Titulo original: "This Dance"

Autor: Sunny Day in February Perfil:/u/561645/

Disclaimer: Hoy he traído a una gran lectora de este fanfic y querida amiga mía, Misaki~Chu, para que diga el disclaimer. Pasa Misa.

Misaki~Chu: !¿Comoo! ¡Ni siquiera me das tiempo de prepararme D:! -huye italianamente-

Bara Chou: ¿Que? ¡Noooo! *corre tras misa y se la trae a rastras* Ahora, di algo.

Misaki~Chu: amm eto.. si es que si, eso, y tal vez, am am am "Dame un beso" o3oU/

Bara Chou: ¿Eh? Aaamm... ¡Ok! n.n *le da un besito* ¿Ya puedes decir el disclaimer?

Misaki~Chu: -murmuro- Changos eso no era lo que tenia en mente ewé

Misaki~Chu: Bueno o3o -aclara su garganta y sale una voz toda moe(?)-

Misaki~Chu: Hetalia no le pertenece a ninguna de esas locas, ¡así que no se dejen engañar!, ¡pero muy pronto, muy pronto Hetalia sera mio! muahahahahahahaha -se da una chachetada- okey no, ignoren mi momento de maldad... el punto es que todos los chicos super sexys y guapos de Hetalia... y los otros, le pertenecen a Himaruya Hidekaz-sama que muy pronto tendra su propio templo yeeeeeeeeey! -arroja tomates-

Bara Chou:¡Yay!~ Muchas gracias n.n, ahora pasemos con el fic que es lo que la gente vino a ver.


Esta Danza: Rápido Rápido Lento

Antonio:

Ah, Lovino estaba temblando.

Lo sentí cuando presione su sobrecalentada cara en mi pecho, lo sentí cuando deje mis manos danzar sobre su sudoroso cuerpo y lo sentí aun más cuando las mismas manos se acercaron peligrosamente al inferior su espalda. El lindo, suave, apachurrable inferior de su espalda. Qué maravilloso sería tomar ese trasero. ¿Cómo se sentiría bajo mi tacto? ¿Qué diría Lovi? ¿Qué haría?

T-tu bastardo, q-que estas pensando, tocándome así… ~sonrojo~

Entonces le saltaría encima.

Ah, no, no… Cerré mis ojos por un momento y tome un profundo suspiro, tratando de mantenerme bajo control. Mis manos dejaron de acercarse a su trasero y poco a poco regresaron a la cintura de Lovi. Los temblores de Lovino no se estaban haciendo menos movedizos, pero escuche un sibilante suspiro de alivio viniendo de su boca.

Eso es, debo ser cuidadoso. Ahora que me había dado cuenta de que estaba enamorado de mi adorable Lovi, era muy importante el no asustarlo y ahuyentarlo. Tenía que asegurarme de que estos extraños y querientes sentimientos dentro de mí eran mutuos.

Porque yo… yo esperaba que Lovino sintiera lo mismo por mí como yo por él. Esperaba que el disfrutara de bailar conmigo y que no le importara que yo lo sostuviera y guiara. Y de acuerdo a mis propios instintos Españoles, yo realmente creía que le gustaba también. ¿Por qué más él aceptaría bailar conmigo? Y ya lo había besado mucho, sin que el tratara de empujarme…

(Está bien, quizá el trato de empujarme un par de veces, pero no fue realmente insistente y al final estaba muy dispuesto a cumplir, así que...)

Con los ojos todavía cerrados, envolví mis brazos alrededor de él, algo más apretados. Por favor, que me corresponda. Por favor por favor por favor que me corresponda. Me mataría si no me correspondiera.

—E-España —escuche a Lovi balbucear, su respiración acariciando mi cuello.

Las pulsaciones de mi corazón aumentaron y me apresure a bajar la mirada para encontrarme con la suya. —¿Sí, Lovi?

Yo había esperado ver timidez, inseguridad y brillantes ojos verde-marrón, pero en cambio, vi un ceño fruncido, grande y gordo, mirándome.

—¡Solo qué demonios estas esperando, tu imbécil! ¿No estabas diciendo algo sobre un último baile?

Su tono como ladridos me sobresalto. ¿A dónde se fue el lindo tartamudeo?

Reí precipitadamente. —¡A-ah, sí! Lo hice-

—¡Continua con ello ya! —escupió Lovino—. ¡Mierda, tengo más cosas que hacer!

Él estaba mintiendo. Estreche mis ojos. —¿En verdad, ahora? ¿Cómo qué?

—B-bueno… no es que sea asunto tuyo, pero es mi turno de… um… ¡cocinar esta tarde! ¡Sí! ¡Tengo que hacer una grandiosa pizza quattro stagioni con muchos tomates y ya que Feliciano es un estúpido, jodido, homo, solo yo soy capaz de crear esta gran pizza! —Lovino sonrío, muy orgulloso de esa triste y obvia mentira que acababa de producir. Las habilidades de mentir de Lovino eran tan horribles, tan malas, que incluso yo, de entre todas las personas, podía decir cuando estaba mintiendo.

Decidí seguirle el juego y asentí. —¡Aww, bueno, si ese es el caso, vamos a empezar, entonces!

—Ya era hora. —Bufo y trato de hacer algo de distancia entre nuestros cuerpos, pero simplemente me apodere de sus costados y me asegure de que él absolutamente no podía escapar de mi.

—Ah, ¿A dónde crees que vas?~ —Sonreí ligeramente masajeando sus caderas.

Enrojeció de nuevo, coloco sus manos en mi pecho y trato de empujarse legos de mí. —¡D-déjame ir, tu bastardo! ¡No hay manera de que podamos bailara así!

—¡No seas tan tonto, Lovi!~ —dije con una voz feliz—. ¡Por supuesto que podemos bailar así! ¡Tenemos que bailar así!

Él seguía empujando. —¡¿Por qué?

—¿Por qué? Bueno, porque, tú sabes, hacia el final de un montón de bailes y fiestas donde hay danza implicada, la mayoría de los invitados se han cansado de bailar; ¡como tú!~

—Jodete.

—Y así, el ultimo baile es sobre todo un baile donde la pareja está de pie muy cerca el uno al otro, descansando y disfrutando de su mutua compañía. En realidad, están apoyados en su pareja de baile.

—Tú acabas de inventar esta mierda, ¿verdad?

—Debido a que es un poco difícil de bailar así, todos apretados y tal, el último baile es más una... ya sabes... danza lenta.

Los ojos de Lovino se abrieron en sorpresa. —No.

Una vez más, lo ignore. —En verdad es un baile muy fácil. Apenas hay movimiento en un baile lento y no tienes que pensar en ciertos pasos, tampoco. Sin embargo, Lovi, no estás parado en la posición correcta en este momento.

—¡Bien! ¡Porque yo no voy a bailar lento contigo! —gruño Lovino.

—Ven, déjame ayudarte. —Sonreí y tome los brazos de Lovino. Entonces los eleve a mis hombros y envolví sus brazos alrededor de mi cuello. —Mantenlos ahí, justo así, ¿está bien?

Lovi me miro fijamente y abrió su boca para decir algo, pero no había ninguna vocal saliendo.

—W-wh… wh…

Sus brazos estaban rígidos, balanceándose en mis hombros algo inestables. Su cara estaba roja y su ceño cambiaba lentamente a algo más suave. Su respiración sonaba apresurada y nerviosa y oh tan hermosa. Ah él era un torbellino de emociones, ahora, ¿verdad?~

Pacientemente espere hasta que sentí que se relajaba en mis brazos y estabilizaba su posición. No quería verme y sabía que él debió haber dicho algo malo cuando lo oí murmurar bajo su aliento, pero no me pudo importar menos.

Porque… mi lindo Lovi estaba (otra vez) cediendo ante mí y lo amaba. No había mucha gente alrededor que fuera capaz de hacer que Lovino se rindiera y había aun menos gente capaz de hacer que se quedara tan cerca de ellos. Esperaba ser el único que podía sostener a la parte sureña de Italia de esta manera sin tener que temer por la mafia o absurdas formas de violencia domestica, aunque sabía que él me amenaza con ellas, de todos modos.

Después de todo, Lovino era Lovino.

—Bueno —dije finalmente, empezando a moverme lentamente —, estoy comenzando Lovi.

—Estúpido bastardo. ¿N-no tienes que poner algo de música primero? —dijo quietamente, siguiéndome.

Chasquee. —No.

—¿Por qué no?

—No es necesaria.

—Perezoso idiota.

—Y no quiero dejarte ir.

—C-cierra la maldita boca.

Obedecí.

Bailamos la última danza un confortable silencio. Ninguno de los dos dijo nada mientras lentamente arrastrábamos los pies en la pista de baile.

Era lindo, realmente. Me gustaba, esta agradable atmosfera. A Lovino parecía gustarle también, ya que no se había quejado desde esa última orden. Le oí suspirar tan silenciosamente como pudo y yo sólo sabía que tenía que estar muy cansado, a pesar de que había tratado de negarlo.

Mire hacia abajo a su exhausta figura y me empecé a preguntar si debería decirle al italiano mis sentimientos. Ahora era probablemente un muy buen momento; no estaban Francis ni Gilbert ni Alemania ni Feli ni Hungría a la vista y Lovino ya no parecía que seguía planeando cocinar para él y su hermano…

Me sonroje cuando Lovino se inclinó más contra mí y vacilante se frotó la cara en mi pecho. Tenía las manos aferrándose a mis hombros firmemente, como si tuviera miedo de dejarme ir. Sus ojos estaban cerrados. Un leve rubor en sus mejillas era la única prueba que aún estaba despierto.

Tragué saliva. Oh Dios. Era tan lindo, era tan peligrosamente adorable... Quería besarlo. Realmente, realmente quería besarlo. Si solo pudiera inventar una excusa para besarlo…

Espera.

¡Ah, supongo que te debo un beso, Lovi!~ Ajaja…

La noche en la que Lovi y yo nos besamos por primera vez.

La noche en la que quería besarle mucho más apasionadamente que solo un lindo contacto labial.

La noche en la que Feli nos interrumpió antes de que en realidad pudiera besar a Lovi mucho más apasionadamente.

La noche en la que le dije a Lovi que le debía un beso de verdad.

¿Ah? Sonreí. Yo en realidad tenía una excusa.