas de Salsa y Mambo tampoco. Odiaba mucho todo esto, inclusive trate de golpear a Antonio en los cojones cuando sugirió un picante Tango, porque no hay manera en el maldito infierno de que bailara esa mierda erótica con él.

Pero… ¿pero por qué, si estaba tan disgustado y horrificado de bailar, porque me encontraba sonriendo de vez en cuando?

¿Acaso me gustaba esto? ¿Acaso disfrutaba segur el ejemplo de Antonio? ¿Acaso quería quedarme tan cerca de él, solo para sentir la calidez de su cuerpo?

Está bien, quizá yo estaba sobreactuando sobre el hecho de odiar bailar. Quizá, secretamente, yo no "odiaba" exactamente el bailar, pero solo… me disgustaba hacerlo. No, no. No lo sabía. Quizá esto no era tan malo. Quizá estaba esforzándome demasiado en que no me gustara, inclusive cuando sentía que claramente estaba disfrutando esto.

Wow. Eso fue alguna extraña mierda filosófica. Sheesh.

Me sentí bastante vencido después de un tiempo, ¿y en verdad, podrías echarme la jodida culpa? ¡Ese Español bastardo era imparable! Mientras yo trataba de evitar jadear muy alto, ¡Antonio aun se veía como si pudiera girar, bailar Tap y Vals a su manera por toda la puta Europa sin romper a sudar! ¡Jodido bastardo molesto!

Él noto que me estaba cansando, sin embargo, y paro en medio de una danza (¿Rumba? ¿Cha cha?) para mirarme con bastante preocupación en sus ojos. —¿Lovi? ¿Estás bien? Estas cansado, ¿verdad?

—N-no estoy cansado, ¡maldición! —mentí, solo porque yo era así de terco.

Pero Antonio me conocía muy malditamente bien, más de lo que yo quería que hiciera, y sonrío a sabiendas. —Está bien Lovino, vamos a hacer un baile más. ¿De acuerdo? Sólo uno más y luego terminaremos por hoy. ¿Qué te parece?

¡Oh Dios, si!

Me encogí de hombros. —... Hmpf, lo que sea.

—¡Es un trato, entonces! —Antonio gorjeo y así, empujo mi cara hacia su pecho y envolvió mis entumecidos brazos alrededor de él.

Tragué saliva y temblé un poco cuando sentí sus propias manos en mi cuerpo, lentamente trazando la curva de mi sudorosa espalda. M-mierda.

Algo me decía que el español no iba a hacer ese último baile uno aburrido.