Saludos, el titulo original de este capitulo es "Lovi is Love whit a I at the end" (Lovi es Love con una I al final), le comente a Sunny sobre este nuevo titulo y le gusto más que el suyo LoL. Ella tambien dijo: "¡Me alegra que todos sigan disfrutando de mí/tu fic! ¡Abrazos y mondadientes gratis para todos ellos!"
Título original: "This Dance"
Autora: Sunny Day in February Perfil:/u/561645/
Disclaimer: ¡Adivinen! Hidekaz me ha dado los derechos sobre Hetalia... bien, todo sabemos que eso es mentira. No me arresten.
Esta Danza: ¡"Roma" Es "Amor" Escrito Al Revés!
Antonio:
Lovi estaba durmiendo junto a mi cuando me desperté al día siguiente.
Le note justo después de abrir mis ojos adormiladamente. Tan pronto como me di cuenta de su adorable presencia, mi corazón salto. Estaba rebotando y palpitando en mi garganta, dolorosamente, maravillosamente, encantado de verle.
Lovi. Lovino. Mi querido.
Justo ahí.
Mi cuerpo tenso se estremeció y mis ojos se ampliaron. No les podía creer a mis ojos. Realmente no podía. Tuve que frotar mis ojos dos veces e incluso pinchar mi propio brazo un par de veces antes de que los punzantes y pequeños pellizcos de dolor me hicieran darme cuenta de que esto en realidad no era otro perturbador y extraño sueño mío otra vez.
Yo era real. Él era real. Esto era real.
El realmente estaba ahí. Él realmente se había quedado conmigo la noche entera. Él realmente estaba tan cerca de mí como yo había esperado y deseado que estuviera tantas, tantas veces en el pasado. Suspiré, lentamente, con voz temblorosa. Oh Dios, sí.
La sensación de la suave piel de su brazo contra el mío y el sentimiento de los pequeños y cálidos soplos de aire que estaban acariciando mi cuello y orejas mientras el exhalaba… casi era demasiado para mí como para soportar. Era justo como la noche pasada, cuando el finalmente había envuelto sus tímidos y dudosos brazos alrededor mío y me dejo hacerle el amor.
Lento, pero apasionado. Cuidadoso, pero intenso. Como se supone que debe ser. Supongo.
Era asombroso. Nunca lo había sostenía así antes. Él nunca me había sostenido así antes. Ah, nuestra apasionada noche… había sido tan maravillosa, tan absolutamente ardiente… Juraba que si cerraba mis ojos y escuchaba cuidadosamente, podía seguir oyendo la suplicante, demandante voz de Lovi llamando mi nombre una y otra vez.
—…A-Antonio… Antonio…
Pero no quería cerrar mis ojos. Si cerraba mis ojos, no le vería más. Todavía sería capaz de escucharlo balbucear mi nombre, sin embargo.
—A-ah… Anto…nio…
Ah, esa voz, esa adorable voz… fuiste tan tentador, Lovino… tan absolutamente hermoso… me sonroje y me deslice más cerca de la figura durmiente de Lovino.
Nunca me disgusto mi nombre humano, pero el modo en que Lovino lo había pronunciado y jadeado mientras lo decía, me hacia amarlo más y más. Lovi casi nunca me llamaba Antonio. Él solo usaba mi nombre humano cuando tenía algo importante que discutir conmigo e incluso entonces era en verdad propenso a utilizar palabras no-lindas en su lugar. Así que tenía que apreciar cada momento que él tomaba la oportunidad de llamarme por mi nombre, y lo hice.
De repente, sin ninguna razón, mis labios empezaron a moverse.
—L-Lovi. Tú… Ah… Yo… y-yo soy tan feliz de que estés aquí…
Las vacilantes palabras estaban saliendo de mi boca seca torpemente y me sorprendió al escuchar lo absurda y genuinamente feliz que sonaba.
Lovino dio lindos y pequeños gruñidos y frunció el seño muy ligeramente mientras yo me inclinaba hacia su cara y suavemente, cuidadosamente frotaba mi cara contra su mejilla. No pude contener un suspiro cuando sentí la esa calidez familiar, pero me aseguré de que era fuera silencioso; no quería que Lovi se despertara aun. No quería que este momento acabara. Y sabía que podía acabar en cualquier minuto, ahora.
Aunque era plenamente consciente del horrible temperamento de Lovi temprano en la mañana (él podía ser tan, tan violento, ajajaja…), de todos me preguntaba cómo es que el guapo italiano reaccionaria cuando se despertara de su sueño y me viera abrazándolo tan cerca… Ah, el probablemente me daría un cabezazo que dolería horrores o me llamaría un violador o me patearía fuera de la cama… o él haría las tres cosas. Al mismo tiempo.
Ah, eso sería un espectáculo.
Me estremecí al pensar en el prospectivo abuso físico que seguramente tomaría lugar tan pronto como Lovino despertara y deje de mover las manos arriba y abajo de su espalda por un momento. Luego simplemente me encogí de hombros y le bese la frente con amor. Ah, no importaba... no importaba en absoluto.
Por ahora, simplemente estaba feliz de estar así.
XxX
Estaba sonriendo y observando la adorable cara durmiente de Lovino, cuando de repente abrió sus ojos y me miro.
Oh. Oh Dios.
Inmediatamente me congele, pero me sentí obligado a decir algo. Así que respire hondo.
—A-ah. Hola, Lovi…
Me miro un poco más, su cara se sonrojaba en un sorprendentemente sutil color rosado.
—…h-hey.
La voz de Lovi sonaba calmada. Tímida y un poco insegura como siempre pero calmada.
A-ah. Trague saliva. No había esperado que fuera tan… ¿tan dulce?
Eso hizo que mi corazón temblara y mi rostro se sonrojara. Realmente quería besarle por ser tan lindo, tan adorable, tan condenadamente besable, pero me gano en ello cuando de repente agarro mis hombros, me puso aun más cerca y presiono un silencioso, pero firme beso en mis labios.
Se sentía bien, demasiado bien.
Entusiasmadamente tome su rostro y trate de corresponderle al beso, por supuesto, pero solo un segundo después, su boca ya estaba separada de la mía. Antes de que pudiera quejarme de eso, sentí que una de sus manos se colocó con cuidado en mi propia cara. Parecía ser un amigable y cálido gesto, pero yo lo conocía mejor y apreté mis ojos por el dolor cuando el italiano me dio un ruin pellizco en la mejilla. Chico, Lovino en verdad tenia uñas filosas.
Suspiró con suavidad. —J-jodido bastardo.
—¡Ah, yo también te amo, Lovi! —Sonreí felizmente y me las arregle para ignorar la segunda violación que le hiso a mi cara.
Levanto una ceja. —¿Sí? ¿Tú me amas? Que bien. Ahora quita esa petulante sonrisa de tu cara y dime como se supone que voy a incorporarme, o bailar, moverme en general sin gritar en agonía, tu idiota estúpido.
—Oh… ¿estas herido? —le pregunté, tímidamente frotando la parte de atrás de mi cabeza.
Él frunció el ceño. —¡Puedes apostar tu culo a que lo estoy! ¡Mierda!
—Lo lamento.
—No, no lo haces —Lovino estrecho sus ojos.
Me reí. —Bueno, no realmente, no…
—Lo sabía. Sádico desquiciado.
Pase una mano por su suave cabello café y Lovi se sonrojo un poco más, inclinándose hacia mi tacto automáticamente. Le gustaba, siempre le había gustado que su cabello fuera tocado así. Especialmente cuando… esa extraña y pequeña hebra de cabello era tocada. En otras circunstancias, yo probablemente iría por ese peculiar rulo suyo de inmediato y tiraría fuertemente, una y otra vez, hasta que él estallarla y se entregara a mi merced.
No, no… no tan rápido
Tenía que tener en mente que habíamos tenido sexo por solo una (grandiosa y fantástica) noche; en otras palabras, todo seguía poco claro. Quizá Lovino no estaba tan seguro de querer más de nuestra relación. Quizá estaba asustado de querer más. Quizá en verdad lo había lastimado anoche. Quizá el nunca querría estar conmigo de nuevo.
—…España —Lovino levanto la vista hacia a mí, sus verdosos ojos cafés revelaban sus inseguridades, despertándome de mi depresivo aturdimiento.
Incline la cabeza con ojos medio cerrados y le di un rápido besito en la mejilla. —…¿sí, Lovi?
Se estremeció y se aclaró la garganta. —E-esta bien… yo… c-cuando te dije que te amaba, ayer…
—¿Sí? —Quite algunos de los cabellos de su flequillo de su cara, tratando de no poner atención a mis ahora de alguna manera pánicos pensamientos. Oh no. ¿Ya estaba teniendo dudas?
Lovi se inquieto y miro hacia abajo. —…no… es que me importes tanto, tu bastardo, pero… lo dije en serio, ya sabes. Así que tal vez… sí me importas tanto. Q-quiero decir… ugh, n-no importa… solo… t-te amo, ¿está bien?
Mi ansiedad desapareció y me quede conteniendo la respiración, un suspiro de alivio escapó de mis labios mientras abrazaba fuertemente Lovi. —Ah, yo también te amo, mi amor…
Lovino no me empujo y trago saliva cuando acaricie su cuello con la nariz.
—¿E-entonces?
Me voltee a ver a su cara. —¿Hm?
—Entonces… t-tú me amas. Yo te amo. ¿Qué significa eso? —frunció el seño.
—Ah, eso es fácil, Lovi —me di la vuelta sobre mi espalda, tirando Lovino encima de mí en el proceso—… ¡significa que somos amantes!~ ¿Verdad?
Su ojo derecho tembló; debí haberme movido muy de repente. Hesitó y lentamente bajo su cabeza, hasta estar reposando en mí pecho.
—…amantes, eh…
—Se mi amante, Lovi —me escuche a mi mismo decir. Era más una demanda que una pregunta, en realidad.
Lovino sonrió un poco y le dio un besito a mi pecho, después del cual rápidamente comenzó gruñir y enfurruñarse de nuevo. —Tssk. Está bien. Solo para de hablar por un momento y déjame dormir algo más, maldición.
Yo sonreí y obedecí.
Ah, este iba a ser otro gran día…
